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Cuba

Salarios en Cuba son una broma: “la gente hace como que trabaja y el gobierno, como que paga”

Un obrero cambia el neumático de un camión el viernes 14 de julio de 2017, en La Habana (Cuba)

El sueldo de los trabajadores estatales, el 90 por ciento de la fuerza laboral en Cuba, es un chiste de mal gusto. El salario mínimo es 225 pesos, unos 10 dólares.

LA HABANA- Hasta los perros callejeros, andrajosos y hambrientos, se guarecen en los portales de La Habana cuando el reloj marca la una de la tarde.

El sol quema y la humedad encharca de sudor la ropa. Después del mediodía las calles habaneras se asemejan al desierto de Sahara. La gente se refugia en sus casas y los transeúntes, casi desesperados, entran a cualquier tienda, cafetería o un banco estatal con aire acondicionado para recibir como una bendición un chorro de clima refrigerado.

En ese desolador panorama tropical de un mediodía del mes de julio en Cuba, donde todos huyen del calor de plomo, Antonio, junto a su brigada de operarios, trabaja asfaltando calles en el municipio Diez de Octubre.

Luego de almorzar dos huevos hervidos, arroz blanco y potaje aguado de frijoles negros, Antonio carga en su hombro, como si fuese un bate de béisbol, el pesado martillo neumático y comienza a romper calles.

“Laboro doce horas diarias. Reparar y asfaltar calles no le gusta a nadie. Casi todos los que trabajamos aquí somos ex presidiarios, alcohólicos incurables o perturbados mentales. Gano el equivalente a 50 dólares mensuales (unos 1,250 pesos), a veces un poco más, según el cumplimiento del plan”, señala Antonio.

A pesar de que su salario casi duplica el sueldo promedio en Cuba (740 pesos), el dinero que Antonio ingresa por su ruda faena no cubre la cuarta parte de las necesidades básicas de su familia. “Tengo dos chamas (hijos) de 12 y 14 años y el sueldo no me alcanza para comprarles ropa y zapatos, ni llevarlos a pasear los fines de semana. Solo para poner dos platos de comida caliente en la mesa cada día. No comemos lo que desearíamos, sino lo más barato”.

Antonio, negro alto y corpulento, consiguió una ‘pincha’ (trabajo) como portero en un bar privado. “Como muchos cubanos, me meto en cualquier bisne que dé plata. Reparar calles es algo muy agotador, pero no lo dejo porque es un salario fijo. Además, no sé hacer otra cosa”.

En otros países, el mantenimiento de la vía pública se realiza en horarios nocturnos, para amortiguar los efectos del calor. Pero en Cuba, la supuesta meca del socialismo con rostro humano, esa labor se hace bajo un sol de mil demonios.

El régimen verde olivo es un complejo juego de espejos. Vende una narrativa de justicia social, amor al pueblo y éxitos productivos que solo se cumplen en las redacciones de los telediarios.

Si usted quiere entender la auténtica naturaleza de la junta militar que gobierna Cuba, por favor, deténgase en los salarios de sus trabajadores. Desde que Fidel Castro ocupó el poder a punta de carabina en enero de 1959, una parte del salario, entre el 5 y el 9 por ciento, se descontaba para sufragar la educación y salud de carácter universal.

La mayoría de los cubanos coinciden en mantener con sus impuestos la medicina y enseñanza. Pero con el tiempo, la inflación galopante, la improductividad del sistema comunista y el abultado aparato estatal devora, como si fuera un sandwich, los gravámenes de circulación a mercancías y al salario.

El sueldo de los trabajadores estatales, el 90 por ciento de la fuerza laboral en Cuba, es un chiste de mal gusto. El salario mínimo es 225 pesos, unos 10 dólares.

Con ese dinero se sufraga la magra canasta básica que otorga al Estado a todos los nacidos en Cuba: 7 libras de arroz, 5 de azúcar, 20 onzas de frijoles, media libra de aceite vegetal, una libra de pollo, un paquete de espaguetis y un panecillo diario de 80 gramos.

Esas mercancías cuestan no más de 20 pesos (menos de un dólar). Pero solo alcanza para comer una semana. El resto del mes, los que ganan salarios mínimos, como los jubilados, tienen que hacer maromas para alimentarse.

Luego está el pago de la factura de electricidad. Que es bastante cara. Una familia con un televisor, dos ventiladores, un refrigerador, una arrocera, una batidora y una decena de bombillos, paga entre 30 y 40 pesos mensuales.

