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Relaciones EEUU-Cuba

Canales traseros: el exiliado que se entrevistó con Castro y luego despachó con el FBI

El presidente Jimmy Carter (i) conferencia con su asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski (c) y su secretario de Estado Cyrus Vance (d)

El relato del informante ─nunca identificado en el texto─ es el foco de un memorandum entre Robert Pastor y Zbygniew Brzezinski, altos asesores del entonces presidente Jimmy Carter. Para algunos exiliados, sin embargo, los datos ofrecidos bastan para conocer su identidad.

A través de la turbulenta historia de las relaciones Estados Unidos-Cuba, de 1959 en adelante los dos gobiernos conversaron periódicamente en secreto. De los ejemplos más notorios están la entrevista Alexander Haig-Carlos Rafael Rodríguez en México, en diciembre de 1981; las conversaciones Peter Tarnoff-Ricardo Alarcón, en Canadá, durante la crisis de los balseros de 1994; las negociaciones desde mediados de 2013 entre Ben Rhodes y Alejandro Castro Espín, en Canadá y El Vaticano, que condujeron al deshielo.

En una ocasión García Márquez fue portador de una carta de Castro para el presidente de EEUU, Bill Clinton
En una ocasión García Márquez fue portador de una carta de Castro para el presidente de EEUU, Bill Clinton

En muchos casos esas charlas fueron precedidas por mensajes portados por una variedad de emisarios. Por ejemplo, el escritor colombiano Gabriel García Márquez entregó un mensaje de Fidel Castro al presidente Bill Clinton en agosto del 94 que conduciría a la solución del éxodo marítimo y a un acuerdo migratorio.

En ciertos casos los mensajeros fueron autodesignados. Martí Noticias reseñó recientemente la historia de la periodista de la cadena ABC Lisa Howard, quien se convirtió en amante de Castro y se esforzó por conectar a su amado y temperamental dictador con la administración de Lyndon B. Johnson.

LEA TAMBIÉN: Lisa Howard: entrevistadora, amante y emisaria de Fidel Castro en EEUU

Una de estas historias de puerta trasera llamó la atención de cubanos y cubanoamericanos después que en 2016 decenas de documentos sobre la política exterior estadounidense hacia México, Cuba y el Caribe en el período 1977-1980 fueran desclasificados por la Oficina del Historiador del Departamento de Estado.

Se trata de un intrigante memorándum enviado a principios de 1980 por Robert Pastor, una de las personas más allegadas al presidente Jimmy Carter, y entonces miembro del Consejo de Seguridad Nacional, al Asesor de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski.

El foco del memo es la información declarada a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) por un exiliado cubano, antiguo amigo de Fidel Castro, acerca de un encuentro de cuatro horas que sostuvieron ambos en La Habana el 10 de noviembre de 1979, según la fuente, a solicitud del gobernante.

“No veo por qué no podríamos usarlo”

Esto ocurría con el trasfondo de las elecciones primarias estadounidenses en 1979 y los intentos de Carter por normalizar las relaciones con Cuba, que condujeron a la apertura de respectivas Oficinas de Intereses, los indultos con exilio de más de 3.000 presos políticos cubanos, y los llamados “vuelos de la comunidad”.

El prurito normalizador con La Habana del presidente estadounidense se vio frenado especialmente por la intervención cubana en África, y en menor medida por la ayuda de La Habana a los sandinistas en Nicaragua y la detección por la inteligencia estadounidense de una brigada de combate soviética en Cuba. Castro, por otra parte, recién había asumido la presidencia del Movimiento de los No Alineados en una Cumbre celebrada en La Habana.

“He encontrado el informe bastante útil y razonablemente informativo”, le escribe Pastor a Brzezinski. “Está claro que Castro y Padrón [el coronel del Ministerio del Interior José Luis Padrón, portavoz de Castro en conversaciones de esa época con la administración Carter y otros interlocutores extranjeros] tienen interés en usar a la comunidad cubanoamericana para informarse acerca de EEUU y de cómo piensan actualmente la administración y otros candidatos presidenciales”.

Fidel Castro y Bernardo Benes en La Habana. Tomado de latinamericanstudies.org
Fidel Castro y Bernardo Benes en La Habana. Tomado de latinamericanstudies.org

Y agrega: “La ‘fuente’ parece saber escuchar y reportar razonablemente bien, aunque también parece tener problemas de ‘ego’ bastante similares a los de Benes (…) He preguntado al FBI si podría revelar su identidad para tratar de determinar con mis propias fuentes su credibilidad (…) No veo por qué no podríamos usarlo de la misma manera que Castro, para hacer preguntas y extraer información”.

