Enlaces de accesibilidad

Cuba

Cultura y República en Cuba

El 20 de mayo de 1902 la bandera de Cuba ondeó sola por primera vez en los edificios públicos.

El eminente historiador Manuel Moreno Fraginals definió la cultura cubana como militar y marinera, y no le faltaba razón a pesar de que, como sabemos, la isla no ha dado ni grandes militares ni grandes marinos.

Si entendemos la cultura como la manifestación del espíritu mediante un ciclo de conocimientos, ideas, tradiciones, técnicas, modos de crear la riqueza o de apropiársela, maneras de relacionarse, imaginarios, herencias, migraciones, costumbres y cultos que conforman a un pueblo dado en una época determinada, debemos entonces colegir que el entramado cultural desovado por la República nacida en Cuba el 20 de mayo de 1902 es la prolongación, salto abrupto mediante, de los cuatro siglos anteriores bajo la égida del Imperio español.

El eminente historiador Manuel Moreno Fraginals definió la cultura cubana como militar y marinera, y no le faltaba razón a pesar de que, como sabemos, la isla no ha dado ni grandes militares ni grandes marinos. Pero lo que sí ha dado es una sociedad que es en buena medida el resultado de la actividad militar y marinera. Así, el descubrimiento, conquista y poblamiento de la isla es consecuencia de ambas actividades. Luego, al convertirse Cuba en base del reclutamiento de hombres, la logística y el avituallamiento para las expediciones que parten a la conquista del continente, lo militar y marinero deja sus dividendos al desarrollo de la agricultura, la ganadería y el comercio en la isla. Recordemos que Hernán Cortés zarpa, en 1518 y perseguido por los hombres del gobernador Diego Velázquez, con unos 11 barcos y 500 hombres a la conquista de México, desde el sureño puerto de Casilda, en Trinidad.

Después viene un inusitado desarrollo cultural y económico de la mano militar y marinera, del siglo XVI al XVIII, con el auge del corso y la piratería, auspiciados por las potencias enemigas de España, fundamentalmente Francia e Inglaterra, y el subsiguiente comercio de rescate y contrabando que los lugareños establecían con los depredadores del mar como modo eficaz de burlar el monopolio del comercio implantado por España, por lo que aumentan así las crías de ganado con vista a la producción de cueros y carne salada, el desmonte de los bosques y la fabricación de azúcar. Todo ello para el negociado con los desorejados de la mar, y la subsiguiente creación del Sistema de Flotas o Flota de Indias, medida tomada por el rey Felipe II para evitar los constantes ataques y abordajes a los barcos mercantes que transportaban oro, plata, porcelanas, piedras preciosas, perfumes, sedas, marfiles, gemas, especias, cacao y otros productos desde las provincias americanas, el Japón y las Filipinas hasta la metrópoli.

Con la particularidad de que los buques atracaban durante semanas en La Habana (que en 1570 tenía unos 70 vecinos en casas de madera y paja, pero que ya en 1625 tenía 1 200 vecinos españoles en casas de mampostería), provenientes desde los distintos destinos americanos y asiáticos a la espera de poder reunirse todos y partir unidos en flota hacia España. Piénsese en el significado económico-cultural para la incipiente población habanera de una numerosa marinería que desembarca desesperada por el consumo de productos y de placeres de la más diversa índole, tras meses de obligada abstinencia, pero que además traían de allende los mares las publicaciones periódicas y los libros prohibidos por el índice del Santo Oficio, como el Amadís de Gaula y otras novelas de caballería, el último grito de la moda europea, las últimas ideas filosóficas, políticas y religiosas que bullían en el Viejo Mundo, en una época especialmente efervescente en la esfera del espíritu, camino a la más radical modernidad; recordemos la Reforma protestante.

Castillo del Morro.
Castillo del Morro.

A su vez, el desempeño militar y marinero del corso y la piratería determinó la construcción del Castillo de los Tres Reyes del Morro, La Cabaña, La Punta, La Fuerza, el Atarés y toda suerte de fuertes, torreones, murallas y edificaciones fortificadas generando a su vez un definido paisaje arquitectónico para la ciudad y fuentes de empleo y riqueza para la población, y el advenimiento de los más señalados ingenieros, arquitectos, artesanos y jefes de obra del momento en el mundo.

Pero, no solo eso, la primera obra literaria escrita en Cuba, en 1608, por el canario Silvestre de Balboa y Troya de Quesada (1563-1647), Espejo de Paciencia, es un poema épico-histórico en octavas reales que narra nada menos que el secuestro del obispo Fray Juan de las Cabezas Altamirano por el temible pirata francés Gilberto Girón y su rescate por obra de una cuadrilla de vecinos de Bayamo, compuesta de españoles, indios y negros, y la muerte del bandolero de la mar en medio de feroz combate por vía de un prodigioso lanzazo en el pecho de la mano del negro Salvador Golomón.

Jean David Nau o Francisco Nau El Olonés, temible pirata que asolara las costas de Cuba..
Jean David Nau o Francisco Nau El Olonés, temible pirata que asolara las costas de Cuba..

El auge económico propulsado por la cultura militar y marinera, donde habría que destacar el auge azucarero auspiciado por la trata negrera, da pie a finales del siglo XVIII a un importante paso en el devenir de la nación isleña. La fundación del Papel Periódico de La Habana por la Sociedad Económica Amigos del País. Esta publicación surge en 1790 por interés del patriciado criollo y en el mismo destacan figuras intelectuales de la talla de Francisco de Arango y Parreño (la mente más brillante de la isla al decir de Moreno Fraginals), José Agustín Caballero, Tomás Romay, Nicolás Calvo, Manuel de Zequeira, entre otros, los cuales dieron a conocer en sus páginas el pensamiento más moderno de la época.

