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Estados Unidos

Caridad en Miami en el Día de Acción de Gracias

Entrega de alimentos en la iglesia Bautista de la ciudad de Sweetwater. (Imagen tomada por Roberto Koltún).

En esfuerzos separados, un equipo del NFL y una iglesia Bautista activaron este jueves sus programas de caridad, para dar alimentos a personas vulnerables en este Día de Acción de Gracias.

El Programa de Ayuda Alimentaria de la Fundación Miami Dolphins distribuyó esta semana mas de 25.500 comidas en comunidades del sur de la Florida.

Entrega de alimentos en la iglesia Bautista de la ciudad de Sweetwater.
Entrega de alimentos en la iglesia Bautista de la ciudad de Sweetwater.

El programa, dirigido por el propietario de los Dolphins, Stephen Ross, es un compromiso multimillonario que aborda el desempleo récord y la inseguridad alimentaria originada a raíz del COVID-19.

Hasta la fecha, el programa ha distribuido más de 255.000 comidas en un esfuerzo continuo por ayudar a los miembros de la comunidad.

“Liderado por las contribuciones de los propietarios y con la ayuda de socios comunitarios y empresas locales, el Programa de Ayuda Alimentaria de la Fundación Miami Dolphins impacta todos los aspectos de la comunidad del sur de la Florida, especialmente en esta temporada navideña, y busca llegar a quienes se han visto afectados durante esta pandemia mundial”, dijo Jason Jenkins, vicepresidente de Comunicaciones de los Miami Dolphins.

Entrega de alimentos en la iglesia Bautista de la ciudad de Sweetwater.
Entrega de alimentos en la iglesia Bautista de la ciudad de Sweetwater.

Entretanto, la Iglesia Bautista de Sweetwater hizo entrega de alimentos a la comunidad, en la cual se encuentra un alto número de personas de Nicaragua.

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Corte de EEUU mantiene trato dispar a solicitantes de asilo (FOTOS)

Migrantes cubanos interceptados por agentes de la Guardia Nacional estadounidense tras cruzar a nado el Río Bravo, en Eagle Pass, Texas. (AP/Dario Lopez-Mills)

EAGLE PASS, Texas - Mientras se ponía el sol sobre el Río Bravo, unos 120 cubanos, colombianos y venezolanos que habían vadeado el río con el agua hasta la cadera subieron a a vehículos de la Patrulla Fronteriza, poco antes de ser liberados en Estados Unidos para tramitar sus casos de inmigración.

Al otro lado de la frontera, en la localidad mexicana de Piedras Negras, familias hondureñas se mantenían juntas en una zona céntrica con veredas agrietadas, calles estrechas y poca gente, sin tener claro dónde pasar la noche porque el único refugio de la ciudad estaba lleno.

Esa suerte dispar refleja la doble naturaleza de la vigilancia de fronteras estadounidenses con una norma de pandemia conocida como Título 42, que toma su nombre de una ley de salud pública de 1944. El presidente, Joe Biden, quería poner fin a esas normas el lunes, pero un juez federal en Luisiana emitió una orden nacional que las mantuvo intactas.

El gobierno de Estados Unidos ha hecho más de 1,9 millones de expulsiones amparándose en el Título 42, que niega la oportunidad de pedir asilo, contemplada por la ley estadounidense y tratados internacionales, con el objetivo de evitar contagios de COVID-19.

Pero el Título 42 no se aplica por igual a todas las nacionalidades. Por ejemplo, México acepta recibir a los migrantes de Honduras, Guatemala, El Salvador y México. Pero para otras nacionalidades, el alto coste, las malas relaciones diplomáticas y otras consideraciones hacen que sea difícil para Estados Unidos enviarlos de vuelta a sus países de origen según el Título 42. En lugar de eso, normalmente se les libera en Estados Unidos para que pidan asilo o recurran a otras fórmulas legales.

Migrantes cubanos toman un descanso tras cruzar la frontera Sur, en Eagle Pass, Texas. (AP/Dario Lopez-Mills)
Migrantes cubanos toman un descanso tras cruzar la frontera Sur, en Eagle Pass, Texas. (AP/Dario Lopez-Mills)

Los hondureños en Piedras Negras piden dinero a los cubanos que llegan a la estación de autobús, sabiendo que a los cubanos no les servirán los pesos porque pasan directamente la otro lado de la frontera. Aunque México aceptó en abril recibir a algunos cubanos y nicaragüenses expulsados según el Título 42, la gran mayoría son liberados en Estados Unidos.