"Benes" parece ser el abogado y banquero judío-cubano Bernardo Benes, figura descollante en el diálogo entre “la comunidad cubana en el exterior” y el gobierno de Fidel Castro a fines de los años 70.

El funcionario del FBI que recibió el resumen sobre la conversación con Castro, seis días después de que tuviera lugar, dice que el informante “había estado previamente en contacto con el Buró”.

Max Lesnik y Fidel Castro. Fotograma del documental "The Man of Two Havanas", dirigido por Vivien Lesnik Weisman. Tomado de www.tribecafilm.com
Max Lesnik y Fidel Castro. Fotograma del documental "The Man of Two Havanas", dirigido por Vivien Lesnik Weisman. Tomado de www.tribecafilm.com

Alfombra roja

A lo largo de su reporte sobre el viaje de tres días a Cuba, la fuente deja constancia de su recibimiento con trato de “alfombra roja”: hospedaje en una de las casas de protocolo reservadas para altos dignatarios y un Mercedes-Benz nuevo con chofer a su disposición.

Quien informa establece asimismo su acceso fácil y hasta íntimo a altos funcionarios del gobierno, el estamento militar y el partido comunista, como el mencionado Padrón; el presidente de Havanatur (y organizador de los viajes de cubanos emigrados a la isla) Carlos Alfonso (un seudónimo del chileno Max Marambio); el entonces jefe de la escolta de Castro, y luego ministro del Interior, General José Abrantes; el coronel del MININT y agente internacional Tony de La Guardia; el viceministro de Cultura y director del instituto de cine (ICAIC) Alfredo Guevara; y el entonces organizador (y luego Segundo Secretario) del PCC, José Ramón Machado Ventura.

Al tercer día de la visita tuvo lugar la entrevista con Castro, aparentemente en el Palacio de la Revolución, adonde el informante asegura le llevó conduciendo su propio auto el General Abrantes.

Otra filípica de Fidel

Rememorar la diversidad de temas tratados con el locuaz gobernante cubano requería buena retentiva: Según el informante estos fueron:

Las elecciones presidenciales en EEUU, incluyendo las primarias demócratas dominadas por el presidente Carter y Ted Kennedy, y la posibilidad de que un republicano llegara a la Casa Blanca en noviembre de 1980.

La brigada de combate soviética, que Castro aseguró se encontraba en el país desde la crisis de los misiles de 1962, bajo "total control" del gobierno cubano.

El levantamiento del embargo estadounidense, para lo que Castro estimó que Brzezinski era un obstáculo.

La invasión de Shaba en Zaire por rebeldes basados en Angola. Castro negó en mayo de 1978 que los que invadieron esa provincia rica en minerales del sur de Zaire hubiesen sido entrenados por Cuba, y dijo que le había avisado del asunto al presidente Carter.

La firma del tratado Carter-Torrijos para el traspaso del control del canal de Panamá al gobierno istmeño. Castro aseguró que había instado a Omar Torrijos a firmarlo sin exigir que el texto fuera revisado.

El apoyo de Cuba a los sandinistas en Nicaragua. Castro dijo haber ejercido una influencia moderadora sobre la junta sandinista.

La energía nuclear. Castro evaluó que era la “única solución a los problemas energéticos del mundo” y confirmó que estaba construyendo una central electronuclear en Cuba (Juraguá).

Las tropas cubanas en Angola. Castro dijo que las mantendría mientras se lo pidiera el gobierno de Luanda, porque los angolanos no podían funcionar, “ni siquiera manejar un autobús”, sin ayuda cubana.

El programa de indultos (con exilio) de presos políticos. Castro dijo que las excarcelaciones se concluyeron sin que hubiera una respuesta del gobierno estadounidense, y que los reos restantes serían cartas a jugar en futuras negociaciones con EE.UU.

La fuente también refirió a su entrevistador del FBI que, aunque nunca le dijeron para qué quería verlo el gobernante cubano, él creía que otros, particularmente el banquero... (omitido en el original ¿Benes?) habían fracasado en establecer un diálogo significativo por mediación de terceros entre Cuba y los Estados Unidos, mientras que él era uno de los pocos que conocía y comprendía a Castro, y no podía ser manipulado ni engañado por este, algo que Fidel sabía.

Consideraba por tanto que él podía explicar e interpretar más adecuadamente la sustancia y los matices de lo que Castro dijera, sus puntos de vista y sus políticas.

Igualmente, el informante ofreció datos sobre la salud del gobernante, entonces de 53 años: “Se ve físicamente bien aunque su piel luce inusualmente pálida, a pesar de que acostumbra trotar y nadar”.

