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Cuba

Represores de cuello blanco en las universidades cubanas: desde los orígenes hasta hoy

Un grupo de estudiantes en la Universidad de La Habana. (AP Photo/ Javier Galeano).

Artículo de opinión

Los represores de cuello blanco en las universidades cubanas y otros centros académicos del país han sido poco visibilizados en un contexto social permeado -a lo largo de más de seis décadas─ por la sistemática violación de la libertad de pensamiento y de expresión, en un entramado político-ideológico signado por la intolerante y excluyente postura gubernamental.

Con el apoyo y bajo las orientaciones de una cúpula de gobierno que desde su arribo al poder lo primero que atacó fue la cultura como base del pensamiento –acto inicial de las dictaduras, según expresara el nigeriano Wolle Soyinka, Premio Nobel de Literatura 1986─ los represores han podido destruir con sus execrables actos carreras, individuos y familias.

El asalto contra la autonomía universitaria perpetrado por Fidel Castro Ruz en el año 1962, expulsó a decenas de profesores de pensamiento liberal y sólida formación académica, y cerró las disciplinas de ciencias sociales para luego reabrirlas vaciadas de sus metodologías y contenidos originales.

Pero este acto contra la libertad de pensamiento se veía venir, no sólo por ser inherente al proyecto político que se vislumbraba sería impuesto en el país, sino por algunos antecedentes a esta posición planteados en “Los discursos pronunciados por Fidel Castro en 1961”, según el Informe No.6 del Observatorio de Libertad Académica (OLA), de noviembre 2020.

De acuerdo con el Informe, en el primero de los discursos (23/1/1961) se destacan las consignas ideológicas en torno a “las responsabilidades que tendrían los maestros en el proyecto”, cuya idea era crear centros de formación comunista capaces de garantizar el adoctrinamiento de la clase académica e intelectual, y defender sobre todo los valores del régimen.

El segundo discurso, pronunciado el 27 de marzo del propio año 1961, marcaría un hito en cuanto a la motivación de las juventudes, y un camino a seguir de acuerdo con la ideología, ´pues aparte de invitar a los estudiantes a defender la revolución, los conminó a asegurarse de protegerla a toda costa en sus hogares, las calles, y todo centro de enseñanza, emplazando a los “contrarrevolucionarios” como el enemigo a derrotar y a destruir.

De ahí la obsesión “revolucionaria” de controlar la Universidad desde la vigilancia absoluta, impuesta tras la contrarreforma universitaria de Juan Marinello (1962). A partir de ahí, siempre hubo censura en la Universidad, como esencia fundamental de la ideología comunista para lograr sus fines.

En su infeliz intento de lograr una sociedad distópica orwelliana, donde la manipulación de la información, la vigilancia masiva y la represión política predominan como la fórmula ideal para conservar el poder ─al peor estilo de la novela 1984 de George Orwell─ la revolución cubana no ha dejado de imponer el “crimental” –crimen de la mente─ en los centros universitarios.

Esta criminalización del pensamiento que parece una parodia macabra de la ficticia sociedad de Orwell ─hecha verbo en la real de Castro Ruz─ ha contado con muchos y connotados represores de cuello blanco a lo largo de más de 60 años del poder absoluto de la “revolución” sobre la nación cubana.

Entre la desinformación, la ausencia de formación y la mordaza política, los profesores se sintieron presionados, menos los que provenían de la cantera de cuadros del Partido Comunista que, por supuesto, aportaban mucho de dogma y ortodoxia teológica para imponer en los diversos escenarios.

Políticos, académicos y amanuenses vinculados por razones ideológicas a las universidades como Juan Marinello, José Manuel Miyar Barruecos, Rubén Sardoya, Juan Vela, o Miriam Nicado, entre otros represores de cuello blanco, implementaron la excluyente consigna “La Universidad es para los Revolucionarios”.

Sin tomar en cuenta el nivel académico, la trayectoria y obra de profesores, alumnos e investigadores, muchos de ellos fueron enviados a ocupar espacios fuera de sus perfiles profesionales, condenados al ostracismo social, o expulsados definitivamente de las universidades, ensañándose en intelectuales del nivel de Walterio Carbonell y Manuel Moreno Fraginals.

Más adelante, como forma de acabar con la opinión otra, se perpetró el cierre de la revista de la Facultad de Filosofía, Pensamiento Crítico (1971), y en el año 1992, la expulsión del grupo de profesores del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría (ISPJAE), entre los que figuraba quien fuera luego un líder de la oposición, Félix Bonne Carcassés.

