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Salud

El tratamiento temprano para suprimir el VIH evita contagio a parejas

En Estados Unidos uno de cada siete personas con VIH no sabe que tiene el virus.

Un estudio revelas que los medicamentos para frenar de forma consistente el VIH son "altamente efectivos" para prevenir la transmisión sexual del virus en parejas heterosexuales donde uno de sus miembros está infectado.

El reporte, presentado en el marco de la octava Conferencia Internacional de Sida en Vancouver, Canadá, encontró que recurrir a tratamiento antiretroviral cuando el VIH está en sus etapas tempranas y el sistema inmune está relativamente saludable puede reducir la transmisión hasta en 93%.

“Para heterosexuales que pueden alcanzar y mantener la supresión viral, el riesgo para sus parejas es extremadamente bajo”, declaró Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos, que financió el estudio.

Durante el período del estudio, que se extendió entre 2005 y 2011, solo se dieron ochos casos de transmisión de la enfermedad en las parejas de personas infectadas que recibieron tratamiento antiretroviral.

Cuatro de estas infecciones, fueron diagnosticadas poco después de que iniciara el tratamiento, por lo que los investigadores creen fueron contagiados poco antes de que comenzara la terapia de supresión de VIH o esta hiciera efecto.

En los otros casos, los investigadores indicaron que se trataba de pacientes a los que el tratamiento dejó de hacer efecto y el virus se estaba reproduciendo debido a que no tomaron los medicamentos de forma adecuada o tenían una cepa del virus resistente a alguno de los medicamentos utilizados.

Cuando empezó, en 2005, participaban en el estudio 1.763 heterosexuales de 18 años o mayores y para cuando finalizó en 2011, quedaban 1.171. El estudio se llevó a cabo en Botsuana, Brasil, India, Kenia, Malawi, Sudáfrica, Tailandia, Estados Unidos y Zimbabue.

De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), una de cada siete personas con VIH en Estados Unidos no sabe que tiene el virus, lo que aumenta el riesgo de contagio a sus compañeros sexuales.

Asimismo, cerca de 90% de las nuevas infecciones de VIH podrían prevenirse si se diagnostica temprano y se ofrece tratamiento a quienes dan positivo.

Los hispanos se ven afectados en forma desproporcionada por el VIH, con una tasa aproximadamente 3 veces mayor de nuevas infecciones en comparación con los blancos, de acuerdo con datos de los CDC de 2010.

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La pandemia pudo haberse evitado pero el mundo aún no está preparado para frenar otra

Un Panel de expertos independientes asegura que la pandemia de COVID-19 podía haberse evitado. Foto: United Nations/UNICEF/Aleksey Filippov.

Se necesita poner en marcha un conjunto de reformas para transformar el sistema mundial de preparación y respuesta ante pandemias, lo que incluye otorgar mayores poderes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de expertos sobre el desarrollo de la pandemia.

El viejo refrán “prevenir mejor que curar sigue estando vigente: La pandemia de COVID-19 podría haberse evitado, según el informe del Panel de expertos independientes nombrado por la Organización Mundial de la Salud para examinar el origen y desarrollo de aquella. Y, sin embargo, esos especialistas están convencidos de que, si surgiera un nuevo virus altamente infeccioso, el mundo seguiría sin estar preparado.

Los países con la ambición de contener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo.

“El tiempo transcurrido desde la notificación de un conglomerado de casos de neumonía de origen desconocido a mediados de diciembre hasta la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional fue demasiado largo”, señala el Panel.

Los expertos se refieren al tiempo que pasó entre la detección del virus SARS-CoV-2 en China a finales de 2019 y la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional hecha por la Organización Mundial de la Salud el 30 de enero de 2021.

“Además, febrero de 2020 fue un mes perdido en el que muchos más países podrían haber tomado medidas para contener la propagación del SARS-CoV-2 y prevenir la catástrofe sanitaria, social y económica mundial que todavía persiste”, añaden.

