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Arte y Cultura

Jorge Olivera Castillo contra la soledad y aspereza de los carceleros

Jorge Olivera Castillo, escritor cubano.

Autor de siete libros de poesía y cuento, traducidos a varios idiomas, pero están proscritos en Cuba. El escritor fue sancionado a 18 años de cárcel en la Primavera Negra de 2003, pero los rigores de la prisión no le robaron las ganas de hacer literatura.

Jorge Olivera Castillo (La Habana, 1961) es un persistente poeta y periodista independiente que, antes, fue soldado en Angola y editor de la televisión cubana. Sus ideas lo han llevado al ostracismo, la cárcel y la censura sin que ninguna de las tres condenas públicas haya mellado su búsqueda de la belleza.

Los poemas que escribió en las noches de la tenebrosa Prisión Provincial Combinado de Guantánamo, donde estuvo preso por "atentar contra la seguridad nacional", en la causa conocida como la Primavera Negra de 2003, le han servido hoy para describir cómo un hombre se aferra a la vida por encima de las calamidades a que lo someten los que detentan el poder.

Por si el periodismo y la literatura que crea desde su propia cueva en la Habana Vieja no le bastaran, Olivera Castillo es Presidente del Club de Escritores de Cuba, un espacio que creó junto a sus colegas a fuerza del ninguneo oficial y donde lo mismo comparten las lecturas del Premio Nobel de Literatura Czeslaw Milosz y de Reinaldo Arenas, que reciben a escritores de provincia, hastiados ya de los premios y las editoriales atiborrados de comisarios culturales.

En esta entrevista que concedió a Martí Noticias, el Premio Nacional de Literatura Independiente de Cuba (2014) conversó sobre los cuentos escritos y sacados de la prisión para defender que la creación literaria es una manera de empujar el carro de la libertad.

Voy a empezar casi por lo que me atrevería a decir ha sido el capítulo más sensible de tu vida y obra literaria: ¿Cómo es que después de una condena de 18 años, vejámenes, presiones psicológicas y todas las prohibiciones, has podido seguir escribiendo aunque cumpliste menos de dos cuando la Primavera Negra de 2003?

Aunque parezca contradictorio, paradójico, la chispa literaria derivó en un gran fuego durante mi etapa de cautiverio. En mi encierro en una celda de aislamiento, durante más de nueve meses, fue que las musas me visitaron con mayor asiduidad. No podría explicar el porqué de esto. Son los misterios de la vida. Hechos hasta cierto punto a ubicar en la antípodas de la lógica.

El acto de escribir resultó una especie de refugio. A casi 11 años de haber sido excarcelado, mediante una Licencia Extrapenal por motivos de Salud, una especie de libertad condicional, no tengo dudas de que escribir, sobre todo poemas, en una esquina del camastro o sentado en el piso, pues nunca tuve la dicha de tener una mesa ni silla, fue un remedio contra la soledad y la habitual aspereza de los carceleros. Anteriormente había escrito algo, poesía y cuentos, específicamente en la segunda mitad de la década del 90, pero te repito la cárcel fue el impulso definitivo para convertirme en huésped permanente de la creación literaria.

Desde el retorno a mi hogar, y a pesar de los peligros que me acechan, por continuar ejerciendo el periodismo independiente y la escritura al margen de las instituciones oficiales, no he perdido la facultad de crear historias de ficción o versificar los temas que me conmueven. Quizás en circunstancias menos hostiles no hubiese podido desarrollar una producción literaria tan feraz. Ya son ocho libros. Espero que la inspiración no me abandone. Todavía me quedan muchas cosas por decir. Ojalá y Dios me conceda salud y tiempo para hacerlo.

¿Qué se lee o se puede leer en prisión? ¿Cómo se piensa en la creación artística desde una celda? ¿Qué te ha servido de aquel 'extrañamiento' que viviste? ¿Recuerdas alguna obra en particular que te haya ayudado es casi un eufemismo a pasar las noches o los días?

