Enlaces de accesibilidad

América Latina

De Chile a EEUU - ¿Qué hay detrás de las sospechas de desestabilizadores foráneos?

Autos en llamas cerca del Hotel O'Higgins en Viña del Mar, Chile, durante las protestas del 23 de febrero contra el presidente Sebastián Piñera.

Hechos de violencia similares a los ocurridos en Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador, se ven ahora en Estados Unidos, Canadá e, incluso, en el Reino Unido.

Según varios analistas y políticos, la agitación repentina y consiguiente desestabilización que se ha producido en países de occidente en los últimos meses parece tener un elemento común: la intervención extranjera.

La serie de protestas y disturbios que iniciaron en Chile el 18 de octubre de 2019, fenómeno también llamado «Estallido Social en Chile», «Chile Despertó», «Crisis en Chile de 2019», y «Revolución de los 30 pesos»,​ corresponden a un conjunto de manifestaciones originadas en la capital, Santiago, y propagadas a todas las regiones del país, con mayor impacto en las principales ciudades.

El detonante, un alza de 30 pesos chilenos (unos 6 centavos de dólar) en la tarifa del tren subterráneo de Santiago.

"En estas semanas hemos visto una ola de violencia, de destrucción, provocada por grupos criminales organizados de distintos orígenes. Yo creo que hoy día hay algo nuevo, distinto a lo que teníamos hace un mes atrás, pero necesito pruebas para poder afirmarlo". Así, el presidente de Chile Sebastián Piñera se refería por primera vez públicamente a una injerencia extranjera en las protestas que han dejado al país inmerso en la peor crisis social y política desde la llegada de la democracia.

Un manifestante es detenido por la policía antimotines en Viña del Mar, Chile, el 24 de febrero durante las protestas contra el presidente Sebastián Piñera.
Un manifestante es detenido por la policía antimotines en Viña del Mar, Chile, el 24 de febrero durante las protestas contra el presidente Sebastián Piñera.

Sin embargo, desde la primera semana de movilizaciones en octubre de 2019, el Gobierno ya consideraba la posibilidad de que Chile estuviera siendo víctima de un complot internacional, en una lectura que hasta hoy ha quedado en una mera sospecha de conspiración.

Tras la primera semana de manifestaciones, desde el cuerpo de Inteligencia policial hicieron circular un documento que señalaba la participación de ciudadanos venezolanos y cubanos en las acciones violentas que, sobre todo al inicio, acompañaban las protestas pacíficas.

La información fue recogida por el periódico La Tercera de Chile y publicada en su portada. A las pocas horas, el medio decidió rectificar y expresó no haber verificado debidamente los datos: "Reconocemos que fallamos –como equipo periodístico– en contrastar esa información con terceras fuentes que permitieran dar sustento a esos antecedentes. El informe es real, existe, pero no debimos publicar su contenido sin antes corroborarlo", señaló el medio.

Nunca más se habló del polémico documento, pero la tesis de una posible intervención extranjera en el estallido chileno se ha mantenido dando vueltas hasta hoy en los medios de prensa y políticos de Chile. En estricto rigor, las primeras voces que levantaron esta teoría llegaron desde Venezuela.

El primer día del Estado de Emergencia y de toque de queda en Santiago, el sábado 19, exmiembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del país caribeño acusaron al Foro de Sao Paulo, un grupo de partidos y movimientos vinculados al ala izquierdista latinoamericana que se reunió en julio de 2019 en Caracas, de incentivar las manifestaciones en Chile y Ecuador.

El agitado escenario regional fue aprovechado también por el líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, quien denunció que Nicolás Maduro está detrás de las movilizaciones, y que financia diferentes grupos para "infiltrar" las manifestaciones en la región.

Desde España, algunos medios de prensa aportaron su granito para alimentar esa teoría y publicaron que Maduro reunió en una base militar de Caracas a diversos líderes políticos y de “grupos paramilitares” de América Latina para “coordinar planes para la desestabilización del continente”. La prensa chilena lo replicó.

Por ahora, el debate sobre la injerencia extranjera no se ha instalado con demasiada fuerza en la opinión pública chilena, sin embargo, las autoridades expresan de que Chile podría ser uno de los objetivos de un plan continental fraguado en Caracas y con la complicidad de algunos políticos chilenos de ultraizquierda, esto cuando la discusión se asoma en alguna entrevista de cierta notoriedad mediática que aborda el tema del Foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla.