¿Quién informó al FBI?

Si para el asesor de Carter, Robert Pastor, la identidad de la fuente del FBI podía ser un enigma, ciertos exiliados cubanos consideran suficientes los datos adjuntados por el entrevistador del FBI:

“Estudiante en la Universidad de La Habana (UH) 1948-1955, íntima amistad con Castro en la UH y después, revolucionario activo de 1948 a 1961 contra los gobiernos de Prío y Batista”.

“Se casa en 1955 y va de luna de miel a México… (no desclasificado). Luego del regreso de Castro a Cuba (en el yate Granma) en 1956, se suma al Segundo Frente Nacional del Escambray bajo la dirección de Eloy Gutiérrez Menoyo. Apoya a Castro tras su llegada al poder, pero en septiembre de 1960 es expulsado por denunciar la presencia de comunistas en el gobierno, algo que también había hecho saber en 1958 a la Embajada de EEUU. Vuelve a Cuba con el grupo clandestino de Menoyo y, ante un inminente arresto, huye por mar a Cayo Hueso, Estados Unidos, con Menoyo y otras 17 personas, el 26 de enero de 1961”.

Un compañero de viaje

Uno de los 13 luchadores clandestinos que hicieron ese viaje (él nos dice que los otros seis eran pescadores) fue Roger Redondo. Su nombre aparece en un reporte emitido por policías del entonces condado Dade meses después, tras irrumpir en una casa del noroeste de la ciudad en busca de una pistola ilegal que según les habían informado poseía el comandante del Segundo Frente.

Después de leer el memorándum desclasificado de Pastor a Brzezinski, Redondo envió a Martí Noticias este comentario por correo electrónico:

Max Lesnik, amigo, opositor y de nuevo amigo de Fidel Castro.
Max Lesnik, amigo, opositor y de nuevo amigo de Fidel Castro.

“A pesar de no poner el nombre, hicieron una foto tan clara de la persona, y (hay) tantos datos innecesarios, que se nota que quisieron que fuera fácil identificarlo. Solo podía ser Max Lesnik”.

Redondo asegura que Lesnik aprovechó su luna de miel en México para entrevistarse con Castro, que se había exiliado en ese país después de ser amnistiado de su condena por el asalto en 1953 a los cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo.

En un video difundido en las redes sociales, Lesnik, fundador de la revista Réplica y de la Alianza Martiana aparece criticando, en Miami, al “Miami revuelto y brutal”, “lo peor de Cuba”, “esa chusma”, y proclamando: “Yo soy Fidel”.

Por otra parte, en una larga entrevista que concedió Lesnik al conocido periodista procastrista Salim Lamrani pueden corroborarse muchos de los datos sobre la fuente incluidos en el reporte del FBI. También en esa entrevista menciona a Roger Redondo como “mi amigo”.

Luego describe un viaje a Cuba similar al que hizo en noviembre de 1979, incluyendo un encuentro con Castro, pero que habría realizado en 1978, después que Benes, el “fracasado”, le transmitiera que su excompañero de la Universidad de La Habana quería verlo.

Entre los documentos desclasificados por la Oficina del Historiador del Departamento de Estado no hay ninguno sobre aquella visita.

Aunque Pastor y Brzezinski obviamente acaban de enterarse de la existencia de "la fuente" por lo que refiere el entrevistador del FBI, desconocen quién es, y es entonces que barajan la posibilidad de usarlo, Lesnik aseguró en una entrevista telefónica con Ariane González de Radio Martí que había ido a entrevistarse con Castro "autorizado por el gobierno de Estados Unidos".

Referencia a Max Lesnik en el índice de "Back Channel to Cuba"
Referencia a Max Lesnik en el índice de "Back Channel to Cuba"

También dijo que él aparece "en distintas ocasiones" en el libro "Back Channel to Cuba".

Los historiadores estadounidenses Peter Kornbluh y William LeoGrande confirman en su famoso recuento de las relaciones secretas entre Washington y La Habana un papel posterior de Lesnik como intermediario de Castro, a través de su amigo común Alfredo Guevara, para intentar una negociación con la administración Clinton de la Crisis de los Balseros, desatada por el gobernante cubano en el verano de 1994.

En el verano de 1994 Castro usó una larga cadena de comunicaciones telefónicas, de la que formó parte Lesnik, para sugerirle a Bill Clinton su mediador favorito: Jimmy Carter.

Es solo entonces y en tres párrafos dedicados a esa complicada mensajería que Kornbluh y LeoGrande mencionan a Lesnik en su libro sobre los canales traseros EEUU-Cuba. Aparentemente, los intentos ─como el que ilustra el memo Pastor-Brzezinski de 1979─ no cuentan.

