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Cuba

Padre cubano gana custodia en caso de bebé nacida en Miami

Yoelvis Gattorno: "Daré a mi hija todo el amor del mundo"
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MIAMI - Una jueza del Tribunal para casos de familia reconoció este martes al cubano Yoelvis Gattorno como el padre de Valeria, la bebé que nació en Miami y perdió a su madre en el parto, el pasado marzo.

Gattorno, residente en Santa Clara, provincia de Villa Clara, viajó a esta ciudad con una visa humanitaria para someterse a una prueba de paternidad por orden judicial que resultó a su favor.

Valeria cumplirá dos meses de vida el próximo lunes y hasta ahora permanecía por dictamen judicial al cuidado de Nairobis Pacheco, prima de la fallecida, Yarisleidy Rodríguez, quien había llegado al sur de Florida el pasado 6 de octubre, en los últimos meses de gestación, con la intención de dar a luz en Estados Unidos.

Valeria Gattorno nació prematura. No podrá salir de EEUU hasta que los médicos no lo autoricen.
Valeria Gattorno nació prematura. No podrá salir de EEUU hasta que los médicos no lo autoricen.

La jueza Migna Sánchez Llorens dictaminó que Valeria no podrá salir de los límites del estado de la Florida hasta tanto los médicos no den su consentimiento.

Luego de varios días reportada como grave en el hospital Jackson Memorial, en Miami, Valeria logró vencer los peligros de un nacimiento prematuro. De ahí que a punto de cumplir sus dos meses de vida aún confronta problemas de salud, entre ellos, una cardiopatía ligera.

“Muy contento. Le voy a dar a mi hija todo el amor que merece, “dijo Gattorno a TV Martí.

Por el momento, Gattorno vivirá con su pequeña hija en casa de una familia que lo ha acogido en la barriada de Kendall.

¿Se quedará Gattorno con Valeria en Miami o regresará con su hija a Santa Clara? Es la pregunta que hasta ahora el joven dice no puede responder.

Cubanos reclaman respuesta urgente de las autoridades ante crisis de medicamentos

Farmacia en Cuba

Cuba continua con el desabastecimiento de numerosos medicamentos debido principalmente a impagos a los proveedores extranjeros que suministran a su industria farmacéutica materias primas, materiales para los envases e insumos.

Cubanos de la isla reclamaron una respuesta urgente de las autoridades ante la crisis de medicamentos, que a pesar de las promesas gubernamentales siguen escaseando en la red de farmacias cubanas.

En un sondeo realizado por Martí Noticias, las opiniones en diferentes puntos del país muestran la frustración de los afectados.

Lourdes Esquivel, Dama de Blanco residente en La Habana dijo que lleva tres semanas sin poder adquirir el medicamento que necesita.

"Ya llevo tres sábados que voy tempranito a la farmacia y me dicen, no entró el medicamento. Imagínese todo el mundo protesta porque mucha gente sí necesita medicina a diario", dijo.

En Baracoa, María Isabel Rodríguez Lobaina señaló que le gustaría tener delante a los funcionarios que prometieron una solución a la crisis de los medicamentos.

"Yo quisiera encontrarme con un funcionario así de esa índole para decirle: ¿hasta cuándo nos vas a seguir diciendo mentiras?", afirmó.

En el centro del país también hay reacciones por la falta de medicamentos. En Sancti Spíritus, Aimara Peña dijo que “ya han pasado varios meses y cuando no falta uno (un medicamento), falta el otro. Siempre faltan cosas en la farmacia. Hay gente que compra medicamentos que llegan desde afuera que son muy costosos, y lo hacen por necesidad. Creo que es un problema que se le debería dar solución inmediata".

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Cuba ha venido arrastrando la crisis de medicamentos durante años. Medios oficiales y funcionarios sostienen que el impago a proveedores de insumos y el escape de medicinas que van a parar al mercado negro son algunas de las causas del problema.

El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) firmaron el pasado 26 de abril en La Habana un convenio que, según fuentes oficiales, permitirá a la isla recibir ayuda financiera del organismo regional para adquirir medicamentos, vacunas y otros suministros.

De esta forma, la isla se incorpora al grupo de países que se benefician de los mecanismos de cooperación denominados Fondos Estratégicos de Medicamentos y Rotatorio de Vacunas.

Esos programas disponen de un volumen de compras por 100.000 y 800.000 millones de dólares, respectivamente, según detallan medios estatales de la isla.

Mientras tanto, continúa el desabastecimiento en la red nacional de farmacias.

En febrero pasado, las autoridades pusieron en circulación un nuevo modelo de recetas médicas que incluyen por primera vez un sello institucional exclusivo. La medida tiene como objetivo frenar el robo de fármacos que van a parar al mercado negro.