Otro caso fue el de la actual Doctora Marlene Azor. A mediados de la década de los 90, como profesora de la Facultad de Filosofía e Historia, presentó una tesis doctoral sobre las experiencias históricas del socialismo de Estado. La polémica propuesta le impuso una barrera.

Para continuar como profesora universitaria, debía hacer un doctorado y fue el Decano Dr. Rubén Sardoya Loureda quien la desautorizó a cursarlo debido a la actitud civil y académica de Azor frente a los métodos que se aplicaban, actitud por la que tuvo que salir entonces al exilio en México.

Estas purgas universitarias iniciadas en los años 60 del pasado siglo, y aún vigentes a cuentagotas, pero con sistematicidad, convirtieron los altos centros de estudios en otra trinchera política donde las opiniones favorables a la “revolución” son la única garantía de no ser expulsados de un plantel.

El Rey desnudo: La represión en Cuba bajo la mirada de internet

La llegada de internet a la isla –más allá de la precaria conexión, los altos y prohibitivos precios de los equipos y servicios, las limitaciones y la vigilancia política en las redes─ ha propiciado el poder desvelar las interioridades del monstruo de la represión política a todos los niveles de la sociedad.

La creación de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC) en el año 1992 creó extensas bases dentro de la isla para compilar y enviar con inmediatez a través de las redes y hacia organismos internacionales los constantes actos represivos cometidos por el régimen dentro del país.

La expulsión del Máster Julio Antonio Aleaga Pesant, mientras fungía como profesor de cine cubano en la Universidad de La Habana, propició mi primer contacto personal con una víctima de los represores de cuello blanco que han fungido como guardianes de la doctrina en las aulas universitarias desde los albores de la revolución hasta el día de hoy.

Expulsado el día 4 de abril del año 2005 por el Doctor Rogelio Rodríguez Coronel, Decano de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, bajo el supuesto crimen de ser un defensor de los Derechos Humanos en Cuba, el caso de Aleaga es otra muestra de la continuidad en la práctica de depurar por razones políticas los centros de Educación Superior en la isla.

Al preguntar quién decidía su expulsión del claustro de profesores de la universidad, el decano le dijo: “Son órdenes de la Seguridad del Estado”.

Aleaga recuerda que sus visitas a la Secretaría del Rectorado para exigir al rector, Juan Vela Valdés, los documentos del proceso de expulsión, fueron en balde, pues la política es no dejar huellas sobre estas situaciones.

Mi segundo contacto con una víctima de los ejecutores de este tipo de represión fue con Boris González Arenas, quien mientras se desempeñaba como profesor de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, fue expulsado por su activismo en las redes sociales. Es una muestra de la vigilancia y asedio del gobierno a quien busca información, y el castigo a quien la difunde.

La expulsión de Boris la ejecutó Gerónimo Labrada, un antiguo y anodino sonidista de la escuela que sustituyó al anterior, Rafael Rosales, quien, según Boris, es un honorable intelectual guatemalteco que por su postura cívica frente a las presiones del Partido Comunista y otros directivos del centro para que aprobara y firmara el despido del profesor fue también cesanteado.

“Es lógico pensar” –señala Boris─ “que detrás de todos estos funcionarios estaba la Seguridad del Estado, y en mi caso hay duplicidad de interpretaciones. Si por un lado”, agrega, “el director extranjero no admitía presiones, por el otro, el nacional se rebajaba y humillaba a cumplir las órdenes de la policía política”.

“Ya en dictadura el castrismo ha estado en el centro de las discusiones generales de la masa universitaria”, dice Gonzáles Arenas. “Pero también la universidad ha estado en el centro de las frustraciones del castrismo. Eso permite comprender el daño antropológico hecho por la dictadura, y cómo la censura a los medios académicos daña el desarrollo y el cuerpo intelectual y profesional de la nación”.

“Creo que los analistas abusan al considerar las acciones de Fidel Castro como estratégicas, cuando lo cierto es que eran condicionantes viscerales. El encanto que él buscaba producir entre intelectuales y científicos era visceral, parte de su percepción desquiciada de la realidad”, concluye.

Otros casos donde nuevos represores de cuello blanco han quedado al desnudo frente a la opinión pública nacional a través de las redes sociales, grupos independientes y acuciosos observadores y denunciantes de la realidad de la isla como la FHRC, son los de Oscar Casanella y Yanelis Nuñez Leyva, ambos expulsados por razones políticas de sus respectivos empleos.