(Con la colaboración de Ariane González)

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EEUU mantiene a Cuba en la lista de países que no cooperan totalmente con sus esfuerzos antiterroristas

El Secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. (Brendan Smialowski/AP)

Estados Unidos anunció este viernes que mantendrá a Cuba en la lista de países que no cooperan totalmente con los esfuerzos antiterroristas de Estados Unidos.

Una nota publicada en el Registro Federal informa que el secretario de Estado, Antony Blinken, determinó y certificó al Congreso de Estados Unidos que Cuba, Venezuela, Irán, Corea del Norte y Siria estaban en dicha lista.

El canciller cubano Bruno Rodríguez se adelantó al anuncio y declaró en sus redes sociales: "EEUU conoce bien la limpia trayectoria de Cuba en la lucha contra el terrorismo y la experiencia cubana de haber sido víctima del terrorismo de Estado. Usa la calumnia en un tema tan sensible como pretexto para continuar la incesante guerra económica repudiada universalmente".

Según el Departamento de Estado, esta certificación prohíbe la venta o licencia para la exportación de artículos y servicios de defensa y notifica a la comunidad internacional que estos países no están cooperando completamente con los esfuerzos antiterroristas de los Estados Unidos.

La ley establece que el Departamento de Estado proporcione esta lista anualmente al Congreso estadounidense.

La decisión se produce en la misma semana en que el gobierno de Biden revocara parcialmente algunas restricciones de la era Trump sobre las remesas y los viajes a la isla.

La evaluación de Estados Unidos es casi idéntica a una emitida por el gobierno del presidente Joe Biden hace un año, que se apegó a una decisión del gobierno de Donald Trump.

La cancillería de EEUU recordó entonces que Cuba mantiene vínculos estrechos y de colaboración con países designados por Estados Unidos como patrocinadores del terrorismo, como Irán y Corea del Norte; que el régimen cubano aloja a líderes del Ejército de Liberación Nacional, a pesar de las peticiones de Colombia para su extradición y que Cuba continúa albergando a múltiples fugitivos que cometieron o apoyaron actos de terrorismo en los Estados Unidos.

Cuba también está en la lista de países que auspician el terrorismo desde finales de la presidencia de Trump pero la administración Biden dijo que la designación de patrocinador del terrorismo aún está en revisión.

Desde 1982 a 2015, el régimen de La Habana se mantuvo cada año en la lista negra por su acogida a miembros de la organización terrorista vasca ETA, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y algunos fugitivos de la justicia estadounidense.

Cada año, el Secretario de Estado presenta una lista de naciones que a su consideración “han prestado apoyo reiteradamente a los actos de terrorismo internacional según lo estipulado con tres leyes: el apartado j) del artículo 6 de la Ley de administración de exportaciones, el artículo 40 de la Ley de control de las exportaciones de armas y el artículo 620A de la Ley de asistencia exterior”.

Las sanciones que se aplican a estos países van desde las restricciones a la asistencia exterior de Estados Unidos; pasando por la prohibición de exportar o adquirir material bélico, control sobre las exportaciones de productos de doble uso (civil y militar) así como restricciones financieras.

Obispos de EEUU aplauden medidas de Biden hacia Cuba

Obispo David Jay Malloy de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB).

El presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) elogió el jueves el levantamiento de algunas restricciones a Cuba por parte de la administración Biden, anunciadas esta semana por la Casa Blanca.

“Elogiamos el interés renovado de la administración en reiniciar el compromiso de Estados Unidos con Cuba. Reconociendo que quedan puntos de discordia entre nuestros dos países, el aislamiento punitivo de Cuba no ha producido el cambio económico y social que Estados Unidos ha buscado lograr”, dijo el obispo David J. Malloy de Rockford, Illinois, quien preside el comité de política internacional de la USCCB.

“Los obispos de EE. UU., incluidos los obispos cubanoamericanos, junto con la Santa Sede y los obispos de Cuba, continúan enfatizando la importancia vital del compromiso bilateral y las relaciones comerciales mutuamente beneficiosas entre Estados Unidos y Cuba como la clave para un cambio transformador en la isla”, afirmó el obispo Malloy en un comunicado.

El religioso dijo que la ampliación de las oportunidades de viaje para los ciudadanos estadounidenses, “así como el levantamiento de las onerosas limitaciones a las remesas", fortalecerán los lazos familiares, económicos y sociales de ambos países.