Se podía haber contenido

El informe también indica que los países variaron significativamente en la aplicación de medidas de salud pública medidas para mantener bajo control la propagación del virus. Algunos buscaron contener la epidemia de forma agresiva e impulsar la eliminación; otros tuvieron como objetivo la supresión de virus; y algunos intentaron mitigar solo los peores impactos.

“Los países con la ambición de contener agresivamente y detener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo. Dado lo que ya se sabe, todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública consistentemente y a la escala epidemiológica que la situación requiere”, agrega el documento, que destaca que, para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno.

Y, sin embargo, el Panel, presidido por Helen Clark, ex-Primera Ministra de Nueva, y Ellen Johnson Sirleaf, ex-Presidenta de Liberia, considera que “el sistema actual es claramente inadecuado para evitar que otro patógeno nuevo y altamente infeccioso, que podría surgir en cualquier momento, provoque una pandemia”.

“La pandemia de COVID-19 es una señal de cuán vulnerable es y frágil es nuestro mundo -se lee en el informe-. El virus ha trastornado sociedades, ha puesto a la población mundial en grave peligro y ha expuesto profundas desigualdades. La división y la desigualdad entre los países y dentro de ellos se han exacerbado, y el impacto ha sido severo para las personas que ya están marginadas y desfavorecidas”.

En menos de año y medio, el COVID-19 ha infectado al menos a 150 millones de personas y ha matado a más de tres millones. La pandemia está considerada la peor crisis combinada de salud y socioeconómica en la memoria viva del mundo, y una catástrofe en todos los niveles.

Imagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington. Foto: United Nations/John Samuels.
Imagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington. Foto: United Nations/John Samuels.

El Chernobyl del sigo XXI

Para los expertos, el COVID-19 es “el Chernobyl del siglo XXI”, no porque el brote de una enfermedad sea como un accidente nuclear, sino porque ha demostrado claramente la gravedad de la amenaza a nuestra salud y bienestar.

“El nuevo milenio ha visto los estragos que pueden causar las amenazas para la salud mundial como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el ébola y el zika. Los expertos habían advertido sobre la amenaza de nuevas enfermedades pandémicas y habían instado a cambios importantes en la forma de protegernos contra ellas, pero el cambio necesario no se produjo. Tan pronto como una amenaza para la salud o un brote mortal se desvanece de la memoria, la complacencia se acomoda, en lo que se ha denominado un ciclo de pánico y negligencia. Este ciclo debe terminar”, reza el informe.

El COVID-19 ha provocado una crisis tan profunda y amplia que los presidentes, primeros ministros y jefes de organismos internacionales y regionales deben ahora aceptar urgentemente su responsabilidad de transformar la forma en que el mundo se prepara y responde a las amenazas para la salud mundial.

El mundo también tiene que prepararse urgentemente para evitar que un futuro brote se convierta en una pandemia. “Si no es ahora, ¿entonces cuándo?”, se preguntan los miembros del Panel.

Recomendaciones para detener futuras pandemias

A tal fin, el Panel Independiente hace un llamado a los Jefes de Estado y de Gobierno para que se comprometan a liderar los esfuerzos de transformación del sistema actual. El Panel pide una serie de reformas audaces y con visión de futuro, que incluyen:

