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Derechos Humanos

Abu Duyanah Tamayo: régimen prepara la opinión pública “para algo más grande”

Abu Duyanah (Tomado de su perfil de Facebook)

Niovel Alexander Tamayo nació en 1984, el año de la distopía totalitaria para George Orwell, en Manzanillo, al oriente de Cuba. A los cuatro meses lo llevaron a vivir a casa de su abuela, en el reparto habanero de Siboney, “un lugar muy solitario -dice-, donde viven muchos de los dirigentes del país, con sus familias, y artistas famosos, todos ellos a puertas cerradas, sin mezclarse con el pueblo, y eso de alguna manera contagia a los demás, aunque hay algunas cuadras donde la gente es más sociable”.

Quizá ese ambiente tributó a que la literatura le acompañara desde pequeño, o a escribir un primer poema a los siete u ocho años. “Mi madre escribía, aún lo hace de vez en vez –rememora Tamayo-. Lo que quiero decir es que a ella fue a la primera persona que vi escribiendo, y tuve la suerte de que en casa siempre hubiera libros”.

“Aunque también salía a mataperrear por el barrio, a veces mientras mis amigos de la infancia jugaban yo estaba leyendo –cuenta-. Esto es algo que se repite durante mi vida. Mientras ellos se divierten o entretienen con otras cosas, yo he estado leyendo, aunque cada día leo menos, y ahora más bien lo que hago es releer”.

Con algunos de sus amigos compartía los sueños de ser escritores al crecer. Junto con ellos llegó a casa del narrador Alberto Guerra Naranjo, quien creó un taller literario para ellos. “Aunque tuve varios profesores, incluso pasé por el Centro Onelio de Formación Literaria, con ninguno entendí mejor de qué va la literatura y cómo se hace”, asegura.

“De niño y adolescente gané algunos concursos literarios, y publiqué parte de lo que hacía en revistas y webs oficialistas, pero a mi postura contestataria la fue alcanzando la censura del régimen hasta que no me quedó más opción que tratar de publicar fuera del país, y luego buscar trabajo como periodista independiente”, dice Tamayo.

Si el periodismo independiente, donde actualmente se desempeña, fue un giro para su vida, la conversión al islam en 2010, tuvo un peso mayor. Y cambió de nombre: Abu Duyanah Tamayo. “Tuve verdadera conciencia de que existía el Islam con la guerra de Estados Unidos contra el gobierno de los talibanes. Ese conflicto me hizo preguntarme quiénes eran en verdad los musulmanes”.

Ledian, uno de los mejores amigos de Tamayo, le habló sobre Malcolm X. También el hijo de un embajador de Argelia en Cuba, le ayudó a entender un poco más sobre esa religión. Luego accedió a libros sobre el tema, incluyendo una traducción del Corán en español; comenzó a conversar con musulmanes cubanos que vivían aquí en el barrio.

Sin embargo, Tamayo ganó notoriedad nacional por ser uno de los participantes en la huelga de hambre que tuvo lugar en la sede del Movimiento de artivistas San Isidro (MSI) del 18 hasta el 26 de noviembre, cuando presunto personal médico entró a la fuerza al local y arrestó a los 14 acuartelados. Entre ellos estaban personas de distintas procedencias y profesiones, tales como el bioquímico Oscar Casanella, un emprendedor como el evangélico Osmani Pardo, el rapero Maykel Obsorbo, o la catedrática expulsada del Instituto Superior de Diseño Omara Ruiz Urquiola.

El motivo de la huelga de hambre, en la que no todos los acantonados participaron, tuvo por centro el arresto y juicio exprés que se realizó al rapero contestatario, miembro del MSI, Denis Solís; luego sumaron la demanda de poner fin a las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), como el régimen castrista nombró una creciente red de establecimientos que expenden productos de primera necesidad solo en euros, dólares u otras divisas fuertes, y a la que no tiene acceso la mayoría de la población.

La visibilidad de la protesta pacífica fue in crescendo a medida que los días pasaban. La agencia alemana Deutsche Welle reseñó que “los activistas recibieron solidaridad pública de una centena de cineastas, y de más de 200 sacerdotes y laicos cubanos”.

Los huelguistas de San Isidro. (Foto: Facebook/Michel Matos)
Los huelguistas de San Isidro. (Foto: Facebook/Michel Matos)

La chispa de San Isidro desató que el 27 de noviembre de 2020 entre 200 y 600 personas, según la fuente que se cite, se personaron ante el Mincult. Si bien el grupo inicial se concentró en solidaridad con el MSI, mientras la muchedumbre creció entre abiertos anticastristas, socialistas y comunistas, las demandas parecían menos precisas.

