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Contra la censura

Amnistía Internacional desentraña la censura oficial a la Internet en Cuba

Un hombre se conecta a internet en un punto Wi Fi en Cuba.

Amnistía Internacional mostró este martes preocupación por la política de censura a la Internet impuesta por el gobierno cubano.

El grupo se basa en un reciente estudio desarrollado por el Observatorio Abierto de Interferencias en la Red (OONI, por sus siglas en inglés) entre mayo y junio de 2017 en el cual se investigaron 1.458 sitios web desde ocho ubicaciones de La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba.

A continuación publicamos íntegramente el reporte de Amnistía Internacional:

La paradoja de Internet de Cuba: El control y la censura de Internet hacen peligrar los logros de Cuba en materia de educación

Maribel (nombre ficticio) era subdirectora de una escuela primaria estatal de Cuba, donde trabajaba y había ascendido con rapidez desde que se graduó.

Antes de perder su empleo debido al activismo político de su esposo, prohibido en la práctica en Cuba, le redujeron el salario a la mitad.

¿Cuál fue la excusa? Había pedido a sus alumnos y alumnas que buscaran información en Internet para una lección de historia. Y uno de ellos usó la Wikipedia.

“Al niño se le dice que a la Wikipedia no lo pueden utilizar, porque todo lo que dice la Wikipedia es mentira [...] que lo que está escrito en el libro de historia de Cuba eso es el contenido que el niño tiene que aprender. El niño no tiene que buscar otra cosa”, nos dijo cuando la conocimos en la ciudad fronteriza mexicana de Tapachula este año.

Según la UNESCO, Cuba tiene una de las poblaciones más educadas del hemisferio. Las campañas de alfabetización son fundamentales en las políticas del país desde la revolución, y su encomiable sistema educativo sigue recibiendo grandes inversiones. Pero los decenios de censura fuera de Internet, y el aparente deseo de seguir restringiendo la libertad de expresión y el acceso a la información con un modelo de censura en Internet hacen peligrar los históricos avances de Cuba en materia de educación.


El modelo característico de Cuba de censura de Internet

La prohibición, contenida en la Constitución de Cuba, de los medios de comunicación privados independientes no tiene parangón en Latinoamérica. Mientras el panorama de los medios de comunicación independientes se va transformando, según un reciente informe del Comité para la Protección de los Periodistas, la nueva generación de periodistas independientes trabaja en un entorno jurídico poco claro y bajo la amenaza constante de las detenciones arbitrarias. Además, sufre importantes limitaciones para acceder a Internet. Un medio pionero en este tipo de periodismo de investigación y comentarios de noticias es 14ymedio, un diario independiente en línea.

El sitio web de 14ymedio es uno de los que figuran como bloqueados según un informe publicado el 28 de agosto por el Observatorio Abierto de Interferencias en la Red (OONI, por sus siglas en inglés). Con el uso de aplicaciones de código abierto (disponibles públicamente), OONI ha recogido mediciones de la red de más de 200 países de todo el mundo. Su objetivo es reunir datos sobre el uso de la censura en Internet y evaluar cómo funciona —o no funciona— Internet en un país determinado.

La meta de OONI es aumentar la transparencia y suscitar debates públicos sobre la legalidad y la ética del control de la información, y no hacer valoraciones políticas sobre lo que ve.

Entre mayo y mediados de junio de 2017, OONI sometió a examen 1.458 sitios web desde ocho ubicaciones de La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba. La lista agrupaba los sitios web en 30 categorías generales. De ellos, 1.109 eran sitios internacionales incluidos en su mayor parte en una lista estandarizada que la organización usa en todo el mundo para OONI-probe (su aplicación para analizar la censura), entre los que figuran destacados sitios convencionales de interés general, como Facebook y Twitter. Los 349 sitios restantes eran más específicos del contexto cubano.

Del total de sitios examinados, OONI encontró 41 bloqueados (OONI examina únicamente una pequeña muestra, por lo que es probable que estén bloqueados muchos más sitios que no examinó).

Todos los sitios bloqueados tenían algo en común: Expresaban críticas al gobierno cubano, trataban de asuntos relacionados con los derechos humanos o tenían relación con herramientas de elusión (técnicas para sortear la censura). El bloqueo de sitios de Internet con el exclusivo fin de limitar las críticas políticas y restringir el acceso a la información es —naturalmente— contrario al derecho internacional de los derechos humanos y una violación del derecho a la libertad de expresión.

Pero este tipo de bloqueo no se produce solo en la web en Cuba. Según 14ymedio, Cubacel —la red nacional de telefonía móvil— censura los mensajes de texto SMS que contienen las palabras “democracia” y “huelga de hambre”. Al parecer, cuando el artista de grafitis y ex preso de conciencia Danilo Maldonado estaba en prisión, en enero de este año, por haber escrito las palabras “Se fue” en una pared tras la muerte de Fidel Castro, se bloquearon también los mensajes de texto que contenían las palabras “El Sexto” (su nombre artístico).

