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Arte y Cultura

Rafael Alcides ‘in continuum’

El poeta Rafael Alcides, en una foto de junio de 2014. Cortesía de su viuda Regina Coyula. (FACEBOOK).

Solo ha pasado un mes de la muerte física del poeta cubano Rafael Alcides y ya un grupo de amigos nos vimos en la sombra confusa de los abrazos para hablar de él desde Miami… para Cuba y el mundo.

El IX Festival Vista, bajo el empuje de los incansables Armando Añel e Idabell Rosales me invitaron a que coordinara una ronda conversatoria sobre el Alcides escritor. Yo hablé del niño Alcides que se fue a pie por los caminos de Barrancas y fue a dar a La Habana.

La noche del sábado hablé del Alcides incendiario que hubiera quemado otra vez Bayamo para sentarse a llorar sobre sus cenizas -me hubiera gustado que me invitara a estar con él.

Menos mal que no estuve solo.

Nos acompañaron en una sala repleta y hacia la que entraban los ruidos conversacionales del exterior, las voces de los que iban a discursar luego, a leer poesía o presentar libros y proyectos. Así es Vista.

Estuvieron allí -están aquí- la viuda de Alcides, su siempre novia la bloguera y periodista independiente Regina Coyula, autora del blog Mala Letra. Y de seguidas un tren de poetas y pulsores de buena poesía: Félix Luis Viera, poeta, narrador y periodista; el expreso político Manuel Vázquez Portal, autor de varios libros de poemas y dueño de una prosa periodística que lo llevó a una condena de 18 años de cárcel en la Primavera Negra de 2003; y el escritor de guiones radiales y televisivos -primero poeta- Ramón Fernández-Larrea.

Todos querían leer “Agradecido como un perro”, yo pensé que todos querrían leer “Carta a mi hijo Rubén” y no lo imprimí para decirlo allí.

Participantes en el panel dedicado al poeta Rafael Alcides, de izq. a der. (Luis Felipe Rojas, Regina Coyula, Félix Luis Viera, Manuel V. Portal y Ramón Fernández-Larrea).
Participantes en el panel dedicado al poeta Rafael Alcides, de izq. a der. (Luis Felipe Rojas, Regina Coyula, Félix Luis Viera, Manuel V. Portal y Ramón Fernández-Larrea).

Alcides es un escapado de la llamada Generación de los años 50, su coloquialismo desdibujado en otras estancias lo hizo un bicho raro que se quedó fuera de varias catalogaciones y pudo haber sido su salvación… poéticamente hablando, lo fue.

Hablamos de los dos silencios de Alcides y su compromiso con los lectores. Del primer silencio de 16 años y unos meses -impuesto por las autoridades de la política cultural de la revolución cubana- salió para publicar poemas que quería salvar de cualquier catástrofe y apareció ese talismán tan mal entendido que es “Agradecido como un perro” (1983); diez años más tarde se aparece con un libro tan postmoderno, guajiro y universal como “Nadie” (1993), hasta que se hunde nuevamente en la noche habanera de sus obsesiones… el sielncio.

El poema más discutido y citado de este sábado fue “En el entierro del hombre común”, dedicado al poeta Raúl Luis.

“Cuando un entierro con dos máquinas solas/ pasa y nadie se fija, yo tiemblo, me estremezco,/ palpito; siento miedo de ser un hombre”.

Este fue el pasaje más citado (Larrea, Vázquez, Viera -Regina asiente y se seca las lágrimas).

Alcides con “En el entierro…” habría saltado las talanqueras de la generación y la banda progre coloquialista… lo hizo al parecer. Ellos (Larrea, Vázquez, Viera) lo conocieron, lo leyeron al salir de los hornos y le hicieron las preguntas que yo no pude.