A principios de diciembre, el canciller de Chile, Teodoro Ribera, aseguró que la sospecha por una posible intromisión extranjera se produjo tras detectar un tráfico "desmedido" de internet "desde un país de Europa oriental". Unas declaraciones que llegaron el día después de que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, acusara a Cuba y Venezuela de agitar las manifestaciones en Latinoamérica.

Al día siguiente, el canciller Ribera insistió en la idea: "Según informaciones provenientes de Estados Unidos, alrededor del 10% de las comunicaciones por Internet y los tuits enviados desde el 18 de octubre provienen de un país de Europa Oriental y, de ese porcentaje, una gran mayoría estaban orientados a generar desinformación en Chile y otra parte estaba destinada a crear un clima hostil hacia Chile en el extranjero", aseguró.

El gobierno de Chile hizo llegar al Ministerio Público información que la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) había recabado sobre una posible injerencia extranjera en las acciones violentas del primer período del estallido. "Se entregó información extraordinariamente sofisticada a partir de análisis con tecnologías de big data, con tecnologías de la información", afirmó el ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

El documento presentó un análisis de la actividad registrada en redes sociales durante las revueltas. Se incluyen los principales hashtags, los peaks de conversación y los grupos y comunidades con más influencia. Como dato, destaca que el 31% de los autores de los mensajes está localizado fuera de Chile y distingue, también, a defensores y detractores de las movilizaciones y del gobierno.

El informe asegura que se detectaron usuarios de Venezuela, Argentina, México y España. Sobre los jóvenes que han animado la movilización en las redes dice que son "aficionados al K-Pop" y que, entre ellos, sobresale la cantante chilena Mon Laferte como las más influyente y quien se ha expresado pública y abiertamente como simpatizante de los movimientos subversivos chilenos.

En Ecuador, por su parte, fue detenido un grupo de ciudadanos venezolanos que tenía en su poder las rutas que utilizaba el presidente Lenín Moreno para desplazarse en Quito, reportó la agencia de noticias Telam. También se menciona la participación de venezolanos en actos vandálicos en Santiago de Chile, según informó El Mercurio online.

El diputado chileno Luis Pardo Sainz no dudó en decir en su momento en exclusiva para Radio Televisión Martí que lo que ocurre en Chile es un acto inducido, planeado a través las redes sociales, y con la firme intención de “desafiar el régimen constitucional”.

El diputado Pardo hizo referencia en su momento a ciudadanos venezolanos que habían sido sorprendidos en actos de saqueos y disturbios callejeros, en medio de las manifestaciones en contra de un aumento en los precios del tren subterráneo de Santiago.

"Tiene que ver también con una planificación, con una ejecución bastante coordinada de actos de violencia", advirtió Pardo. "Como todo lo indica, se trata de una acción muy dirigida, coordinada y concertada para producir caos y desafiar el régimen constitucional", dijo Pardo.

De forma similar en ese momento se pronunció un legislador venezolano. El diputado a la Asamblea Nacional y al Mercosur por Venezuela, Lawrence Castro, acusó abiertamente la intromisión del régimen venezolano, como parte de un plan pactado en la reciente reunión del Foro de Sao Paulo realizada en Caracas, que supuestamente impulsa el envío de ciudadanos a vecinos del continente con el fin de desestabilizarlos.

Según la representante en Chile del presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, la embajadora Guarequena Gutiérrez, la situación está siendo aupada por el régimen de Maduro y por varios personeros del régimen.

Mencionó directamente a Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, María Gabriela Chávez (hija de Hugo Chávez), Tareck El Assaimi y Jorge Arreaza.

El propio Cabello, número dos del régimen venezolano, dijo en su momento que hay pequeñas brisas bolivarianas en la región y se viene un huracán bolivariano. Por su parte, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que las brisas bolivarianas no son bienvenidas en este hemisferio.

También condenó la amenaza de exportar malas prácticas y desestabilización, y reiteró que durante años el régimen venezolano, con apoyo de la dictadura cubana, institucionalizó en la región sofisticadas estructuras de cooptación, represión, desestabilización y de propaganda mediática.