En realidad, la censura no fue tan exhaustiva. A menudo quienes revisaban los libros y revistas eran personas de muy bajo nivel cultural. Tenían que descubrir algo muy explícito para impedir la entrega. Tengo que decirte que solo podía leer mientras hubiera claridad. En la noche los enjambres de mosquitos y la escasa iluminación hacían imposible la lectura. Con la llegada del crepúsculo, obligatoriamente tenía que cobijarme bajo el mosquitero.

La prisión sólo sirvió para estimular algo que estaba ahí...

Respecto a la creación, desde pequeño tuve la sensibilidad para captar las claves del arte sobre todo de la música y la literatura. O sea, la prisión sólo sirvió para estimular algo que estaba ahí. Ante el desafío del cautiverio, el ser humano debe darse a la tarea de construir mundos alternativos en su mente. Es la única manera de escapar del tedio y del sufrimiento que traen esos días que parecen semanas, esos meses que parecen años. Quien no lo haga, cada quien a su manera, podría fácilmente terminar en la locura.

Lo que vi en mis casi dos años tras las rejas jamás podré olvidarlo. Fui testigo de escenas dignas de los mejores exponentes de la literatura que recrea al hombre frente a situaciones límites, algunas alucinantes que sólo las concebía en un libro, una película, pero nunca en tiempo real, frente a mis ojos. Todo lo que leí o releí me sirvió como alimento creativo y para salir de lo que sin lugar a dudas definiría como una parcela del infierno.

Cortázar, Borges, O'Henry, Maupassant, Chéjov, Huidobro, Neruda, Hemingway, Whitman, por solo mencionarte algunos, fueron escudos contra la tristeza y el dolor de estar a más 900 km de mi lugar de residencia en La Habana, en la mayor prisión de la ciudad de Guantánamo, recluido en aquella celda de tres metros de largo por dos de ancho.

Un libro que jamás olvidaré y que me impactó sobremanera fue la autografía de Nelson Mandela, El largo camino de la libertad. Es admirable la capacidad de resistencia de este hombre ante situaciones tan duras. Un ejemplo de lo que es la convicción y el coraje. Un paradigma del sacrificio y de la esperanza de que el bien al final se impone sobre el mal.

¿Cómo pasaste de ser un "soldado internacionalista" y trabajar en un medio tan asfixiante como la controlada televisión cubana a escribir denuncias y opiniones desde el periodismo independiente, libre, temerario casi?

El desencanto fue gradual. Un proceso de toma de conciencia, de preguntas que me hacía sobre los diversos problemas sociales, políticos y económicos creados por el sistema, todavía presentes y que explican el desastre nacional. Participé en la guerra de Angola como un simple soldado desde 1981 hasta 1983. Allí pasé el servicio militar obligatorio. Fue otra experiencia muy difícil. Imagínate vivir en trincheras durante 26 meses, tomando agua contaminada y con la compañía permanente de ratas o serpientes venenosas. Allí conocí, en dos oportunidades, lo que es un bombardeo aéreo. Después del regreso, pude formarme como editor de televisión. Fueron 10 años en este trabajo en que participé en la realización de múltiples programas dramáticos, infantiles, humorísticos e informativos. Era uno de los que contribuía a elaborar un producto audiovisual marcado por la censura.

Durante mi estancia en los servicios informativos, donde se realizan los noticieros fue que pude conocer los entresijos de la manipulación en beneficio de la ideología gubernamental. Llegó un momento en que tuve la necesidad de definirme. No podía continuar bajo las coordenadas de la doble moral. Di el paso y me convertí en uno de los fundadores de la prensa independiente. Ya son 20 años entregados a la causa de la libertad de expresión sin interrupciones.

Tus cuentos de la cárcel, con el horror vivido allí, se mezclan con tus deseos por pulir la poesía, la palabra, como si fueran joyas muy valiosas. ¿Qué te ha impulsado a salvar la belleza a toda costa?