Tamayo vivió esta última parte a través de las redes sociales. Permanecía en su casa, bajo arresto domiciliario arbitrario. Conversamos largamente cuando lo visité para llevarle mi abrazo y algo de alimento, cosa que algunos amigos también hicieron durante los casi 20 días que una patrulla y agentes de los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) permanecieron frente a su vivienda.

Acantonarse dentro de la sede del MSI, ¿fue decisión de ustedes o los empujó la actitud del régimen a hacerlo?

Te puedo decir que los sucesos ocurridos en la sede del Movimiento San Isidro son culpa del régimen, pero el máximo responsable de todo eso es Fidel Castro, de eso y de todo lo que ha pasado en Cuba desde 1959.

Como sabemos la Seguridad del Estado se llevó a Denis Solís, pero igual se pudo haber llevado a cualquier otro de los miembros del Movimiento San Isidro, y en mi caso la respuesta hubiera sido la misma: protestar. Eso se lo he dejado claro a la Seguridad del Estado en varias ocasiones, y creo que lo demostré cuando se llevaron a Luis Manuel a principio del año. Yo por encima de todo quisiera estar tranquilo viviendo al margen de la dictadura, pero el temor a que me hagan lo mismo, y la convicción de que tengo que oponerme a la injusticia, no me deja pasar este tipo de cosas por alto.

La decisión de quedarnos allí no era lo que habíamos planeado, nosotros solo queríamos salir al espacio público a leer poesía como forma de reclamar la liberación de Denis Solís, aunque sí se había previsto que de ser necesario, en algún momento, no precisamente en ese, se podía hacer algo parecido.

Y lo que pasó fue que en cuanto comenzó a caer la tarde nos dimos cuenta que estábamos rodeados por la policía política, y si salíamos nos iban a detener a todos y no podríamos hacer la lectura, entonces Omara Ruiz Urquiola propuso que lo mejor era quedarnos esa noche ahí y ya veríamos qué hacer al otro día.

Dentro de la sede del MSI, que es también la casa de Luis Manuel Otero Alcántara, se unieron un evangélico, católicos, ateos, y tú, un musulmán. Era una reunión de credos interesante, unida por la visión de una Cuba sin comunismo.

Esos días en la sede del MSI fueron espectaculares. Que hubiera tanta diversidad ahí dentro da una medida de lo que podemos hacer los cubanos, dentro de Cuba.

A mí la manera que me gusta para trabajar en grupo es en la que todos cooperan, en la que todos son responsables de hacer algo, de velar por algo, y donde no existe ningún tipo de jerarquía, y eso fue lo que tuvimos allí, si quitar de que el lugar es la casa de Luis Manuel, y el que manda en su casa es él.

Lo mejor de todo es que siempre reinó el respeto por la diferencia, y desde el primer momento tuvimos claro que los que estábamos allí éramos todos diferentes, y eso sirvió también para organizarnos, aunque a veces esa diferencia nos puso a prueba, sobre todo porque algunos son más frontales a la hora de oponerse a la dictadura.

Hubo varias agresiones contra los acuartelados. Desde el ataque de un hombre contra la puerta hasta la contaminación de la fuente de agua de la casa. ¿Cómo sucedieron esos acontecimientos? ¿Hubo otros?

Todo el tiempo estuvieron agrediéndonos. Nos bloquearon las líneas de teléfonos para que no pudiéramos tener accesos a internet, pero sucedió que además de esas líneas que estábamos usando, las que usamos siempre, había otras, porque nos han cortado tantas veces el acceso a internet que no nos queda otra que tener siempre una según línea, y hasta una tercera.

Luego cuando se dieron cuenta que continuábamos conectados informando al mundo de lo que estaba pasando, mandarón a un carro de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, y los operarios que vinieron en ese carro pusieron un dispositivo fuera de la casa que magnetizaba las tarjetas SIM, y eso hizo que comenzáramos a perder el acceso a internet, pero rápidamente los amigos y vecinos empezaron a mandar otras líneas para que pudiéramos seguir conectados.

Esto del dispositivo lo vimos cuando lo estaban haciendo. Luego cuando nos sacaron a la fuerza, uno de los huelguistas de San Isidro, Osmani Pardo fue a una oficina de ETECSA [monopolio estatal de telecomunicaciones] a reclamar porque su línea aún permanecía bloqueada, y la mujer que lo atendió le explicó que eso era producto a un aparato que se usaba para eso.