Opiniones de dos asesores de seguridad nacional en EEUU

En los acontecimientos que están en curso en EEUU y que tuvieron como detonante la muerte de George Floyd, un afroestadounidense, a manos de un policía que tenía reclamos previos de tratos indebidos con personas de la raza negra, y que ha generado protestas antirracistas en todo el país, e incluso en Canadá y Reino Unido, también se ha detectado la actuación de extranjeros.

La agencia AP informó que el gobierno de Zimbabue mandó llamar al embajador de Estados Unidos en ese país por los comentarios de un funcionario de la Casa Blanca que sugirió que Harare (capital de esa nación africana) se encuentra entre los “adversarios extranjeros” que podrían enfrentar represalias por supuestamente alentar las protestas por la muerte de George Floyd.

El embajador estadounidense Brian Nichols se reunió con el ministro de Relaciones Exteriores de Zimbabue para hablar de los comentarios que hizo el domingo pasado el asesor de seguridad nacional Robert O’Brien.

En una entrevista en el programa This Week, del canal ABC, O’Brien sugirió, sin citar ninguna evidencia, que Zimbabue es uno de varios “adversarios extranjeros”, incluidos China y Rusia, que estaban aprovechando las protestas en Estados Unidos para “sembrar discordia y tratar de dañar nuestra democracia”.

“Habrá una respuesta y será proporcional. Nuestros adversarios no se saldrán con la suya de forma gratuita”, agregó O’Brien.


Susan Rice, exasesora del presidente Barack Obama, culpó a "actores extranjeros" de algunas de las violentas protestas que sacudieron las principales ciudades estadounidenses durante el fin de semana, e incluso sugirió que Rusia podría estar involucrada en agitarlos.

"No estoy leyendo la inteligencia hoy, o en estos días, pero según mi experiencia, esto está sacado del libro de jugadas de Rusia", afirmó Rice, que se desempeñó como asesora de Seguridad Nacional del presidente Obama, en una entrevista con CNN el domingo pasado. "Pero no podemos permitir que los extremistas, los actores extranjeros, (nos) distraigan de los problemas reales que tenemos en este país, que tienen una antigüedad, siglos de antigüedad y deben abordarse de manera responsable".

El presentador Wolf Blitzer respondió: "Tienes toda la razón en la interferencia extranjera". Blitzer luego le preguntó a Rice si pensaba que los rusos estaban tratando de "avergonzar" a Estados Unidos al "promover la división racial en nuestro país".

"Bueno, lo vemos todo el tiempo, lo hemos visto durante años, incluso en las redes sociales donde toman cualquier tema divisivo y doloroso (...) y juegan en ambos lados ", comentó Rice. “No me sorprendería saber que han fomentado a algunos de estos extremistas en ambos lados en las redes sociales (o) que los están financiando de alguna forma".

En consonancia, el asesor O’Brien indicó que adversarios extranjeros están tratando de explotar las relaciones raciales de Estados Unidos en medio de protestas por la muerte de George Floyd en Minneapolis.

"Hoy he visto una serie de tuits de China (donde expresan) que están disfrutando y regocijándose en lo que están viendo aquí", declaró O'Brien el domingo pasado en el espacio This Week, de ABC.

El presentador George Stephanopoulos, de ABC, le preguntó a O'Brien sobre un tuit del senador Marco Rubio (R-FL) que señala que las cuentas de redes sociales vinculadas a "al menos 3 adversarios extranjeros" están "alimentando y promoviendo activamente la violencia y la confrontación desde múltiples ángulos".

O'Brien respondió que el senador está "100 por ciento correcto" de que los adversarios extranjeros tratarán de "aprovechar esta crisis para crear discordia y tratar de dañar nuestra democracia".

Agregó que Estados Unidos no permitirá que eso suceda.

"Y quiero decirles a nuestros adversarios extranjeros, ya sea Zimbabue o China, que la diferencia entre nosotros y ustedes es que ese oficial que mató a George Floyd, será investigado y será procesado y recibirá un juicio justo", agregó O'Brien. “A los estadounidenses que quieran salir y protestar pacíficamente, se les permitirá buscar reparación de parte de su gobierno. No van a ser encarcelados por protestas pacíficas".

