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Rusia refuta con falsedades la investigación de los 'Pandora Papers'

María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, acusa a Estados Unidos de ser el mayor paraíso fiscal mientras que omite las revelaciones sobre oligarcas de su propio país.

Unos 150 medios de todo el mundo, entre ellos el periódico británico The Guardian, revelaron el pasado 3 de octubre los llamados Pandora Papers o Papeles de Pandora. Se trata de 12 millones de documentos filtrados acerca de empresas que ocultan el dinero de algunas de las personas más ricas y poderosas del mundo en diversos paraísos fiscales.

Los documentos, filtrados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), mencionan a líderes mundiales, celebridades, jueces, funcionarios y empresarios que ocultaron su dinero en paraísos fiscales. Entre ellos se encuentran el presidente ucraniano Volodimir Zelenski y asociados del presidente ruso Vladimir Putin.

Como reacción a las revelaciones, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, escribió en su canal de Telegram: “El 4 de junio de 2021, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la publicación de un memorando [...] para establecer la lucha contra la corrupción como un interés central de la seguridad nacional de Estados Unidos. Hoy, según The Guardian, la investigación del ICIJ ha señalado a Estados Unidos como el mayor paraíso fiscal”.

Biden sí firmó el memorando, pero la afirmación atribuida al ICIJ es falsa. Además, Zajárova y los medios de comunicación estatales rusos han ignorado o restado importancia a la enorme proporción de ciudadanos y oligarcas de su país que abarca la investigación.

Revelaciones y medidas

El ICIJ no nombró a Estados Unidos como el mayor paraíso fiscal, sino como “uno de los mayores actores en el mundo [del secreto] offshore”. Otras investigaciones, no obstante, sugieren que Estados Unidos es el segundo mayor paraíso fiscal del mundo, por detrás de las Islas Caimán y por delante de Suiza.

Sin embargo, Zajárova omite uno de los mayores hallazgos:

“El análisis del ICIJ revela que los rusos están detrás de alrededor del 14% de las más de 27.000 empresas cuyos detalles de propiedad se revelan en la filtración”, escribió el Consorcio en un artículo. “Al menos 46 oligarcas rusos utilizaban empresas offshore”.

Estas palabras están al final de una nota del ICIJ que detalla información sobre Konstantin Ernst, antiguo director de varios medios estatales rusos. La nota habla de él como “el principal creador de imagen de Putin”. Asimismo, el Consorcio informó que los multimillonarios nombrados en los papeles de Pandora “proceden de 45 países, la mayoría de Rusia (52), Brasil (15), el Reino Unido (13) e Israel (10)”.

El hecho de que Estados Unidos figure como uno de los mayores paraísos “fiscales” del mundo no es nuevo: Bloomberg ya lo informó en 2016. Pero los papeles de Pandora no solo tienen que ver con impuestos, sino con la ocultación de dinero en acuerdos fiduciarios prácticamente impenetrables.

Parte de ese dinero oculto sí que está llegando a Estados Unidos. El ICIJ y sus socios informan que el estado de Dakota del Sur, por ejemplo, se ha convertido en uno de los destinos favoritos. Al mismo tiempo, algunos políticos estadounidenses, incluido Biden, han advertido sobre los riesgos del blanqueo de dinero o han tomado medidas para combatirlo.

Zajárova señaló el memorando de Biden, titulado oficialmente Memorandum on Establishing the Fight Against Corruption as a Core United States National Security Interest, firmado y publicado en línea el 3 de junio.

“La corrupción amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos, la equidad económica, la lucha contra la pobreza y los esfuerzos de desarrollo a nivel mundial, y la propia democracia”, afirma el documento. “Mi Administración liderará los esfuerzos para promover la buena gobernanza, llevar la transparencia a los sistemas financieros de Estados Unidos y del mundo, prevenir y combatir la corrupción en el país y en el extranjero, y hacer que sea cada vez más difícil para los actores corruptos blindar sus actividades”.

El memorando esboza una estrategia de colaboración con socios extranjeros, la modernización de las agencias estadounidenses que investigan el blanqueo y el levantamiento del secreto sobre la propiedad de las empresas.

Cuando Biden asumió la presidencia, la legislación contra el blanqueo de capitales y la corrupción había ido ganando apoyo bipartidista en el Congreso de Estados Unidos.

También en enero de 2021, el Congreso aprobó la Ley de Transparencia Corporativa, que obliga a todas las empresas estadounidenses a presentar información sobre la propiedad a la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN). El objetivo es acabar con las sociedades pantalla anónimas, un mecanismo popular para la evasión fiscal y la ocultación de activos.