Cuando te digo que todo el tiempo estuvieron agrediéndonos, es porque la presión sicológica siempre estuvo sobre nosotros. La Seguridad constantemente mandaba a gente del barrio a que pasara a saludarnos, y entonces esa gente, como si estuviera de nuestra parte, nos decía que había escuchado a los agentes comentar que iban a asaltar la casa, o que por la noche se iban a meter por el techo, o que estaban preparando a los antimotines para romper la puerta.

Yo me había dado a la tarea de cuidar a Maykel [Osorbo] y Luis Manuel [Otero Alcántara], por eso dormía por la mañana y me pasaba la noche listo por si necesitaban algo, por si se levantaban para ir al baño, y como estaban haciendo la huelga, había que estar atento no fuera a ser que se cayeran y se hicieran daño, por eso cuando lo del ataque con el ácido yo estaba despierto, y creo que Anamelys [Ramos] había estado trabajando en algo y por eso también estaba despierta, parada junto a la puerta cuando tiraron el ácido por la entrada, y creo que hasta Maykel también estaba despierto. A Ana parte del líquido ese le cayó en uno de los pies, eso fue lo que nos alertó, y luego la peste que desprendía eso se metió por toda la casa, y lo que pasó fue, que cuando fuimos a buscar algo para limpiar la entrada, nos dimos cuenta que también habían tirado el mismo líquido desde la azotea para la cisterna de agua. Lo peor de eso es que de ese depósito de agua se abastecen varias familias, pero eso poco importa para un régimen que lleva 62 años en el poder gracias al uso de la fuerza.

En cuanto al que rompió la puerta, el hombre se apreció por la ventana para saludar y luego le pidió a Luis Manuel hablar con él, y como es del barrio, Luis salió a hablar con él y en la primera oportunidad que tuvo trató de sacarlo a la fuerza para que la Seguridad del Estado lo detuviera, y así ponerle fin a la protesta, porque como la casa es de Luis, si lo detenían iban a tener la justificación para sacarnos, además porque en la mente de ellos estaba la idea de que Luis Manuel era el que dirigía todo. Ellos nunca han aceptado que nosotros funcionamos de otra manera, y que nadie nos dirige.

Lo que pasó fue que como el hombre no pudo sacar a Luis porque nosotros nos movimos rápido y se lo quitamos de las manos, entonces comenzó a lanzar botellas de cerveza contra la casa, y como cerramos la puerta para que las botellas no siguieran entrando, entonces comenzó a golpear la puerta con una especie de martillo. Todo esto duró varios minutos, con los agentes de la Seguridad del Estado a solo unos metros, en una cuadra por donde no dejaban pasar a nadie.

Usando la excusa de un contacto por Coronavirus con el grupo funcionarios del régimen irrumpieron en la sede del Movimiento y desmantelaron al grupo. Las mujeres, se publicó, fueron conducidas a sus casas, pero los hombres no. ¿Qué ocurrió con ustedes y contigo específicamente?

A mí me sacaron entre cuatro o cinco hombres, a pesar de que no me resistí. Hay un video donde se ve cómo me agarran. Lo mejor de esto es que unos días después sale Díaz-Canel diciendo que a los jóvenes de San Isidro la dictadura no les había tocado ni un pelo, y a mí me jalaron de los pelos para sacarme.

Cuando nos sacaron no metieron en un carro jaula que estrenaron con nosotros, según lo que comentaron los policías que iban en él y de ahí nos llevaron para la estación de policía de Cuba y Chacón, donde estuvimos buen tiempo, dentro de aquel carro, hasta que comenzaron a sacarnos uno a uno.

A mí me montaron en una patrulla y me trajeron para mi casa. Esa gente estaba tan perdida, tan nerviosa, que la dirección que le dieron a los de la patrulla no coincidía con ninguna en mi barrio. Entonces cuando el carro se puso en movimiento traté de explicarle al chofer que le habían dado la dirección mal, pero me dijo que no hablara nada con él, que yo no tenía nada que hablar.

Y sí podía hablar lo que quisiera, en ese momento yo era el dueño de Cuba, pero preferí callar y esperar que ellos solitos me pidieran que los ayudara, y eso fue lo que hicieron cuando no encontraban la dirección, y cuando llegamos aquí, a mi casa, nos estaba esperando un agente de los OSE que me dijo que todo estaba bien, pero yo sabía que nada estaba bien, y se lo hice saber antes de entrar a mi casa.

Una vez que te condujeron a tu casa, ¿cómo reaccionaron tu familia, tus amigos y vecinos? A finales de noviembre posteaste que tu ex-esposa prohibió a tu madre ir a visitar a sus nietos a causa de todo el revuelo. ¿Cómo te impactó ese escenario?