No por gusto esta publicación se convierte en la plataforma de lo que pudiéramos denominar como la Ilustración isleña, donde se debaten temas y propulsan hechos como el de la política del despotismo ilustrado aplicada desde la metrópoli española, la llegada a la isla de Don Luis de las Casas, la toma de La Habana por los ingleses, la introducción de la imprenta, la creación de la Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo y el Real Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio, determinantes estos últimos para la cultura cubana y, por lo mismo, para el acontecer de las guerras por la independencia y el desove de la República un siglo después (acá sentaron cátedra hombres como José Agustín Caballero que formaron independentistas como el padre Félix Varela), además de abogar por la necesidad de mano de obra esclava para el adecuado desarrollo de la creciente industria azucarera.

El proyecto iluminista también estuvo influido por las ideas filosóficas que arribaban de Europa para imponer la racionalidad, la experimentación y el progreso a toda costa, aún a costa de la esclavitud de los negros, el cientificismo y el pragmatismo contra la escolástica y las residuales nieblas del medievalismo en la isla.

No se puede pasar por alto en este tiempo, la labor de la Iglesia católica a favor de la cultura en Cuba, especialmente la apuesta en ese sentido de Juan José Díaz de Espada y Fernández de Landa, el Obispo Espada, quien fuera elegido obispo de La Habana el 11 de agosto de 1800. Espada era un clérigo muy especial, dotado de una preclara inteligencia unida a una energía poco común. Emprendió una vasta labor de reforma de la Iglesia y de las instituciones sociales isleñas, prestando su apoyo a los hombres más brillantes que se preocupaban de la ilustración en Cuba. Su aporte abarcó desde el campo de la cultura y la educación, a la salud, la moralización de la diócesis y hasta las obras públicas, incluyendo la construcción del primer cementerio, el famoso Cementerio de Espada. El obispo formó parte junto al doctor Tomás Romay de la campaña a favor de la vacunación contra la viruela, conmemoró en el Templete la primera misa dicha en La Habana y fue un mecenas de las artes y la cultura en la isla.

Le sigue ya en el siglo XIX una pléyade de pensadores y escritores autonomistas, reformadores y abolicionistas como Rafael Montoro, José Antonio Saco, el Conde de Pozos Dulces, Antonio Bachiller y Morales, la Condesa de Merlín y Gertrudis Gómez de Avellaneda, que da lustre a la isla más allá de sus fronteras.

Le siguen los independentistas como Varela, José de la luz y Caballero, José María Heredia, cantor del Niágara, Carlos Manuel de Céspedes, Manuel Sanguily y José Martí; el hombre nación, el que determina con su verbo, escritura y accionar, como ningún otro, el destino de la cultura cubana en su más amplia acepción.

José Martí en Dos Ríos.
José Martí en Dos Ríos.

Poetas del período, con mayor, menor o ningún vínculo con el independentismo son Julián del Casal, Juan Clemente Zenea, Luisa Pérez de Zambrana y Mercedes Matamoros, autores que logran alcanzar altas calidades en su obra.

La llegada de la República el 20 de mayo de 1902, tras treinta años de sangrientas guerras por la independencia, y donde la expediciones marítimas con armas y pertrechos jugaron un papel fundamental, marca el inicio de un extraordinario desarrollo cultural; propulsado antes por la intervención militar norteamericana, y autónomo después. La influencia estadounidense no empieza en esa fecha ni mucho menos. Independentistas como Carlos Manuel de Céspedes e Ignacio Agramonte fueron inicialmente anexionistas, y la bandera misma de la nación cubana se crea y enarbola y se bautiza en sangre por primera vez en Cárdenas, por el general anexionista venezolano Narciso López, durante un desembarco armado el 19 de mayo de 1850, quien venía al frente de 600 voluntarios de Mississipi y la Luisiana, acción en que valientemente dejó su vida junto a otros expedicionarios. Por cierto, formaban parte destacada del movimiento militar del general López, creador también del escudo nacional cubano, el poeta Miguel Teurbe Tolón y el famoso narrador Cirilo Villaverde, autor de Cecilia Valdés, la paradigmática novela de las letras isleñas.

También hay que decir que desde la segunda mitad del siglo XIX el noventa por cierto de las transacciones comerciales de la isla se realizan, no con la metrópoli española, sino con el poderoso vecino del norte.

1910, o el milagro cultural cubano

Pero ya en 1910 se ha producido lo que podemos denominar el milagro cultural cubano, cuya mejor expresión la encontré en una fotografía del parque José Martí de Cienfuegos, fechada en ese año, donde aparece un gran número de autos estacionados alrededor del parque, todos de último modelo, es decir, de 1910. Ese milagro es posible, aparte de las indudables iniciativas y mentalidad moderna del cubano, por la intervención y ocupación americana en 1898, empresa militar y marinera donde las haya, que contó con la definitoria batalla naval de Santiago de Cuba, el 3 de julio de 1898.

La administración militar del general Leonardo Wood, en el breve período de tiempo que va de 1899 a 1902, dejó instalado en la isla un eficaz sistema de educación pública; construyó una amplia red de ferrocarriles, carreteras y puentes, hizo mejoras en los puertos, edificó faros, modernizó la ciudad de La Habana y estableció planes para su alcantarillado y pavimentación; además de reorganizar el obsoleto sistema carcelario, formar una Guardia Rural profesional, compuesta fundamentalmente de ex oficiales y soldados del Ejército Libertador, y estructurar una salud pública capaz de desarrollar una gigantesca campaña sanitaria -en la que participaron los más prestigiosos epidemiólogos cubanos de la época como los doctores Carlos J. Finlay y Juan Guiteras Gener, entre otros- que dio lugar a la supresión del azote de la fiebre amarilla. Así se sientan las bases últimas del esplendoroso desarrollo cultural de la República.

Gloriosa república

Un enemigo acérrimo de la Cuba anterior a Fidel Castro, el escritor Gabriel García Marqués, tuvo sin embargo la valentía de declarar en algún momento que la meca cultural para los jóvenes intelectuales latinoamericanos de su tiempo era nada más y nada menos que La Habana republicana.

