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Arte y Cultura

La fachada de una casa en Camagüey, escenario para performance contestatario

Iris y Mario en el frente de la casa en Camagüey.

Camagüey - A través de una publicación en su muro de Facebook, la actriz y reportera Iris Mariño junto a su esposo el director de teatro Mario Junquera anuncian que han decidido convertir la fachada de su casa, a pocas cuadras del corazón de la ciudad de Camagüey, en “objeto performático”, luego de que presuntamente agentes de la Seguridad del Estado la pintaran esta semana con carteles de sesgo político y ofensas personales.

“I love Iris”, “dicidente” (sic), “tarru” (sic), “opositor”, “mercenario”, son algunos de los carteles hechos con tiza o crayola que han aparecido en el frente de la vivienda de Mario e Iris, que viven el número 77 de la calle Padre Valencia, a dos cuadras de la concurrida Plaza de los Trabajadores y a 100 metros del Teatro Principal. Los primeros fueron escritos entre la noche del domingo 27 y la madrugada del lunes 28 de mayo pasados. Al parecer esa misma noche fueron arrancadas dos pegatinas con el logo de la campaña Cuba Decide, que los propietarios de la vivienda tenían puestas en su puerta principal desde hace algunos meses.

Esta es la cuarta vez que la vivienda del matrimonio ha sido vandalizada. En 2016 alguien arrancó la primera pegatina de Cuba Decide que Iris había colocado en su puerta. En dos ocasiones, en febrero y marzo, la puerta principal amaneció casi cubierta con abundante excremento animal, que incluso aparecía untado en otra pegatina de Cuba Decida, a casi dos metros de altura del suelo.

Fachada de la casa de Iris Mariño y Mario Junquera en Camagüey.
Fachada de la casa de Iris Mariño y Mario Junquera en Camagüey.

Mario Junquera dirige desde 1990 el grupo estatal Teatro del Espacio Interior, cuyas obras han sido toleradas por las autoridades pero suelen mostrar siempre mensajes críticos con la realidad social cubana. En esa misma década sufrió detenciones en Villa “María Luisa”, sede de la Seguridad del Estado en Camagüey. Recientemente, a raíz de la colaboración de su esposa, Iris Mariño, con la revista independiente La Hora de Cuba, ha recibido frecuentes visitas de agentes del Ministerio del Interior para exhortarlo a que detenga el trabajo periodístico de Iris, y finalmente para que se divorcie de ella. En 2014, Julián González, exministro de Cultura, le entregó la Distinción por la Cultura Nacional, un galardón que ese ministerio solo entrega a creadores y artistas de relevancia para el país.

La fachada de una casa en Camagüey, escenario para performance contestatario
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En la misma publicación en Facebook en la que Iris Mariño anuncia el performance, declara: “Los que pensamos diferente en Cuba hoy, somos los judíos alemanes de ayer”.

Iris Mariño es miembro del equipo de dirección de la revista independiente La Hora de Cuba, para la cual trabaja también como fotógrafa, camarógrafa, redactora y reportera. Por esta labor periodística, fue acusada en enero por la Seguridad del Estado de “usurpación de capacidad legal”, y aunque la acusación le fue “archivada provisionalmente” el 23 de marzo, se le impuso prohibición de salida del país. Recientemente fue detenida durante 4 horas por agentes del Ministerio del Interior cuando intentó fotografiar el desfile oficialista del 1ro de mayo. Además, ha sido seguida por policías en la vía pública, espiada en sus teléfonos, interrogada por agentes del MININT en más de 4 ocasiones, acosada sexualmente por varios agentes masculinos en al menos uno de esos interrogatorios, ciber-acosada en su perfil de Facebook. Además, ha sido registrado su domicilio, y cerrado su contrato como profesora de “Expresión Corporal” en la Escuela de Artes “Vicentina de la Torre”. Todo esto a partir de octubre de 2017.

Hasta el momento, varios artistas y activistas en Camagüey han manifestado su rechazo a los grafitis ofensivos, y han declarado que escribirán sus propios mensajes en el performance de la pared de Mario e Iris.

La declaración en el Facebook de Iris que, en entrevista con nosotros, Mario Junquera corrobora, termina diciendo: “No borraremos los grafitis. Convertiremos los grafitis en objeto performático, e invitamos a toda persona a escribir el grafiti que desee en nuestra fachada”.

Títulos cubanos en la Feria del Libro de Madrid

El español Álvaro Fernández Prieto ha fotografiado libros cubanos para Martí Noticias.

19 títulos de autores cubanos son presentados en la 77 edición de la Feria del Libro de Madrid por el sello español Ediciones La Palma

19 títulos de autores cubanos están presentes en la 77 Feria del Libro de Madrid, que se desarrolla hasta el próximo 10 de mayo en el emblemático Parque de El Retiro, en la capital española.

El sello madrileño Ediciones La Palma, creado en 1989, presenta con éxito sus tres colecciones cubanas: G, Cuba y Colección Fugas, que abordan diferentes géneros, estilos y generaciones. Todas coordinadas, entre España, Cuba y Miami, por Ignacio Rodríguez.