"La sociedad civil y el sector privado en desarrollo de Cuba dependen del liderazgo proporcionado por la participación activa de la sociedad civil estadounidense en Cuba”, opinó el obispo.

La Administración Biden anunció el lunes la intención de facilitar la reunificación familiar restableciendo el Programa de Permisos para la Reunificación de Familias Cubanas (Cuban Family Reunification Parole, CFRP); fortalecer los lazos familiares y facilitar los contactos educativos para el pueblo estadounidense y el cubano ampliando los viajes autorizados en apoyo al pueblo cubano; autorizar vuelos programados y chárter a lugares distintos de La Habana; reanudar los viajes grupales (people-to-people); incrementar el apoyo a emprendedores cubanos independientes; ampliar el acceso de los emprendedores a las microfinanzas y la capacitación y eliminar el límite actual a las remesas familiares de USD 1000 trimestral para cada par de emisores-receptores y autorizar las remesas con fines de donación (es decir, no destinadas a familiares) que apoyan a emprendedores cubanos independientes, entre otras medidas.

Cara a cara con Juan González, el hombre al oído de Biden en el tema Cuba (VIDEO)

El presidente Joe Biden (izq.) junto a su asesor de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, Juan González. Tomado de @Cartajuanero

Juan González, asesor presidencial para temas Latinoamericanos y director principal del Consejo de Seguridad Nacional para asuntos del Hemisferio Occidental, es el hombre que encabeza el equipo gubernamental que diseña la política de Estados Unidos para la región.

Su intervención ha sido clave en la propuesta, decisión y futura implementación de las recién anunciadas medidas sobre Cuba que ha adoptado la Casa Blanca.

El funcionario, de ascendencia colombiana, fue parte de la administración del presidente Barack Obama. Vivió el llamado deshielo, viajó a La Habana. Hoy, por vez primera, conversa con Radio Televisión Martí.

Info Martí | Entrevista a Juan González (Primera Parte)
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¿Cuáles fueron las condiciones políticas, económicas y sociales que tomó en cuenta la Casa Blanca para este anuncio que se hizo el lunes?

Excelente pregunta. Tengo que comenzar con las protestas del 11 de julio porque después de esas protestas el presidente se reunió con representantes de la comunidad cubanoamericana. Me mandó a mí y al secretario (de Seguridad Nacional, Alejandro) Mayorkas a Miami a hablar con la comunidad y, saliendo de esas reuniones, nos dio dos instrucciones: la primera fue sancionar y ponerle presión al régimen por los abusos en contra del pueblo cubano. Y en base a eso, hemos sancionado a un número de oficiales, también una campaña de comunicaciones identificando a esos individuos que estaban físicamente en videos que todos hemos visto, pegándole a personas que sólo estaban buscando más derechos, cantando canciones, demandando más comida. Y es algo que en la diplomacia internacional lo hemos priorizado, porque al contrario de las protestas de los 90's, éstas las vio el mundo, quedó muy claro.

La segunda instrucción del presidente fue buscar formas de apoyar directamente al pueblo cubano, entonces nosotros incrementamos el apoyo a las familias de disidentes, asistencia para poder evadir la censura, ofrecimos vacunas y trabajamos con organizaciones humanitarias para tratar de brindar asistencia. Eso fue en julio. Lo que pasó esta semana fue algo que nosotros vimos en base a la dirección del presidente, pasos prácticos, no es un regreso a la política de Obama, son pasos prácticos para hacer dos cosas: número uno, permitir que aviones aterricen en lugares fuera de La Habana, que puedan mandar remesas posiblemente los cubanos a sus familias y puedan tomar esa decisión de qué van a hacer, un programa de remesas donativas dirigidas hacia la comunidad afrocubana, pero siempre se mantienen muchas limitaciones en lugar. Por ejemplo, la diferencia entre la política de Obama y la política de Biden, nosotros no establecimos la categoría de viaje individual bajo una licencia general. Lo hicimos para grupos porque vemos que organizaciones educacionales o religiosas y otras deben tener la oportunidad de ir a hablar con el pueblo cubano. Y el compromiso también es elevar el tema de derechos humanos, seguir siguiendo especialmente el tema de los derechos laborales, que el presidente piensa que siempre son temas centrales.

Señor González, no es menos cierto que hay un éxodo ya no tan silencioso de cubanos hacia Estados Unidos. En los últimos siete meses han ingresado al país cerca de 115.000 cubanos. ¿Ha tenido que ver esta emigración irregular con estas medidas, lo tomaron ustedes en cuenta a manera de contención del flujo de cubanos que están arribando, ya sea por mar o los que llegan a la frontera con México?

