Enlaces de accesibilidad

Deportes

La sustancia en la orina de Maradona que lo sacó del fútbol en 1994

Maradona en el Mundial de 1994

Y esa tarde abandonó la cancha de la mano de una rubia vestida de blanco sin saber que nunca más volvería a un estadio para jugar por la selección argentina.

Diego Maradona, el ídolo que dio gloria a su país en el Mundial de México 1986, el que cuatro años después fue decisivo para llegar a la final de Italia que terminó con el subtítulo, fue elegido aquél 25 de junio de 1994 para someterse a un control antidopaje tras el partido que la Albiceleste ganó por 2-1 a Nigeria en Boston.

"Algo pasa acá", pensó alarmado el entrenador Alfio 'el Coco' Basile cuando vio pasar a Maradona tomado de la mano con la rubia rumbo a la sala reservada para la colecta de las muestras de orina.

El diez argentino lanzaba besos a las tribunas con la mano izquierda. Ella, quien años después se supo que se llama Sue Carpenter, sonreía a la nube de fotógrafos.

El 21 de junio, los pupilos de Basile debutaron en el Mundial de 1994 con una paliza a Grecia por 4-0 con triplete de Gabriel Batistuta y un golazo de Maradona. El día 25, en el mismo Foxboro Stadium, los argentinos ganaron de remontada con doblete de Claudio Caniggia, el delantero que había
vuelto del ostracismo tras purgar una suspensión internacional de 13
meses por consumo de cocaína.

Solo había motivos para el optimismo. Argentina había anticipado una jornada su clasificación a los octavos de final, Basile estaba convencido de que tenía un equipo para ser campeón y Maradona, que se había sometido meses antes a un riguroso plan de preparación física, volvía a parecerse a su mejor versión.

Hasta bromeó con los dos nigerianos llamados a la ceremonia de la orina. A uno de ellos le dijo con ironía, mientras le mostraba una pierna maltratada: "¡Perro, mirá lo que me hiciste!". Su interlocutor reía, no entendía nada, apenas quería hacerse una foto.

El 26 de junio la delegación viajó a Dallas, donde cuatro días después jugaría su último partido del Grupo D frente a Bulgaria. Pero la paz comenzó a hacerse pedazos en la escala técnica que el equipo cumplió en Baltimore.

"'Coco', hay un positivo", le dijo un dirigente al técnico, sin ofrecer más detalles. La duda recayó primero sobre el defensa Sergio Vázquez, que también había pasado por el control antidopaje. Las horas fueron cada vez más tensas y los rumores comenzaron a llegar a oídos de los jugadores. "Vázquez, ¿vos tomaste algo?", le espetó sin anestesia Oscar Ruggeri a su compañero de habitación que, aturdido, respondió con cara de yo no fui.

Al atardecer del 29 de junio Basile entró en la habitación que Maradona compartía con Ariel Ortega. Le dijo que en su orina habían encontrado rastros de efedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina, norefedrina y metaefedrina, cinco sustancias prohibidas por su poder estimulante para los reflejos, la oxigenación y la pérdida de peso.

La efedrina era muy común por entonces en los gimnasios de Buenos Aires y aceptada en algunos deportes practicados en Estados Unidos, pero estaba prohibida por la FIFA. "Esa noche fue de terror, la peor de mi vida. Me llamó hasta el presidente de la República. No dormí", recordó años después Basile.

A la mañana siguiente, la comisión técnica tenía que presentar la defensa del caso y creía tener un as en la manga. En el Mundial de México'86, el español Ramón Calderé se libró de un escándalo de dopaje gracias a que el médico de esa selección asumió la responsabilidad por el consumo de un medicamento contra la diarrea que contenía un producto prohibido. Al final, Calderé fue suspendido por un partido.