Según OONI, el bloqueo de la página web se hace de forma “encubierta”. Cuando una persona intenta acceder a un sitio bloqueado, es redirigida a una página de bloqueo sin ninguna explicación del motivo por el que no se puede acceder al contenido. Esto hace que al usuario le resulte difícil saber si está experimentando la censura en Internet o se trata de algún tipo de fallo o error transitorio de la red al cargar la página.

Skype está también bloqueado en Cuba, aunque se usa un tipo distinto de tecnología. Para OONI era algo “bastante interesante” que no se ve a menudo, aunque han visto algo parecido en China. Según esta organización, el gobierno o ha comprado una tecnología sofisticada, o cuenta con personas capacitadas para llevar a cabo el bloqueo.

Por si tienen curiosidad, tiene que ver con un paquete de reinicio sobre el que pueden leer más en el informe completo de OONI. Para quienes no están versados en tecnología y los usuarios, el efecto percibido es que Skype funciona muy mal: la mayor parte del tiempo no se puede entrar en la cuenta ni enviar mensajes ni ver la lista de contactos. Pero, según OONI, esto es “claramente intencionado”. Y el bloqueo no lo hace Skype, sino desde servidores que están probablemente en el país.

Los medios de comunicación llevan tiempo informando que la empresa china Huawei proporciona los servicios de infraestructura que crean la red troncal de los puntos de acceso a Internet y a las conexiones wifi en Cuba. A tenor de lo que ha detectado dentro de Cuba, OONI dice que resulta evidente que contratistas chinos desarrollaron el software y las interfaces que se emplean para los portales de acceso a las conexiones wifi, pues encontraron trazas de código chino. Aunque sería lógico que el gobierno obtuviera los equipos para la censura del mismo proveedor encargado de desplegar la infraestructura de Internet en Cuba, Amnistía Internacional no ha visto evidencia que indique que sea así.

A pesar de ello, hay muchos sitios web y aplicaciones de uso generalizado que no están bloqueados, como WhatsApp. O Facebook. O, desde luego, la Wikipedia.

La gran pregunta es: ¿por qué no?

Bueno, por ahora, parece que el gobierno no necesita utilizar sistemas sofisticados de bloqueo y filtrado.

El sistema dual de Internet

Igual que tiene dos monedas, Cuba tiene un sistema dual de Internet: Una Internet global, inasequible para la mayoría de la ciudadanía cubana y su propia intranet, más barata y sometida a una estricta censura.

El gobierno cubano controla toda la infraestructura de las comunicaciones del país (hasta 2008, prohibió la propiedad de equipos informáticos y de DVD). Hace tiempo que las autoridades consideran que Internet es un “caballo de Troya” de la infiltración estadounidense, y culpa constantemente de la deficiente conectividad al embargo de Estados Unidos.

Desde la normalización de relaciones promovida por el gobierno de Obama, y tras los cambios de política que han abierto posibilidades para que las empresas de telecomunicaciones estadounidenses operen en Cuba, este argumento es menos creíble. Y aunque el giro de 180 grados de la retórica política del presidente Trump permite a las autoridades cubanas recuperar esta excusa, la política estadounidense sobre Internet sigue sin sufrir grandes cambios.

En cambio, en los últimos años, el gobierno de Cuba ha dado prioridad a la “informatización de la sociedad” Pero esa informatización, afirma, ha de “garantizar la invulnerabilidad de la Revolución, la defensa de la cultura y del socialismo sostenible que construye nuestro pueblo”.

El gobierno ha fijado también unos objetivos ambiciosos. En una estrategia de 2015, declaró, entre otras cosas, que para 2020 se conectaría al 50% de los hogares. También afirmó que, para 2018, estaría conectado el 100% de las entidades del Partido Comunista, los órganos del Estado, las instituciones bancarias y algunas empresas. Para 2002 se alcanzaría el 95% de la conectividad de banda ancha en los centros educacionales y de la salud y en las instituciones científicas y culturales.

Sin embargo, el progreso avanza con lentitud. En 2014, el proveedor nacional de telefonía móvil lanzó Nauta, un servicio de correo electrónico móvil que permite el envío de correo electrónico a través de la empresa estatal. En marzo de 2015, el gobierno aprobó la primea red pública de wifi en La Habana, y desde entonces ha abierto cientos de puntos de acceso en toda la isla. Las conexiones a Internet desde los hogares se legalizaron en un programa piloto que no se inició hasta diciembre de 2016. Google Global Cache también instaló servidores en la isla para acelerar el acceso a su contenido en diciembre del año pasado.

Pero mientras las autoridades cubanas continúan con la estrategia de informatización, el gobierno sigue reticente a acabar con los programas de censura. En su lugar, ha desarrollado una Internet nacional —una especie de intranet— parecida a las que existen en los centros de trabajo o las escuelas de los países conectados. Mientras tanto, a 1,5 dólares estadounidenses la hora, el coste de acceder a la Red mundial sigue siendo prohibitivo para la mayor parte de la ciudadanía cubana, que gana un salario mensual medio de 25 dólares estadounidenses y que casi sólo utiliza para hablar con miembros de la familia y amistades de la diáspora.

Los cálculos sobre la penetración de Internet varían entre el 5% y el 40% (dependiendo de la fuente), pero de este porcentaje, es probable que muchos sólo accedan a la intranet controlada por el gobierno, no al Internet global. Y, lo que resulta interesante, los precios de la intranet están bajando.