La administración del presidente Donald Trump también ha atribuido actos de violencia en las protestas a grupos de extrema izquierda como Antifa.

Vea todas las noticias de hoy

Organizaciones piden más presión de la ONU por la "persecución a la Iglesia" en Nicaragua

Conferencia de prensa en Nueva York con destacados miembros de organizaciones de derechos humanos que denunciaron la represión contra los miembros de la Iglesia en Nicaragua por oponerse a las políticas del presidente Daniel Ortega.

Hace un mes, el arresto del obispo Rolando Álvarez en Nicaragua, uno de los mayores críticos con el Gobierno de Daniel Ortega, causó una gran indignación por parte de la comunidad internacional al considerarse que era un “abuso de las autoridades”, informa la Voz de América, VOA.

Ese no ha sido un caso aislado. En los últimos tiempos, varios sacerdotes nicaragüenses, entre ellos Monseñor Silvio Báez o el Padre Edwin Román, se han visto obligados a huir y exiliarse a causa de la fuerte represión que, según denuncian algunas organizaciones, han sufrido por parte del Gobierno de Nicaragua.

Lamentan que el único “delito” que han cometido ha sido el de oponerse públicamente a las políticas del presidente Ortega.

“Se está ensañando en contra de ellos por ser voces, por denunciar esas violaciones a los derechos humanos de la población, y esa es parte de la criminalización a la que están siendo sometidos”, dijo Leyla Prado Vanegas, abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, durante una conferencia de prensa en Manhattan, Nueva York, para denunciar la situación que está viviendo la Iglesia en Nicaragua.

“La situación empeorará”

Advierten que la situación contra los líderes religiosos en el país centroamericano ha empeorado en los últimos meses y que, si no se actúa desde la comunidad internacional, el acoso seguirá agudizándose. Por eso, insisten en que la Asamblea General de las Naciones Unidas, que estos días se celebra en su sede principal, en la Gran Manzana, debe servir para presionar a Ortega y buscar una solución.

“Hoy hablamos de una decena de sacerdotes detenidos, pero mañana puede haber más. Es una situación dramática y que genera una enorme incertidumbre y mucho temor”, manifestaba Juan Carlos Arce, abogado y miembro de la organización Nicaragua Nunca +, que también vela por el cumplimiento de los derechos humanos en el país liderado por Ortega.

La situación no ha pasado desapercibida para los principales organismos internacionales. La Organización de los Estados Americanos (OEA) y otras naciones han expresado su preocupación por las medidas de Ortega contra todo aquel que se oponga a sus políticas.

Apoyo de Washington, rechazo desde Managua

Estados Unidos por su parte ha mostrado su apoyo total a los miembros de la Iglesia perseguidos en Nicaragua y el compromiso de seguir denunciando estos abusos ante las instancias diplomáticas de alto rango internacional, como la ONU, porque, insisten, se está viendo un agravamiento de la represión.

“El aumento de los ataques contra la Iglesia Católica y sus partidarios es particularmente alarmante. Desde junio, el régimen expulsó por la fuerza a 18 monjas, persiguió a varios sacerdotes católicos hasta el exilio y encarceló a otros seis”, explicó Rashad Hussain, embajador especial de Estados Unidos designado para la Libertad Religiosa Internacional, que también participó en el evento.

Pese a las voces del exterior, el Gobierno de Daniel Ortega acusa a la Casa Blanca y a otros países de mentir sobre la represión contra los opositores en Nicaragua, como los miembros de la Iglesia, activistas o periodistas.

Preocupación en la Asamblea General de la ONU por las crisis en Venezuela y Nicaragua

Migrantes de Venezuela y América Central en Chiapas, México, el 7 de junio de 2022. (AP Foto/Marco Ugarte).

Las crisis humanitarias en Venezuela y Nicaragua, el inédito flujo de migrantes y sus consecuencias para la región estuvieron en la mira de los presidentes latinoamericanos que tomaron la palabra este martes en la apertura de la 77ª Asamblea General de la ONU, donde se alzó un reclamo unánime por el “cese inmediato” a la guerra en Ucrania.

El mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, fue el más vocal en su crítica al nicaragüense Daniel Ortega, al que denunció por su persecución y encarcelamiento de religiosos católicos que se han opuesto a su administración.