La mañana del 30 de junio el médico Ernesto Ugalde se alistaba para cargar públicamente el error que no había cometido cuando una llamada telefónica a Basile echó por tierra la estantería. "No habrá defensa. Está 'out' y saldrá de la delegación", avisó a Basile Julio Grondona, el todopoderoso presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

La FIFA dejó sin margen a la AFA. Para evitar una sanción, debía rodar la cabeza del Diez y así se anunció poco antes de la llegada silenciosa de la Albiceleste al Cotton Bowl de Dallas. Y Maradona, quien había llegado a Estados Unidos con 34 años para exhibir su nueva resurrección, dijo a un canal argentino entre lágrimas: "No quiero dramatizar pero créeme que me cortaron las piernas. No corrí por la droga, corrí por el corazón y la camiseta".

"Juro por mis hijas, que son la fuerza que me trajo a este Mundial, que yo no me drogué, que yo no tomé ninguna sustancia como para que la FIFA me deje afuera de este Mundial", insistió.

Al Mundial de 1994, Argentina se clasificó con dificultad en una repesca contra Australia. Maradona había regresado al rescate de la selección y en los meses siguientes se entregó a un plan de preparación física con el fisicoculturista Daniel Cerrini.

Bajó de 88 a 77 kilos de peso ayudado con suplementos dietarios; uno de ellos, el 'Ripped Fuel' en el que yace la efedrina. Con la caída del ídolo se levantó un escenario para el desfile de conjeturas y teorías conspiratorias.

Los dedos apuntaron a la rubia vestida de blanco, a la cuenta de cobro pasada por la Casa Blanca por la simpatía pública del jugador por Fidel Castro, el Che Guevara y Cuba. De nada le sirvió haber ayudado a la FIFA a promocionar el Mundial en un país sin tradición. Él se sintió traicionado.

Basile admitió que sin Maradona, la Albiceleste colapsó. Y, como si fuera poco, enfrentarse a Rumanía el mismo día le pareció que "fue también la cagada". Cayeron por 2-0. Argentina tocó fondo el 3 de julio en el partido de octavos de final que ganó por 3-2 la Rumanía conducida con maestría por Georghe Hagi, irónicamente llamado 'el Maradona de los Cárpatos'.

"No podíamos ganar a nadie. Estábamos crucificados", puntualizó. Maradona, quien había marcado 8 goles en los cuatro mundiales que participó, se preparaba para batir una plusmarca, pues contra Bulgaria habría jugado su partido 22, cifra nunca antes registrada. El Diez se despidió dejando a su paso marcas, casimarcas y antimarcas.

EFE

Vea todas las noticias de hoy

MLB, ante una de sus temporadas más exigentes y compactas

Un juego de Grandes Ligas entre Arizona Diamondbacks y Los Angeles Dodgers en un estadio vacío por la panemia. Mark J. Rebilas-USA TODAY Sports

En su página digital oficial, el béisbol de las grandes ligas no tuvo más remedio que anunciar cambios en su calendario debido a todos los partidos que fueron pospuestos durante las 2 primeras semanas de la temporada debido a brotes del coronavirus.

Los Filis de Filadelfia y los Marlins de Miami tendrán siete juegos en un lapso de 5 días como parte del nuevo calendario de MLB para reprogramar los 27 partidos pospuestos (hasta ahora) por la pandemia.

Los Marlins, cuya temporada fue suspendida 10 días debido a un brote del equipo, terminarán la campaña con 27 duelos en 23 días, un tramo en el que no tendrán días de descanso y disputarán cuatro dobles carteleras, o doble juegos, en un lapso de 10 días. Algo nunca visto en la historia del béisbol de las mayores.

Miami ya tenía programado recibir a Filadelfia para una serie de cuatro juegos entre el 10 y el 13 de septiembre. La serie se extendió para incluir un juego el lunes 14 de septiembre y dobles carteleras para ese viernes y domingo.

MLB redujo para este año los doble juegos a siete innings, con el fin de mantener descansados a los lanzadores durante el calendario compacto de 60 partidos.

La visita programada de los Medias Rojas a Miami para el 14 de septiembre, fue demorada un día para acomodar la serie de siete partidos ante los Filis. Los Marlins también tienen programadas tres dobles carteleras contra los Nacionales el 22 de agosto, el 18 de septiembre y el 20 de septiembre.