A Oscar lo expulsan del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología el director del centro, Dr. Luis Curbelo Alonso, y el vicedirector de investigaciones y docencia, Dr. Lorenzo Anasagasti, por sus vínculos de amistad con un músico del grupo Porno para Ricardo, opuesto al régimen.

Por otra parte, Nuñez Leyva, graduada de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, crítica de arte y curadora del Museo de la Disidencia, es expulsada por la Doctora Luisa Campuzano Senti de la revista Revolución y Cultura, por opiniones “subversivas”.

También los hermanos Ariel y Omara Ruiz Urquiola han pasado a formar parte de una considerable y creciente lista de profesores y alumnos de diversas universidades o centros académicos que han sido expulsados por no ser ejemplos de “rectitud política” o compromiso ideológico con los supuestos postulados de una revolución que ve las libertades de opinión, expresión, pensamiento y conciencia como ejes del mal.

En el caso del Msc Ariel Ruiz Urquiola, fue expulsado del Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana por denunciar en las redes algunas decisiones laborales y gubernamentales que afectan el normal desarrollo de un profesional. Por igual causa, su hermana, Omara Ruiz Urquiza, fue cesanteada del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI).

Como caso final de este trabajo –quedan cientos a lo largo y ancho del país─ quiero mencionar el de una joven que se ha convertido en el suceso actual más visible del despotismo revolucionario en el mundo académico y de su comportamiento violatorio de los Derechos Humanos elementarles, al impedirle la entrada a su país –condenándola al destierro─ a la periodista Karla Pérez González.

Pérez González, quien había ido a estudiar periodismo en Costa Rica luego de ser expulsada de la Universidad Central de Las Villas (2017) por sus vínculos con el grupo opositor Somos Más, regresaba graduada a su patria y otra vez la Seguridad del Estado y el gobierno cubano volvieron a violar un derecho humano fundamental, esta vez, el de poder entrar a su país.

Si en el 2017 su expulsión fue avalada por los integrantes de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y los militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), Giovani Peñate, Armando Reguera Monzón y Jorge Castañeda López, en esta ocasión, la Cancillería cubana, la Aduana de la República y algún oscuro y tétrico enviado por el partido, hicieron el papel.

Además, si en aquella ocasión las caras de los títeres y la voz de los ventrílocuos que ejecutaron la orden de la policía política fueron las de la Dra. Osneydi León Bermúdez, Decana de la facultad de artes y letras, la Dra. Osana Moleiro Pérez, Vicerrectora primero, y ahora rectora, y el exrector Andrés Castro Alegría, ahora le tocó asumir el penoso rol a la directora de comunicación e imagen de la Cancillería cubana, Yaira Jiménez Roig.

En resumen, los estudiantes, profesores e investigadores de las universidades y centros académicos son víctimas de la violación de diversos derechos humanos, tales como el derecho a la libertad de expresión y opinión, el derecho a la libertad de pensamiento o conciencia, el derecho a la libertad académica y el derecho al trabajo, entre otros.

Para imponer esos niveles de control, coacción, amenazas, chantaje y represión política, el estado totalitario se vale de los represores de cuello blanco, muchos de ellos prestigiosos académicos y funcionarios del país.

Muchos de los académicos y directores formados y aupados en tiempo de dictadura son inescrupulosos y amorales, hasta que se pruebe lo contrario. Por ejemplo, la Doctora Luisa Campuzano Sentí, es filóloga. Gerónimo Labrada es sonidista de profesión. El Doctor Rogelio Rodríguez Coronel, filólogo y Presidente del capítulo cubano de la Academia Cubana de la Lengua. El Doctor Luis Curbelo, es un famoso oncólogo que acaparaba todos los viajes al exterior en el instituto que dirigía, para formarse en resonancia nuclear. Todos son sumisos e incondicionales al poder.

Para resumir el grado de sumisión, cinismo, cobardía e impunidad con que actúan estos inquisidores del pensamiento, la opinión y la conciencia libres, sólo se necesita leer una de las citas de las “reflexiones que bajo el título Ser profesor universitario, publicara la viceministra de Educación Superior, Martha del Carmen Mesa Valenciano, el pasado 13 de agosto de 2019, en alusión al caso de Omara Ruiz Urquiola. Según aseguró:

“El que no se sienta activista de la política revolucionaria de nuestro partido, un defensor de nuestra ideología, de nuestra moral, de nuestras convicciones políticas, debe renunciar a ser profesor universitario”.