Casa cercada. Diario de un sobreviviente (de VIH)

El escritor Miguel Ángel Fraga, residente en Suecia, recoge en Casa Cercada su estancia entre 1992 y 1997 en el sanatorio Los Cocos, el principal centro de internamiento forzado que se destinó en Cuba para hacinar a los portadores del virus del VIH y los enfermos de sida.

"Para ser fiel a mis recuerdos, creía que viajaba hacia el umbral de la muerte", confiesa el autor, quien estará firmando su libro en la Feria de Madrid los días 5 y 6 de junio, en la caseta (362) de Ediciones La Palma, siempre a las 7 de la noche, según informó Diario de Cuba (DDC).

Fraga nació en La Habana en 1965. Es poeta, narrador y dramaturgo. "Fue parte del taller literario La Montaña Mágica, fundado y dirigido en el sanatorio de Los Cocos por el fallecido narrador José Ramón Fajardo, quien en colaboración con Lourdes Sayón realizó la antología Toda esa gente solitaria, publicada en 1997 por Ediciones La Palma. Un libro que siempre intersa mucho y que no dejamos de traer a las ferias", dijo Ignacio Rodríguez a Martí Noticias.

Libros cubanos del sello madrileño Ediciones La Palma.
Libros cubanos del sello madrileño Ediciones La Palma.

En Casa cercada Fraga narra en las experiencias de esa sobrevida. "Por eso es intenso, desgarrador, apasionado, pero lo acompaña el desenfado, el juego, el humor; y está poblado de una asombrosa diversidad (sexual y social) de personajes procedentes de todos los estratos de la sociedad cubana. Casa Cercada es un libro único, el testimonio de un hombre que convirtió ira, enojo, angustia, dolor, en literatura sanadora", destaca en la nota de contraportada del libro el narrador y periodista José Antonio Michelena, de quien Ediciones La Palma ha publicado Cuba: memoria y desolvido, una amplia selección de crónicas.

Colección Fugas, escritores cubanos de la diáspora

Creada por el editor y periodista, exiliado en Miami, Luis Leonel León, la Colección Fugas es un proyecto editorial independiente dedicado a los autores de la diáspora, en principio con escritores cubanos radicados en Estados Unidos.

Los tres primeros títulos de Fugas ven la luz “desde una perspectiva integradora: tres autores de dos generaciones literarias distintas y, sobre todo, con maneras diferentes de encarar la creación, los géneros, los temas”, asegura León.

El número cero de la Colección es la novela Escapados del paraíso, del periodista y narrador Armando de Armas, una historia sobre lo duro del exilio, en la que el sexo es una patria posible.

“Por qué alguien querría escapar del paraíso? ¿A qué paraíso pertenecen estos personajes? ¿De qué escapan, qué les sucede, qué anhelan? Escapados del paraíso es una de esas historias que se apoderan del lector hasta el final. Una novela dura sobre el sexo y el exilio. Del exilio del alma y exilio político. De la entrepierna como patria posible. Del amor como tabla de salvación para seres derrotados por la historia, rotos y rebeldes. Urganda la Desconocida y Amadís, una pintora y un escritor que vienen de la cárcel, de escapar de una sociedad que los excluyó, procuran adaptarse a una sociedad y un idioma que no entienden, ni los entiende”, escribe su editor, León, en el prólogo de la novela, que a la vez presenta la Colección.

“Amalia, Mabilia, Nairobi y Amaranta de Arimatea son seres desasidos, fragmentados, dionisíacos. Orgías, conspiración y violencia. Hampa y arte. Misticismo y muerte. Reencarnación y sobrevida. Dolor y deseo. Una incursión en el Miami que no aparece en las postales turísticas, ese donde aún parece librarse la última batalla de la Guerra Fría” se lee en la contraportada de esta novela, parte de la saga Las historias de Amadís.

El número uno de Fugas es Póker de brujas y otros cuentos, el primer libro de ficción del importante narrador y ensayista Carlos Alberto Montaner, publicado en su 50 aniversario.

“Se trata de un volumen atípico en su prosa y una rara avis en la narrativa de la época. Distanciadas de las maneras y los tópicos, a veces sobredimensionados, del llamado boom latinoamericano, la intención de estas piezas agridulces, que merecen ser trasladadas al cine, es aventurarse en un paneo por los ámbitos oscuros, ásperos de la vida. Esas sombras que por momentos (quizás por repelentes) no divisamos o no queremos ver”, advierte León en su prólogo de este libro por el que el poeta norteamericano Robert L. Robinson bautizara a su autor como “el maestro de lo macabro”.

Colección Fugas, creada por Luis Leonel León, está dedicada a la escritura cubana de la diáspora.
Colección Fugas, creada por Luis Leonel León, está dedicada a la escritura cubana de la diáspora.

Completa la primera triada de Fugas El Súper, la famosa pieza teatral de Iván Acosta, que cumple 40 años, y que fuera llevada al cine en 1979. “Un clásico de la creación cubana. No sólo de su larga e incomprendida diáspora: esos seres con el alma partida en dos, cuyas memoria e ilusiones retrata ésta encantadora obra. Durante cuatro décadas ha demostrado poseer el raro don de escapar de sus páginas, del escenario o la pantalla para instalarse en la -no menos teatral- realidad, desde donde una vez saltara a seducir y sacudir la imaginación de su autor, testigo y protagonista de estas vivas escenas, esta cadena de sentimientos que parecieran eternos”.