  • Establecer un Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud que mantenga el compromiso político con la preparación y la respuesta frente a pandemias y que haga responsables a los actores, en particular mediante el reconocimiento y el examen entre pares. Los países también deberían adoptar una convención marco sobre pandemias en los próximos seis meses
  • Establecer un nuevo sistema mundial de vigilancia basado en total transparencia. Este sistema proporcionaría a la Organización Mundial de la Salud la autoridad para publicar información sobre brotes potencialmente pandémicos de forma inmediata sin necesidad de aprobación. También le permitiría enviar expertos a investigar a la mayor brevedad posible cuando sea necesario
  • Invertir ahora en la preparación nacional contra las pandemias, ya que será demasiado tarde cuando llegue la próxima crisis. Todos los gobiernos deberían revisar sus planes de preparación y asignar los fondos y el personal necesarios para prepararse frente a otra crisis sanitaria
  • Transformar el actual Acelerador del acceso a las herramientas contra el COVID-19 (Acelerador ACT) en una plataforma verdaderamente mundial destinada a proporcionar bienes públicos mundiales, como vacunas, pruebas diagnósticas, tratamientos y suministros que puedan ser distribuidos rápida y equitativamente en todo el mundo, de modo que se pase de un modelo de mercado a otro destinado a suministrar bienes públicos globales
  • Focalizar y reforzar la autoridad y la financiación de la Organización Mundial de la Salud, en particular desarrollando un nuevo modelo de financiación para acabar con los fondos asignados a fines específicos y aumentar las contribuciones de los Estados Miembros
  • Crear un mecanismo internacional de financiación frente a pandemias, que tendría la capacidad de movilizar contribuciones a largo plazo (10-15 años) de entre 5000 y 10.000 millones de dólares al año para financiar la capacidad de respuesta continua. También debería estar preparado para desembolsar entre 50.000 y 100.000 millones a corto plazo adelantando los compromisos futuros en caso de declaración de pandemia. El Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud asignaría y supervisaría la financiación a las instituciones que tengan la capacidad de apoyar el desarrollo de las capacidades de preparación y respuesta
  • Los Jefes de Estado y de Gobierno deberían adoptar en una cumbre mundial una declaración política bajo los auspicios de la Asamblea General de las Naciones Unidas para comprometerse con estas reformas transformadoras
Un paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital. Foto: UNICEF/Amarjeet Singh.
Un paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital. Foto: UNICEF/Amarjeet Singh.

Acabar con la pandemia de COVID-19

El Panel está también profundamente preocupado y alarmado por los altos niveles persistentes actuales de transmisión de SARSCoV-2, que continúan provocando un enorme número de casos y muertes, y el desarrollo de variantes de virus, todo lo cual sigue imponiendo una carga intolerable a las sociedades y economías.

La vacunación por sí sola no acabará con esta pandemia. Debería combinarse con pruebas, rastreo de contactos, aislamiento, cuarentena, enmascaramiento, distanciamiento físico, higiene de manos y comunicación efectiva con el público.

Además, el Panel hecho un llamado a la comunidad internacional para que ponga fin a la pandemia de COVID-19 y ha formulado una serie de recomendaciones inmediatas para detener su propagación:

  • Compartir vacunas: Los países de altos ingresos con una reserva de vacunas suficiente para una cobertura adecuada deberían comprometerse, a la vez que amplían su cobertura, a proporcionar a los 92 países de ingresos bajos y medios participantes en el compromiso anticipado de mercado de COVAX*, promovido por la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), al menos mil millones de dosis de vacunas de aquí a septiembre de 2021
  • Suspensión de patentes: Los principales países productores de vacunas y los fabricantes deberían reunirse, bajo los auspicios conjuntos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, para acordar la concesión voluntaria de licencias y la transferencia de tecnología. Si no se toman medidas al respecto en un plazo de tres meses, debería entrar en vigor inmediatamente una exención de los derechos de propiedad intelectual en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio
  • El G7 debería comprometerse inmediatamente a proporcionar el 60% de los 19.000 millones que el Acelerador ACT necesita en 2021 para vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos y para el fortalecimiento de los sistemas de salud, y debería adoptarse una fórmula de reparto de la carga para financiar estos bienes públicos mundiales de forma continua
  • Todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública de probada eficacia a la escala necesaria para frenar la pandemia. Para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

COVID-19: La OMS clasifica la variante descubierta en India como “de preocupación mundial”

Pacientes de COVID-19 con dificultades respiratorias a la espera de recibir oxígeno en Ghaziabad, India

Estudios preliminares muestran su mayor transmisibilidad, pero aún se necesita más información. De momento, la buena noticia es que no hay nada que sugiera que los diagnósticos, las terapéuticas y las vacunas no funcionen.