Con los alumnos que incumplen estos patrones se ha demostrado que puede ser peor. Características de la dictadura cubana que a menudo son silenciadas o tergiversadas por quienes las conocen bien en los círculos académicos internacionales.

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Cuba, país que registra más casos de infección en el Caribe, asegura Organización Panamericana de la Salud

BRASILIA, 12 mayo (Reuters) - Casi 40% de todas las muertes por COVID-19 registradas la semana pasada ocurrieron en América y casi 80% de las unidades de cuidados intensivos de la región están llenas de pacientes que padecen la enfermedad, dijo el miércoles la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El dato es una "clara señal" de que los contagios están lejos de estar controlados en la región, dijo la directora de la OPS, Carissa Etienne, en una conferencia de prensa transmitida por internet.

"Incluso cuando países como Estados Unidos y Brasil están reportando reducciones en los casos", señaló Etienne.

La variante de coronavirus B.1.617 predominante en la India se ha detectado en seis países del continente y a la OPS le preocupa que sea altamente transmisible, dijo el gerente de Incidente para COVID-19, Sylvain Aldighieri.

Más de 140 millones de personas han sido totalmente vacunadas contra la enfermedad en América, dijo Etienne.

La reciente aprobación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la vacuna de la farmacéutica estatal china Sinopharm ofrecerá nuevas esperanzas de ampliar el acceso a las vacunas en los países latinoamericanos, dijo la OPS.

"Pero hasta que no tengamos suficientes vacunas para proteger a todos, nuestros sistemas de salud y los pacientes que dependen de ellos seguirán en peligro", advirtió Etienne.

En toda la región de la OPS, casi el 80% de las unidades de cuidados intensivos están llenas de pacientes con COVID-19 y las cifras son aún más graves en algunos lugares, destacó.

El número de casos está disminuyendo en Brasil, pero está aumentando en las zonas de Guyana y Bolivia que limitan con Brasil, dijo la organización. En Colombia, se espera un aumento aún mayor de los casos tras una semana de protestas.

Cuba sigue siendo el país que más casos de infección registra en el Caribe, según la OPS, mientras que en Canadá se observan mayores tasas de infección en el este y en el territorio del norte, donde vive la mayoría de la población indígena.

Otros 13 muertos en Cuba por COVID-19, incluida una recién parida de 22 años

Calles cerradas por COVID-19 en La Habana, Cuba. (YAMIL LAGE / AFP)

Las autoridades sanitarias reportaron otros 13 fallecimientos por COVID-19 este miércoles, incluida una recién parida de 22 años de edad.

La mujer, de tan solo 22 años de edad, y residente en el municipio de Marianao, en La Habana, fue diagnosticada con el virus durante el embarazo, ingresó y fue sometida a cesárea, informó el jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Dr. Francisco Durán.

Durante el ingreso, con una estadía prolongada y 26 días en terapia intensiva, paciente presentó un grupo de complicaciones y fue diagnosticada con diabetes gestacional, detalló el galeno.

"Siempre lamentamos un fallecimiento, pero en este caso, una puérpera con su hijito, pues, todavía más", comentó Durán.

Otra mujer joven, una paciente de 35 años de edad, del municipio San Miguel del Padrón, aquejada de obesidad, murió víctima de coronavirus.

"Estamos asistiendo a una evolución de la enfermedad que hace muy malo el pronóstico en muchos casos", subrayó el funcionario del MINSAP, quien llamó a los cubanos a protegerse "cinco veces más" de lo que lo que hacían al principio de la pandemia.

El índice de contagio continúa siendo elevado, con 1,207 casos en la jornada, para un acumulado de 119,375, y un 3.06% de positividad del total de muestras procesadas, que según el MINSAP ascienden a 3,900,479.

Este miércoles, permanecían ingresadas 23,235 personas: 3,493 sospechosas, 13,652 en vigilancia y 6,090 confirmados activos, otro récord, que supera en 58 el número del día anterior.

"No atajan al toro por los cuernos es un zafarrancho de cubanos infectados. No entienden el riesgo que conlleva ir a buscar infestación y complicar mucho más la situación", comentó el usuario Alfredo Enrique Guerra Fuentes.

