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Arte y Cultura

Liuba Cid: "Los años 90 fueron difíciles para todos"

"El burgués gentilhombre", versión y puesta en escena de Liuba Cid. Foto: María Teresa Gómez Lozano.

Fruto de la diáspora del teatro cubano, la directora de "El burgués gentilhombre" y de otros clásicos "revisados" conversa con Martí Noticias luego de participar en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz.

Desde Madrid y "con el polvo del camino" todavía encima, la directora teatral, dramaturga, investigadora y profesora escénica Liuba Cid conversa con Martí Noticias. Acaba de regresar de Cádiz, donde tiene lugar (hasta este sábado 24) la edición número 30 del Festival de Teatro Iberoamericano, uno de los más importantes de este ámbito.

Fue invitada con su espectáculo El burgués gentilhombre, en cuyo elenco hay ocho actores; de ellos, siete cubanos y un español. Se trata de una visión "latinizada" de este clásico de Molière, con escenografía sencilla pero con maquillaje y vestuario complejos. Un divertimento que, al decir de la crítica local, "con referencias concretas a algunas vanidades contemporáneas… ha convertido las piezas de ballet originales en números musicales de raíces cubanas".

Liuba es un producto del Instituto Superior de Arte (ISA) de la isla. Formó parte de ese boom teatral que hubo en los años 90 y luego se residenció en España para continuar ejerciendo su profesión "con una mirada hacia atrás". Visitar los clásicos muy a menudo, con una intertextualidad muy sugerente, la mantiene en los festivales de ese género desde que fundó su grupo Mephisto Teatro, hace seis años.

En Madrid ha repensado Cuba con su trabajo. A cada rato conforma elencos con actores cubanos de largo recorrido, como es el caso de Justo Salas (protagonista de El burgués…), Rey Montesinos y Jorge Ferrera; este último también director de escena y parte del boom de los 90 con Teatro El Puente.

A continuación presentamos la entrevista con una inquieta creadora que ha hecho de los clásicos del Siglo de Oro una razón para su vida. Esta conversación se produce mientras transcurre el Festival Internacional de Teatro de La Habana, que comenzó este último jueves y se desarrollará hasta el 31 de octubre.

¿Cuándo fue creada la compañía Mephisto Teatro y cómo surgió la idea?

Se crea en el año 2009 por una petición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (España), en su XXXII edición. El director de tan prestigioso Festival me pidió una versión de la obra de Lope de Vega Fuenteovejuna, pues ese año se presentaba la versión de la compañía Ksec Act, de Japón. Fue entonces cuando inicié un casting para encontrar el elenco adecuado y empezar a plantear las ideas de una puesta en escena que apostaba por una versión algo más actualizada del texto de Lope. En este sentido, incorporé textos de José Martí y Virgilio Piñera, usando como fondo una Jungla de Wilfredo Lam que sustituía al campo cordobés.

Así nació un proyecto que lleva seis años participando activamente en la programación teatral de España, sobre todo en los Festivales de Teatro Clásico. A la compañía pertenecen actores cubanos y españoles. Muchos de ellos procedentes de otras compañías cubanas, del cine y la televisión.

¿Está relacionada tu compañía con otra de igual nombre que existe en Cuba?

Liuba Cid, directora y dramaturga cubana.
Liuba Cid, directora y dramaturga cubana.

En un principio sí. Parte de los elementos escenográficos y de vestuario los diseñó el gran artesano del teatro Tony Díaz, fallecido recientemente, y de quien nos acordamos cada vez que tocamos alguna de sus piezas que tanta belleza y singularidad han aportado a nuestros montajes. Esto ocurrió el primer año de trabajo, pues quisimos establecer un puente de conexión entre Cuba y España intercambiando actores y actrices, pero más adelante nuestro proyecto se fue independizando y tomamos caminos diferentes. No obstante, y como el nombre de la compañía era ya conocido en España, decidimos escribir en inglés la palabra que daba nombre a la compañía pasando de Mefisto a Mephisto Teatro, estableciendo así una diferenciación.