El cuadro básico de medicamentos del país lo conforman 801 fármacos, de los que Cuba produce el 63 % y el restante lo importa, de acuerdo con datos del Grupo estatal de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica (BioCubaFarma) divulgados por medios oficiales.

Asimismo, más del 85 % de los productos que se utilizan en la producción de medicamentos son importados, y el 92 % de los principios activos, provienen fundamentalmente de mercados como China, India, y Europa, así como el 60 % de los materiales de envases.

(Con reporte de Adriel Reyes y Archivo Martí Noticias)

Comisión pide a Trump que use la Ley Helms-Burton para capturar a Raúl Castro

Raúl Castro en Argelia.

La Comisión Justicia Cuba instó hoy al presidente de EE.UU., Donald Trump, a poner en marcha los mecanismos legales que permitan llevar ante la justicia internacional al presidente cubano, Raúl Castro, una vez perdida la "inmunidad diplomática" que poseía como jefe de Estado del país.

Aunque la Comisión calificó la designación de Miguel Díaz-Canel como nuevo gobernante de la isla como un cambio "estético", aseguró que el relevo en la Presidencia convierte a Raúl Castro en "sujeto de persecución" una vez salga de las fronteras de la isla.

"Pedimos al presidente Trump que en uso de las facultades que se le solicitaron con la Ley Libertad de 1996, ordene la captura de Raúl Castro y se le pueda juzgar por al menos el crimen por el que está claramente evidenciado", dijo en una rueda de prensa el jurista mexicano René Bolio, presidente de la Comisión Justicia Cuba.

Se trata del derribo de las avionetas de la organización del exilio Hermanos al Rescate por cazas cubanos en 1996 sobre aguas internacionales del estrecho de la Florida, hecho que impulsó ese mismo año la Ley Libertad, conocida como Ley Helms-Burton.

En virtud de esa ley, en la que el Congreso condena el derribo de las avionetas, la Comisión solicita al presidente Donald Trump que lleve a la Corte Internacional de Justicia a Raúl Castro, "autor intelectual y sistemático de crímenes de lesa humanidad por los que puede ser juzgado", dijo Bolio.

En su Sección 116, CONDENA AL ATAQUE CUBANO CONTRA AERONAVES ESTADOUNIDENSES, la también llamada Ley "Libertad", que reúne en una sola legislación todas las disposiciones sobre el embargo, expone los hechos ocurridos el 24 de febrero de 1996, y en el inciso a (10) considera que:

La respuesta elegida por Fidel Castro, el uso de fuerza letal, fue completamente inapropiada para la situación presentada al gobierno cubano, convirtiendo tales acciones en una flagrante y bárbara violación del derecho internacional y equivalente a un asesinato a sangre fría.

Luego, en el inciso 15.b.3:

El Congreso insta al Presidente a buscar, en la Corte Internacional de Justicia, una acusación por este acto de terrorismo por parte de Fidel Castro.

Aunque Fidel Castro era entonces el gobernante de Cuba, su hermano y ministro de las Fuerzas Armadas ha reconocido que dio la orden de "tumbar" las avionetas con misiles. Esto consta en una grabación de comentarios suyos sobre lo ocurrido.

La Comisión Justicia Cuba fue creada en 2017 por juristas y activistas de varios países de Europa, Asia y América con el fin de propiciar que las violaciones de los derechos humanos por parte del castrismo sean juzgadas internacionalmente.

Para respaldar su petición a Trump, la Comisión iniciará una campaña de recogida de firmas entre "todos los que han sufrido el castrismo" y posteriormente enviará una misiva al mandatario estadounidense con la demanda formal de acción.

"Pedimos a Trump que aplique esta ley y se ponga de una vez a mover los mecanismos judiciales para que Raúl Castro pueda empezar a ser juzgado y condenado y sea el principio para que llegue la paz a Cuba", aseveró el jurista mexicano.

Bolio señaló como precedente el caso del dictador chileno Augusto Pinochet (1973-1990), que fue detenido en Londres por orden del juez de la Audiencia Nacional de España Baltasar Garzón, tras perder la inmunidad diplomática que la ley internacional brinda al jefe de estado de un país.

Hipólito Ramírez, miembro de la Comisión y presidente del Consejo Patriótico Dominicano, aseguró que la posibilidad de que Raúl Castro sea juzgado es "grande" y lamentó que la designación de Miguel Díaz-Canel como presidente de Cuba sirva solo "para hacer creer fuera de la isla que hay cambios".

Por su parte, la activista costarricense Milagros Méndez sostuvo que Cuba es la "raíz de los males antidemocráticos" en América Latina, y dijo que "no necesitan más países derramando sangre", en referencia a la situación en Nicaragua. Precisamente la Asamblea de la Resistencia Cubana leyó un
comunicado en apoyo al pueblo nicaragüense y a los estudiantes en el "justo reclamo" de libertad y democracia, bajo un gobierno que calificaron de "dictadura corrupta de Daniel Ortega y Rosario Murillo".