En mi casa todos dormían cuando llegué, pero cuando me sintieron se levantaron. Y como es lógico en un momento como ese, se pusieron a hacerme un camión de preguntas, porque ya alguien les había avisado de que nos habían sacado a la fuerza de la sede del movimiento, pero estaban tranquilos.

Lo que pasa es que hace ya unos cuantos años, más de diez años, que ellos no se inmiscuyen en mis asuntos, sobre todo para evitar que la Seguridad del Estado tome alguna represalia contra ellos, porque al final yo estoy decidido a continuar luchando por mis derechos y los derechos de los cubanos.

En cuanto a mis amigos y vecinos, algunos vinieron a verme, y otros me estuvieron escribiendo o llamando constantemente, principalmente porque al día siguiente de llegar a mi casa me enteré de que tenía prohibido salir. A algunos amigos les pedí que no vinieran, para evitar que tomaran represalias contra ellos.

De manera general, mis vecinos me quieren y me apoyan, sobre todo los jóvenes, algunos hasta me defienden, y eso dice mucho de qué es lo que quieren los cubanos.

La madre de mis hijos lleva casi dos años negándose a que los niños pasen tiempo conmigo, pero mi madre puede ir a verlos. Ella va cada 15 días. Lo que pasó en ese momento fue que usó la excusa de todo lo que estaba pasando conmigo para decirle a mis familiares, no solo a mi madre, que no fueran a ver a los niños, para eso utilizó la excusa del Covid, cuando todo el mundo sabía que lo del Covid era mentira.

Eso me puso triste, como siempre, pero como no puedo hacer nada decidí hablar con mis familiares para que tampoco le hicieran caso y dejaran pasar los días, ya luego veríamos que hacer.

Estoy convencido de que la mano de la Seguridad del Estado está tras la negativa de mi exesposa para que mis hijos pasen tiempo conmigo, pero no lo puedo probar.

Vigilancia en la casa del escritor Abu Duyanah
Vigilancia en la casa del escritor Abu Duyanah

El régimen instaló en las afueras de tu domicilio una patrulla policial y agentes de la Seguridad del Estado para impedirte salir. ¿Cuánto tiempo duró el arresto domiciliario? ¿Pesaba algún cargo en tu contra o era completamente arbitrario?

El operativo de la Seguridad del Estado para evitarme salir de mi casa duró casi 20 días, y sí, era completamente arbitrario, porque ellos no tenían ninguna causa contra mí, incluso cuando vinieron a comunicarme que iban a levantar el operativo, uno de los agentes de la Seguridad reconoció que era completamente ilegal, pero imagínate, este régimen se ha sostenido gracias al uso de la fuerza, y poco les importa violar las leyes.

El 27 de noviembre cientos de intelectuales y artistas, mayormente jóvenes, llegaron frente al Mincult en solidaridad con la causa de los huelguistas. Cuando conociste de la movilización por las redes sociales, ¿qué posibilidades vislumbraste en tu mente? ¿Te parecía una prolongación de la chispa de San Isidro?

Estoy de acuerdo con cualquier acción cívica que el pueblo adelante para reclamar sus derechos, y por supuesto que mi apoyo estaba y está con los que se plantaron frente al ministerio, pero en ese momento dejé en claro mi postura de que con el régimen no se negocia, a pesar de que yo me creo un negociador.

Lo que pasa es que, como se demostró después, el régimen no negocia. La cúpula castrista prefiere derramar sangre antes que negociar. Solo hay que ver que estando en desventaja. No negocian con el Gobierno de los Estados Unidos, cómo van a negociar con el pueblo cubano.

Yo me imagino ese momento, cuando todo el pueblo esté en las calles pidiendo el fin de la dictadura, y al régimen acusándolos de ser la contrarrevolución.

Creo que en ese caso lo que debían era quedarse quietos donde estaban, y esperar que el régimen fuera el que actuara, sobre todo porque las cámaras estaban ahí y había una conexión muy grande con todos los jóvenes del país, y con otros no tan jóvenes. También creo que cualquier negociación con el régimen necesita de negociadores, no de activistas, aunque no vayamos a lograr nada. Los activistas logran la negociación, pero luego hay que dar paso a los negociadores, y en Cuba no tenemos negociadores.

Si los que se plantaron fuera del Mincult se hubieran quedado firmes en sus reclamos ese día, allí, sin moverse, a lo mejor ya Denis Solís estuviera en libertad, puede que ya hasta la asamblea castrista hubiera legislado en favor de la libertad de expresión, el derecho a reunión, incluso, el derecho a la manifestación pacífica.