Así, según datos estadísticos de la ONU, la OMS y la OIT, para 1958 Cuba tenía los siguientes extraordinarios índices de desarrollo cultural:

Había hasta cincuenta y ocho periódicos, entre ellos trece en inglés y uno en chino. Era el país latinoamericano que dedicaba mayor porcentaje de gasto público a la educación, el 23 por ciento. En cuanto al número de habitantes por estudiante universitario, la isla tenía el quinto lugar en el continente americano. Contaba con un kilómetro de vía férrea por cada 8.08 kilómetros cuadrados. En cuanto al número de habitantes por automóvil, ocupaba el tercer lugar en el hemisferio con 27.3, superada por Venezuela con 17.4 y Uruguay con 23.2. Por otro lado, ocupaba el cuarto lugar en porcentaje de analfabetos por habitante en América Latina, 8 por ciento, superada en ese índice sólo por Argentina. Tenía 13 universidades, 21 institutos de segunda enseñanza, 19 escuelas normales de maestros, 14 escuelas del hogar, 19 escuelas de comercio, 7 escuelas de artes plásticas, 22 escuelas técnicas e industriales y 6 escuelas de periodismo y publicidad.

Había en la isla unas 600 salas de cine, segundo lugar en el hemisferio, sólo superada por Argentina, 160 estaciones transmisoras de televisión, tercer lugar en Latinoamérica, superada por Venezuela con 32, Argentina con 60 y México con 70. En cuanto al número de habitantes por televisor, Cuba ocupaba el primer lugar con 18, seguida de Venezuela con 32, Argentina con 60 y México con 70. En referencia al número de habitantes por radio-receptor, Cuba era el segundo país con 5.0, superada sólo por Uruguay. En cuanto al número de habitantes por teléfono, Cuba ocupaba el tercer lugar con 28, superada sólo por Argentina con 17 y Uruguay con 25.

En cuanto a la prensa escrita, no podemos dejar de resaltar a importantes medios como la revista Bohemia y el Diario de la Marina.

Bohemia nace con la República como una revista semanal ilustrada, fundada por Miguel Angel Quevedo Pérez. El hijo del fundador, Miguel Angel Quevedo de la Lastra, encabeza la empresa a finales de los años 20 y la transforma en una revista sumamente moderna, de modo que en la década del 30 es ya la primera publicación cubana y latinoamericana, con tiradas de hasta 400 000 de ejemplares. La revista se distribuía no sólo en América Latina sino también en Estados Unidos. Las más famosas figuras intelectuales cubanas del siglo XX dejaron su impronta en las páginas de Bohemia, así contó con la pluma de hombres como Jorge Mañach, Fernando Ortiz, Lino Novás Calvo, Emilio Roig de Leuchsenring, Carlos Montenegro, Alfonso Hernández Catá, Enrique Labrador Ruiz y Francisco Ichaso. Además de contar con periodistas estrellas como Agustín Alles Soberón y Bernardo Viera. En las páginas de bohemia se publicaron por entrega semanal importantes obras literarias de importantes escritores extranjeros como El viejo y el mar, del estadounidense Ernest Hemingway, en una formidable traducción de Novás Calvo, y la Nueva Clase, del serbio Milovan Đilas o Djilas.

El Diario de la Marina fue fundado en 1832 por Nicolás Rivero, y fue considerado el decano de la prensa cubana y uno de los más importantes medios del hemisferio. Era tenido como uno de los rotativos más influyentes de la República entre 1902 y 1959. En la década de 1920, el diario amplió sus páginas con la inclusión de un suplemento literario, considerado el de mayor trascendencia durante la República.

El suplemento literario del Diario de la Marina estuvo dirigido por el intelectual José Antonio Fernández de Castro e incluyó temáticas como el humorismo, el cine, los anuncios clasificados y los folletines. El suplemento fue uno de los voceros de la Vanguardia intelectual en Cuba y contó con el aporte de destacadas figuras de las letras de la isla y de otros lares. De modo que en sus páginas se pudo leer, entre otras lumbreras, a José Lezama Lima, a Alejo Carpentier, a Andrés Núñez Olano, a Gastón Baquero, a Manuel Navarro Luna, a José Antonio Mases, a Luis Felipe Rodríguez, a Ramiro Guerra, a Pedro Henríquez Ureña, a Miguel Ángel Asturias, a Enrique Gómez Carrillo, a Jorge Luis Borges y José Carlos Mariátegui.

Hay que decir que los más importantes escritores y artistas cubanos, reconocidos internacionalmente, habían hecho ya lo más importante de su obra antes de la llegada de Castro al poder. Así tenemos, aparte de los ya mencionados, a autores y artistas como el poeta y dramaturgo Virgilio Piñera, que revolucionó el teatro cubano con Electra Garrigó en 1948, los pintores Amelia Peláez, René Portocarrero, Wilfredo Lam, el poeta Nicolás Guillén; la bailarina Alicia Alonso, además de compositores e intérpretes de la música popular como Ernesto Lecuona, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, el Trío Matamoros, Sindo Garay, Eliseo Grenet, Hubert de Blank, Benny Moré, Dámaso Pérez Prado, Rolando la Serie, Orlando Vallejo, Orlando Contreras y tantos otros.

También en cuanto a música no podemos olvidar a la Orquesta Filarmónica de La Habana, fundada el 14 de marzo de 1924 por gestiones de los profesores Antonio Mompó, César Pérez Sentenat, Pedro San Juan Nortes y Amadeo Roldán, con el apoyo del doctor Antonio González Beltrán.

