Enlaces de accesibilidad

Cuba

Amnistía Internacional: Díaz-Canel continúa represión en Cuba

Erika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional

La nueva constitución cubana termina limitando los derechos que pretende proteger, señaló en entrevista EXCLUSIVA para Radio Televisión Martí la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara.

El nombre de Erika Guevara Rosas es familiar y esperanzador para quienes en el continente americano intentan defender sus derechos y libertades frente a los abusos de Estados avasalladores y sus agentes.

Los medios suelen buscar el comentario de Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, cada vez que en esta mitad del mundo se suscitan noticias que hunden sus raíces en la situación de los derechos humanos en la región.

Y aunque los abusos en el área se extienden mucho más allá, y tienen orígenes más profundos que los hechos noticiosos y las crisis, la abogada mexicana accedió a hablar con Radio y Televisión Martí sobre varios puntos críticos del mapa hemisférico de los derechos humanos que han estado encendiendo las alarmas.

please wait

No media source currently available

0:00 0:15:48 0:00

Cuba

Ustedes han reportado recientemente que entre las formas que tiene el gobierno cubano para silenciar a sus críticos está crearles causas comunes y acusarlos por ellas. ¿Qué evidencias han tenido a través de los años para llegar a esta conclusión?

Sin duda alguna el sistema represivo del gobierno cubano se ha tenido que ir transformando y modificando al paso de los años, por un lado, por el nivel de presión internacional que existe sobre Cuba a través de los mecanismos internacionales y regionales que le exigen al gobierno una rendición de cuentas ante sus obligaciones en materia de derechos humanos; pero por otro lado, y yo diría que es lo más importante, ya se ha generado una presión interna de personas que valientemente se constituyen como defensoras de los derechos humanos, periodistas críticos y alternativos que dan visibilidad a lo que ocurre en Cuba. Y eso ha forzado a las autoridades a ir transformando su red de represión de diferentes formas.

Y lo que nosotros hemos venido documentando en los últimos años es precisamente un cambio en las formas de criminalización contra los activistas defensores de los derechos humanos, pero también contra la población en general; y una son estas detenciones arbitrarias cortas que tienen la intencionalidad de persuadir a aquellas personas que de alguna forma están manifestando oposición a las políticas de Estado o simplemente están demandando el ejercicio de sus derechos fundamentales.

Pero lo que hemos visto es que aquellas personas que ocupan un liderazgo particular, o inclusive espontáneo, en la defensa de derechos humanos se convierten en enemigos del Estado, y así son tratados por esta red de represión del gobierno, ahora liderado por el presidente Díaz-Canel. Y en muchos casos hemos podido documentar situaciones de criminalización, es decir, del uso indebido de la justicia para acusar a personas, además, de delitos que constituyen todavía parte de la ley cubana, como los de peligrosidad, cuestiones tan arcaicas y tan reflectivas de esta red de represión, que inclusive afectan a las personas en su habilidad de ejercer su derecho al trabajo, la educación etcétera, porque son estigmatizadas por esta criminalización, y en muchos casos terminan pasando un período importante de tiempo en prisión.

Ustedes han dado un gran apoyo a los artistas que están protestando por el Decreto-Ley 349, que prácticamente criminaliza la actividad artística libre. El señor Díaz-Canel es el responsable porque este decreto-ley se emite ya bajo su administración. Al mismo tiempo, se están tratando de introducir en un proyecto de nueva constitución algunos principios básicos de derechos humanos. Considerando que hay un cuerpo de leyes que criminalizan derechos como la libre expresión, ¿cómo ve laperspectiva de que Cuba se transforme en ese sentido?

Primero, hablar del decreto, que yo creo que es una señal en este mismo proceso de reforma constitucional.

Este Decreto 349, que ha sido publicado en la Gaceta Oficial de Cuba y entra en vigor en diciembre del 2018, efectivamente es uno de los primeros decretos firmados por Díaz-Canel en su rol de presidente de Cuba, y en virtud de él todas las personas con actividades artísticas ─colectivos artísticos, quienes se dedican a la música─ tienen que solicitar una probación del Ministerio de Cultura previa a cualquier actividad o acción relacionada con su actividad artística.