La agencia de la ONU destaca que, pese a una estabilización del contagio en las últimas semanas, el número de casos y muertes por COVID-19 a nivel mundial siguen siendo inaceptablemente altas.

Ante el aumento de información disponible que sugiere la transmisibilidad de la variante B1.617 del coronavirus, conocida popularmente como la “variante india”, la Organización Mundial de la Salud modificó este lunes su clasificación, previamente considerada “de interés”, pasando a catalogarla como “de preocupación”.

“Aunque hay una mayor transmisibilidad demostrada por algunos estudios preliminares, necesitamos mucha más información sobre esta variante del virus y este linaje y todos los sublinajes. Necesitamos más secuencias, secuencias específicas, que se realicen y se compartan en la India y en otros lugares para que sepamos qué cantidad de este virus está circulando”, explicó la doctora Maria Van Kerkhove en rueda de prensa.

Abren cajas con la primera entrega de vacunas de COVAX contra el COVID-19 en Siria. Foto: UNICEF/COVAX.
Abren cajas con la primera entrega de vacunas de COVAX contra el COVID-19 en Siria. Foto: UNICEF/COVAX.

La epidemióloga destacó que se necesita más información de los estudios epidemiológicos que están en marcha y de los que evalúan la neutralización y la gravedad de la enfermedad.

Añadió que con la información que cuenta en estos momentos, las medidas sociales y de salud pública funcionan, pero que hay que trabajar mucho más para controlar cualquier variante del virus que haya demostrado una mayor transmisibilidad.

“Todavía no tenemos datos sobre el diagnóstico, la terapéutica y las vacunas. No tenemos nada que sugiera que nuestros diagnósticos, nuestras terapéuticas y nuestras vacunas no funcionan. Esto es importante. Seguiremos viendo cómo surgen variantes. Seguiremos viendo variantes de preocupación en todo el mundo y debemos hacer todo lo que podamos para limitar realmente la propagación. Limitar las infecciones, prevenir la propagación y reducir la enfermedad grave y ello con las herramientas que tenemos a mano”, explicó.

No hay que volver a perder los progresos alcanzados

Por su parte, el director general de la Organización destacó que estamos viendo una estabilización en el número de casos y muertes por COVID-19 a nivel mundial, con descensos en la mayoría de las regiones, incluidas las Américas y Europa, las dos regiones más afectadas.

Sin embargo, señaló que las cifras de la estabilización son “inaceptablemente altas”, ya que durante la semana pasada todavía se reportaron más de 5,4 millones de casos notificados y casi 90.000 muertes.

“Cualquier descenso es bienvenido, pero ya hemos estado antes en esta situación. En el último año, muchos países han experimentado una tendencia a la baja de los casos y las muertes, han relajado las medidas sociales y de salud pública con demasiada rapidez, y los individuos han bajado la guardia, sólo para perder esos logros tan duramente conseguidos”, advirtió al señalar que los casos y las muertes siguen aumentando rápidamente en la región de Asia Sudoriental, y que hay países en todas las regiones con tendencias al alza.

Por todo ello, concluyó que a nivel mundial continuamos en “una situación peligrosa” donde se juntan la propagación de variantes, el aumento de los encuentros sociales, la relajación de las medidas sociales y de salud pública y la desigualdad, todas ellas impulsando la transmisión.

La campaña de vacunación contra el COVID-19 en Maldivas incluye a los migrantes. Foto: United Nations/Media Luna Roja de Maldivas.
La campaña de vacunación contra el COVID-19 en Maldivas incluye a los migrantes. Foto: United Nations/Media Luna Roja de Maldivas.

La única receta para acabar con la COVID-19 es la solidaridad mundial

Acto seguido denunció la “escandalosa disparidad mundial” en el acceso a las vacunas, uno de los mayores riesgos para acabar con la pandemia.

“Los países de renta alta y media-alta representan el 53% de la población mundial, pero han recibido el 83% de las vacunas del mundo. En cambio, los países de renta baja y media-baja representan el 47% de la población mundial, pero sólo han recibido el 17% de las vacunas del mundo”, alertó.