Bolsonaro tampoco se cortó en su rechazo a la gestión de Nicolás Maduro y aseguró que han recibido en Brasil a unos 600 refugiados venezolanos cada día, a quienes han garantizado acceso a “al mercado laboral, servicios públicos y prestaciones sociales”.

En su estreno ante la ONU, el chileno Gabriel Boric, también admitió que la llegada de cientos de venezolanos ha puesto una “enorme presión” a las estructuras de su país y además pidió trabajar “por la liberación de los presos políticos en Nicaragua”.

Boric insistió en que el aplastante rechazo popular a su propuesta de Constitución no era una derrota en sí sino un paso más hacia la democracia, que “consiste en escuchar al pueblo”.

Mientras, el paraguayo Mario Abdo, aseguró que su país impulsó una resolución dentro del Consejo de Seguridad de la ONU para investigar “a profundidad” las violaciones de DDHH de Venezuela. El mandatario abogó porque las naciones más desarrolladas asumieran “compromisos políticos concretos.

Por el contrario, el presidente colombiano Gustavo Petro, que ha mostrado su disposición a dialogar con Caracas y Managua, evitó hacer denuncias explícitas sobre Nicaragua y Venezuela y en su lugar centró su primer discurso en la ONU en la guerra contra las drogas en su país y la necesidad de luchar contra el cambio climático.

Frente unido por Ucrania

Ucrania fue la gran protagonista de la mañana en Nueva York. Cada presidente llamó la atención sobre la necesidad del “cese inmediato” del conflicto y las consecuencias económicas que la “injusta invasión de Rusia” ha causado en el mundo entero.

Para ello pidieron a las Naciones Unidas jugar un papel más protagónico en la resolución “pacífica y diplomática” de la guerra.

“Necesitamos una salida digna de la crisis de Ucrania y solo podrá ser a través de una solución diplomática que sea justa y funcional”, precisó el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

Los temas de América Latina en la nueva Asamblea General de la ONU

Emblema de las Naciones Unidas. (AP Photo/John Minchillo).

Los 33 países latinoamericanos que comienzan sus disertaciones este martes ante la 77ª Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con los presidentes de Brasil, Honduras, Guatemala, El Salvador y Chile ante el foro de naciones, llegan -como el resto de ls naciones- en momentos de turbulencia económica y desigualdad, reporta la Voz de América, VOA.

La elevada inflación, que ha tocado picos históricos en más de 40 años en potencias económicas como Estados Unidos (9.1% en junio), ha sido un golpe en el bolsillo de los latinoamericanos que arrastran todavía una lenta recuperación post pandemia.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su informe más reciente, ha dicho que la región afronta “un escenario de bajo crecimiento y aceleración inflacionaria que presenta la economía global” que, aunado a un menor crecimiento del comercio “y el endurecimiento de las condiciones financieras globales, afectarán negativamente a los países de la región”.

La economía crecerá un promedio regional del 2,7%, según el​ 'Estudio Económico de América Latina y el Caribe: Dinámicas y desafíos para impulsar la recuperación sostenible e inclusiva', crecimiento que estaría muy por debajo del efecto rebote que experimentó la región en 2021 luego de la reapertura posterior al cierre por la pandemia de COVID-19 durante 2020.

"En un contexto de múltiples objetivos y crecientes restricciones se requiere una coordinación de políticas macroeconómicas que apoyen la aceleración del crecimiento, la inversión, la reducción de la pobreza y la desigualdad, a la vez que enfrentan la dinámica inflacionaria”, declaró Mario Cimoli, secretario ejecutivo interino de la CEPAL, al presentar el informe a finales de agosto.

Insostenible negación al cambio climático

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió recientemente que esta Asamblea General “se reúne en un momento de gran peligro” porque “las brechas geoestratégicas son las más amplias desde al menos la Guerra Fría”, lo que dificulta dar una respuesta a los “dramáticos desafíos que enfrentamos”.

El titular del máximo organismo del consenso global ha dicho que este es un contexto que está marcado por los efectos del cambio climático, que ha desatado olas migratorias, ha profundizado la pobreza en amplias regiones del mundo y más peligroso aún ampliado la desigualdad.