Fugas es “la colección dedicada a los escritores cubanos de la diáspora, a los que escriben, viven y hacen su obra fuera de Cuba, al margen del régimen, pero forman parte de lo mejor de la literatura cubana", precisa León.

“La colección se enfoca en escritores vivos, pero se propone además rescatar la producción de autores fallecidos fuera de la isla, cuyos textos constituyen aportes a la cultura de la nación, que existe más allá de las fronteras geográficas e ideológicas a las que lastimosamente ha sido sometida su producción literaria desde hace casi seis décadas, dijo León a Martí Noticias.

Según el director y editor de Fugas, "en el exilio se ha escrito lo mejor de las letras cubanas. Un fenómeno que por cierto no es exclusivo de las últimas seis décadas, cuando el castrismo ha hecho añicos e intervenido la cultura nacional, empujando a miles de creadores al exilio. Desde épocas anteriores hemos sido condenados a la fuga".

Cuba: memoria y desolvido

“Desde los viajes de Cristóbal Colón a la Isla y su peculiar mirada sobre una realidad desconocida, el cronista se mueve por toda la historia cubana y lo mismo relata las tropelías de los piratas que la cacería de demonios que se produjo en Remedios, la historia del ferrocarril y el tranvía en la Isla, o también, desde cuadros típicamente costumbristas, la importancia de los parques en la vida pueblerina, la práctica de las retretas, los usos del pregón o la supervivencia del juego de dominó, hasta retratos de personajes tan diversos como Edith Piaf y Sarah Bernhardt (en su paso por La Habana), Fulgencio Batista (y su destino final) o Máximo Gómez (y la desconocida faceta de su sentido del humor)”, describe así la editorial lo que encontrarán los lectores en Cuba: memoria y desolvido.​

Bitácora del cine cubano

Ediciones La Palma, en coordinación con la Cinemateca de Cuba, publicó en 2016 el libro El cartel cubano llama dos veces, una compilación de carteles de películas cubanas a lo largo de un siglo, desde 1915 hasta la actualidad, acompañados de un estudio del desarrollo de esta cartelística en la isla.

Ediciones La Palma fue fundada en Madrid en 1989.
Ediciones La Palma fue fundada en Madrid en 1989.

En 2017, ambas entidades han publicado Bitácora del cine cubano. El proyecto recoge textos de gran cantidad de autores y supone un ambicioso “compendio del “patrimonio cinematográfico de creación nacional en cuatro tomos”.

El primero de los tomos está dedicado a La República (1897-1960), incluyendo el cine silente y sonoro, de ficción y documental, durante este largo periodo pre-republicano y republicano, que termina con la creación del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC).

El dos aúna la Producción ICAIC (1960-2012), Volumen I, con filmes de ficción y animación. El tres aborda la Producción ICAIC (1960-1990), Volumen II, con obras del Noticiero ICAIC Latinoamericano, la Enciclopedia Popular, documentales científico-populares y revistas cinematográficas. Y el tomo cuatro se preocupa por la Producción ICAIC (1960-2017), Volumen III dedicado al documental.

"Por su notable composición gráfica podemos decir que estamos ante un libro-objeto, que trasciende estéticamente su mismo y extraordinario contenido", asegura la página web de Ediciones La Palma.

Alamar, te amo

La antología erótica Alamar, te amo, recoge veintidós historias de 15 autoras cubanas residentes dentro y fuera de la Isla. Los textos “exploran una variedad de temas en torno a la sexualidad: desde el lovemaking desenfadado con reminiscencias nacionales hasta el muy serio del abuso infantil, retratado con toda su crudeza en dos de los relatos, que aborda un tema tratado en otros cuentos de esta antología: el sexo en la infancia iniciado por adultos”.

“Otros relatos coquetean graciosamente con lo fantástico y las imágenes sugerentes se adueñan de la prosa porno poética. Tampoco falta el realismo puro y duro que, sin embargo, pierde parte de su dureza, casi diríamos que se humedece, pasando por las manos de una mujer. El uso del idioma da para mucho juego y en ciertos casos, las autoras que viven fuera de Cuba han adoptado sustantivos propios de sus nuevos terruños”, advierte la escritora Teresa Dovalpage en el prólogo.

Dos de las autoras de esta antología, Lien Carrazana y Yusimí Rodríguez, han firmado ejemplares en el stand de Ediciones La Palma en la Feria del Libro de Madrid. Rodríguez reside en La Habana y es periodista de Diario de Cuba. Carrazana es escritora y artista plástica, vive en Madrid y forma parte de la redacción de DDC.

Otras narradoras incluidas en Alamar, te amo son: Anisley Negrín, Dazra Novak, Haydée Sardiñas de la Paz, Irina Pino, Jamila Medina, Legna Rodríguez Iglesias, Marvelys Marrero Fleites, María Matienzo Puerto, Odette Casamayor, Rita Martín, Susana Haug Morales, Verónica Vega y Yamila Peñalver Rodríguez.

