Enlaces de accesibilidad

Arte y Cultura

Nancy Estrada Galván: "Cuba es un lugar en mi memoria, un susto"

Nancy Estrada, periodista cubana asilada en Estados Unidos

Nancy Estrada Galván, huésped de Dile que pienso en Ella, es, sin duda, una mujer capaz de tomar decisiones que están al alcance de todos, pero que no todos se atreven a tomar. Residente de la comunidad de Alamar, esta periodista tomó, bajo el sol, la decisión que cambió para siempre su destino y el de quienes la rodeaban. Fue la segunda de las dos mujeres que firmaron la Declaración de los Intelectuales o Carta de los 10.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Nunca pensé en dejar Cuba. El proceso de desencanto y total conocimiento de la realidad lo padecí desde muy temprano, porque siempre estuve cerca del poder.

A los diecinueve agostos, en cuanto me gradué, comencé a trabajar en una empresa del Ministerio de Comercio Exterior. No fue en el Ministerio porque mi Padrastro, Orlando Franco Cortés, era gerente de la Empresa Consumimport y no quiso emplearme allí. Era un hombre excepcional. Soy muy afortunada: tuve dos Padres.

Mecanografiando inventarios de mercancías existentes en las diferentes y magnificas ferreterías que había en La Habana encontraba fallos.

Dejaba de mecanografiar y me iba donde mi jefe, le decía esto y tal. La respuesta era hágalo como ahí dice, compañerita.

Refunfuñando, seguía chas chas chas sobre las teclas, hasta la madrugada.

Tiempo después trabajé en la Sección Agropecuaria del Minfar, con el Capitán Luis Más Martín, y mientras en las casas habaneras no se celebraba la tradición navideña arrancada de cuajo por el nuevo "orden", nos reunían en el trabajo para almorzar.

Así fue pasando el tiempo entre chistes en contra del despepite de la dirigencia, llegó desde la Unión Soviética el glasnot con aires de cambios, qué ilusos fuimos, conspiradera en círculos de amigos y un día llegaste tú bajo el Sol de marzo con un documento entre las manos y fue determinante estampar mi firma.

La represalia del desgobierno fue brutal, al punto, de necesitar abandonar país, hijos, nieta, familia, amigos y parte de mi vida. Fue un 6 de junio de 1994.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

Aunque nunca visité los Estados Unidos de Norteamérica conocía su cultura, la historia y geografía del país. Celebraciones, tradiciones, costumbres, idioma. En la escuela teníamos una sesión en inglés y otra en español.

Asistí desde muy temprana edad, hasta que me gradué en 1961, al colegio metodista norteamericano, Buenavista School-Candler College.

Pertenezco al último curso de escuelas privadas. No hubo graduación "que era cosa de burgueses"; sólo entrega de diplomas. Buenavista y Candler habían sido nacionalizados e intervenidos. Recuerdo ese día como si fuera hoy. Nos reunieron en el bello teatro y después de un Concierto donde sonaron las notas triunfales de "1812", el jovencisimo ministro de educación, Armando Hart Dávalos, comenzó un discurso blablabla, donde habló de la burguesía, la revolución y otras sandeces.

Yo no tenía expectativas al viajar a este país. Solo una gran tristeza. En Cuba dejaba a los rehenes que no sabía si volvería a ver. No recuerdo siquiera cómo abordé el avión. Fui la última en subir.

Sí recuerdo que, al llegar a mi destino y caminar por los pasillos del aeropuerto, encontré de nuevo los olores de mi infancia.

¿Qué encontraste?

Siempre he sido y soy un ser libre. Lo aprendí en mi familia y en mis escuelas. La Libertad se aprende y se ejerce. Uno no nace libre.

Aquí encontré respuestas, conocí mujeres y hombres que me contaban la otra parte de historias que yo había vivido en la Isla.

Vi llorar hombres, y no bandidos, al hablar del Escambray, de sus compañeros fusilados, los golpes recibidos, los muertos. El abandono total. La imposibilidad de ver a sus familias. Sentirse perseguidos y cazados en los apacibles montes que conocian y veían volar los colibríes. Así decían. Aquí encontré la otra parte de mi identidad.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Recordé, recuerdo, y repito día a día a mis hijos y nietos, lo que mi Madre nos decía de niños: uno es siempre quien es. Sé que todo trabajo es útil y que, hagas lo que hagas, tienes la responsabilidad de hacerlo bien. Vivo en donde tengo que vivir.

Disfruto, defiendo y agradezco la generosidad de esta sociedad no perfecta, donde puedes vivir con la dignidad que merece todo ser humano. Definitivamente, aprendí a ser más universal. Y, creo, soy mejor ser humano.

¿Qué es para ti La libertad?

