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Cuba

La OEA intercede por periodista cubano Roberto Jesús Quiñones

Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Américanos

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, exigió al régimen comunista cubano plenas garantías para el periodista Roberto Jesús Quiñones Haces.

Este periodista, dijo Almagro vía Twitter, ha sido condenado por la dictadura cubana de manera injusta y arbitraria.

La persecución política en Cuba debe parar y el régimen deber permitir a los cubanos vivir libremente y sin opresión, aseveró el titular de la OEA.

El 7 de agosto Quiñones fue juzgado y sancionado a un año de privación de libertad sustituido por trabajo correccional con internamiento.

El caso de este periodista de Cubanet ha generado una fuerte condena a nivel internacional desde la Sociedad Intermaericana de Prensa, el Comité para la Protección de los Periodistas, Reporteros Sin Fronteras, el Departamento de Estado de EEUU y numerosas instituciones de que velan por los derechos humanos.

Detenido y multado escritor cubano y su esposa

Olivera Castillo y su esposa Nancy Alfaya a la salida de la unidad policial. Foto Movimiento San Isidro.

El escritor cubano Jorge Olivera Castillo y su esposa la activista Nancy Alfaya fueron arrestados el miércoles cuando intentaron participar en un evento convocado en la Sede del Comité Ciudadanos por la Integración Racial (CIR) en El Vedado, La Habana.

Ambos fueron conducidos a la estación de policía de Zapata y C, donde permanecieron cuatro horas detenidos. Al salir les impusieron una multa de 150 pesos por presuntamente “violar el cordón de seguridad”.

Detenido y multado escritor cubano del Club de Escritores y Artistas
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La vivienda del activista Juan Antonio Madrazo Luna, director del Comité Ciudadanos por la Integración Racial, acogería una reunión del Club de Escritores y Artistas de Cuba, al que estaban invitados además artistas del Movimiento San Isidro y del Proyecto Diverso.

“Habíamos invitado a varios escritores y artistas independientes y nos disponíamos a reuniros a leer poesía, solamente, literatura, y los artistas a hacer algún tipo de actuación”, dijo a Radio Televisión Martí Olivera Castillo, escogido en 2016 por la prestigiosa Universidad de Harvard para el programa “Académicos en riesgo”.

Su esposa, quien es miembro del CIR y estuvo entre las fundadoras del movimiento Damas de Blanco, aseguró a Radio Televisión Martí que los oficiales le dejaron claro que su propósito es no permitir ninguna actividad del Club de Escritores.

“También me disgusta ver que el trabajo que yo hago no está legalizado, ni el trabajo de género, tampoco el trabajo de promotora cultural y que eso también pudiera ser procesado, con la ley de peligrosidad”, explicó la esposa de Olivera.

Tanto Madrazo como la activista Marthadela Tamayo aseguran que el operativo del miércoles estuvo encabezado por el Mayor Alejandro, quien en otras ocasiones ha frustrado los eventos del CIR con acciones represivas.

En entrevista con Diario de Cuba el director del CIR aseguró que a otros invitados al evento las autoridades le habían pedido sus documentos y citó el ejemplo de Osvaldo Navarro Veloz, Ángel Santiesteban y Verónica Vega.

Madrazo subrayó el acoso permanente contra Nacy Alfaya, quien lleva casi un año "regulada" por las autoridades.

Olivera Castillo fue condenado a 18 años de cárcel en el 2003en la ola represiva conocida como la Primavera Negra, acusado del delito de atentar contra la Seguridad Nacional, una figura política establecida en la Ley 88, más conocida por “Ley Mordaza”.

Como escritor ha publicado entre otros títulos: Confesiones antes del crepúsculo (Poesía. Ed. Proyecto de Bibliotecas Independientes, Miami-2005), Huésped del infierno (Cuento, Ed. Aduana Vieja, Cádiz, España, 2007) En cuerpo y alma (Poesía. Praga, R. Checa, 2008), Cenizas alumbradas (Poesía. Fundación Lech Walesa. Varsovia, Polonia 2010, editado en polaco y español), Antes que amanezca y otros relatos (Cuento. Fund. CADAL. BsAs, Argentina 2010), Sobrevivir en la boca del lobo (Poesía. Ed. Hispano Cubana. Madrid, España 2012), Tatuajes en la memoria (Poesía, Praga, R. Checa 2013).