Ediciones La Palma

Desde su fundación, Ediciones La Palma ha reunido en su catálogo a autores de la talla del griego Constantin Cavafis, el mexicano Octavio Paz y el español José Ángel Valente, “así como a un buen número de jóvenes valores en una insistente vocación por alumbrar las nuevas formas de la creación contemporánea”.

Abre el stand de Ediciones La Palma en la Feria del Libro de Madrid.
Abre el stand de Ediciones La Palma en la Feria del Libro de Madrid.

El sello editorial, dirigido por Elsa López y coordinado por David Cabrera, "apuesta por un solo género: el texto literario. En ese afán, su catálogo pretende conformarse dentro de los extensos márgenes del humanismo poético clásico y contemporáneo, ofreciendo al lector la mejor literatura española y extranjera en ediciones de máximo rigor".

En sus colecciones cubanas han publicado a Lorenzo García Vega, Ahmel Echevarría, Orlando González Esteva, Jorge Enrique Lage, Isel Rivero y Soleida Ríos, entre otros autores.

(Con información de Ediciones La Palma, Diario de Cuba y Colección Fugas)

Ballet Nacional de Cuba queda malparado en crítica del Washington Post

Alicia Alonso sigue al frente y viajando con el Ballet Nacional de Cuba pese a sus 97 años. (Archivo)

La prestigiosa compañía está de gira en Estados Unidos este mes, en que celebra el 70 aniversario de su fundación.

El Ballet Nacional de Cuba parece estancado en el pasado y sus bailarines cansados y abrumados por una producción rígidadamente basada en la historia y veneración a Alicia Alonso, dijo el diario The Washington Post sobre una reciente presentación en Estados Unidos.

La compañía se presentó el martes y miércoles en el Centro Kennedy con la puesta en escena de "Don Quijote", como parte del evento Artes de Cuba que ha reunido a decenas de artistas de la isla. Tienen previsto bailar "Giselle" desde este miércoles hasta el 3 de junio.

"¿El énfasis de su compañía está demasiado ubicado en el pasado?", cuestionó Sarah L. Kaufman, reconocida crítica de Danza y ganadora del Premio Pulitzer, quien aseguró que la velada "estaba llena de nostalgia".

Viengsay Valdés en el personaje de "Kitri".
Viengsay Valdés en el personaje de "Kitri".

​El artículo "A medida que Cuba entra en la era post Castro, su compañía de ballet parece estancada en el pasado", se refiere a Alicia Alonso, creadora de la institución ligada al gobierno comunista y que celebra su 70 aniversario en esta gira por Estados Unidos.

Pese a las duras críticas, Kaufman aclara que "no desea golpear a una compañía que ha superado innumerables desafíos, persistiendo en una nación bajo presiones políticas, económicas y humanitarias de extraordinaria magnitud".

La presentación del ballet cubano comenzó -dijo- con un homenaje a Alonso, quien pese a sus 97 años sigue dirigiendo y viajando con su compañía por el mundo.

La "cansada" Viengsay Valdés

Kaufman describe al ballet cubano de "limitado" por una producción rígida, coreografías carentes de espontaneidad, trajes cargados de volantes y lazos y escenografías anticuadas.

Estas y otras son las razones que han llevado a decenas de sus bailarines a desertar en giras internacionales desde la década de 1990.

Se quejan también de los bajos salarios, de las malas condiciones de trabajo, de sentirse estancados como artistas y apresados por una institución que se resiste a actualizar su repertorio y ve un pecado en hacer coincidir lo clásico con lo contemporáneo en la escena.

Estas deserciones han drenado a la compañía, que a menudo ha debido completarse con estudiantes y bailarines poco experimentados y de menor calidad artística.

Un reflejo de esto podría ser la causa de la evaluación que ha hecho Kaufman de la actual y veterana estrella del ballet cubano.

"La principal bailarina Viengsay Valdés, desde su primera entrada, se mostró muy cansada.Tal vez ella está sufriendo fatiga en la gira o una lesión", expresó la crítica de la bailarina de 41 años.

Según la crítica, Valdés aún puede mantener el equilibrio pero son sus "saltos bastante poco poderosos (...) se sienten como acrobacias (...) su cuerpo es rígido".

The Washington Post tuvo elogios para los jóvenes bailarines del Ballet Nacional de Cuba.
The Washington Post tuvo elogios para los jóvenes bailarines del Ballet Nacional de Cuba.

En desempeño de los hombres, sin embargo, recibió el halago de Kaufman: "Los hombres se llevaron la atención".

"Dani Hernández era todo lo que uno quería en el joven amante 'Basilio'. Alto, de piernas largas, con pies bellamente formados, saltó al escenario con energía fresca, navegó por el aire con ligereza, facilidad no forzada y parecía feliz de estar allí, lo que hizo toda la diferencia", explicó.

"Estos bailarines más jóvenes, sin embargo, parecían abrumados por una cierta pesadez de la producción general", opinó Kaufman.

Entre lo viejo y lo enigmático

El diario Chicago Tribune dedicó una nota a la reciente presentación del ballet en Estados Unidos, en el que también hay una referencia a la resistencia al cambio y sus consecuencias.

"El BNC es conocido por entrenar bailarines fenomenales, muchos de los cuales han salido de Cuba para unirse a compañías de danza estadounidenses y europeas", señaló la nota firmada por Lauren Warnecke.