Rafael Alcides Pérez (Barrancas, Bayamo 1933-La Habana 2018) Poeta, novelista, cronista y guionista de radio. Fue censurado en varias ocasiones por las autoridades cubanas. Entre su obra aparecen los siguientes libros:

Himnos de montaña. La Habana, Talleres Capitolio Nacional, 1961. Gitana. Poesía. La Habana, Talleres de Tosco, 1962. La pata de palo (Poesía). La Habana, Ediciones Unión, 1967. Agradecido como un perro. Poesía. Colección Giraldilla, Ed Letras Cubana, 1983. 2ed. 1990. Nadie. Poesía, Edición Especial. Editorial Letras Cubanas, 1993. Noche en el recuerdo. Poesía. Ed. Letras Cubanas, 1989. Y se mueren, y vuelven, y se mueren. Poesía. Colección Giraldilla, Ed. Letras Cubanas, 1989.

[Este artículo apareció originalmente en el blog Cruzar las alambradas el 5 de agosto de 2018 en Miami, Estados Unidos]

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Jorge Luis Borges: 120 años de un "ser literario" de imaginación infinita

Maria Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, posa junto a un retrato del escritor en Buenos Aires. (Ludovic MARIN/AFP)

La inabarcable imaginación del escritor Jorge Luis Borges sigue maravillando al mundo 120 años después de su nacimiento en Buenos Aires, cuna de un "ser literario" que dejó una profunda huella en la historia por su ingeniosa prosa y un humor muy particular.

Nacido el 24 de agosto de 1899, Borges exhibió desde temprana edad una devoción al mundo de las letras que más adelante lo convertiría en un autor universal, con una obra de fuerte identidad que inspiró a numerosas generaciones de escritores y, al mismo tiempo, los mantuvo a una distancia prudencial.

"Es como el sol, no hay que alejarse mucho porque nos da un ligero calor, pero si uno se acerca mucho se quema", explica a Efe Alejandro Vaccaro, autor de "Borges, vida y literatura", biografía de un personaje con una originalidad cuya magnitud hacía que sus colegas temiesen "caer en la copia".

Un libro con notas escritas a mano por Jorge Luis Borges, en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. (Archivo)
Un libro con notas escritas a mano por Jorge Luis Borges, en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. (Archivo)

La "concisa" prosa de este "ser literario" y una "belleza" en el uso de las palabras que "no se ve en otros escritores" cautivaron a Vaccaro, presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade), cargo que Borges también ostentó entre 1950 y 1953.

Hasta su muerte en Ginebra (Suiza) en 1986, el célebre narrador construyó un legado imperecedero de cuentos, poemas y ensayos, con obras de referencia como "Ficciones" (1944) y "El Aleph (1949), aunque no es esa faceta de autor de la que más orgulloso se sentía.

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído", sostuvo Borges.

Su amor por la lectura lo empujó a ejercer como bibliotecario de 1937 a 1945 -época en la que ya era conocido por sus creaciones- y le sirvió para convertirse en director de la Biblioteca Nacional Argentina de 1955 a 1974.

"Es muy difícil hablar de un escritor de mediados de siglo (XX) para acá que no haya sentido el impacto de la obra de Borges", afirma Vaccaro, que cita como ejemplos a Mario Vargas Llosa, Orhan Pamuk y Umberto Eco.

¿Cómo funcionaba la cabeza del argentino?¿Cómo se le ocurrían las inverosímiles situaciones que impregnan sus relatos? Son preguntas que el biógrafo sigue haciéndose después de más de veinte años de investigación de su figura.

Jorge Luis Borges.
Jorge Luis Borges.

"Es muy difícil situarse en esa mente de tanto conocimiento, veía más allá de lo que ven todos", valora.

Uno de los rasgos personales más característicos de Borges es su humor lleno de sarcasmo, una herramienta que, más allá de sus obras, sacó a relucir para comentar algunos de los trabajos de sus contemporáneos.

"'Cien años de soledad' es una gran novela, aunque quizás con cincuenta años hubiera sido suficiente", apuntó Borges sobre la creación de Gabriel García Márquez.

