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El Mundo

Conmemoran 30 Aniversario de la primera quiebra en el "Telón de Acero"

Mápa del Telón de Acero que dividió Europa durante la Guerra Fría entre 1952 y 1989

La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, conmemoran este lunes en la localidad húngara de Sopron, junto a la frontera con Austria, la primera gran fuga pacífica de ciudadanos de la Alemania comunista hace 30 años.

La conmemoración se abrió a las 10.00 hora local (08.00 GMT) con una misa ecuménica bilingüe en la Iglesia Evangélica de Sopron, cerca del punto de la frontera austro-húngara donde el 19 de agosto de 1989 tuvo lugar el llamado "Picnic paneuropeo".

La merienda campestre, organizada por el eurodiputado conservador alemán Otto von Habsburg y el reformista ministro húngaro Imre Pozsgay como un gesto de paz y apertura, incluyó la apertura de la frontera durante tres horas.

Uno 600 ciudadanos de la entonces República Democrática Alemana (RDA) aprovecharon la ocasión para huir a Occidente, una fuga masiva espontánea que no había sido esperada y que tuvo lugar de forma completamente pacífica.

Los historiadores ven hoy en ese evento un paso clave en el desmoronamiento del Telón de Acero que llevó finalmente a la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, y la reunificación de Alemania.

Tras participar en la misa, Merkel y Orbán tienen previsto visitar el Ayuntamiento de Sopron. Ambos mandatarios almorzarán juntos y después, se dirigirán a la prensa.

Según el programa oficial del Gobierno alemán, por la tarde Merkel partirá desde Viena a Islandia, en visita oficial.

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Recuerdan en Praga y Bratislava la Revolución de Terciopelo de 1989

Homenaje en Praga por Revolución de Terciopelo

Los primeros ministros de la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia celebraron este domingo en Praga y Bratislava el trigésimo aniversario de la llamada Revolución de Terciopelo, la transición pacífica del régimen totalitario checoslovaco a la democracia.

Para el líder checo, el magnate Andrej Babis, fue un momento de sincerarse y agradecer el valor de sus conciudadanos durante la revolución, como el fallecido expresidente Vaclav Havel, así como estudiantes y artistas.

"No fui en ese momento tan valiente y comprometido como Havel" y, "como sabéis, fui miembro del Partido Comunista y no siento orgullo de eso", reconoció Babis.

La víspera, el polémico primer ministro fue criticado duramente en una protesta masiva con unas 250.000 personas en Praga, que pidieron su dimisión por conflicto de intereses, control de la prensa y abusos con fondos europeos.

En el Museo Nacional de Praga, recién restaurado, Babis ejerció de anfitrión de sus homónimos eslovaco, Peter Pellegrini; polaco, Mateusz Morawiecki, y húngaro, Viktor Orbán, además del presidente del Parlamento alemán, Wolfgang Schäuble.

Tras un "video mapping" de diez minutos, que reflejó algunos hitos dramáticos de la segunda mitad del siglo XX, los líderes hicieron su valoración de las transiciones centroeuropeas desde el antiguo bloque soviético del Este a la Unión Europea (UE), momento que el mandatario húngaro aprovechó para reivindicar el papel de los Estados nacionales.

"Somos el futuro de Europa", afirmó el ultranacionalista Orbán, al tiempo que destacó la defensa de un mundo basado en los "Estados nación y en los principios cristianos". "Queremos decidir solos sobre nuestros destinos, queremos vivir como naciones libres, no como provincias, no como súbditos
sometidos", añadió.

Tras el acto de Praga, los cuatro líderes se desplazaron a Bratislava, para hacer una ofrenda floral junto al castillo de Devin, en honor de las víctimas del comunismo.

Se estima que tras el golpe comunista de 1948 unos 60.000 checoslovacos se exiliaron y, entre los años 1968 y 1989, se marcharon otros 250.000. Pero no todos lograron huir con vida y este memorial de Devin recuerda a 400 de ellos que perecieron en el intento de cruzar el Telón de Acero hacia Occidente.