Si tiene aire acondicionado y más de un televisor en casa, el consumo se dispara a 300 pesos por mes. Excepto los altos funcionarios del gobierno, que no se sabe exactamente cuánto ganan, el salario más alto en Cuba lo detentan los médicos e ingenieros de ETECSA, la única empresa de telecomunicaciones. Un especialista médico puede devengar el equivalente a 60 dólares. Un profesional de ETECSA, si sumamos la estimulación en moneda dura, roza los 90 dólares.

Pero, ¿alcanzan esas entradas para mantener bien a una familia? Desde luego que no. Pregúntenle a la ingeniera Migdalia. Por respuesta, la joven profesional muestra un puñado de hojas repletas de números y gastos.

“Soy madre soltera de un hijo. En comida para dos personas gasto entre 1,200 y 1,300 pesos. El resto, se evapora en la merienda escolar. Ni siquiera me alcanza para pagar la electricidad, comprar libros o distraernos. Mi padre, que reside en Miami, me gira 200 dólares mensuales y todos los años nos paga una semana en un hotel todo incluido de Varadero. Aunque es de los más altos en el país, mi salario no me permite una alimentación de calidad. Para comprar ropa, ir a la peluquería o cenar en una paladar tienes que inventar dinero por la izquierda”, precisa Migdalia.

En Cuba, ese eufemismo se traduce en un aforismo simple y duro: robarle al Estado. “Es la única manera de poder llegar a fin de mes, reparar la casa que se está cayendo o poder ir a la playa con tu familia”, confiesa Orestes, estibador portuario.

Un chiste nacional define fielmente el contrato social no escrito entre los asalariados y el régimen: “la gente hace como que trabaja y el gobierno hace como que nos paga”. Nunca mejor dicho.

[Publicado en Desde La Habana]

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Cuba reporta la segunda cifra más alta de muertes en un día por COVID-19

Un peatón con una máscara improvisada, en medio de la pandemia de coronavirus, pasa frente a la Estación Central de Trenes, en La Habana. (AP/Ramón Espinosa)

Las autoridades sanitarias reportaron este jueves 1,880 nuevos casos y otros 16 fallecimientos por COVID-19 en Cuba, la segunda cifra más alta de muertes en la isla a causa del virus desde que comenzó la pandemia.

El récord de casos activos se rompió por onceno día consecutivo, con 9,486 casos activos (357 más que el miércoles), subrayó en Twitter el proyecto independiente Inventario.

El país ha informado de más de 22,000 positivos en los últimos 15 días. Según el jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Dr. Francisco Durán, las estadísticas muestran la "elevada agresividad" del virus y su alto nivel de transmisibilidad.

Permanecen ingresados 35,371 pacientes en centros médicos y de aislamiento, de ellos 7, 589 sospechosos de padecer la enfermedad, 18,296 en vigilancia y 9,489 confirmados activos.

El país enfrenta una crisis epidemiológica que ha movido su epicentro al interior de país, con un elevado número de contagios en varias provincias. La Habana informó de 389 casos, seguida de Camagüey, con 272; Matanzas, con 186; Santiago de Cuba, con 144; Mayabeque, con 140; Guantánamo, con 123, y Sancti Spíritus, con 117, entre los territorios más afectados.

Hasta la fecha, 174,789 personas se han contagiado y 1.209 han fallecido a causa del nuevo coronavirus en la isla, según cifras oficiales que no es posible confirmar de manera independiente.

Cubanos necesitarán visa para viajar a Guyana (VIDEO)

Embajada de Cuba en Guyana. (Twitter)

Cubanos y haitianos pronto requerirán visas para viajar a Guyana, en medio de preocupaciones de ese país sobre la existencia de una red de tráfico de personas bien organizada, dijo el martes el fiscal general y ministro de Asuntos Legales, Mohabir Anil Nandlall.

“Estamos adoptando una posición que requerirá visas para estos ciudadanos cuando vengan, incluidos ciudadanos haitianos, ciudadanos cubanos, etc., por lo que el gobierno de Guyana se moverá en esa dirección”, afirmó el funcionario.

Nandlall, quien hizo el anuncio en una transmisión en vivo en su página de Facebook, añadió que, con esta decisión, el gobierno de Guyana busca contrarrestar el uso del país como un punto internacional de tráfico humano.

(El ministro aborda el tema a partir del minuto 25)

"Tenemos que abordar este problema de una vez por todas", dijo, y señaló que Guyana "no está haciendo nada que no hayan hecho otros países del Caribe" que enfrentan una situación similar.

El ministro añadió que Guyana ha expresado con anterioridad su preocupación por el movimiento a gran escala de haitianos y cubanos con las embajadas de Cuba y Estados Unidos, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas e INTERPOL.