Con el cambio que trajo la República sobre la base estética que fomentó el sentir neoclásico, penetra en la isla el estilo ecléctico, que duró aproximadamente 30 años, aunque conceptualmente llegó para quedarse. La arquitectura de este periodo dejó obras que marcan la Cuba más moderna. Aparece el Vedado y, en 1906, nace la escuela de arquitectura cubana. El barrio La Muralla con Monserrate y el Parque Central dan la dimensión de lo clásico, pero sigue sobre todo siendo eclecticismo, plasmado en edificios como la Manzana de Gómez, el Centro Gallego o Gran Teatro de La Habana, el Capitolio Nacional, 1926-1929, erigido bajo el Gobierno del general Geraldo machado, y un conjunto de edificios como el Palacio Presidencial (1920), el Centro Asturiano (1928) y el Centro Catalán.

El Capitolio.
El Capitolio.

Destaca también el movimiento Art-decó. Emergido después de la Primera Guerra Mundial, entra a Cuba en 1923 y se desarrolla hasta los años 40, confundiéndose en su etapa final con elementos modernos que algunos autores llaman tendencia monumental moderna, y en la cual incluyen al hospital Maternidad Obrera, al edificio de San Lázaro y Soledad, la Gran Logia de Cuba en Carlos III, pero que no sería más que el Art-decó. De este estilo son los grandes edificios del Vedado moderno como el Focsa, Radio Centro y el edificio Bacardí, detrás del Hotel Plaza, en la Habana Vieja.

El 22 de marzo de 1958, se inaugura el Havana Hilton, rebautizado por el régimen de Fidel Castro como Habana Libre. En su momento, el Habana Hilton fue el hotel más alto y grande de toda Latinoamérica. Contaba con un restaurante Trader Vic's, casino, sala de comedor, sala de billar y un bar en la azotea del hotel. Este fastuoso hotel no era propiedad de la imperialista Hilton, como la propaganda del régimen ha hecho creer, sino que era sólo administrado por la empresa estadounidense mientras su verdaderos dueño eran nada menos que el Sindicato Cubano de Trabajadores de la Gastronomía, que lo construyó con el dinero de las cajas de retiro.

Habría que apuntar que lo que lleva a la pérdida de la República emergida el 20 de mayo de 1902 no fue la incultura y el subdesarrollo, como se nos ha venido diciendo, sino una cultura marcada por la modernidad extrema y el desarrollismo acelerado. No olvidemos que las ideas marxistas sobre las que se sostiene la revolución de 1959 son, junto a las del fascismo, de lo más moderno dentro de la filosofía política que marca el siglo XX occidental; ideas que comienzan a tomar cuerpo desde 1925, con la fundación del primer partido comunista en la isla. Digamos que esa avalancha de ideas novedosas, de vanguardia, en el contexto de una corta tradición, poco más de cuatrocientos años, fue una mezcla mortal para el entramado de la cultura que determina la política en la isla.

Palabras del autor en el Simposio "Cuba 1902-1958: Una gran república" auspiciado por Patria de Martí en West Regional Library de Miami.

Vea todas las noticias de hoy

Cuba con una de las tasas de incidencia de COVID-19 más altas del mundo

Hombre con máscara en las calles de La Habana, el 17 de septiembre de 2021 (Yamil Lage / AFP).

Cuba confirmó al cierre del 17 de septiembre 8.517 nuevos enfermos de Covid-19 y acumula 792.933 casos desde el inicio de la pandemia, según el parte diario emitido por el Ministerio de Salud Pública (Minsap).

Con una población de 11,2 millones de habitantes, Cuba mantiene una de las tasas de incidencia más elevadas del mundo con 1.073 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 15 días.

En las últimas 24 horas murieron 57 personas por complicaciones derivadas de la enfermedad, lo que eleva la cifra total de fallecidos a 6.733.

Más de 39.000 personas están confirmadas con el virus en Cuba, 145 de ellas se encuentran en estado crítico y 320 graves.

Dos provincias registraron más de 1.000 casos: Pinar del Río con 1.639 y Sancti Spíritus con 1.131. Las Tunas notificó 864 nuevos positivos.

Más de 4,4 millones (39% de la población) han completado el esquema de tres dosis de las vacunas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus.

Cuba no es parte del mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud creado para que las naciones de ingresos medios y bajos accedan a las vacunas, ni tampoco las ha comprado en el mercado internacional.

Médicos y activistas en Cuba alertan sobre la dramática situación del COVID-19

Personas caminando por las calles de La Habana durante la pandemia. REUTERS/Alexandre Meneghini

Cuando las autoridades sanitarias del país reportan más de 8 mil nuevos contagios, crecen los reclamos de médicos en Cuba ante las pésimas condiciones de trabajo y la falta de recursos para el enfrentamiento al COVID-19.

Varias fuentes desde la isla dijeron a Radio Televisión Martí que son muchos los fallecidos por la pandemia que no están apareciendo en el reporte oficial del Ministerio de Salud Pública.

Los entrevistados también expresaron su preocupación con el anuncio gubernamental de reabrir en noviembre las fronteras nacionales para recibir al turismo internacional.

El doctor Wilson Sánchez, que trabaja en el Centro Clínico Noel López, en el municipio de Mayarí, provincia de Holguín, denunció en redes sociales la situación que enfrenta el personal de salud.

“No tenemos recursos, falta el oxígeno y medicamentos adecuados, no queremos ver morir a más pacientes. El personal de la salud acá está siendo tratado con tal despreocupación que da lástima. No hay un baño con la mínima higiene, no hay un cuarto decente para descansar, ni siquiera un simple tomacorriente para poner un ventilador, tampoco hay sábanas, la alimentación da miedo, aún cuando estamos trabajando 24 horas sin un minuto de descanso”, argumentó el galeno.

Desde Guaro, en Mayarí, la activista Teresa Miranda Céspedes, declaró: “El personal de la salud está estresado, días atrás hubo una cantidad de muertos aquí que eran uno detrás del otro”.