EFE

Día de solidaridad con Stanislav Aseev

Solidaridad en RFE/RL con Stanislav Aseev

Con una silla vacía o una foto del periodista ucraniano encarcelado, se recordó a Stanislav Aseev, detenido en Donetsk.

Este viernes 15 de noviembre, en varias ciudades del mundo se realizan actos de solidaridad con el periodista ucraniano Stanislav Aseev, en prisión en la región ucraniana de Donetsk, bajo control de los separatistas prorusos.

La jornada fue denominada Silla Vacía, acto que se viene realizando desde 1980. Las sillas vacías en las campañas de derechos humanos de este día simbolizan a los autores que pueden no estar con nosotros por prisión, persecución o desaparición.

Uno de los actos a favor de Aseev se realizó en Londres, en la sede del PEN Internacional, y estuvo presente el escritor y cineasta ucraniano Oleg Sentsov, quien pidió la liberación de su compatriota condenado a 15 años de cárcel por ejercer el periodismo.

El objetivo de los actos organizados por el PEN Internacional es llamar la atención sobre los asuntos de escritores y periodistas encarcelados, e instar a sus colegas y representantes de las autoridades locales e internacionales a aprovechar todas las oportunidades para liberarlos.

La acción de derechos humanos #FreeAseyev también se llevó a cabo en Kiev en la Galería de Arte IZONE.

Durante la acción #FreeAseyev, cualquiera puede escribir y enviar cartas a los rehenes ucranianos del Kremlin.

Según el Centro para las Libertades Civiles, al menos 86 personas han sido encarceladas en Rusia y en la península de Crimea ocupada por Rusia.

Una silla vacía estuvo también en New York frente al consulado de la Federación Rusa desde las 12 del mediodía hasta la una de la tarde, organizada la protesta por el PEN America.

En la sede Radio Europa Libre y Radio Libertad (RFE/RL), los colegas de Aseeev le recordaron también.

(Con material de RFE/RL, PEN America y Pen Internacional)

Gorbachev en 1989 y su versión de “A mi manera”

Mijaíl Gorbachev en una conferencia de prensa en Moscú en 2016.

Mijaíl Serguievich Gorbachev fue uno de los millones de sorprendidos por la rapidez con que se desarrollaron los acontecimientos en Alemania Oriental en noviembre de 1989.

Pero la caída del Muro de Berlín, símbolo (físico y moral) de la división del mundo en comunismo y democracia tuvo en el líder soviético un protagonista genuino. Implantó el ex líder soviético lo que después se llamó Doctrina Sinatra en aquellas republicas satélites que formaron el Pacto de Varsovia y el CAME.

Precisamente en octubre de 1989, al comentar un discurso del canciller Eduard A. Shevarnadze, el portavoz de la cancillería soviética dijo a la prensa estadounidenses que cada país, incluido los del Pacto de Varsovia, deberían asumir su destino, cada uno “a mi manera”, parafraseando la más popular de las canciones que interpretara el cantante estadounidense Frank Sinatra.

Los primeros que asumieron el control de su destino “a su manera” fueron los polacos. Una mesa redonda inició el diálogo entre los comunistas y Solidaridad. Las elecciones parlamentarias dieron a los sindicalistas independientes el control total de la Dieta (cámara baja) y del Senado. Gorbachev recibió con beneplácito la formación de un gobierno no comunista en Polonia que dirigía Tadeusz Mazowiecki.

Los alemanes, tanto los de la parte oriental como la occidental, le agradecen su política de no intervención en los asuntos internos. Desde que llegó al poder en 1985 dejó a un lado la Doctrina Brezhnev, que enviaba tanques para aplastar revueltas y protestas. No quería Gorbachev hablar del “internacionalismo proletario” que justificaba cualquier intromisión en países, lo mismo vecinos que lejanos.