La Habana, con 674 contagios, no evidencia una mejoría, con la mayor cantidad de casos en cada reporte diario desde noviembre pasado. Le siguen Artemisa, con 74; Holguín, con 61; Matanzas y Sancti Spíritus, con 54; Mayabeque, con 53; Santiago de Cuba, con 51; Camagüey, con 47, y Pinar del Río, con 46, entre las provincias con cifras más elevadas.

En los últimos 15 días se han reportado en Cuba 15,166 casos autóctonos de coronavirus y 685 importados, con fuente de infección en el extrajero.

Gente de Zona pone ritmo a la Copa América 2021 (VIDEO)

Gente de Zona en la Copa América 2021.

El tema oficial de la Copa América 2021 está a cargo del dúo cubano Gente de Zona y consiste en una versión de 'La Gozadera' (2015), realizada junto con Marc Anthony.

Alejandro Domínguez, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), dijo que el fútbol es pasión, es fiesta, es color y es, sobre todo, una poderosa energía que nos inspira en tiempos difíciles como los que vivimos. La canción transmite esa fuerza, esas emociones, y estamos seguros que toda Sudamérica y el mundo se contagiará de su alegría y su ritmo”.


En “La Gozadera (The Official 2021 CONMEBOL Copa América™ Song)” se menciona “La Copa América lo confirmó” en lugar de la frase "Miami me lo confirmó”.

“No puede haber una mejor canción que acompañe a La Copa América 2021. ‘La Gozadera’ es un tema que se ha convertido en el símbolo de celebración para muchas familias latinoamericanas, ya que enaltece la riqueza en la diversidad de los distintos países y nacionalidades. Asimismo, el fútbol recoge la pasión de los fanáticos de distintos lugares del mundo que se reúnen a festejar y a animar a sus equipos. Estamos muy agradecidos con CONMEBOL por haber hecho posible esta alianza y confiamos que Gente De Zona anime a todos los seguidores durante la competencia”, declaró Alex Gallardo, presidente de Sony Music U.S. Latin.

La versión original de “La Gozadera” junto a Marc Anthony fue uno de los éxitos más grandes de la última década superando los 1.3 billones de reproducciones en YouTube y obteniendo certificación de 12 veces Platino en Estados Unidos y Puerto Rico.

Magnates azucareros cubanos niegan acusación presentada en EEUU

La ASR Group International, Inc. tiene sede en West Palm Beach.

Una azucarera de Estados Unidos demandó en una corte de Miami al conglomerado azucarero de la familia cubana de los Fanjul por el supuesto envío del producto elaborado en la isla al Reino Unido y amparada en una ley que considera "tráfico" las actividades que comprometan bienes confiscados por el Gobierno cubano tras la revolución de 1959.

El proceso judicial fue presentado el 2 de mayo en una corte de Miami por Francisco Sugar Company, una empresa fundada en 1899 en Nueva Jersey, cuyos dueños también son de origen cubano y sufrieron la expropiación de sus tierras cultivables en Guayabal (Cuba).

La denuncia es contra ASR Group International, Inc., con sede en West Palm Beach, la refinería y comercializadora de azúcar más grande del mundo de propiedad de Alfonso Fanjul, un histórico opositor al régimen comunista de los hermanos Castro exiliado EE.UU., y sus hermanos.

Este tipo de demandas son posibles desde mayo de 2019, cuando el entonces Gobierno de Donald Trump (2017-2021) activó el título III de la Ley Helms Burton de 1996.

Esta ley permite demandas en cortes de EE.UU. de estadounidenses y cubano-estadounidenses que quieran reclamar el usufructo por parte de compañías, muchas de ellas hoteles de cadenas europeas, de bienes suyos confiscado por el régimen castrista.

"ASR violó Helms-Burton al comprar azúcar de caña cultivada en Francisco y exportar ese azúcar desde el Puerto de Guayabal a la refinería de ASR en Londres", detalla la demanda a la que tuvo acceso Efe.

Señala que la empresa de Fanjul "traficaba con pleno conocimiento de que las tierras azucareras de Francisco y el Puerto de Guayabal habían sido confiscados por el Gobierno cubano en 1960".

Subraya que cuando fueron confiscados estos activos, Francisco tenía un saldo de 47 años de derechos concesionarios.

Sin embargo, ASR señaló que es "falso" que hayan comprado azúcar en Cuba, en una declaración publicada por el Consejo Comercial y Económico cubano-estadounidense.

Subrayó que los "registros públicos disponibles muestran claramente que el envío de azúcar (...) fue comprado y entregado a otra compañía que no está afiliada de ninguna manera con ASR o la familia Fanjul".