El artículo se refiere a "la dedicación" de Alonso para "mantener las tradiciones soviéticas del ballet clásico", en un intento por justificar las razones por las que se considere la compañía cubana "como un enigma en el escenario internacional de la danza".

(Reseña de artículo de The Washington Post, Chicago Tribune y Redes Sociales)

Ocho autores cubanos revelan sus lecturas

Venta de libros viejos y de uso en la Plaza de Armas, La Habana Vieja, Cuba. ARCHIVO-EFE.

En esta nueva entrega sobre escritores y sus lecturas, Martí Noticias recogió qué estaban leyendo o recién habían leído un grupo de autores cubanos.

Como en la ocasión anterior, en la que una decena de autores aceptó gentilemente a compartir algo tan íntimo como sus lecturas, publicamos hoy este abanico de gozo ante la página impresa que va desde clásicos contemporáneos hasta absolutos desconocidos. Un particular interés revela esta muestra, los cubanos que escaparon de la isla siguen leyendo a los censurados, los más mordaces, los que describieron un mundo asaeteado por las prohibiciones.

Armando de Armas | El Mito del Siglo XX

Escritor y periodista cubano radicado en Miami. Es autor de las novelas La tabla (Fundación Hispano Cubana, Madrid, 2008) y Caballeros en el Tiempo (Atmósfera Literaria, Madrid, 2013), entre otras.

Suelo leer varios libros a la vez. Ahora mismo estoy leyendo La mujer que llora, de Zoé Valdés, que me cautiva porque ahonda en el alma de una mujer rendida ante el encanto demoniaco del alma masculina; en este caso el alma de un genio. Los Cuentos completos de Vladimir Nabokov, un descubrimiento, pues suele conocérsele fundamentalmente por novelista, y obviamente, por su sin par, controversial y extraordinaria Lolita; pero Nabokov es mucho más, es un cantor minucioso de la cotidianidad y, de repente, ¡pum!, un golpe de violencia o de misterio en medio de una tarde en que el sol destella, resbala por la ventanilla de un tranvía amarillo en el apacible Berlín o en la Rusia anterior al comunismo, por cierto, otro descubrimiento: el autor es lo que nuestros exquisitos progres de la cubanidad bobalicona nombrarían como un radical, un deplorable que llama las cosas por su nombre.

"El mito del siglo XX", Alfred Rosenberg.
"El mito del siglo XX", Alfred Rosenberg.

Por otro lado leo El Mito del Siglo XX, del alemán Alfred Rosenberg, Jesús o el secreto mortal de los Templarios, del francés Robert Ambelain, y El misterio del grial, del italiano Baron Giulio Cesare Andrea Evola, como parte de un estudio sobre religiones comparadas que acometo desde hace años y que eventualmente parirá un libro y, sobre todo, porque son obras transgresoras y contracorriente que, cada una en su esfera, nos cuentan la historia que no nos han contado, o que nos la han contado y manipulado o quizá, también, la historia como pudo haber sido y no fue, en fin, lecturas como parte de la fascinación por el misterio, la duda y la insumisión ante las versiones oficiales que todo escritor ha de tener si no quiere sucumbir en tanto escritor; si no quiere freírse en su propia salsa".

Walfrido Dorta Sánchez | El huésped

Escritor y ensayista cubano. Es autor de El testigo y su lámpara: para un relato de la poesía como conocimiento en Gastón Baquero, Premio UNEAC de Ensayo en el año 2000. Trabaja actualmente Departamento de Lenguas Romances de Williams College.

"Para bien y para mal, bastante de lo que leo está relacionado con los cursos que enseño. Así que acabo de leer dos excelentes novelas, como parte de un curso sobre monstruos latinoamericanos y caribeños: Wasabi, del argentino Alan Pauls (Alfaguara, 1994) y El huésped, de la mexicana Guadalupe Nettel (Anagrama, 2006). Ambas vinculan lo monstruoso a lo corporal, desde distintas experiencias de sus respectivos protagonistas.

"Wasabi", Alan Pauls.
"Wasabi", Alan Pauls.

Wasabi es por excelencia paradojal: un escritor recibe una beca en Francia para escribir una novela, pero su capacidad creativa se bloquea. Lo que leemos es el discurso sobre la imposibilidad de la escritura. Al personaje (obsesionado con matar a Pierre Klossowski) le va creciendo un quiste en el cuello; los que le rodean comienzan a mirarlo a partir de este apéndice monstruoso. La novela juega con la llamada “autoficción” y con los pactos de lectura que ella convoca (los de la autobiografía y los del discurso ficcional). Wasabi (el nombre con que el protagonista y su mujer deciden nombrar una pomada homeopática que no cura el quiste) se ocupa de la deuda, el compromiso, la procreación y la experiencia de la monstruosidad. Es el relato, entre delirante y aséptico, del “espectáculo de un derrumbe personal”.

La Cosa y una chica llamada Ana son el centro de El huésped. Ana está habitada desde niña por una entidad informe, La Cosa, que quiere tomar progresivamente el control de su cuerpo. El libro de Nettel conjuga las convenciones de la novela de formación o de aprendizaje con las narrativas sobre el doble como figura monstruosa.

