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América Latina

Máquina electoral con captahuellas aviva desconfianza

Una funcionaria del Centro Nacional Electoral (CNE) participa en un simulacro de las elecciones presidenciales hoy, domingo 5 de agosto de 2012, en un liceo del centro de Caracas (Venezuela). EFE/David Fernández

Las autoridades electorales venezolanas rechazan las denuncias de que el sistema sea susceptible a manipulaciones y no garantice el secreto del voto

Muchos detractores del presidente Hugo Chávez recelan que esté garantizado el secreto del voto en Venezuela, particularmente en los comicios presidenciales de octubre cuando se utilizarán por primera vez máquinas de votación que serán activadas por un dispositivo lector de huellas digitales.

Paradójicamente, empero, uno de los mayores defensores del sistema es la coalición que apoya al principal contendor de Chávez, Henrique Capriles: temerosa de que una alta abstención atente contra sus posibilidades de triunfar el 7 de octubre, ésta insiste que el mecanismo de voto es justo y digno de confianza.

"Aunque el voto era secreto antes de Chávez, uno podía decir sin temor por quién votó, ahora por las amenazas y la discriminación pocos nos atrevemos a decirlo, sobre todos los que dependen de un trámite o trabajito en el gobierno", dijo Jacqueline Rivas, una ama de casa de 46 años, quien admitió que tenía sospechas sobre las máquinas.

"Si la huella pone a funcionar la máquina (de votación), ¿cómo uno sabe que no queda grabado por quién votó?", añadió.

La agencia Prensa Asociada (AP) dijo que muchos venezolanos desconfían del sistema automatizado de votación que se utiliza desde 2004, cuando se eliminó por ley la votación manual.

La desconfianza se extiende a los directores del Consejo Nacional Electoral, quienes en su mayoría provienen de las filas del oficialismo. Se ha acusado a Chávez de copar las instituciones como el Tribunal Supremo, el organismo electoral y la Fiscalía con funcionarios leales a su gobierno; así como de ejercer una influencia indebida en el poder judicial y utilizarlo para combatir a sus adversarios, cargos que niega el mandatario.

Los detractores del presidente también se quejan que el consejo no toma medidas para limitar el uso frecuente de Chávez de las "cadenas", que obligan a todas las televisoras y radios locales a interrumpir sus programas y transmitir los discursos del mandatario, que suelen prolongarse por varias horas, en los que resalta su gestión y suele descalificar a los opositores.

La ley que limita la difusión de mensajes electorales pagados a un máximo de tres minutos diarios no se aplica a las "cadenas", que son prerrogativa del gobierno.

Las autoridades electorales rechazan las denuncias de que el sistema sea susceptible a manipulaciones y no garantice el secreto del voto; pero a la par parecen animar ese recelo en una campaña institucional donde afirman que el funcionamiento de las maquinas es "indivisible".

Eso aviva las preocupaciones acerca de que es posible compaginar el voto con la identidad del elector y que esos registros puedan ser usados posteriormente para discriminar y castigar a los que voten en contra de Chávez, que asumió el mando en 1999 y busca una tercera reelección para alargar su mandato al menos hasta el 2018.

Sin embargo, la presidenta de la comisión electoral del bloque opositor, Teresa Albanes, afirmó que las críticas al sistema electoral vienen principalmente de "sectores radicales que no creen que se pueda salir del señor presidente por la vía electoral y alimentan las dudas de que hay algo irregular en el sistema electoral".

"Más allá del sistema automatizado y otros factores, no tenemos ninguna duda de que si tenemos una abstención baja y presencia de testigos en todas las mesas electorales vamos a ganar", expresó.

Algunos opositores, como el ex embajador ante las Naciones Unidas y severo crítico del gobernante, Diego Arria, llaman al CNE como "el Ministerio de Elecciones de Chávez". Alerta que esas dudas podrían crear conflictos eventualmente en los próximos comicios presidenciales.