“Fue entrar y salir”, dijo Javier Fuentes, de 20 años, sobre su estancia de una noche en una casa arrendada en Piedras Negras. El domingo por la mañana, él y otros dos hombres cubanos cruzaron el Río Bravo y caminaron por una carretera durante una hora hasta que encontraron un vehículo de la Patrulla Fronteriza en Eagle Pass, una población de Texas de unas 25.000 personas en la que los migrantes cruzan el río al borde de un campo de golf público.

La lluvia de la noche subió el nivel del agua hasta el cuello para la mayoría de los adultos, una posible explicación para la ausencia de grandes grupos de docenas o hasta un centenar de personas, como se suelen ver en la zona.

“La mañana ha empezado despacio”, dijo un agente de la Patrulla Fronteriza al saludar a otros oficiales que vigilaban a cuatro peruanos, incluido un niño de siete años que cruzó con sus padres tras varios días hacinados en una habitación arrendada en Piedras Negras con 17 migrantes.

Cuando el agua volvió a descender hasta la altura de la cadera, una treintena de migrantes se reunió en la orilla de un parque público que también atrae a los residentes de Piedras Negras, considerado como el lugar de nacimiento de los nachos. Había bebés y niño pequeños en el grupo que cruzaba, la mayoría migrantes hondureños. Una mujer hondureña, embarazada de ocho meses, mostraba signos claros de dolor.

Eagle Pass, una localidad dispersa con almacenes y casas en mal estado que la mayoría de las grandes cadenas de tiendas ha ignorado, es uno de los puntos de tránsito más ocupados para la Patrulla Fronteriza en el sector Del Rio, que incluye unos 400 kilómetros (250 millas) de ribera poco poblada. En el cercano Del Rio, que no es mucho más grande que Eagle Pass, el año pasado se congregaron unos 15.000 migrantes, la mayoría haitianos. Todo lo que separa a las localidades de San Antonio, a unas tres horas de carretera, son campos de grano.

Migrantes cubanos llegan a territorio estadounidense tras cruzar el Río Bravo en Eagle Pass, Texas, este domingo, 22 de mayo. (AP/Dario Lopez-Mills)
Migrantes cubanos llegan a territorio estadounidense tras cruzar el Río Bravo en Eagle Pass, Texas, este domingo, 22 de mayo. (AP/Dario Lopez-Mills)

La relativa facilidad del cruce -los migrantes atraviesan el río a pie en pocos minutos, a menudo sin pagar a un contrabandista- y la percepción de que el lado mexicano es relativamente seguro ha convertido la remota región en una importante ruta migratoria.

Hace tiempo que el Valle del Río Grande, en Texas, es el más bullicioso de los nueve sectores de la Patrulla Fronteriza en la frontera mexicana, pero este año Del Rio se ha convertido en el segundo a corta distancia. Yuma, Arizona, otra zona conocida por su relativa seguridad y facilidad para cruzar, ha ganado afluencia con rapidez y ahora es la tercera más transitada.

Del Rio y Yuma quedaron sexta y séptima en número de agentes entre los nueve sectores, lo que refleja cómo la distribución de personal de la Patrulla Fronteriza va por detrás de los flujos migratorios desde hace tiempo.

Otros tramos de la frontera tienen menos patrullas que Del Rio, una ventaja para los migrantes que intentan eludir la captura, pero son más escarpados y remotos, explicó Jon Anfinsen, presidentte del Consejo Nacional de Patrulla Fronteriza en el sector de Del Rio.

Anfinsen describe la región como “una especie de agradable punto intermedio” para los migrantes que buscan un equilibrio entre zonas remotas y seguridad.

Cristian Salgado, que duerme en las calles de Piedras Negras con su esposa y su hijo de cinco años tras huir de Honduras, dijo que la localidad fronteriza mexicana “uno de los pocos lugares donde uno puede vivir más o menos en paz”.

Pero su entusiasmo por los planes del gobierno de Biden de levantar el lunes el Título 42 se evaporó con el fallo judicial. “Ahora no hay esperanza”, dijo.

Su pesimismo podría ser un poco exagerado. En abril se dio el alto a ciudadanos hondureños en 16.000 ocasiones en la frontera, con ligeramente más de la mitad expulsados debido al Título 42. El resto pudo pedir asilo en Estados Unidos si expresaba miedo a regresar a su país.