Habla sobre lo abyecto, la ceguera, las batallas campales de la identidad. Entre momentos catárticos y otros epifánicos, transcurre el devenir-monstruo de Ana. Hay en la novela rituales de iniciación a la socialidad y rechazo de las instituciones a veces castrantes (familia, trabajo, Estado). Y hay una cita de un poema de Antonio J. Ponte, que, incrustada en el medio de la trama, adquiere una extraña intensidad: “Se apaga un municipio para que exista otro. / Ya mi vida está hecha de materia prestada. / Cumplo con luz la vida de algún desconocido. / Digo a oscuras: otro vive la que me falta”.

Legna Rodríguez Iglesias | La Casa de la colina

Poeta, narradora y dramaturga. Obtuvo el Premio Iberoamericano de Cuentos Julio Cortázar, 2011; y es ganadora del Premio Casa de Las Américas, teatro, 2016, con la obra Si esto es una tragedia yo soy una bicicleta. La Editorial Alfaguara publicó Mi novia preferida fue un bulldog francés, Narrativa hispánica, España, 2017. Mientras participa en este proyecto un bebé diminuto crecía en su barriga y acaba de nacer.

"En qué se parece leer a no leer. El obstetra me dice que todo lo que coma se lo transmitiré al bebé, así que me da miedo abrir los libros. Pero los libros cerrados, a dos pies de mi cama, son también un tipo de lectura que afecta. Ellos están ahí, tan cerca, tan al alcance, que podría ser suficiente.

Hace poco en una entrevista con Jorge Enrique Lage para Hypermedia Magazine hablé de esos libros que tenía en cola. Muchos de la Editorial Almadía, autores contemporáneos y no tanto, otros de la Editorial Sexto Piso, como las penúltimas novelas de Mario Bellatin, deliciosas, y otros atrasados, como La Casa de la colina, de Erskine Caldwell. Esta semana he abierto dos que me resultan gemelos: Antología del retrato, de Emil Cioran, y Atlas de islas remotas, de Judith Schalansky.

"la casa de la colina", Erskine Caldwell.
"la casa de la colina", Erskine Caldwell.

En la nota de contra cubierta de Antología del retrato ponen: “… un ballet impúdico donde no hay protagonistas ni personajes secundarios, ni héroes ni mártires. Ninguna grandeza, y en la más vil de las bajezas aparece algo de gracia que los redime a todos. Una galería de retratos que mueven los ojos cuando el lector pasa: una escena también digna de una película de Drácula.”

Fabuloso para mí que nací en un siglo XX con más pinta de siglo XVIII, por lo atrasado del ámbito. Fabuloso y curioso.

En la tapa de Atlas de islas remotas puede leerse la siguiente cita: “cincuenta islas en las que nunca estuve y a las que nunca iré”. Fabuloso para mí que nací en un archipiélago poco recomendable. Fabuloso y curioso.

Ambos tomos, atractivos y compactos, como mi panza de 35 semanas, podré leerlos al mismo tiempo. Veré a Rousseau saltando sobre Fangataufa, en la Polinesia Francesa, y veré a Luis Napoleón pescando atunes en la Isla de las Antípodas. ¿En qué se diferencia?"

Wendy Guerra | El Proyecto Williamsom

Poeta y novelista cubana, ha colaborado en distintas revistas y periódicos, incluyendo El País, The New York Times, The Miami Herald y El Mundo. Es autora de las novelas Todos se van, 2006, ed. Brugera, Barcelona, 2006 y Domingo de Revolución. Anagrama, 2016, entre otras.

"El proyecto Williamson", John Williamnson.
"El proyecto Williamson", John Williamnson.

"Por mi trabajo actual en una novela sobre el caso Irán-Contra estoy leyendo este libro de John Grisham, El Proyecto Williamsom. Una mirada al mundo judicial norteamericano desde la voz de John Grisham, pero esta vez un documento de NO FICCIÓN sobre la injusta condena de pena de muerte a Ronald Keith Williamson.

La imperfección de los sistemas de justicia en todas partes del mundo y la trama de 12 años en la cárcel injustamente.Un autor cubano debe -por algún tiempo- salir del tema cubano para entender cómo va el mundo y dejar la neurosis insular por un rato.

Para mí el trabajo de investigación de un libro es tan importante como la escritura misma y que si un libro está mal investigado se derrumba la historia.

Muchos autores creen que no es importante investigar pero la verosimilitud de un personaje y su contexto es en sí la zona de confianza por la que se mueve el lector cuando se acerca a tu obra. ¡Mentirle es fatal!"

Orlando Luis Pardo Lazo | “Ruido” y “El Brujo”

Bloguer, escritor y fotógrafo. Cursa estudios de doctorado en la Universidad de Saint Louis, Missouri. Es autor de los libros Boring home (2009), Abandoned Havana (2014) y otros.

"Recién leí y recomiendo leer dos novelas del chileno Álvaro Bisama: Ruido y El brujo. Dos novelas que nos enseñan a narrar en tiempos de posdictadura, que es justo lo que necesitamos ahora los autores y los lectores cubanos: entender que hemos vivido en dictadura y que vamos a pagar las consecuencias, lo sepamos o no. Bisama sabe pensar. Maneja la memoria. No es realista, sino ilusionista. Se fija en detalles humanos o deshumanizados. Sabe que después del totalitarismo, con la llegada de la democracia, nunca viene la justicia social sino, simplemente, la tristeza. Y el amor se murió antes de ser el amor, ya siéndolo.