Entonces eso es un indicador de cómo sigue habiendo una esfera de represión que va desde las prácticas, porque nosotros hemos documentado en numerosas ocasiones el hostigamiento, las detenciones arbitrarias de artistas independientes en Cuba, y como esas prácticas hoy día se están formalizando en leyes, y en este caso a través del Decreto 349, que en nuestra opinión es una ley que criminaliza, censura, limita la libertad de expresión y que además intenta controlar la expresión artística para que siempre esté destinada a promover o a generar una propaganda de las propias políticas del gobierno.

Yo creo que es importante poner en contexto que este decreto constituye una forma de acoso y de persecución en contra de la expresión artística que, finalmente, constituye parte de las libertades de expresión en cualquier país.

Entonces, en este contexto no podemos dejar de ponerlo en relieve frente a este proceso de reforma constitucional que, en nuestras lecturas preliminares de las reformas propuestas, a primera vista pareciera que busca fortalecer protecciones en materia de derechos humanos. Pero que cuando uno ya empieza a mirar de manera más detallada y empieza a ver el lenguaje que se utiliza en términos de lo que se promueve proteger, encontramos que termina por un lado buscando la protección de derechos, pero por otro lado también limitarlos.

Y le voy a poner un ejemplo muy específico: por un lado la nueva constitución propone que los convenios internacionales ratificados por Cuba serán integrados en las leyes nacionales; y mientras Cuba todavía no ha ratificado una serie de convenciones importantísimas ─es cierto que sí ha ratificado convenciones como aquellas relacionadas con la violencia contra la mujer e inclusive otras para prevenir y responder a la tortura─ cuando uno lee bien el texto, y su naturaleza y espíritu, dice claramente, en la misma oración, cuando afirma que van a integrarlos a la ley local, que la constitución revisará que estas provisiones de las convenciones internacionales estén “domesticadas”, esto quiere decir, que estén en acuerdo a las provisiones de la ley nacional.

Quiere decir que tomarán en cuenta las convenciones pero tendrán que ser “tropicalizadas” en un contexto en que estén en línea con las propias leyes nacionales de Cuba. Y eso ya de por sí contraviene las obligaciones internacionales de Cuba, de que una vez que se ha ratificado un convenio, este tiene que ser parte integral de la legislación y en muchos casos es una legislación “supra”, lo que quiere decir que está por encima de las leyes locales.

Y así lo vamos leyendo en el texto: por un lado habla de protección de derechos, pero por otro lado, en la misma oración, termina limitando esos derechos y mantiene serias limitaciones a la libertad de expresión, uno de los derechos fundamentales que, además abre un proceso para la exigencia y el ejercicio de otros derechos fundamentales.

Recientemente, en la conclusión del Examen Periódico Universal de Cuba en Ginebra, su representante, Marianne Lilljenberg, reiteró el llamado a las autoridades cubanas a que permitan a Amnistía Internacional entrar en Cuba; y el Embajador de Cuba finalmente respondió: no le van a permitir hacerlo. ¿De qué manera cree que afecta la percepción internacional sobre Cuba esta negativa constante a permitir entrar a organizaciones internacionales e incluso a los mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas?

Primero, decir, que la respuesta del gobierno cubano ante las recomendaciones durante la Evaluación Periódica Universal es un indicador de la continuidad de esta nueva administración frente a todos los actos y políticas anteriores. Lamentablemente, no fue sorpresa escuchar en las palabras del embajador ante Naciones Unidas que Amnistía no es bienvenida en Cuba, siendo el único país en las Américas donde no tenemos acceso. Hemos pedido reiteradamente el acceso de la organización al país, para poder monitorear el pleno respeto de las obligaciones internacionales y nacionales en materia de derechos humanos del gobierno, y nunca nos habían contestado. Así que finalmente hemos tenido una respuesta.