Pero a los cubanos les fue mucho mejor. Se les dio el alto más de 35.000 veces en abril y apenas 451, o apenas el 1%, fueron procesados según el Título 42.

“Los cubanos entran automáticamente", dijo Joel Gonzalez, hondureño de 34 años y que intentó eludir a los agentes durante tres días en Eagle Pass antes de ser localizado y expulsado. Los agentes le dijeron que ya no era posible pedir asilo en Estados Unidos.

Isis Peña, de 45 años, rechazó una oferta de otra mujer hondureña para cruzar el río. La mujer llamó desde San Antonio y dijo que la habían liberado sin preguntarle siquiera si quería pedir asilo. Ahora vive en Nueva York.

Peña intentó cruzar al día siguiente, una experiencia que no quiere repetir por miedo a ahogarse. Tras unas cuatro horas detenida, un agente le dijo que no había asilo para hondureños.

Mantendrán restricciones de la pandemia en la frontera entre México y EEUU

Cubanos acabados de cruzar la frontera por Yuma, Arizona, el 18 de febrero de 2022.

Las restricciones relacionadas con la pandemia que afectan a los inmigrantes que solicitan asilo en la frontera sur de Estados Unidos deben mantenerse, según falló un juez el viernes en una orden que bloquea el plan del gobierno del presidente Joe Biden de levantarlas la próxima semana.

El Departamento de Justicia indicó que el gobierno apelará, pero el fallo prácticamente asegura que las restricciones no finalicen el lunes como estaba planeado. Un retraso sería un golpe para los activistas que dicen que el derecho a solicitar asilo está siendo vulnerado, y un alivio para algunos demócratas que temen que el previsible aumento de los cruces ilegales los ponga a la defensiva en un año electoral de mitad de período que ya resulta difícil.

En la ciudad mexicana de Tijuana, Yesivet Evangelina Aguilar, de 34 años, se cubrió el rostro con las manos y sollozó cuando se enteró de la decisión a través de una reportera de The Associated Press. "Siento que ya no hay esperanza", dijo Aguilar, que huyó del estado mexicano de Guerrero hace casi un año después de que su hermano fue asesinado. "Se siente tan mal".

Las autoridades estadounidenses impidieron que Aguilar solicitara asilo cuando ella y su hija de 10 años se presentaron en el puerto de ingreso Tijuana-San Diego hace nueve meses. El viernes descansaba en una carpa en el albergue Ágape Misión Mundial, donde gran cantidad de migrantes acampan. Algunos llevan meses o años allí. La vida de Aguilar mientras espera no sólo ha sido aburrida, sino también peligrosa. El jueves por la noche, un migrante fue alcanzado en el cuello por una bala perdida de un tiroteo afuera del albergue.

Desde marzo de 2020, Estados Unidos ha expulsado migrantes más de 1,9 millones de veces bajo el amparo del llamado Título 42, una disposición de salud pública que les niega la posibilidad de solicitar asilo con el argumento de prevenir la propagación del COVID-19, aunque es un derecho según las leyes estadounidenses y los tratados internacionales.

El juez federal de distrito Robert Summerhays, de Lafayette, Luisiana, ordenó que se mantuvieran las restricciones mientras se tramita en la corte una demanda encabezada por Arizona y Luisiana, a la que se han sumado otros 22 estados.

Summerhays falló que el gobierno de Biden no siguió los procedimientos administrativos que requieren que se dé aviso al público y se abra un periodo para comentarios sobre el plan de poner fin a las restricciones. Y dijo que los estados demandantes argumentaron que sufrirían perjuicios si las restricciones se suspendían.

El juez citó lo que dijo eran las propias predicciones del gobierno de que levantar las restricciones probablemente triplicaría los cruces fronterizos, hasta 18.000 diarios. Eso, agregó, resultaría en el procesamiento de más migrantes en sitios multitudinarios en los que pueden propagarse enfermedades contagiosas. "El registro también incluye evidencia que respalda la posición de los estados demandantes de que un incremento así en los cruces fronterizos elevaría sus gastos en atención médica y servicios educativos. Estos costos no son recuperables", escribió Summerhays.

La Casa Blanca dijo estar en desacuerdo con el fallo pero que lo acatará mientras es apelado. "La autoridad para establecer políticas de salud pública a nivel nacional debería recaer en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y no en una corte de distrito por sí sola", manifestó la secretaria de prensa de la presidencia, Karine Jean-Pierre, en un comunicado.