La presidenta de la Asamblea, la exiliada cubana Sylvia Iriondo, planteó la integración en un "bloque democrático" de las fuerzas de Cuba, Nicaragua y Venezuela que promueva activamente la libertad de estos países, con la intención de crear un frente que "ponga fin a las dictaduras en el hemisferio".

EFE

La herencia cultural china en Cuba sobrevive a duras penas

Proyecto musical intenta preservar legado chino en Cuba
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LA HABANA -Para contrarrestar la tendencia a decrecer que ha mostrado la comunidad de chinos en Cuba en los últimos sesenta años, la pérdida de tradiciones y el olvido de su historia y participación en los grandes sucesos del país, Juan Ariel Mock, descendiente chino, creó un proyecto musical que ha venido funcionando durante una década, a pesar de la falta de apoyo de las autoridades.

Amistad Cuba-China Grupo Vocal Descendiente es el nombre de este esfuerzo que, como bien dice su fundador, ha venido desarrollándose “a pulmón, de corazón”. El amor por las tradiciones chinas le viene a este músico autodidacta por la estrecha relación que tuvo desde pequeño con su abuelo Juan Mock, un chino emigrado a Cuba.

“Él me ponía música de su país y dábamos paseos por el Barrio (Chino). Fue el que me inculcó el amor por las tradiciones chinas, que con el tiempo me inspiraron a hacer un proyecto como este”, explica.

Una de los grandes temas tratados en las canciones de Mock es el de los chinos coolíes, traídos a Cuba por los españoles con la intención de sustituir a los negros esclavos en las plantaciones.

“Ellos vinieron engañados. China pasaba por un momento económico muy delicado, había hambre y escasez, les dijeron que obtendrían fortunas, pero muchos no pudieron ni siquiera regresar a su tierra, y se empezaron a mezclar poco a poco con la población cubana, dando origen a la actual comunidad descendiente”, dice el músico.

Aunque en el Barrio Chino existen instituciones culturales y deportivas donde se imparten cursos de tradiciones chinas, relacionados con el idioma, la medicina tradicional, el cultivo de plantas, la cocina, el wu-shu y el tai chi, la presencia china se nota cada vez menos, debido a que desde el año 1959 la entrada de chinos al país se detuvo. Mock asocia el decrecimiento de la comunidad china a esa ausencia de inmigrantes, motivado por las alzas en la economía del gigante asiático en combinación con la depresión de la economía cubana.

La solución de las instituciones culturales ha sido la integración de la cultura china a la vida de la población en general, popularizando algunas de las tradiciones y costumbres más adaptables a la idiosincrasia cubana, como son las artes marciales y la medicina tradicional china.

“Muchos aspectos que estaban cerrados dentro de esta comunidad se han incorporado a una actividad general para Cuba, y esto tuvo mucho que ver con el Período Especial. La medicina, cuando no teníamos pastillas, acudíamos a los remedios a base de plantas, y la costumbre de comer vegetales,” dice María del Carmen Kouw, descendiente y estudiosa de la comunidad china en Cuba. Iniciativas como la de Mock no han contado con el apoyo institucional necesario, a pesar de la buena acogida de público que ha tenido el proyecto en sus presentaciones. Las dificultades económicas han provocado incluso la separación de algunos de los miembros del proyecto, quienes se marchan en busca de mejores opciones de trabajo.

“Hemos sido ayudados por algunas personas y sociedades del Barrio Chino, pero no hemos contado con el apoyo que necesitamos, ni ahora ni antes, porque hacer un background cuesta dinero. Todo lo que hacemos cuesta”, confiesa el músico

.El comportamiento de esta comunidad es probablemente único en el mundo. El Barrio Chino recibe a los visitantes sin muchas señales de ser lo que debería, un territorio, un pequeño pedazo del país asiático en el corazón de La Habana. Apenas algunos restaurantes frecuentados por turistas y cubanos, y sociedades casi secretas donde los pocos chinos naturales que quedan, ya nonagenarios, se esconden del ruido, el polvo y la chusmería habanera.

Estadounidenses invitados por el ICAP bajo vigilancia constante en Camagüey

Vista de una calle en Camagüey, Cuba.

Hasta el sábado 28 duró la vigilancia que la Seguridad del Estado le puso a decenas de visitantes norteamericanos en Camagüey. Llegaron a esta ciudad como parte de las brigadas de simpatizantes extranjeros que el gobierno cubano invita a participar en el desfile oficial del primero de mayo, en un viaje organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) -dirigida por uno de los cinco espías- pero ni siquiera esa entidad gubernamental los salvó de tener sus movimientos y contactos con el pueblo cubano, estrechamente controlados.

