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Estados Unidos

Discurso de John Kerry en la ceremonia de reapertura de la embajada en Cuba

El secretario de Estado John Kerry (d) presencia el izado de la bandera estadounidense en la embajada en La Habana.

Traducción de las palabras del Secretario de Estado antes del izado de la bandera de Estados Unidos en La Habana, el 14 de agosto de 2015.

Gracias, muchas gracias, buenos días, lamento que empecemos un poco tarde hoy pero tuvimos un bonito paseo por el camino y es maravilloso estar aquí, y les doy las gracias por haber dejado mi futura transportación aquí afuera detrás de mí (tres autos americanos de los años 50 estacionados en el Malecón).

Distinguidos miembros de la delegación cubana, Josefina, gracias por tu liderazgo y todo el trabajo de tu delegación; Excelencias del cuerpo diplomático; mis colegas de Washington, pasados y presentes; embajador DeLaurentis y todo el personal de la Embajada; y amigos que nos contemplan en todo el mundo:

Gracias por acompañarnos en este momento verdaderamente histórico mientras nos preparamos a izar la bandera de Estados Unidos aquí en nuestra Embajada de La Habana. Simbolizando el restablecimiento de relaciones diplomáticas al cabo de 54 años.

Esta es, también, la primera vez que un secretario de Estado de Estados Unidos visita Cuba desde 1945.

Esta mañana me siento casi como en casa aquí y agradezco a los que han venido a compartir la ceremonia de pie ahí afuera, alrededor de nuestras instalaciones. Y me siento en casa aquí porque esta es ciertamente una ocasión memorable, un día para poner a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades. Y es en ese espíritu que puedo decir a nombre de mi país (EN ESPAÑOL) los Estados Unidos acogen con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el Gobierno de Cuba.

Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante.

No hay nada que temer, ya que serán muchos los beneficios de los que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, visitarse con más frecuencias, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender unos de los otros.

(EN INGLÉS) Amigos, estamos congregados hoy aquí porque nuestros líderes, el presidente Obama y el presidente Castro, tomaron una valiente decisión: Dejar de ser prisioneros de la historia y enfocarse en las oportunidades de hoy y de mañana. Eso no significa que debamos o vayamos a olvidarnos del pasado. Después de todo, ¿cómo podríamos olvidarlo?

Al menos para mi generación las imágenes son indelebles. En 1959 Fidel Castro visitó Estados Unidos y fue saludado por multitudes entusiastas. A su regreso al año siguiente para la Asamblea General de la ONU fue abrazado por el entonces premier soviético, Nikita Khruschev. En 1961 se desarrolló la tragedia de Bahía de Cochinos, y el presidente Kennedy asumió la responsabilidad. Y luego, en octubre de 1962, surgió la crisis de los misiles: 13 días que nos empujaron hasta el umbral mismo de una guerra nuclear. Yo era entonces un estudiante y todavía puedo recordar las caras tensas de nuestros líderes, el espantoso mapa que mostraba los movimientos de buques adversarios, el plazo que estaba por vencerse, y esa palabra peculiar: Cuarentena. Estábamos crispados e inseguros sobre el futuro, porque no sabíamos al cerrar los ojos cada noche qué nos encontraríamos al despertar.

En ese ambiente de frialdad, los lazos diplomáticos entre Washington y esta capital se tensaron, luego se debilitaron y por último se cortaron. A fines de 1960 el Embajador estadounidense abandonó La Habana. A principios del siguiente mes de enero, el Gobierno cubano exigió una fuerte reducción en el personal de nuestra misión y el presidente Eisenhower decidió que no tenía otra alternativa que cerrar la Embajada.

La mayor parte del personal estadounidense se marchó rápidamente. Pero unos pocos se quedaron para entregar las llaves a nuestros colegas suizos, que fungirían de manera diligente y honorable como nuestra potencia protectora durante más de 50 años. Me acabo de reunir con el ministro suizo de asuntos exteriores Didier Burkhalter, siempre estaremos agradecidos por su servicio y su ayuda.