[Con reportaje de Yolanda Huerga para Radio Martí, Diario de Cuba e información de redes sociales]

Piqueras vacías... un paisaje que llegó con el tope de precios

Foto tomada el 13 de agosto en las piqueras de Santa Clara. Foto Yoel Espinosa.

Se incrementa la disputa entre transportistas privados y autoridades con la medida del precio topado en los territorios de Cienfuegos y Villa Clara.

La aglomeración de personas en espera de un taxi, pocos autos dando servicio y las piqueras prácticamente vacías es el panorama actual en las provincias de Villa Clara y Cienfuegos luego del tope de precios impuesto por el gobierno.

En Santa Clara donde el precio del pasaje fue rebajado de cinco a tres pesos por carrera dentro de la zona urbana “se paralizó completamente el transporte en la ciudad”, dijo a Radio Televisión Martí el periodista independiente Yoel Espinosa Medrano.

Foto tomada el 13 de agosto en las piqueras de Santa Clara. Foto Yoel Espinosa.
Foto tomada el 13 de agosto en las piqueras de Santa Clara. Foto Yoel Espinosa.

Los precios topados a los transportistas en Cienfuegos entraron en vigor el primero de agosto y en Villa Clara el pasado lunes.

En ambas provincias las autoridades han amenazado con multas y la suspensión de las licencias a los transportistas que no regresen a ofrecer el servicio.

Cada vez menos transportistas en la calle por el tope en los precios
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“La transportación municipal está en cero y el gobierno anunció por la radio local que los transportistas que no se presentaran a trabajar como sucedió en días anteriores al precio que ellos tienen topado, iban a retirarles sus licencias operativas”, declaró Espinosa Medrano.

Desde Cienfuegos, el también comunicador Alejandro Tur Valladares informa que se suma también al límite de topado, la imposición de las autoridades con la compra del combustible en los Cupet, aumentando el malestar entre los transportistas.

Foto tomada el 13 de agosto en las piqueras de Santa Clara. Foto Yoel Espinosa.
Foto tomada el 13 de agosto en las piqueras de Santa Clara. Foto Yoel Espinosa.

En el lugar donde antes se aglomeraban los choferes, donde llegaban a acumularse hasta 20 carros ahora no queda nada. “Cuando me personé en la piquera apenas divisé dos vehículos”, dijo el cienfueguero.

Alexander Rodríguez, miembro de la Asociación Sindical Independiente de Cuba, visitó este lunes en la ciudad de Santa Clara a varios de los choferes que no están trabajando para intentar que los mismos se afilien a un sindicato independiente.

Para el doctor en Ciencias Ángel Marcelo Rodríguez Pita, otro elemento importante es el costo de las piezas de repuesto.

“Se está cerrando el mercado nacional mediante el tope de precios que tampoco toma en cuenta la importación personal que hacen muchos transportistas de piezas de repuesto para suplir la ausencia del mercado mayorista”.

EEUU actualiza Ley de Ajuste Cubano: no aceptará documento del Registro Civil

El cubano Pedro Ravelo muestra su pasaporte luego de recibir la visa de EEUU en la Embajada de EEUU en Bogotá el 22 de febrero de 2018. REUTERS/Jaime Saldarriaga

La Ley de Ajuste Cubano de 1966 (Cuban Adjustment Act, CAA) que concede beneficios migratorios a los cubanos fue modificada recientemente de acuerdo a un memorando publicado el martes por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

El documento con fecha 13 de agosto proporciona ejemplos actualizados de la documentación que los solicitantes pueden presentar como prueba de nacionalidad cubana para acogerse al ajuste.