Pero, más importante que el acceso de Amnistía Internacional, nosotros hemos recomendado al gobierno en múltiples ocasiones, a través de las revisiones periódicas universales u otros mecanismos de Naciones Unidas o regionales, que se permita el ingreso de los monitores internacionales, es decir, de los expertos independientes, de los diferentes entes y procedimientos que existen a nivel internacional y a nivel regional precisamente para el monitoreo y la protección de derechos fundamentales. Y lamentablemente, el embajador ha dado asimismo respuesta y ha dicho que no aceptará esa recomendación. Yo creo que efectivamente esto constituye no sólo seguir marcando el aislamiento del país ante la comunidad internacional sino que también aísla a la población de la posibilidad de acceder a otros mecanismos regionales e internacionales para exigir del Estado la rendición de cuentas y, sobre todo, el pleno respeto a los derechos humanos. La imagen que deja Cuba es la imagen que siempre ha dejado ante estos mecanismos y estos espacios y foros internacionales, una imagen de cierre total, de hermetismo, y una imagen que inclusive uno podría calificar de encubrimiento de las violaciones de derechos humanos que puedan estar ocurriendo en el país.

México

El relator de la ONU dijo que había tortura generalizada en el país. ¿Ese sigue siendo el caso en México? ¿Se ha hecho algo para tratar de bajar esos niveles?

Efectivamente, sobre la tortura, que es una práctica generalizada en todo el país, con múltiples denuncias a través de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, pero también de las comisiones estatales, denuncias que en muy pocos casos son investigadas por las autoridades, nosotros en Amnistía Internacional hemos hecho investigación en los últimos años.

El último informe que sacamos fue sobre la tortura sexual. Entrevistamos a cien mujeres que se encuentran encarceladas, y pudimos documentar casos de tortura en el momento de la detención. Estas mujeres están presas con la única evidencia de su testimonio, de su confesión, que fue sacada bajo tortura: tortura sexual, violencia sexual de muchos tipos, pero sobre todo violaciones que muchas veces son multitudinarias, hechas por agentes del Ejército o de la Policía Federal o estatal.

El propio Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos recientemente ha publicado un informe donde se documentan casos de tortura a las personas que se encuentran acusadas y detenidas, donde se señala que esa tendencia a obtener testimonios y confesiones a través de la tortura se ha convertido en una práctica normalizada por las autoridades precisamente porque hay una total impunidad, no se investigan las denuncias, pero cuando se investigan, son nulos los casos en los que se ha traído a los perpetradores ente la Justicia.

Venezuela

Por último, sobre Venezuela: recientemente en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas, cinco gobiernos latinoamericanos y Canadá pidieron al Tribunal Penal Internacional que inicie una investigación sobre los crímenes de lesa humanidad del gobierno de Nicolás Maduro ¿Qué significado tiene esto y qué perspectivas le ve a que progrese esa petición?

Sin duda alguna Venezuela está enfrentando una gravísima crisis en materia de derechos humanos, las personas allí están enfrentando un contexto de masivas violaciones de derechos humanos en todo sentido: se violan desde los derechos políticos y civiles, con una serie de detenciones arbitrarias por motivos políticos, ya sean líderes de oposición, o también personas que se ven enfrentadas a la criminalización por simplemente oponerse a políticas de manera pública a través de redes sociales.

Pero también se están violentando los derechos económicos y sociales de la mayoría de la población. Hay una crisis humanitaria, una crisis dramática de violaciones a estos derechos, por información inclusive oficial, de los últimos años, en donde se expone información con respecto a la salud que del 2015 al 2016 se habla de un aumento en la mortalidad materna del 65 %, y de la mortalidad infantil, de más de un 30 %. Estos ya son indicadores gravísimos de la situación.

Hemos visto las imágenes dramáticas del flujo masivo de personas saliendo de Venezuela en busca de protección internacional hacia países vecinos. Solo en Colombia ya se calcula que hay 1,2 millones de personas, desde Venezuela, en necesidad de protección internacional; y todos los demás países suramericanos donde están buscando esa protección, que hoy día llega según cifras del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados a 2,3 millones de personas en los últimos cuatro años, pero hay referencias de organizaciones locales de derechos humanos que hablan de más de cuatro millones de personas en los últimos cinco años. Estamos hablando de una de las mayores y más graves crisis de refugiados, y de graves y masivas violaciones de los derechos humanos.

Y por supuesto que la Corte Penal Internacional es un espacio que de alguna manera ofrece a la población, sobre todo la venezolana, la esperanza de que pueda haber investigaciones serias sobre estas violaciones a los derechos humanos y que se puedan encontrar responsabilidades penales individuales de los líderes, incluido el presidente Maduro, frente a estas graves atrocidades cometidas en contra de la población.