Entre los que permanecieron en la Embajada había tres custodios, tres Infantes de Marina: Larry Morris, Mike East y James Tracey. Cuando salieron del edificio fueron confrontados por una gran multitud que se interponía entre ellos y el asta de la bandera. Había una gran tensión, nadie se sentía seguro, pero los marines tenían una misión que cumplir, y lentamente, la multitud les abrió paso; consiguieron llegar al asta de la bandera, arriaron la Old Glory, la plegaron y regresaron al edificio.

Larry, Mike y Jim habían cumplido su misión, pero también hicieron una atrevida promesa: Que un día regresarían a La Habana e izarían de nuevo la bandera. En ese momento nadie habría podido imaginar cuán distante estaba ese día.

Por más de medio siglo, las relaciones EEUU-Cuba han estado fosilizadas en el ámbar de la política de la Guerra Fría. En el ínterin, una generación entera de estadounidenses y cubanos creció, y envejeció. Estados Unidos ha tenido 10 nuevos presidentes. En una Alemania unida el Muro de Berlín se convirtió en un vago recuerdo. Liberada de los grilletes soviéticos, la Europa central es de nuevo hogar de florecientes democracias. Y la semana pasada yo estuve en Hanoi para celebrar el 20 aniversario de la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Vietnam.

Piénselo: Una larga y terrible guerra que infligió cicatrices indelebles, físicas y mentales, seguida por dos décadas de mutua sanación, que fueron seguidas por otras dos décadas de compromiso diplomático y comercial. En ese período Vietnam evolucionó de ser un país desgajado por la violencia a ser una sociedad dinámica con una de las economías de más rápido crecimiento en el mundo. Y en todo ese tiempo de reconciliación, de normalización, las relaciones cubano-estadounidenses siguieron encerradas en el pasado.

Mientras tanto, nuevas tecnologías permitieron a personas de todas partes beneficiarse de proyectos compartidos a través de esas extensiones de océanos y tierras. Amigos, no hacía falta un GPS para entender que el camino de mutuo aislamiento y distanciamiento por el que andaban Estados Unidos y Cuba no era un buen camino y que había llegado la hora de que avanzáramos en una dirección más prometedora.

En Estados Unidos eso significa reconocer que la política estadounidense no era el yunque en el que se forjaría el futuro de Cuba. Al margen de décadas de buenas intenciones, las políticas del pasado no condujeron a una transición democrática en Cuba. Tampoco sería realista esperar que la normalización de relaciones tenga a corto plazo un impacto transformador. Después de todo, son los cubanos los que tienen que moldear el futuro de Cuba.

La responsabilidad por la naturaleza, la calidad y la rendición de cuentas de un Gobierno no recae, como no debe ser, en ninguna entidad externa, sino únicamente en los ciudadanos de un país. Pero los dirigentes en La Habana y el pueblo cubano deben saber también que Estados Unidos será siempre un paladín de las reformas y los principios democráticos. Como muchos otros Gobiernos dentro y fuera de este hemisferio, continuaremos urgiendo al Gobierno cubano a cumplir con sus obligaciones bajo los pactos de Derechos Humanos interamericanos y de la ONU, obligaciones que comparten Estados Unidos y todos los demás países de las Américas.

Y, realmente, seguimos convencidos de que el pueblo de Cuba estará mejor servido por una auténtica democracia, en la que la gente pueda elegir a sus líderes, expresar sus ideas, practicar su fe; en la que el compromiso con la justicia social y económica se realice de manera más plena; en la que las instituciones rindan cuentas a aquellos a quienes sirven; y en la que la sociedad civil sea independiente y se le permita florecer.

Permítanme ser muy claro: El establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es algo que un Gobierno hace como un favor a otro; es algo que dos países emprenden conjuntamente cuando los ciudadanos de ambos países se van a beneficiar. Y, en este caso, la reapertura de nuestras embajadas es importante en dos niveles: de pueblo a pueblo, y de Gobierno a Gobierno.