El documento establece:

  • En 1966 el Congreso promulgó la CAA como una vía especial para que los refugiados cubanos obtengan la residencia permanente.
  • Para ajustarse bajo la CAA, los solicitantes principales deben demostrar que cumplen con los requisitos específicos de elegibilidad, incluidos ser nativos o ciudadanos cubanos.
  • USCIS solo acepta ciertos documentos como evidencia de que un solicitante es nativo o ciudadano cubano, y ahora está actualizando la guía con ejemplos de documentos aceptables.
  • USCIS aclara que un pasaporte cubano vencido o vigente puede ser evidencia de ser nativo de Cuba, y un pasaporte cubano vigente puede ser evidencia de ciudadanía cubana.
  • Teniendo en cuenta información adicional del Departamento de Estado de EEUU, USCIS también precisa que la Carta de Ciudadanía o Certificado de Nacionalidad pueden ser usados como evidencia de ciudadanía cubana.
  • Anteriormente, se aceptaba como evidencia un documento emitido por el Registro Civil en La Habana.
  • Sin embargo, un Certificado de Nacimiento emitido por el Registro Civil o por un consulado cubano, certificando que el individuo que nació fuera de Cuba tiene al menos a uno de sus padres cubanos, no es suficiente prueba para establecer la ciudadanía cubana.
  • Esto sigue siendo cierto aún cuando el certificado de nacimiento o consular declare que la persona a quien se emitió el certificado es ciudadano cubano.
  • En cumplimiento con las prácticas actuales y la orientación interna, USCIS también está actualizando el Manual de Adjudicador (AFM) para dejar en claro que USCIS generalmente no certificará los casos de CAA denegados ante la Oficina de Apelaciones Administrativas (AAO).
  • Las prácticas internas de USCIS se modificaron en 2005 para reflejar que USCIS generalmente no certificará casos de CAA denegados ante la AAO, y la AFM ahora reflejará este lenguaje.
  • La guía controla y reemplaza cualquier guía anterior relacionada con USCIS.

Boris González Arenas y el reto de hacer periodismo en el "ecosistema perverso" del castrismo

El periodista independiente Boris González Arenas es arrestado en medio de la Marcha por los derechos LGBTI en La Habana, el 11 de mayo de 2019. Foto: AP.

Ante la arremetida contra la prensa independiente en Cuba, Radio Televisión Martí inicia una serie sobre los rigores de ejercer en la isla uno de los oficios más peligrosos del mundo. ¿Qué sucede cuando alguien hace uso del derecho a la libertad de expresión por medio del periodismo no oficialista?

Boris González Arenas es colaborador habitual de Diario de Cuba. Desde La Habana sus artículos de opinión, reportajes y entrevistas han permitido visibilizar a la sociedad civil independiente. Por esta razón ha sido detenido, maltratado física y verbalmente y puesto en la mira de la policía política.

En su caso, ¿cuánto ha influido el hostigamiento policial y la propaganda gubernamental contra su labor en la estabilidad de su familia o la relación con vecinos y amistades más cercanas?

Lo primero que te especifico es que te voy a hablar como opositor que hace periodismo. Para mí el servicio público es una acción instintiva y una de las razones de mi oposición al castrismo es porque me priva del derecho a participar de la política de mi país. Se podría decir “si fueras castrista podrías hacer política” pero eso es un error. En Cuba no se hace política, ni como castrista ni como anticastrista. Los que deberían hacer política en Cuba son funcionarios que no se deben a sus electores, sino a quienes los designa en sus puestos y les pagan.

Cuando un opositor o cualquier miembro de la sociedad civil manifiestan su independencia, de inmediato comienza un sistema de asedio que tiene, como rasgo más miserable, su naturaleza delincuencial e inmoral.

En Cuba no se hace política, ni como castrista ni como anticastrista

Casi te puedo describir el esquema, porque lo conozco por mi trabajo de investigador periodístico y porque lo he sufrido como persona. Se busca volcar tus entornos sociales contra ti. Familia, trabajo, asociaciones, instituciones oficiales, todas son objeto de observación para analizar su potencial de agresión hacia el opositor. Un maestro puede señalar a tu hijo para ser analizado por su indisciplina a cualquier nivel, primario, preuniversitario o universitario. Un médico puede darte un diagnóstico falso de una enfermedad que no padeces, un abogado mentirte sobre la naturaleza de tus derechos. Tus compañeros de trabajo te pueden descalificar para continuar en el empleo. Mientras te escribo esto me vienen a la mente muchas personas que han sufrido estos agravios además de mí.