La belleza es unas de las tablas de salvación en este mundo tan convulso. No se puede vivir sin ella, hay que buscarla en los entresijos del dolor y te digo que se encuentra. Junto a las sombras de la vida debe haber al menos la tenue llama de una vela y eso depende mucho de nuestra actitud. Hay que buscarle sentido a la existencia y aunque parezca un exceso de optimismo, siempre hay puertas que conducen a mejores destinos.

Es cierto que mis cuentos de la cárcel retratan el espanto y la animalización del ser humano, pero no toda mi obra tiene el sello de la aflicción y el desánimo. Tanto en la prosa como en la poesía que hago está el reflejo de todos los estados de ánimo que nos visitan. No siempre podemos tener una sonrisa a flor de labios, ni tampoco un sentimiento de derrota clavado en la psiquis desde que amanece hasta la noche. Somos una suma de sentimientos, a veces contradictorios, pero con los que hay que lidiar.

Considero que en cada poema debe estar presente la belleza, independientemente del tema. Este género exige de quien lo cultiva un olfato único para detectar las esencias del objeto o sujeto sobre el cual se escribe. La poesía debe comunicar un mensaje sereno, atractivo, conmovedor. Nada que ver con el mal gusto.

Llevas más de 20 años denunciando y dando opiniones sobre lo mal que va tu país. Algunos pudieran tildarte de reiterativo. ¿No estás cansado? ¿Hay alguna fórmula para mantener la constancia de un par de columnas semanales apuntando al mismo sitio que cuando empezaste?

De veras que, pese a los 22 años que llevo en estas lides, dos en el sindicalismo y 20 en la prensa, no estoy cansado. Por supuesto que no es lo mismo. Trabajar en estas condiciones durante tanto tiempo tiene sus consecuencias. Recuerda que se trata de un régimen de corte totalitario, donde la impunidad y el rigor represivo no es cualquier cosa.

Yo he pasado por todo: Arrestos temporales, actos de repudio, amenazas, campañas de desprestigio, condena a prisión. Han hecho todo lo posible por destruirme, pero aquí estoy. Pude acogerme al destierro en el 2010, pero rechacé esa opción. Espero poder ver los resultados de mis esfuerzos. Aspiro a que algún día se legitimen los derechos fundamentales en Cuba, entre ellos la libertad de prensa, una de las principales razones que me dan fuerzas para continuar.

Considero que no existen fórmulas definitivas para mantenerse escribiendo por mucho tiempo desde las filas del periodismo independiente, sin caer en repeticiones ni otros fallos que afectan la profesionalidad. Hay que ser creativos, esforzarse por pulir el estilo, evitar el panfleto y hacer énfasis en la objetividad.

Está comprobado que nunca fuiste bien visto en las editoriales oficialistas cubanas. ¿Cómo te hiciste de las manos extendidas de tus amigos para publicar casi 10 libros en estos géneros de los que hemos hablado si tenemos en cuenta que estos libros salieron desde España, República Checa, Polonia, Estados Unidos y Argentina?

Te confieso que he tenido mucha suerte en la publicación de mi obra y sobre todo que haya sido traducida a varios idiomas. En esto han contribuido muchas personas a las cuales reitero mis agradecimientos. No quisiera mencionar a entidades o personas, por temor a dejar fuera a alguien. En el verano saldrá mi octavo libro. Gracias a la existencia de internet, con todas las dificultades que se suscitan en Cuba, en cuanto a precios, lentitud y censuras, es que he podido realizar los contactos para viabilizar las respectivas publicaciones.

Me gustaría dedicarme por entero a la Literatura, pero sé que es un deseo que raya en la utopía. El periodismo me consume casi todo el tiempo y las energías.

En el 2014 recibiste el Premio Nacional de Literatura Independiente de Cuba. ¿Qué crees que se haya premiado, tu obra o tu posición vertical frente al régimen y el consiguiente ostracismo al que has sido condenado? Esto pudiera levantar ronchas en el gremio de escritores

Como bien se estipulaba en la convocatoria, no sólo se tendría en cuenta el valor cualitativo de la obra sino la trayectoria en la lucha por la libertad de expresión. Fue una votación transparente y tuve la suerte de obtener la mayor cantidad de votos. Así de sencillo.