Aquella movilización -quizá la más numerosa desde que Amnistía Internacional en 1995 reportó un millar de evangélicos por la libertad de Orson Vila ante al Tribunal Provincial camagüeyano- terminó con diálogo entre una representación de artistas y el viceministro de Cultura, Fernando Rojas. Anamelys Ramos, Oscar Casanella, tú y otros huelguistas no se manifestaron conformes. ¿Por qué?

Lo repito: estoy convencido de que con la dictadura no se negocia. Cuando estábamos en San Isidro varias personas fueron allí mandados por la Seguridad del Estado pidiéndonos que dejáramos la protesta, sobre todo a los que estaban en huelga de hambre, pero en ningún momento nos dijeron que iban a liberar a Denis, que era el objetivo de todo aquello. Tú te llevaste a Denis, tú tienes que liberarlo, pero a cambio nosotros íbamos de deponer la protesta. Ese debió ser el principio de los que se plantaron frente al Mincult.

Todos los activistas conocidos quieren el fin de la dictadura, pero la pelea ahora mismo es por el respeto a los derechos que tenemos como seres humanos, si no ponemos eso como algo innegociable, no podemos avanzar. Muchos le temen a los calabozos, a las prisiones, a la represión, y no acaban de entender que la libertad lleva sacrificios.

El régimen no respeta a los cubanos, y si no tienes nada para negociar con él, cómo crees que se va a sentar contigo. Ese día los que estaban frente al Mincult tenían la protesta como algo para negociar, y no supieron aprovecharla.

Tras la invasión a la sede del MSI por parte del régimen la huelga irrumpió en los medios oficiales. El asesinato de reputación que la maquinaria mediática estatal ha emprendido contra los huelguistas de San Isidro, ¿te sorprendió?

Ya nada que venga de parte de la dictadura me sorprende. Espero que algún día vengan a darme un tiro, o que manden a un camión que me pase por arriba, o cualquier otra cosa que ponga fin a mi vida.

Lo que están haciendo por los medios es algo que siempre han hecho, lo hicieron con Huber Matos y otros muchos desde que usurparon el poder. Ese tipo de cosas es algo que forma parte de la naturaleza del régimen; y ya con nosotros lo venían haciendo, con algunos más que con otros, sobre todo con Luis Manuel. Era de esperar que le pusieran más fuerza, y que continúen arreciando, hasta que vean la oportunidad de pasar a acciones más violentas. Creo que están tratando de preparar a la opinión nacional para algo más grande.

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Se agrava la salud de periodista encarcelado Yuri Valle Roca, denuncia su esposa

Lázaro Yuri Valle Roca. (Foto: Estado de Sats vía Facebook)

Se deteriora el estado de salud del periodista independiente y prisionero político Lázaro Yuri Valle Roca, quien cumple cinco años de condena por los presuntos delitos de propaganda enemiga de carácter continuado y resistencia.

La noticia fue dada a conocer a Radio Televisión Martí por su esposa Eralidis Frómeta, que lo visitó en el penal Combinado del Este, en La Habana, este miércoles, donde pudo comprobar que Yuri sufre una infección bucal que le ha provocado la pérdida de piezas dentales, sin recibir asistencia médica especializada.

“Yuri, su estado de salud cada día está más delicado, se ha ido complicando, ayer fue la visita y Lázaro Yuri ha perdido toda la dentadura, cuando él comenzó a sentir problemas con los dientes con sangramiento de las encías, pidió que lo llevaran para ser atendido por un especialista en estomatología, hasta el día de hoy, ya se le han caído casi todos los dientes sin ser llevado al especialista", denunció.

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"Se ha complicado además con el estómago, con una gastritis, tiene la piel lesionada y no hay un especialista que lo vea, continúa con su reforzamiento pulmonar y no lo ha visto ningún médico, ninguno”, señaló la esposa del comunicador.

Frómeta responsabiliza a las autoridades cubanas por la integridad física de Lázaro Yuri.

“El régimen penitenciario está contribuyendo para que la salud de mi esposo ya no tenga una solución, y yo voy a continuar responsabilizando al régimen por la vida y la integridad física de Lázaro Yuri Valle Roca, nos lo están matando, están acabando con nuestros familiares en las cárceles y hasta con nosotros acá afuera también”, enfatizó la también comunicadora.

El 14 de junio de 2021, al siguiente día de haber filmado una lluvia de octavillas que demandaban reformas democráticas en Cuba y de publicarlas en su página de Facebook, Valle Roca fue citado para la estación policial de Zapata y C.