Sí, es preocupante. Después de los mexicanos, la población más grande que está llegando a la frontera son cubanos, lo que tengo que decir es que, contrario al pasado, que el régimen ha usado la migración como un arma contra los Estados Unidos, en esta ocasión nosotros hemos llegado a la conclusión de que los cubanos no se quieren ir, pero que sí quieren cambios, pero si ellos no pueden encontrar comida, no pueden encontrar acceso a la medicina, no tienen otra opción. Entonces nosotros vamos a restablecer el programa de reunificación familiar cubano, vamos a expandir la presencia para poder procesar visas de migrantes en La Habana para que alguien no tenga que ir hasta Guyana. Hoy en día es más barato ir con un coyote, con un traficante, que ir a Guyana y es lo que muchas personas están optando por hacer y están poniendo en riesgo sus vidas. Entonces queremos establecer los canales regulares de viaje y buscar formas de apoyar directamente al pueblo cubano.

Tal como lo hizo el presidente Barack Obama en aquel proceso que usted vivió, porque fue parte de esa administración, conocido como el deshielo, también se está tratando de empoderar a la sociedad civil independiente, al sector privado, entiéndase al cuentapropista. ¿Cómo han concebido ustedes esta ayuda?

Gracias por esa pregunta. En primer lugar, hemos quitado los límites sobre las remesas, pero también estamos trabajando con el Congreso para expandir remesas electrónicas, para que las personas puedan mandar dinero directamente sin que pase por el Estado. La mayoría de los cuentapropistas usan remesas para poder importar productos que usan en su negocio. O sea que también vamos a expandir el número de productos que pueden ser importados, pero también crear regulaciones que faciliten entrenamiento, micro finanzas, también acceso a la Internet que ayuda a que los cuentapropistas y los emprendedores independientes puedan usar el comercio de Internet para mantener sus productos. Eso es clave y es central a esta política.

Info Martí | Entrevista a Juan González (Segunda Parte)
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En cuanto al tema consular, la reanudación del programa de reunificación familiar, el aumento de visas de emigrantes en Estados Unidos, eso está planteado. Ahí no hay duda de lo que va a suceder, pero para esto se necesita un incremento del personal diplomático en La Habana. ¿Se prevé regresar a la nómina anterior, a la misma cantidad de diplomáticos que trabajaban en la embajada en La Habana antes de los incidentes de salud que se conoce sucedieron el 2016 y 2017?

Bueno, sí, se busca expandir la presencia de la embajada de una forma segura. La prioridad es llegar a procesar las 20 mil visas en el acuerdo migratorio desde La Habana lo más pronto posible. Tendremos más noticias sobre eso en las próximas semanas. Pero también no sólo el servicio consular, sino también la presencia de nuestra embajada. Y eso tal vez algunos lo verán como un premio para el régimen, nosotros lo vemos como una oportunidad para abogar por los intereses de los Estados Unidos, tener intercambios directamente con los cubanos y resaltar el tema de los derechos humanos porque para nosotros tener relaciones diplomáticas no es un premio, es una oportunidad para empujar estos temas y resaltar el tema de derechos humanos que para el presidente Biden es algo que es central.

La Asamblea Nacional, llámese Parlamento unipartidista, acaba de aprobar el Código Penal, un Código Penal que, según fuentes independientes, limita la emisión de información independiente y la libre manifestación de expresión. En fin, ha radicalizado mucho más la imagen del gobierno de La Habana y algunas personas, en contra de la medida o a favor, coinciden en que no fue el momento preciso para adoptar las medidas de las cuales estamos conversando. ¿Qué piensa usted respecto?

A veces esas cosas no se pueden coordinar perfectamente, pero yo diría que es el tiempo perfecto porque nosotros, yo creo que desde que Fidel Castro llegó al poder, han echado la culpa a Estados Unidos por todos los problemas del pueblo cubano cuando el fracaso del comunismo y nosotros buscando construir puentes y apoyar al pueblo cubano, es una forma de quitar esa excusa. Porque cuando salen personas como las que salieron el 11 de julio pacíficamente a cantar y a pedir más derechos, que el régimen les caiga encima, les imponga sentencias draconianas como las que pusieron y pasen leyes tal cual, demuestran que tienen miedo a tener una conversación con el mismo pueblo cubano y eso quiere decir que han perdido ese apoyo popular. Pero es tiempo ya para que los cubanos tengan esa conversación y determinen el futuro que ellos quieren.

Recientemente, Estados Unidos y Cuba celebraron una ronda de conversaciones sobre migración y algunos observadores se preguntan si en esas conversaciones se habló mucho más de inmigración y se llegó a una negociación que a la postre dio pie a estos anuncios. ¿Fue así o solamente se abordó el tema migratorio?