Su posición política, abiertamente antiperonista y conservadora, suscitó polémica y, según Vaccaro, lo mantuvo alejado del otro gran referente de la literatura argentina del siglo XX: Julio Cortázar.

Además, su viuda, María Kodama, ha sostenido que el escritor nunca se alzó con el Nobel de Literatura pese a estar nominado en diversas ocasiones por "cuestiones políticas".

Una pintura de Jorge Luis Borges en un quiosco de la Feria del Libro de Buenos Aires. (Archivo)
Una pintura de Jorge Luis Borges en un quiosco de la Feria del Libro de Buenos Aires. (Archivo)

El escritor se quedó ciego alrededor de 1955 y, al final de su vida, se trasladó a Ginebra por miedo a que los efectos del cáncer que le habían diagnosticado se convirtiesen en un espectáculo para los medios argentinos.

Semanas antes de morir, el escritor envió una carta a la Agencia Efe en la que expuso que se sentía "misteriosamente feliz" siendo un "hombre invisible" en la ciudad suiza.

"Soy un hombre libre. He resuelto quedarme en Ginebra, porque Ginebra corresponde a los años más felices de mi vida. Mi Buenos Aires sigue siendo el de las guitarras, el de las milongas, el de los aljibes, el de los patios. Nada de eso existe ahora. Es una gran ciudad como tantas otras", expresó en la misiva.

Al igual que su inventiva, el legado literario de Borges no conoce límites y, a 120 años de su nacimiento, la "universalidad" de su obra, según Vaccaro, lo mantiene como un referente global del mundo de las letras.

Virginia Alonso-Tokarz: En todo momento doy vida nueva a la patria donde nací

Virginia Alonso-Tokarz, soprano de origen cubano durante un concienrto de gala.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Mi padre era periodista en Cuba. Trabajaba para la United Press y lo primero que hizo Fidel fue censurar la prensa. Le pusieron un censor en la oficina. Enseguida se dio cuenta de que aquello era comunismo e hizo planes inmediatos para sacarnos de Cuba.

El 11 de abril de 1960 aterrizamos mis dos hermanas, mis padres y yo en Miami, sin dinero, pero con una maleta llena de Cuba, con el gran alivio de no tener que fingir que apoyábamos al régimen de Fidel Castro, de no tener que «marchar» más en el colegio, pues ya nos estaban poniendo a marchar en el Instituto Edison.

También se hablaba de que los padres podrían perder la Patria Potestad y mi papá repetía que a sus hijas no las mandarían a estudiar solas a ningún otro país. Eso me aterrorizaba.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

Habiendo visitado Miami muchas veces, ya que mi abuela tenía una casa en el SW de Miami hacía muchos años, mis recuerdos eran placenteros. No veía a Miami como un lugar extraño. Lo que más temía era tener que separarme de mis padres y eso no sucedió nunca.

¿Qué encontraste?

Encontré un mundo que no sabía que existía. Era como romper la pantalla y entrar en la película. Primero, nadie hablaba español, tuve que aprender inglés ¡o morir! Luego, incorporar a mi vocabulario lo que era una «cheerleader», el procedimiento parlamentario, los bailes de «square dance», los juegos de football...

Porque desde un principio entré a cantar en el coro del colegio (era una asignatura fácil y no tenía que hablar inglés), mi talento fue reconocido y tanto mis maestros como mis compañeros de escuela me hicieron sentir especial e importante. Nunca fui víctima del prejuicio ni de la discriminación. Conservo hasta el día de hoy innumerables amigos de aquella época.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Lo más revelador ha sido que el ser humano es igual en todas partes. Que el prejuicio tiene que ser enseñado cuidadosa y deliberadamente. Que es posible que una persona cambie. Que es posible aprender cualquier cosa, si existe el interés y si se dedica el tiempo necesario para hacerlo. Que el amor existe y la maldad también. Que somos dueños de nuestra vida, si tomamos control de ella. Que la disciplina ayuda. Que la amistad hay que fomentarla. Que ser feliz requiere dedicación. Que el amor es la fuerza mayor.