"Yo sigo viendo al Consejo Electoral como el Ministerio de Elecciones del señor Hugo Chávez, no es un verdadero arbitro, es un organismo tecnológicamente muy sofisticado que tiene una gran capacidad de intimidar al elector", dijo Arria a la AP.

Algunos venezolanos temen que se repitan acciones de persecución política como las denunciadas luego de que se hizo pública una lista con firmantes del pedido de un referendo para recortar el mandato de Chávez en el 2004.

Cientos de personas denunciaron que tras aparecer en la llamada "Lista Tascón" fueron despedidos de sus cargos en empresas públicas y se les impidió contratar con el Estado.

En abril del 2005, Chávez admitió la existencia de la referida lista y ordenó a sus seguidores "olviden la lista de firmantes de (el ahora fallecido ex diputado) Luis Tascón, entierren los datos de quienes apoyaban un revocatorio".

Las dudas sobre la imparcialidad de las autoridades electorales se viene profundizando desde el 2000, año en que se renovaron todos los poderes en el marco de la nueva constitución de 1999.

"Haciendo uso abusivo de su mayoría en la Asamblea (Nacional), aquí se ha venido nombrando a dedo desde los miembros del Tribunal Supremo de Justicia hasta los directores del CNE", dijo el secretario general del partido opositor AD, Henry Ramos Allup.

"El hecho que una mayoría de los rectores (del CNE) representan a un sector no da tranquilidad ni garantiza la más elemental imparcialidad que requiere cualquier elección popular", agregó.

También algunos dudan de la imparcialidad del poder judicial para dirimir cualquier disputa electoral.

La desconfianza en el CNE se nutre además del hecho que el actual jefe de campaña del mandatario y alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, era el presidente de ese organismo en el 2006, cuando Chávez buscó la reelección por segunda vez.

En la presidencia del CNE, Rodríguez fue blanco permanente de las críticas de grupos opositores, que lo acusaron de ser parcial hacia Chávez. El funcionario dijo entonces que las denuncias eran "falsas" y tenían el propósito de desacreditar el sistema electoral.

Las elecciones legislativas de diciembre del 2005, organizada durante la gestión de Rodríguez, fueron manchadas por el retiro de los principales partidos opositores que argumentaron falta de transparencia en el proceso. En consecuencia, los aliados al presidente Chávez lograron la totalidad de los 167 escaños de la Asamblea Nacional.

En diciembre del 2006, Chávez fue reelegido por abrumadora mayoría para gobernar el país hasta el 2013 y un mes después de su reelección, el gobernante anunció la designación de Rodríguez como su nuevo vicepresidente, cargo que dejó en el 2008 para postularse como alcalde en uno de los cinco municipios capitalinos.

Tibisay Lucena, presidenta del Consejo y otrora estrecha colaboradora de Rodríguez, recalcó recientemente que "el proceso electoral venezolano es uno de los más auditados del mundo... tenemos controles que hace imposible cualquier intento de vulnerar la voluntad popular".

Los comicios venezolanos, aunque son 100% automatizados, contemplan el conteo manual de las papeletas que expiden las maquinas registradoras de votos electrónicos, y mediante un sorteo estos son comparados con los resultados electrónicamente transmitidos.

Lucena también rechazó la posibilidad de que se pueda violar el secreto del voto por vía de las máquinas lectoras de huellas.

Un puñado de voces en la oposición y algunos activistas de los derechos políticos advierten sobre otras anomalías.

La ONG Súmate, que promueve el ejercicio de los derechos políticos en Venezuela, denunció que la falta de millones de huellas y la circunstancia de que muchas de las ya existentes, no cuentan con la calidad adecuada, eventualmente podrían convertir a las captahuellas en un factor de perturbación el día de las elecciones.