Los Filis tendrán doble juego ante los Azulejos de Toronto el 20 de agosto y el 18 de septiembre, así como una nueva doble cartelera en casa ante el Boston el 8 de septiembre.

Los Cardenales de San Luis, que no jugaron durante dos semanas debido a un brote, tienen tres dobles juegos adicionales ante los Cerveceros, que se suman a una serie programada anteriormente, a fin de compensar los tres encuentros que no se llevaron a cabo el fin de semana anterior. Milwaukee recibirá dobles carteleras el 18 y 20 de septiembre, y será el local en el primero de los dos encuentros en San Luis el próximo 25 de septiembre.

Los Cardenales compensarán su serie perdida ante los Tigres de Detroit con dobles encuentros el 13 de agosto y el 10 de septiembre.

Y estos cambios ni siquiera incluyen, hasta ahora, las series de 3 partidos que fueron postergadas recientemente entre los Cardenales-Cachorros y Piratas-Cardenales.

Nadie dijo que la temporada 2020 de MLB iba a ser fácil. Se ha complicado aún más pero como un buen bateador, MLB continúa haciendo contacto con las curvas que le lanza el COVID-19.

No te pierdas lo mejor del béisbol de las grandes ligas en AL DURO Y SIN GUANTES de 7 a 8pm por Radio Martí y en nuestra página digital radiotelevisiónmarti.com

El cubano Yoan Pablo Hernández regresa al ring, como super pesado

Yoan Pablo Hernández abandona su retiro. Va pelear en Alemania el 22 de agosto. Peso super pesado (póster oficial del combate contra Kevin Johnson).

Uno de los mejores boxeadores profesionales cubanos de los últimos 15 años, el vueltabajero Yoan Pablo Hernández, dejará su retiro de 6 años en el cuadrilátero.

El zurdo cubano apodado "El Hombre de Hierro" peleará por primera vez en los super pesados ante el estadounidense Kevin Johnson (34-17-18 KO), en pelea pactada a 10 asaltos que tendrá por sede a la ciudad alemana de Magdeburg el próximo 22 de agosto y que será transmitida en vivo a través de la televisión Germany MDR.

Yoan Pablo (29-1-14 KO), de 35 años de edad, fue campeón de la división crucero (200 libras) por la Federación Internacional de Boxeo hasta el 16 de agosto del 2014, tras vencer en Bamberg, Alemania, al local Firat Arslan y conservar la faja del orbe.

Tras sufrir varias lesiones, el cubano tomó la decisión de alejarse del ring y estar al lado de su familia en tierra teutona. Se retiró en ese momento por la puerta grande, aún con la corona del mundo.

El peleador de vueltabajo, tras su retiro, se mantuvo en el gimnasio siempre ligado a la actividad física.

Pese a la situación de la pandemia que afecta a mas de 180 países a nivel global, Hernández decidió regresar a lo que siempre ha hecho, boxear.

Su meta es realizar buena carrera boxistica, pero no en los cruceros, sino como un super pesado de 220 libras de pesos corporal.

Tendrá que dar al máximo de su capacidad si quiere aspirar a una pelea titular en una división donde abundan peleadores de dos metros de estatura y pesos corporales superiores a las 240 libras.

Tales son los casos de los británicos Tyson Fury y Anthony Joshua, ambos poseedores de las cuatro coronas del orbe, así como el estadounidense Deontay Winder.

Pudiéramos incluir en esa lista entre los grandes en la actualidad en la división máxima al ucraniano Aleksander Usyk, el ruso Alexander Povetkin, el británico Dillian White, el estadounidense de origen mexicano Andy Ruiz y el cubano Luis Ortiz, ex campeón interino de la Asociación Mundial de Boxeo.

La situación para Yoan Pablo no se presenta nada fácil en su anhelado camino para buscar una pelea titular en los pesos completos. Pero, experiencia, calidad, pegada, agresividad, talento y ese sueño no le faltan al peleador de Pinar del Río.

Hernández fue monarca en los 91 kilos en el Campeonato Mundial Juvenil, realizado en el 2002 en Santiago de Cuba.