La Libertad es una flor frágil que exige respeto y cuidado. De niña, la Libertad era deslizarme por los tejados. Brincar de azotea en azotea. Reír o llorar. Abrazar.

La Libertad, para mí es una totalidad, que nace desde el momento en que, gracias a Dios, despierto y elijo el acto humano de con qué voy a desayunar. Para mí no es sólo una palabra: Es la única forma digna de vivir. Tú, que estuviste presa, y eres un Ser de Luz, lo sabes.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Patria, para mí, es mucho más que los símbolos que desde pequeños nos enseñan. Creo que la Patria comienza en uno mismo y definitivamente está, y es el justo lugar donde se existe. Ahora mismo, tú y yo somos Patria al hablarnos en el lenguaje en que lo hacemos, que es sólo uno: el del respeto.Siempre pienso en Cuba. Sin tristeza. Para mí, abandonarla fue y es una derrota.

Cuba es un lugar en mi memoria, un susto. Un dolor que no quita el Tylenol.

Vea todas las noticias de hoy

Juan David Ferrer: "Amamos lo que amamos porque nos hace eco, porque resonamos en ello"

Juan David Ferrer, reconocido actor cubano residente en Miami.

Este es Juan David Ferrer, talentoso y por ello reconocido actor nacido en Cuba. Juanda, para los amigos, es mucho, muchísimo más de lo que pueda escribir en cuatro líneas. Su vida, su trayectoria toda, es la prueba de lo que Cuba, esa, la inventada por el poder, ha ido perdiendo durante sesenta y un años y de que, definitivamente, cuando ellos sean sólo un dato molesto en las Enciclopedias, los que le han dado Luz dentro y fuera, continuarán brillando.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

El miedo; miedo a hablar, miedo a callar, miedo a que se notara lo que pensaba mientras callaba; miedo a hacerme notar por mi silencio. Logré hacerme, técnicamente, invisible, o eso creía yo. Estaba muy lejos de serlo, y me tocó enterarme de muy ingrata manera. A mí me salvó el Teatro; y me salvaron Marcia y Rodrigo; ellos dieron un sentido a mi vida en medio de aquel desastre.

Al final, mi hijo era lo único que me ataba a mi país y también tenía miedo por él, por su futuro. Ya todas las utopías se habían venido abajo, sabía que lo que yo no fuera capaz de darle, nadie se lo daría. La mejor herencia que un padre puede dejar a su hijo es su ejemplo de vida, y yo no estaba muy seguro de la mía.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

Estaba en México, trabajando en un un proyecto del Instituto Nacional de Bellas Artes. Mi estancia allá coincidió con el hundimiento del Remolcador 13 de Marzo y El Maleconazo, vi toda la cobertura a través de la prensa, estaba muy mal con todo eso y sentí, por primera vez, que no podía volver a Cuba, que no quería volver.

En esas circunstancias, ¿qué esperar? Nada. No esperaba nada. Ni siquiera tenía una idea exacta sobre mis opciones. No fue un escape premeditado. Yo estaba avergonzado, desesperado. En México no me permitieron quedarme, y no sabía qué iba a encontrar del otro lado.

Yo sólo dije: "Sí, lo hago", y me fui a Ciudad Juarez, crucé a nado el Río Bravo y salté hacia El Paso, Texas. Dejé atrás a mi hijo de nueve años. Volví a verlo, en una visita que hizo a Miami cuando ya había cumplido veintiuno. Sueño con él, lo sueño mucho, y siempre tiene nueve años. Aunque estemos hablando de las elecciones presidenciales del 2020 él, siempre, tiene nueve años. Nunca he estado orgulloso de esa historia; sólo he aprendido a vivir con ella.

¿Qué encontraste?

Un espacio vasto, vastísimo; inasible al principio y, por momentos, aplastante. Nadie me había preparado para esto. Bancos, créditos, declaraciones de impuestos, seguros, responsabilidades económicas, archivos personales, cuentas. Encontré un estado de derecho, algo hasta entonces desconocido para mí, y sentí que tenía delante una tarea dura: aprender a aprender. Era, por primera vez, responsable de escoger entre múltiples opciones, qué caminos tomar.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Todavía aprendo; creo que nunca voy a dejar de aprender. He cometido errores y seguro me faltan otros por cometer pero, hasta eso tiene su polo positivo cuando sabes que tus derechos fundamentales están a salvo. Perder el miedo a equivocarte puede resultar muy liberador. Aprendí a vivir en un Estado de Derecho, donde no sólo cuenta hacer respetar los míos sino el respeto por los ajenos.