Ya la fiscalía de la Corte Penal Internacional había abierto una examinación preliminar, antes de la presentación de la denuncia por estos países, y esperamos que la Corte pueda determinar, de manera urgente y lo más pronto posible, si tiene competencia para la investigación, y conocer de estas graves violaciones de derechos humanos y de los crímenes bajo el derecho internacional que se están cometiendo en Venezuela.

Vea todas las noticias de hoy

Gobierno amenaza a dueños de cafeterías de Sancti Spíritus con quitarle las licencias

Una cafetería en Santi Spíritus. (Archivo)

El Gobierno de Sancti Spíritus advirtió este jueves a los cuentapropistas del sector gastronómico que sus licencias serán retiradas si no regresan a ofrecer servicio.

En una reunión con funcionarios del Consejo de la Administración de la provincia, el Partido e inspectores estatales, un grupo de cuentapropistas que elaboran y venden alimentos, y que actualmente se niegan a trabajar en protesta por el tope de precios, fueron informados de que perderán sus permisos operacionales si no regresan a trabajar.

Los cuentapropistas "han sido amenazados de que si no abastecen los locales les van a retirar su licencia", dijo a Radio Televisión Martí el periodista independiente Adriano Castañeda.

Vendedores de alimentos en riesgo de perder licencias si no vuelven al trabajo
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:39 0:00

El periodista criticó la imposición gubernamental pues considera que los precios topados "no están acordes con la realidad" del costo de la materia prima.

"Ahora se ha creado un problema muy grande (....), la gente dice 'yo quería que bajaran estos productos', pero ahora ni una cosa ni la otra", y el gobierno está desesperado "porque las cosas se están tornando bien difíciles", señaló Castañeda.

El desabastecimiento actual en el territorio en cafeterías y puestos de venta, así como en los mercados agropecuarios, es crítico, según la también comunicadora Aimara Peña González.

"El asunto de los precios topados está dando mucho de qué hablar en ese sector cuentapropista que hoy está prácticamente sin trabajar. Los puntos de preparación de alimentos ligeros que había en todas partes de la ciudad, donde se compraba el pan con jamón, el refresco, el batido (...) hay muchos cerrados porque, por supuesto, no les da ganancia venderlos con los nuevos precios que el gobierno les ha impuesto", explicó.

Durante una reciente visita a la Plaza del Mercado de Sancti Spíritus, Peña González encontró los puestos de venta de viandas y vegetales cerrados.

Las autoridades de la provincia toparon los precios del sector gastronómico el pasado 15 de agosto.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político

Yunier García Duarte es detenido a su llegada al aeropuerto de Miami.

Autoridades estadounidenses reconocieron el miércoles el "miedo creíble" al polizón cubano Yunier García Duarte, quien llegó a Miami la semana pasada escondido en el compartimento de equipaje de un avión.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) contempla el miedo creíble como un mecanismo para la solicitud de asilo cuando el individuo puede establecer en una audiencia ante un juez de inmigración que ha sido perseguido o tiene un temor fundado de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política si es repatriado.

Willy Allen, quien lleva la defensa del polizón, explicó a Radio y Televisión Martí la importancia de que las autoridades hayan aceptado el miedo creíble:
“En este momento lo que eso significa es que le van a dejar presentar un asilo político completo en un futuro cercano, que yo tenga la oportunidad ahora de presentar el asilo completo para él, y número dos, pedir una libertad para él condicional, ya sea bajo fianza o palabra o una combinación de fianza y palabra”.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político
please wait

No media source currently available

0:00 0:00:21 0:00

El joven residente en Santiago de Las Vegas llegó a EEUU el pasado 15 de agosto vistiendo el uniforme de la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeronáuticos (ECASA-Cuba).

“Lo importante es que ya puede solicitar un asilo completo sea en Krome (Centro de Detención de Krome en Miami ) o sea en la calle”, recalcó su abogado.

Allen, quien ha defendido y ganado casos similares con anterioridad, como el de una joven que viajó desde La Habana escondida en una caja de cartón, ha enfatizado en que la única vía para lograr la permanencia de Yunier es mediante el asilo político, ya que los polizones no tienen derecho a legalizarse en EEUU aunque reciban un parole bajo la Ley de Ajuste Cubano.