Aunque el CNE ha tomado medidas para garantizar el voto de aquellas personas cuyas huellas sean rechazadas o presenten problemas de lectura tras cumplir un paso burocrático adicional, "inevitablemente esto ocasionará retrasos en un número indeterminado de las 39.322 mesas electorales, emplazadas en 13.810 centros de votación", dijo recientemente la ONG en un comunicado.

Súmate ha exigido al CNE informar cuanto antes al país si ya tienen la totalidad de las huellas de los 18.903.143 electores registrados para votar en los comicios del 7 de octubre, y cuántas de ellas carecen de la calidad requerida.

Súmate considera que "la única salida saludable es la desincorporación de las nuevas captahuellas".

Tania D'Amelio, miembro del directorio del CNE, admitió que "casi dos millones de personas han tenido inconvenientes con las huellas", por lo que se dispuso hasta el 22 de julio un operativo para atender en varias regiones del país a las personas afectadas y "sanear los registros dactilares".

Alfredo Weil, ex director general de sistemas electorales del organismo comicial venezolano, dijo a la AP que la oposición "necesita abordar todos esos problemas en el sistema electoral", pero "evita discutirlo por temor a que la gente se vaya a abstener".

Chávez, de 57 años y que desde hace un año lucha contra el cáncer, sigue al frente en las preferencias del electorado, según las principales encuestas. La enfermedad no ha hecho impacto en su popularidad.

El líder izquierdista mantiene un apoyo a su gestión alrededor de 60%, de acuerdo a una encuesta de la firma Datanálisis.

El sondeo además reveló para junio una intención de voto de 46,1% para Chávez, 30,8% para Capriles y 23% de indecisos.

La encuesta se realizó del 14 y 23 de junio entre 1.300 personas y tiene un margen de error de 2,72%.

Capriles, un abogado de orientación centroizquierdista de 40 años, es considerado como el rival más fuerte que ha enfrentado el gobernante en más de una década.

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En Nicaragua, el destierro de opositores al estilo cubano

El aeropuerto de Managua, Nicaragua. (Foto de Houston Castillo, VOA)

Salir de Nicaragua para una reunión que sostuvo con la CEPAL en Chile significó el destierro para la activista y feminista María Teresa Blandón, quien al abordar un avión para regresar a su país de destino, le fue denegado el ingreso.

La línea aérea Avianca le informó que el Gobierno de Nicaragua le prohibía su entrada al país, sin dar mayores detalles, dijo Blandón a la Voz de América.

El gobierno nicaragüense busca así "castigar a quienes hemos denunciado la violación sistemática de derechos humanos y exigimos la salida del régimen Ortega-Murillo, y un cambio de rumbo para el país”, señaló la activista, quien dice sentirse desterrada y a quien meses atrás el gobierno le canceló la ONG La Corriente, que dirigía y apoyaba a mujeres sobre derechos sexuales y reproductivos.

A inicios de junio, la periodista nicaragüense Tifani Roberts, de la cadena Univisión, dijo que se le negó el ingreso al país cuando intentaba retornar para ver a su familia. La aerolínea Avianca le indicó que el gobierno de Nicaragua la había rechazado.

El 27 de septiembre, las autoridades migratorias prohibieron el ingreso al país del religioso Guillermo Blandón, párroco de una iglesia en Boaco, quien regresaba de un viaje por Israel, y al vicerrector de la Universidad Centroamericana, UCA, Jorge Huete. Blandón no está relacionado con la activista María Teresa Blandón.

Periodistas, activistas de derechos humanos, sacerdotes y opositores al presidente Daniel Ortega han denunciado que les han impuesto la misma prohibición de regresar a su propio país, una práctica que recuerda la que utiliza el gobierno de Cuba, aliado de Ortega, como arma política, dijeron analistas consultados por la VOA.

Carlos Quesada, director de Raza e Igualdad y Derechos Humanos, dijo que el gobierno cubano le impide la entrada a los disidentes, y mencionó el ejemplo de Anamely Ramos, líder del movimiento San Isidro de Cuba, a quien las autoridades de la isla no le permitieron retornar tras visitar Estados Unidos en febrero pasado.