"La familia Fanjul, como muchos cubanoamericanos, lo perdió todo como resultado del régimen de Castro. Acusar falsamente a los Fanjul o cualquiera de sus empresas afiliadas de violar el embargo con Cuba es ofensivo, más aún viniendo de compatriotas cubanos", detalló.

Varias de estas demandas están certificadas por el Gobierno de Estados Unidos, como la presentada por Francisco Sugar Company, que es la novena más grande según la entidad privada Consejo Comercial y Económico cubano-estadounidense, al superar los 53 millones de dólares en 1971, más los intereses desde entonces.Según el texto de la demanda, ASR sabía de las confiscaciones hechas a Francisco Sugar Company en Cuba y además violó la ley Helms-Burton al comprar cañas cultivadas en propiedades que le fueron expropiadas.

ASR Group International es parte de las participaciones comerciales de los hermanos Fanjul: Alfonso "Alfy" Fanjul Jr., José "Pepe" Fanjul, Alexander Fanjul y Andrés Fanjul, detalla en Consejo en su sitio de internet.

"Llevar a referendo cualquier tipo de derecho es discriminatorio"

Un activista LGBTI discute con un policía el sábado 11 de mayo de 2019, durante la marcha gay convocada por la sociedad civil.

En este segundo aniversario de la marcha independiente por los derechos de la comunidad LGTBIQ en La Habana, activistas reiteraron su pedido de que se legalicen los matrimonios entre personas del mismo sexo, sin someter la aprobación a un referendo como argumentan las autoridades cubanas.

El anteproyecto de Código de la Familia será presentado en julio y sometido a consulta popular y luego votado en referendo vinculante.

La normativa debe contener, el matrimonio igualitario, la opción para familias homoparentales, reclamos de la comunidad LGBTIQ como la reproducción asistida a mujeres solteras lesbianas etc, incluso la Ley de Identidad de Género, que garantizaría a las personas trans el derecho a vivir con dignidad.

“Por supuesto que llevar a referendo cualquier tipo de derecho, no solo al matrimonio igualitario, es discriminatorio, y viola hasta la propia Constitución cubana, que recoge en su artículo 42 el principio de igualdad”, indicó, desde la capital matancera, el activista e influencer Jancel Moreno.

“Además estamos hablando de minorías sexuales históricamente discriminadas, marginadas, desde la misma institucionalidad. Recordemos la historia de persecución y acoso constante, discriminación del régimen contra los miembros de la comunidad LGBTIQ, las UMAP. Entonces llevar los derechos de esa minoría a plebiscito, realmente es una violación flagrante de los derechos humanos, es una violación discriminatoria”, apuntó Moreno.

“Y más todavía si estamos hablando de un país en el que nunca se ha llevado a plebiscito ningún código nunca se ha llevado a plebiscito ninguna ley, ni siquiera el hecho de que ellos estén en el poder se ha llevado a plebiscito, sino que utilizan este procedimiento para si sale el matrimonio igualitario, perfecto, si no, no es que el Gobierno cubano no quiera aprobar el matrimonio igualitario, es que el pueblo dijo que no”.

Directivos del Centro de Educación Sexual, CENESEX han hablado, temerosos, sobre los desacuerdos que persisten acerca de los derechos que deben ejercer las personas homosexuales con relación al matrimonio y la adopción y la existencia de convencionalismos que dificultarían el disfrute pleno de los derechos de las personas con sexualidades no hegemónicas.

En este sentido, la mujer trans, actriz, presentadora y activista por los derechos LGBTIQ, Kiriam Gutiérrez Pérez puntualizó desde La Habana:

“Los mitos, los prejuicios, los estereotipos, no son los grandes obstáculos que enfrenta la comunidad LGBTI en Cuba. En el presente hay muchos mayores problemas, como son la falta de interés, el burocratismo, el peloteo, la demora en responder a nuestras demandas y luchas por parte del gobierno y de las instituciones”.

“La pretensión de llevar a referéndum leyes sobre los derechos humanos, sobre los derechos de las personas LGBTI, por ejemplo el Código de Familia que se está gestando en este momento, llevar a referéndum el matrimonio igualitario, una ley de identidad de género, la reproducción asistida. Eso sí son grandes obstáculos”, destacó la artista.

Las demandas por la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en Cuba salió a la palestra en 2018 durante el proceso de reforma constitucional que culminó con la promulgación de la Carta Magna de 2019.

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