Añadió que “corregir este desequilibrio mundial es una parte esencial de la solución, pero no la única, ni una solución inmediata. No podemos poner todos los huevos en la misma cesta”.

Preguntado posteriormente sobre la diplomacia de las vacunas y la desproporción en el reparto de vacunas, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus destacó que en las relaciones internacionales hay tres formas de actuación: la cooperación, la competencia y la confrontación.

“La única forma que tenemos para acabar con esta pandemia es la cooperación. La diplomacia de vacunas no es cooperación, en realidad es una maniobra geopolítica. Así que es la cooperación clara y nítida la que puede ayudarnos a acabar con esta pandemia”, sentenció.

Tedros recordó que, desde el inicio de esta crisis, la agencia de la ONU ya advirtió que no se puede derrotar a la pandemia mediante la competencia ya que, si se compite por los recursos o ventajas geopolíticas, el único que toma la delantera es el virus. Agregó que aún es peor la confrontación, ya que ésta socavó la respuesta a la enfermedad durante el año pasado.

Así que la elección es clara: cooperación y solidaridad global. Y eso necesita en realidad un principio muy básico, el de identificar el virus como a un enemigo común. Así que está claro quién es el enemigo y cómo hay que enfrentarse a él: el virus es un enemigo común al que sólo podemos hacer frente mediante la cooperación”, destacó.

La FDA autoriza el uso de la vacuna Pfizer/BioNTech en adolescentes

Una niña de 9 años de edad recibe una vacuna Pfizer contra el coronavirus durante un ensayo clínico en Carolina del Norte, EE. UU., en abril de 2021. Foto: Shawn Rocco/Duke Health/Mancomunada via REUTERS.

La Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el lunes la administración de la vacuna Pfizer/BioNTech COVID-19 en adolescentes de entre 12 y 15 años de edad.

Con esta autorización queda enmendada una orientación anterior del 11 de diciembre de 2020 que solo la autorizaba para adolescentes desde los 16 años.

Tras una sesión informativa, la FDA anunció que esta extensión en los grupos de edades “es un paso significativo en la lucha contra la pandemia de COVID-19", según declaraciones de la comisionada interina de la FDA, Janet Woodcock.

El presidente Joe Biden tomó la erradicación del nuevo coronavirus como uno de los pilares de su campaña electoral. Al llegar a la Casa Blanca anunció su propósito de vacunar a cien millones de personas en EE. UU. en los primeros cien días de su gobierno -una meta superada antes de tiempo- y ha anunciado que espera que el 70% de los adultos se haya vacunado para el 4 de julio de 2021.

Citando informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la entidad indica que han sido detectados aproximadamente 1,5 millones de casos de COVID-19 en personas de 11 a 17 años.

La decisión de extender la aplicación de las vacunas a grupos de menor edad tiene como antecedente un ensayo médico con 2260 participantes de 12 a 15 años “controlado con placebo, en curso en Estados Unidos”.

La FDA indicó que del total de participantes, 1.131 de ellos recibieron la vacuna y 1.129 recibieron un placebo de solución salina. A más de la mitad se les dio seguimiento “durante al menos dos meses después de la segunda dosis”, indica la declaración.

El presidente Joe Biden tomó la erradicación del nuevo coronavirus como uno de los pilares de su campaña electoral. Al llegar a la Casa Blanca anunció su propósito de vacunar a cien millones de personas en EE. UU. en los primeros cien días de su gobierno -una meta superada antes de tiempo- y ha anunciado que espera que el 70% de los adultos se haya vacunado para el 4 de julio de 2021.

Citando informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la entidad indica que han sido detectados aproximadamente 1,5 millones de casos de COVID-19 en personas de 11 a 17 años.

La decisión de extender la aplicación de las vacunas a grupos de menor edad tiene como antecedente un ensayo médico con 2260 participantes de 12 a 15 años “controlado con placebo, en curso en Estados Unidos”.