Primeramente, creemos que es útil para nuestras naciones aprender más una de la otra, conocernos más. Es por eso que nos entusiasma que los viajes de Estados Unidos a Cuba se hayan incrementado 35% desde enero y continúen aumentando. Nos alienta que cada vez más compañías estén explorando aquí proyectos comerciales que crearán oportunidades para el creciente número de emprendedores cubanos; y nos entusiasma también que las firmas de Estados Unidos estén interesadas en ayudar a Cuba a expandir sus telecomunicaciones y sus conexiones a internet, y que el Gobierno aquí haya prometido recientemente crear decenas de puntos más baratos de Wi-Fi.

También queremos reconocer el papel especial que la comunidad cubanoamericana está desempeñando para establecer una nueva relación entre nuestros países. Y, de hecho, tenemos hoy con nosotros a representantes de esa comunidad, de los cuales algunos nacieron aquí y otros en Estados Unidos. Con sus fuertes lazos culturales y familiares, ellos pueden aportar mucho al espíritu de cooperación bilateral y progreso que deseamos crear, del mismo modo que han aportado mucho a sus comunidades en su país adoptivo.

La restauración de lazos diplomáticos también hará más fácil la cooperación entre nuestros Gobiernos. Somos, después de todo, vecinos; y los vecinos siempre tienen muchas cosas que discutir en áreas como la aviación civil, política migratoria, preparación para desastres; protección del medio ambiente marino, cambio climático global y otros asuntos más difíciles y complicados. Tener relaciones normales facilitará que conversemos y el diálogo puede profundizar la comprensión, aun cuando sabemos muy bien que no estaremos de acuerdo en todo.

Estamos plenamente conscientes de que, a pesar de la nueva política del presidente Obama, el embargo comercial a Cuba sigue vigente y sólo puede ser derogado por un acto del Congreso, un paso que cuenta con nuestro fuerte apoyo (aplausos). Por el momento, el Presidente ha tomado medidas para aliviar las restricciones a las remesas, las exportaciones y las importaciones a fin de ayudar a los emprendedores privados cubanos; a las telecomunicaciones, los viajes familiares... pero queremos ir más allá. El objetivo de todos estos cambios es ayudar a los cubanos a conectarse con el mundo y mejorar sus vidas. Y, mientras hacemos nuestra parte, instamos al Gobierno cubano a hacer menos difícil para sus ciudadanos empezar negocios, participar en el comercio, acceder a la información online. El embargo ha sido siempre una calle de dos vías y ambas partes deben eliminar las restricciones que han estado frenando a los cubanos.

Antes de terminar, quiero agradecer sinceramente a los líderes de las Américas que por largo tiempo han urgido a Estados Unidos y Cuba a restablecer relaciones normales. Agradezco al papa Francisco y al Vaticano por apoyar el inicio de un nuevo capítulo en las relaciones entre nuestros países. Y creo que no es por accidente que el Santo Padre planea en este momento venir aquí y luego a Washington, Estados Unidos. Aplaudo por igual al presidente Obama y al presidente Castro por haber tenido el valor de acercarnos, pese a la considerable oposición. Agradezco a la secretaria adjunta Roberta Jacobson y su equipo, a nuestras contrapartes en el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, a nuestro jefe de misión, el embajador Jeffrey DeLaurentis y su extraordinario personal, por todo el arduo trabajo que nos ha traído hasta este día. Y le digo al maravilloso personal de nuestra embajada: Si creen que han estado muy ocupados en los últimos meses, ajústense el cinturón de seguridad (Risas).