¿Por qué te dedicas a revisar los clásicos del Siglo de Oro y, como dices, hacerle una lectura contemporánea?

Si existe una teoría contemporánea del teatro es gracias a los clásicos del Siglo de Oro. Al tratado "El arte nuevo de hacer comedias" de Lope, debemos la polimetría, tan rica en matices, iluminando al texto, la fusión entre el verso y la prosa, ampliando los horizontes de la comunicación a través del lenguaje, el humanismo, tan necesario para ampliar nuestro conocimiento universal, la amalgama de géneros, la maquinaria escénica en función del relato escénico, y un sinfín de aspectos de los que somos herederos. Calderón, Lope, Tirso, Quevedo, Rojas Zorrilla… todos encapsulan en su teatro estas formas que palpitan en el drama moderno. Me gusta mirar hacia atrás y, cada vez que lo hago, veo mis ideas reflejadas en un futuro posible que se materializa en la escena. Podría afirmar que los clásicos son mi fuente de inspiración.

¿Te has presentado en Cuba alguna vez con tu compañía?

Sí. Hemos estado en el Festival de Teatro de la Habana en el año 2011. Gracias a una colaboración con la embajada de España en Cuba pudimos representar Donde hay agravios no hay celos, de Francisco de Rojas Zorrilla, dos días en el Teatro Mella. Unas funciones inolvidables, con el teatro "hasta la bandera", y un público volcado por completo con nosotros. No era de extrañar, en el reparto estaban Yolandita Ruiz y Vladimir Cruz, dos referentes generacionales muy admirados por el público cubano.

¿Qué opinión tienes sobre el Teatro Cubano de los 90, una época de profunda crisis económica y que, sin embargo, tuvo un boom teatral?

Se sabe que todas las crisis generan grandes ideas. Tragedia y grandeza van de la mano en el campo de la creación. En los 90 tuvimos en Cuba la necesidad de condensar toda la experiencia formativa. El Instituto Superior de Arte (ISA) fue un gran revulsivo en ese sentido. Actores, dramaturgos, directores, diseñadores, críticos, investigadores y especialistas, una legión de "teatreros" se dispersó por la isla, y por el mundo, como una auténtica diáspora. Esa semilla ha dado sus frutos y ha crecido en una cartelera nutrida de magníficos proyectos.

Los años 90 fueron muy difíciles para todos, y en particular para los artistas, siempre el tejido más frágil y desfavorecido cuando se sufren grandes catástrofes a nivel económico, político y social. Pero esa adversidad genera a su vez una avalancha de preguntas en las que el teatro posiciona su respuesta. Grandes dramaturgos, actores, directores y creadores como Salvador Lemis, Joel Cano, Abel González Melo, Carlos Díaz, Carlos Celdrán, Nelda del Castillo… la lista sería copiosa, han dibujado el mapa de un teatro imaginario e imaginado desde todos los rincones del mundo.

¿Ser cubano o cubana, vivir en España y hacer teatro significa tener un plus para trabajar contigo?

No, yo trabajo con cualquier actor, sea de la nacionalidad que sea, si me gusta. Sin embargo, tengo claro que la formación de un actor cubano es siempre buena, y su ductilidad permite afrontar trabajos de muy diferentes registros.

Háblanos de El burgués gentilhombre. ¿Cómo fue la presentación en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz que finaliza este fin de semana?

Cartel de la obra de teatro en el Festival de Cádiz.
Cartel de la obra de teatro en el Festival de Cádiz.

El 18 de octubre actuamos allí. Es nuestra tercera visita desde que Mephisto Teatro fue constituido. Asistir a este Festival es grato para cualquier artista latinoamericano porque en torno a él se reúnen las mejores compañías de Iberoamérica, siendo una ocasión increíble para ver buen teatro.

En esta ocasión levantamos el telón con El burgués gentilhombre, de Molière, una versión encarnada por ocho actores que asumen la responsabilidad de los roles femeninos y masculinos, un reparto de lujo formado por Justo Salas, Rey Montesinos, Jorge Ferrera, Georbis Martínez, Gabriel Buenaventura, Fidel Betancourt, Luis Castellanos y el actor español Guillermo Dorda.