“Nuestro mundo está arruinado por la guerra, azotado por el caos climático, marcado por el odio y avergonzado por la pobreza, el hambre y la desigualdad (…) la crisis del costo de la vida está golpeando más duramente a las personas y comunidades más pobres, con efectos dramáticos”, opinó recientemente Guterres en rueda de prensa.

Guterres ha manifestado su preocupación acerca de que los países en desarrollo carecen de espacio fiscal "y no tienen acceso a los recursos financieros necesarios para recuperarse de la pandemia de COVID-19 y proteger a su gente del impacto devastador del cambio climático”.

En este contexto llegan las naciones latinoamericanas al encuentro de presidentes, delegaciones gubernamentales y de la sociedad civil, que este año se reúnen en Nueva York bajo el título: 'Un momento decisivo: soluciones transformadoras para desafíos entrelazados'.

Una desigualdad transversal en la región

Un estudio realizado por los investigadores Germán Alarco Tosoni y César Castillo de la Universidad del Pacífico, en Perú, refleja cómo se han profundizado las brechas de desigualdad en el subcontinente americano al medir varios indicadores desde la década de 1980 hasta la llegada de la pandemia.

Se entiende la desigualdad como el efecto de la distribución de la riqueza del país, en polos opuestos: una pequeña minoría acumula más y más riqueza y recursos, mientras amplias franjas se van quedando rezagadas. También cuando el costo de vida se eleva y los salarios son insuficientes para el suplir las necesidades básicas que se van acumulando en el tiempo con un efecto “devastador”, según los expertos citados por la VOA.

“La elevada desigualdad tiene impactos económicos, sociales y políticos negativos, hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirma que en lo económico genera un crecimiento más bajo y menos sostenible en el largo plazo", explica el informe publicado en la red de global de bibliotecas SciELO.

Los investigadores sostienen que una "elevada desigualdad" tiende a promover la formación de "burbujas en los precios de los activos, en la medida que el crecimiento en la demanda se impulsa más por el crédito al consumo que por los sueldos y salarios”.

Los académicos de la Universidad del Pacífico creen que “la elevada desigualad en la riqueza y los ingresos” es una tendencia global con implicaciones que pueden repercutir hasta una década hacia adelante, y que en Latinoamérica se agudizan “compartiendo esta característica con el cambio climático, la degradación del ambiente y el envejecimiento poblacional”.

Mirada analítica desde Washington

La exdirectora del Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson Center en Washington DC, Cynthia Arnson, comentó a la VOA que la región latinoamericana llega a la Asamblea General en situación similar al resto de los mercados emergentes del planeta con economías bajo una fuerte presión inflacionaria, no vista en los últimos 25 años.

“Los precios de la canasta básica están en alza, afectando a los pobres especialmente y a la seguridad alimentaria de decenas de millones de personas. La inflación junto con el incremento de las tasas de interés ya afecta la deuda pública”, explica la experta.

Para Arnson, es lamentable que temas tan cruciales en la región centroamericana como los retrocesos en la institucionalidad democrática y violaciones a derechos humanos no tengan ningún asomo en la discusión global.

“El autoritarismo y la violación de derechos humanos en Centroamérica desgraciadamente no van ser un tema en la Asamblea General, menos aún en una cita de los presidentes y autoridades nacionales”, puntualiza Arson.

Por su parte, Eric Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas (AS/COA), centro de análisis económico sobre América Latina en la capital estadounidense, explica a la VOA que en el contexto de la Asamblea General de la ONU Latianomérica no figura a simple vista con un rol protagónico por varios factores, aunque se esperen intervenciones de los presidentes "notables".

“Brasil intentará demostrar que la destrucción del Amazonas no es tan mala como se informa, Colombia denunciará la guerra contra las drogas, México puede presentar un plan de paz para Ucrania que será ignorado. Y Gabriel Boric probablemente discutirá temas ambientales”, comentó.

Sin embargo, para Farnsworth no se prevé que los mandatarios de la región aborden el tema de “China de manera significativa” y que es muy seguro que se escuchen llamados a las naciones desarrolladas para “que ‘hagan más’ para ayudar con el cambio climático y la recuperación económica, pero no anticipo mucho progreso en los grandes temas", puntualiza el vicepresidente de AS/COA.