"Tampoco tienen derecho a legalizarse en los Estados Unidos aunque tengan esposa o esposo americanos que quieran reclamarlos. Un polizón solo se puede legalizar en los Estados Unidos en estas condiciones a través de un asilo político", dijo el abogado.

Agricultores cubanos: Gobierno es responsable por desabastecimiento

Un carnicero en un mercado de La Habana. REUTERS/Stringer

Agricultores privados concluyen que la responsabilidad ante el desabastecimiento actual en los mercados luego de la implementación de la política de precios topados recae en el Estado y no en los productores.

Desde Bayamo, en la provincia de Granma el campesino Emiliano González comenta que ellos prefieren dar otro uso de las cosechas ante de venderlas al gobierno con los precios actuales.

La situación es muy compleja, dijo González a Radio televisión Martí. "Utilizamos muchos insumos para producir algún tipo de alimento", y con el precio topado del gobierno "no es rentable la producción agropecuaria", señaló.

Ante esta disyuntiva, algunos campesinos deciden guardar los productos, o utilizarlos para alimentación animal, antes que venderlos al gobierno. González advierte que "va a venir más desabastecimiento por las medidas coercitivas" que ha implantado el Estado con la nueva política de precios.

Campesinos cubanos señalan al Estado en medio de crisis por precios topados
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:45 0:00

Desde Quemado de Güines, en Villa Clara, el agricultor Ibar González coincide en que la medida es arbitraria y no tomó en cuenta el costo de las producciones, a lo que se suma la ineficiencia de la empresa estatal Acopio.

"El maíz está perdido del mercado porque el campesino prefiere vendérselo a los galleros o a los palomeros, porque se lo pagan a 500 pesos"; el Estado lo paga a 220, "un precio topado que afecta al campesino", señaló.

Según el agricultor, en Quemado de Güines "se pudrió el plátano fruta" y "se pudrió la calabaza", porque Acopio no vino a recoger los productos. "La culpa la tiene el Estado, la tiene el gobierno, los que tienen el 70% de las tierras de este país, y la tienen improductiva".

En San Juan y Martínez, el tabacalero Rolando Pupo dice que los precios debe dictarlos la ley oferta y demanda, y que el gobierno no tuvo en cuenta la falta de un mercado mayorista con precios razonables para obtener los insumos.

"El campesino no se siente incentivado a producir porque los insumos que entran a la agricultura llegan por el mercado negro a altos precios, entonces el campesino tiene que invertir muchos recursos para al final poder producir algo de alimentos y venderlo a un precio que él se sienta beneficiado. Esto el régimen no lo entiende", concluyó Pupo.

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:39 0:00

Augusto César San Martín: "Narrar siempre la verdad" en Cuba

Augusto César San Martín, que ha sufrido la represión del régimen por su labor en el periodismo independiente. En la foto, acompañado de su madre en La Habana. Foto: Cortesía del entrevistado.

Ante la arremetida contra la prensa independiente en Cuba, Radio Televisión Martí continúa la serie sobre los rigores de ejercer en la isla uno de los oficios más peligrosos del mundo. ¿Qué sucede cuando alguien hace uso del derecho a la libertad de expresión por medio del periodismo no oficialista?

El caso del periodista independiente Augusto César San Martín es similar al de millones que han pasado de vivir "en la mentira" a iniciarse en las angostas vías de "vivir en la verdad", como tan certeramente lo describe Vaclav Havel en El poder de los sin poder.

Nuestro entrevistado de hoy dejó las filas de los cuerpos represivos -donde se graduó como Licenciado en Ciencias Penales- para servir a "los sin poder". Su labor para Cubanet mediante trabajos audiovisuales marca la tendencia del periodismo independiente que en la última década ha desafiado los mecanismos de la censura oficial en Cuba.

En su caso, ¿cuánto ha influido el hostigamiento policial y la propaganda gubernamental contra su labor en la estabilidad de su familia o la relación con vecinos y amistades más cercanas?

En la medida en que la represión contra mi labor como periodista se mantiene en aumento, la vida personal se deteriora de conjunto con las relaciones sociales.