¿Qué quiere decir esto en la práctica?

Quienes acceden a la Internet nacional reciben una información seleccionada por el gobierno y sometida a una estricta censura. EcuRed, una especie de versión cubana de la Wikipedia —una enciclopedia cubana online—, por ejemplo, difama a quienes defienden los derechos humanos. En el artículo dedicado a Laritza Diversent Cambara, abogada de derechos humanos a quien Estados Unidos acaba de dar asilo junto con otros 12 integrantes del Centro de Información Legal (CUBALEX), es calificada de “mercenaria anticubana” y su organización, de “subversiva”.

Si buscas a Yoani Sánchez, fundadora de 14yMedio, es calificada de “cibermercenaria” por EcuRed.

Ted Henken, profesor asociado de Sociología del Baruch College, especialista en Cuba que ha publicado numerosos estudios sobre el panorama de los medios de comunicación y de Internet en este país, dice: “Para la mayoría de los cubanos, la intranet es un chiste, porque sólo es una versión de (la propaganda) que llevan recibiendo 50-60 años, pero en Internet. Está desfasada, los enlaces no funcionan.”

Y aun así, parece que es aquí donde el gobierno cubano quiere invertir.

Hace apenas unos días, en un video aparentemente filtrado, el Primer Vicepresidente Miguel Díaz Canel, quien se perfila como el próximo Presidente, señaló que el gobierno cerraría el sitio web de OnCuba, declarándolo “muy agresivo contra la revolución.” “Y que se arma el escándalo que se quiere armar. Que digan que censuramos. Está bien. Aquí todo el mundo censura, aquí todo el mundo censura,” declaró.

En otros discursos ha hablado según los informes de la necesidad de “perfeccionar nuestra plataforma” —la red nacional— y de desarrollar el trabajo contra los “proyectos subversivos”. También ha promovido la necesidad de aumentar el acceso con fines científicos y educativos, y por razones económicas. Al mismo tiempo, ha hablado de la necesidad de generar contenidos propios cubanos, para poner “los contenidos de la revolución” en Internet.

Pese a los ambiciosos planes gubernamentales de expansión de Internet, muchos cubanos y cubanas como Maribel dicen que sólo disponen de Internet de un modo limitado en entornos educativos. Maribel, al igual que otros conciudadanos suyos, dice que conoce a personas expulsadas de la universidad por acceder a información “no debida”.

Esquivar al “hermano mayor”

Los periodistas, blogueros y blogueras y activistas cubanos no han aceptado sin más estas restricciones. Decenas de proyectos de medios de comunicación digitales emergentes desarrollados por blogueros/as y periodistas independientes (a menudo bloqueados en Cuba) han encontrado formas creativas de conseguir publicar su información en la red global. Hace apenas unos días, 14ymedio publicó un artículo titulado “Recetas para sortear la censura en Internet”.

Mucho se ha escrito también sobre jóvenes y perspicaces cubanos y cubanas que esquivan las dificultades de acceso y la censura con medios creativos para difundir la información. Tal vez la innovación más famosa sea “El Paquete”: series de Netflix, vídeos, música pirateados que se comparten a través de memorias USB portátiles a través de un sistema de distribución que abarca toda la isla. También está Streetnet (o SNET), un sistema de Internet clandestino o pirata creado por jugadores y jugadoras de videojuegos.

Pero aunque estas innovaciones populares y espontáneas son emocionantes, el contenido de El Paquete o de SNET es puramente convencional, nada político.

“Para sobrevivir, [El Paquete] se porta bien [...] Permanece al margen de políticas que provocarían su cierre [...] Puede que haya muchos más debates sobre Juego de Tronos que sobre la nueva ley electoral”, dice el profesor Henken.

Casi toda la ciudadanía cubana cree que está sometida a vigilancia y a seguimiento en Internet, y que se interceptan sus comunicaciones privadas. “Eso es normal, todo el mundo lo sabe”, es la respuesta habitual. Tras decenios de vigilancia física de los Comités de Defensa de la Revolución (miembros locales del Partido Comunista que colaboran con las autoridades y los organismos encargados de hacer cumplir la ley), es lógico suponerlo.

Si es así o no, resulta difícil de saber. La vigilancia es notoriamente difícil de demostrar. Pero OONI explica algo que quizá no se vea a primera vista. La censura es un resultado, un subconjunto de la vigilancia.

“Cuando censuras Internet, lo que estás haciendo en la práctica es aplicar vigilancia. Para aplicar la censura, primero tienes que vigilar. Tienes que saber a qué accede la gente para después bloquearlo. Dado que vemos que hay censura en Internet (en Cuba), debe de haber también vigilancia”, declaró OONI a Amnistía Internacional.

Y si usted cree que lo están vigilando en Internet, es aún más probable que se autocensure.

Sala de navegación en La Habana.
Sala de navegación en La Habana.

La paradoja de Cuba: La educación censurada

Internet es una herramienta educativa vital en el mundo moderno. Al servir de catalizador de la libertad de expresión, facilita otros derechos humanos, como el derecho a la educación. También proporciona un acceso sin precedentes a fuentes de conocimiento, mejora las formas tradicionales de enseñanza y amplía las posibilidades de intercambio de investigaciones académicas.