Reconocer la presencia del otro, sus diferencias, sus derechos, es muy importante para coexistir y a nosotros no nos enseñaron eso, no nos educaron así. Aprendí que, un poco más arriba, el cielo sigue siendo tan azul como mi cielo; que la luna es tan brillante como aquella, y se filtra, igual, en la dulzura de la caña; que amamos lo que amamos porque nos hace eco, porque resonamos en ello, no porque sea mejor o perfecto...

Aprendí a redefinirme, a reconocerme, a perdonarme y a perdonar, dejando atrás la rabia, el rencor. La vida me estaba dando una segunda oportunidad y yo debía tomarla en limpio, o nunca sería un hombre libre, verdaderamente libre.

¿Qué es para ti La libertad?

La libertad. Palabra grande esa! Ser libre es vivir sin miedo. La libertad tiene que ver con el estado de derecho; derecho a la autonomía, derecho a decidir sobre tu vida sin negociaciones o presiones externas. La autonomía no es sólo un derecho sino un deber del hombre libre; no puede ser libre quien no logra ser, económicamente, independiente. La libertad es, también, un ejercicio que implica respeto, compasión, y responsabilidad. Libertad sin responsabilidad no es libertad, es caos. Somos muchos habitando el mismo espacio, somos diferentes, y todos tenemos el mismo derecho a ser, a existir sin miedo.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Radicalmente! La palabra Patria ni siquiera podía pronunciarla antes. A mí, Patria me sonaba a "Cara al sol con mi camisa nueva, que tú bordaste en rojo ayer..." Yo nací en Enero de 1959. Pertenezco a esa generación que, al crecer, iba a ser como el Ché, la generación del Hombre Nuevo.

Desde los siete años crecí en un internado, marchando cada santo día hacia la escuela; "Un, Dos, Tres, Cuatro!!! Un, Dos, Tres; Cuatro!!!" vociferando consignas y cadencias militares, consejos disciplinarios, manchas al expediente, reuniones de crítica y autocrítica... y yo, !tan poco combativo siempre!

Lecturas de materiales políticos, tabloides interminables e inútiles, mi padre "movilizado" en el quinto infierno porque venían los americanos y la Patria "llamaba". Mi madre, en "Juntas con las Federadas" por la Patria; y "Somos socialistas pa'lante y pa'lante, y al que no le guste, que espante, que espante"; y a "Hundirse todo el mundo en el mar, y "Si retrocedo, mátame"! Eso era para mí la Patria; esa es mi historia.

Sabes? Oía la palabra "Patria" y me agarraba un dolor de cabeza en todo el cuerpo, que no me dejaba ni mover el cuello. Fuera de Cuba me he reconciliado con Ella, que es mucho más grande que la isla donde nací. Creo que no se puede hablar de Cuba sin su exilio. Siento que la nación siguió creciendo fuera de la isla; estuvo creciendo mientras yo estaba allá, como isla dentro de otra Isla.

Toda esa información ma faltaba, me la arrebataron. La Patria ha seguido creciendo, dentro y fuera de la Isla, antes y después de mi salida. Yo he crecido fuera de la Isla y me considero un híbrido, no renunciaría a ninguna de mis dos mitades. La sensación de pertenencia que hoy me une a ella no la voy a ceder a nadie, porque me pertenece sólo a mí, me la gané.

El camino fue largo y dolió, es mi camino. Gobierno no es Patria, ni es eterno, va a pasar, y será un capítulo más, sólo un capítulo, sombrío, de una historia grande; y luminosa. Yo, además, emigré solo, y quedé sólo de este lado. Allá tengo a mis muertos y tengo a mis imprescindibles. Allá están las calles donde me enamoré, donde fui feliz, o desgraciado. Mis calles y todos los rincones donde aprendí a ser, donde pasé la primera mitad de mi vida. Claro que pienso en Ella, y sé, que Ella también piensa en mí!

El rap del momento: "Cubanos, reaccionen: dejemos las calles vacías" (VIDEO)

Osvaldo Navarro, del dúo de hip hop La Alianza.

El artista de hip-hop Osvaldo Navarro Veloz, conocido como NavyPro, compuso y difundió en su cuenta de Facebook un tema para promover en Cuba la campaña #QuedateEnCasa, convocada internacionalmente como la mejor vía para frenar los contagios por coronavirus.

“Me pareció una buena iniciativa, porque creo que lo más importante es preservar la vida y preservar a tu familia, a tu gente”, le dijo el jueves Navarro Veloz desde La Habana a la reportera de Radio Martí Ivette Pacheco. También le daba cierta impotencia, dijo, ver que a través de la televisión cubana el gobierno incentivaba la entrada de turistas a la isla al principio de la epidemia.

"Era una excusa para mantener su fuente de ingresos", dice NavyPro.
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:10 0:00

“Que no, que todo estaba controlado; que en el trópico no había problemas con el virus, que estábamos preparados”, comenta el rapero. “Realmente, en mi opinión, esa era una excusa para mantener una de las fuentes de ingresos que ellos [los gobernantes] tienen, que es el turismo, obviamente”, añadió.