Pero, sobre todo, sobre todo, quiero rendir tributo al pueblo de Cuba y a la comunidad cubanoamericana en Estados Unidos. José Martí dijo una vez que "Todo lo que divide a los hombres (todo lo que especifica, aparta o acorrala), es un pecado contra la Humanidad". Claramente, los sucesos del pasado –las palabras ácidas, los actos de provocación o represalias, las tragedias humanas– todos han sido fuente de una profunda división que ha disminuido nuestra común humanidad. Ha habido demasiados días de sacrificio y de dolor; demasiadas décadas de suspicacia y temor. Por eso me entusiasman aquellos que en ambos lados del estrecho, bien por sus lazos familiares o por el simple deseo de reemplazar el rencor con algo más productivo, han respaldado esta búsqueda de un camino mejor.

Hemos comenzado a avanzar por ese camino sin albergar ilusiones sobre lo difícil que puede ser. Pero estamos cada uno confiados en nuestras intenciones y los contactos que hemos tenido, y complacidos con las amistades que hemos empezado a forjar.

(EN ESPAÑOL) Estamos seguros de que este es el momento de acercarnos, dos pueblos ya no enemigos ni rivales, sino vecinos. Es el momento de desplegar nuestras banderas, enarbolarlas y hacerle saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.

Es teniendo presente esta misión sanadora que me dirijo ahora a Larry Morris, Jim Tracey y Mike East. Hace 54 años, ustedes, caballeros, prometieron regresar a La Habana e izar en la Embajada de Estados Unidos la bandera que arriaron aquel día de enero hace ya mucho tiempo. Les invito hoy, a nombre del presidente Obama y del pueblo americano, a cumplir aquella promesa presentando la bandera de las barras y las estrellas para que sea izada por miembros de nuestro actual destacamento militar.

Larry, Jim y Mike, esta es su seña para hacer realidad las palabras que llenarían de orgullo a cualquier diplomático, como también a cualquier miembro del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos: Promesa que se hace, promesa que se cumple. Gracias.

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Nueva jefa de UNICEF tiene un gran encargo: priorizar situación de menores presos en Cuba

Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF.

Los senadores estadounidenses Marco Rubio (R-FL), Bob Menendez (D-NJ), Bill Cassidy (R-LA) y Ben Cardin (D-MD) enviaron una carta a Catherine Russell, la recién nombrada Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), instándola a priorizar la protección de al menos 45 cubanos, menores de 17 años, arbitrariamente encarcelados y procesados por el régimen comunista por su participación en las históricas protestas de julio de 2021.

Los legisladores piden a la estadounidense Russell, nombrada al cargo en diciembre, que exija la liberación inmediata de los menores cubanos como una de sus primeras acciones frente a la UNICEF.

"Creemos que la situación en Cuba merece toda la atención y la condena de la comunidad internacional. Las autoridades cubanas deben saber que sus actos descarados tienen consecuencias y son inaceptables para cualquier país que espere ser considerado un miembro legítimo de la comunidad internacional", indica la carta.

Los políticos destacan que UNICEF está en una posición privilegiada para liderar la condena internacional "de estos actos desmedidos y exigir la liberación de estos jóvenes".

"Con la previsión de más juicios y sentencias en los próximos días y semanas, le instamos a interceder en favor de estos niños y sus familias, que sólo buscan justicia y respeto a los derechos humanos básicos de los menores cubanos", afirman los senadores.

En la misiva recuerdan que en noviembre de 2021 UNICEF se unió a otras organizaciones internacionales que demandaron a las autoridades cubanas más información sobre los casos denunciados de niños detenidos en Cuba y afirman que "desgraciadamente, el llamamiento a una mayor transparencia ha sido respondido con extensos informes desde la isla, muchos de ellos de familiares desesperados en las redes sociales, sobre las duras sentencias que se siguen dictando" en Cuba.

Numerosas iniciativas desde la sociedad civil cubana, la oposición y organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos han apelado a la UNICEF en el caso de los menores encarcelados y en prisión domiciliaria tras manifestarse el 11 de julio.