Creo que, salvo honrosas excepciones, los escritores, artistas e intelectuales del gremio estatal no han estado a la altura de los tiempos. Han sido excesivamente fieles al silencio cómplice, han apoyado con su firma hechos abominables, sin retractarse, y una parte de ellos en la actualidad son las piezas de un juego donde se pueden criticar ciertas cosas, siempre con la consabida aclaración de mantener su lealtad al proceso que, desafortunadamente, continúan tildando de revolucionario y socialista. En fin, un verdadero fraude.

Obras de Jorge Olivera Castillo:

Confesiones antes del crepúsculo (Poesía. Ed. Proyecto de Bibliotecas Independientes, Miami-2005), Huésped del infierno (Cuento, Ed. Aduana Vieja, Cádiz, España, 2007) En cuerpo y alma (Poesía. Praga, R. Checa, 2008), Cenizas alumbradas (Poesía. Fundación Lech Walesa. Varsovia, Polonia 2010, editado en polaco y español), Antes que amanezca y otros relatos (Cuento. Fund. CADAL. BsAs, Argentina 2010), Sobrevivir en la boca del lobo (Poesía. Ed. Hispano Cubana. Madrid, España 2012), Tatuajes en la memoria (Poesía, Praga, R. Checa 2013). En el 2010 se reeditó En cuerpo y alma, en francés y español.

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Bruguera: "El arte político en Cuba es una ruleta rusa"

Tania Bruguera en una calle de La Habana. (Archivo)

La artista cubana Tania Bruguera, aseguró que el gobierno de Cuba la ha clasificado como enemiga "y que eso no tiene vuelta atrás".

En entrevista con el diario español El País, Bruguera dijo que "el arte político en Cuba es una ruleta rusa, un juego a todo o nada en el que uno apuesta a perderlo todo".

Cada vez que voy a mi país, señaló la artista y activista, tengo que quitarme el miedo e ir hasta las últimas consecuencias", y añadió que se siente vigilada y que sabe que es "un objetivo del gobierno cubano".

La artista ha sido una de las impulsoras de la campaña en Cuba contra el Decreto 349, una medida gubernamental que busca el control artístico a través de la censura.

Artista plástica y maestra del performance, Bruguera expone su obra en instituciones emblemáticas del arte contemporáneo como el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York y el Tate Modern de Londres.

Bruguera considera que su reconocimiento internacional le ha "dado una gran protección" ante el régimen que, en su opinión, tiene miedo ante el cambio de las dinámicas sociales en Cuba.

"La llegada de internet está siendo una revolución, apuntó, porque crea dinámicas democráticas que hacen que la gente poco a poco descubra su poder".

Zoe Valdés obtiene Premio Jaén de Novela

La escritora cubana Zoé Valdés, en una foto de 2010. EFE.

La escritora cubana Zoe Valdés acaba de alzarse con el Premio Jaén de Novela en su XXV edición, según publicó este viernes el portal Granada Digital.

Valdés, exiliada en París, obtuvo el galardón con la obra La casa del placer en lo que el jurado consideró “su valía al “abordar la azarosa vida de Paul Gauguin mediante un estilo poderoso y audaz en consonancia con la propia obra del artista”.

Los Premios Literarios Jaén reciben concursantes en las modalidades de Novela, Poesía y Narrativa Juvenil, son auspiciados por CajaGranada Fundación y Bankia, y están dotados con 16.000 euros.

Zoe Valdés incursiona además en los géneros de poesía y ensayo, y es autora de guiones cinematográficos.

Entre sus obras más conocidas en el género de novela se encuentran Sangre azul, así como La nada cotidiana, Lobas de mar y La Habana, mon 'amour', entre otras.