Personalmente te comento algunos actos. El pasado 11 de mayo de 2019 fui arrestado por participar en la marcha contra la homofobia primero, cubrir el evento para Diario de Cuba después y protestar, por último. Se me amenazó sobre las consecuencias que mi actividad tendría para mi familia. No era, claro, la primera vez. La amenaza hacia la familia de tan seguida se hace natural.

En agosto de 2018 me arrestaron frente a mi hijo, cuando salía con él a jugar fútbol, para amenazarme con que no me dejarían salir a Brasil a ver a mi papá enfermo que falleció siete meses después –amenaza que no se cumplió. Ese día pasé una noche en la prisión y para liberarme me pusieron primero una multa.

Ya antes, en el 2017, durante otro arresto, mi hijo pasó con mi esposa frente a mí, y entre ambos logramos disimular la situación y que él no se percatara –o sea, yo sé lo que es la estrategia del protagonista de “La vida es bella” para disimular la crudeza del internamiento fascista.

La policía arrestó a Boris González Arenas, periodista independiente y activista de la sociedad civil.
La policía arrestó a Boris González Arenas, periodista independiente y activista de la sociedad civil.

Varias veces han rodeado mi casa para impedir que salga ni entre nadie. En el 2017 hicimos una conferencia de prensa en mi casa. La policía llegó a primera hora de la mañana para llevarme, supuestamente por una denuncia sobre mí hecha al jefe de sector. No accedí sin una orden de arresto y entonces fueron a buscarme los paramilitares que dirigían el juego. Filmé a los policías, pero cuando fui a filmar al paramilitar corrió por los portales para evitar ser filmado. Finalmente no me llevaron e hicimos la conferencia de prensa, pero antes y después de la conferencia (durante la conferencia se escondieron) rodearon mi casa.

Los dispositivos policiales escandalizan siempre al barrio, sobre todo a quienes no me conocen. Pero vecinos de toda la vida disminuyen sus intercambios conmigo y disimulan las visitas que les hacen. Son contados los vecinos que me manifiestan las visitas de que han sido objeto y los hay que aceptan realizar labores de vigilancia sobre mí. Algunos de ellos tienen a sus hijos viviendo en Estados Unidos y Europa.

En enero de 2015 fui expulsado de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, de donde además soy egresado. La acción fue coordinada por Jerónimo Labrada, que fungía como director general entonces, de manera subrepticia. Convocó a mis colegas de trabajo para realizar una expulsión colegiada. Negó todo el tiempo que la acción fuera inducida por los paramilitares castristas, aun cuando yo acababa de ser liberado luego de cinco días de secuestro e incomunicación. Hasta el día antes no solo había sido mi colega, sino que reconocía mi trabajo y dedicación docente.

Los cuadros de dirección cubanos son escogidos por su servilismo y Jerónimo Labrada es la demostración más vívida que he tenido de ello. Pero lo mismo te podrán decir muchos otros. Oscar Casanella de Luis Curbelo Alfonso, director del Hospital Oncológico; Yanelys Núñez de Luisa Campuzano, directora de la revista Revolución y Cultura; Omar Everleny Pérez Villanueva de Gustavo Cobreiro, ex rector de la Universidad de La Habana, y más recientemente Omara Isabel Ruiz Urquiola de Sergio Luis Peña Martínez, director del Instituto Superior de Diseño (ISDi). Todos fueron expulsados alegándose medidas administrativas diversas y encubriendo la saña de los paramilitares castristas.

La represión y el miedo se han filtrado a nuestra cultura

Otro acto de acoso es la citación de familiares y amigos muy cercanos. Con documentos falsos y falsas razones, que encubren el interrogatorio paramilitar que se desarrolla cuando llegan a las oficinas oficiales.

La represión y el miedo se han filtrado a nuestra cultura y las personas legitiman los antivalores como manera de vivir con cierta tranquilidad. De tal modo la deslealtad, la traición y la delación llegan a ser prácticas cotidianas que las personas pueden realizar sin perder el sueño.

Es un acoso que dificulta la vida, pues no solo existe el acoso real, sino todas las medidas que tienes que tomar entonces para cuidarte, cuidar a tu familia y amigos. Y el peligro que generes una obsesión por la persecución que pueda desencadenar en enfermedades nerviosas. Conozco casos así y es triste.