Algo similar vivió la periodista Karla Pérez, cuyo caso hizo titulares cuando en marzo de 2021 el gobierno de La Habana le impidió entrar a la isla por sus vínculos con opositores. Actualmente Pérez vive en Costa Rica, donde obtuvo refugio.

El gobierno cubano también le impidió el regreso a la isla a la opositora Omara Isabel Ruiz Urquiola, quien estaba en tratamiento médico en Estados Unidos, denunció el Centro para una Cuba Libre (CFC) en junio. De acuerdo con el CFC, la opositora llegó al aeropuerto con sus documentos en regla para regresar a su país y una representante de la aerolínea le dijo que no podía abordar el vuelo por instrucciones de Cuba.

De acuerdo con el exdiplomático e historiador cubano Guillermo Belt, en la isla desde hace años el Partido Comunista ha impuesto la práctica de no dejar entrar a ciudadanos críticos del gobierno. Esta práctica viola un derecho humano, que es el derecho a la nacionalidad y a retornar a su propio país, dijo.

Regresar a su propio país "es un derecho que tenemos todos, y que no está sujeto a una autorización del gobierno", dijo Belt. “Yo diría que esto que está poniendo en práctica ahora la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua se parece muchísimo al sistema que impera en Cuba”, señaló.

Prohibiciones para salir del país

En Cuba antes de una reforma migratoria de 2012, se debía realizar una solicitud para viajar al exterior, que era otorgada a discreción de las autoridades. Ahora el gobierno de la isla aplica las llamadas “regulaciones” a determinados ciudadanos, como personal militar y funcionarios con acceso a información sensible, así como a personal de salud y otros profesionales. Los “regulados” tienen que pedir permisos especiales para salir del país que no siempre son autorizados.

En Nicaragua las autoridades han impuesto una medida similar, denunciaron activistas.

En las universidades se debe informar con un mes de anticipación sobre la salida del país de estudiantes y profesores, según una misiva del Consejo Nacional de Universidades dirigida a rectores de universidades.

De acuerdo con la misiva, los avisos de “las salidas por asuntos personales, tales como turismo, visitas a familiares, vacaciones” de los estudiantes se deben hacer con 30 días de anticipación.

La medida se ha extendido a funcionarios y trabajadores de entidades del Estado, según un empleado del Ministerio de Gobernación que habló bajo condición de anonimato.

“Nos prohíben salir, debemos informar minuciosamente a dónde vamos”, dijo.

El Gobierno de Ortega no se ha pronunciado sobre esta medida. Las autoridades de Emigración y Extranjería de Nicaragua y la oficina de la vicepresidencia no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentario de la Voz de América.

[Con la colaboración de la periodista de VOA Yeny García, desde Miami]

Diosdado Cabello se convierte en el gran censor de artistas musicales extranjeros en Venezuela

Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista de Venezuela. (AP Photo/Ariana Cubillos).

Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista de Venezuela, considerado el segundo líder político más influyente del chavismo, ha criticado vehementemente a cantantes latinoamericanos, como el colombiano Juanes y el puertorriqueño Luis Fonsi, por su reciente oferta de shows en el país suramericano.

Cabello, quien ejercía como vicepresidente de la República durante el golpe de Estado contra Hugo Chávez, en abril de 2001, ha proferido fuertes reproches e insultos contra al menos cuatro cantantes de talla mundial en su programa semanal "Con el Mazo Dando". Sus opiniones han derivado en la suspensión de conciertos de al menos dos de ellos.

Este año marcó el retorno a Venezuela de artistas de talla internacional, como Alejandro Fernández, Wisin y Yandel, Natti Natasha e Il Divo, luego de casi una década de inestabilidad política con una serie de protestas violentas de calle, la pandemia del COVID-19 y una crisis económica caracterizada por un prolongado ciclo inflacionario.