Permanecer tanto tiempo fuera de Cuba no le ha impedido mantener un fuerte activismo contra las violaciones de los derechos humanos en la isla, sus artículos de prensa aparecen en distintas revistas y periódicos en español y francés.

Rambo V ahora luchará contra el "tráfico de drogas y de seres humanos"

A los 73 años Silvester Stallone vuelve por quinta vez con Rambo para enfrentarse a redes de traficantes

El célebre actor estadounidense Sylvester Stallone presentó este jueves en México su nueva película "Rambo 5: la última misión", sobre la que dijo que "no es una declaración de lo que está pasando entre México y Estados Unidos, es solo un escenario".

La cinta narra la vuelta a la violencia de John Rambo, cuya nieta desaparece al cruzar a México para una fiesta desde una localidad de Arizona, donde el héroe se encontraba viviendo en un rancho.

Después de diez años, vuelve este icónico personaje del cine que nació en 1982, en esta ocasión en un largometraje dirigido por Adrian Grunberg, para contar una historia de actualidad, en la que se enfrenta con el crimen organizado.

La mexicana Adriana Barraza, quien interpreta a la esposa de Rambo, aseguró que aunque en este caso hay personajes antagónicos mexicanos, considera que otros papeles, como el suyo propio, "son mexicanos representados de una manera muy digna".

Barraza también destacó que esta película va a ser bien recibida por el público porque "Rambo nos va a mostrar su corazón, su alma", ya que la trama está basada en la familia.

"Es una historia universal porque todo el mundo entiende cómo de
importante es la familia", añadió Stallone (1946, Nueva York).

El director, presente también en la rueda de prensa, coincidió con los actores y añadió que Rambo "no es solo un veterano de Vietnam", ya que durante 40 años ha estado presente "en muchos lugares y situaciones".

Para él y para Stallone, el personaje siempre ha tenido un pie en la realidad y el resto "se puede mover", y como "una de las realidades fuertes ahora es el tema de las drogas y el tema de la trata", decidieron centrarlo en esta temática.

Después de tantos años con Rambo, el propio Sylvester Stallone admitió que no es fácil vivir con él, pero sin embargo se siente orgulloso de haber expresado parte de sí mismo mediante este icónico personaje.

"Creo que todos los buenos actores tienen una marca única. Pueden
poner las cosas a un lado y usarlas cuando las requieren. Eso hace
que un actor sea distinto", comentó.

En teoría esta será la última entrega de la película que ha acompañado a varias generaciones, pero Stallone se mostró dudoso ya que, dijo, "pensaba que la segunda sería la última, luego la tercera... No sé, creo que soy un mentiroso", sentenció.

Ileana Medina Hernández: Los progenitores y los Estados deben dar a sus hijos raíces y alas

Iliana Medina Hernández, profesora y escritora cubana radicada en Canarias. (Facebook).

Ileana Medina Hernández es una mujer luminosa, nutricia y fuerte como la Madre Tierra. Periodista, en influyente bloguera, autora de la bitácora digital Tenemos Tetas, habla desde el corazón de la vida, abarcando la feminidad sana e incluyente, sin las reservas neuróticas que separan a los humanos.

Hoy Ileana Medina Hernández entra al ruedo de Dile que pienso en Ella para dejarnos la impronta de su tiempo, que es el nuestro.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Me marché de Cuba muy joven. Con 23 años ya era profesora universitaria, digamos que el máximo laboral al que podía aspirar. Me había graduado con título de oro, había escrito una tesis que aún hoy se utiliza como material de estudio en la Facultad, me pude quedar como profesora desde recién graduada. Pero tenía que vivir con unos tíos que generosamente me habían acogido, coger “botella” todos los días para ir a trabajar… Eran los años 90 y pico: las esperanzas de que un sueldo de profesora me alcanzara, ya no para tener dónde vivir o cómo transportarme, sino ni siquiera para comprar un pantalón o un reproductor de música, eran nulas.