¿Qué es para ti la libertad?

Así como todo empezó cuando dice Dios en Génesis, «Hágase la luz,» todo es posible si somos libres. Para pensar, para hablar, para escoger, para decidir, para movernos, para diferir, para discutir, para votar.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Mi patria física ya no existe en mí. Lo que queda en mí es el recuerdo indeleble de lo que fue, de lo que viví, de lo que amé. En todo momento doy vida nueva a la patria donde nací. No tengo que pensar en Ella. Simplemente seguir siendo. Cuando hablo, revivo su acento. Cuando cocino, doy vida nueva a sus aromas. Llevé la receta de las papas rellenas de mi mamá a la televisión europea, donde cociné «Kubanisches Knödle» en todo su esplendor y para asombro de los televidentes. Cuando crío a mis hijas, traspaso sus costumbres. Sus esposos -uno alemán y el otro irlandés- cocinan frijoles negros, picadillo, yuca con mojo, fricasé de pollo y muchos otros platos típicos para el deleite de mis nietos. Cuando canto Cecilia Valdés, propago nuestra música al mundo. Cuando sencillamente soy, comparto y plasmo en otros lo que aprendí, lo que represento, lo que fue posible llegar a ser.

A pesar de que he vivido la mayor parte de mi vida en los Estados Unidos y en Europa, mi hogar siempre ha tenido esquinas cubanas: el busto de Martí, la placa en la pared que dice «Ser cultos para ser libres»; la pintura original de la iglesia del Carmen en Cojímar, donde hice mi primera comunión; la imagen en cobre de la virgen de la Caridad que mi mamá trajo en la maleta acompañando las fotos de nuestra familia; nuestra biblioteca con los 27 tomos de las escrituras de Martí; las películas que mi padre tomó en Cuba, las cuales todavía disfrutamos en nuestro hogar, encabezado por mi esposo que a pesar de ser polaco de sangre, es más cubano de corazón que muchos que nacieron allá. Quisiera que cuando alguien piense en mí, reconozca que, con orgullo, soy una buena representación de Cuba, la patria donde nací.

Frank Guiller, el cubano que retrata a los judíos en Union City

Un judío camina por una calle de Union City, parte del libro "The Jews", Rialta Ed., 2019. Cortesía de Frank Guiller.

El fotógrafo cubano Frank Guiller se ha enfrascado casi tres años intentando atrapar la imagen de los judíos que encuentra a su paso por Brooklyn, Union City y toda Nueva Jersey.

Parece que Guiller se ha hecho de un botín. Ahora Rialta Ediciones ha metido casi un centenar de esas fotos en el libro The Jews, con acercamiento introductorio del ensayista Carlos A. Aguilera.

El libro viene antecedido de la muestra personal "Revelaciones de identidad", que en 2018 expusiera en el William V. Musto Museum, de Union City.

Guiller nació en La Habana de 1959. Allí estudió en la conocida escuela de Artes Plásticas de San Alejandro y en 1988 emigró a Estados Unidos, donde ha desarrollado el grueso de su obra fotográfica.

Llama la atención que este artista se ha apartado del eje temático víctima-victimario para hacer un retrato de los judíos “Usando más la imagen como un medio en el cual continuamente se ve al hombre religioso como un hombre común…”, tal como explica en las notas a la presente edición.

En entrevista con Radio Televisión Martí Guiller explicó sus motivaciones, parte del proceso de creación y los resultados de haber emprendido un camino hacia “el documento”, que lo llevan también a sus orígenes; él es de ascendencia judía.

“Me llamó la atención la comunidad de aquí de New Jersey y de New York, y entonces empecé a fotografiarlos, y quedó la idea ésta, que me tomó casi tres años hacerla”, refiere.