Pinar del Río, es el epicentro de la pandemia y el gobierno provincial ordenó a los carpinteros incrementar la fabricación de ataúdes, lo que implica que hay un incremento de los muertos, informó Esteban Ajete Abascal.

No hay manera de saber con exactitud el número de víctimas de Covid, dicen activistas desde Cuba
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:20 0:00

“El sistema de salud está quebrantado totalmente por la cantidad de casos que tiene, el hospital provincial Abel Santamaría ya en estos momentos no puede recibir más pacientes, hay carencia de oxígeno y no hay medicamentos disponibles”, comentó Esteban.

Baracoa es uno de los municipios con mayor índice de afectación por COVID en la provincia de Guantánamo, señala el comunicador Emilio Almaguer.

“Cada mañana cuando abrimos la red, principalmente Facebook, ahí vemos la verdad de lo que está ocurriendo, vemos los casos de personas, de amistades, de familias que están falleciendo diariamente en el pueblo”, afirmó el periodista.

Hay preocupación entre la ciudadanía en Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, por la próxima reapertura de Cayo Coco y Cayo Guillermo, además, el miércoles último fue sustituido Amaury Musa Lara como Primer Secretario del Partido en el municipio, al parecer por el mal manejo de la crisis con la pandemia, reporta la periodista de la Agencia de Prensa Libre Avileña (APLA) Dairis González Ravelo .

“Aquí todos los días sigue habiendo más personas infestadas y más muertos. La información oficial de que hay una disminución es un cuento, es simplemente dar la apariencia de que todo está bien para poder reabrir el aeropuerto y la entrada de turistas”.

Diasniurka Salcedo, que reside en Alquízar, Artemisa, está afectada con el coronavirus junto a su familia, y decidió enfrentarlo en casa porque los hospitales están en pésimas condiciones.

“Aquí en Alquízar falleció un menor hace dos días, han fallecido varias embarazadas, nosotros tuvimos un día con 13 muertos y el siguiente con 16, solamente en el municipio”, dijo la activista.

El poblado de Baire, en el municipio de Contramaestre en la provincia de Santiago de Cuba, tiene muchos casos de coronavirus y no hay nada para combatirlo, comentó Fernando Guinarte.

“Aquí en Baire, ya habían tres fosas comunes, ahora acaban de hacer cinco más para enterrar a los fallecidos por Covid-19 y los enterramientos se realizan por las noches”, apuntó Fernando.

Desde Santa Clara, el cuentapropista Yoel Espinosa Medrano concluye que las medidas tomadas en el territorio no han dado resultado.

“Cada día mueren más personas y se contagian más personas, por tanto la estrategia implementada por las autoridades, tanto de salud, así como del gobierno, no están surtiendo un efecto positivo en la población villaclareña”, enfatizó Medrano.

Cuba volvió a superar el jueves los 8 mil casos nuevos de Covid-19 en un día, después de varias jornadas con una ligera disminución de contagios, según los datos oficiales, que no han sido confirmados de manera independiente.

El Ministerio de Salud Pública dijo hoy que el 16 de septiembre se registraron 8 mil 291 casos nuevos y 75 fallecimientos, lo que eleva a 784 mil 416 el total de contagios y a 6 mil 676 la cifra de muertos desde que comenzó la pandemia el año pasado.

De acuerdo con el reporte oficial, permanecían ingresados 94 mil 825 pacientes, de ellos 52 mil 717 con síntomas sospechosos, 39 mil 075 confirmados activos y el resto en vigilancia epidemiológica.

Un total de 145 personas se encontraban en estado crítico y 319 graves.

Pinar del Río continúa siendo el epicentro de la pandemia con 1, 629 casos nuevos en la jornada, seguido por Sancti Spíritus con 899 y Camagüey con 823, entre las provincias más afectadas.

La agencia de prensa Efe reporta hoy que Cuba mantiene una de las tasas más elevadas del mundo con 1.059 casos por cada 100 mil habitantes en los últimos 15 días.

Régimen comunista prohíbe a sacerdote golpeado y detenido en las protestas viajar fuera de Cuba

El padre Castor José Álvarez Devesa durante una visita al OCDH.

El régimen cubano prohíbe viajar fuera del país al sacerdote camagüeyano Castor José Álvarez Devesa, abiertamente crítico al régimen de La Habana y quien ha dado respaldo a la oposición cubana en numerosas ocasiones, por ser considerado de “interés público”, según dio a conocer el portal digital independiente La Hora de Cuba.

El Padre Castor, quien cumple con los estrictos cánones de su religión, no es indiferente a la situación que se vive en la isla y sus homilías se han convertido en referente público rebasando los muros de su iglesia y, aunque su lenguaje no es incendiario, es evidente que sus palabras son el eco de la mayoría descontenta.

Durante las jornadas de levantamiento popular ocurridas el pasado 11 de julio en toda la isla, el Padre Castor comentó en las redes sociales que “después de rezar y pedir consejo”, decidió salir a las calles de Camagüey, junto a los más necesitados, de lo cual, resultó brutalmente golpeado, terminando encerrado en un calabozo.

Poco antes de las celebraciones por el Día de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, el oficial de la Seguridad del Estado que atiende los “Asuntos Religiosos”, identificado como "Abel", comunicó “a Wilfredo del Pino Estévez, arzobispo de Camagüey, que el Padre Castor no podía oficiar misa ese día en la comunidad católica de Vertientes, dada la gravedad de la Covid en el territorio”, informó La Hora de Cuba.

“Lo que resultó polémico tratándose de la única misa suspendida en suelo agramontino y de un sacerdote que incomoda al régimen con su proyección contestataria”, agregó el diario digital independiente.

Castor es firmante de varias cartas que en los últimos meses han criticado abiertamente la difícil realidad de Cuba. En 2018 el religioso firmó, junto a los también curas José Conrado Rodríguez y Melvis Roque, una carta dirigida a Raúl Castro en la expusieron la necesidad urgente de celebrar elecciones libres y en julio de 2017 se atrevió a oficiar una misa a la sede de las Damas de Blanco.