Me sumo a la iniciativa #quedateencasa y reto a mis hermanos El Radikal, Chico Pro y Bárbaro El Urbano Vargas a que hagan un video y lo suban a sus redes sociales y, a su vez, reten a otros artistas para que se sumen a la iniciativa, escribió Navarro Veloz en su muro al compartir el suyo esta semana.

Una calle de La Habana luce desierta tras el anuncio de medidas para frenar la propagación del coronavirus.
Una calle de La Habana luce desierta tras el anuncio de medidas para frenar la propagación del coronavirus.

“Me dio mucha rabia también ver el crucero que entro acá a La Habana con personas enfermas de este virus; se les facilitó un transporte, se les dio una atención de reyes realmente”, manifestó el rapero cubano. “Y hoy por hoy hay muchas personas paradas en [terminales de] Ómnibus Nacionales esperando llegar a sus casas sin esa atención”.

El video que compartió en Facebook, grabado antes de que el gobierno decretara el cierre de escuelas, empieza por decir que es hora ya de concientizar lo que está pasando en el mundo, “vamos a dejarnos de mareo”, y convoca a todos a quedarse en casa.

“El gobierno te pide que no lo hagas; pero eso es manipulación, ¿hasta cuándo?”, canta NavyPro. “Cubanos, reaccionen: dejemos las calles vacías, en casa chilling con la familia mía, protejo a mi cría y la vida de 11 millones; quiero vivir la alegría de saber que hice lo que se podía; en otros lugares ya se sabía, y no se hizo lo que se debía; no desesperes, asere, seré breve, quédate en casa: yo me quedo en la… mía”.

A principios de este mes, Navarro Veloz y su pareja, la activista Marthadela Tamayo, del Comité Ciudadano por la Integración Racial (CIR) --muchas de cuyas campañas promueven la lucha contra la violencia de género en Cuba--, organizaron el Foro Anual “Raza, Género, Cultura y Diversidad”.

En su mas reciente disco, Muñeca Negra, NavyPro habla de las desigualdades sociales, el amor de pareja y el activismo político con temas como “Amor Disidente”, “Arte Independiente” (sobre la libertad de creación en Cuba después del Decreto 349} y “Dictado”.

Este último, dice el cantante en Facebook, habla de "las tensiones políticas en torno al actual contrato social y la necesidad de oxigenar la esfera pública desde la sociedad civil, pero también derribar las barreras políticas en un contexto convulso en el cual desde la diversidad se continúa apostando al cambio”.

Armando Álvarez Bravo y la inconveniencia de la cercanía

Armando Álvarez Bravo,i, y el autor,d, durante una entrevista que este le hiciera al poeta para Radio Martí. Foto Daphne Rosas.

En ocasiones la cercanía impide apreciar las cosas, a las personas, la verdadera dimensión de las cosas y las personas, de las personas y sus obras, la cercanía suele ser mala consejera, por eso en la antigüedad los hombres de poder, los reyes, tomaban distancia de sus súbditos y aún de sus consanguíneos, mirar al rey a la cara era terrible, era tabú, un tabú cuya violación pagaba con la vida el indiscreto y aún el distraído, superado ese tiempo la cercanía empezó a minar, distorsionar las relaciones entre los hombres, rectifico, entre el hombre marcado por la excepcionalidad, del poder o de las musas, dos formas de poder en definitiva, y el resto de los comunes mortales.

Ahora que este 23 de abril arribamos al primer aniversario de la muerte de Armando Álvarez Bravo es que empezaríamos a tener una valoración menos distorsionada por la cercanía del hombre y su obra. Álvarez Bravo fue, es poeta, y un poeta según él mismo dijo alguna vez es un hombre que quiere ser todos los hombres, pero, precisando más, Álvarez Bravo fue, es un poeta coloquial, culto, aristocrático, diáfano, oscuro, reaccionario, pesimista, jubilar y mágico, sobre lo que abunda en su libro Cuaderno de Campo, Ediciones Universal, Miami 2009, y también en una entrevista que una vez me concediera para Radio Martí. En el poema Explicación de dicho libro define, declara:

No hay más a este lado de la eternidad.

Sólo tengo un destino, una misión.

no es otra que asumir esta plenitud

con todos sus peros y todos sus dones.

Lo demás son, como nos enseñó Borges,

unas tiernas imprecisiones.

Portada de Cuaderno de Campo.
Portada de Cuaderno de Campo.