La Ley contra el Blanqueo de Capitales de 2020 se aprobó para apoyar las disposiciones de la Ley de Transparencia Corporativa. Entre otras cosas, facilita a los funcionarios judiciales de Estados Unidos la citación de registros financieros extranjeros y ofrece recompensas a los denunciantes que expongan las irregularidades.

De Suiza a Delaware, pasando por las Islas Vírgenes Británicas

Zajárova no ha sido la única en ridiculizar a Biden.

En abril, funcionarios suizos criticaron al presidente estadounidense después de que este calificara al país europeo, conocido por su secreto bancario, de “paraíso fiscal”. Los reguladores internacionales, dicen ahora los suizos, le han dado el visto bueno a las medidas adoptadas por el país para cumplir las normas internacionales de transparencia.

Otros señalaron la ironía del llamado a la transparencia de un presidente que procede del estado de Delaware, con su historia de secreto empresarial.

“Delaware, el estado al que Biden representó en el Senado durante 36 años, ha tenido durante mucho tiempo la reputación de permitir a las empresas y a los ricos ocultar los verdaderos beneficiarios de las empresas fantasma anónimas registradas allí”, informó Associated Press.

Sin embargo, Biden ha invitado a combatir la evasión fiscal y el blanqueo de dinero. Desde entonces, la Administración ha pedido un aumento importante de la financiación del Servicio de Impuestos Internos (IRS) para ayudar a auditar a las personas con altos ingresos. Durante años, los recortes presupuestarios han mermado la capacidad de la agencia para auditar las finanzas de los contribuyentes más ricos.

Multimillonarios estadounidenses como el dueño de Amazon, Jeff Bezos, el fundador de Microsoft, Bill Gates, y el inversor Warren Buffett, no aparecen en los Pandora Papers. Sin embargo, la investigación sí que nombra a más de cuarenta oligarcas rusos, así como al propio Konstantin Ernst.

A Ernst se le encargó orquestar las ceremonias de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi, por lo que supuestamente solo se le pagó un rublo. Sin embargo, el ICIJ descubrió que, después de los Juegos, Ernst aparecía en un acuerdo de privatización de 1.000 millones de dólares que comenzó con la incorporación de una empresa en las Islas Vírgenes Británicas, un conocido paraíso fiscal en el Caribe.

“Los archivos filtrados también muestran que Ernst fue el beneficiario de un préstamo de 16,2 millones de dólares —de un banco de Chipre en parte propiedad de VTB— utilizado para financiar su participación en el acuerdo”, escribió el ICIJ. El VTB es un banco ruso de propiedad estatal.

“Los archivos muestran que el banco instruyó explícitamente a los abogados en el extranjero para que mantuvieran los documentos que detallaban la conexión de Ernst con el préstamo fuera de los registros gubernamentales en las Islas Vírgenes Británicas, donde se constituyeron las empresas fantasma que ocultaban el acuerdo”.

Al responder al ICIJ, Ernst negó haber ocultado su participación en el acuerdo de privatización y acusó a la organización de trabajar para “los servicios secretos estadounidenses”.

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Time designa Persona del Año a Zelenskyy "por demostrar que el valor puede ser tan contagioso como el miedo"

El presidente de Ucrania Volodymyr Zelenskyy habla en una entrevista con The Associated Press en su oficina, en Kiev, el 9 de abril. (AP/Evgeniy Maloletka)

La revista Time designó el miércoles al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy Persona del Año "por demostrar que el valor puede ser tan contagioso como el miedo".

El editor en jefe Edward Felsenthal dijo que la elección de Zelenskyy —junto con "el espíritu de Ucrania"— fue "la más nítida que se recuerde".


"Fuese que la batalla de Ucrania provoque esperanza o miedo, el mundo marchó al compás de Volodymyr Zelensky en 2022", aseveró.

Comediante que se volcó a la política y fue elegido presidente de Ucrania en 2019, Zelenskyy se ha dedicado incansablemente desde la invasión rusa el 24 de febrero a inspirar a su país en la resistencia y para obtener apoyo internacional.

Felsenthal dijo que la decisión de Zelenskyy cuando comenzó la guerra de "no huir de Kiev, sino de quedarse y buscar apoyo fue crucial".


"Por demostrar que el valor puede ser tan contagioso como el miedo, por inspirar a pueblos y naciones a unirse en defensa de la libertad, por recordarle al mundo la fragilidad de la democracia —y de la paz_, Volodymyr Zelensky y el espíritu de Ucrania son la Persona del Año 2022 de Time", añadió.