La UNESCO y UNICEF han elogiado los logros de Cuba en materia de educación. Todos los años se gradúan en sus universidades estudiantes de toda la región del Caribe, especialmente de Medicina. Y no obstante, los decenios de censura fuera de Internet y este aparente deseo de crear una versión cubana de la realidad cargada de ideología mediante el acceso controlado a Internet los erosionan.

El profesor Henken lo califica sencillamente de “tragedia”.

Muchos observadores predicen que Cuba repetirá el modelo chino de censura. Las conclusiones de OONI —en cierto modo, un “archivo histórico” de cómo es una red en un momento determinado— apuntan sin duda a la posibilidad de que se utilicen sistemas de bloqueo y filtrado más sofisticados en el futuro.

Pero hay otra vía.

Ante la expectativa de que el presidente Raúl Castro se retire en 2018, quien ocupe la presidencia del país tendrá la oportunidad de configurar la función que desempeñe Internet en el futuro de Cuba y en su sistema educativo.

Tras ser expulsada de su trabajo, Maribel recibió finalmente una oferta para fregar suelos en un jardín de infancia. Pero, al igual que hicieron decenas de miles de cubanos y cubanas sólo el año pasado, decidió marcharse de Cuba. Y con ella se llevó la educación que le hizo cuestionar el sistema en el que vivía. Dijo a Amnistía Internacional: “La educación es una constante revolución [...] es un constante cambio. Hay que ir en evolución.”

El gobierno haría bien en escuchar.

[INFORME publicado por Amnistía Internacional]

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Periodista en huelga de hambre encara las regulaciones de salida del país

Guillermo del Sol, periodista independiente, Santa Clara, Villa Clara. (Redes sociales).

Tras 72 horas en huelga de hambre, el periodista independiente Guillermo del Sol confirmó desde la ciudad de Santa Clara que se mantendrá firme en sus exigencias a las autoridades cubanas.

Del Sol inició la medida (inanición y abstención) luego de que su hijo, Adrián del Sol, fuera impedido de viajar el pasado domingo a Trinidad y Tobago como parte de un grupo de la sociedad civil cubana que recibiría allí un taller de adiestramiento.

En entrevista con el programa Cuba al Día, de Radio Televisión Martí, Del Sol explicó a Tomás Cardoso: “Estoy destruido, porque la diabetes es una enfermedad muy agresiva, yo no pruebo alimento sólido desde el sábado en la cena, tampoco estoy tomando agua, me está llevando muy tenso, pero espiritualmente me siento fuerte y sigo adelante”.

Como suele ocurrir ante exigencias parecidas, la policía política se acerca a quienes protestan ante las instituciones civiles o militares contra injusticias o medidas excesivas.

“La metodología que utiliza la Sección 21 de la Seguridad del Estado (denominada también Enfrentamiento al Enemigo) es llevarte hasta las últimas consecuencias. Ellos dicen que la huelga de hambre es verdadera cuando pasa de los treinta días, ellos me van a exprimir hasta el final”, declaró Del Sol, quien ha desarrollado su trabajo en los últimos años fundamentalmente en los audiovisuales.

‘Regulados’, nuevas víctimas del autoritarismo

La Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Artículo 13, especifica: “1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado; 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país”.

La Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) del Ministerio del Interior se ocupa de los trámites de emisión de pasaportes, así como de informar qué ciudadanos quedan regulados bajo la reforma a la Ley No. 1312 – Ley de Migración de Inmigración, puesta en vigor en enero de 2013.

El Decreto-Ley 302 del 11 de octubre del 2012, que recoge la flexibilización de la anterior ley migratoria (eliminación del Permiso de Salida o Carta Blanca), también incluye lo que inicialmente denominaron “un grupo minoritario de personas” y que están sujetas a regulaciones especiales para su salida del país.

Entretanto, el Instituto Patmos, con representación en Cuba y Washington, acaba de actualizar su lista de cubanos ‘regulados’, a los que les impiden salir del país.

El pastor Mario Félix Lleonart Barroso, de Patmos y residente en el estado norteamericano de Maryland, ha divulgado una lista de 130 ciudadanos cubanos a los que las autoridades les impiden sus salida del país, en ocasiones, sin explicación alguna.

“Ya la hemos estado enviando a diferentes instituciones y personalidades de los más altos sectores de poder en el mundo”, explicó Lleonart.

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La lista inició en 2018 con apenas 52 nombres, y se ha duplicado. Recientemente un grupo de 287 cubanos enviaron una carta abierta al senador estadounidense Patrick Leahy, crítico de la política de Donald Trump sobre los viajes a la isla, en la que le informaron de unos 300 casos a los que les han impedido salir de Cuba.

[Con entrevistas de Tomás Cardoso para Radio Televisión Martí]

Boris González Arenas y el reto de hacer periodismo en el "ecosistema perverso" del castrismo

El periodista independiente Boris González Arenas es arrestado en medio de la Marcha por los derechos LGBTI en La Habana, el 11 de mayo de 2019. Foto: AP.

