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América Latina

La oposición venezolana cercana a Guaidó cierra la puerta a pactos con “alacranes”

Un partidario de la oposición sostiene una tela con los colores de la bandera venezolana antes de un mitin con el líder opositor Juan Guaidó en Caracas, 11 de enero de 2020. Foto: AP /Matias Delacroix.

Dirigentes de la variopinta plataforma unitaria explicaron a la Voz de América que no ven con buenos ojos la idea de aliarse con dirigentes acusados de recibir pagos del oficialismo, solo para sumar votos contra el antichavismo.

MARACAIBO, VENEZUELA. — Dirigentes de la oposición venezolana coinciden en la urgencia de recomponer su unidad para lograr un cambio político en el país, pero muchos de ellos se resisten a la idea de negociar con líderes que se separaron de su coalición en los últimos dos años, a quienes llaman “alacranes”.

Un sector de la oposición, incluidos varios partidos que apoyan al llamado gobierno interino de Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela desde enero de 2019 por al menos 50 países, participó con un desempeño relativo en las elecciones regionales del domingo pasado.

Si bien el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela ganó 19 de 23 gobernaciones y al menos 205 de las 335 alcaldías del país, las fuerzas críticas del gobierno de Nicolás Maduro sumaron más votos que el chavismo y triunfaron en 117 cargos municipales, su mejor cometido a la fecha.

Nadie me va a venir a decir que hay que perdonar a los ‘alacranes’
Delsa Solórzano, Encuentro Ciudadano

El oficialista Gran Polo Patriótico obtuvo 46% de los votos nacionales el 21 de noviembre, mientras que tarjetas opositoras capitalizaron 54,3% de las papeletas de esos comicios, según detalló Henrique Capriles Radonski, excandidato presidencial en 2012 y 2013, del partido Primero Justicia.

“El país no es madurista, ni está pintado de rojo”, opinó ante la prensa. El punto clave es que esos votos contra Maduro se dividieron en tres bloques: la Mesa de la Unidad Democrática, cercana a Guaidó; la Alianza Democrática, de quienes disienten de las estrategias del llamado presidente interino y que tomaron judicialmente el control de cinco partidos opositores; y los independientes.

La fragmentación de varias candidaturas para un mismo cargo impidió que la oposición ganara entre 10 y 14 gobernaciones, según analistas y políticos.

Guaidó, luego de los comicios, llamó a una nueva fase de “reunificación” de los factores que adversan a Maduro para continuar su lucha política. Capriles Radonski, por su parte, consideró que “nadie es dueño de la oposición” y urgió a iniciar “un proceso de exploración” para unificar el liderazgo antichavista.

La ruptura entre quienes apoyan a Guaidó y quienes no lo hacen se evidenció en enero de 2020, cuando un grupo de diputados opositores se asociaron con legisladores chavistas para nombrar como presidente del Parlamento a Luis Parra, un parlamentario expulsado del partido opositor Primero Justicia.

Una investigación realizada por la bancada leal a Guaidó concluyó que el gobierno de Maduro sobornó con millones de dólares a al menos 27 parlamentarios para que traicionaran a su coalición democrática.

Parte de esos políticos conforman la hoy llamada Alianza Democrática, donde hacen parte 25 movimientos -cinco de ellos intervenidos por sentencias judiciales- que abogan por las negociaciones con Maduro, la participación en elecciones y critican a la oposición tradicional. Esa coalición ganó una de tres gobernaciones adjudicadas a la oposición, Nueva Esparta, y 38 alcaldías.

Puerta cerrada

La propuesta de reunificar a la oposición para sumar votos de cara a eventuales procesos nacionales, como unas residenciales, supone el eventual escenario de reconciliación entre quienes se han acusado mutuamente de corrupción -Guaidó llama “alacranes” a los integrantes de esa disidencia, mientras estos lo critican por apropiarse del manejo de activos venezolanos en el extranjero-.

Prefiero pensar en una estrategia para captar a quienes siguieron a los ‘alacranes’ por error, por desinformación o por confusión
Juan Pablo Guanipa, Primero Justicia.