El primer artista al que Cabello vetó públicamente fue Juanes, el solista que más Grammy Latinos ha ganado (26) y que ha vendido más de 16 millones de discos en todo el mundo.

El vocalista tenía pautado un concierto el 4 de noviembre en Caracas, pero Cabello lo llamó “inmoral supremo” y “gusano” en su programa televisivo del 17 de agosto pasado.

“Juanes, te voy a decir algo: el presidente aquí sigue siendo Nicolás Maduro. El mismo que, según tú, no te dejaba entrar. Es una inmoralidad. Eres un gran inmoral, vienes por dinero, después de decir que no venías a Venezuela, y que cantaste en un concierto donde pedías una invasión al país”, dijo, en referencia a su participación en el Venezuela Live Aid.

“Puede venir”, pero…

Cabello, quien se exculpó por la suspensión del concierto de Juanes y dijo que solo quería recibirlo en el aeropuerto para llamarlo “inmoral” en su cara, arremetió contra Luis Fonsi y Olga Tañón un mes después de hacer lo propio contra el cantante colombiano.

También los llamó “inmorales” en su programa de mediados de septiembre y los acusó de recibir dinero por hablar mal de Maduro y del chavismo en numerosas oportunidades.

Presentó en su programa televisivo el extracto impreso de una entrevista de Fonsi con el diario El Español en abril de este año, donde afirmó que le dio “un parado” a Maduro por querer utilizar su exitosa canción Despacito para propaganda y lo calificó de “dictador”.

Cabello dijo no tener problemas con que Fonsi celebrara sus conciertos pautados en Caracas y el estado Carabobo, pero insistió en llamarlo “inmoral” y mencionó que su país natal, Puerto Rico, era “un cachorrito del imperio”, en referencia a Estados Unidos.

“Él puede venir, en Venezuela no tenemos esos rollos (inconvenientes), pero jamás ni nunca se le podrá quitar que es un inmoral. Esta gente cobraba por decir lo que decían, porque ahora con su cara muy lavada vienen a cantar a Venezuela”, manifestó.

La productora del concierto de Fonsi en Caracas anunció la semana pasada que el evento se postergaba “hasta nuevo aviso”, alegando “cambios inesperados en la logística”.

Cabello denunció en el mismo programa de televisión que Olga Tañón habría dicho que “no venía a Venezuela ni prendida en candela, pues, porque aquí había una dictadura”. La venta de entradas para su concierto del 1 de octubre en el Poliedro de Caracas sigue en marcha, con ofertas que van desde los 25 hasta los 500 dólares.

Amenazas y dineros

Carlos Baute, cantante venezolano que reside en el extranjero desde hace años, es el último artista que Cabello ha criticado públicamente por sus posturas políticas de vieja data.

Lo acusó de querer “buscar plata” a pesar de haber declarado el año pasado que fue “amenazado” por las autoridades venezolanas en su última visita al país.

Baute declaró en octubre pasado a la Cadena SER que autoridades aeroportuarias le transmitieron “una amenaza brutal” durante su última visita a Venezuela, en 2009, advirtiéndole que lo acusarían de narcotráfico al sembrarle cocaína en su equipaje.

“Yo siempre he sido un opositor, no tengo filtro ni pelos en la lengua, he dicho que Maduro es un dictador y muchas otras cosas (…) No puedo volver. Tengo familia, es un país sin ley. Es una dictadura”, confió entonces a una presentadora de la cadena española.

Cabello ironizó la semana pasada sobre ese episodio, asegurando que un trabajador del aeropuerto solo quiso exigirle a Baute el pago “completo” por movilizar sus maletas.

“Doce años después, parece que pasó la amenaza. Yo les voy a decir algo, señores opositores. Es una gente que es desechable absolutamente por sus opiniones, no tienen constancia de nada, y cuando los ponen así entre sus principios y la plata, no hay nada que comparar. Principios y plata, ¿pa’ dónde crees que agarra Carlos Baute? Pa’ la plata”, dijo.