Ahora el caso pasa a la Corte Federal de Apelaciones del 5to Circuito, con sede en Nueva Orleans, que en el pasado ya ha fallado en contra de políticas importantes del gobierno de Biden. Esa corte está dominada por nominados republicanos, incluyendo seis nominados por el expresidente Donald Trump, que también nombró a Summerhays.

El Título 42 afecta principalmente a migrantes de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, muchos de los cuales han estado aguardando en localidades fronterizas mexicanas después de que el gobierno estadounidense les negó el derecho a solicitar asilo.

El gobierno mexicano ha accedido a aceptar a migrantes de esos tres países centroamericanos que sean rechazados por Estados Unidos, y el mes pasado también comenzó a aceptar números limitados de cubanos y nicaragüenses.

Unos 15 migrantes cruzaron el Río Bravo (o Grande) de México hacia Eagle Pass, Texas, tras el fallo del viernes. Entre ellos había nicaragüenses que desconocían el Título 42 y estaban complacidos de que en general a sus compatriotas no se les aplica esa política.

El Título 42 es la segunda política importante de la era Trump para disuadir el asilo en la frontera sur de Estados Unidos que es desechada por Biden y revivida por un juez designado por Trump.

Un abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles criticó la decisión.
"El Título 42 sólo podría ser utilizado para propósitos de salud pública, pero a los estados que interpusieron esta demanda sólo parecen importarles las restricciones por COVID cuando involucran a solicitantes de asilo, y están usando el caso como un claro intento de manejar la frontera", dijo Lee Gelernt. "Esa hipocresía no debería ser recompensada".

El representante federal demócrata Raul Ruiz, presidente del Caucus Hispano, dijo que el fallo era "indignante, ridículo y erosiona nuestro sistema de asilo".
Pero congresistas republicanos elogiaron la decisión del juez.

"Las cortes están haciendo las cosas bien de nuevo", declaró el senador Kevin Cramer.

Incluso algunos en el partido de Biden respaldaron mantener la restricción por la pandemia.

"La decisión de hoy no modifica el hecho de que hay una crisis en la frontera y debe haber un plan detallado que pueda ser implementado antes de que se levante el Título 42", manifestó el senador por Arizona Mark Kelley, quien intenta ser reelegido.

El mes pasado, la Corte Suprema federal escuchó argumentos acerca de si autoriza que el gobierno obligue a los solicitantes de asilo a aguardar en México sus audiencias en cortes migratorias estadounidenses. Ese caso, que impugna una política llamada "Permanecer en México", se originó en Amarillo, Texas. La política fue restablecida en diciembre por una orden judicial y sigue en vigor en lo que se resuelve el litigio.

EEUU y Surcorea ampliarían maniobras; Biden pone condiciones a un diálogo con Kim Jong Un

El presidente surcoreano Yoon Suk Yeol y al mandatario Joe Biden en Seúl, Corea del Sur, el 21 de mayo de 2022.

Joe Biden y el presidente surcoreano Yoon Suk Yeol dijeron el sábado después de su reunión que considerarán ampliar las maniobras militares entre sus países para disuadir la amenaza nuclear de Corea del Norte ante las pocas expectativas de una verdadera diplomacia sobre el asunto.

Yoon dijo en conferencia de prensa que el objetivo compartido de sus naciones es la desnuclearización total de Cora del Norte.

Estados Unidos y Corea del Sur dijeron en una declaración conjunta que estaban comprometidos con un "orden internacional basado en normas" tras la invasión de Rusia a Ucrania.

La declaración posiblemente fija un escenario para la manera como Estados Unidos y sus aliados enfrentarán cualquier desafío ante Corea del Norte.

La declaración podría suscitar una airada respuesta de Corea del Norte, que ha defendido su desarrollo de armas nucleares y de misiles ante lo que percibe como las amenazas de Washington además de que por mucho tiempo ha descrito las maniobras militares entre Estados Unidos y Corea del Sur como ensayos para una invasión, aunque ambos aliados han dicho que esos ejercicios tienen carácter defensivo.

Biden también reiteró su propuesta de enviar vacunas a Corea del Norte, donde el virus se está propagando a un ritmo peligrosamente rápido.