La revista mencionó personas que, dice, encarnan el espíritu de Ucrania, como el ingeniero Oleg Kutkov, que ayudó a mantener el país conectado; Olga Rudenko, directora del Independiente de Kiev, y el cirujano de guerra británico David Nott.


La selección anual de Time ha provocado debates, a veces ásperos, desde que comenzó en 1927. En 2021, la Persona del Año fue el magnate Elon Musk, dueño de Tesla y quien recientemente compró Twitter. En 2020 el título fue compartido por el entonces presidente electo Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris.

En la capital de Lituania se inicia proceso de desmantelar monumento de la URSS

El monumento Antakalnis en Vilna, Lituania.

Las autoridades de Vilna, la capital de Lituania, comenzaron el martes a desmantelar un monumento soviético pese a las medidas de protección temporal impuestas por el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El alcalde de Vilna, Remigijus Simasius, afirmó en declaraciones recogidas por medios lituanos que se trata de un "símbolo de la ideología soviética" y que su retirada es "legal y razonable".

"No me cabe duda de que es la única decisión correcta", señaló el regidor, según el cual la decisión del Comité de Derechos Humanos no es un obstáculo para el desmantelamiento del monumento, situado en un cementerio de soldados soviéticos.

Simasius destacó que las aproximadamente 3.000 tumbas y sus correspondientes lápidas no serán dañadas y que las operaciones se están llevando a cabo de forma "respetuosa".

Las autoridades municipales han informado de que las labores progresan sin contratiempos y que está previsto que las seis estatuas de soldados, cada una de unos seis metros de altura, hayan sido retiradas por completo este viernes o el lunes que viene.

El destino de las seis estatuas todavía está por esclarecer, pero es posible que sean trasladadas al Museo Nacional de Lituania.

En octubre, el ayuntamiento de Vilna aplazó el desmantelamiento del monumento después de que el Ministerio de Justicia lituano recibiera una carta del Comité de Derechos Humanos de la ONU en la que se pedía posponer la operación a instancias de un grupo de ciudadanos lituanos de etnia rusa.

Sin embargo, el Gobierno lituano y la alcaldía de Vilna decidieron proceder con la retirada del monumento, con la justificación de que el organismo de la ONU aplicó las medidas de protección en base a la información incorrecta de que se iba a dañar las tumbas.

Lituania fue ocupada por el Ejército Rojo en 1944 e integrada en la Unión Soviética, de la que se independizó en marzo de 1991, y se estima que aproximadamente un 5% de la población es de origen ruso.

Consejo de Seguridad de la ONU condena ataques de Rusia contra la infraestructura civil de Ucrania

Dos edificios colapsados en Ucrania debido a un ataque ruso. (AP Foto/Leo Correa).

La campaña rusa de ataques contra la infraestructura civil de Ucrania fue objeto este martes de duras condenas por prácticamente todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, que advirtieron del dramático invierno que se avecina para la población del país.

"Rusia continúa su agresión y está usando el invierno como un arma de guerra", denunció Nicolas de Rivière, el embajador ante Naciones Unidas de Francia, que junto a México convocó al máximo órgano de decisión de la organización para abordar la situación humanitaria en Ucrania.

Según De Rivière, los ataques "sistemáticos" contra la infraestructura ucraniana en un momento en que las temperaturas se sitúan bajo cero "reflejan un claro deseo de Rusia de hacer que los ucranianos sufran, de privarles de agua, calefacción y electricidad con la esperanza de minar su resistencia".

El representante de México, Juan Ramón de la Fuente, destacó que los bombardeos contra la red eléctrica, unidos al frío, están creando una nueva dimensión en la crisis humanitaria que se vive en Ucrania.

No es solo que millones de personas se estén quedando sin electricidad y calefacción en pleno invierno, recordó el diplomático, sino que los cortes energéticos complican enormemente el suministro médico y ponen en peligro la seguridad de las centrales nucleares del país.

"Reiteramos nuestro llamado urgente a poner fin a estos ataques y a intensificar esfuerzos en la reconstrucción de la red eléctrica", señaló De La Fuente, en un mensaje que fue repetido por la mayoría de los países del Consejo de Seguridad.

INCLUSO CHINA PIDE CONTENCIÓN A RUSIA

China, pese a que mantiene una postura más tibia que otros ante la invasión rusa, dejó claro que quiere que se detengan los "ataques contra las infraestructuras civiles" y que se reparen cuanto antes los daños para evitar el sufrimiento de los más vulnerables.