El Beso de dos dictadores: Brezhnev-Honecker
El Beso de dos dictadores: Brezhnev-Honecker

A pesar de que las tropas soviéticas tenían bases y miles de soldados en Polonia, Hungría, República Democrática Alemana y Bulgaria, los tanques no salieron a las calles de Budapest, Berlín, Praga o Sofía. La experiencia de Hungría en 1956 y Checoslovaquia en 1968 pesaba sobre el Kremlin.

Gorbachev apoyó los cambios en Bulgaria y Rumania, pues entendía que los gobernantes pasados de época y métodos. Inclusive los comunistas búlgaros le acusan de estar complotado con los que sacaron del poder en noviembre de 1989 a Todor Zhivkov. Y la inquietud mayor el 10 de noviembre, un día después que se cayó el Muro, fue por una posible reunificación alemana.

Dos recalcitrantes del marxismo, Erich Honecker y Fidel Castro, habían censurado la política aperturista de Gorbachev, prohibiendo las publicaciones soviéticas. En noviembre de 1988, el alemán oriental prohibió Sputnik, una especie de Reader’s Digest de la URSS, donde se republicaban artículos de la prensa soviética. Castro aumentó la lista de revistas y periódicos a censurar. Además de Sputnik, en Cuba prohíben desde agosto de 1989 los semanarios Tiempos Nuevos y Novedades de Moscú.

Fidel Castro en el Muro de Berlín.
Fidel Castro en el Muro de Berlín.

Tanto en la RDA como en Cuba, con el glasnost y la perestroika, la demanda por la prensa soviética fue una de las muestras del interés de la población (alemana oriental o cubana) por lo que acontecía en la URSS y con avidez iban conociendo de los crímenes estalinistas, de los planes quinquenales incumplidos, de la corrupción en el socialismo y de las groseras violaciones a los derechos humanos en el campo socialista.

En La Habana, Berlín, Budapest y Praga, el líder soviético explicó muy bien a los que ostentaban el poder, que tenían que enfrentar su destino, no esperar subsidios de la URSS, no más créditos sin pago, y tenían que gobernar el país, cada uno a su manera. Aunque en algunos cosas, como en Cuba, lo hicieron con mayor represión, falta de libertades y depauperación económica.

Irán reanuda enriquecimiento de uranio en su planta de Fordow

La bandera de Irán frente a las oficinas del del Organismo Internacional de Energía Atómica en Vienna.

Irán anunció el jueves la reanudación del enriquecimiento de uranio en su planta nuclear subterránea de Fordow, alejándose aún más del acuerdo que firmó en 2015 con potencias nucleares y del que se retiró posteriormente Estados Unidos.

El pacto prohíbe la producción de material nuclear en Fordow, un complejo sumamente polémico y cuyas actividades fueron ocultadas por Irán a los inspectores de no proliferación de la ONU hasta que fueron descubiertas en 2009.

Sin embargo, ahora que se está inyectando gas a sus centrifugadoras, el complejo, construido dentro de una montaña para evitar ataques aéreos, pasará del estatus permitido de planta de investigación a un sitio nuclear activo.

"Después de todos los preparativos exitosos (...) el jueves comenzó la inyección de gas de uranio en las centrifugadoras de Fordow (...) Todo el proceso ha sido supervisado por los inspectores del órgano de vigilancia de la ONU", afirmó la Organización de la Energía Atómica de Irán (AEOI, por sus siglas en inglés) en un comunicado publicado por los medios estatales.

Desde que Estados Unidos se retiró del pacto el año pasado, Irán se ha ido alejando de forma gradual de sus compromisos, que restringían su programa de enriquecimiento a cambio del levantamiento de la mayoría de las sanciones internacionales.

"El proceso tomará varias horas para estabilizarse y para el sábado, cuando el sitio será visitado de nuevo por inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (...) se habrá logrado un nivel de enriquecimiento del 4,5%", dijo el portavoz de la AEOI, Behrouz Kamalvandi, a la televisión estatal.

Washington condenó la reactivación de los trabajos de enriquecimiento en Fordow e instó a los países a aumentar la presión sobre Teherán.