En ese orden definitorio me aseguraba en la mencionada entrevista: La historia militar me fascina desde mi adolescencia y nunca he dejado de estudiarla. Hay una ilustre tradición de poetas y escritores que han sido militares. Un ejemplo al azar: Alfred de Vigny. Al terminar mi bachillerato no seguí la carrera militar, como uno de mis compañeros de estudio, porque no quería tener la menor participación en los institutos armados durante el régimen del general Batista. La toma del poder por el totalitarismo castrista hizo final mi decisión de renunciar a esa carrera. Algunos de los títulos de mis libros de poesía ─Relaciones, Juicio de residencia, Naufragios y comentarios y Cuaderno de campo─ tienen la resonancia de lo militar, sobre todo en lo que concierne a la época de la Conquista. El resto de mi vida no ha dejado de ser una incesante campaña que he sobrellevado y sobrellevo sin el apoyo de las distintas armas. Y sí, sigo creyendo que hubiera sido un buen militar.

No sabríamos si será casualidad pero Armando, que es un nombre de origen germánico, significa duro, valiente, conductor de huestes: el que conduce las huestes al combate. Ese nombre, aseguran, dotaría al portador de una mente de pensamiento impaciente y receptivo, sensitivo y observador, en actividades que requieren de la versatilidad, la novedad y la curiosidad, haciéndolo exitoso en los campos de acción que tocan al sentimiento, al deseo de vivir y al de inquirir, contar sobre lo vivido, destacándose más bien como mente directora que como mano ejecutora, y podría sobresalir en profesiones como vendedor, psicólogo, investigador, detective, militar y escritor.

Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, I conde del Real de Manzanares, XI señor de Mendoza, III señor de Hita y III señor de Buitrago, que además fue gran militar y poeta español del Prerrenacimiento.
Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, I conde del Real de Manzanares, XI señor de Mendoza, III señor de Hita y III señor de Buitrago, que además fue gran militar y poeta español del Prerrenacimiento.

Pero lo cierto es que, eso, esa manera de pararse ante la vida, hace que Armando me recuerde a alguien ya casi olvidado, injustamente por supuesto, me refiero al ibérico del siglo XV Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, poeta y estadista, considerado por el historiador Hugh Thomas como el abuelo de la aristocracia castellana. Eso, esa manera de pararse ante la vida es lo que me ha hecho llamar a Álvarez Bravo como el incorregible incorrecto.

Porque, como decía hace poco a un amigo admirado de la presunta valentía que tuvo el escritor norteamericano Gore Vidal por sus fieros ataques a la Iglesia y a Dios: para ello, querido amigo, en estos tiempos, bajo el espíritu de estos tiempos, no se requiere valentía alguna, incorrección alguna, por esos fieros ataques el señor Vidal no afrontaría ningún riesgo, excepto, claro, el de aumentar desmedidamente sus cuentas bancarias, valentía, incorrección se requiere para pertenecer a la Santa Iglesia Católica, proclamarse siervo de Dios y, sobre todo, para declararse anticastrista, peor, anticomunista, por ello sí se afronta un riesgo real, sobre todo si se es escritor, riesgo por cierto que como lo más natural del mundo, como ha de ser, ha afrontado, afronta Armando Álvarez Bravo.

Pero, nuestro poeta era, es incorrecto dentro de su propia incorrección, y no estaría de acuerdo conmigo en esto, y me refiero a que, como su querido compadre, el escritor José Lezama Lima, no fue, no es precisamente un católico ortodoxo y, más bien, a mi modo de ver, sería una suerte de gnóstico cristiano, inconscientemente quizá, alguien que pretende acercarse a Dios mediante la intuición y el conocimiento, como buen poeta, pero también como buen gnóstico, y me vienen a la mente ahora, allá por los primeros siglos del cristianismo, Simón Mago, Valentín, Basílides, Narcrón, Tertuliano, San Ambrosio, Clemente de Alejandría y Orígenes; pensadores que perciben y manejan en sus escritos la gran paradoja divina de Bien y Mal, de lo numinoso y oscuro como dos brazos del viejo dios Abraxas, Ánima Mundi, laborando en el adelanto del espíritu encerrado, aneblado en la materia. Paradoja que, en el caso de Armando, se maneja si no dentro de la divinidad, al menos sí, seguro, dentro del cosmos configurado, creado por la dicha divinidad. Veamos lo que nos dice en el poema La ética y el color del sombrero, del libro Cuaderno de Campo:

Tengo

Un sobrero blanco

y uno negro

y los alterno

a mi aire.

La selección no me hace

ni bueno ni malo,

aunque quiera,

dependiendo

de cómo vengan

las cosas,

ser lo uno u lo otro

He sido bueno

llevando el sombrero negro

y, sin duda, malo

(quiera Dios que no demasiado)

con el sombrero blanco.