Cabello acaba de ser mencionado en un informe de la Misión para la Determinación de Hechos sobre Venezuela del Consejo de Derechos Humanos de la ONU como uno de los máximos responsables de la comisión de crímenes de lesa humanidad en ese país.

Según los investigadores de las Naciones Unidas, el militar retirado codirigió un plan diseñado para atacar a la disidencia mediante torturas, detenciones arbitrarias y tratos crueles. El gobierno venezolano calificó ese informe como un “panfleto”.

Una de las canciones más conocidas de Baute, “Yo me quedo en Venezuela”, fue icónica en las manifestaciones opositoras de calle contra los gobiernos de Chávez y Maduro. Cabello también se refirió a ello. “El ‘bicho’ se les fue y ahora viene a buscar plata. ¿A quién le hace daño, al gobierno, a la revolución? Se hace daño él y a ustedes que creyeron en él”, expresó.

Baute tiene pautados dos conciertos en Venezuela: se presentará el 26 de noviembre en el Hotel Hesperia WTC de Valencia, y al día siguiente en el Eurobuilding de Caracas.

“Después de muchos años sin ir a mi lindo país, Venezuela, llegó el día de contarles que regreso, para reencontrarme con mi gente”, escribió en sus redes sociales el artista, días antes de las críticas en su contra por parte del segundo líder del chavismo.

Nacho, sin permiso

El artista venezolano Nacho suspendió un concierto gratuito previsto para el sábado pasado en la isla de Margarita, en el oriente de Venezuela, debido a que no obtuvo los permisos correspondientes “por orden de arriba”, según denunció en sus redes sociales.

Nacho es uno de los artistas de mayor proyección de Venezuela. Durante años, fue uno de los principales críticos de Maduro entre los cantantes locales. Dio un discurso en 2016 ante la Asamblea Nacional del país suramericano donde denunció los privilegios y lujos que exhibían líderes del chavismo, según su opinión, mientras el pueblo pasaba necesidades.

De acuerdo con la versión que compartió el artista en sus redes sociales, el responsable de la suspensión de su concierto gratuito sería el máximo comandante militar de Margarita.

El cantante venezolano, de 39 años, improvisó en cambio un show la noche del sábado en un sector popular de la isla, repartió decenas de bolsas de comida a los presentes y aseguró que se trató de “uno de los mejores conciertos” que ha tenido en su carrera.

(Voz de América)

Analistas critican declaraciones del canciller de Nicaragua en la ONU

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, en Naciones Unidas el 26 de septiembre de 2022. (Reuters/Eduardo Muñoz).

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, brindó este lunes su discurso en la 77ª Asamblea de las Naciones Unidas reiterando el llamado del presidente Daniel Ortega de respeto a “la soberanía e independencia” de los pueblos y pidiendo que se levanten las sanciones impuestas contra su gobierno, las cuales tildó de “medidas coercitivas”.

El discurso, según los analistas consultados por la Voz de América, “fue repetitivo, pobre y triste”, al no ofrecer una salida a la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde hace más de cuatro años.

Moncada tampoco se refirió a los más de 200 presos políticos que hay en el país centroamericano, ni a la persecución desatada contra la Iglesia católica. Tampoco de la creciente emigración de nicaragüenses que buscan mejorar sus condiciones de vida.

“El canciller de la dictadura no trajo nada nuevo a la mesa. Ignoró los mensajes enviados por el Vaticano, naciones y organismos de derechos humanos que han pedido la liberación de presos políticos. Para la dictadura los presos políticos no existen al no mencionarlos del todo”, indicó a la VOA el exembajador de Nicaragua en la OEA, Arturo McFields.

El canciller Moncada también reiteró el respaldo de Ortega a sus aliados, como Venezuela y Cuba, y apoyó a Rusia, de quien dijo que luchaba “contra el fascismo y por la paz”, pese a que la invasión del Kremlin a Ucrania ha sido cuestionada por la comunidad internacional.