Posteriormente, fue trasladado al Centro de Instrucción de la Seguridad del Estado, en Villa Marista, y más tarde, enviado para el penal Combinado del Este.

"Firme y fuerte, oíste", tres opositoras se plantan en la mayor cárcel de mujeres de Cuba

Lizandra Góngora, María Cristina Garrido y su hermana, Angélica Garrido.

El martes en la mañana, tres presas políticas recluidas en el penal de Mujeres de Occidente, en El Guatao, La Lisa, condenadas por su participación en las protestas populares del 11J, se declararon en protesta en reclamo de derechos.

Se trata de Lizandra Góngora Espinosa, quien cumple 14 años de condena por su participación en las protestas populares en Güira de Melena, provincia de Artemisa, y las hermanas María Cristina y Angélica Garrido Rodríguez, condenadas a siete y tres años de prisión por participar en las protestas en Quivicán, Mayabeque.

Las tres opositoras son miembros de la organización disidente Partido Republicano de Cuba y cumplen sentencia en el centro penitenciario, considerado la mayor cárcel de mujeres en la isla.

La confirmación de la huelga la hizo Góngora Espinosa, en comunicación telefónica con su familia, el lunes en la noche. “Yo tomo la decisión de que el 20 de septiembre de 2022 en la mañana, entrego mi uniforme de presa común, y me vestiré de blanco para ser oficialmente una presa política en su totalidad. Un fuerte abrazo de resistencia”, dijo la opositora y madre de cinco pequeños.

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En la misma llamada, Angélica Garrido reiteró sus convicciones: “Firme y fuerte, oíste. Cuida a los niños”.

Por su parte, desde Quivicán, Luis Rodríguez Pérez, el esposo de Angélica, insistentemente se mantiene llamando este miércoles al puesto de mando de la prisión, sin tener éxito, y durante el día se presentará allí para intentar conocer sobre el estado de las tres opositoras.

“Realmente, fue algo inesperado, me tomó por sorpresa, pero ellas tres se pusieron de acuerdo, no es huelga de hambre total, sino que se rehúsan al uso del uniforme de presos comunes en la prisión, y también a continuar conviviendo con reos comunes. Además se niegan a ingerir los alimentos del penal, solo consumirán la comida que reciben de sus familiares. Ellas son presas políticas, no han cometido delito alguno y por tanto tomaron esta decisión que tendrá consecuencias", dijo el esposo.

"Esto no es tan fácil así, porque ahora las ponen 10 días en celdas de castigo por plantarse, así es el reglamento de prisiones, y en esa condición no pueden recibir sus alimentos, no tienen visita y no se pueda pasar nada para allí”, alertó.

Carta firmada por las presas políticas Lizandra Góngora, María Cristina y Angélica Garrido,
Carta firmada por las presas políticas Lizandra Góngora, María Cristina y Angélica Garrido,

Mientras tanto, el esposo de Lizandra, Ángel Delgado, explica las razones que la llevaron a ella para iniciar este reclamo.

“Ella me dijo que ya tomó esa decisión porque a ella la tienen que tratar como presa política, no como presa común, y que todos esos delitos por los que las condenaron fueron fabricados por la seguridad del estado, algo que se demostró en el juicio. También reclaman que se acaben los abusos, la suspensión continua de visitas y pabellón, sumado a la cantidad de años de cárcel que le impusieron a Lizandra con cinco niños menores, entonces ella no está de acuerdo con nada de eso y por tanto decidió plantarse”, explicó Delgado.

Volverá a prisión uno de los “Niños del 11J”

Yudinela Castro y su hijo, el preso político menor de edad Rowland Castillo Castro (Facebook)

Rowland Castillo, uno de “los niños del 11J”, como se dieron a conocer los casos de los menores de edad detenidos y condenados por participar en las manifestaciones antigubernamentales del verano de 2021, deberá regresar a prisión el próximo 6 de octubre, según dio a conocer en las redes sociales la activista Carolina Barrero.

En los últimos días varios de los detenidos que se habían beneficiado de un régimen de menor severidad han sido regresados a la cárcel.


Rowland, que fuera arrestado junto a otros menores de edad por manifestarse en la conocida “Esquina de Toyo”, en La Habana, durante el levantamiento popular ocurrido en Cuba el 11 de julio de 2021, recibió una citación de la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado conminándole a presentarse en la cárcel conocida como Jóvenes de Occidente.

Según Barrero, la noticia le llegó de primera mano a través de una conversación telefónica sostenida con Yudinela Castro, madre del joven y con el propio Rowland, quienes le comunicaron que, de acuerdo con el requerimiento, Castillo será “trasladado a la Correccional con Internamiento, donde deberá permanecer durante cinco años”.