La FDA indicó que del total de participantes, 1.131 de ellos recibieron la vacuna y 1.129 recibieron un placebo de solución salina. A más de la mitad se les dio seguimiento “durante al menos dos meses después de la segunda dosis”, indica la declaración.

Vacilación ante la vacuna pone en riesgo lucha contra la pandemia a nivel mundial

La renuencia frente a las vacunas COVID-19 de cerca de un 30% de la población mundial está poniendo en riesgo la lucha contra el nuevo coronavirus. La desinformación ha sido un factor determinante de ese problema.

Los efectos secundarios de los que se dio cuenta, en una mayoría, fueron dolor en el área de la inyección, cansancio, dolor de cabeza, escalofríos, dolor muscular, fiebre y dolor en las articulaciones, asegura el reporte.

La agencia alerta que nadie con antecedentes de una reacción alérgica grave debe recibir la vacuna.

Aun con las precisiones por el resultado de los estudios, la FDA ha especificado que en la actualidad los datos para determinar si la vacuna puede prevenir la transmisión del virus de persona a persona son “limitados”. En ese sentido, también advierte que “no hay datos disponibles para determinar durante cuánto tiempo brindará protección la vacuna”.

Al día de hoy Estados Unidos acumula 32.736.396 casos de COVID-19 y 582.081 muertes por la infección del virus. El mundo está punto de alcanzar la cifra de los 160 millones de casos y ha sobrepasado los 3 millones de decesos, según datos de la universidad Johns Hopkins.

La OPS advierte que repuntan las infecciones COVID-19 en América del Sur y no admite una “variante andina”

Un paciente recibe tratamiento contra la tuberculosis en Lima. Foto: United Nations/OMS/Joshua Cogan.

La agencia de la ONU aplaude el reciente anuncio del presidente de España, Pedro Sánchez, por el que donará a América Latina ente el 5 y el 10% de las vacunas que compre en 2021 calificándolo de “muestra de solidaridad” y una contribución al bienestar de toda la región”.

Las infecciones por COVID-19 están aumentado en toda Sudamérica, alertó este miércoles la Organización Panamericana de la Salud y advirtió que las infecciones en Colombia pronto alcanzarán los niveles de enero, y que se están agotando las camas en las Unidades de Cuidados Intensivos en las principales ciudades metropolitanas como Bogotá y Medellín.

Durante la sesión informativa semanal que evalúa la evolución del virus en el continente americano, la directora de la Organización, Carissa Etienne, alertó que otros países de la subregión como Perú, Bolivia, Argentina y Uruguay también informan de un aumento de las infecciones.

Ante estos máximos y la creciente preocupación por la aparición de una supuesta “variante andina”, conocida científicamente como C.37, el gerente de incidente para COVID-19 de la Organización indicó que esta calificación no es precisa y no se ajusta a la realidad.

“En lo que corresponde a la variante C.37, esa variante se deriva de otra que ya circulaba a nivel mundial, llamada B 1.1.1. De hecho, esa variante al parecer ya estaba circulando al parecer desde diciembre en Perú y en los siguientes meses se ha detectado también en Chile, y al menos un caso en Argentina, Brasil y Ecuador. Sin embargo, no es preciso llamarla andina ya que no está claro su origen y también se ha detectado en Estados Unidos, Australia, Alemania, España y en el reino Unido, especificó.

Añadió que la variante comparte “características comunes a otras de interés”, pero que “no hay evidencias que permitan afirmar una mayor transmisibilidad y mucho menos mayor letalidad”. Afirmó que, aunque está distribuida por diversas zonas de Perú, la variante circula juntamente con otras variantes presentes en la región y que en estos momentos “no es dominante por lo que es temprano para asociarla con esas nuevas olas epidémicas”.

Etienne también explicó que casi todos los países de América Central informan de un aumento de las infecciones y que las hospitalizaciones están en su punto más alto en Costa Rica, ya que el país centroamericano informó de un alza del 50% de los casos durante la última semana. Señaló que los hospitales de Guatemala también han alcanzado su capacidad máxima.