Desde hace dos semanas, decenas de agentes del Ministerio del Interior (MININT), uniformados y de civil, y funcionarios estatales de varias entidades públicas, fueron movilizados en actividades de vigilancia y control sobre los movimientos de estos extranjeros.

La prensa independiente y los artistas en Camagüey fueron algunos de los objetivos de control del Ministerio del Interior. En la mañana del martes 24 de abril, en vísperas de la llegada de los “brigadistas”, dos agentes de la Seguridad del Estado se estacionaron en una vivienda cercana a la casa de la periodista independiente Sol García Basulto. El mismo día, quien esto escribe fue seguido al menos durante medio kilómetro por agentes conocidos por su persecución contra los periodistas independientes.

Desde días antes, los agentes de la Seguridad del Estado encargados de vigilar a los artistas y escritores en la ciudad hicieron varias visitas al Teatro Principal, donde tendría lugar una función del Ballet de Camagüey a la que los norteamericanos estaban invitados, y a la cual se prohibió el acceso a los cubanos que no portaran invitación oficial.

El autobús que transporta a la delegación de EEUU en Camagüey. Foto Cortesía de Henry Constantin.
El autobús que transporta a la delegación de EEUU en Camagüey. Foto Cortesía de Henry Constantin.

El 26 de abril, día de la función, agentes de la Policía Nacional Revolucionaria fueron apostados en el frente del Teatro Principal, con la misión de pedirle documentos y explicaciones a todo el que se detuvo a mirar o intentó entrar sin estar autorizado.

En República -la calle principal de la Ciudad de los Tinajones- y en las afueras de los hoteles donde se alojaron los visitantes norteamericanos y de las instituciones que visitaron, permanecieron desplegados agentes del MININT. Solamente en la noche del 27 de abril, los vecinos del hotel Puerto Príncipe –el principal de sus alojamientos- pudieron observar en un radio de 150 metros del edificio la inusual presencia de al menos 14 uniformados de ese ministerio y un auto patrullero.

Los empleados de los hoteles donde se alojaron, los conductores de los vehículos en que se trasladaron, los trabajadores de las instituciones culturales, educativas, políticas y económicas que visitaron, fueron previamente instruidos en reuniones dirigidas por funcionarios políticos, sobre cuáles cosas decir a los norteamericanos, y cuáles no, sobre la realidad de Cuba.

Según una fuente que pidió no se revelara su nombre, un alto funcionario público dijo a sus empleados reunidos que “aunque esos visitantes venían como amigos, había que tener cuidado con lo que se les decía, porque cualquiera podía ser un enemigo”.

Otra fuente comentó a este redactor que la delegación norteamericana solicitó incluir en su programa, visitas a diferentes instituciones culturales, pero los organizadores cubanos les negaron la mayoría de ellas –probablemente las más interesantes.

La mayoría de los visitantes pertenecen a organizaciones civiles de Estados Unidos, sin embargo, el programa que las autoridades de la isla les pusieron solo incluía contactos con entidades y empleados del sector estatal.

Los norteamericanos no pudieron acercarse al pastor Bernardo de Quesada para ver los restos de la demolición de un templo religioso, ni a la iglesia del sacerdote Castor Álvarez para escuchar sobre los problemas espirituales del país. No visitaron las casas del escritor Rafael Almanza para enterarse de la censura a los artistas, ni miraron los restos del excremento que la Seguridad del Estado lanzó en la puerta de la fotógrafa Iris Mariño, solo porque trabaja en la revista La Hora de Cuba. No conversaron con la reportera Sol García Basulto para hablar del acoso al periodismo, ni con Inalkis Rodríguez se informaron sobre la difícil y desesperanzada vida de los campesinos cubanos.

¿Por qué esos controles sobre sus movimientos, por qué ese énfasis en que no conversaran con nadie que las autoridades no hubieran previamente “preparado”? ¿Por qué esos despliegues policiales en un país supuestamente muy seguro para el visitante extranjero? El gobierno cubano, ¿qué no quiere que escuchen los norteamericanos? ¿O qué no quiere que les cuenten los cubanos?

Espiados, dirigidos en sus visitas y controlados por policías: nadie puede conocer Cuba así. Nadie puede sentirse seguro en tal ambiente, por mucho que se lo repita a sí mismo. Vigilancia y control no es seguridad: es peligro y represión. Incluso, o sobre todo, para un norteamericano.

“Cuba is hope”, comentó al periódico provincial estatal Leslie Salgado, uno de los visitantes. No, si hubiera contado el número de agentes a su alrededor, y palpado el anillo de vigilancia y control que rodeaba a los visitantes, se hubiera dado cuenta de que, más que esperanza, “Cuba is police”.

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