Sólo se abordó el tema migratorio y dejemos dos cosas bien claras: yo sí me reuní con el subsecretario (de Estado) Brian Nichols y el jefe de la delegación cubana, pero no sobre estos temas. Nosotros nos reunimos para hablar sobre el tema de los derechos humanos, la preocupación que teníamos nosotros sobre el tema migratorio y hablamos sobre los temas consulares para resaltarlos. Y ese es un espacio que nosotros debemos usar para abogarlos. La gran diferencia, el compromiso del presidente Biden, todo lo que hagamos nosotros en cuanto a Cuba y toda Latinoamérica va a ser de una forma transparente, con puertas abiertas y en consulta con el Congreso de los Estados Unidos y también con la comunidad. Nosotros hemos tenido estas conversaciones, no hemos estado de acuerdo todos en muchas partes hemos tenido áreas de coincidencia con la comunidad, pero el enfoque es claro, que no importa donde uno esté en este tema y la opinión ahora es buscar una forma de abordar los derechos humanos del pueblo cubano, empujar para un cambio hacia la democracia en el país y apoyar al pueblo cubano y poder ayudar a que las familias cubanasamericanas y las cubanas puedan interactuar, entre sí, ese es el consenso que existen actualmente.

En todo esto destaca el interés humano. ¿Tiene el presidente Biden en su agenda como uno de los temas principales a abordar, el tema de la familia, el bienestar de la familia cubana, su reunificación?

El presidente es alguien que comenzó su carrera en servicio público en la lucha de los derechos civiles, fue uno de los líderes en contra el movimiento Apartheid en el sur de África. En esos temas no, no entra en compromisos, tiene un sentimiento muy fuerte al respecto y él como vicepresidente trabajó el tema migratorio y sabe que para que alguien sienta que es buena idea pagarle a un coyote y después pasar por el Darién y arriesgar su vida para llegar a los Estados Unidos donde tal vez no hablen el idioma, tiene que ser por una razón bastante grave y que nadie debe sufrir por algo así. Pero se entiende que alguien no va a dejar que sus hijos mueran de hambre o que estén inseguros. Cualquier padre haría lo mismo. Y nosotros lo que tenemos que hacer es cambiar la situación, pero el mensaje que nosotros oímos de los cubanos, muchos que aún están en La Habana, es que ellos no quieren irse de Cuba, quieren cambios, y nosotros lo que queremos hacer es darle voz y voto, apoyarlos a ellos para que ellas, ellos sean los que lo determinen, no que nosotros digamos que es lo que ellos hagan, sino darles ese empoderamiento y ese apoyo para que ellos sean los líderes de la conversación.

Algunos políticos de origen o de ascendencia cubana, tanto en el Capitolio como en el Senado, se han quejado de que no fueron consultados al respecto.

Bueno, nosotros hemos tenido estas conversaciones con demócratas y republicanos. Esto es algo que hemos estado trabajando ya más de un año sobre este tema. Obviamente, el tiempo en que hicimos el anuncio es algo que hicimos nosotros, fue una decisión del Presidente hacerlo, lo quiso hacer antes de la Cumbre y dejar muy claro cuál era la política de él. Ellos no estarán de acuerdo con todo, pero siempre nosotros consultamos informativamente con ellos.

La última pregunta, la pregunta del millón de dólares. ¿Si se sigue acercando Estados Unidos al pueblo de Cuba, pudiéramos decir o sería muy descabellado pensar en una visita del presidente Biden a La Habana?

Yo creo que mucho tiene que pasar en Cuba antes de que eso pase. Porque el presidente habla con Vladimir Putin, habla con dictadores en otras partes del mundo para empujar y abogar sobre esos temas. Eso no quiere decir que vaya a visitar a Vladimir, mucho tiene que pasar.

¿Está en los planes del presidente Biden una visita a Cuba?
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Senador Menéndez expresa descontento con alivio de sanciones contra regímenes de Cuba y Venezuela

El senador Bob Meéndez habla con periodistas en el Capitolio. (Foto: AP/Mariam Zuhaib)

El senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, que preside el Comité de Relaciones Exteriores en el Senado, dijo este martes que con el anuncio de los cambios en la política estadounidense hacia Cuba se corre el riesgo de enviar el mensaje equivocado a las personas equivocadas, y en el momento equivocado, cuando “el régimen de Díaz-Canel continúa su despiadada persecución de innumerables cubanos por participar en las manifestaciones pro-democracia del año pasado”.