Ante esta situación, afirmó que no “es de extrañar” que muchos países de la región hayan endurecido las medidas de salud pública ampliando los toques de queda, limitando las reaperturas e imponiendo nuevas órdenes de permanencia en casa.

“Estas decisiones nunca son fáciles, pero teniendo en cuenta el aumento de las infecciones, es exactamente lo que hay que hacer. Sabemos que estas medidas funcionan y felicito a los dirigentes de nuestra región por dar prioridad a la salud”, indicó.

Asimismo, destacó que las tasas de infección de Canadá han superado las cifras de Estados Unidos por primera vez en la pandemia y que los casos también están aumentando en todo el Caribe.

“Durante la semana pasada, más de 1,4 millones de personas se infectaron con el COVID en nuestra región y más de 36.000 murieron por complicaciones relacionadas con el Coronavirus. De hecho, una de cada cuatro muertes por COVID registradas en el mundo la semana pasada tuvo lugar aquí mismo, en las Américas”, destacó.

Personas de edad avanzada esperando recibir la vacuna contra la COVID-19 en un centro de vacunación en Lima, Perú. Foto: UNICEF/Jose Vilca.
Personas de edad avanzada esperando recibir la vacuna contra la COVID-19 en un centro de vacunación en Lima, Perú. Foto: UNICEF/Jose Vilca.

Semana de la vacunación en las Américas: hay que vacunar a los niños

La máxima responsable de la Organización aprovechó el encuentro para recordar que dese el pasado sábado se celebra la Semana de la Vacunación en las Américas, por lo que destacó la importancia de mantener las inmunizaciones rutinarias.

“El año pasado, se vacunó a casi 500.000 niños menos en las Américas contra enfermedades como la difteria, el tétanos y la tosferina. Y más de 300.000 no se vacunaron contra el sarampión. Estas tendencias no son nuevas: desde hace algunos años, hemos visto disminuir la cobertura de inmunización en nuestra región”, alertó.

Aunque las medidas de cierre han supuesto un reto y algunos padres siguen teniendo miedo de llevar a sus hijos al médico, destacó la buena preparación de los sistemas sanitarios de la región para administrar la inmunización rutinaria de forma segura, y que en la mayoría de los lugares se administran de forma separada de los cuidados relacionados con laCOVID-19

Por tanto, los niños no deben saltarse las vacunas”, advirtió.

A lo largo de esta semana los trabajadores sanitarios vacunarán a casi 100 millones de personas contra enfermedades prevenibles como el sarampión, la gripe y el virus del papiloma humano, y administrarán casi 9 millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 en 31 países y territorios de las Américas.

La vacuna de Cuba sigue en fase de ensayo clínico

Ante la pregunta sobre si la vacuna Soberana II está cerca de producirse, el doctor Jarbas Barbosa explicó que, según sus informaciones, sigue todavía en la tercera fase de ensayos clínicos y que posteriormente se habrá de proporcionar información y estar autorizada por una autoridad sanitaria nacional antes de llegar al público.

Estas son decisiones soberanas de cada país. Los países no necesitan el apoyo de la OPS o la OMS para hacerlo. Ellos toman sus propias decisiones en base a las dosis que les proporciona cada productor para autorizar la vacuna que se utilizará en el país”, afirmó el subdirector de la OPS ante el objetivo apuntado por el gobierno caribeño de empezar la vacunación este verano.

La OMS afirma que la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca, en la imagen, presenta un balance positivo a la hora de calcular entre los beneficios y los riesgos. Foto Cortesía AztraZeneca.
La OMS afirma que la vacuna contra el COVID-19 de AstraZeneca, en la imagen, presenta un balance positivo a la hora de calcular entre los beneficios y los riesgos. Foto Cortesía AztraZeneca.