Guaidó se refirió a esos disidentes en una entrevista con el diario español El País publicada este lunes. Consultado sobre la idea de Capriles Radonski de aglutinar todas las fuerzas no chavistas, el líder político respondió: “alguien cooptado por la dictadura, sobornado, no puede ser considerado de la oposición”.

La plataforma unitaria opositora está compuesta por una treintena de partidos con distintas ideologías y militancias. Analistas y movimientos advierten que está liderada por cuatro organizaciones políticas conocidas como el G4: Primero Justicia, Voluntad Popular, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo.

Delsa Solórzano, diputada y abogada del partido Encuentro Ciudadano, asume una posición tajante sobre un posible trato con los disidentes, por su parte.

“Para mí, hay una sola oposición. Opositor no es aquel que recibió maletines de dinero a cambio de entregar la Asamblea Nacional. No puede pretender que una persona es alacrán hoy y mañana no. ¿Los que se robaron las tarjetas de los partidos esos sí son opositores? No, son chavistas”, asevera a la VOA.

Considera que la Alianza Democrática es parte de “una oposición a la medida del régimen” de Maduro e ironizó preguntándose si debía ser “más o menos flexible con los alacranes dependiendo del tamaño del maletín que tomaron”.

Solórzano, una de las voces opositoras femeninas más notorias del país, afirma que está de acuerdo con “recomponer las fuerzas democráticas” con pluralidad. A su juicio, la unidad antichavista “es más que el G4”, en abierta referencia al grupo de cuatro partidos de mayor influencia en la oposición.

“Nadie me va a venir a decir que hay que perdonar a los ‘alacranes’. ‘Bueno, lo que te robaste no importa tanto’”, apunta, pidiendo “coherencia” política.

Juan Pablo Guanipa, dirigente nacional de Primero Justicia y la segunda figura más importante de la última directiva parlamentaria, luego de Guaidó, valora que no hay terreno para acercamientos ni negociaciones con ese grupo.

“Esa es una discusión que viene. Yo no comparto esa posibilidad. Prefiero pensar en una estrategia para captar a quienes siguieron a los ‘alacranes’ por error, por desinformación o por confusión, comprender y conquistar a sus electores”, comenta el dirigente opositor a la Voz de América.

Carlos Berrizbeitia, diputado electo en 2015, del partido Proyecto Venezuela, advierte que es necesario definir el propósito de esa eventual unidad. “La unidad no se decreta, tiene que ser de principios y valores, que no se ha logrado ni en el mal llamado G4, ni en los ‘alacranes’, ni en fuerzas emergentes”, asegura a la VOA. A su entender, Maduro ganó dividiendo aún más a la oposición.

Berrizbeitia opina que un reencuentro será difícil “mientras no haya valores y principios reales” entre los movimientos que pretenden aglutinarse.

Se pregunta, por ejemplo, si los disidentes de la MUD reconocen a Maduro como presidente, si apuestan por esperar hasta 2024 para unas presidenciales y si consideran que ya hay suficientes condiciones electorales para ir a votar.

“Si nosotros no retomamos lo que quiere el país, una reinstitucionalización del país basada en el respeto, retomando los principios democráticos, lo veo muy difícil (unir a la MUD con la Alianza Democrática”, indica.

La Voz de América intentó reiterada e infructuosamente consultar a voceros nacionales de Voluntad Popular, el partido donde militaba Guaidó, sobre la posibilidad de alianzas con esa fracción disidente de la oposición.

La unidad no se decreta, tiene que ser de principios y valores”
Carlos Berrizbeitia, Proyecto Venezuela

Freddy Guevara, de esa organización política y delegado opositor en la mesa de negociaciones de Ciudad de México, cerró de plano la puerta a esa iniciativa.

“Lo digo muy claro: no cuenten conmigo, y estoy seguro que tampoco que con VP, para plantear una unidad con los financiados por Saab (empresario colombiano acusado de corrupción en Estados Unidos) y secuestradores de partidos”, escribió el dirigente político en su cuenta oficial de Twitter.