Ante la arremetida contra la prensa independiente en Cuba, Radio Televisión Martí inicia una serie sobre los rigores de ejercer en la isla uno de los oficios más peligrosos del mundo. ¿Qué sucede cuando alguien hace uso del derecho a la libertad de expresión por medio del periodismo no oficialista?

Boris González Arenas es colaborador habitual de Diario de Cuba. Desde La Habana sus artículos de opinión, reportajes y entrevistas han permitido visibilizar a la sociedad civil independiente. Por esta razón ha sido detenido, maltratado física y verbalmente y puesto en la mira de la policía política.

En su caso, ¿cuánto ha influido el hostigamiento policial y la propaganda gubernamental contra su labor en la estabilidad de su familia o la relación con vecinos y amistades más cercanas?

Lo primero que te especifico es que te voy a hablar como opositor que hace periodismo. Para mí el servicio público es una acción instintiva y una de las razones de mi oposición al castrismo es porque me priva del derecho a participar de la política de mi país. Se podría decir “si fueras castrista podrías hacer política” pero eso es un error. En Cuba no se hace política, ni como castrista ni como anticastrista. Los que deberían hacer política en Cuba son funcionarios que no se deben a sus electores, sino a quienes los designa en sus puestos y les pagan.

Cuando un opositor o cualquier miembro de la sociedad civil manifiestan su independencia, de inmediato comienza un sistema de asedio que tiene, como rasgo más miserable, su naturaleza delincuencial e inmoral.

En Cuba no se hace política, ni como castrista ni como anticastrista

Casi te puedo describir el esquema, porque lo conozco por mi trabajo de investigador periodístico y porque lo he sufrido como persona. Se busca volcar tus entornos sociales contra ti. Familia, trabajo, asociaciones, instituciones oficiales, todas son objeto de observación para analizar su potencial de agresión hacia el opositor. Un maestro puede señalar a tu hijo para ser analizado por su indisciplina a cualquier nivel, primario, preuniversitario o universitario. Un médico puede darte un diagnóstico falso de una enfermedad que no padeces, un abogado mentirte sobre la naturaleza de tus derechos. Tus compañeros de trabajo te pueden descalificar para continuar en el empleo. Mientras te escribo esto me vienen a la mente muchas personas que han sufrido estos agravios además de mí.

Personalmente te comento algunos actos. El pasado 11 de mayo de 2019 fui arrestado por participar en la marcha contra la homofobia primero, cubrir el evento para Diario de Cuba después y protestar, por último. Se me amenazó sobre las consecuencias que mi actividad tendría para mi familia. No era, claro, la primera vez. La amenaza hacia la familia de tan seguida se hace natural.

En agosto de 2018 me arrestaron frente a mi hijo, cuando salía con él a jugar fútbol, para amenazarme con que no me dejarían salir a Brasil a ver a mi papá enfermo que falleció siete meses después –amenaza que no se cumplió. Ese día pasé una noche en la prisión y para liberarme me pusieron primero una multa.

Ya antes, en el 2017, durante otro arresto, mi hijo pasó con mi esposa frente a mí, y entre ambos logramos disimular la situación y que él no se percatara –o sea, yo sé lo que es la estrategia del protagonista de “La vida es bella” para disimular la crudeza del internamiento fascista.

La policía arrestó a Boris González Arenas, periodista independiente y activista de la sociedad civil.
La policía arrestó a Boris González Arenas, periodista independiente y activista de la sociedad civil.

Varias veces han rodeado mi casa para impedir que salga ni entre nadie. En el 2017 hicimos una conferencia de prensa en mi casa. La policía llegó a primera hora de la mañana para llevarme, supuestamente por una denuncia sobre mí hecha al jefe de sector. No accedí sin una orden de arresto y entonces fueron a buscarme los paramilitares que dirigían el juego. Filmé a los policías, pero cuando fui a filmar al paramilitar corrió por los portales para evitar ser filmado. Finalmente no me llevaron e hicimos la conferencia de prensa, pero antes y después de la conferencia (durante la conferencia se escondieron) rodearon mi casa.

Los dispositivos policiales escandalizan siempre al barrio, sobre todo a quienes no me conocen. Pero vecinos de toda la vida disminuyen sus intercambios conmigo y disimulan las visitas que les hacen. Son contados los vecinos que me manifiestan las visitas de que han sido objeto y los hay que aceptan realizar labores de vigilancia sobre mí. Algunos de ellos tienen a sus hijos viviendo en Estados Unidos y Europa.

En enero de 2015 fui expulsado de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, de donde además soy egresado. La acción fue coordinada por Jerónimo Labrada, que fungía como director general entonces, de manera subrepticia. Convocó a mis colegas de trabajo para realizar una expulsión colegiada. Negó todo el tiempo que la acción fuera inducida por los paramilitares castristas, aun cuando yo acababa de ser liberado luego de cinco días de secuestro e incomunicación. Hasta el día antes no solo había sido mi colega, sino que reconocía mi trabajo y dedicación docente.