En el 2005 durante una gira del equipo nacional de boxeo de Cuba por Europa Yoan Pablo decidió quedarse en Alemania para buscar oportunidades en el pugilismo profesional, tal como lo había hecho en Alemania otro cubano, Juan Carlos Gomez, ex campeón del orbe en las 200 libras por el Consejo Mundial de Boxeo.

Hernández debutó en Alemania a nivel profesional por la puerta grande el 3 de septiembre del 2005, tras derrotar por nocauts a David Vicena.

El 18 de agosto del 2007 superó por la vía rápida a Daniel Bispo para adjudicarse la faja vacante en el peso crucero a nivel Fedelatin por la Asociación Mundial de Boxeo, AMB.

Yoan Pablo conquistó en el 2011 la corona interina de la AMB en las 200 libras, tras superar por KO a Steve Herelius, en pelea realizada en Muelheim, Alemania.

Ocho meses después empató el combate a 12 rounds con el británico Steve Cunningham. En la revancha el cubano ganó por decisión unánime de los jueces y se convirtió en apenas el segundo cubano en toda la historia en el peso crucero en ganar de forma absoluta la faja de la Federación Internacional de Boxeo, después que lo hizo en 1998 el ídolo del central Nodarse, cerca del Mariel, Juan Carlos Gómez.

La única derrota de Hernández a nivel profesional fue ante el británico Wayne Brathwaite en marzo del 2008.

En sus últimas tres peleas, antes de su retiro, defendió exitosamente el fajín de la Federación Internacional de Boxeo ante Troy Ross, Alexander Alekseev y Firat Arslan.

YOAN PABLO ES HERMANO DE JOEL ROMERO

Yoan Pablo es hermano menor de Yoel Romero, quien fue campeón mundial de lucha en los 85 kilos en el evento efectuado en 1999 en Ankara, Turquía, además de medalla de plata en los Juegos Olímpicos del 2000 en Sidney, Australia.

En el 2007 Romero, con la ayuda de su hermano Yoan Pablo, comenzó su carrera en las Artes Marciales Mixtas en Alemania.

En el 2014 , ya instalado en Estados Unidos, Romero fue monarca en la UFC178, tras derrotar a Brad Tavares. Ha ganado otros títulos continentales en AMM.

En marzo del 2020 Israel Adesanya, en medios de abucheos de la afición en Las Vegas, superó al vueltabajero Romero por decisión unánime para conservar el invicto y el título mundial de la UFC 248.

Muchos especialistas vieron ganar al cubano. Dos jueves votaron por el nigeriano Adesanya 48-47 y el tercer juez también por Adesanya por 49-46.

El boxeador de Villa Clara que hizo historia (VIDEO)

Osvary Morrell

En total, 22 abriles, dos combates profesionales en el 2019 y cuatro rounds peleados. Pensar ganar una corona interina de la Asociación Mundial de Boxeo en el peso super mediano (168 libras) parece una quimera en los tiempos actuales, algo irreal en esta época de pandemia y la presencia de cientos de peleadores de todas partes del planeta Tierra.

El pasado sábado por la noche en el Microsoft Theater en Los Angeles, California, el aún prospecto villaclareño David Osvary Morrell escribió una página gloriosa, maravillosa, sorpresiva en los anales del deporte de los puños a nivel global.

Apenas se convirtió en el tercer boxeador en toda la historia en ganar una faja mundial profesional en tres pleitos. Los otros dos fueron el tailandés Saensak Muangsurin y el bi campeón olímpico ucraniano Vassyl Lomachenko, el hombre que el 9 de diciembre del 2017 le quitó el invicto al también bi campeón olímpico y mundial profesional cubano Guillermo Rigondeaux, durante un combate realizado en el Madison Square Garden, en Nueva York.

8-8-2020 será una fecha muy significativa para la vida y la carrera deportiva de Osvary, su familia en Villa Clara, su novia en Minneapolis y todos los fanáticos que siguen y seguirán la carrera brillante que pudiéramos ver en el prospecto Morrell, quien llegó al boxeo profesional con mucho hambre y deseos de emular a uno de sus preferidos, a Lomachenko.