La VOA conoció a través de fuentes extraoficiales que otros partidos opositores han iniciado discusiones internas en cuanto a si debe promoverse un acercamiento con la Alianza Democrática.

"No todo el mundo es alacrán"

Quienes apostaron por la abstención en las elecciones regionales cierran la puerta a un entendimiento con la Alianza Democrática, aunque sin nombrarla. Incluso, hay movimientos que piden una renovación de la dirigencia del G4.

El partido Vente, coordinado por María Corina Machado, hizo votos días luego de las votaciones por la selección de un nuevo liderazgo opositor “que no se entregue, doblegue y traicione”, en explícita mención a los partidos del G4.

Machado, en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter, fustigó a quienes estaban “felices con esas migajas de plata o de fama efímera que recibieron a cambio de una gran decepción” en las votaciones regionales.

Andrés Velásquez, de La Causa R, habló por su parte de un “nuevo ciclo de lucha” donde no haya “cohabitadores ni vendidos” en la oposición.

Stalin González, del partido Un Nuevo Tiempo, opinó en una entrevista radial que es “un error” calificar de ‘alacranes’ a todos los disidentes opositores. “Toda la disidencia que está allí se alimenta de un plan del gobierno y de lo que picó el alacrán, pero también se nutre de nuestro sectarismo, de los que no le dimos espacios, y los que en la MUD no consiguieron una oportunidad”, expresó.

Capriles Radonski, cuyo partido sí participó en las votaciones del domingo, recomendó “revisar estado por estado” a los integrantes de la Alianza Democrática para determinar si tienen cabida en la plataforma unitaria.

“No todo el mundo es ‘alacrán’ ni puedes descalificar a todo aquel que disienta (…) y, ¡ojo!, sí hay alacranes”, indicó ante la prensa la semana pasada.

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Revelan envíos de gasolina y alimentos a Cuba desde Venezuela

Barco petrolero venezolano en espera de carga en complejo petroquímico "El Tablazo", Caracas, Venezuela

Venezuela ha impulsado los envíos de gasolina y alimentos a Cuba desde noviembre, proporcionando suministros clave a uno de los aliados más cercanos del presidente Nicolás Maduro, según documentos de la petrolera estatal venezolana PDVSA y datos de seguimiento de embarcaciones de Refinitiv Eikon.

Desde fines de noviembre hasta principios de enero, PDVSA envió al menos tres cargamentos que contenían alrededor de 197.000 barriles de gasolina para motor, junto con otros productos refinados, a los puertos cubanos de Nuevitas, Matanzas y La Habana, según muestran los documentos y datos.

Los cargamentos arribaron a los puertos de la nación caribeña a bordo de los tanqueros de bandera cubana María Cristina y Alicia.

PDVSA, el Ministerio de Petróleo de Venezuela y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba no respondieron a las solicitudes de comentarios.

Venezuela había minimizado la exportación de gasolina a Cuba desde 2020 en medio de la caída de su producción interno debido al precario estado de las refinerías de PDVSA. La escasez de combustible en la nación socia de la OPEP ha dejado largas filas de consumidores esperando gasolina y diésel en las estaciones.

Venezuela y Cuba están bajo sanciones de Estados Unidos, incluyendo el suministro de petróleo y el despacho marítimo entre las naciones, por lo que Washington dice que son sus políticas represivas. Los gobiernos de Caracas y La Habana culpan a las sanciones del empeoramiento de las condiciones humanitarias en sus países y acusan a Washington de intentar derrocarlos.

Los envíos se produjeron en medio del repunte en la producción de gasolina en Venezuela. Desde mediados de 2020 hasta mediados de 2021, Venezuela se vio obligada a recurrir a Irán en busca de gasolina importada para complementar su producción nacional.

Pero, gracias en parte a los suministros de unidades y repuestos de Irán que permitieron a PDVSA acometer trabajos de mantenimiento en sus refinerías retrasados por mucho tiempo, Venezuela ha aumentado su producción de mezclas de gasolina y componentes a casi 160.000 barriles por día (bpd) este año, según las fuentes.