La perspectiva desde Centroamérica

El exrepresentante de El Salvador en Naciones Unidas y embajador de El Salvador en Estados Unidos, Rubén Zamora, dijo a la VOA que hay organismos en Naciones Unidas como lo es el de derechos humanos que va a marcar la agenda de la 77ª Asamblea General.

“Es muy difícil definir el rumbo de la temática, sin embargo hay organismos de la ONU que son más neutrales en torno a ideologías. El de Derechos Humanos, por ejemplo, está haciendo señalamientos muy serios tanto a El Salvador como a Nicaragua”, dijo Zamora.

El 15 de septiembre, el pleno del Parlamento Europeo condenó por mayoría abrumadora la “represión” en Nicaragua contra ciudadanos y religiosos.

Horas después, el presidente de El Salvador anunciaba la intención de reelegirse en las presidenciales de 2024. Un camino imposible de seguir de acuerdo a tres artículos de la Constitución de ese país.

Ese panorama hace que expertos en relaciones internacionales, como Napoleón Campos, aseguren que la “recuperación del multilateralismo” en el mundo será clave en la Asamblea General. Uno, por la ruptura de la misma tras la invasión de Rusia a Ucrania y dos porque en Centroamérica esa visión está por perderse.

“En países como Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador parece que se pierde este enfoque de multilateralismo y se cree que las acciones que se hacen desde el poder de turno tienen supremacía sobre los compromisos internacionales”, dijo Campos a la VOA.

Nicaragua y El Salvador fueron los únicos países de la región centroamericana que se han mantenido callados ante la condena internacional a Rusia por la guerra en Europa Oriental. “Al parecer estos países no condenan las rupturas del sistema internacional”, agregó el experto.

En la Asamblea no faltará la promoción de más condenas, sostuvo Campos, lo que dejará espacio a Centroamérica para ubicarse al lado de la mayoría democrática o aislarse de ella.

“La violación a los derechos humanos que acontece en Nicaragua y la ruta que lleva El Salvador sí prosiguen los sucesos lamentables que han desembocado (…) el anuncio del presidente Nayib Bukele de que está dispuesto a violar la letra de la Constitución para la reelección es un hecho que no hace más que vaticinar un deterioro mayor de la situación política del país ya de por sí agravada”, afirmó Campos.

La paciencia de EEUU no es infinita, advierte Nichols sobre urgencia de reanudación de diálogo en Venezuela

Subsecretario de Estado, Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols.

El gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela se equivoca gravemente si considera que la paciencia de Estados Unidos es infinita, declaró este jueves el subsecretario de Estado de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, y reiteró que la administración Biden sigue "firmemente comprometida" con la restauración de la democracia en ese país.

"Estamos listos para retirar las sanciones, y listos para tomar medidas integrales", si las conversaciones no se reanudan y avanzan, dijo Nichols en una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado que evaluó la política estadounidense hacia Venezuela.

Las conversaciones entre Maduro y el líder opositor Juan Guaidó se llevaron a cabo por última vez en la Ciudad de México, el año pasado, pero dieron poco resultado.

“Estados Unidos usará las diversas herramientas que ustedes nos han brindado: sanciones, acciones de aplicación de la ley. Trabajamos con nuestros socios y aliados para garantizar que el régimen no tenga acceso a los activos que actualmente están congelados o en poder del gobierno interino”, explicó Nichols cuando se le preguntó cuáles eran los planes de la administración ante la falta de progreso.

Asimismo, añadió que "el gobierno de Estados Unidos sigue firmemente comprometido con la creencia de que los venezolanos tienen derecho a la democracia y merecen un gobierno de su elección, que proteja y defienda su derechos humanos y libertades fundamentales".

Por su parte, el senador Bob Menéndez (D-NJ), presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que el grupo cree en la diplomacia y que apoya una solución negociada a la crisis de Venezuela, pero que “un trato unilateral por parte de la administración Biden con un régimen que secuestra a ciudadanos estadounidenses para aumentar su influencia es simplemente inaceptable”, así como “las concesiones unilaterales a un líder que tortura a sus oponentes políticos”.