La demonización de ese dualismo magistralmente esbozado en el poema armandiano, estaría probablemente detrás de la gran tragedia de nuestra era. La tragedia de a priori, sin el justo y comedido balance ético, apostar por el dogma de que el fin nunca justifica los medios, pamplinas del buenismo tontorrón, pues la realidad, tan terca y contrarrevolucionaria, se encarga de demostrarnos que Bien es a veces Mal y Mal es a veces Bien. Los antiguos, tan sabios, lo entendían a la perfección. También Santo Tomas de Aquino, el Padre Juan de Mariana y, va de suyo, el poeta Armando Álvarez Bravo.

A nuestro poeta se le ha acusado de pesimista, por este poemario y por otros, bueno se le ha acusado de muchas cosas, pero lo que nombran pesimismo no es más que un canto a la pérdida, a la muerte lenta que es toda vida. Pero también un canto desgarrado al paso del tiempo y, con el tiempo, claro, también la pérdida, el paso del tiempo como pérdida, como resta, como ejercicio eficaz de demolición. Lógico, quiero decir esperado, de un poeta que ha padecido la Historia, la Historia como la máxima de las catástrofes, como la máxima expresión de la modernidad, esa modernidad que hizo exclamar a Reinaldo Arenas recién escapado del mismo paraíso del que un día escapó Armando Álvarez Bravo: nosotros venimos del futuro, la misma modernidad que ha hecho decir a Milan Kundera que la única manera de ser modernos en el presente es ser antimodernos, tres escritores, tres fugitivos de ese parque temático de avanzada, avanzada de tambochas, que es el comunismo: ese subproducto de la modernidad.

Cuaderno de Campo es un libro abarcador de los temas que obsesionaron al poeta durante su existencia, un recuento, legajo notarial de la relación del poeta con su conciencia, con la supraconciencia, con Dios. Un libro donde, deudor de las crónicas de la Conquista, minuciosamente se detalla el adentramiento en la etapa del acabamiento: Es tiempo de tala. Van muriendo los amigos de siempre, cambia tenaz el paisaje y las gentes: hablamos otra lengua y quedamos más solos.

Al inicio decía que en ocasiones la cercanía nos impide apreciar las cosas, a las personas, la verdadera dimensión de las cosas y las personas, de las personas y sus obras. Esa cercanía tal vez haya impedido ver, saber, saborear que estuvimos al lado de un hombre especial, de un gran poeta, de un grande de las letras cubanas. Es momento de despejar, descorrer el velo de brumas de la cercanía y reconocer a este hombre que quiso ser todos los hombres en su verdadera valía, pero, sobre todo, el momento de agradecerle el haber estado durante un tiempo, aquí para todos nosotros. Es bueno reconocerlo ahora que el poeta ha entrado escurriéndose sigiloso, con un puñado de versos apretados en el puño, por la puerta de lo que el mismo ha nombrado como el acabamiento final.

Música y músicos para aliviar las tensiones de la Cuarentena

musica

"Cuando la música te alcanza, no sientes dolor". Esas fueron las palabras de Bob Marley, considerado uno de los grandes pioneros del reggae. Dicho refrán podría ser muy relevante en estos momentos. Numerosas personas alrededor del mundo se encuentran en cuarentena, apartados de sus familias, sus amistades, y sus vidas cotidianas, sin saber cuándo podrán regresar a la normalidad.

Varios artistas cubanos han puesto su granito de arena para aliviar la grave situacion por la que atraviesa el mundo entero, ¡y qué mejor medicina que la música, el verdadero lenguaje universal! Ya que las luces se han apagado en las salas de conciertos, con el fin de controlar la propagación del Coronavirus, estas grandes estrellas han acudido a las redes sociales para distraer y alegrar a todos sus fanáticos.

Si hay un pueblo que bien sabe convertir cielos grises en azules, es el pueblo cubano. Quizás por el calor que llevan en su sangre, o por el ritmo de sus melodías en el alma, estos oriundos de la Mayor de las Antillas son expertos en hacer algo de nada.

Acuñado como “el pianista más dotado del planeta”, Gonzalo Rubalcaba se unió al gran cantautor español Alejandro Sanz y al maestro colombiano Juanes, para deleitar a los cibernautas con su inigualable talent dando vida a las teclas de su piano. Juntos con otros músicos, este premiado maestro del jazz, formó parte de un concierto de más de una hora a través de YouTube, denominado LaGiraSeQuedaEnCasa.

Así fue como Sanz presentó al gran pianista cubano: “Estos son unos monstruos…este (Rubalcaba) cuando empiece a tocar el piano ya van a ver…solo una pequeña introducción para ver lo que viene”.

Como otros incontables artistas, Sanz tuvo que posponer su gira, debido a la propagación mundial del Coronavirus. Dicha improvisación llegó a las pantallas de millones de fanáticos, que se unieron cantando populares temas como son: Corazón partío, Señorita, y A Dios le pido, entre otros, mediante un evento de “live streaming” recientemente desde Miami.