El suministro petrolero total de Venezuela a Cuba cayó el año pasado a 56.300 barriles bpd de crudo y productos refinados y 73.000 toneladas métricas de coque de petróleo, desde los 76.600 bpd y 100.000 toneladas métricas, respectivamente, en 2019, según un análisis de los reportes de exportación de PDVSA y datos de seguimiento de embarcaciones.

Venezuela también ha exportado 222 contenedores y cientos de bolsas de alimentos desde diciembre en los barcos Icoa Uru y Melba, que descargaron en los puertos cubanos de Mariel y Santiago, mostraron los documentos y datos.

Los cargamentos recientes se producen tras entregas humanitarias de alimentos y equipo médico a Cuba por parte de Venezuela y México, que fueron confirmadas en agosto por las autoridades de la isla.

Rusia y China también brindaron asistencia a La Habana el año pasado en medio de la pandemia del coronavirus.

La oposición de Venezuela ha criticado durante mucho tiempo la decisión del gobierno de suministrar combustibles a Cuba en medio de una escasez generalizada en el país.

La falta de suficiente producción llevó a PDVSA en 2018 a comprar crudo extranjero por un valor de casi 440 millones de dólares y enviarlo a Cuba en términos beneficiosos para la isla y, a menudo, a pérdida, encontró una investigación de Reuters.

Cuba, que por décadas ha enfrentado escasez de alimentos y combustibles, se encontraba en una situación particularmente difícil el año pasado, cuando la pandemia del coronavirus golpeó a la isla a mediados de año, junto con protestas generalizadas y escasez de energía y suministros básicos.

Maduro, quien ha visitado Cuba dos veces en los últimos meses, ha dicho que las sanciones de Estados Unidos a Venezuela y cualquier intento de bloquear su comercio con países como Cuba son ilegales.

El suministro de diesel a Cuba fue uno de los argumentos utilizados por Estados Unidos para suspender en 2020 las autorizaciones que había extendido para el intercambio de petróleo por combustibles, lo que permitía a Venezuela colocar su crudo en los mercados mientras importaba diesel.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a cargo de la administración de las sanciones, declinó comentar.

(Reporte de Marianna Parraga en Houston y Mircely Guanipa en Maracay. Editado por Marion Giraldo)

“Unificación”, clave en el proceso político venezolano

Partidarios del gobernador electo del estado de Barinas, Sergio Garrido, se reúnen frente a la sede del consejo electoral regional, rodeados por la Guardia Nacional, donde Garrido recibe su certificado ganador en Barinas, Venezuela, 10 de enero de 2022. Foto: AP/Matias Delacroix.

Diversos sectores se debaten sobre los escenarios que podría plantear el reciente triunfo de la oposición en las elecciones en Barinas al suroeste de Venezuela.

CARACAS — A casi una semana de la repetición de la elección de gobernador en el estado Barinas donde la oposición obtuvo el triunfo, dirigentes de la oposición reconocen que existen “retos por delante”, entre ellos cómo encontrar “una política de acuerdo”.

Freddy Superlano, el excandidato opositor que llevaba la delantera en el primer proceso electoral anulado por un fallo del Tribunal Supremo de Justicia, no descartó que los resultados del domingo puedan repetirse en el resto del país, pero admitió que aún es necesario luchar por condiciones electorales.

“Ir a elecciones no significa que haya condiciones. Tampoco significa que usted deje de participar porque no las hay, porque también se demostró que aún sin condiciones, con una mayoría organizada, movilizada, moralizada y motivada se puede ganar un evento electoral porque tenemos el apoyo de la mayoría”, dijo en conferencia de prensa el miércoles.

Superlano subrayó que se trata de elementos que “vienen a la discusión en este mes de enero, que tiene que servir como un mecanismo que inicie ya un proceso de reencuentro con los ciudadanos, con la clase política”.

Nuevos escenarios

Para la analista política y CEO de la ONG Reunificados, Indira Urbaneja, los resultados en Barinas que durante 22 años estuvo gobernada por el chavismo, significa el inicio de nuevos escenarios políticos en el país, siempre que la oposición entienda que los ciudadanos están dispuestos a movilizarse cuando se presentan candidaturas y estrategias unificadas.

