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Cuba

Cine Cubano en Cuarentena repone las diez películas más vistas en su plataforma

Ricardo Figueredo, creador del filme La teoría cubana de la sociedad perfecta.

Cine Cubano en Cuarentena, CCC, acaba de terminar la reposición de las diez películas más vistas en su plataforma durante 2020.

La iniciativa puso “a disposición del público cubano e internacional la mayor cantidad de cine cubano que le fue posible. Un cine, además, sin apellidos, que abarca todas las variantes: independiente, clásico, experimental, documental, híbrido; cine realizado en cualquier época, ya sea dentro del territorio nacional o desarrollado por cubanos en la diáspora y también cine de temas cubanos hecho por extranjeros”, dijo a Radio Televisión Martí, el cineasta José Luis Aparicio, fundador junto a la escritora Katherine Bisquet de Cine Cubano en Cuarentena, que busca el rescate, la promoción e investigación del séptimo arte en la nación caribeña.

Surgió en marzo de 2020 a través de Facebook, durante el obligado confinamiento generado por la propagación del COVID-19, para “contribuir al entretenimiento de las personas en aislamiento social, así como fomentar el dinamismo de la cultura”, indicaron los promotores en la inauguración de la página.

Más adelante recibieron el soporte de Rialta, una asociación sin fines de lucro con sede en México, que tiene entre sus propósitos el fomento de proyectos educativos, artísticos, culturales y tecnológicos.

“Creamos una especie de ‘Repositorio’ online que está ‘hosteado’ por Rialta, para hacerlo asequible en cualquier lugar del mundo a los interesados en ver cine cubano, estudiarlo y conocerlo”, señaló Aparicio.

Lo complementan artículos críticos, de texto, investigativos sobre el cine cubano. Un apartado de archivo titulado ‘Marginalia’, “donde se pueden ver hallazgos relacionados con la producción de filmes o con la creación de ciertos autores más desconocidos, pero que son bastante importantes digamos, en la evolución del cine cubano, por su peculiaridad, por su especificidad”, destacó.

Asimismo incluye la sección “Cine en Cajitas” que compila encuestas a artistas, intelectuales y escritores sobre sus películas cubanas favoritas.

La muestra ha incluido también los documentales producidos por Radio Televisión Martí, Trago amargo y Subterráneo, ambos dirigidos por Magdiel Aspillaga y Joe Cardona.

“Una manera de reconstruir, de enriquecer, de cuestionar en ocasiones o afirmar ciertas ideas canónicas sobre el cine cubano, es donde uno pueda descubrir obras que no conocía, donde puede entender el gusto o la formación de algunos artistas y cineastas y la opinión que tienen en relación al cine cubano o a lo que puede ser denominado cine cubano”, resaltó.

“Cine Cubano en Cuarentena ha compartido ya cientos de materiales fílmicos y va a seguir creciendo durante 2021. Esta idea no hubiera podido llevarse a cabo sin el apoyo de todos los cineastas, que han cedido sus trabajos para que sean de libre acceso, a los seguidores, a los que nos han leído y por supuesto, a Rialta, ya que sin ella no hubiera sido posible tanto alcance, tanta riqueza”.

“Me alegra mucho que CCC haya tenido este impacto, esta visibilidad. Y esperamos que el trabajo de este año que comienza siga potenciando la perspectiva sobre el cine cubano”, concluyó el joven cineasta.

Pocos días después del surgimiento de la propuesta, el poeta, narrador y ensayista cubano, residente en Praga, Carlos Aguilera, explicó a nuestra redacción que “estos espacios no solo van contra la ‘soledad’ del confinamiento, sino contra la intolerancia del Estado”.