Morrell se presentó rápido de piernas y manos, con un boxeo en la larga y corta distancias, conectó muy bien desde adentro con ambas manos, su esquiva fue fabulosa ante el empuje del guyanés residente en Brooklyn Lennox Allen (22-1-14 KO), y ganó de forma convincente.

En las apuestas en Las Vegas, Nevada, el cubano era el favorito. Y así fue. Derrotó por clara decisión en 12 asaltos a Allen, de 35 años de edad. Allen perdió el invicto y se quedó con las ganas de conquistar la faja del orbe en las 168 libras.

Por si fuera poco, Morrell se convirtió en el primer boxeador cubano en toda la historia en adjudicarse una corona interina planetaria de la AMB en el peso super mediano.

Pese a que en su natal Villa Clara desde pequeño se inclinó por el béisbol, el deporte nacional en Cuba, le llamo más la atención el boxeo.

Llego a la ESPA Nacional (Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético) a los 16 años de edad, y a los 18, tras ganar medalla de oro en 81 kilos (178 libras) en el Campeonato Mundial Juvenil en el 2016 en St. Petersburgo, Rusia, fue seleccionado el "Mejor Boxeador del Mundial" para menores de 18 años de edad.

Con la excepción del tercer round de la pelea Morrell-Allen, los otros 11 asaltos fueron para el joven cubano.

Tras mostrar superioridad técnica, con buena ofensiva y defensa aceptable, y sobre todo llegar con buenos swings y ganchos, así como izquierdas largas y una potente derecha al rostro del peleador guyanés, los tres jueves en Los Angeles vieron ganar a Morrell.

Rudy Baragan le dio el pleito al cubano 119-109, Lou Moret le dio un muy amplio 120-108, mientras que el tercer juez se fue por Osvary 118 a 110, la votación mas cerrada.

Morrell fue captado a principios del 2019 por el manager cubano-israelí-americano Luis De Cubas Jr. El peleador de Villa Clara llegó rápido a firmar contrato con Premier Boxing Champions (por recomendación de De Cubas Jr) y aunque aún no está en la élite de las 168 libras, muy pronto pudiéramos ver a David retando a los grandes de la división.

Aunque el mexicano Canelo Alvarez pasó a la división inmediata inferior, aún quedan grandes boxeadores en las 168 libras como son los casos de los estadounidenses Daniel Jacobs, David Benavides, Caled Plant y Anthony Dirrell, los británicos Callun Smith y Billy Joe Saunders y el pegador ruso Fedor Chudinov.

Ahora Morrell descansará unos días y posteriormente se enfocará en sus próximos pasos. Pese a ser monarca interino de la AMB y uno de los grandes prospectos de la división, deberá al menos realizar dos peleas con boxeadores clasificados a partir de los puestos 8-20 en el ranking mundial.

Morrell aún necesita mas rounds, mas experiencia, mas ring profesional para ir perfeccionado poco a poco, con el decursar de los meses, su transición amateur-profesional, adquirir mas experiencia, ganar en confianza.

Con 22 abriles, cumplidos el pasado 18 de enero, Osvary necesita madurar mas en el cuadrilátero, evitar esas embestidas en la corta distancia, para que un día alguien no lo "prenda" con un golpe sorpresivo. Esos detalles lo irá aprendiendo poco a poco con la ayuda de sus entrenadores.

Con su juventud y una estatura de 6.1 pies (185 centímetros), Morrell debe ganar en peso corporal y pegada, y para un futuro no muy lejano incursionar en el peso semi pesado (175 libras), división que tiene como mejor hombre de Cuba al guantanamero Sullivan Barrera.

Entre los mejores a nivel global en los semi pesados figuran los rusos Sergey Kovalev, Artur Beterbiev y Dmitri Bicol, el mexicano Gilberto Ramirez, el colombiano Eleider Alvarez y los estadounidenses Marcus Browne, Joe Smith Jr y Jesse Hart, además del cubano Barrera, clasificado entre los diez mejores del universo.