"Ruido", novela de Alvaro Bisama.
"Ruido", novela de Alvaro Bisama.

Esa tristeza sin consuelo, que en los años sesenta en Cuba ya estaba cristalizada en una novela como Memorias del subdesarrollo, de Edmundo Desnoes (pero que después se extravió en un realismo socialista ralo y raído), también es justo lo que necesitamos ahora los lectores y los autores cubanos: entender que nos quedamos fuera del juego, que nuestro tiempo ya no está en el reloj sino en la retórica, que el futuro era ayer, que toda narrativa sobre Cuba siempre le fue más fiel al tirano que al poeta, y que nosotros mismos somos la consecuencia que pagará la próxima generación, sepámoslo o no".

Luis Leonel León | La Habana para un infante difunto

Periodista, escritor, productor de radio, cine y televisión. Fundó la Colección Fugas, proyecto editorial dedicado a la escritura de la diáspora.

"La Habana es como un libro. Mi libro quizás. Nunca he podido despegarme de La Habana. Sé que jamás podré separarme de su embrujo, así la terminen de desbaratar, así la borren, pues La Habana que me acompaña no es el espejismo en que han convertido a mi ciudad esa mezcla letal de miseria, vulgaridad, miedos e hipocresía. Toda esa bazofia que me hizo escaparme, salvarme, no ser parte de la ruina. Mi Habana, más que una ciudad, es un artefacto mental, sentimental, no sentimentaloide. Y para nada me molesta esa relación de celador, de guardaespaldas que compartimos, La Habana y yo, ella conmigo y yo con ella. No se trata de nostalgia, ni mucho menos de melancolía por la arquitectura, destartalada en gran medida, ni por los recuerdos de los muchos años que allí viví, buscándola, buscándome entre sus mitos, avatares, escombros, misterios y finalmente sus fugas, de la que soy parte. Querer saberla, vivirla, es un interés sostenido, una especie de imán que me atrae a los significados simbólicos de eso que es más que ciudad y memoria. Más que pensarla o estar al tanto de lo que allí sucede por las noticias y los testimonios de amigos, siento que La Habana me llega más por sus libros, los que cuentan directamente parte de su historia y los que han podido atrapar sus sentimientos, que siempre será mucho más difícil. Más del oficio de escritor que de periodista o historiador. Y hay libros y autores habaneros a los que siempre, o al menos desde los años noventa, no he podido dejar de regresar.

"La Habana para un infante difunto", Guillermo Cabrera Infante.
"La Habana para un infante difunto", Guillermo Cabrera Infante.

Este el caso de Guillermo Cabrera Infante y La Habana para un infante difunto. El autor y la novela que más cerca tengo. Y tal vez a los que más he recurrido con un placer infinito. Ni Salinger, ni Kundera, ni Eco, ni Borges, a los que he vuelto una y otra vez, sin proponérmelo, me han regalado tantos placeres literarios como ésta y otras novelas de Caín, el autor más cubano, más habanero específicamente, que conozco. Cada vez que alguien, cubano o no cubano, me pregunta qué es La Habana, por muchos tópicos que abordemos, siempre termino diciendo que La Habana son las novelas de Cabrera Infante. O al menos esa es La Habana que yo siento. La que me interesa. La que quiero. Aunque ya no sea un infante, y aunque en algunas cosas inevitablemente sea su difunto".

Armando Valdés-Zamora | El libro de la risa y el olvido

Escritor cubano. Doctor por la Universidad de la Sorbona y Profesor titular de la Universidad de París Este. La siesta de los dioses (Bokeh, 2017), es su último libro publicado.

"Estoy perdido en un andén de la estación de trenes de Praga con Antonio José Ponte, cuando me llega la pregunta de lo que estoy leyendo en este momento. Como es mi primera visita a la ciudad de los dos célebres K (Kafka y Kundera), he releído en aviones y hoteles la edición francesa de uno de los libros praguenses de Milán que más me gusta: El libro de la risa y el olvido. Creo que para un cubano que ha vivido mucho tiempo en la isla, leer a Kundera constituye una lección de belleza trágica, por la transparencia sagaz de sus retratos, y de las situaciones asfixiantes en una sociedad totalitaria.

"La beauté du monde", Jean Starobinski.
"La beauté du monde", Jean Starobinski.

Pero ando en viaje de trabajo académico. Voy a la universidad de la ciudad de Olomouc a leer la conferencia “Políticas literarias cubanas: memoria, olvido y ‘embaraje’”, y la preparación previa me ha hecho leer a uno de mis críticos literarios favoritos, el suizo Jean Starobinski y su libro La beauté du monde (Gallimard, 2016), que aún no tiene traducción española. Lejos de Cuba fui adquiriendo una manera distinta de leer la literatura y el arte gracias, entre otros, a Starobinski que reúne aquí decenas de ensayos sobre escritores, pintores y músicos clásicos a través de una interpretación de sus conciencias y de sus obras. Ése es uno de mis modestos sueños; en una Cuba futura poder transmitir a jóvenes cubanos lo mucho que he aprendido de mi exilio francés".