La marcada represión cada vez más pública, con encarcelamientos, arrestos temporales, allanamientos de morada, citaciones policiales dejadas con vecinos, vigilancia en la entrada de la casa, prohibiciones de salida del país, ataques en las redes y otras, hace que personas cercanas se alejen temerosas de nuestro ámbito social.

No sirve de nada mantener en privado la represión de la policía política, siempre se hace evidente una acción pública en nuestra contra que culmina afectando las relaciones sociales y familiares.

En nuestro caso, la represión contra mi trabajo como periodista ha llegado a igualarse a la desatada contra mi esposa Yanela Durán, quien no ejerce ninguna labor periodística. Contra ella se ha llevado a cabo una persecución que llega desde el acoso policial con amenazas contra sus familiares (madre y hermana), agresiones físicas, hasta la regulación de salida del país.

Hemos notado que muchas amistades se alejan de nuestra casa por temor, otras enfrían la relación tímidamente, aunque el resultado siempre es el mismo: el aislamiento social, que incluye las redes sociales.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben

Esto trae como consecuencia que en ocasiones nos neguemos a compartir en las redes sociales las notas periodísticas que se publican sobre los actos represivos en nuestra contra.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben, y lo utilizan como su mejor arma para aislarnos socialmente, y utilizar a la familia como método de chantaje, y no en pocos casos ponerlos en contra.

A pesar de los lazos sanguíneos, en ocasiones creyendo proteger al reprimido, nos aconsejan en la misma dirección que los órganos represivos: abandonar el oficio como periodista.

Estos métodos de acoso y hostigamiento forman parte de la represión psicológica que ha dañado nuestra vida social y familiar. En nuestra familia cobra el sentido más crítico el daño psicológico a nuestro hijo de 5 años de edad, quien estuvo presente durante un evento violento contra su mamá orientado por la policía política, y el allanamiento de nuestra casa.

Conociendo el alcance de la represión, nos aislamos socialmente y dilatamos las relaciones familiares, quizás con la intención de proteger a quienes nos rodean, aunque el final nuestra estrategia provoque el aislamiento y el concebido daño a la unidad de la familia.

Las expresiones más frecuentes en la vida cotidiana son: la negación a utilizar teléfonos, a abrir la puerta de la casa a conocidos y desconocidos, o el insomnio, por mencionar algunas.

El daño psicológico que causa la represión no solo destruye la vida del comunicador, deja huellas dañinas y transforma la normal conducta, transformándola en desconfiada, aspecto difícil de extirpar de la personalidad de la víctima.

Debo aclarar que los oficiales de las propias agencias represivas, cuando expresamos la labor que realizamos como periodistas no oficiales, responden con un rostro de comprensión del por qué la represión en nuestra contra. Puede que no sea lo que deseamos, pero es la clara expresión de que la represión contra la prensa independiente es política oficial del gobierno.

¿Qué obstáculos legales, o impuestos por la Seguridad del Estado, ha debido sortear en su intención de hacer periodismo? ¿Cuánto cree que ha influido esta hostilidad en su obra periodística?

El poder y la impunidad crean un aparato represivo difícil de enfrentar por la sociedad civil, extremadamente peligroso para el ejercicio libre de la prensa. Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos. Vivimos en un estado de indefensión que anula la intención de los organismos internacionales de observación sobre los Derechos Humanos.

Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos

En la isla no existe ninguna institución del Estado que no se pliegue a la política ideológica del Partido Comunista de Cuba, regente de la nación por más de seis décadas.

El manual represivo escrito de esa ideología partidista, llevado a cabo en países como Venezuela, Nicaragua, y fuera del continente americano, es el que se aplica contra la prensa independiente de la isla.

Ese es el mayor obstáculo, la impunidad que muchos países democráticos omiten en sus relaciones sobre el régimen. Esto nos deja a expensas del irrespeto de nuestras propias leyes, o las internacionales. Una política de intolerancia contra la liberta de expresión que amansa hasta a las agencias de prensa extranjeras dentro del país.

El encarcelamiento de periodistas, la privación de sus medios de trabajo, el arresto durante las coberturas, la intimidación a familiares y amigos, el hostigamiento o el destierro. Todas estas acciones ilegales dirigidas -según el régimen- a defender la soberanía nacional, desprotege el ejercicio libre de la prensa, ubicando al periodismo independiente como el oficio más riesgoso de ejercer en la isla.