Hace apenas unas semanas, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, (OCDH), citado en la carta por los senadores, envió a la organización un detallado informe sobre la situación de los menores presos en Cuba, muchos de los cuales han denunciado maltratos, violencia verbal y física por parte de sus carceleros y falta de atención médica en los centros penitenciarios.

La plataforma Justicia 11J y el Centro Legal Cubalex han enviado a UNICEF consecutivos reportes sobre la situación de estos adolescentes encarcelados con afectaciones físicas y sicológicas.

También la Embajada de los Estados Unidos en La Habana ha protestado enérgicamente a causa de las desmesuradas condenas impuestas a algunos de estos muchachos y se ha dirigido a UNICEF para que tome cartas en el asunto.

EEUU: El compromiso con la democracia será un requisito para que un país participe en la próxima Cumbre de las Américas

Brian A. Nichols, subsecretario de Estados Unidos

El Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Brian Nichols, indicó que la democracia será un "factor clave" para decidir qué países participarán en la novena Cumbre de las Américas.

Nichols respondió así al ser preguntado si Cuba, Venezuela y Nicaragua serán invitados a la cumbre, que se realizará del 6 al 10 de junio en Los Ángeles.

“La Casa Blanca decidirá a qué líderes invitará a Los Angeles, pero como ya dije, la democracia es un sello distintivo clave del proceso de la cumbre y de la administración Biden… Creo que uno de los factores clave que utilizará la Casa Blanca será el compromiso con la democracia”, dijo Nichols en una conferencia de prensa telefónica.

El Subsecretario de Estado expresó que la cumbre defendería el largo compromiso del hemisferio con la democracia y los derechos humanos, de conformidad con la Carta Democrática Interamericana, y demostraría a todas las personas que los procesos e instituciones democráticos pueden responder de manera efectiva a sus necesidades y generar resultados.

Añadió que Estados Unidos va a trabajar con los líderes de la región en identificar acciones concretas para implementar el compromiso compartido con la democracia, el gobierno transparente, la gobernabilidad, las buenas políticas regulatorias, los derechos humanos, y la lucha contra la corrupción, y para enfocar aquellos gobiernos y políticas que son más perjudiciales a la democracia y los derechos humanos en el nuestro hemisferio.

“Este es un proceso que está en curso, no puedo decirles cuáles serán los resultados específicos porque nos estamos involucrando con nuestras naciones amigas en el transcurso de los próximos meses para concretar esos esfuerzos. Pero la democracia, como he dicho, será sin duda un punto clave de la cumbre”, recalcó Nichols.

La Cumbre de las Américas reúne cada tres o cuatro años a los jefes de Estado y Gobierno del continente. Este año, será organizada por Estados Unidos por primera vez desde la cumbre inaugural, que se celebró en Miami en 1994, bajo la presidencia de Bill Clinton.

CIA: Improbable que la mayoría de los casos del 'Síndrome de La Habana' sean causados por una potencia extranjera

Embajada de los Estados Unidos en La Habana

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, pos sus siglas en inglés) ha descartado que el denominado "Síndrome de La Habana" sea el resultado de una campaña dirigida por un país enemigo de Washington, informaron medios de prensa estadounidenses.

Los medios NBC News, The New York Times y Politico citaron a funcionarios de la CIA que informaron que la mayoría de los casos del llamado Síndrome de La Habana pueden explicarse por causas ambientales, condiciones médicas no diagnosticadas o estrés, en lugar de acciones de una potencia extranjera.

Funcionarios de la CIA, describiendo los hallazgos provisionales de un estudio, dijeron que la mayoría de los 1.000 casos revisados por investigadores estadounidenses son explicables y muestran que es poco probable que la misteriosa dolencia haya sido causada por Rusia u otro adversario extranjero.

Los informes indicaron que la CIA no descartó la participación extranjera en unas dos docenas de casos que siguen sin explicación y que continúan siendo investigados.

Además de esas dos docenas de casos, un número significativo de otros siguen sin explicación, afirmó el New York Times.