La donación de vacunas de España a la región es una muestra de solidaridad

Con relación al llamado previo de Etienne a los países ricos para que donen vacunas, la directora de la Organización aplaudió el reciente anuncio del presidente de España, Pedro Sánchez, por el que donará a América Latina ente el 5 y el 10% de las vacunas que compre en 2021 calificándolo de “muestra de solidaridad” y una contribución al bienestar de toda la región”.

“En este acuerdo España indicó que esta donación se canalizará a través del mecanismo COVAX y priorizando América Latina y el Caribe. Es probable que la OPS, a través del Fondo Rotatorio, supervise la distribución a nuestros países, pero hasta ahora no se han identificado países específicos”, explicó.

Añadió que sigue en contacto con las autoridades españolas acerca de los plazos y las cantidades que se donarán y que una vez que se aclare ese panorama, la Organización “propondrá una estrategia centrada en la equidad, con especial consideración a los países que hasta ahora han tenido un acceso limitado a las vacunas”.

La máxima responsable de la Organización también encomió el anuncio del Gobierno de Estados Unidos de compartir hasta 60 millones de dosis de la vacuna de Astra-Zeneca.

Autoridades sanitarias de EEUU recomiendan retomar la vacuna de Johnson & Johnson

Vacuna Johnson & Johnson de dosis única contra el COVID-19. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Un panel de expertos se reunió para considerar levantar la pausa impuesta a la vacuna de Johnson and Johnson tras detectarse casos raros pero graves de coágulos en la sangre. Un diario reportó que los expertos se inclinan a levantar la suspensión.

El Comité de Inmunización de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de EE. UU. recomendó el viernes levantar la suspensión temporal sobre el uso de la vacuna COVID-19 de Johnson & Johnson.

La decisión se tomó tras una votación por parte de los miembros del comité en la que diez de los expertos se mostraron a favor de levantar la suspensión, frente a cuatro que abogaron por mantenerla.

Pese a dar luz verde a su administración, los CDC señalaron en un comunicado que la vacuna debe ir marcada por una advertencia sobre sus posibles riesgos para la salud.

Los quince expertos del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, en inglés) de los CDC se pronunciaron mayoritariamente a favor de dicha recomendación en una votación, en la que diez apoyaron retomar la vacunación con ese suero, frente a cuatro que se opusieron y una abstención.

La pausa se implementó ampliamente la semana pasada luego del descubrimiento de seis casos en EEUU de un tipo raro y grave de coágulos de sangre en personas que habían recibido la inyección.

El 13 de abril, los CDC, en una declaración conjunta con la Administración de Drogas y Alimentos de EEUU, recomendaron una pausa en el uso de la vacuna, "por precaución" y para dar a los expertos la oportunidad de examinar los casos de coágulos de sangre y ver si se encontraron casos adicionales.

Los funcionarios de los CDC han dicho desde entonces que se estaban investigando otro "puñado" de casos, pero no ofrecieron detalles, excepto para decir que se sentían alentados de que hubiera un número relativamente pequeño de ellos.

Los seis casos de coágulos de sangre identificados previamente (de siete millones de dosis administradas) ocurrieron en mujeres de entre 18 y 48 años. Desarrollaron síntomas, con mayor frecuencia dolores de cabeza, de seis a 13 días después de la vacunación. Una receptora de la vacuna, una mujer de Virginia, murió en marzo.

El diario The Washington Post informó que las autoridades se están inclinando por levantar la pausa. A principios de esta semana, el grupo de vigilancia de medicamentos de Europa, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), dijo que si bien encontró un posible "vínculo" entre la vacuna y los raros coágulos de sangre, los beneficios de la vacuna superan sus riesgos.

La EMA decidió recomendar su uso con una advertencia adicional incluida en la información sobre la vacuna.

La reunión del viernes del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) seguirá a una reunión de emergencia celebrada la semana pasada, el día después del anuncio de la pausa. En ese momento, los miembros del panel dijeron que tenían muy poco tiempo para hacer una recomendación.

Los asesores del comité le dijeron a ABC News que se espera que haga una recomendación final sobre la vacuna más tarde el viernes.

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