“Creo que la oposición debe tomar el ejemplo de Barinas para concentrarse en las elecciones presidenciales del 2024 y no perder tiempo en un referendo revocatorio que lo que va a hacer es fragmentarlos, dividirlos y destruirlos más a lo interno”, dijo a VOA.

Por otro lado, también se presenta el escenario del “reacomodo del chavismo” y de “redefinición interna”, si quiere sobrevivir como fuerza social y política, tras 22 años de “gestión muy mala para el país”.

Considera que los principales perdedores son aquellos de la línea de oposición y oficialismo “radical”.

“Los que tienen siete años llamando al anti voto, aquellos que han destruido la maquinaria electoral, la confianza en el voto o que han dicho que la salida a la crisis venezolana es una intervención militar. Pierden aquellos que piensan que pueden seguir imponiendo el chavismo a la fuerza, por encima de la Constitución y de las instituciones”, sostiene.

A juicio del politólogo José De Bastos, tanto el 21 de noviembre como el 9 de enero, “mueven el péndulo de la lucha opositora nuevamente al campo electoral”.

“Eso no quiere decir que el éxito en Barinas sea exactamente replicable a nivel nacional, pero sí que el eje de la lucha vuelve a ser la participación, como lo fue en el período 2007-2016”, escribió en su cuenta en Twitter.

Expuso, además, que “aunque los “pro-elecciones” y los “pro-máxima presión” casi se odien, el problema sigue siendo el mismo: tiene que haber algún tipo de quiebre interno que lleve al chavismo a permitir que exista la posibilidad de que abandonen el poder”.

“Desde 2017, y en especial desde 2019, se ha buscado ese quiebre vía sanciones, manifestaciones en la calle y estructuras de gobierno paralelo. Ahora parece que se buscará mediante la presión del voto. Antes que nada, falta organización y legitimidad del liderazgo opositor”, continuó.

Régimen de Ortega presenta nuevo embajador en Cuba, el tercero en tan solo dos meses

Wilfredo Jarquín Lang, embajador de Nicaragua en Cuba, entrega sus credenciales a vicecanciller cubana Josefina Vidal. (Facebook)

Josefina Vidal Ferreiro, viceministra del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), recibió este miércoles las Copias de Estilo de manos de Wilfredo Jerónimo Jarquín Lang, nuevo embajador de la República de Nicaragua en Cuba.

Este es el tercer cambio del régimen de Daniel Ortega para designar a su representante en Cuba tras las elecciones del 7 de noviembre, en las que garantizó su cuarto mandato consecutivo en unos comicios calificados por numerosos gobiernos y entidades como una "farsa".

Desde el 24 de noviembre hasta la fecha, Ortega ha realizado varias movidas para designar a su representante diplomático en la isla:

- retiró al señor Luis Cabrera González, quien fungió como embajador en la isla durante 14 años.

-nombró a Sidhartha Francisco Marín Arauz, que sólo permaneció en el cargo durante 11 días.

- nombró a Reynaldo del Carmen Lacayo Centeno, quien entró en funciones desde el 7 de diciembre.

- designó a Wilfredo Jerónimo Jarquín Lang “a través del Acuerdo Presidencial 227. 2021”.

El diario nicaragüense La Prensa destaca que el nuevo embajador ha sido director del Sistema Penitenciario Nacional y procurador de Derechos Humanos.

En el caso de Lacayo Centeno, esta publicación asegura que Ortega canceló personalmente su nombramiento como “Coronel de Infantería y cambió sus funciones a las de "Agregado de Defensa Militar, Naval y Aéreo” en la Embajada de Nicaragua en México.

Cuba fue de los pocos países que estuvieron presentes en la investidura de Ortega y Rosario Murillo, un evento al que sólo se sumaron representantes de Venezuela, México, China, Corea del Norte, Irán, Rusia y Siria.

El crecimiento de la economía en América Latina en 2022

Dinero de un cajero.

“Estamos ante un periodo de enorme incertidumbre en el que se profundizan las asimetrías y vamos a enfrentar menor crecimiento tanto del Producto Interno Bruto como del comercio. Tendremos un contexto menos favorable para la región con un menor espacio fiscal y con presiones inflacionarias”, dijo este miércoles la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena.