Gleyvis Coro Montanet | Voces de Chernóbil

Nació en La Tirita —suburbio pinareño— en un año duro —confluencia del Quinquenio Gris con la primera crisis mundial del petróleo—. Publicó en Cuba los poemarios Aguardando al guardabosque (Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2006) y Jaulas (Letras Cubanas, La Habana, 2010), así como la novela La burbuja (Unión, La Habana, 2007). Odontóloga y profesora de la Universidad Europea, reside en Madrid desde 2009.

"Ya no leo libros sobre Cuba. Ya no busco a Cuba en mis lecturas cuando viajo, río o vivo fuera de las páginas lechosas de los libros y los dispositivos digitales. Casi nada me remite, en nada, a la vida que fue mi anterior vida allí, signada por las leyes y las costumbres que esas leyes generaron.

Sin embargo –ni siquiera aplica como curioso-, en estos últimos meses –soy una lectora de hábitos dromedarios que lee un mismo libro por meses o incluso años- un calcinante libro no cubano –que leí por causas obvias: es tremendo- me devuelve constantemente a la tierra del tabaco y la papaya.

"Voces de Chernóbil", Svetlana Alexiévich.
"Voces de Chernóbil", Svetlana Alexiévich.

Se trata de Voces de Chernóbil. Crónica del futuro, de Svetlana Aleixievich. Una escritora bielorrusa que hace periodismo literario. Tanto es así, y tan literario es su periodismo que si algo deshonesto tiene Voces… es que suda y exuda el estilo de Svetlana por cada lado. Pero… lo que comienza por ser un impedimento para el periodismo, termina por darle forma compacta al objeto literario, que es una crónica con un tiempo de pieza teatral. Porque Aleixievich se sirve de partes como de Actos, de Coros y Monólogos para llevar a escena el drama del fin del mundo de la pequeña Belarús enfrentada al más invisible de los enemigos mortales: los radionúclidos.

Humanos, hormigas, lobos, yerbas, ropa de cama, erizos de Chernóbil desfilan, hablan (sobre todo hablan), se enfadan, se desenfadan, cantan el himno monocorde de su desgracia: la de ser unos radiactivos, contaminados, quemados por la mierdaza nuclear, salvados únicamente por lo insoportable de su pena. Pena que brota completa, por fin, con este libro, sobre el peso indeleble de la verdad escamoteada que narra (a voces), después de varias capas de tierra y varios años de manipulación y mentira y tapaderas en el núcleo de su principal reactor, que no es otro que la incompetencia del sistema comunista.

Un libro que me retrotrae a la Cuba de igual signo porque describe, como nadie ni nada -bajo los efectos de una desgracia mayor de la que Dios nos salve-, la tara mutiladora de la desgracia primera: la descarada prevalencia de unos hombres sobre otros. Origen de todas las hecatombes".

Agradecemos a la veintena de autores que aceptaron participar en este proyecto de lecturas compartidas que incluye además "10 cubanos cuentan lo que leen​". El orden de los comentarios a estas lecturas atiende a al fecha en que fueron enviados.

Enciclopedia recupera patrimonio fílmico de Cuba

Sergio Corrieri, protagonista de Memorias del Subdesarrollo, en una escena de la película.

Expertos de España y Cuba se han unido para compendiar la primera enciclopedia de la historia del cine del país caribeño, que en cuatro tomos reúne todo el patrimonio cinematográfico de la isla, desde el cine mudo de 1897 hasta la actualidad.

"Bitácora del cine cubano" es "un detallado y exhaustivo compendio" del séptimo arte en Cuba cuya publicación culmina un trabajo de años por parte de una "multitud de profesionales", se indica en un comunicado remitido a Efe por la editorial responsable del proyecto.

Los cuatro tomos, de los que hasta ahora se han editado tres, incluyen "cientos de fotografías digitalizadas y restauradas, exhaustivas fichas técnicas de cada producción fílmica con sus respectivas sinopsis y toda la imaginería de cada época", se señala en la nota.

El primer volumen se titula "La República (1897-1960)" e incluye todas las piezas fílmicas, tanto mudas como sonoras, anteriores a la constitución del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), un periodo "de gran importancia para cuanto se produjo después".

"Producciones ICAIC (1960-2012)", el segundo tomo, reúne todos los largometrajes de ficción y animados desde el triunfo de la Revolución liderada por Fidel Castro y hasta hace seis años, mientras que el tercero, "Producciones ICAIC (1960-1990)", recoge la primera parte de la producción documental de la isla.

En ese tercer volumen se recopilan las 1.490 ediciones del Noticiero ICAIC Latinoamericano, inscrito desde 2009 en el Registro Memoria del Mundo de la Unesco como testimonio esencial de los primeros 30 años de la Revolución Cubana y los principales sucesos internacionales de 1960 a 1990.

La enciclopedia, publicada por Ediciones La Palma, ha sido impulsada por el director de la Cinemateca de Cuba, Luciano Castillo, y cofinanciada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), el Ministerio de Cultura de España y la Filmoteca Canaria.

(EFE)

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