En formato digital, y con la aplicación de filtros para balancear el color por la diferencia en el uso de dos cámaras, las fotografías de Guiller dejan ver a judíos en la calle: hablando por teléfono, viniendo de los comercios y las sinagogas, en sus pláticas habituales o en grupo, sosteniendo una plática venida sabe Dios de qué meandros de la vida.

Un hombre pasa frente a un anuncio en Brooklyn, NY. Fotografía del libro "The Jews", cortesía de Frank Guiller.
Un hombre pasa frente a un anuncio en Brooklyn, NY. Fotografía del libro "The Jews", cortesía de Frank Guiller.

“Se ha tratado ese tema muy cerca del sufrimiento humano, pero yo quise verlo de otra manera, no en el plano del sufrimiento, sino ver al hombre religioso cómo se integra a la sociedad y desmitificar un poco esa parte que uno tiene de la religión hebrea”, señaló.

En las palabras al libro, el poeta, editor y ensayista Carlos Aguilera se aventura en la intimidad lograda por Guiller, que, asegura, “La capta en una zona que sólo puede ser pensada como espectro”.

Para Aguilera hay un lugar más allá de lo puramente visible o lo cotidiano, las imágenes de Guiller giran “Alrededor del yo”.

En un reciente ensayo para Rialta el escritor Gerardo Fernández Fe hace un parangón entre Guiller, que “todas las mañanas cruza el charco con la misma avidez del coyote que se adentra en el villorrio” hacia New York y aquellos que se juegan la vida por alcanzar la presa que se le atraviese en el camino.

La Nueva York plagada de lugares comunes para el ojo no entrenado gana con Frank Guiller: “(…) al hacernos saber que la suya sigue siendo una ciudad ad-mirable más allá de las guías turísticas, plagada de recovecos, de zonas de ensueño y de personajes que sintetizan historia y emoción”.

Portada del libro "The Jews", del fotógrafo cubano Frank Guiller. Rialta Ediciones, 2019. Cortesía Rialta Ediciones.
Portada del libro "The Jews", del fotógrafo cubano Frank Guiller. Rialta Ediciones, 2019. Cortesía Rialta Ediciones.

En la nota introductoria al libro, el mismo Guiller –que la titula “Reflejos y reflexión sobre el estudio de la serie The Jews para mi amigo Carlos A. Aguilera”- explica parte de la elaboración:

“(…) En la mayoría de los casos he usado dos cámaras y por lo tanto he necesitado filtrar la coloración para mantener la unidad plástica y que se pueda llegar en ambos casos a, por así decir, los mismos valores cromáticos. Para eso usé en posproducción un filtro llamado Cross Processing. Sin entrar mucho en el aspecto tecnológico te diré que este filtro toma su nombre del intercambio que hace de los químicos de colores por los de blanco y negro, y como evidentemente no se trata de una película sino de una obra completamente digital la similitud es muy cercana y el resultado muy parecido, por lo que a mí me vino muy bien para «envolver» el color...”.

“Sin que llegara a ser un documento exactamente documental, traté de dar un documento menos personal, más amplio sobre el hombre religioso”, explica.

Frank Guller, fotógrafo cubano, autor del libro "Los Judíos", Rialta Edic.
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El libro cuenta con pocos retratos en los usos conscientes de la presencia del fotógrafo. “Es difícil tirarles fotos porque a ellos no les gusta”, añade Guiller.

The Jews. Frank Guiller (Rialta Ediciones, 2019). Serie FluXus, coordinada y con introducción de Carlos A. Aguilera.

Los "Good Boys" adelantan a los "Fast & Furious"

Actores Brady Noon, Jacob Tremblay y Keith L. Tremblay durante la premiere de "Good Boys"

La comedia "Good Boys" superó en su semana de estreno a la nueva película de la franquicia "Fast & Furious", el "spin-off" (película derivada) "Hobbs & Shaw", que había liderado la taquilla nacional durante sus dos primeras semanas por encima de "The Lion King".