Con el Gran Teatro Falla casi al completo, dejamos que fluyera la magia de los clásicos, y Molière, con su sabiduría, hizo gala de la crítica y el humor como herramientas liberadoras del pensamiento. Como es difícil distanciarse y hablar con objetividad del trabajo, les dejo un resumen de la crítica de esta función, bajo el título "Molière, sabor latino", firmada por Mª Ángeles Robles.

"El burgués gentilhombre de Mephisto se apoya en una escenografía sencilla y eficaz en la que la luz juega un papel protagonista. Liuba Cid ha actualizado y latinizado a Molière con referencias concretas a algunas vanidades contemporáneas (el banquete en el que se sirve a los comensales, humo con aroma de ternera, por ejemplo) y ha convertido las piezas de ballet originales en números musicales de raíces cubanas. Más allá de la pervivencia indiscutible de un clásico de todos los tiempos, los cubanos de Mephisto se empeñan en llegar al público y lo consiguen, principalmente, porque parecen divertirse, y mucho, sobre el escenario. Simpático final, con selfie incluido, con los actores entre el público en el patio de butacas".

¿Qué proyectos tienes ahora, en qué estás trabajando?

En una versión de Arlequín, servidor de dos amos, de Goldoni. Llevaba muchos años con el recuerdo anclado en el corazón de aquella magistral interpretación del actor cubano Carlos Díaz (Grupo Rita Montaner), que pude ver en La Habana cuando tenía 17 años. En cuanto a la versión, puedo adelantarte en primicia que hablará de la transgresión y la subversión, dibujando un escenario contemporáneo en el que los personajes visten con brochazos inacabados, a la vez que manipulan objetos imposibles nacidos de la visión surrealista del mundo de Arlequín. Un juego teatral intencionado que mezcla representación y vida.

Asistiremos al sueño caótico y extravagante de Trufaldino (Arlequín), que es la extensión de un mundo que se ha acostumbrado a la mentira en pos de la supervivencia, aceptando el maltrato como forma de identidad, mirándose en su propio ombligo con el sueño puesto en el espejismo de la lucha de clases, la esencia misma de la sabiduría popular con sus códigos de aniquilación y resistencia.

A través de esta entrevista, quiero agradecer a Martí Noticias por su interés en nuestra compañía teatral y en nuestro trabajo desde Madrid.

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Chico, Crisanto, un balsero... en la piel de Carlos Orihuela (VIDEO)

Alfredo Jacomino entrevista al actor y realizador cubano Carlos Orihuela.

Fue Vladimir en “Un Balsero en Varadero”, Chicho en “La Vampiresa de la Calle 8”, luego Crisanto, en “Qué será de mi tía si no viviera en Hialeah”; esos, y otros nombres, conforman un largo etcétera. Eso pasa con los actores, dejan de ser quienes son para meterse en otra piel.

Carlos Orihuela hizo un punto y aparte. Se apostó detrás de la cámara para hacer un documental, -su segundo-, y escogió a un personaje de la comedia de Miami altamente popular, Mariloly, para dejar constancia de su trayectoria.

A un costado de sueños y sorpresas la empresa es loable. Con raras excepciones, ésta una de ellas, no estamos en tiempos de merecidos homenajes salvo cuando la figura está punto de morir, o para satisfacción propia del realizador. Pero Orihuela tiene una especie de deuda, Mariloly y él son artistas. Ambos pertenecen a ese clan en extinción que se ve abrumado por la exuberancia de las redes sociales.

El segundo Festival de Cine Cubanoamericano le entregó en su apartado de documental el premio a Carlos Orihuela. ¡Enhorabuena!