Gané una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional y no volví más. Salí dos veces en un año, y al salir la segunda, un primo al que quiero mucho, que me acompañó al aeropuerto me dijo: “¿te acuerdas del chiste del hombre al que Dios le mandó las tres barcas?” Ya tú vas por la segunda”. No esperé la tercera.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

La posibilidad de una vida normal. Me gustaría utilizar palabras altisonantes, o contarte sueños elevados, pero no los tengo. Simplemente poder trabajar libremente, ganar un sueldo y vivir de él. Creo en el “aurea mediocritas” de los antiguos: una vida sencilla y digna, con las necesidades básicas resueltas, sin tener que repetir consignas políticas cada día, y gozando de los derechos humanos universales: lo que la mayoría de los humanos queremos y merecemos.

¿Qué encontraste?

Encontré en Canarias unas islas paradisíacas, lo que Cuba bien pudiera ser, con un paisaje geográfico y social muy sano. Encontré el amor, encontré trabajo, nacieron mis hijos. Tengo seguridad, libertad y paz interior, en la medida que ellas son posibles, como constructos humanos imperfectos. Me doy por satisfecha.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

He tenido una vida fácil, quiero decir, no me tiré al mar en balsa, no he dormido en un parque, no he pasado hambre. Agradezco cada día por ello.

Aprendí que a veces, queriendo construir el paraíso, se construye el peor de los infiernos. Huye de quien te prometa el paraíso. Sólo hay una manera de mejorar el mundo: conocerse y mejorarse a uno mismo, cuidar de los cercanos, criar bien a los hijos, tratar bien a los demás, ser amable, ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace.

¿Qué es para ti la Libertad?

La libertad es la posibilidad de que cada uno pueda llegar a ser lo que vino a ser en esta vida. Desarrollar sus dones y talentos, expresarse sin miedo a ser discriminado ni castigado, ofrecer sus servicios y recibir remuneración a cambio, expandirse con el único límite de no hacer daño a otros.

No es hacer lo que uno quiera, estoy con los advaítas en que no es el ser humano el que hace. La vida se hace a través de nosotros y sólo podemos aspirar a no ponerle demasiados obstáculos. Crecer física y espiritualmente, con el único límite de la regla de oro: tratar a los demás como te gustaría ser tratada.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

No sé muy bien lo que es la patria. Creo es un constructo complejo, que tiene que ver con la infancia, la familia, las costumbres, el idioma, la cultura. Es más bien una matria, una matriz: los nutrientes físicos y espirituales con los cuales nos formamos.

Las fronteras y los Estados son un accidente, a veces útiles, pero arbitrarios, bien pudieran ser otros. Me gusta el paralelismo entre la tierra y la madre, nutricias y expansivas, y el Estado y el padre, la ley y el orden. Creo que ambos, los progenitores y los Estados, deben dar a sus hijos raíces y alas. Nutrientes para ser fuertes y libertad para volar. Los humanos no somos plantas y podemos movernos, siempre lo hemos hecho. Emigrar es un drama, y los gobiernos tienen el deber de que la vida de sus ciudadanos sea lo mejor posible, pero moverse también es un lujo, una oportunidad y un privilegio. Siempre ha habido flujos humanos desde la pobreza hacia la riqueza, desde el encierro hacia la libertad, y los seguirá habiendo.

Pienso en Cuba, claro, allí viven mis hermanos y quedan algunos -pocos- amigos, sigo las noticias y las redes sociales. Nunca ha dejado de dolerme pensar en lo que pudiera haber sido y lo que es. El drama cotidiano de la vida allí es terrible, no ya sólo la pobreza, sino el absurdo, el totalitarismo y la mentira. Cuba duele.

La victoria de los gusanos sobre los chulos

Banderas de Cuba y EEUU cuelgan en un balcón de La Habana.

Tras leer un artículo de mi colega y amigo Andrés Reynaldo en Diario de Cuba sobre el libro más reciente del poeta y escritor cubanoamericano Néstor Díaz de Villegas, le llamé para saber cómo adquirirlo.