¿Qué obstáculos legales o impuestos por la Seguridad del Estado ha debido sortear en su intención de hacer periodismo? ¿Cuánto cree que ha influido esta hostilidad en su obra periodística?

Los legales son diversos. El no reconocimiento de nuestra labor ya es uno fundamental. Eso, apoyado por lo ilegal que supone las detenciones, secuestros, violaciones a nuestra integridad y encarcelamiento, como es el caso de Roberto Jesús Quiñones Haces, convierten al periodista independiente en un hombre que asusta. La generalización del miedo produce el triste espectáculo de ver padres y madres que renuncian a exponer los casos de sus hijos, muertos lo mismo por prácticas médicas irresponsables, que por afecciones no atendidas en prisiones. Que renuncian a reivindicar a sus hijas, violadas y tratadas como indisciplinadas por sus colegios, por no contrariar el aparato gubernamental que protege la impunidad de los maestros o el de un hijo abusado sexualmente en alguna institución estatal, cuya denuncia ayudaría a enfocar las prácticas de extorsión sexual en el funcionariado castrista.

El castrismo sabe que lo mismo quitándote un teléfono móvil que un paquete de pollo de un congelador, te produce un daño significativo

Cuando de manera tan sistemática tropiezas con el miedo a la denuncia por parte de padres y madres, cuando se llega a este nivel, has llegado a uno de los peores espectáculos que puedes querer ver en tu vida.

El otro espectáculo lastimero es el de la comunidad de abogados reunida en la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, tratándote como culpable por realizar una denuncia, engañándote con argucias legales, quienes te deben defender o evadiendo sus obligaciones contenidas en leyes y reglamentos.

Y, por supuesto, la carencia material. Soy un convencido de que la miseria le es consustancial al castrismo. Y los periodistas lo sufrimos como el resto de los cubanos. En nuestro medio se sufre por la necesidad de equipamientos de grabación, filmación, registro, almacenamiento, espacio, que son imprescindibles a nuestro trabajo. No en balde se producen las requisas disfrazadas de registro legal, para privar al periodista de su equipamiento por lo difícil que es su reposición. El castrismo sabe que lo mismo quitándote un teléfono móvil que un paquete de pollo de un congelador, te produce un daño significativo. José Díaz Silva, líder opositor, ha sufrido allanamientos despreciables, pero entre los periodistas los han sufrido Rudy Cabrera Arcia, José Fornaris, Osmel Rodríguez Álvarez, y otros más.

Ha influido en mi obra periodística en la radicalización del compromiso, en aumentar el énfasis en los temas que rodean la precariedad de nuestro ordenamiento jurídico, nuestro sistema de administración legal y el régimen de prisiones. Eso ha sido, por decirlo de algún modo, una de las especializaciones a las que he llegado, no estaba en el origen de mi actividad como opositor.

Es un dilema ético, del cual no pretendo tener una solución ni la mejor respuesta, el decidir dirigir la mirada hacia una tupición, un ómnibus roto o un espectáculo cultural, mientras se le administra, con perversión tan detallada, la muerte a Xiomara Cruz, Dama de Blanco y miembro de la Unión Patriótica de Cuba. Duele cada segundo y estoy convencido que, si algún día pierdo el sentido de culpa por no haber hecho más, habré perdido parte de mi humanidad.

Uno de los objetivos de la censura y otros mecanismos represivos es atemorizar al comunicador independiente o alternativo para disuadirlo de realizar su labor. ¿Ha sentido miedo? ¿Puede describir algunas de estas situaciones?

Creo que el aspecto más intimidante de este trabajo no es la acción represiva en sí, sino la vida cotidiana. El día a día. El seguimiento paramilitar, los carros que arrancan cuando tú sales de la casa, los hombres que se ponen en movimiento cuando tú pasas a su lado, las noticias de agravios sufridos por tus colegas, las rupturas extrañas de tu vehículo cuando estaba parqueado, la “pérdida” de bienes dentro de tu casa, las cerraduras que de pronto empiezan a abrir mal, las mascotas que mueren envenenadas, el vecino que deja de saludarte o te sigue con la mirada. Ese “ecosistema” perverso que el castrismo administra con la certeza de que es tan lacerante como acciones que a primera vista parecen más violentas o vejatorias y que cualquier opositor o periodista te podrá detallar con precisión dolorosa.