En Profundidad con el realizador del documental "Mariloly", Carlos Orihuela
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Ángel Delgado Fuentes y el riesgo de la creatividad atrevida

Ángel Delgado Fuentes, pintor, escultor y artista visual cubano

Ángel Delgado Fuentes, pintor y artista visual nacido en Cuba y ahora residente en Los Ángeles, Estados Unidos, era muy joven cuando la onda expansiva provocada por los martillos que derribaron el Muro de Berlín en 1989, atravesaron el cerco informativo que mantenía aislada a la lejana Cuba, y ya en 1990, sus efectos se hicieron sentir, dando lugar a la que puede ser llamada una década gloriosa en cuanto al movimiento contestatario que, alentado por los sucesos de Europa del Este, tomó La Habana por asalto.

Esta vez, fueron los artistas plásticos quienes, impulsados por el ímpetu de la juventud y el deseo de libertad, se apropiaron de las calles capitalinas y en las esquinas, los parques y las plazas, ejecutaban originales performances, ante los ojos de una ciudad sorprendida por el inusitado espectáculo.

Mucho queda por contar de aquella época en que, por primera vez durante cuarenta años, los ciudadanos, entusiasmados, salían a las calles por iniciativa propia, motivados por el nuevo discurso al que, quizá sin comprender del todo, acogían como un impulso liberador, intuyendo que allí “podía suceder cualquier cosa”.

Foto de dibujo de Ángel Delgado Fuentes
Foto de dibujo de Ángel Delgado Fuentes

Y así fue, aunque no fue precisamente “cualquier cosa” lo que sucedió, sino la acción más revolucionaria a la que asistíamos en cuatro décadas en cuanto a transgresión se refiere, teniendo en cuenta el metalenguaje y los elementos utilizados.

Fue precisamente el joven Ángel Delgado Fuentes quien protagonizó ese evento sin antes ni después en la historia del arte cubano cuando, el 4 de mayo de 1990, hace acto de presencia -sin haber sido invitado ni aprobado por los comisarios de la cultura oficial- en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, donde se inauguraba la exposición “El Objeto Esculturado”.

Una vez allí, desplegó en el suelo un ejemplar del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, al que le abrió un agujero en el centro para crearle aspecto de letrina. Alrededor, armó un círculo formado por pequeños grabados con la imagen de un simbólico “huesito” de color verde.

Foto de dibujo de Ángel Delgado Fuentes
Foto de dibujo de Ángel Delgado Fuentes

Terminado el montaje, se bajó los pantalones y, en presencia de todos, se acuclilló, respiró profundo y, sencillamente, se dedicó a defecar en la letrina hecha con el diario más importante de los tres que circulaban en el país. El impacto era de esperar, sobre todo, por la sorpresa que causó el final, cuando Ángel Delgado terminó su intervención utilizando el pedazo arrancado al periódico para limpiarse.

Salvo la súplica de uno de los curadores de la exposición, que le rogó que se marchara porque "aquello estaba lleno de agentes", nadie intervino en contra del invasivo performance del joven artista y éste se marchó del Centro por sus propios pies.

No fue hasta una semana más tarde que la policía se presentó en su hogar para detenerlo por “alteración del orden público”.

Seis meses de cárcel fue el precio que Ángel Delgado Fuentes tuvo que pagar por su osadía.

De su experiencia en prisión Ángel habla poco, sólo de lo que pudo aprender de los otros reclusos a nivel creativo: pintar sobre pañuelos y hacer esculturas con cualquier material que le llegara a mano, como, por ejemplo, pastillas de jabón.

Veintinueve años más tarde, este incansable creador ha reunido todo ese material y con él y otros elementos, como cartas, reflexiones, etc., ha formado un libro titulado “Si la memoria no me falla”, que será publicado por la Editorial Zuiderdok y saldrá a la luz el próximo mes de marzo de 2020.

El poeta catalán Joan Margarit gana Premio Cervantes 2019

Joan Margarit, poeta catalán, ganador del Premio Cervantes 2019

El poeta Joan Margarit, flamante Premio Cervantes 2019, asegura que prefiere que se identifique este galardón "con el diálogo entre lenguas, entre Cataluña y España", aunque no quiso expresar su opinión sobre la situación política actual.