La decisión de Guyana podría afectar aún más a los cubanos que necesitan hacer trámites migratorios o que buscan viajar legalmente a Estados Unidos.

Tras las afectaciones de salud sufridas por varios diplomáticos y sus familiares en Cuba, el gobierno de EEUU retiró de la Embajada en La Habana al personal no esencial y cerró la sección de servicios consulares.

Desde junio de 2018, los cubanos deben viajar a Guyana para tramitar una visa estadounidense, lo que encarece y dilata considerablemente el proceso, especialmente con las restricciones de viaje impuestas en medio de la pandemia de COVID-19.

La policía política amenaza a director de la Alianza Afro-Cubana

Raúl Soublet López, activista de los derechos humanos en Cuba.

El director de la denominada Alianza Afro-Cubana, Raúl Soublet, fue amenazado de nuevo este martes por la Seguridad del Estado.

La policía política de la dictadura comunista isleña amenazó al activista Soublet con despojarlo de su trabajo y de sus estudios si continuaba con su activismo político y a favor de la comunidad LGBTIQ.

El activista racial y LGBTIQ es maestro de escuela primaria desde hace diez años y estudiante de cuarto año de informática en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, y fue interrogado y amenazado este martes cuando asistió a una citación oficial en la unidad policial ubicada en el municipio habanero de Playa.

El activista y director de la Alianza Afro-Cubana fue reconocido en 2019 entre los diez jóvenes que más impactaron dentro de la isla por su lucha contra la discriminación.

México deporta 89 cubanos por permanecer de forma irregular en el país

Una mujer cubana siendo deportada desde México a Cuba.

El Instituto Nacional de Migración de México confirmó la deportación de 89 ciudadanos cubanos por permanecer de forma irregular en el país.

Según la información proporcionado por el gobierno mexicano, los retornados no pudieron comprobar su estancia regular en la nación. Específicamente fueron 20 mujeres y 69 hombres.

La operación fue realizada con el apoyo de la Guardia Nacional “y un estricto apego al respeto de los derechos humanos”, indicó la entidad en Facebook.

“Los extranjeros fueron identificados en entidades de Chiapas, Coahuila, Nuevo Léon, Oaxaca, Tabasco, Tamaulipas y Yucatán”, precisó la entidad gubernamental.

Las autoridades migratorias aseguraron que las operaciones fueron realizadas en conjunto con el régimen castrista.

Luis Manuel Otero Alcántara: hay que instalar la democracia y trabajar por la libertad

Luis Manuel Otero Alcántara, artista y coordinador del Movimiento San Isidro.

En una directa realizada este miércoles en Facebook, Luis Manuel Otero Alcántara, líder del Movimiento San Isidro (MSI), dijo que, además de “estar puesto”, ha tenido tiempo suficiente tras su salida del hospital para pensar y ponerse “al día” sobre todo lo acontecido durante ese tiempo.

Se refiere en esas declaraciones al tiempo en el cual estuvo retenido (2 al 31 de mayo) en el hospital Calixto García de La Habana tras llevar a cabo una huelga de hambre.

Otero Alcántara dijo que el MSI debe ir organizándose y que las metas incluyen "tumbar a la dictadura cubana, instalar una democracia, soltar a mis hermanos, trabajar por la libertad de mis hermanos”.

El artista se refirió a esa “minoría que dentro y fuera de Cuba no hace nada […] yo, a esas personas que me convocan a mí y convocan a los cubanos para la calle (les digo) también salgan ustedes, también […] esas personas que no nos entienden, que no entienden que la lucha tiene estrategias, que la lucha tiene maneras, que estamos ‘fajados’ con una dictadura, y no es que tengamos miedo a ir presos […] estamos hablando de, por favor, súmense”.

El líder del Movimiento San Isidro dijo que su anhelo es reinstalar la democracia en Cuba pero “nadie tiene la manera de sacar a diez mil cubanos para la calle, salimos cinco por un lado, cinco por el otro, […] pero nadie ha encontrado la manera de unir todo eso [..] estamos trabajando para unir a todos esos, a esa gente hay que darle soluciones, hay que darles fórmulas para que salgan, hay que darles una razón, y esa es una directa que voy a hacer mañana (el jueves)”.

Tras hacer una relación de algunas de las acusaciones y cuestionamientos que ha escuchado tanto de dentro como fuera de la isla, LMOA reiteró que va a seguir luchando pero “no para demostrar nada ni para satisfacer a nadie, sino porque yo no puedo separarme de la lucha por la justicia”.

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