“Prisión, trabajo forzado y adoctrinamiento, así castiga el régimen la voluntad de cambio democrático de los jóvenes, ampliamente expresada en las protestas de 2021 y 2022. No habrá un lugar donde no lo denunciemos, no habrá hora del día en que no hagamos por su libertad. No habrá manera de reconocerles tamaño valor”, declaró la activista, obligada a exiliarse en España.


Rowland Castillo Castro, que fuera condenado en marzo a 18 años de cárcel junto a otro grupo de menores de edad por el supuesto delito de “sedición”, fue excarcelado al igual que otros sancionados tras celebrarse el juicio de casación el pasado mes de mayo en el Tribunal Provincial de 10 de Octubre.

"Hoy quedó demostrado que ellos juegan con las vidas de niños, los condenan un día a 18 años en prisión y al otro día los excarcelan a cumplir 5 años en sus casas. El objetivo de eso solo puede ser el escarmiento colectivo, porque queda demostrado que ni son peligrosos ni cometieron ningún delito. Y como ellos, todos los manifestantes", comentó en aquel momento la activista de Justicia 11J Salomé García Bacallao.

María Teresa Pérez, abuela de Rowland Castillo, dijo a Radio Martí que el joven "no tuvo mala conducta ni nada".

"A nosotros nos ha tomado de sorpresa, imagínese, estamos como locos", dijo Pérez, quien lamenta que su nieto tenga que volver a una cárcel, después que se había reintegrado a Escuelas Superiores de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) provincial, donde estudiaba deporte antes de ser detenido por manifestarse en julio del pasado año.

"Él es (practica) lucha libre desde los cuatro años, yo tengo sus medallas aquí y es matrícula de la escuela porque nunca le quisieron dar baja y ahora comenzaron las clases y él está en entrenamiento pero, bueno, de nada le sirvió", lamentó la señora.

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Yanaisy, la madre de Castillo Castro, durante el tiempo en que su hijo estuvo encarcelado, se vio sometida a todo tipo de presiones por parte de la policía política cubana, quienes llegaron incluso a detenerla durante dos semanas en la tristemente célebre cárcel de 100 y Aldabó.

Por otra parte, Rolando Castillo, padre de Rowland, cumple una condena de dos años de privación de libertad por compartir el post publicado por uno de los amigos de su hijo en el cual declaraba que también participó de las manifestaciones junto a sus amigos y no lo habían encarcelado por ser nieto de un alto oficial de la Seguridad del Estado, lo cual no consideraba justo.

Damas de Blanco reportan detenciones y multas en otro domingo bajo represión (VIDEO)

Berta Soler protesta este domingo frente a laq sede de las Damas de Blanco con un cartel en contra de la aprobación del nuevo Código de las Familias. (Foto: Facebook)

Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, confirmó a Radio Martí la asistencia a misa de 19 miembros de la organización opositora este domingo, 18 de septiembre, en medio de detenciones y multas en contra de las activistas que acuden a las iglesias a lo largo de la isla para pedir por la liberación de los presos políticos.

Según el informe de Soler, las Damas de Blanco que lograron ese objetivo en esta jornada corresponden a diferentes provincias del país: 2 de La Habana, 12 de Matanzas, 3 de Santiago de Cuba y 2 de Villa Clara.

Las 12 integrantes de la organización femenina que lograron participar en misa en diferentes iglesias de Matanzas fueron detenidas al finalizar el servicio religioso y, de ellas, dos resultaron multadas con 150 pesos cubanos por “el supuesto delito de violar el dispositivo” de seguridad, denunció Soler, refiriéndose a los dispositivos de vigilancia permanente de la Seguridad del Estado sobre opositores y activistas.

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Entre los detenidos se encuentran el opositor y exprisionero político Armando Abascal y su esposa, la Dama de Blanco Annia Zamora, padres de la prisionera política del 11J Sissi Abascal Zamora, una de las cuatro Damas de Blanco que en estos momentos se encuentran en prisión cumpliendo severas condenas por su oposición pacífica al régimen.

Tanto Abascal como Zamora recibieron sendas multas de 150 pesos cubanos.

La líder de la organización, creada en 2003 al calor de la llamada Primavera Negra de Cuba, relató que fue detenida al salir de su sede en el habanero barrio de Lawton portando un cartel “que decía ‘No voto por el Código de la Familia’".


Detenida y conducida a la Estación de la Policía de San Miguel del Padrón, Berta Soler pudo regresar a su vivienda este lunes, “a las 5:35 de la mañana, en que fui liberada y multada con 50 pesos, moneda nacional, por el supuesto delito de desorden público”, explicó la activista.