Al ser preguntado sobre este tema, Margarit rechazó opinar -"a mis 81 años", precisó- pero advirtió: "no es mi interés ni mi capacidad resolver estos temas, aunque no quiere decir que sea indiferente".

Ganar el Cervantes, añadió el poeta en una rueda de prensa en Barcelona, permitirá que su poesía llegue a más lectores y "si el lector busca consuelo en el poema, y funciona, llegará a más gente".

Porque él trabaja "para consolar a gente solitaria", "que somos todos", puntualizó. Y para lograrlo utiliza una herramienta, que es la poesía, que escribe en catalán y castellano, porque se siente "identificado con dos lenguas".

Recordó que a lo largo de su vida un poema de Machado le consoló
cuando tenía 18 años, pero también le sirvió a los 25, a los 40 o a los 60. "Y ahora con 80 me sigue sirviendo. Por tanto, ha servido a diez Joan Margarit", agregó.

Es, sentenció, "el misterio de un poema, hay infinitos poemas, porque se lee de manera diferente en diferentes edades por la misma persona".

Margarit, que fue Premio Nacional de Poesía en 2008 y que este mismo 2019 ha recibido el Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía, confesó que siempre lleva un poema encima.

"El primero siempre es en catalán, pero al cabo de un tiempo llevo dos, pues se ha convertido en otro en castellano, y a veces la versión castellana salva alguna cosa de la catalana, y otras veces es al revés. Lo único que está claro, es que el comienzo es en catalán, que es la lengua materna", explicó.

Aseguró que "un poema no se puede escribir en una lengua que no sea la materna" y añadió: "no hay nadie en el mundo; sí se puede hacer en la novela, como pasa en Francia, que está llena de grandes escritores que no son franceses que han escrito en francés".

Sin embargo, Margarit proclama con voz alta que él tiene dos lenguas: el catalán, la lengua materna, "y gracias al general Franco que me la colocó, el castellano, que no pienso devolverle, pues las lenguas no son culpables de nada".

Ganar el Cervantes con 81 años no se ve del mismo modo que si fueras joven, considera el poeta y arquitecto: "tiene unas repercusiones menores que para una persona joven. Sientes más el deber cumplido".

Se ha preguntado qué es la poesía, y resuelve la cuestión identificándola como "una herramienta, quizá de las más efectivas, para consuelos de los grandes momentos de pérdidas, o difíciles que todos tenemos" y ante una tragedia vital, "después del consuelo inmediato de las personas que nos aman, llega un momento en el que lo tienes que afrontar solo, y entonces solo tienes a tu disposición la poesía y, tal vez, también la música".

Para no iniciados en Margarit, aconseja comenzar por "Joana", porque fue la primera vez que se enfrentó directamente a la poesía.

"Hay un principio aceptado de no escribir en caliente", algo que sí hizo con su hija Joana, que falleció a los 30 años, "Ahí tuve que escribir en caliente, forzar la manera de escribir al límite".

No cree que un músico pueda llegar a ganar algún día el Cervantes, como sucedió con el Nobel con Bob Dylan, pues "la letra de una canción no es un poema, las grandes canciones no son poemas, o son flojos aunque muy bien cantados" y mencionó quizá una excepción "Les feuilles mortes", de Prévert, que cantada por Yves Montand "está a la altura".

Volviendo a la política, indicó que para resolver cualquier conflicto solo hay dos soluciones: "hablar y cultura".

A su juicio, solo hay "dos únicas revoluciones pendientes: la de derechas, la de 'El mundo feliz', de Aldous Huxley, o la película "Cuando el destino nos alcance", un mundo futurista con una dictadura que hace pasar a todos por el aro; y en el otro extremo, una revolución que destine a educación el dinero de todos los oficios que se desempeñan con disfraz (jueces, militares)".

Aunque es muy pronto todavía, Margarit cree que para el discurso
que pronunciará el Día del Libro en abril de 2020 en Madrid -fecha en la que cada año se entrega el Cervantes- bien podría utilizar algunos de sus poemas. "No es la primera vez que sustituyo discursos por poemas", advirtió.