ONU Prensa reporta que América Latina y el Caribe bajarán su ritmo de crecimiento a 2,1% en 2022, luego de haber alcanzado un promedio de 6,2% el año pasado, estimó la CEPAL, explicando que la desaceleración ocurre en medio de las grandes disparidades que hay en las capacidades de los países desarrollados, emergentes y en desarrollo para implementar políticas fiscales, sociales, monetarias, de salud y de vacunación con miras a una recuperación sostenible de la crisis desatada por la pandemia.

Los motores económicos de la región tendrán un desempeño bajo este año. La CEPAL estima que Brasil, la economía más grande, será la que menos crezca con apenas un 0,5%. México, por su parte avanzará 2,9%, Colombia 3,7% y Chile 1,9%.

En la conferencia de prensa en México para la presentación del Balance Preliminar de la Economías de América Latina y el Caribe 2021, elaborado por la CEPAL, Alicia Bárcena señaló que en un escenario como el que plantea el 2022, es crucial la creatividad “para poder articular políticas fiscales y monetarias con mayor coordinación y con una mirada de mediano plazo”.

Desempleo e informalidad

Bárcena argumentó que parte del nublado horizonte se debe a que los mercados laborales no se han recuperado del golpe que les asestó la emergencia sanitaria.

“La pandemia tuvo una afectación muy fuerte que fue la informalidad, que se espera que aumente con efectos sociales devastadores”, abundó y añadió que éstos se observan claramente en la vulnerabilidad de algunos sectores de la población, como las mujeres.

No obstante los retrocesos, la CEPAL prevé una ligera mejoría en los niveles de pobreza y pobreza extrema, con una disminución del 1,5% de la pobreza, y del 0,7% de la pobreza extrema.

El estudio de la CEPAL atribuye la compleja realidad de la región en 2022 a la perseverancia e incertidumbre sobre la evolución de la pandemia; la fuerte desaceleración del crecimiento mundial; la persistencia de la baja inversión, la productividad y la lenta recuperación del empleo; la persistencia de los efectos sociales provocados por la crisis; el menor espacio fiscal; los aumentos en las presiones inflacionarias; y los desequilibrios financieros.

El informe destaca que el menor crecimiento mundial significará una menor demanda externa y un menor crecimiento del comercio mundial, lo que impactará directamente a las economías latinoamericanas. En cuanto a los precios de las materias primas, de cuyas exportaciones depende gran parte del PIB regional, las proyecciones apuntan a una disminución o, en el mejor de los casos, a que se mantengan al nivel de 2021, pero no a que suban.

La desacelaración económica en América Latina y el impacto de la pandemia en los trabajadores del sector informal se refleja en las calles de Brasil.

La demanda interna, clave para la recuperación

Por lo mismo, la recuperación de los países de la región dependerá, sobre todo, de la demanda interna, que en 2021 tuvo un repunte con el mayor consumo propulsado por los apoyos en efectivo implementados por los gobiernos para sortear la emergencia del COVID-19 y por las remesas, que crecieron un 30%.

“Estamos proponiendo que se mantengan las medidas de transferencias y otros apoyos a la par que se vaya generando empleo”, enfatizó Bárcena.

Del mismo modo, recalcó que para controlar la inflación y no frenar el crecimiento, las autoridades monetarias deben echar mano de todos los instrumentos con los que cuentan, más allá de la tasa de interés. También abogó por incrementar los niveles de recaudación y mejorar la estructura tributaria.

Vacunación

Con respecto a la vacunación contra el COVID-19, Bárcena resaltó el avance de la región y exhortó a sostener las campañas de inmunización como puntales de la recuperación económica, apelando a los países ricos que han acaparado la mayor parte de las vacunas producidas a compartirlas con las naciones emergentes y en desarrollo donde no han tenido acceso a ellas.

En este sentido, la CEPAL recordó que la vacunación no sólo tiene un efecto sobre el control de la pandemia, sino que reduce las probabilidades de más mutaciones del coronavirus, y advirtió que si no se aumenta la cobertura vacunal en todos los países, la recuperación mundial no será sostenible.