Los cuadros de dirección cubanos son escogidos por su servilismo y Jerónimo Labrada es la demostración más vívida que he tenido de ello. Pero lo mismo te podrán decir muchos otros. Oscar Casanella de Luis Curbelo Alfonso, director del Hospital Oncológico; Yanelys Núñez de Luisa Campuzano, directora de la revista Revolución y Cultura; Omar Everleny Pérez Villanueva de Gustavo Cobreiro, ex rector de la Universidad de La Habana, y más recientemente Omara Isabel Ruiz Urquiola de Sergio Luis Peña Martínez, director del Instituto Superior de Diseño (ISDi). Todos fueron expulsados alegándose medidas administrativas diversas y encubriendo la saña de los paramilitares castristas.

La represión y el miedo se han filtrado a nuestra cultura

Otro acto de acoso es la citación de familiares y amigos muy cercanos. Con documentos falsos y falsas razones, que encubren el interrogatorio paramilitar que se desarrolla cuando llegan a las oficinas oficiales.

La represión y el miedo se han filtrado a nuestra cultura y las personas legitiman los antivalores como manera de vivir con cierta tranquilidad. De tal modo la deslealtad, la traición y la delación llegan a ser prácticas cotidianas que las personas pueden realizar sin perder el sueño.

Es un acoso que dificulta la vida, pues no solo existe el acoso real, sino todas las medidas que tienes que tomar entonces para cuidarte, cuidar a tu familia y amigos. Y el peligro que generes una obsesión por la persecución que pueda desencadenar en enfermedades nerviosas. Conozco casos así y es triste.

¿Qué obstáculos legales o impuestos por la Seguridad del Estado ha debido sortear en su intención de hacer periodismo? ¿Cuánto cree que ha influido esta hostilidad en su obra periodística?

Los legales son diversos. El no reconocimiento de nuestra labor ya es uno fundamental. Eso, apoyado por lo ilegal que supone las detenciones, secuestros, violaciones a nuestra integridad y encarcelamiento, como es el caso de Roberto Jesús Quiñones Haces, convierten al periodista independiente en un hombre que asusta. La generalización del miedo produce el triste espectáculo de ver padres y madres que renuncian a exponer los casos de sus hijos, muertos lo mismo por prácticas médicas irresponsables, que por afecciones no atendidas en prisiones. Que renuncian a reivindicar a sus hijas, violadas y tratadas como indisciplinadas por sus colegios, por no contrariar el aparato gubernamental que protege la impunidad de los maestros o el de un hijo abusado sexualmente en alguna institución estatal, cuya denuncia ayudaría a enfocar las prácticas de extorsión sexual en el funcionariado castrista.

El castrismo sabe que lo mismo quitándote un teléfono móvil que un paquete de pollo de un congelador, te produce un daño significativo

Cuando de manera tan sistemática tropiezas con el miedo a la denuncia por parte de padres y madres, cuando se llega a este nivel, has llegado a uno de los peores espectáculos que puedes querer ver en tu vida.

El otro espectáculo lastimero es el de la comunidad de abogados reunida en la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, tratándote como culpable por realizar una denuncia, engañándote con argucias legales, quienes te deben defender o evadiendo sus obligaciones contenidas en leyes y reglamentos.

Y, por supuesto, la carencia material. Soy un convencido de que la miseria le es consustancial al castrismo. Y los periodistas lo sufrimos como el resto de los cubanos. En nuestro medio se sufre por la necesidad de equipamientos de grabación, filmación, registro, almacenamiento, espacio, que son imprescindibles a nuestro trabajo. No en balde se producen las requisas disfrazadas de registro legal, para privar al periodista de su equipamiento por lo difícil que es su reposición. El castrismo sabe que lo mismo quitándote un teléfono móvil que un paquete de pollo de un congelador, te produce un daño significativo. José Díaz Silva, líder opositor, ha sufrido allanamientos despreciables, pero entre los periodistas los han sufrido Rudy Cabrera Arcia, José Fornaris, Osmel Rodríguez Álvarez, y otros más.

Ha influido en mi obra periodística en la radicalización del compromiso, en aumentar el énfasis en los temas que rodean la precariedad de nuestro ordenamiento jurídico, nuestro sistema de administración legal y el régimen de prisiones. Eso ha sido, por decirlo de algún modo, una de las especializaciones a las que he llegado, no estaba en el origen de mi actividad como opositor.

Es un dilema ético, del cual no pretendo tener una solución ni la mejor respuesta, el decidir dirigir la mirada hacia una tupición, un ómnibus roto o un espectáculo cultural, mientras se le administra, con perversión tan detallada, la muerte a Xiomara Cruz, Dama de Blanco y miembro de la Unión Patriótica de Cuba. Duele cada segundo y estoy convencido que, si algún día pierdo el sentido de culpa por no haber hecho más, habré perdido parte de mi humanidad.

Uno de los objetivos de la censura y otros mecanismos represivos es atemorizar al comunicador independiente o alternativo para disuadirlo de realizar su labor. ¿Ha sentido miedo? ¿Puede describir algunas de estas situaciones?