Comprar “De donde son los gusanos. Crónica de un regreso a Cuba después de 37 años de exilio”(Random House Español) fue una sabia decisión antes de los amagos de Dorian para llegar a Miami. El encargo de Amazon arribó el viernes, por lo que pude ese fin de semana devorar las páginas y junto al autor viajar cuatro veces a La Habana.

Por casi una hora el escritor estuvo compartiendo, para beneficio de nuestros radioyentes, sus vivencias de la isla, el dolor del viaje, la alegría del reencuentro con familiares, la perenne batalla por la supervivencia del cubano.

Son páginas de dolor, de esperanza, de amor familiar, de visión nacional, de relatos habaneros, de aire que viene del Vedado, La Lisa, el Barrio Bahía o Cumanayagua.Pero de lectura obligada.

Díaz de Villegas afirmó en esta entrevista que todo ha cambiado en Cuba, el lenguaje, las costumbres, la ética y que impera una falta de cordialidad que le provoca azoro.

Entrevista a Néstor Díaz de Villegas
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Para el autor, el Aeropuerto Internacional José Martí es una “terminal provincial de guarandingas” y le llama El Combinado del Oeste, por emular con la prisión habanera El Combinado del Este.

Su libro es la memoria de un expreso político y de un exiliado que no vio su tierra natal por 37 años. También es un relato completo, arquitectónico, laboral, culinario, musical, político y psicológico de La Habana del siglo XXI.

Portada de "De donde son los gusanos".
Portada de "De donde son los gusanos".


Así en “De donde son los gusanos” describe los tres colores permitidos para pintar las casas: rosado, verde vitral y gris policíaco. Casas, puertas y ventanas con “diez capas de pintura”.

El entorno cubano es para el autor “decadencia sobre la decadencia, sobre la decadencia” en una isla donde “el castrismo solo ha traído congelamiento”.

Su libro está cargado de referencias que trascienden el fenómeno vivido en la isla y apuntala lo universal del macabro experimento totalitario.

En ocasiones la lectura da la impresión de ser una obra kafkiana tropical, son licras, cerveza, reguetón, sudor y policías vigilantes que juran no haber ponchado las gomas del auto de los vigilados.

Trae el texto un realismo no mágico con la descripción de un cachorro necesitado de agua, enfermo y halado a la fuerza por un infante insensible, que promete llevarlo así de La Habana a Pinar del Río.

Descifrando la economía raulista, Néstor Díaz de Villegas afirma que los cubanos “inventores del invento” han sido timados por los funcionarios del régimen “apropiándose del invento” al inventariar las 123 actividades reguladas para el cuentapropismo (con categorías como: carretillero, comprador-vendedor de discos o peinadora de trenzas) poniéndoles gravámenes a estas, para recaudar dinero. Siendo la necesidad la madre de la invención, el escritor califica al raulismo como el “chulo del invento”.

Uno de los pasajes mejor logrados es la comparación de La Habana con Miami, el cuadrilátero pugilista en cuatro páginas entre la Ciudad Boronilla y la Cuidad Maravilla. La capital cubana como expresión de la modernidad que dejóFulgencio Batista en innumerables obras.No faltan las sugerencias hechas en La Habana para que aprendan de/o en Miami, como los cursos de superación para pasteleros en el Versalles ante la decadencia de la mercancía de Sylvain.

En ese afán de degradar al adversario, el régimen de Castro siempre buscó epítetos para inventariar a los opositores, a los exiliados. “Bandidos” para los que lucharon con las armas en el Escambray o “escorias” a los que se fueron durante el éxodo del Mariel y todos eran “gusanos” con clasificaciones: “gusanos de paso doble” los que vivían en España, “gusanos blancos” los de Miami y “gusanos rojos” los que residían en la URSS durante la perestroika.

Como satisfacción de comunidad, de grupo social, de excluidos terrenales de la isla, lanza Néstor un sabio veredicto: al final de esta larga historia, hemos ganado (los exiliados) la contienda contra el régimen, al obligarlos a convertirse ellos en “gusanos“.

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