Según confirmó el jefe humanitario de la ONU, Martin Griffiths, millones de ucranianos están viviendo sin acceso a calefacción, electricidad y agua como consecuencia de la actual campaña rusa de bombardeos.

"En medio de las temperaturas heladoras y de la destrucción, las personas en mayor riesgo son quienes ya eran vulnerables, entre ellos los ancianos, aquellos con discapacidades y los millones de desplazados, porque carecen de servicios esenciales", apuntó Griffiths, que dejó claro que hace falta más apoyo del que ahora mismo pueden ofrecer las organizaciones humanitarias.

RUSIA JUSTIFICA LOS ATAQUES

Rusia, mientras tanto, argumentó que los ataques contra la infraestructura ucraniana son una respuesta necesaria a la hostilidad de Kiev y dijo que se limitan a instalaciones que son usadas con fines militares.

"Vamos a debilitar la capacidad militar del régimen de (Volodímir) Zelenski. Estas instalaciones están siendo inutilizadas con ataques de precisión y la infraestructura civil en ciudades ucranianas no sufriría si no hubieran colocado defensas aéreas en áreas residenciales", apuntó el embajador ruso, Vasili Nebenzia.

El diplomático, por otra parte, denunció que el suministro de armas occidental a Ucrania está llevando a que importantes cantidades de armamento terminen en manos de grupos armados de otras regiones, un asunto para el que Moscú pedirá que el Consejo de Seguridad aborde en una reunión el próximo 9 de diciembre.

Además, Nebenzia reiteró que su país está dispuesto a mantener negociaciones para una solución diplomática del conflicto, pero dejó claro que su objetivo sería "erradicar las causas que llevaron a empezar la operación militar especial en Ucrania", es decir, a garantizar que las metas que Rusia se fijó para su invasión se
cumplan.

Mientras tanto, las potencias occidentales y la propia Ucrania insistieron en que, con sus actos, el presidente ruso, Vladímir Putin, está demostrando que no tiene ninguna intención de negociar el fin de la guerra.

"Los crecientes bombardeos del presidente Putin contra la infraestructura de Ucrania son evidencia de que no tiene un interés genuino en la negociación o la diplomacia. Está tratando de quebrantar la voluntad de lucha de Ucrania bombardeando y congelando a sus civiles para que se sometan", dijo la diplomática
estadounidense Lisa Carty.

Zavala: El “reloj del apocalipsis” al límite por riesgo nuclear en Ucrania

Una casa arde tras un ataque ruso en Jersón, Ucrania, el sábado 3 de diciembre de 2022. (AP Foto/Evgeniy Maloletka)

El “reloj del apocalipsis”, una especie de metáfora científica con la que se mide la cercanía del mundo a la catástrofe final, podría estar muy cerca de la hora límite si persiste y no se aminora el riesgo de una eventual deriva nuclear de la guerra en Ucrania.

Esta es la tesis que sostiene el escritor y periodista José María Zavala en su último libro “El reloj del apocalipsis. Cómo sobrevivir a los últimos tiempos” (HarperCollins), en el que se pregunta si ya se ven signos de que ha comenzado esa maléfica cuenta atrás y cómo podría el ser humano intentar contrarrestar tan negros presagios.

En entrevista con EFE, Zavala subraya que “Albert Einstein y otros Premios Nobel idearon en 1947 el llamado ‘reloj del Apocalipsis’, cuya hora letal se estableció de modo metafórico en la medianoche.

Cuanto más cerca estén las manecillas de esa hora –y según el autor hoy se encuentran a tan sólo cien segundos- en función del riesgo climático, epidemiológico o de un conflicto nuclear, más inminente será el Apocalipsis.

“Es evidente que la forma de retrasar ese reloj simbólico pasa por la buena voluntad de los principales dirigentes políticos a la hora de preservar el medio ambiente, avanzar en los planes de salud y, por supuesto, impedir el estallido de una guerra nuclear mediante una sincera y eficaz voluntad negociadora”, destaca.

En este sentido, Zavala se refiere a la reunión que el pasado enero celebró el papa Francisco en el Vaticano con un alto dignatario mundial (cuyo nombre el pontífice no quiso revelar) y que le manifestó que la guerra en Ucrania era inevitable.

Poco después de producirse la invasión rusa de Ucrania, el pasado 24 de febrero, el papa manifestó que “la Tercera Guerra Mundial había comenzado ya”, una afirmación que muchos tomaron como retórica o tal vez metafórica, pero que para Zavala se basa en un criterio geopolítico sólido y concreto.