Asimismo señaló que está dispuesto a reunirse con Kim Jong Un a condición de que el gobernante norcoreano sea "sincero y "serio".

"Sí, hemos ofrecido vacunas, no sólo a Corea del Norte, a China también", dijo Biden. "Estamos dispuestos a hacerlo de inmediato. No hemos recibido respuesta".
La división de la península coreana después de la Segunda Guerra Mundial causó el surgimiento de dos países radicalmente distintos.

En Corea del Sur, un país democrático, Biden decidió visitar fábricas de microprocesadores y de autos de próxima generación y sus conversaciones buscan aumentar la cooperación.

Pero en el Norte, existe un brote de coronavirus que ha segado vidas en una autocracia cuya mayoría de la población no está vacunada y atrae la atención mundial cada vez que muestra su capacidad nuclear.

En declaraciones a reporteros a bordo del avión presidencial Air Force One cuando Biden viajaba a Corea del Sur, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, dijo que Estados Unidos ha coordinado con Seúl y Tokio la manera como responderán si el Norte efectúa una prueba nuclear o un ataque con misil durante o poco después de la gira de Biden por la región.

Sullivan también conversó con su contraparte chino, Yang Jiechi, a principios de semana y solicitó a Beijing que utilice su influencia para persuadir al Norte a que ponga fin a sus pruebas.

Como parte de su gira de cinco días por Asia, Biden dedicó el sábado a desarrollar su relación con Yoon, que asumió la presidencia surcoreana hace más de dos semanas.

Migrantes en la frontera: incertidumbre jurídica

Migrantes detenidos cerca de Lukeville, Arizona, en la frontera Sur de EEUU. (Foto: Twitter/@USBPChiefTCA)

Muchos de los migrantes, entre ellos cubanos, que cruzaban el viernes la frontera hacia suelo norteamericano desde México desconocían el trascendental fallo judicial pendiente sobre una disposición legal de emergencia que les niega la posibilidad de solicitar asilo en Estados Unidos, al mantener los poderes relacionados con la pandemia, con el argumento de evitar la propagación del COVID-19, informa AP.

El Departamento de Justicia, que espera evitar problemas de última hora durante el fin de semana, le pidió al juez federal de distrito Robert Summerhays que se pronuncie el viernes sobre si mantendrá en vigor el llamado Título 42 mientras continúa el litigio.

El juez de Lafayette, Luisiana, ha dicho que decidirá el lunes, cuando expiran los poderes extraordinarios por asunto de salud pública.

Los migrantes que cruzaban hacia Eagle Pass, Texas, sabían poco o nada sobre la norma bajo la cual los migrantes han sido expulsados más de 1,9 millones de veces desde marzo de 2020. Proceden en su mayoría de Cuba, Colombia, Nicaragua y Venezuela. En su mayoría se han salvado de la prohibición de asilo porque debido a sus nacionalidades, los altos costos, las relaciones diplomáticas tensas u otras consideraciones dificultan que Estados Unidos los devuelva a sus países.

La dominicana Ana Pinales -quien llegó a Eagle Pass después de tres años de vivir ilegalmente en Chile, donde no pudo encontrar un trabajo estable- vadeó el río antes del amanecer y caminó por un camino de tierra junto a unos 35 nicaragüenses y 25 cubanos, buscando a los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos para solicitar asilo.

Pinales caminó más tiempo que el resto y se encontró con otros 15 migrantes que esperaban debajo de uno de los dos puentes internacionales que conectan Eagle Pass con la ciudad fronteriza mexicana de Piedras Negras. Después de varias horas, un agente llegó por ellos, relevando a miembros armados de la Guardia Nacional de Texas que estuvieron vigilando al grupo. Varios golfistas jugaban en un campo contiguo a la orilla del río.

“Todo el mundo sabe de esta ruta”, afirmó sonriendo Pinales, de 28 años, aliviada de que estaba casi al final de un viaje de dos meses que la llevó a través de la Región del Darién, en Panamá, y México, donde le robaron 3.000 dólares mientras esperaba en un parque en la ciudad sureña de Tapachula. Dijo que también pagó sobornos con frecuencia para poder pasar los controles militares mexicanos.

El Título 42 ha afectado en gran medida a personas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, muchas de las cuales han estado esperando en las ciudades fronterizas mexicanas después de que el gobierno de Estados Unidos les negara el derecho a solicitar asilo. México acordó aceptar inmigrantes de los tres países centroamericanos devueltos por Estados Unidos y el mes pasado también comenzó a recibir a un número limitado de cubanos y nicaragüenses que han sido rechazados por las autoridades estadounidenses.