En nuestro caso hemos acudido a los órganos del Estado que deberían proteger nuestros derechos, y la respuesta ha sido el aumento de la represión.

Una semana después de entregar reclamaciones al Consejo de Estado y la Fiscalía Nacional de la República por los actos represivos en contra de nuestra familia, la policía política allanó nuestra casa ocupando todos los medios de trabajo utilizados para el periodismo. Actuaron con soberbia, violando sus propios preceptos, sin dejar rastro legal de la acción policial.

Esta situación provocó un significativo descenso en mi trabajo como comunicador, sobre todo en mi labor dentro del periodismo multimedia. No he renunciado a ejercer mi derecho a la libertad de expresión, pero tampoco puedo trabajar al mismo ritmo que en años anteriores, cubriendo las necesidades informativas de la sociedad.

La nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales...

Hemos trazado nuevas estrategias que garantizan nuestra integridad y la seguridad de nuestros medios de trabajo.

La cruzada del régimen contra el periodismo independiente todavía no logra su total desaparición, pero debemos reconocer un repliegue obligado de las coberturas noticiosas. Aunque el nuevo accionar ciudadano en las redes sociales ha cubierto parte de este espacio que el periodismo independiente de la isla tenía cubierto. Pero está claro que la nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales.

Sin embargo cabe señalar que la actual hostilidad contra el periodismo independiente o alternativo, lejos de eliminar el oficio sin censura, ha dirigido su trabajo a un periodismo de fondo, que no se percibe totalmente hasta la publicación total del reportaje.

Uno de los objetivos de la censura y otros mecanismos represivos es atemorizar al comunicador independiente o alternativo para disuadirlo de realizar su labor. ¿Ha sentido miedo? ¿Puede describir algunas de estas situaciones?

Ante la impunidad del poder todos deberíamos sentir temor. La única arma para combatir el miedo es estar conscientes de que no hacemos nada malo, siendo éticos al narrar siempre la verdad.

En todos los arrestos sentimos temor de lo que sucederá después de cada minuto en manos de los represores. Cuando te enfrentas a un régimen sin escrúpulos, cualquier cosa puede pasar y el miedo instruye al valor.

Cuando realizaron el allanamiento en mi casa, irrumpieron con la justificación de buscar equipos de infocomunicaciones. Fueron más de doce personas en el operativo apostados en la sala de mi casa. Sentí temor por mi familia, por lo que podría percibir mi hijo, que estaba durmiendo, cuando saliera y se enfrentara a los rostros de la represión.

Ese mismo temor fue el que me hizo aclarar el verdadero objetivo por el que se encontraban en mi casa: el de reprimir la libertad de expresión. Ese mismo temor fue el que me mantuvo ecuánime, porque ellos estaban ahí reprimiendo pero no sabían qué. Estaban claros de que no hago nada ilegal. Tuvieron que mentir para entrar a mi casa.

Existe el miedo lógico que muchos confunden con la cobardía. Siempre insisto en que ese miedo debe expresarse para que el mundo lo conozca. El régimen cubano representa un sistema que infringe una cuota de miedo a cada ciudadano; la nuestra se triplica, y eso describe represión y convierte en culpable a los cómplices que no quieren escuchar.

Lo importante no es el miedo que expresemos, sino el valor con el que lo vencemos para seguir haciendo periodismo.

Ante la presión del Estado para silenciar a las voces discordantes –y la prensa independiente es una de las más constantes-, ¿por qué insiste en dedicarse a una de las labores más peligrosas que se llevan a cabo en países en dictadura?

En 1997 el periódico Cubafreepress, dirigido por Raúl Rivero, me dio la posibilidad de colaborar para sus páginas, desde entonces pocas veces interrumpí mi labor como periodista.

Renunciar al periodismo en Cuba es como renunciar a ser cubano. Quizás en un futuro no haga lo mismo, pero ahora no solo lo necesita mi mente, también mi país. Soy una persona consecuente con mis ideas, aunque para mí el periodismo no tiene un sentido político.

Quizás en el futuro me dedique a otros proyectos, pero por ahora el periodismo es mi pasión y dejarlo bajo amenaza de encarcelamiento nunca será una opción.

Cargar más

XS
SM
MD
LG