Con 21 millones de dólares recaudados, "Good Boys" se situó en el
primer puesto, según los datos del portal especializado Box Office Mojo.

Además de su estreno en el mercado nacional, la comedia también llegó a las pantallas de otros 13 países en los que su recepción ha sido algo más discreta, con 2,1 millones de dólares.

En "Good Boys", tres niños que apenas empiezan a vislumbrar la adolescencia, se ven envueltos en una aventura de la que tendrán que salir juntos y como amigos tras destrozar el dron del padre de uno de ellos.

La cinta ha sido calificada R en el país (por la cual los menores de 17 años deben ir con un adulto al cine) y es el tercer filme original que lidera la tabla, en un año dominado por nuevas versiones de películas, secuelas y entregas de sagas ya consolidadas. En segundo lugar, "Fast & Furious Presents: Hobbs & Shaw" se mantuvo fuerte en su tercera semana en la cartelera de los cines con 14,1 millones de dólares, que suman un total de 133 millones recaudados en el país.

En el resto del mundo la película de acción ha conseguido 437 millones de dólares y se acerca a la barrera de los 500 millones aún a falta de su estreno en el mercado chino, previsto para el próximo fin de semana.

Por su parte, "The Lion King" continúa en el podio en su quinta semana desde su estreno y tras haberse coronado como la cinta animada más taquillera de la historia.

La nueva versión del clásico de Disney sumó esta última semana 12 millones de dólares a sus casi 500 millones recaudados en el país (496,1 millones).
En el resto del mundo, la película acumula 1.435 millones de dólares, por lo que ya solo tiene por delante a "Avengers: Endgame" (2019), que recientemente se convirtió con 2.795,5 millones de dólares en la película con mayor recaudación de todos los tiempos (sin contar la inflación) al superar los 2.789,7 millones de la segunda en el listado: "Avatar" (2009).

Cortometraje en Nueva York recuerda a los niños "Pedro Pan" que dejaron Cuba

"Esta es tu Cuba", película de Brian Robau sobre el éxodo Pedro Pan.

La historia de los niños que salieron de Cuba hacia Estados Unidos en 1960, en la Operación Pedro Pan, llegó el pasado viernes al Festival de Cine Latino de Nueva York HBO con el corto "Esta es tu Cuba", seis décadas después de ese suceso que marcó la vida de muchas familias separadas.

La película, dirigida por Brian Robau como un proyecto para la universidad donde estudiaba, se presentó en este festival después de haber participado en otras exhibiciones y de haber ganado varios reconocimientos.

Entre ellos, en 2018 se llevó la medalla de bronce en la categoría de Narrativa de los Premios Óscar de los Estudiantes, que cada año desde 1972 otorga la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de EE.UU. para impulsar el talento emergente.

"Esta historia nunca se había contado de esta manera, desde el punto de vista de un niño. La historia tiene mucho corazón, inspirada en su padre, que fue un Peter Pan. Yo también tengo familia que fue Peter Pan", dijo a la agencia de prensa Efe Maylen Calienes, productora ejecutiva del cortometraje.

"Esta es tu Cuba", filmada en 2017 en Puerto Rico, que sirvió como escenario para la Cuba de 1960, cuenta ese momento de la historia a través de la mirada de un niño, Antón, de diez años, que experimenta las transformaciones que vive el país a inicios de la revolución cubana.

La madre de Antón, al que da vida Mauricio Alemañy, decide enviarle a Miami después de que su padre fuera arrestado por expresarse en contra de la revolución.

La historia está inspirada en lo que vivió el padre de Robau, uno de los 14,000 niños enviados a EE.UU. entre el 1960 y 1962 en la Operación Pedro Pan, coordinada por el Gobierno de EE.UU., la Iglesia Católica y los cubanos en el exilio.

El filme "pretende explorar los efectos y consecuencias que una revolución tiene en la mente de un niño y en la percepción del mundo", según la producción.

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