En mi caso he sido detenido en numerosas ocasiones, dentro de una celda se agradece que la reja sea de barrotes, que puedas ver a través de ella, que fluya alguna corriente de aire, que entre luz exterior, que no haya hacinamiento, que el baño esté decentemente limpio, que los policías se comporten con decencia. He experimentado las dos variantes en cada uno de esos aspectos. Me sorprenden y admiro los que han estado meses en celdas de aislamiento, por eso no me quejo. Me reservo calificar las historias de Ángel Moya, Mario Alberto Hernández Leyva y Rolando Ferrer Espinosa sobre la vida en una celda de castigo. A todos los he entrevistado y no puedo hacer otra cosa que admirarlos.

El castrismo es exitoso en su estrategia de invisibilizar su represión

Estuve preso un día en Pinar del Río, pasé la noche en una celda con otras dos personas, sin ventana y con la reja tapiada. Para mí fue poco tiempo, pero para los que estaban allí conmigo, un sonido, alguien que pasaba, una reja que se abría, eran suficientes para ir a mirar por los huequitos que quedaban entre las planchas de metal, para tener algún contacto con el afuera, comunicarse con un conocido, enterarse de algo. Si me hubieran dejado más días yo hubiera estado igual. Allí, a excepción de algún que otro, los policías y los oficiales de prisiones sabían pasar de la cara más humana a una expresión inmunda con una facilidad sorprendente, sorprendente para mí, claro. Solo como anécdota: en Viñales, Pinar del Río, fui arrestado con violencia, las esposas me las cerraron de un modo que luego por varios días tuve calambres en los dedos de la mano derecha, fui golpeado en la estación de la ciudad de Pinar del Río, fui expulsado al día siguiente de la provincia y llevé conmigo una multa por “asedio al turista”. Eso es castrismo.

"No fue posible viajar. El castrismo bloquea nuestra salida, como por seis décadas ha bloqueado nuestra libertad", denunció en Facebook Boris González Arenas.
"No fue posible viajar. El castrismo bloquea nuestra salida, como por seis décadas ha bloqueado nuestra libertad", denunció en Facebook Boris González Arenas.

Ante la presión del Estado para silenciar a las voces discordantes –y la prensa independiente es una de las más constantes-, ¿por qué insiste en dedicarse a una de las labores más peligrosas que se llevan a cabo en países en dictadura?

Hoy por hoy ya dudo de por qué comencé a hacer esto. Las motivaciones iniciales se borran con el tiempo y las actuales parecen haber estado ahí siempre. Pero no es así. Cuando comencé en la oposición no sabía nada de legalidad y estaba mal informado sobre el alcance de la represión. El castrismo es exitoso en su estrategia de invisibilizar su represión, es una combinación de -hablando en términos de mercado- reducir al mínimo la oferta de información y su demanda.

Para mí se trata hoy de que conozco, lo he sufrido en mí y mis allegados y lo he sufrido en mis amigos y colegas. Solo para citarte algunos nombres cuyas agresiones he vivido con especial dolor, ahí están Julio Alfredo Ferrer Tamayo, Berta Soler, César Iván Mendoza Regal, Doraisa Correoso Pozo, Ariel Ruiz Urquiola, Mario Alberto Hernández Leyva y en este momento se trata de Xiomara Cruz, Maykel “El Osorbo” y Roberto Jesús Quiñones Haces. Y esos, te repito, son un puñado.

Una vez que eres un archivo vivo de ese trozo de historia nada ni nadie te puede hacer virar la espalda. La solución es muy simple y se reduce a una frase, “dejar de reprimir a los cubanos”.

Aunque no me lo preguntes tengo que agradecer el apoyo de mi familia, de mi esposa, mis hijos, su mamá y mis padres, hermanos y tantos amigos; los antiguos que no se despintaron, y los nuevos, todos sumamente coloridos e imprescindibles.

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