Diplomáticos estadounidenses destinados en diferentes países han padecido el llamado "Síndrome de la Habana", que provocan síntomas similares a los de lesiones cerebrales, mareos, dolores de cabeza y falta de capacidad de concentración.

La condición llamó la atención del público por primera vez en 2016 después de que decenas de diplomáticos de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, Cuba, se quejaran de estar enfermos.

Los hallazgos provisionales del estudio provocaron la frustración de algunos de los que se enfermaron, y un grupo de víctimas dijo que la evaluación de la CIA “no puede ni debe ser la última palabra sobre el asunto”, según un comunicado citado por el Times.

El secretario de estado norteamericano, Antony Blinken, en una conferencia de prensa desde Alemania, respondió a una pregunta sobre el informe declarando que el gobierno de Estados Unidos continuará investigando la posible causa de los incidentes de salud anómalos que han afectado a los diplomáticos estadounidenses.

"Hemos estado trabajando horas extras para tratar de entender qué pasó, quién podría ser el responsable y al mismo tiempo hacer todo lo posible para cuidar a nuestros colegas que se han visto afectados y proteger a las personas", dijo Blinken

[Con información de Reuters y AFP]

Los Ángeles será la sede de la IX Cumbre de las Américas

El presidente Joe Biden en la clausura de la Cumbre por la Democracia. (AP Photo/Carolyn Kaster)

La IX Cumbre de las Américas, que dará inicio en junio de 2022, se realizará en la ciudad de Los Ángeles, California, bajo el lema “Construir un futuro sostenible, resiliente y equitativo”, anunció este martes el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

La cumbre, que reúne a 35 naciones del hemisferio occidental, no se realiza en EEUU desde 1994, cuando tuvo como sede a la ciudad de Miami, bajo la administración del entonces presidente Bill Clinton.

“Los intereses nacionales vitales de Estados Unidos están inextricablemente ligados a la suerte de nuestros vecinos más cercanos en las Américas. Para ello, la capacidad de nuestras democracias para cerrar la brecha entre lo que prometemos y lo que cumplimos depende en gran medida de lo que hagamos, juntos, para mejorarla”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

La iniciativa “Volver a construir un mundo mejor” (Build Back Better World -B3W-) por su nombre y sus siglas en inglés) se basa en el “compromiso con los pueblos del hemisferio occidental”, para lograrlo, refiere el comunicado.

Biden asegura que trabajará junto al alcalde de la ciudad de los Ángeles, Eric Garcetti y el gobernador del estado de California, Gavin Newsom, para “convocar a los líderes, y a las partes interesadas de todo el hemisferio, para avanzar en nuestro compromiso compartido con la prosperidad económica, la seguridad, los derechos humanos y la dignidad”.

Blinken se reúne con presidente de Ucrania e insta a Rusia a reducir tensiones fronterizas

EEUU-UCRANIA

El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, se encuentra en Kiev para conversar con los líderes ucranianos, como parte de un esfuerzo diplomático para reducir las tensiones por la acumulación de fuerzas militares rusas en la frontera con Ucrania.

WASHINGTON — El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, dijo este miércoles al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy que hay una “clara preferencia” en la diplomacia para reducir las tensiones en la frontera entre Rusia y Ucrania, pero Rusia enfrentará “consecuencias muy duras” si persiste en su agresión.

“Hoy hay unos 100.000 soldados rusos cerca de las fronteras de Ucrania y en ese sentido la amenaza a Ucrania no tiene precedentes”, dijo Blinken antes de reunirse con Zelenskiy en Kiev.

Blinken reiteró el apoyo de Estados Unidos a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, y expresó que “corresponde a los ucranianos y a nadie más decidir su propio futuro y el futuro de su país”.

Zelenskiy agradeció a Blinken y a la administración Biden por aumentar la asistencia militar a Ucrania.

Un alto funcionario del Departamento de Estado dijo este miércoles a los reporteros que la administración Biden aprobó el mes pasado una ayuda adicional de seguridad de defensa de 200 millones de dólares para Ucrania.