El futuro de Morrell se vislumbra en los semi-pesados. Aún le queda mucha “gasolina" por quemar en los super medianos, división que le pudiera aportar títulos mas relevantes. Eso esperamos de Morrell.

El campeonato mundial está cerca y Yordenis Ugás está feliz

Yordenis Ugás, en el gimnasio Ismael Salas de Las Vegas, donde entrena con la meta de alcanzar el título mundial.

El boxeador cubano Yordenis Ugás ya tiene la fecha para convertirse en el campeón mundial peso wélter de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB: 6 de septiembre.

“Es mi premio por el duro trabajo, disciplina y dedicación que puse en mi carrera”, dijo Ugás el sábado en Twitter tras recibir la noticia de que enfrentará a Abel Ramos.

ESPN Knockout reporta que la AMB ha ordenado una pelea entre Ugás y Ramos para disputar el título mundial vacante regular del peso wélter, y que el ganador tendrá que defender el cinturón frente al ruso Radzhab Butaev.

“Para aquellas personas que quieren algo con todo su corazón, no hay largos caminos u obstáculos difíciles”, dijo el pugilista cubano en un Tweet anterior.

“En un mes estaré ahí peleando otra vez por un campeonato”, dijo Ugás, quien entrena en Las Vegas en la Academia Ismael Salas.

En días recientes, Ugás ha reflexionado sobre su vida, desde que nació en Cuba hasta el presente, o sea su vida en Estados Unidos donde tiene familia, una carrera profesional y como dice él, libertad.

Ha dicho, por ejemplo, que trató duramente llegar a Estados Unidos, estuvo en celdas varias veces, y llegó en un barco ilegal. “Pasé 9 años sin ver a mi familia; algunos fallecieron durante ese tiempo. Detesto cuando algunas personas tontas me juzgan porque piensan que han tenido una vida difícil”.

En un mensaje a los jóvenes del boxeo fue muy claro sobre la realidad del mundo: esto va ocurrir solo una vez en la vida, tome ventaja del talento y de la oportunidad que Dios te ha dado.

“No tienes que ser una estrella. No tienes que ser un campeón, pero entrégate y haz el sacrificio, porque no siempre tendrás 20 a 25 años de edad”, dijo este gran atleta cubano.

Hay que “levantarse y trabajar”, y evitar tener 35 años de edad “sin haber logrado cosas, y culpando a tu madre, tu padre, Dios, o el gobierno por la mala suerte”, dijo el pugilista.

Ugás suele publicar en Twitter sus entrenamientos de las 5:30 am, apuntando hacia el futuro, diciendo al público que está en busca de sus anhelos, de alcanzar sus metas, como ser campeón del mundo, el primer cubano de peso wélter desde 1971, cuando Mantequilla Nápoles ganó el campeonato mundial de la categoría 147 libras.

“Con el favor de Dios, estoy listo para ser el primer campeón cubano wélter de los últimos 50 años”, subrayó Ugás.

El joven boxeador cubano David Osvary Morrell es campeón del mundo (VIDEO)

David Osvary Morrell, a la izquierda, representado por Warriors Boxing. (Captura de imagen/World Boxing News)

El cubano David Osvary Morrell se convirtió en el campeón del mundo interino de 168 libras de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB, y es uno de tan solo tres boxeadores que han ganado los cinturones del orbe en sus terceros pleitos profesionales.

Morrell, invicto, derrotó el sábado en la noche en Los Angeles a Lennox Allen, quien era invicto hace pocas horas, por decisión unánime de Steve Morrow, Lou Moret y Fernando Villareal.

La página 15rounds.com describió la pelea como una “trifulca entretenida”.

Lo que quedó claro en la pelea es que Morrell lanzó y también conectó mas golpes. Además, Morrell mostró continuidad, o sea mantuvo su nivel de lucha.

Morrell, de 164.6 libras, es de Villa Clara pero vive en Minneápolis, Minesota. Allen, de 166.8 libras, es de Guyana y reside en Brooklyn, Nueva York.

Cargar más

XS
SM
MD
LG