“Claro que el pontífice se apoya en criterios geopolíticos a la hora de asegurar que la Tercera Guerra Mundial ya ha comenzado”, subraya el autor, quien afirma que Francisco ha intentado e intenta hacer un esfuerzo diplomático por parar la guerra, hasta ahora sin éxito.

Puede que en esa gestión diplomática discreta de Francisco tenga en mente el recuerdo del papa Juan XXIII (1958-1963), quien vivió muy de cerca la “crisis de los misiles” de Cuba, en octubre de 1962, en la que el mundo estuvo al borde mismo de una guerra nuclear y que se evitó en el último momento tras una serie de delicadas gestiones diplomáticas en las que el pontífice fue bastante más que un mero observador.

Francisco “ha intentado algo parecido, y me consta que sigue haciéndolo, a través de la diplomacia”, señala Zavala.

El presidente ruso, Vladimir Putin, “se reunió ya con el papa en el Vaticano en noviembre de 2013, un mes después de que Rusia y la Santa Sede pidiesen a Estados Unidos que no interviniese militarmente en Siria. En 2015 ambos se reencontraron por segunda vez en el Vaticano, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia. Y por tercera y última vez en 2019, cuando Putin llegó al Palacio Apostólico con una hora de retraso. Charlaron sobre la presencia de Rusia en Venezuela, Siria y Ucrania”, comenta.

Asimismo, resalta Zavala, el pasado 16 de marzo, “Francisco conversó por videoconferencia con el patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Kiril I, ante el recrudecimiento de la guerra en Ucrania y el creciente peligro de su propagación al resto del mundo”.

A propósito de esos encuentros, Zavala resalta la negativa de Rusia a una eventual visita papal.

“Una vez más, la posible visita del pontífice a Rusia resultó un mero espejismo. Ningún papa en la historia ha viajado hasta ahora a Moscú, mientras que Putin se ha convertido paradójicamente en el líder político que más veces ha visitado el Vaticano”, comenta.

Y volviendo al “reloj del apocalipsis” y a que la metáfora no acabe siendo una realidad, Zavala argumenta que “hay signos que evidencian la entrada en el trecho final de los últimos tiempos”, hasta el punto de que “algunos expertos empiezan ya a inquietarse por todo lo que está sucediendo”, y cita entre ellos al físico británico Stephen Hawking; a la presidenta del Boletín de los Científicos Atómicos,

Rachel Bronson, o al presidente de la Royal Society de Londres, el astrofísico Martin Rees, quien ha señalado que “las armas nucleares siguen siendo la amenaza más inmediata y catastrófica para la Humanidad”.

Y ante esta situación Zavala expresa su inquietud por la que parece una posible apatía de la sociedad.

“La sociedad está anestesiada y no reacciona. Cada uno se ha instalado en su ’zona de confort’ y parece no importarle lo que le suceda al vecino. Aunque, claro, todo tiene un límite y a la historia me remito, que es cíclica y se repite: crisis económicas, guerras, epidemias… Nada nuevo bajo el sol, pero esta vez puede ser mucho peor”, resalta Zavala, quien manifiesta que “las profecías, a veces, se cumplen”.

Coalición de 19 países pide a Irán la liberación de periodistas detenidos

El ayatolá Ali Khamenei sostiene reunión con efectivos de la milicia Basij en Teherán, el 26 de noviembre de 2022. (WANA/Reuters).

La Coalición para la Libertad de Prensa, formada entre otros por Canadá, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, solicitó este jueves la liberación de periodistas detenidos en Irán y condenó la "violenta represión" de las manifestaciones allí.

El grupo de 19 países expresó en un comunicado su condena "en los términos más enérgicos posibles de la represión en marcha contra manifestantes y la sociedad en general" y reclamó a Irán que coopere con la ONU, especialmente el Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos en el país.

La coalición demandó a Irán "la liberación de los individuos detenidos de forma arbitraria, incluidos todos los periodistas", y recordó que muchos profesionales de los medios de comunicación han sido arrestados de forma "preventiva" para evitar que reporten sobre abusos a los derechos humanos.


Los 19 países también condenaron las acusaciones de las autoridades de Teherán de que los medios de comunicación independientes "están siendo manipulados por fuerzas extranjeras", así como la "intimidación" contra periodistas iraníes que trabajan para medios internacionales.

"Instamos a las autoridades iraníes a que permitan a todas las personas de Irán, incluidos periodistas y trabajadores de los medios, que se expresen libremente y tengan acceso a la información", concluyó el comunicado.

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