“Como ya sabemos que se han suspendido todos los conciertos, se han suspendido todos los eventos deportivos, absolutamente, pues queríamos acompañaros de alguna manera y poner nuestro granito de arena para que sea más llevadero ese tiempo en casa”, recalcó el cantautor español. Esta descarga – que lleva menos de una semana en YouTube - ya cuenta con casi 1,800,000 vistas.

Por su parte, Chucho Valdés brindó su primer concierto en vivo mediante las redes sociales, recientemente desde su casa, en España. El premiado pianista dedicó una presentación de 20 minutos a sus seguidores y así se unió a otros músicos que han encontrado una audiencia global a través del mundo cibernético.

“Se me ocurre, gracias a la tecnología, pues podemos hacer un minirecital que les voy a dedicar a ustedes, modestamente, con mucho cariño y con mucho amor y siempre con la esperanza que todo se va a normalizar con la conexión de la música”, expresó el maestro a través de su página de Facebook.

Sus fanáticos se mostraron entusiasmados ante este show improvisado. Cecilio Curubeto Guerrero declaró: “Gracias por su música, por esta oportunidad, y por esta gran idea que ha tenido. Gracias por la humildad que solo los grandes tienen y por compartir su música. Dios lo bendiga”. En solo unos días, Valdés cuenta con casi de 240,000 vistas.

Pero los famosos no son los únicos que han dicho presente a esta muestra de buena voluntad. Dos cubanas – que residen en Europa – salieron a sus balcones a brindar un toque de alegría con sus vecinos.

Micrófono en mano, Rafaela de la Caridad Santana Rodríguez, conocida como Cachita, compartió su talento desde su terraza en Bilbao, España. Con bandera cubana y un sonido inconfundiblemente criollo, la artista animó a los residentes de su vecindario con su versión de Que suenen los tambores. Cachita se unió a la campaña #QuédateEnCasa, que busca generar conciencia y responsabilidad en las personas ante la pandemia de Coronavirus.

La cienfueguera declaró a CiberCuba que su actuación también está dedicada a los cubanos de la Isla. Añadió que no está de acuerdo con la falta de medidas por parte del gobierno para frenar la propagación del virus en Cuba.

"Principalmente me paré en la terraza de casa a cantar en apoyo a Cuba y de lo que está pasando ahora mismo ahí. Estoy en desacuerdo con que no cierren los aeropuertos", afirmó.

En Italia, la cubana Diana Rosa Cárdenas Alfonso conmovió tanto a sus vecinos, así como a un sin número de cibernautas con su impresionante interpretación de Cecilia Valdés.

También bajo cuarentena, esta joven, que estudió en el Conservatorio Amadeo Roldán, disfrutó de esta ejecución y compartió su luz con aquellos que a sus alrededores, viven una pesadilla que parece no tener fin.

Mientras tanto, en Los Angeles, el reconocido Deejay Warapo ofreció un programa en vivo de música cubana, por espacio de más de dos horas. El joven cubanoamericano puso a todo el mundo de pie, con populares temas de múltiples artístas cubanos. Sus seguidores hasta se animaron y enviaron videos propios de ellos bailando aquella música que sin duda, transporta a la gente lejos de las cuatro paredes en que se encuentran.

En fin, como dijo el filósofo oriental, Lao Tzu, "La música en el alma puede ser escuchada por el universo".

Fallece en La Habana a los 73 años el dibujante y cineasta Juan Padrón

Juan Padrón, en una foto publicada en Facebook por su hijo Ian Padrón.

Al cabo de 20 días luchando contra una enfermedad respiratoria en la sala de terapia intensiva de un hospital habanero, falleció a los 73 años el gran dibujante y cineasta cubano Juan Padrón, creador de las historietas y las películas de dibujos animados de Elpidio Valdés, Vampiros en La Habana, Filminutos y Quinoscopios, entre otros.

Su hijo, el cineasta Ian Padrón, dio a conocer la noticia en su cuenta de Facebook.

“Nuestro amado padre Juan Padrón acaba de pasar a la posteridad a las 5:20 am de hoy día 24 de marzo de 2020”, dice la nota. “El último mambí batalló durante 20 días y se va lleno de amor y tranquilidad. (…) Te recordaremos siempre como el ser humano más simpático, humilde y genial que conoceremos en nuestras vidas. Gracias por Elpidio Valdés, por los Vampiros en La Habana y por sobre todo ser un padre y esposo tan noble y amoroso”.

Y cierra con la frase “!Hasta la vista, compay!”, la típica despedida de Elpidio Valdés en los dibujos animados. El miércoles de la semana pasada ya Ian Padrón había asegurado que el motivo del ingreso de su padre no era el coronavirus.