Menéndez subrayó que Venezuela se está hundiendo cada vez más en una crisis, con un tráfico de drogas y una corrupción desenfrenados, mientras persiste una renovación de las conversaciones.

“Hasta donde puedo discernir, Maduro no ha hecho ninguna concesión significativa o pasos concretos para volver a las negociaciones en la Ciudad de México”, señaló.

Con él coincidió el republicano de mayor rango en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el senador Jim Risch, quien dijo que “la administración está realizando esfuerzos defectuosos e incoherentes que fortalecen al régimen de Maduro”.

“En casi dos años, la administración no ha sancionado a una sola entidad o individuo vinculado al régimen de Maduro… De hecho, la administración está cediendo ante el régimen de Maduro al aliviar las sanciones sin ningún progreso concreto hacia el orden democrático”, concluyó Risch.

Líderes del ELN refugiados en Cuba regresarían a Colombia si se reanudan conversaciones de paz

El líder del equipo negociador del ELN Pablo Beltrán, en entrevista con Reuters en La Habana. (Foto: REUTERS/Alexandre Meneghini)

LA HABANA, 14 sep (Reuters) - La guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) está a favor de un cese al fuego bilateral para reanudar la negociación de paz con el Gobierno de Colombia, dijo el miércoles el jefe del equipo negociador del grupo rebelde, al afirmar que la organización está unida para regresar a la mesa de diálogo.

Pablo Beltrán, quien encabeza la delegación del izquierdista ELN en Cuba, dijo que él y otros miembros del equipo negociador que permanecen en La Habana desde que colapsaron las conversaciones en 2019, retornarían a Colombia en las próximas semanas si se dan las garantías de seguridad para planear su estrategia antes del reinicio de los diálogos.

Beltrán, un rebelde de voz pausada que luchó en la guerrilla marxista en combates rurales y urbanos en Colombia, dijo que un anterior cese el fuego bilateral de más de 100 días en 2017 fue "positivo" y debe "repetirse".

"En este momento no estamos en un plano ofensivo", afirmó a Reuters en una entrevista en las afueras de La Habana.

"Si usted mira, es una actitud positiva, constructiva, para decirle al Gobierno, esperamos que reanudemos la mesa. Esa es la actitud del ELN", aseguró.

La elección como presidente del izquierdista Gustavo Petro, quien perteneció a la desmovilizada guerrilla del M-19, ayudó a abrir la puerta para la reanudación de los diálogos de paz en el país sudamericano.

Petro anunció su intención de buscar "una paz total" para poner fin a un violento conflicto armado de casi seis décadas que ha dejado unos 450.000 muertos e implementar un acuerdo firmado en 2016 con la antigua guerrilla de las FARC.

El grupo rebelde, fundado en 1964 y al que pertenecieron sacerdotes católicos radicales, es considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

Algunos escépticos cuestionan si el ELN, considerado durante mucho tiempo una organización dividida por las diferentes posiciones de sus frentes, puede llegar a un acuerdo con el Gobierno colombiano.

Beltrán rechazó los cuestionamientos sobre la unidad de mando al interior del grupo guerrillero izquierdista.

"Cuando pactamos el cese al fuego del 2017, el 100 por ciento de nuestros frentes cumplieron", afirmó. "Nadie puede decir que el ELN firmó una cosa y luego no cumplió".

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció el martes que servirá como garante en las negociaciones y Beltrán aseguró que el mandatario de la nación petrolera es una pieza clave al facilitar que los negociadores del ELN puedan reunirse con otros líderes rebeldes que aún operan en Colombia y a lo largo de la frontera con Venezuela.

"Tenemos que estar de acuerdo una vez más en nuestro enfoque porque es la primera vez que (negociamos) con un Gobierno progresista. Es inédito", sostuvo Beltrán.

El jefe del grupo rebelde dijo también que las negociaciones con el Gobierno podrían reanudarse en "en unas pocas semanas".

El ELN inició una negociación de paz en Ecuador con el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos que posteriormente se trasladaron a Cuba.

Pero su sucesor, Iván Duque, decidió no continuarlas debido a que la guerrilla no aceptó las exigencias como la suspensión de las hostilidades, a lo que sumó un ataque con un carro bomba a una academia de policías que dejó 22 cadetes muertos.

Cargar más

XS
SM
MD
LG