Respaldo internacional e integración regional

Una trabajadora sanitaria prepara la vacuna contra el COVID-19 para administrarla a adultos mayores en Lima, Perú.

Queda claro que, además de las políticas nacionales, hace falta el respaldo internacional, acotó Bárcena.

“Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que facilite, fortalezca las posibilidades de acceso al financiamiento de la región. Un financiamiento en condiciones más favorables, ojalá concesionales. Es uno de los temas en los que insiste la CEPAL: que haya una mayor redistribución de la liquidez y, por cierto, una mayor redistribución de la concentración de la riqueza y de los ingresos a nivel global”, recalcó.

Bárcena detalló que una forma de lograrlo es a través del impuesto global del 15% al 25% a las grandes empresas multinacionales.

“Hay varias cosas que hacer, muchas de ellas pasan por un esfuerzo nacional que tienen los países, las autoridades, pero también por una mejor condición multilateral, un mejor proceso de colaboración, de mayor unión en la región, de mayor integración, que es una de las falencias que tenemos en América Latina y el Caribe. La integración regional puede ser un gran factor de impulso, lo vimos en la vacunación, lo estamos viendo en los procesos de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), por ejemplo, pero tenemos que lograrlo también a nivel subregional”, recalcó.

Según la responsable de la CEPAL, la región tiene una tarea pendiente “que es una mayor integración y resiliencia regional porque habrá disrupciones en las cadenas de suministro. La proximidad geográfica tiene que ayudarnos a aumentar la resiliencia en América Latina y el Caribe”, informó ONU Prensa.

ONU insta a Nicaragua a colaborar con mecanismos de derechos humanos

Las manifestaciones están prohibidas en su totalidad en Nicaragua desde 2018. Foto archivo VOA.

NUEVA YORK, EEUU — La Organización de las Naciones Unidas (ONU) dijo el martes estar preocupada por las detenciones arbitrarias en Nicaragua e instó a su gobierno a colaborar con los mecanismos de derechos humanos del organismo.

El presidente Daniel Ortega inició su cuarto mandato consecutivo en Nicaragua en medio de acusaciones de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas por violaciones de derechos humanos, detenciones arbitrarias, censura y acoso a la prensa.

Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo en respuesta a la Voz de América que el organismo continúa preocupado por las detenciones arbitrarias y aseguró que estas continúan después de los comicios.

“Seguimos preocupados por la detención arbitraria de varias personas, las cuales vimos antes de las elecciones y que, hasta donde yo sé, parece continuar”, comentó Dujarric. “Es importante que todas aquellas personas que han sido detenidas arbitrariamente sean liberadas”.

La alta comisionada adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), Nada Al-Nashif, denunció en diciembre el “preocupante deterioro de los derechos civiles y políticos durante el proceso electoral" en Nicaragua. Según la ONU, entre mayo y noviembre fueron detenidas 39 personas y, dentro de este grupo, siete candidatos en las elecciones.

Los resultados de los comicios, que dieron la victoria a Ortega, fueron rechazados por la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA) y más de media docenas de países.

El portavoz de Guterres pidió a Ortega que “en el frente de los derechos humanos, coopere con los mecanismos de derechos humanos pertinentes, incluido el Consejo de Derechos Humanos”.

El gobierno nicaragüense ha rechazado continuamente las acusaciones incluidas en los reportes de la oficina de para los Derechos Humanos. Aún así, Al-Nashif, la alta comisionada adjunta, insistió en su último reporte en el cumplimiento de los acuerdos internacionales.

“Insto al gobierno de Nicaragua a que restablezca urgentemente los derechos y libertades públicos y el estado de derecho imparcial”, escribió la diplomática.

Ortega tomó posesión el lunes junto a su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, en un acto al que solo asistieron tres presidentes de la región: Miguel Díaz Canel, de Cuba, Nicolás Maduro de Venezuela y Juan Orlando Hernández, de Honduras.

* Con la colaboración de Alejandra Arredondo, desde Washington DC.

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