Moncada también extendió palabras para China, nuevo aliado político de Ortega desde finales de 2021, y a quien, según los analistas, ve como un posible sustituto sociocomercial tras las sanciones de Estados Unidos a Managua.

“Nuestro abrazo solidario a la admirable resistencia, y desarrollo justo de la República Popular China, que genera tanta incomodidad, inquietud y envidias, a los enemigos del bien común”, señaló el canciller nicaragüense.

Finalmente el diplomático concluyó el discurso apelando a la independencia y soberanía de Nicaragua, al igual que hicieron los presidentes de Guatemala, El Salvador y Honduras, Alejandro Giammattei, Nayib Bukele y Xiomara Castro, respectivamente.

Algo que, de acuerdo con el analista salvadoreño Napoleón Campos, experto en temas internacionales, “es un punto común en los libretos de todas las tiranías y regímenes autoritarios en el mundo”.

“El uso de este argumento por los gobiernos de Daniel Ortega en Nicaragua y Nayib Bukele en El Salvador, nos dice que a ambos les llegó la hora de esa argumentación ante los crecientes señalamientos... por el desmantelamiento democrático, constitucional e institucional; y las graves violaciones a los derechos humanos que ambos perpetran”, sentenció Campos.

El experto enfatizó que Ortega pasa por alto el artículo 46 de la Constitución en el que el Estado de Nicaragua asume la obligación de la protección de “los derechos consignados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

Mientras, Bukele –prosigue el analista- no honra el compromiso del Artículo 144 de la Constitución, que establece que los tratados y convenios internacionales celebrados por El Salvador “constituyen leyes de la República”, y que “en caso de conflicto entre el tratado y la ley, prevalecerá el tratado”.

Organizaciones piden más presión de la ONU por la "persecución a la Iglesia" en Nicaragua

Conferencia de prensa en Nueva York con destacados miembros de organizaciones de derechos humanos que denunciaron la represión contra los miembros de la Iglesia en Nicaragua por oponerse a las políticas del presidente Daniel Ortega.

Hace un mes, el arresto del obispo Rolando Álvarez en Nicaragua, uno de los mayores críticos con el Gobierno de Daniel Ortega, causó una gran indignación por parte de la comunidad internacional al considerarse que era un “abuso de las autoridades”, informa la Voz de América, VOA.

Ese no ha sido un caso aislado. En los últimos tiempos, varios sacerdotes nicaragüenses, entre ellos Monseñor Silvio Báez o el Padre Edwin Román, se han visto obligados a huir y exiliarse a causa de la fuerte represión que, según denuncian algunas organizaciones, han sufrido por parte del Gobierno de Nicaragua.

Lamentan que el único “delito” que han cometido ha sido el de oponerse públicamente a las políticas del presidente Ortega.

“Se está ensañando en contra de ellos por ser voces, por denunciar esas violaciones a los derechos humanos de la población, y esa es parte de la criminalización a la que están siendo sometidos”, dijo Leyla Prado Vanegas, abogada de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, durante una conferencia de prensa en Manhattan, Nueva York, para denunciar la situación que está viviendo la Iglesia en Nicaragua.

“La situación empeorará”

Advierten que la situación contra los líderes religiosos en el país centroamericano ha empeorado en los últimos meses y que, si no se actúa desde la comunidad internacional, el acoso seguirá agudizándose. Por eso, insisten en que la Asamblea General de las Naciones Unidas, que estos días se celebra en su sede principal, en la Gran Manzana, debe servir para presionar a Ortega y buscar una solución.

“Hoy hablamos de una decena de sacerdotes detenidos, pero mañana puede haber más. Es una situación dramática y que genera una enorme incertidumbre y mucho temor”, manifestaba Juan Carlos Arce, abogado y miembro de la organización Nicaragua Nunca +, que también vela por el cumplimiento de los derechos humanos en el país liderado por Ortega.