“Ayer (14 de septiembre) fui al carnet de identidad (Oficina de Trámites) y pregunté […] me dijeron que no podía salir del país por “interés público”, declaró el sacerdote a La Hora de Cuba.

El término “interés público” no se recoge en el Código Penal cubano, tampoco en la Constitución.

Atendiendo a la ley de migración cubana, las prohibiciones de viajar fuera de la isla son impuestas a una persona “que esté pendiente al cumplimiento de una sanción penal o medida de seguridad”.

“Tales motivos no constan en la prohibición del sacerdote, sino el ambiguo “interés público”, que viola flagrantemente el derecho de toda persona a salir de su país”, denuncia la publicación.

El régimen cubano establece la política de "regulados" como castigo a los ciudadanos que se oponen o expresan opiniones contrarias a sus intereses.

Otorgan Medalla de la Libertad a Félix Rodríguez, exagente CIA que participó en la captura de Ernesto "Che" Guevara

Félix Ismael Rodríguez, miembro de la Brigada 2506, quien participó en la captura de Ernesto Guevara en Bolivia en el año 1967, habla sobre el impacto del Museo de la Brigada de Asalto 2506.

Florida otorgó este jueves la Medalla de la Libertad del Gobernador al cubano-estadounidense Félix Rodríguez, veterano de la Brigada de Asalto 2506, que en 1961 pretendió derrocar a Fidel Castro y tomar el poder en la isla, además de excombatiente en la Guerra de Vietnam (1955-1975).

En un acto celebrado en el museo de la Asociación de Veteranos de Bahía Cochinos, Brigada 2506, en la ciudad de Hialeah Gardens, el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, otorgó a Rodríguez una de las máximas distinciones que otorga el estado, en reconocimiento a su "lucha por la libertad".

"Es un reconocimiento bien merecido", dijo DeSantis sobre la medalla otorgada a Rodríguez, una de las figuras clave en la operación de la CIA que capturó a Ernesto Che Guevara y culminó en su ejecución.

El agente retirado de la CIA, que reside en Miami y es uno de los fundadores del museo que recuerda a los participantes de la fallida invasión de Bahía de Cochinos, agradeció el reconocimiento en nombre suyo y de todos los que "entregaron su vida por la libertad".

Visiblemente emocionado, Rodríguez compartió el premio con su esposa, Rosa, la "persona más importante de su vida" y quien hizo de madre y padre de sus dos hijos "por tantos años", mientras el exagente estuvo destacado en diversas misiones.

Durante el acto participaron varios funcionarios así como el excongresista de Florida Esteban Bovo, quien, entre otras anécdotas, recordó el respeto que imponía Rodríguez en la sede de la CIA.

Asimismo, la vicegobernadora de Florida, Jeanette Núñez, dijo que la medalla honra a "una leyenda" y a "una persona que dedicó su vida a defender la causa de la libertad", y que como hija de exiliados cubanos ello le suponía una emoción especial.

Núñez, como muchos de los participantes del acto, cerró su alocución con la promesa de una "Cuba libre" en el futuro.

La medalla de es la segunda que entrega DeSantis, tras haber otorgado la primera en abril pasado a Bobby Bowden, exentrenador de fútbol americano de la Universidad Estatal de Florida.

De flamante creación, la medalla se impone a "cualquier persona que haya hecho una contribución especialmente meritoria a los intereses y ciudadanos del estado, su cultura u otra actividad pública o privada importante".

"El Consejo de Derechos Humanos acaba de dar la espalda a los ciudadanos cubanos"

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. Fabrice COFFRINI / AFP

Una declaración respaldada por decenas de firmantes asegura que el Consejo de Derechos Humanos acaba de dar la espalda a los ciudadanos cubanos, al no condenar la ofensiva de represión desatada contra el pueblo en general desde el pasado 11 de julio.

El texto titulado "Del lado de los ciudadanos, no de los Estados", fue divulgado este viernes por integrantes del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, miembros de distintas organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos en general.

El pasado 16 de julio, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, había hecho un llamado a la urgente liberación de todas las personas que han sido detenidas por ejercer su derecho a la libertad de reunión pacífica o a la libertad de opinión y expresión y dijo estar "muy preocupada por el presunto uso excesivo de la fuerza en contra de manifestantes en Cuba y el arresto de un gran número de personas, entre ellas varios periodistas".

Sin embargo, la funcionaria no incluyó a Cuba en su informe global sobre los países que violan los derechos humanos, presentado esta semana, un hecho que de acuerdo a la declaración constituye una oportunidad perdida para entender las realidades sociales y políticas del país comunista.

El opositor Manuel Cuesta Morúa dijo a Radio Martí que muchos cubanos se quedaron "boquiabiertos con esa ausencia y con ese silencio".

Declaraciones de Manuel Cuesta Morúa
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:55 0:00

"En un minuto en que todos pensamos que efectivamente el primer informe o el informe del Consejo de Derechos Humanos sobre el comportamiento de los derechos humanos en el mundo iría a incluir a Cuba, nos quedamos realmente estupefactos con la noticia totalmente absurda de lo que una amiga ha llamado "el elefante blanco" en el Consejo de Derechos Humanos. No apareciera mencionado ni una vez. No había ninguna justificación para no mirar hacia Cuba en uno de los momentos más importantes de su historia. Y cuando digo 'momento más importante de la historia' me refiero a la historia nacional. No había de ninguna manera justificación para que la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Michelle Bachelet, no se fijara en dos cosas fundamentales: la brutal represión, teniendo en cuenta la naturaleza estrictamente pacífica de las masas, desde el Estado, y que el mismo Estado llamara a la violencia civil. Eso debió haber llamado la atención poderosamente de el Consejo de Derechos Humanos y haber reflejado el caso de Cuba", explicó Cuesta Morúa.