Antes de reunirse con Zelenskiy, Blinken dijo al personal de la embajada de EE. UU. en Kiev que aunque él tiene muchas esperanzas en los esfuerzos para reducir las tensiones, pero todo recae últimamente en el presidente ruso, Vladimir Putin.

Blinken señaló que todo el mundo está observando lo que sucede y que las amenazas de agresión de Rusia desafían “algunos de los principios básicos que sostienen todo el sistema internacional”.

El secretario de Estado Antony Blinken, segundo desde la derecha, es recibido por el viceministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Senik, a la izquierda, cuando llega al Aeropuerto Internacional de Boryspil, el miércoles 19 de enero de 2022, en Kiev, Ucrania. Foto: AP/Alex Brandon.
El secretario de Estado Antony Blinken, segundo desde la derecha, es recibido por el viceministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Senik, a la izquierda, cuando llega al Aeropuerto Internacional de Boryspil, el miércoles 19 de enero de 2022, en Kiev, Ucrania. Foto: AP/Alex Brandon.

La visita del miércoles a Ucrania es la primera etapa de un viaje organizado rápidamente que llevará a Blinken a Berlín el jueves para reunirse con la ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, "para discutir los compromisos diplomáticos recientes con Rusia y los esfuerzos conjuntos para disuadir una mayor agresión rusa contra Ucrania", dijo el Departamento de Estado.

Luego, Blinken instará a Rusia a "tomar medidas inmediatas para reducir" las tensiones a lo largo de la frontera cuando se reúna con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, en Ginebra el viernes.

Blinken habló con Lavrov el martes para enfatizar “la importancia de continuar un camino diplomático para reducir las tensiones que rodean la acumulación militar rusa profundamente preocupante en y cerca de Ucrania”, dijo el Departamento de Estado en un comunicado sobre la conversación.

“El secretario reiteró el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la soberanía y la integridad territorial de Ucrania y subrayó que cualquier discusión sobre la seguridad europea debe incluir a los aliados de la OTAN y a los socios europeos, incluida Ucrania”, agregó el comunicado.

La acumulación de unas 100.000 soldados rusos a lo largo de la frontera oriental de Ucrania ha generado temores de que Moscú esté planeando una acción militar contra su vecino, que alguna vez fue parte de la Unión Soviética dirigida por Moscú. Rusia se apoderó de la península de Crimea de Ucrania en 2014.

El viaje de Blinken sigue a las conversaciones en Ginebra la semana pasada entre funcionarios rusos y estadounidenses con el objetivo de resolver las diferencias sobre Ucrania y otros asuntos de seguridad. No se informó ningún progreso.

Rusia ha exigido garantías de que Ucrania nunca se unirá a la OTAN.

La semana pasada, la administración de Biden acusó a Moscú de preparar una “operación de bandera falsa” para usarla como una estratagema para intervenir en Ucrania, una acusación que Rusia ha negado con enojo.

Una delegación estadounidense visitó Kiev el lunes para mostrar su apoyo a Ucrania en medio del enfrentamiento con Rusia.

La senadora estadounidense Amy Klobuchar, demócrata, le dijo al Servicio Ucraniano de la VOA: “Tenemos demócratas y republicanos de puntos de vista políticos muy diferentes aquí para decir que apoyamos a Ucrania. Y si Vladimir Putin elige tomar este traicionero camino antidemocrático de invadir este país, habrá sanciones severas y rápidas”.

El senador estadounidense Kevin Cramer, un republicano, dijo a VOA: “Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados y será un espectador si algo sucede. Lo que nos gustaría hacer es evitar que suceda. Queremos ser un elemento disuasorio. Queremos ser parte de la solución antes de que comience la lucha”.

[Chris Hannas de VOA contribuyó a este informe. Parte de la información para este informe fue proporcionada por The Associated Press]

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