Las diez películas más vistas del Cine Cubano en Cuarentena en 2020 fueron:

1. La teoría cubana de la sociedad perfecta (2018, documental de Ricardo Figueredo)

2. Conducta impropia (1984, documental de Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal)

3. Herido de sombras (1994, documental de Jorge Dalton)

4. Mataperros (2015, documental de Yimit Ramírez)

5. Dos islas (2017, documental de Adriana F. Castellanos)

6. Rotilla: Si Dios quiere y el Partido lo permite (2010, documental de Santiago Fábregas)

7. Sarima a.k.a. Molina’s Borealis II (2014, ficción de Jorge Molina)

8. El último país (2017, documental de Gretel Marín)

9. Molina’s Culpa (1993, ficción de Jorge Molina)

10. La nube (2014, ficción de Marcel Beltrán)

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En Cuba los turistas brillan por su ausencia

Clandestina dice que su negocio cayó un 50% y apuestan a Biden para levantarlo

Idania Del Río, izquierda, y Leire Fernández, dueñas de Clandestina, posan con un maniquí vestido con ropa que crearon, afuera de su tienda en La Habana, Cuba, el 18 de febrero de 2021. (AP Foto/Ramón Espinosa)

La cubana Idania Del Río y la española Leire Fernández, dueñas de la tienda “Clandestina”, han dicho a la agencia Associated Press que tienen toda la esperanza en que las políticas del presidente estadounidense Joe Biden hacia Cuba, ayuden a levantar la caída de su negocio.

Con que Biden permita viajar a Cuba, dé una imagen de Cuba como un país amigo... ya es un cambio radical para las cajas de los emprendedores”, dijo a The Associated Press, Fernández, de 44 años, en referencia a los propietarios de pequeños negocios.

La tienda ubicada en La Habana Vieja, se convirtió en estandarte de la apertura empresarial cubana durante el llamado deshielo con los Estados Unidos, pero en los últimos tiempos aseguran haber perdido el 50% de sus ingresos a partir de las restricciones de viajes impuestas por la Administración Trump a la isla, según afirmó Del Río a la agencia de prensa estadounidense.

“La tienda era pequeña, no teníamos casi cosas y (de pronto) estábamos recibiendo mucha gente. Se abrieron las embajadas, vinieron muchos norteamericanos, se firmaron convenios”, recordó la diseñadora cubana de 39 años.

Las creaciones de “Clandestina” se vendieron en los cruceros Carnival e incluso aparecieron en pasarelas en Nueva York, en noviembre de 2018, la marca fue auspiciada por Google para la pasarela en el Museo de Bella Artes de La Habana.

Meses atrás en las redes sociales la compañía de moda independiente de la Isla fue cuestionada por no tomar una postura clara respecto a la represión en la isla, especialmente con el hostigamiento al Movimiento San Isidro.

Los usuarios cuestionaron entonces que sus dueñas se atrevieron a hacer peticiones al expresidente Barack Obama, al senador cubanoamericano Marco Rubio y a la poderosa firma Zara,​ pero no al régimen cubano.

La firma que alcanzó fama mundial con sus irreverentes diseños con frases alegóricas a Cuba, la capital y los códigos más usados por los cubanos también fue acusada de complicidad con la Seguridad del Estado porque su tienda en La Habana Vieja fue utilizada para cargar los móviles de los agentes que asediaron, amenazaron y vigilaron durante varios días al activista Esteban Rodríguez, uno de los huelguistas del Movimiento San Isidro.

El periodista cubano José Raúl Gallego escribió en sus redes sociales: “Hace unos meses cuando Zara les copió un diseño le dijeron: 'Zarita, tienes que parar'. Luego, cuando les cerraron una tienda virtual le dijeron a Marco Rubio: 'Tienes que parar'”. En la Tángana del Parque Trillo algunas personas se aparecieron con pulóveres que decían 'Actually, I'm in el Trillo' y no escuché reclamos. Hace casi veinte días tienen parqueada una patrulla frente a su tienda reprimiendo a Esteban Rodríguez y su esposa y no solo no le han dicho al MININT o a Díaz-Canel que tienen que parar, sino que además prestan su tienda para cargarle los móviles a los represores. Entonces, Clandestina ¿ese es el país que quieren? ¿Ese es en el que sienten que sus negocios pueden florecer sin competencia? ¿Colaboran con el represor, pero no con el reprimido? Dedíquenle unos minutos a pensar cómo eso repercute sobre su marca, en caso de que eso sea lo único que les importe. Recuerden: el estado de cosas actual no va a ser eterno”.