A continuación reproducimos el texto íntegro de la declaración "Del lado de los ciudadanos, no de los Estados":

Las manifestaciones pacíficas de las jornadas de julio en Cuba, inéditas en nuestra historia nacional, merecieron la viva atención y el acompañamiento del mundo democrático. Su represión por un gobierno no electo solo mereció una débil declaración de parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, liderado por la Sra. Michelle Bachelet, su Alta Comisionada. Una declaración que fue presentada, además, como supuestos que contradecían hechos bien documentados en miles de imágenes; testimonios, al mismo tiempo, del clamor de los ciudadanos cubanos y del ataque brutal de las turbas paramilitares y de los cuerpos represivos en toda la isla.

Con un agravante que el Consejo de Derechos Humanos, en forma también inédita, pasaba por alto: la violencia civil generalizada y la escala nacional se inicia en Cuba, también por primera vez en nuestra historia, por mandato de un Estado que se reafirma y reafirma la violencia como modo de administrar las demandas pacíficas y colectivas de la sociedad, en contra de la ley y de los derechos constitucionales de los ciudadanos. Un precedente que va contra los principios y el espíritu mismo de las Naciones Unidas. Los Estados que declaran la guerra a sus ciudadanos contribuyen a la inestabilidad mundial.

Los abajo firmantes, integrantes del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, de otras tantas organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos en general, considerábamos que la construcción cívica de las mayorías, interrumpida por la violencia política de una minoría atrincherada en el Estado, contaría con el respaldo del Consejo de Derechos Humanos en lo que toca a los derechos y a la integridad ciudadana. Pero el Consejo de Derechos Humanos acaba de darle la espalda a los ciudadanos cubanos para colocarse al lado del Estado. Y de una manera que, en el contexto del Caribe, preocupa especialmente a la comunidad civil y prodemocrática cubana por el sesgo racista de la represión de las jornadas de julio que criminalizan y racializan la protesta civil.

Con el silencio sobre Cuba en el informe mundial sobre el comportamiento de los derechos humanos, este Consejo de las Naciones Unidas perdió la oportunidad de entender las realidades sociales y políticas de nuestro país. Un lujo que no deberían darse muchos de los organismos internacionales que van perdiendo relevancia y credibilidad ante las explosiones de la ciudadanía y la crisis de las instituciones estatales y supranacionales que dicen representarla.

La presidencia de este Consejo había despertado cierta sensibilidad para los derechos humanos en América Latina. Su presidenta es hija de Alberto Bachelet, general de brigada de la Fuerza Aérea de Chile y miembro del gobierno de la Unidad Popular liderado por Salvador Allende que, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, fue detenido y fallece en prisión. Junto a su madre, Michelle Bachelet pasa a la clandestinidad, y más tarde resultan detenidas y torturadas antes de partir al exilio político.

Como con Venezuela y Nicaragua, la analogía de esta dura experiencia con la situación cubana es manifiesta. Pero, contrario a los constructores de la Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial, que sufrieron los horrores del nazismo y construyeron una mancomunidad fundada en los valores, la presidencia de este Consejo no ha tomado la experiencia como punto de partida para construir y fortalecer un mundo basado en esos valores que alimentaron un nuevo orden centrado en los derechos de la persona humana y en la ciudadanía. En tal sentido, solo ha debilitado los reflejos institucionales, el paradigma y la consistencia en la lucha por los derechos humanos en el mundo.

Los silencios del Consejo de Derechos Humanos han sido ruidosos en América Latina. Silencio prolongado frente a las violaciones flagrantes de un Estado fallido como el de Venezuela, hasta que las presiones y las realidades desbordaran la capacidad de indiferencia del Consejo. Silencio en Nicaragua, hasta que el retorno de las técnicas somocistas rebasase los usos de las frías burocracias de las Naciones Unidas ante el escándalo humanitario. Silencio en Cuba, probablemente hasta el momento en el que el crimen de Estado pase por la normalización de informes deshumanizados que nunca traducirán ni reflejarán la tragedia por la que están atravesando ahora mismo miles de jóvenes y de familias en Cuba.

A 20 años de su creación, el Consejo de Derechos Humanos, como acordó en su mandato inicial, merece una profunda reforma. A empezar por la composición de su liderazgo. Las virtudes de los estadistas no son transferibles a organizaciones que se basan en los valores. Las consideraciones geopolíticas, ideológicas, de simpatía, de intereses y electorales vician los fundamentos de organismos que nacen para promover, defender y proteger los derechos humanos a escala global.

Si los informes, las declaraciones y las acciones de instituciones concebidas para defender a los ciudadanos de los Estados dependen esencialmente de los cálculos basados en el voto ambicionado de esos Estados, los derechos humanos seguirán perdiendo terreno a escala global. Y a la desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones de sus propios países, se agregará la desconfianza hacia organismos que, alejados por su alcance, se desentienden de lo único que justifica su existencia: la primacía de los valores. Los derechos humanos lo son para todos. El privilegio de ciertas responsabilidades globales solo tiene la dimensión del coraje con el que se defienden los valores que la fundan.

Cabe recordar acá lo que una vez expresó Martin Luther King, “al final no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino los silencios de nuestros amigos”, es decir de aquellos con quienes supuestamente compartimos valores y principios.