Por su defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión en la isla, la organización Damas de Blanco fue merecedora en 2005 del prestigioso Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que otorga el Parlamento Europeo.

(Con reporte de Ivette Pacheco para Radio Martí)

Periodistas cubanos en alerta por la entrada en vigor del Artículo 143

Camila Acosta, periodista independiente cubana

El artículo 143 del nuevo Código Penal cubano, que fuera aprobado por unanimidad en la Asamblea Nacional del Popular y publicado en la Gaceta Oficial de la República el 1º de septiembre con entrada en vigor en 90 días, es un instrumento especialmente diseñado contra de la prensa independiente, advirtieron a Radio Televisión Martí comunicadores desde la isla.

"Cada vez somos menos los que quedamos informando desde Cuba y sufriendo todo tipo de persecución", opinó Camila Acosta.

El Artículo 143, incluido en el Capítulo V “Otros actos contra la seguridad del Estado", establece:

"Quien, por sí o en representación de organizaciones no gubernamentales, instituciones de carácter internacional, formas asociativas o de cualquier persona natural o jurídica del país o de un Estado extranjero, apoye, fomente, financie, provea, reciba o tenga en su poder fondos, recursos materiales o financieros, con el propósito de sufragar actividades contra el Estado y su orden constitucional, incurre en sanción de privación de libertad de cuatro a diez años".

“Ahora ya tienen un delito específico en contra de nosotros y es ese artículo 143, referido al financiamiento que provenga del exterior y que se incluye este tipo de financiamiento, supuestamente, para actividades subversivas, una simple recarga que podamos recibir en nuestros teléfonos móviles desde el exterior”, señaló la periodista que labora en el portal CubaNet.

Entre las reformas al código penal, en el delito de espionaje, se incrementa la pena a hasta 30 años de cárcel por el mero intercambio de información no clasificada o secreta con personal diplomático extranjero. También se tipifica como delito la colaboración con “organizaciones no gubernamentales, instituciones de carácter internacional, formas asociativas o de cualquier persona natural o jurídica y se tipifican otros delitos como "sedición" para sancionar a personas que se manifiesten o realicen acciones de desobediencia civil; propaganda contra el orden constitucional y el estado socialista; el de difusión de noticias falsas que pongan en peligro "el prestigio del Estado Cubano".

Alberto Corzo, director del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) dentro de Cuba, destacó que, a pesar de las presiones, ellos tienen el propósito de continuar haciendo periodismo.

“Hay dos formar de ver esto, una es poder encausar legalmente a las personas que ejercemos esta actividad dentro de Cuba, y la otra, es la presión de "te vas del país o te metemos preso”", dijo desde Matanzas el comunicador.

Emilio Almaguer, que hace periodismo en Baracoa, Guantánamo, aseguró que hay una radicalización de la represión en contra de ellos.

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“Vamos a tener que sufrir lo que venga, porque es preocupante que un gobierno no deje que exista una opinión diversa”, comentó Almaguer.

"Ya la presión de la policía política ha provocado un importante éxodo de periodistas independientes. Hay una buena cantidad de periodistas independientes que han renunciado y han salido del país", dijo el también periodista independiente Adriano Castañeda.

"Hace una semana fui detenido aquí en Sancti Spíritus y una de las cosas con las que me amenazaron los oficiales de la Seguridad del Estado, fue con esta nueva ley que está en el Código Penal”, recordó.

A pesar de todo el acoso y hostigamiento, están comprometidos para seguir adelante con su labor, como confirmó por su parte el periodista Enrique Díaz.

“Es evidente que vamos a sentir en carne propia lo que han venido maquinando y manipulando con este artículo 143 del Código Penal”, recordó el comunicador.

Vladimir Turró, que fuera detenido en tres oportunidades durante el mes de agosto, habló de su propio caso.


“Además de las cartas de advertencia que me han hecho, ya en otros interrogatorios ya me lo habían dicho, que apenas se implementara el nuevo Código Penal, en mi caso ya sería procesado por este artículo 143”, enfatizó Turró.

El artículo 143 del Código Penal, “Otros delitos contra la Seguridad del Estado”, establece que quien por sí o en representación de organizaciones no gubernamentales, instituciones de carácter internacional, formas asociativas o de cualquier persona natural o jurídica del país o de un Estado extranjero, apoye, fomente, financie, provea, reciba o tenga en su poder fondos, recursos materiales o financieros, "con el propósito de sufragar actividades contra el Estado cubano y su orden constitucional, incurre en sanción de privación de libertad de cuatro a diez años".

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