A raíz de la represión contra artistas y activistas del Movimiento San Isidro, ocurrido en el mismo municipio donde está ubicada la tienda, Clandestina publicó un post en sus redes con un cartel con la palabra diálogo, una acción que recibió duras críticas de parte de los usuarios que consideraron que se trataba de un débil pronunciamiento.

“Por favor, no sean cómplices de la dictadura. Hablen con la misma fuerza con la que se pronuncian cuando algo en el exterior les ha afectado. Ustedes no están libres de correr el mismo destino que San Isidro. Aprovechen la posición privilegiada que tienen y ayuden a su pueblo”, les dijo el artista Rubén Mendoza.

El periodista cubano Jorge Carrasco, ganador del premio Gabo, comentó: “¿A qué se refieren? ¿Al asedio y el abuso del estado cubano contra el Movimiento San Isidro y contra Cuba entera? Si van a pronunciase, pronúnciense. Mencionen nombres, escriban las palabras. Dejen la tibieza, que es lo que menos se necesita”.

También la editora y periodista Carla Colomé, de El Estornudo les cuestionó: “¿Diálogo con quién? ¿Entre quiénes? ¿A qué se refieren? ¿Al Movimiento San Isidro? ¿Se refieren al Movimiento San Isidro? Se llama y se dice así: San Isidro. Ya no irse más por los costados. Llamar las cosas por su nombre. No ser confusos. Dejar el centrismo emprendedor. Dejar de querer estar bien con todo el mundo. Dejar de ser el comodín para el escenario político de turno. No se trata de hablar y apuntarse en este giro. Sean serios, no se trata de cumplir la cuota. Qué mal que la gente apele a la ternura y a la poesía para esconder el miedo o para el oportunismo. ¿De qué diálogo están hablando? Es que me perdí”.

Los oficios de la escasez en Cuba (FOTOS)

Un hombre rellena fosforeras en una calle de La Habana. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)

Rellenador de encendedores, limpiador de calderos o reparador de paraguas y anteojos son oficios que perviven en Cuba, donde por la escasez crónica y el desabastecimiento, reponer lo que se gasta o se rompe no es una opción.

Omnipresentes en cualquier calle de la isla, unos pregonan sus servicios de cuadra en cuadra en bicicleta o carrito y otros sacan el taller a la puerta de su casa, pero todos tienen algo en común: la clientela no les falta, porque en la isla no se tira nada.

Luis García tiene 59 años. Desde hace quince se dedica a limpiar y devolver su esplendor a calderos, ollas y sartenes tan ennegrecidos y cubiertos de capas y capas de residuos que en cualquier otro país habrían ido directos al vertedero.

Zapatero, un oficio muy recurrido en Cuba, donde un par de zapatos puede ser un lujo. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)
Zapatero, un oficio muy recurrido en Cuba, donde un par de zapatos puede ser un lujo. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)

Pero no aquí. En el patio interior de una vieja casa de La Habana Vieja, entre vigas que sujetan precariamente la estructura del edificio y bajo la mirada descarada de un gato, Luis las deja como nuevas a base de fuego, agua y pulidora.

Candela para el "churre"

"Es una manera de luchar, de buscarse la vida honradamente y de ayudar al pueblo que no se puede comprar muchos calderos, la economía no da pa' tanto", cuenta a Efe riendo mientras da "candela" (fuego) a una olla boca abajo para desprender la grasa y suciedad incrustadas tras años de uso. "Para que suelte el churre", acota.

Después del fuego, "el agua fría le da la claridad y de ahí pasa a la máquina donde le damos el pulido, el brillo. Y quedan como nuevas", asegura sobre un proceso que dura una media hora y requiere de enorme destreza para evitar quemaduras por las potentes llamas que salen del fogón.