“Mi familia me pide que explique que todas las pruebas a virus han dado negativas”, escribió entonces. “Que nadie considera que sea coronavirus. Gracias por los miles de mensajes de aliento y salud”. También lo había descartado en otro mensaje la hija de Juan Padrón, Silvia Padrón.

El dibujante y animador Mario García-Montes, que entre 1973 y 1994 trabajó con Juan Padrón en mas de 20 películas –entre cortos y largometrajes— y dirigió con él La Fiesta de los Hongos (1990), le dijo a Radio Televisión Martí que todavía esta aturdido con la noticia.

“Hoy es un día muy triste”, escribió García-Montes en su cuenta de Facebook. “Padrón era un tipo muy especial: muy ingenioso, excelente cuentista, investigador histórico, excelente dibujante e historietista, muy buen Director de Cine y un excelente pero excelente dialoguista (las frases del largometraje Vampiros en La Habana son tan o más populares que la película). Pero sobre todas esas cosas, como si fuera poco, un gran tipo y un buen amigo”.

García-Montes, que tuvo a su cargo la animación de “los vampiros americanos, la célula revolucionaria y Pepito [el protagonista] y la novia” en ese filme, se refiere a diálogos que poco a poco pasaron a formar parte de la jerga callejera y de la cultura popular cubana. A raíz de su estreno, el humorista Héctor Zumbado calificó Vampiros en La Habana de obra maestra.

Pero el legado de Padrón en la vida de tantos y tantos cubanos empieza con el personaje del ingenioso mambí.

“Hay muchos episodios de Elpidio Valdés que me sé casi de memoria. Y como yo, una parte importante de quienes tuvimos la dicha de crecer mirando a ese marrrdito de Errrpidio Valdés”, escribió en Facebook la periodista Mónica Baró.

"Este episodio, Elpidio Valdés contra el tren militar, me mata de risa cada vez que lo veo. Aquí hay frases tan épicas en el imaginario popular como: “caaaalma Pepe”; “eso me suena, me suena...”; “no puedo más, los caballos están desmoralizados”; “aquí dice: fusilen al gordo en cuanto entregue el mensaje”; “mentiroso, me engañaste”; “solo queda una solución: rendirnos... imbécil!”; “nos hemos salvao... victoria!”, escribe Baró.

“Frases que, entre tantas otras --como “abrid paso, que traigo una velita”, o “tócate María Silvia”, o “a ti qué te duele pelirroja... a mí na, estoy traduciendo”, o “vaya y domine ese rifle”, o “no os dejéis provocar, tratad de dormir!”, o “adelante mis leones hispanos”, o “mambises: bestias, no tiréis con ventanas!”, o qué paízzz”, o “yaaa chico”-- han formado parte de mis conversaciones con las personas con quienes comparto esos referentes”, añade la periodista.

En 1985, Padrón convenció al legendario caricaturista argentino Joaquín Lavado (Quino), autor de Mafalda, para llevar al cine algunas de sus historietas. De allí salieron los Quinoscopios, también producidos por el Instituto Cubano del Arte e Industrias Cinematográficos (ICAIC).

Juan Manuel Padrón Blanco nació el 29 de enero de 1947 en el Central Carolina, en la provincia de Matanzas. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana, empezó a trabajar como dibujante en la revista Mella, como animador en el entonces Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR) y luego en El Sable, el suplemento humorístico del diario Juventud Rebelde que antecedió a Dedeté.

El personaje de Elpidio Valdés apareció por primera vez en 1970 en la revista infantil Pionero. El creador diría después que fue apasionándose tanto con Elpidio que dejó a un lado el que entonces era posiblemente su personaje más conocido: el samurái Kashibashi.

De acuerdo con la revista digital OnCuba, Padrón trabajaba ahora como asesor del Departamento de Animación del ICAIC y, con su hija Silvia, en el proyecto de creación del centro cultural La Manigua en Paseo y la calle 35, en La Habana.

Cosas de genios. Hoy murieron dos grandes: Albert (Astérix y Obélix) Uderzo y Juan (Elpidio y María Silvia) Padrón. Grandes, descansen y gracias”, escribió en Facebook el caricaturista cubano residente en Chile Alen Lauzán. “PD: Vampiros en La Habana, de Juan Padrón, sigue siendo mi película favorita”.

Lo que no saben muchos de sus admiradores es que Padroncito, como le llamaban sus amigos, hacía incontables voces en sus animados. En este video que publica en Facebook el realizador de televisión Alberto Ortiz de Zárate se le ve en el estudio de sonido del ICAIC con un actor mientras graban las voces para una escena de Vampiros en La Habana.

Cargar más

XS
SM
MD
LG