Quizá no desentone demasiado después de que el ministro español de Cultura en funciones, José Guirao, haya comunicado el veredicto del Cervantes leyendo el poema de Margarit "No tires las cartas de amor".

Caridad Martínez: "Patria es donde puedes ser tú, ser libre y no sentirte extranjera"

Caridad Martínez, bailarina clásica, coreógrafa, profesora de ballet. Cubana residente en Nueva York

A Dile que pienso en Ella... entra, con el vigor de su férrea disciplina, humana y profesional, Caridad Martínez, quien llegara, a fuerza de talento, a ser Bailarina Principal del Ballet Nacional de Cuba y para ella se crearon piezas en las que nadie, según los conocedores del tema, ha logrado superar su actuación. En 1991, aquí nos explica por qué, decidió romper las ataduras y, desde entonces, ha fundado escuelas de Ballet en varios países del mundo y sentado cátedra, dejando la huella de su poderío donde quiera que ha llegado.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

La censura y, además, percibí todo lo que venía. Ésto fue en 1991. Las carencias, mi oposición al gobierno. Todo se iba deteriorando: los valores con los que mis padres me criaron más, lo que aprendí y nos hicieron creer en la Escuela Nacional de Arte.

Esa escuela que Fidel Castro nunca quiso visitar porque o éramos muy escandalosos -eso se nos comunicó una vez en la escuela- él escuchó mucha bulla durante el camino de entrada al Country Club, donde estaba situado nuestro comedor y lugar de encuentro de los estudiantes de todas las diferentes disciplinas; en fin, esa escuela que graduó cientos de los más importantes artistas cubanos, y a él nunca le interesó. Da igual, honestamente, no nos importaba; teníamos increíbles maestros y éramos muy felices.

Se me comunicó que algunas de mis obras no se podían presentar más, porque criticaban la Revolución; que venían tiempos difíciles no y podía continuar creando obras que se cuestionaban la política en Cuba. Me dijeron que ya no podría seguir llevando mi compañía de viaje fuera de Cuba y que las invitaciones que se me hicieran en el futuro, sevirían para darle oportunidad a otros grupos.

Te cuento todo este rollo porque son situaciones inconcebibles. Estaba harta.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

No tenía ninguna expectativa. Me quedé en México, empecé a impartir clases de Ballet y a hacer coreografías. Al mes, ya tenía trabajo y al siguiente año, ya había fundado mi propia escuela. Yo era conocida y me ofrecieron inmediatamente trabajo. Después de 9 años, trabajé con un director y artista norteamericano, él fue quien me dijo que yo tenía algo que aportar en Estados Unidos y que podía hacer una carrera.

Yo había bailado aquí y creí que conocía el país.

¿Qué encontraste?

Al llegar, pues todo era nuevo. Las personas que apoyaban mi transición estaban en el mundo de las artes visuales y el cine. Yo me movía en un mundo que no correspondía con mi realidad. Luego, me desencantó el nivel de las escuelas de ballet y lo inaccesible que era, para muchos, poder estudiar Ballet. Por lo demás, yo venía de una casa donde todos trabajaban mucho y en el BNC siempre se nos aclaró que había que luchar para conseguir algo y además, mi compañía tenía categorías y había que empezar desde abajo.

No me sentía incómoda, empecé a tratar de impactar positivamente en donde trabajaba y a elevar la calidad de la enseñanza.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Aprendí a apreciarme a mí misma como una individualidad, y a ver que todas las diferentes especies pueden sobrevivir juntas si existen reglas, respetándose y con tolerancia.

Mi mayor aprendizaje fue en Cuba, en mi barrio, Cayo Hueso y en el Ballet Nacional, cuando Alicia y Fernando.

¿Qué es para ti La libertad?

Esa es una pregunta muy grande para los que hemos vivido en un país donde tu más pequeña acción, tiene un significado político.

Yo no sabía que era la libertad hasta que llegué a México y, con el tiempo, comencé a tomar decisiones sin pensar en las consecuencias políticas que éstas pudieran tener o cuánto podría afectar a mis padres una decisión mía. Con las cosas más simples aprendí a ser libre. Y aprendí a decir lo que opinaba libremente.