"La expansión de actividades de proliferación sensibles en Irán causa preocupaciones de que se esté posicionando para tener la opción de un rápido avance nuclear", señaló el jueves el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

"Ha llegado el momento de que todas las naciones rechacen la extorsión nuclear de este régimen y adopten pasos serios para aumentar la presión. Las continuadas y numerosas provocaciones nucleares de Irán exigen esta acción", agregó Pompeo en un comunicado.

La mujer que reconstruye los documentos secretos destruidos por la Stasi (VIDEO+FOTOS)

Barbara Poenisch reconstruye, pieza a pieza, los archivos de la Stasi
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Barbara Poenisch invierte las horas de su jornada laboral en una tarea lenta, silenciosa y, muchas veces, enrarecida por el dolor.

El 9 de noviembre de 1989, mientras la multitud, armada con picos, martillos y palos, demolía a golpes el Muro de Berlín, los oficiales del Ministerio para la Seguridad del Estado (Stasi) bajo la dirección de Erich Mielke, se daban prisa en destruir los archivos, acumulados durante años de represión y espionaje.

Las trituradoras de papel no soportaron el frenético ritmo y colapsaron todas. Miles de documentos fueron rotos a mano para ser quemados o convertidos en pasta. No pudieron lograrlo, ya que el 15 de enero de 1990, los llamados Comités de Ciudadanos irrumpieron en las dependencias de la Stasi y recuperaron millones de archivos, además de cerca de 16 mil bolsas con los fragmentos de papeles desgarrados.

Los Comités de Ciudadanos recuperaron cerca de 16 mil bolsas con los fragmentos de papeles desgarrados por la Stasi.
Los Comités de Ciudadanos recuperaron cerca de 16 mil bolsas con los fragmentos de papeles desgarrados por la Stasi.

Fue en 1995 cuando comenzó una labor digna de admiración y asombro en la que Poenisch pasa las horas con dedicación de orfebre. Su trabajo, junto a otros diez colaboradores, consiste en seleccionar, identificar y unir los ripios de papeles hallados en las sacas y todo ello, a mano, sobre un buró, en el cual permanece, realizando un metódico escrutinio en cada pedazo de papel, consciente de que, en sus manos, está una parte importante de la historia que no debe quedar oculta o ser omitida.

“Tengo que chequear que cada pieza encaje bien, y ver si es consistente o no. Tengo una gran responsabilidad en esta área. No puedo poner otra página acá”, explica Poenisch mientras, con habilidad artesana, va colocando un fragmento de papel mecanografiado, amarillento ya, sobre la tradicional “regla de medir” y rebusca a su alrededor la pieza que, piensa, encaja con éste por forma y contenido.

Tengo que chequear que cada pieza encaje bien", señala Poenisch.
Tengo que chequear que cada pieza encaje bien", señala Poenisch.

“Una vez –dice- encontré una carta de una madre cuyo hijo estaba en prisión, en la cual la madre pedía que su hijo fuera liberado. Significó mucho para mí. Fue hace años".

Muchas cosas han sido descubiertas durante este pesquisaje, como, por ejemplo, documentos que prueban que el Estado organizaba el dopaje de los atletas en Alemania del Este. Pero otras, puede que permanezcan ocultas durante años, pues se necesita una media de 18 meses para que una de estas bolsas de fragmentos pueda ser organizada.

Barbara Poenisch en su oficina, donde reconstruye documentos de la Stasi.
Barbara Poenisch en su oficina, donde reconstruye documentos de la Stasi.

Desde 1995 hasta la fecha, se ha logrado estructurar el contenido de unas doscientas sacas, que equivalen a 1.5 millones de páginas, pero, se calcula, que todavía faltan unos 55 millones por cotejar.

Hasta el momento, los documentos que tienen mayor prioridad son los que tratan de personas que fueron vigiladas por la Stasi.

(A partir de un reporte especial de la agencia de noticias AFP)

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