Creo que el aspecto más intimidante de este trabajo no es la acción represiva en sí, sino la vida cotidiana. El día a día. El seguimiento paramilitar, los carros que arrancan cuando tú sales de la casa, los hombres que se ponen en movimiento cuando tú pasas a su lado, las noticias de agravios sufridos por tus colegas, las rupturas extrañas de tu vehículo cuando estaba parqueado, la “pérdida” de bienes dentro de tu casa, las cerraduras que de pronto empiezan a abrir mal, las mascotas que mueren envenenadas, el vecino que deja de saludarte o te sigue con la mirada. Ese “ecosistema” perverso que el castrismo administra con la certeza de que es tan lacerante como acciones que a primera vista parecen más violentas o vejatorias y que cualquier opositor o periodista te podrá detallar con precisión dolorosa.

En mi caso he sido detenido en numerosas ocasiones, dentro de una celda se agradece que la reja sea de barrotes, que puedas ver a través de ella, que fluya alguna corriente de aire, que entre luz exterior, que no haya hacinamiento, que el baño esté decentemente limpio, que los policías se comporten con decencia. He experimentado las dos variantes en cada uno de esos aspectos. Me sorprenden y admiro los que han estado meses en celdas de aislamiento, por eso no me quejo. Me reservo calificar las historias de Ángel Moya, Mario Alberto Hernández Leyva y Rolando Ferrer Espinosa sobre la vida en una celda de castigo. A todos los he entrevistado y no puedo hacer otra cosa que admirarlos.

El castrismo es exitoso en su estrategia de invisibilizar su represión

Estuve preso un día en Pinar del Río, pasé la noche en una celda con otras dos personas, sin ventana y con la reja tapiada. Para mí fue poco tiempo, pero para los que estaban allí conmigo, un sonido, alguien que pasaba, una reja que se abría, eran suficientes para ir a mirar por los huequitos que quedaban entre las planchas de metal, para tener algún contacto con el afuera, comunicarse con un conocido, enterarse de algo. Si me hubieran dejado más días yo hubiera estado igual. Allí, a excepción de algún que otro, los policías y los oficiales de prisiones sabían pasar de la cara más humana a una expresión inmunda con una facilidad sorprendente, sorprendente para mí, claro. Solo como anécdota: en Viñales, Pinar del Río, fui arrestado con violencia, las esposas me las cerraron de un modo que luego por varios días tuve calambres en los dedos de la mano derecha, fui golpeado en la estación de la ciudad de Pinar del Río, fui expulsado al día siguiente de la provincia y llevé conmigo una multa por “asedio al turista”. Eso es castrismo.

"No fue posible viajar. El castrismo bloquea nuestra salida, como por seis décadas ha bloqueado nuestra libertad", denunció en Facebook Boris González Arenas.
"No fue posible viajar. El castrismo bloquea nuestra salida, como por seis décadas ha bloqueado nuestra libertad", denunció en Facebook Boris González Arenas.

Ante la presión del Estado para silenciar a las voces discordantes –y la prensa independiente es una de las más constantes-, ¿por qué insiste en dedicarse a una de las labores más peligrosas que se llevan a cabo en países en dictadura?

Hoy por hoy ya dudo de por qué comencé a hacer esto. Las motivaciones iniciales se borran con el tiempo y las actuales parecen haber estado ahí siempre. Pero no es así. Cuando comencé en la oposición no sabía nada de legalidad y estaba mal informado sobre el alcance de la represión. El castrismo es exitoso en su estrategia de invisibilizar su represión, es una combinación de -hablando en términos de mercado- reducir al mínimo la oferta de información y su demanda.

Para mí se trata hoy de que conozco, lo he sufrido en mí y mis allegados y lo he sufrido en mis amigos y colegas. Solo para citarte algunos nombres cuyas agresiones he vivido con especial dolor, ahí están Julio Alfredo Ferrer Tamayo, Berta Soler, César Iván Mendoza Regal, Doraisa Correoso Pozo, Ariel Ruiz Urquiola, Mario Alberto Hernández Leyva y en este momento se trata de Xiomara Cruz, Maykel “El Osorbo” y Roberto Jesús Quiñones Haces. Y esos, te repito, son un puñado.

Una vez que eres un archivo vivo de ese trozo de historia nada ni nadie te puede hacer virar la espalda. La solución es muy simple y se reduce a una frase, “dejar de reprimir a los cubanos”.

Aunque no me lo preguntes tengo que agradecer el apoyo de mi familia, de mi esposa, mis hijos, su mamá y mis padres, hermanos y tantos amigos; los antiguos que no se despintaron, y los nuevos, todos sumamente coloridos e imprescindibles.

El borroso futuro de SNet

Un cubano se conecta a internet desde su celular en un punto WIFI de La Habana. (AFP).

Los defensores de la red inalámbrica SNet han expresado en las redes sociales su descontento con un acuerdo alcanzado con el Ministerio de Comunicaciones de Cuba (MINCOM), que no satisface sus demandas.

Ernesto de Armas, uno de los usuarios de la red, expresó frustración y pesimismo. "Me duele decir que esta tarde nos llegaron noticias falsas a Snet sobre los últimos acuerdos entre en Mincom-Snet. Esto ha sido un duro golpe, no solo para mí, sino para cientos de usuarios, quizás miles, que escucharon estas noticias con emoción y esperanza".