"Las cosas ya no se hacen como antes", opina sobre el menaje de cocina, que cuanto más nuevo, más riesgo tiene de derretirse sobre los fogones cuando se lo llevan para limpiarlo "porque es un aluminio malo y fino".

El menaje y los enseres del hogar son muy preciados entre los cubanos, y difíciles de conseguir. El progresivo deterioro de las diferentes industrias manufactureras de la isla ha hecho que la producción local esté cada vez más ausente de los estantes de los comercios, reemplazada por productos importados caros y de cuestionable calidad.

La grave crisis que atraviesa Cuba ha agravado el desabastecimiento intermitente que siempre ha sufrido el país caribeño.

La gente espera ser atendida en un taller privado de reparación de electrodomésticos, en La Habana. (Yamil LAGE / AFP)
La gente espera ser atendida en un taller privado de reparación de electrodomésticos, en La Habana. (Yamil LAGE / AFP)

El Estado tiene el monopolio de los comercios y por la escasez de divisas, que ha mermado su capacidad de importar productos, hoy no es capaz de responder a la demanda de un sinfín de artículos cotidianos, desde bombillas hasta paraguas.

Durante años y sobre todo en la última década, el mercado negro ha cubierto estas carencias. Pero en este momento debido a la pandemia del coronavirus hay vigente una severa limitación de vuelos que afecta precisamente a los países a los que habitualmente viajan cientos de cubanos -conocidos como "mulas"- para comprar los productos que revenden en la isla, como México o Panamá.

Las siete vidas de un encendedor

Otro ejemplo clásico de reutilización hasta el infinito son los encendedores o mecheros, llamados en Cuba "fosforeras".

Las manos de Marcel Lescan, de 43 años, siempre están en movimiento. Es el "rellenador de fosforeras" de La Copa, una concurrida zona comercial del barrio de Miramar, en el oeste de La Habana.

Allí tiene Lescan su carrito, en el que trabaja resguardado por un parasol y ofrece servicios que van de los 5 a los 25 pesos (entre 20 centavos y un dólar) e incluyen el rellenado de gas, cambio de la piedra o diferentes arreglos del mecanismo.

Un encendedor en Cuba puede tener muchas vidas. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)
Un encendedor en Cuba puede tener muchas vidas. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)

"Para estas cosas hay que nacer. Ahora yo pongo un ingeniero mecánico aquí y él no me hace todas estas cosas, ni sabe por dónde se va el gas, yo de solo ver y tocar la 'fosforera' sé lo que tiene", asegura este profesional mientras se fuma un cigarrillo sin que parezca preocuparle la posibilidad de salir volando por la cercanía de los envases de gas líquido desplegados en su mesa.

Su encargo más habitual es rellenar o reparar los clásicos encendedores no reutilizables, una tarea que él, por supuesto, realiza sin problemas.

Y como estos, un sinfín de artículos que en otros lugares son desechados cuando se rompen, en Cuba reciben una segunda oportunidad.

Entre ellos están los preciados paraguas o sombrillas, que en la isla se usan todo el año ya sea para protegerse de la lluvia tropical o amortiguar los rayos del despiadado sol caribeño.

Una mujer trabaja en su taller de reparación de espejuelos, a la entrada d esu vivienda, en La Habana. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)
Una mujer trabaja en su taller de reparación de espejuelos, a la entrada d esu vivienda, en La Habana. (REUTERS/Desmond Boylan/Archivo)

También los "espejueleros", que reparan con destreza las monturas de las lentes. En tiempos normales las monturas y cristales graduados son una de las cosas que los emigrados envían para ayudar a sus familiares en Cuba, pero la limitación de los vuelos también ha afectado a esos "paqueticos" con productos básicos.

O los reparadores de muelles de colchones, sin olvidar los muchos otros negocios en los que un cartel proclama que "se arregla de todo".