En una conferencia de prensa virtual, el senador cubanoamericano expresó, además, que está perturbado con la decisión del gobierno del presidente Biden de autorizar viajes en grupo a Cuba a través de visitas que, según dijo, “siempre han sido equivalentes a turismo regular”.

“Vemos bien claro que, por décadas, millones de personas de todas partes del mundo han viajado a Cuba, han dejado su dinero ahí, pero ninguno de esos viajes ha creado un momento hacia la democracia o respecto a los derechos humanos”, dijo Menéndez.

El senador señaló que también le preocupa la forma en que el Departamento de Justicia ha presentado informes legales en el último mes que parecen estar intentando socavar la implementación de la Ley LIBERTAD.

“El régimen cubano ha tratado por décadas de sacarle provecho a las propiedades que le confiscó a miles de cubanos y cubanoamericanos. Al debilitar la responsabilidad legal de las empresas que hacen negocios con el régimen cubano para utilizar estas propiedades, es cada vez más probable que estas empresas extranjeras sigan traficando con propiedades robadas sin consecuencia alguna”, opinó.

Sin embargo, Menéndez declaró que le complace ver que la administración Biden mantendrá la Lista Restringida de Cuba del Departamento de Estado, y que también da la bienvenida a la decisión de reiniciar el Programa Cubano de Reunificación Familiar.

Sobre Venezuela y los informes de que EEUU aliviará algunas sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro a cambio de un compromiso del gobierno para dialogar con la oposición, el senador dijo que hubiera preferido que exigieran al régimen de Maduro regresar a las negociaciones y tener garantías de avances antes de hacer concesiones a su régimen.

El senador Menéndez dijo, además, que espera que el presidente Biden mantenga su postura de no invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela a la Cumbre de las Américas, que se celebrará en junio en Los Ángeles.

EEUU: Medidas hacia Cuba están diseñadas para empoderar a su pueblo a crear "un futuro libre de represión"

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, habla durante su primera conferencia en la Casa Blanca, en Washington, este lunes 16 de mayo. (Foto AP/Andrew Harnik)

Las nuevas medidas hacia Cuba se centran en los derechos humanos y están diseñadas con el objetivo de empoderar al pueblo cubano para que determine su propio futuro, dijo este martes la Casa Blanca.

“El pueblo cubano enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes y la política de Estados Unidos continuará enfocándose en empoderar al pueblo cubano para ayudarlo a crear un futuro libre de represión y sufrimiento económico”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

La vocera añadió que “el presidente está cumpliendo su compromiso con la comunidad cubanoamericana y sus familiares en Cuba al facilitar la reunificación familiar y fortalecer los lazos familiares".

Dijo, además, que las medidas buscan facilitar las conexiones educativas, aumentar el apoyo a los empresarios cubanos independientes y garantizar que las remesas "fluyan más libremente hacia los cubanos, sin enriquecer a quienes cometen abusos contra los derechos humanos”.

En un comunicado el lunes, Estados Unidos anunció medidas para “seguir apoyando al pueblo cubano”, entre ellas más vuelos y más flexibilidad en el envío de remesas, y la reanudación del Programa de Permiso de Reunificación Familiar Cubano (CFRP).


Además, se anunció que habrá vuelos chárter a varias ciudades, no solo a La Habana, y que se removerá el límite a las remesas de mil dólares por trimestre que puede recibir un familiar en la isla. La administración Biden aclaró que no se quitará de la Lista Restringida de Cuba a ningún representante o entidad del regimen.

El anuncio ocurre en momentos en que varios países han expresado preocupación de que Cuba sea excluida de la Cumbre de las Américas. El lunes, en una conferencia de prensa telefónica para explicar las medidas, un vocero del Departamento de Estado insistió en que los cambios no tenían ninguna relación con la cumbre y la posible exclusión de algunos líderes de la región.

El funcionario dijo que las acciones anunciadas están en sintonía con el interés nacional de Estados Unidos, y constituyen pasos para encontrar formas de ampliar el apoyo al pueblo cubano.

Legisladores estadounidenses han criticado las medidas, señalando que constituyen un retorno a la política de acercamiento hacia Cuba desplegada por la administración de Barack Obama.

"El régimen en Cuba amenazó a Biden con la migración masiva y tiene simpatizantes en la administración, y el resultado es que se ven hoy los primeros pasos a las fracasadas políticas de Obama hacia Cuba", señaló en Twitter el senador republicano Marco Rubio.

La congresista republicana de la Florida, María Elvira Salazar, dijo que el presidente Biden está cometiendo un "error histórico por regresar a las fracasadas políticas de Obama".

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