Nolberto Ávila, un pequeño cafetalero que huyó de las amenazas de violencia en Colombia y dejó a su madre y un hermano allí para que se hicieran cargo de las cosechas, nunca había oído hablar del Título 42 en los canales de redes sociales que los migrantes consultan para determinar en quién pueden confiar y a quién y qué evitar. Las conversaciones en línea lo dirigieron a Eagle Pass después de volar a Cancún y tomar autobuses hasta la frontera con Estados Unidos.

“Que sabroso estar aquí”, afirmó Ávila, de 30 años, quien gastó 3.000 dólares en pasajes aéreos y otros gastos de viaje, como sobornos a soldados mexicanos. Su último destino es Los Ángeles.

Un grupo de unos 150 inmigrantes, en su mayoría cubanos, se reunió el viernes a poca distancia al sur del puente, después de haber nadado y caminado a través del río en grupos más pequeños durante varias horas desde antes del amanecer. Los agentes de la Patrulla Fronteriza los formaron en fila india y los dirigieron a camionetas para llevarlos a una zona de procesamiento. Alrededor de dos tercios eran hombres, casi todos los demás eran mujeres y algunos eran niños pequeños.

Agencia AP

EEUU mantiene a Cuba en la lista de países que no cooperan totalmente con sus esfuerzos antiterroristas

El Secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. (Brendan Smialowski/AP)

Estados Unidos anunció este viernes que mantendrá a Cuba en la lista de países que no cooperan totalmente con los esfuerzos antiterroristas de Estados Unidos.

Una nota publicada en el Registro Federal informa que el secretario de Estado, Antony Blinken, determinó y certificó al Congreso de Estados Unidos que Cuba, Venezuela, Irán, Corea del Norte y Siria estaban en dicha lista.

El canciller cubano Bruno Rodríguez se adelantó al anuncio y declaró en sus redes sociales: "EEUU conoce bien la limpia trayectoria de Cuba en la lucha contra el terrorismo y la experiencia cubana de haber sido víctima del terrorismo de Estado. Usa la calumnia en un tema tan sensible como pretexto para continuar la incesante guerra económica repudiada universalmente".

Según el Departamento de Estado, esta certificación prohíbe la venta o licencia para la exportación de artículos y servicios de defensa y notifica a la comunidad internacional que estos países no están cooperando completamente con los esfuerzos antiterroristas de los Estados Unidos.

La ley establece que el Departamento de Estado proporcione esta lista anualmente al Congreso estadounidense.

La decisión se produce en la misma semana en que el gobierno de Biden revocara parcialmente algunas restricciones de la era Trump sobre las remesas y los viajes a la isla.

La evaluación de Estados Unidos es casi idéntica a una emitida por el gobierno del presidente Joe Biden hace un año, que se apegó a una decisión del gobierno de Donald Trump.

La cancillería de EEUU recordó entonces que Cuba mantiene vínculos estrechos y de colaboración con países designados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo, como Irán y Corea del Norte; que el régimen cubano aloja a líderes del Ejército de Liberación Nacional, a pesar de las peticiones de Colombia para su extradición y que Cuba continúa albergando a múltiples fugitivos que cometieron o apoyaron actos de terrorismo en los Estados Unidos.

Cuba también está en la lista de países que auspician el terrorismo desde finales de la presidencia de Trump pero la administración Biden dijo que la designación de patrocinador del terrorismo aún está en revisión.

Desde 1982 a 2015, el régimen de La Habana se mantuvo cada año en la lista negra por su acogida a miembros de la organización terrorista vasca ETA, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y algunos fugitivos de la justicia estadounidense.

Cada año, el Secretario de Estado presenta una lista de naciones que a su consideración “han prestado apoyo reiteradamente a los actos de terrorismo internacional según lo estipulado con tres leyes: el apartado j) del artículo 6 de la Ley de administración de exportaciones, el artículo 40 de la Ley de control de las exportaciones de armas y el artículo 620A de la Ley de asistencia exterior”.

Las sanciones que se aplican a estos países van desde las restricciones a la asistencia exterior de Estados Unidos; pasando por la prohibición de exportar o adquirir material bélico, control sobre las exportaciones de productos de doble uso (civil y militar) así como restricciones financieras.

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