Pero, este país en el que ahora vivo, es muy especial en ese sentido.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Adoro Cuba, esa imagen de la isla. Lo que sucede allí es penoso y me duele. Regresé después de 20 años y no pude visitar mi casa, me dio tristeza ver esas calles y casas en ruinas, me sentí muy triste. Pero me gusta su gente, con todos los defectos que tienen, hay algo tan auténtico e irreverente, que nos hace especial. México fue mi segunda casa, amo también ese país, tan vulnerable, donde soy siempre tan bien recibida y donde cuidan tanto de mi.

Aquí, en Norteamérica, rápidamente me sentí en casa, me quedaba clarísimo que había un espacio para mí y que así como mi trabajo era considerado, respetado y remunerado como nunca antes, yo también podía serle útil a él. Nunca antes me había sentido tan protegida y tan libre de pensar y expresarme como en este país.

Patria es donde puedes ser tú, ser libre y no sentirte extranjera.

Declaran a Haila "persona non grata" y suspenden su concierto en Miami (VIDEO)

Fidel Castro saluda a la cantante Haila

El alcalde de Miami, Francis Suárez, declaró este martes "persona non grata" a la cantante cubana Haila María Mompié, que vio frustrado su plan de presentarse en el club Studio 60 de esa ciudad, el jueves, 14 de noviembre.

Tras declaraciones del alcalde miamense, Studio 60 decidió cancelar el concierto de la cubana.

Suárez explicó a Radio Televisión Martí qué declaró persona non grata a Haila con el respaldo de la comunidad que representa, y calificó de "asquerosidad" el hecho de que la cantante viniera a Miami a actuar "cuando ha sido una persona que ha simpatizado con el exdictador fallecido Fidel Castro" que mató "a tantas personas" y "ha perjudicado a tantos cubanos, venezolanos (...)".

Alcalde de Miami explica por qué declaró “persona non grata” a Haila
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Un sondeo sobre el tema en nuestra página de Facebook arrojó más de 1.000 comentarios, en su gran mayoría de apoyo a la decisión de Suárez. "Excelente decisión.!!! El q quiera oírla q vaya a Cuba. Cada cual piense lo q quiera y apoye al q le agrade. Pero no está bien recibir quienes apoyen a esa Dictadura. Bastante sufrimos para aplaudir a estos oportunistas", señala uno de ellos.

El alcalde agradeció a Studio 60 la decisión de cancelar el concierto.

"Estoy agradecido de que escuchó mi declaración de Haila como una persona non grata aquí en la ciudad de Miami y tomó esta decisión", dijo.

Suarez cree que para los residentes de Miami lo mejor es no acoger a una cantante que "va a venir aquí para insultarnos", valiéndose de "las libertades que tenemos aquí en este país, y luego "regresar a Cuba con nuestro dinero para elogiar a ese régimen que ha reprimido a tantas personas y ha matado a tantas personas".

El hijo de la cantante, Haned Mota, salió en su defensa en un post en Facebook en el que llama "estúpido" y "terrorista" al alcalde de Miami, y pide a sus seguidores que "nos apoyen a solucionar esta injusticia y que nos ayuden a hacer entender que la política y la música son 2 cosas que no tienen nada que ver".

Representantes del exilio cubano habían organizado una campaña para pedir a las autoridades estadounidenses que negasen el visado a la cantante. La cubana ripostó en su cuenta de Instagram: "Rendirme para mí jamás será una opción".

El presentador Alex Otaola llamó a la comunidad cubana en Miami a manifestarse pacíficamente el 14 de noviembre en contra de la presentación de Haila y otros artistas de la isla que apoyan abiertamente al régimen.

"Es una protesta por la dignidad, por el exilio, contra el descaro, para que se acaben estas personas que vienen a buscar dólares aquí luego de reírse del dolor de nosotros", dijo en su programa "Hola! Otaola", que transmite live en Facebook.

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