"Es muy sencillo, las actuales resoluciones 98/2019 y 99/2019 emitidas por el MINCOM impiden la existencia de redes malladas y ya dijeron bien claro que NO HARAN CONCESIONES", explicó De Armas.

El usuario lamentó esta decisión y recalcó que Snet es una comunidad, "todos nos apoyamos y NO HACEMOS DAÑO A NADIE NI DEJA A NADIE DESAMPARADO y simplemente no podemos existir con estas legislaciones".

"Reclamamos nuestro derecho a existir, no estamos hablando de una entidad terrorista ni de una organización criminal, ESTAMOS HABLANDO DE UNA INICIATIVA COMUNITARIA que nunca en la vida ha pedido ni un centavo de subvención estatal, una iniciativa con, cuanto menos, 12 años de existencia, una iniciativa sana, saludable, que no representa un peligro para la seguridad nacional, una iniciativa de los JÓVENES CUBANOS", afirmó.

"Bajo estas condiciones no podemos entendernos, no defendemos ninguna postura política determinada, ni siquiera estamos involucrados en temas políticos, solamente defendemos NUESTRO DERECHO A EXISTIR y eso no nos lo puede negar nadie", dijo De Armas.

No obstante, también dijo que SNet no desaparecerá. "Finalmente diré muy claro que no vamos a dejar que nos destruyan, vamos a luchar por nuestro derecho a existir, de manera pacífica y sin quebrantar la ley".

El diario 14ymedio comentó que "El Estado cubano ve en SNet un peligro que debe ser eliminado".

"Esta red es capaz de convertirse en un canal de comunicación alternativo fuera del control del Gobierno", señaló la nota.

Por su parte, la activista y bloguera Regina Coyula, seguidora del fenómeno SNet, expresó pesimismo sobre el futuro de la red inalámbrica.

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El sábado pasado, decenas de personas se dieron cita frente al Ministerio de Comunicaciones para protestar de forma pacífica por la nueva legislación sobre redes inalámbricas, que impide el funcionamiento de SNet. Los usuarios tenían fé en la posibilidad de avanzar en conversaciones este lunes con MINCOM, pero es un objetivo que no se ha logrado.

El CPJ denuncia acoso al periodista cubano Roberto Quiñones

El periodista cubano Roberto Jesús Quiñones Haces. (Captura de video/ADN Cuba)

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) condenó la sentencia impuesta por el tribunal municipal de Guantánamo al periodista y abogado independiente Roberto Jesús Quiñones.

El subdirector ejecutivo del CPJ, desde Nueva York, Robert Mahoney, calificó de vergonzoso que Quiñones haya sido condenado a prisión por no pagar una multa, mientras que los agentes policiales que lo golpearon y lo detuvieron durante días no han recibido ningún castigo".

"Si las autoridades cubanas quieren transmitir una imagen de avance y apertura ante la comunidad internacional, maltratar, encarcelar y multar a un periodista envía el mensaje equivocado", concluyó el ejecutivo.

​Quiñones fue juzgado y condenado el jueves pasado a una pena de un año de cárcel y a una multa por los delitos de resistencia y desobediencia, fallo que podrá apelar antes del 12 de agosto.

El 22 de abril, agentes de la policía habían golpeado y detenido a Quiñones mientras daba cobertura informativa a un juicio de dos pastores que deseaban educar a sus hijos en el hogar, y no en las escuelas del gobierno.

El gobierno de Estados Unidos también ha criticado duramente al régimen cubano por el caso Quiñones, y representantes de la Embajada de Estados Unidos en La Habana visitaron al periodista recientemente en su hogar de Guantánamo.

Bajo arresto artista del movimiento contra ley de censura en Cuba

Artistas del Movimiento de San Isidro, en La Habana, protestan contra la imposición del decreto 349. (Archivo)
René Rodríguez. (Twitter)
René Rodríguez. (Twitter)

Las autoridades cubanas detuvieron el miércoles al artista René Rodríguez, integrante del Movimiento San Isidro, que se opone al Decreto Ley 349, dirigido a limitar la expresión artística en Cuba.

Rodríguez está detenido desde el 7 de agosto en la estación de Aguilera, en el municipio habanero de 10 de Octubre, bajo supuestos cargos de "hurto" en su sede laboral, denunció el movimiento en Twitter.

El movimiento precisa que este viernes la policía y su instructora correspondiente, de nombre Dayana, lo someterán a un proceso de instrucción para determinar si continúa preso o sale bajo fianza.

"René, desde hace varios días, había estado reportando acosos y amenazas en su trabajo, por lo que se vio obligado a solicitar su baja", explica otro de los tuits.

El movimiento afirma que la acusación contra Rodríguez se trata de "una patraña" de la Seguridad del Estado, institución a la que señalan como única responsable y organizadora "de un acto cruel y mentiroso".

En otro de los tuits, los artistas de San Isidro concluyen que "el ataque a uno solo, es un ataque al conjunto, y sabremos defendernos como colectivo para hacer valer nuestros derechos".

El Movimiento San Isidro está integrado por artistas de diferentes disciplinas que buscan que el arte independiente sea reconocido en Cuba, como explica uno de sus miembros en este video promocional.

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