Cubanos organizan caravana "Patria y Vida" en Canadá

Cubanos en Canadá harán una caravana en contra de la dictadura este 7 de marzo

Cubanos residentes en Canadá convocaron a la Caravana “Patria y Vida” este 7 de marzo hacia los consulados del régimen cubano para apoyar a quiénes luchan contra la dictadura dentro de la isla.

La Caravana “Patria y vida” se realizará en la ciudad de Toronto y en la de Montreal y ambas tendrán como objetivo llegar al consulado cubano.

Cubanos en Canadá harán una caravana en contra de la dictadura este 7 de marzo
Cubanos en Canadá harán una caravana en contra de la dictadura este 7 de marzo

El punto de encuentro de la caravana en Toronto será 1000 Gerrard St E, Toronto, ON, M4M 3G6, mientras que la de Montreal será en 4912 Rue Jean- Talon O, Montoreal QC H4P1W9. Ambas tienen como destino final los consulados de Cuba.

La hora de encuentro es a la 1:00 de la tarde en cada uno de los respectivos puntos de encuentro.

Cabe destacar que el nombre de la caravana hace honor a la canción interpretada por Gente de Zona, December Bueno, Yotuel, Maykel El Osorbo y Funky, estos dos últimos radicados en la isla.

La receptividad de la canción ha sido inmensa, con más de 3 millones de vistas en YouTube. Por su parte, el régimen ha reaccionado de la peor manera reprimiendo a cualquiera que la escuche o escriba el lema que nació para contrastar la vieja frase de la dictadura “Patria o Muerte”.

María Elvira Salazar a los demócratas: lo que "tienen que enviar es una carta exigiendo el fin de la represión"

La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, republicana por Florida.

La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, republicana por Florida, criticó a los demócratas por una carta en que piden quitar sanciones a la dictadura cubana cuando, en sus palabras, lo que tendrían que pedir es el fin de la represión en la isla

Salazar escribió textualmente este jueves en su cuenta de Twitter “Algunos demócratas han enviado una carta pidiendo que le quiten sanciones al régimen Castrista. ¡Cuando tienen que enviar una carta exigiendo el fin de la represión al Movimiento San Isidro, la liberación de todos los presos políticos y la libertad del pueblo de #Cuba!”

La cogresista por el distrito 27 de Florida agrega en un video que esa carta lo único que demuestra es que los demócratas son ignorantes y que no saben para nada lo que está pasando en la isla de Cuba.

Matizó Salazar que pensando bien es posible que esos representantes demócratas tengan buenas intenciones pero desconocen lo humillado que está el pueblo cubano y las canalladas que el régimen comete a diario contra los artistas de San Isidro y las Dmas de Blanco.

Un grupo de 80 demócratas de la Cámara de Representantes instaron el martes al presidente Joe Biden a derogar las sanciones de Donald Trump contra el régimen comunista de Cuba y retomar una política de acercamiento.

Los congresistas instaron al presidente a firmar una orden ejecutiva "sin demora" para poner fin a las actuales restricciones de viajes y remesas. También pidieron que Washington restablezca al personal de su embajada en La Habana y retire a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Poco antes representantes republicanos habían instado a Biden a reconocer la amenaza que representa el régimen comunista de Cuba e implementar una política consecuente con ello.

La iniciativa de los republicanos pide al presidente de EEUU que implemente una política que responsabilice a Cuba por sus abusos sostenidos en materia de derechos humanos y su apoyo a los regímenes autoritarios.

"No es el momento de concesiones al mismísimo régimen que sigue encarcelando, haciendo pasar hambre, asesinando y oprimiendo sistemáticamente al pueblo de Cuba", escribió en su momento la cubanoamericana Salazar.

Días atrás, el senador cubanoamericano Bob Menéndez, demócrata por New Jersey, sumó su voz a la de legisladores republicanos de origen cubano, prominentes figuras del exilio y a la de un grupo de opositores desde la isla, que alertaron al presidente Biden sobre el peligro de un acercamiento con Cuba sin exigencias al régimen.

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