La situación no ha pasado desapercibida para los principales organismos internacionales. La Organización de los Estados Americanos (OEA) y otras naciones han expresado su preocupación por las medidas de Ortega contra todo aquel que se oponga a sus políticas.

Apoyo de Washington, rechazo desde Managua

Estados Unidos por su parte ha mostrado su apoyo total a los miembros de la Iglesia perseguidos en Nicaragua y el compromiso de seguir denunciando estos abusos ante las instancias diplomáticas de alto rango internacional, como la ONU, porque, insisten, se está viendo un agravamiento de la represión.

“El aumento de los ataques contra la Iglesia Católica y sus partidarios es particularmente alarmante. Desde junio, el régimen expulsó por la fuerza a 18 monjas, persiguió a varios sacerdotes católicos hasta el exilio y encarceló a otros seis”, explicó Rashad Hussain, embajador especial de Estados Unidos designado para la Libertad Religiosa Internacional, que también participó en el evento.

Pese a las voces del exterior, el Gobierno de Daniel Ortega acusa a la Casa Blanca y a otros países de mentir sobre la represión contra los opositores en Nicaragua, como los miembros de la Iglesia, activistas o periodistas.

Preocupación en la Asamblea General de la ONU por las crisis en Venezuela y Nicaragua

Migrantes de Venezuela y América Central en Chiapas, México, el 7 de junio de 2022. (AP Foto/Marco Ugarte).

Las crisis humanitarias en Venezuela y Nicaragua, el inédito flujo de migrantes y sus consecuencias para la región estuvieron en la mira de los presidentes latinoamericanos que tomaron la palabra este martes en la apertura de la 77ª Asamblea General de la ONU, donde se alzó un reclamo unánime por el “cese inmediato” a la guerra en Ucrania.

El mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, fue el más vocal en su crítica al nicaragüense Daniel Ortega, al que denunció por su persecución y encarcelamiento de religiosos católicos que se han opuesto a su administración.

Bolsonaro tampoco se cortó en su rechazo a la gestión de Nicolás Maduro y aseguró que han recibido en Brasil a unos 600 refugiados venezolanos cada día, a quienes han garantizado acceso a “al mercado laboral, servicios públicos y prestaciones sociales”.

En su estreno ante la ONU, el chileno Gabriel Boric, también admitió que la llegada de cientos de venezolanos ha puesto una “enorme presión” a las estructuras de su país y además pidió trabajar “por la liberación de los presos políticos en Nicaragua”.

Boric insistió en que el aplastante rechazo popular a su propuesta de Constitución no era una derrota en sí sino un paso más hacia la democracia, que “consiste en escuchar al pueblo”.

Mientras, el paraguayo Mario Abdo, aseguró que su país impulsó una resolución dentro del Consejo de Seguridad de la ONU para investigar “a profundidad” las violaciones de DDHH de Venezuela. El mandatario abogó porque las naciones más desarrolladas asumieran “compromisos políticos concretos.

Por el contrario, el presidente colombiano Gustavo Petro, que ha mostrado su disposición a dialogar con Caracas y Managua, evitó hacer denuncias explícitas sobre Nicaragua y Venezuela y en su lugar centró su primer discurso en la ONU en la guerra contra las drogas en su país y la necesidad de luchar contra el cambio climático.

Frente unido por Ucrania

Ucrania fue la gran protagonista de la mañana en Nueva York. Cada presidente llamó la atención sobre la necesidad del “cese inmediato” del conflicto y las consecuencias económicas que la “injusta invasión de Rusia” ha causado en el mundo entero.

Para ello pidieron a las Naciones Unidas jugar un papel más protagónico en la resolución “pacífica y diplomática” de la guerra.

“Necesitamos una salida digna de la crisis de Ucrania y solo podrá ser a través de una solución diplomática que sea justa y funcional”, precisó el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

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