Los abajo firmantes, integrantes del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, otros y otras de distintas organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos en general,

1. Pedro Acosta. Periodista Independiente

2. Ileana Alvarez. Directora de Alas Tensas.

3. Elías Amor Bravo. Presidente Unión Liberal Cubana

4. Alina Brouwer Guerra. The Education Project Corp.

5. MarthadelaTamayo González. Comité Ciudadanos Integración Racial. RFC. ACI

6. María Mercedes Benítez Rodríguez. Ciudadanos Observadores de Procesos Electorales.

7. Enix Berrio Sardá. Vicepresidente PDC

8. Lic. Amado Calixto Gammalame. Asociación Jurídica Cubana

9. Asunción Carrillo Hdez. Mujeres Democristianas. Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel

10. Armando Chaguaceda. Politólogo e Investigador

11. José Casares Soto. Mesa Diálogo de la Juventud.

12. Juan A. Madrazo. Coordinador del Comité Ciudadanos por la Integración Racial.

13. Iris Ruiz. Actriz y Activista. Movimiento San Isidro.

14. Amaury Pacheco, Poeta y Activista. Movimiento San Isidro

15. Michel Matos, Filósofo y Activista, Movimiento San Isidro

16. Yanelis Nuñez, Historiadora del Arte y Activista. Movimiento San Isidro

17. Carolina Barrero. Historiadora del Arte, Curadora y Activista

18. Mario Félix, Pastor

19. Alain Toledano, Pastor

20. Ángel Santiesteban, Escritor

21. Rafael Vilches, Poeta y Escritor

22. Boris González, Periodista Independiente, Vocero de la Mesa de Unidad de Acción Democrática

23. Dariem Columbié. Plataforma #Otro18.

24. Sara Cuba Delgado. Alianza Cubana por la Inclusión.

25. Manuel Cuesta Morúa. Arco Progresista/Cuba en Plural.

26. Yeris Curbelo Aguilera. Alianza Democrática Oriental.

27. Hildebrando Chaviano. Abogado y periodista. Centro para el Análisis de Políticas Públicas

28. Lázaro Javier Chirino Díaz. Periodista CiberCuba.

29. Eduardo Díaz Fleitas. Comité Coordinador UNPACU

30. José Díaz Silva. Presidente Movimiento Opositores por una Nueva República.

31. Victor Manuel Dueñas Otero. Presidente de la @NGFoundationNL

32. Lic Raydel Fernández. Vicepresidente financiero P&F. Activista de Derechos Humanos

33. Ileana de la Guardia. PsicoNeuróloga. Activista por los Derechos Humanos.

34. Rodolfo González González. Vicepresidente del Comité Cubano Pro Derechos Humanos.

35. Ernesto Gutiérrez Tamargo. Doctor en Derecho

36. Iván Hernández Carrillo. Secretario General de la Asociación Sindical Independiente de Cuba.

37. Esteban R. Hernández González. Centro Estudios para la Transición Democrática en Cuba.

38. Yanisey Hernández Medina. Embajada Cívica Cubana.

39. Nelva Ismarys Ortega Tamayo. Dra. En Medicina MGI. Unión Patriótica de Cuba

40. Dra. Eva Kubàtová. Post Bellum. República Checa

41. María Cristina Labrada Varona. Dama de Blanco.

42. Elena Larrinaga de Luis. OCDH. PDC. RFC.

43. Antonio José Ledezma Díaz. Abogado, ex Alcalde Mayor del Distrito Metropolitano de Caracas Diputado del extinto Congreso Nacional de Venezuela y ex Senador de la República y Vicepresidente de la Cámara, Gobernador del Distrito Federal.

44. Rafael León Rodríguez. Proyecto Demócrata Cubano (PRODECU)

45. Michael Lima Cuadra. Democratic Spaces. @ngotransations

46. Agustín Valentín López Canino. Bloguero y Activista

47. Félix Llerena. Embajador para Cuba de la organización Juventud y Democracia en las Américas.

48. Gabriel Mato Adrove. Diputado el Parlamento Europeo.

49. Carlos Millares Falcón. Presidente de la Fundación Sucesores.

50. Maria Elena Mir Marrero. CONIC. Confederación Obrera Nacional Independiente de Cuba.

51. Osvaldo Navarro Veloz. Comité Ciudadano por la Integración Racial y Proyecto D.Verso

52. Juan Alberto de la Nuez. Movimiento Ciudadano Reflexión y Reconciliación.

53. Lázara Sánchez Fiallo. Secretaria Ejecutiva de la Red de Apoyo en Camagüey del OCDH.

54. Gabriela Torres. Lda. En Marketing y Comunicación (desarrollo digital)

55. Jorge Luis Valdés Villazan. Coordinador de UNPACU.

56. Dra. Rita Martín. Narradora y ensayista.

57. Dawi Morejón. Activista de Derechos Humanos.

58. Abraham Rivera. Escritor y articulista sionista: desde Israel por Cuba

59. Dunia Medina Moreno. RFC. Democristianas Cuba. MUAD

60. Orlando Luis Pardo Lazo. Escritor

61. Zuleidys Pérez. Plataforma Femenina. Red de Líderes y Lideresas Comunitarias.

62. Roxilene Sotolongo Cruz. Mujeres Democristianas. Red Femenina de Cuba.

63. Omar Vento. Presidente Fundación Panamericana para la Libertad.

64. Humberto Viel Marín. Movimiento Opositores por una Nueva República

65. Anai Penalba. Movimiento Opositores por una Nueva República

66. Yanelis Cutiño. Movimiento Opositores por una Nueva República

67. Mario Hernández. Movimiento Opositores por una Nueva República

68. Jhonis Guevara. Movimiento Opositores por una Nueva República

69. José Hernández. Movimiento Opositores por una Nueva República

70. David Doubouchet. Movimiento Opositores por una Nueva República

71. Rolando Díaz. Movimiento Opositores por una Nueva República

72. Lázaro Mendoza. Movimiento Opositores por una Nueva República

73. Juan Lamas. Movimiento Opositores por una Nueva República

74. Juan A. Lamas. Movimiento Opositores por una Nueva República

75. Caridad Sánchez. Movimiento Opositores por una Nueva República

76. Francisco Díaz. Movimiento Opositores por una Nueva República

77. Maylen González. Movimiento Opositores por una Nueva República

Cargar más

XS
SM
MD
LG