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Arte y Cultura

Sentado en la sala de mi casa

El cantante cubano Barbarito Diez (Foto: Archivo).

Por ALFREDO RODRIGUEZ

Este miércoles fue un día tocado por emociones… bueno, para decir verdad, las emociones viven en mí como la Pascua vive en diciembre. Fue el día de la Santa Bárbara, portadora de espada, invocadora contra las tempestades, asociada al rayo, al rojo, a la corona y a las plumas; mezcla de resurrección e inmortalidad. “Changó ta vení/ tierra va a temblá/ sin zarabanda malongo mundo ta acabá”.

Fue 4 de diciembre, y un 4 de diciembre vio la luz Consuelo Vidal, consoladora de televidentes cautivados y tocados por su magia entretenedora, espontánea, y popular, esa que me hace arrastrar para bien, el mote de “salvador de veranos”.

Alfredo Rodríguez.
Alfredo Rodríguez.

El miércoles no aparté un momento de mí la imagen del “Rey del danzón”, sagitariano, nacido un día 4 de diciembre, y que se fue un domingo 7 de mayo, para infortunio de la música, de los hombres de bien, y de los que practican la decencia.

Hace muchos años debía darle una nota que uno de sus hijos me entregó en Venezuela para él, y llegando a La Habana tuve el placer de encontrármelo sentado en la sala de mi casa.

Mirándolo pensé en Bolondrón, en Manatí, y en la isla que toda era, y es. En la escuelita del batey donde vivió y donde fue líder de muchacho, cuando entonaba el himno de nuestra patria: no en balde, Barbarito, eres Cuba todo, y para toda la vida.

Viste rendidos tus sueños de ser sastre, pero, pensándolo bien, le hiciste un traje a la medida a la música cubana, como el mejor costurero. Apenas te movías entonando una canción, falta no hizo: podías asumir cualquier postura escénica y te adjudicaste la mejor, la de la sinceridad.

Graciano, Antonio María, Matamoros, Sindo, Roig, y muchos más te veneraron “negro lindo”, porque así también te decían. Nadie entonará jamás como tú Longina, Olvido, La Mora, La perla del Edén y tantas canciones que te brotaban tan fáciles, como difíciles resultaban y resultan para otros.

Venezuela se rindió a tus pies: todavía El Tamanaco retumba con la ovación que recibiste, y que se sucedió en El Poliedro y en El Ateneo. Siempre dijiste que cantarías hasta que fuerzas tuvieras. De tal manera, el tributo de los que estamos es querer, difundir y a amamantar tu música, hasta que de igual forma tengamos fuerzas.

Bárbaro Diez Junco, querido Barbarito: tú si eres identidad. Tengo la fe, y la vista alegre, como aquel Café Vista Alegre de La Habana donde tanto entonaste, que siempre habrá una mano que se alce para defender nuestro baile nacional, para tributar a los grandes como tú, y para saber de donde venimos, que no es más que tener conciencia de hacia donde debemos ir.

Barbarito tú, hombre limpio, decente, cantor, cubano, eterno. Te me quedas para siempre, sentado en la sala de mi casa.

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Rosie Inguanzo: "Vine acribillada de traumas y tuve que aprender a sobrevivir"

Rosie Inguanzo, actriz, escritora y poeta cubana by Pedro Portal

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Nací yéndome. Fue una suerte (más que una desgracia). Mi destino estaba decidido por mis padres. Querían irse del país y aún no sabían cómo. De hecho, mi madre quiso abortarme porque en los planes no estaba parir con 43 años, mientras cumplía castigo en la agricultura, por querer irse.

Entonces ella cargaba las cestas más pesadas y pujaba en los surcos bajo el sol para soltarme, maldiciendo a Fidel Castro por ser el responsable de todas las desgracias, del daño que le había caído al país. Es una historia familiar de horror, como tantas.

Fuimos denostados socialmente porque éramos abiertamente gusanos y religiosos; pero también éramos libres, desenmascarados en un país donde se cultiva la moral múltiple. Durante la década de los 70, en medio de la imposición política, éramos sinceros. Y en el caso de mi madre, peligrosamente perretuda y contestataria.

De manera que nos fuimos cuando pudimos. Primero mis padres, luego, después de cinco años, las niñas, que se habían quedado solas. Suena horroroso y me gusta el tono porque ilustra, mucho más que mi travesía personal, la desgracia de un pueblo.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

La tierra prometida. La idealización era inevitable. En Cuba olíamos las cartas porque el papel nos resultaba perfumado; coleccionábamos los sellos de correo, enmarcábamos las postales que llegaban de Nueva York, Paris.

Escuchábamos música norteamericana y francesa, veíamos cine norteamericano y francés, exclusivamente. Los muñequitos norteamericanos y el catecismo fueron mi formación primaria. (Muñequitos rusos, de mala gana.) Nada del bloque socialista por bueno que fuera. Gusaneo radical, de pura cepa.

¿Qué encontraste?

Vine a reintegrarme al drama familiar y estas son penurias que trascienden el contexto sociopolítico, y no. Vine acribillada de traumas y tuve que aprender a sobrevivir.

¿Qué es para ti La libertad?

Comprendo que la libertad total es la locura, y que la voluntad nos permite ser libres sí, a instancias. Una está supeditada al orden social, a un cuerpo, a un inconsciente h de p. Supongo que soy (si algo soy), predeterminista con pespuntes voluntaristas.

Pero tal vez tu pregunta viene por otro lado menos existencial. La libertad de la que carecimos en Cuba, la que nos fue espoliada. La libertad de desarrollar nuestros potenciales en tierra propia, lo que sin duda tiene sus ventajas.

La libertad de crear. Hay algo muy (agri)dulce en imaginar cómo hubiera sido nuestra vida en otra Cuba libre: quizás yo hubiera sido una cómica a lo Lucille Ball o a lo Carol Burnett, con mi propio show de TV, en la tradición de nuestra Rita Montaner; o tal vez hubiera dejado una huella en el cine; o hubiera enseñado literatura en la Universidad de la Habana (aún plausible, pero no me hago esperanzas).

Rosie Inguanzo en la obra de teatro El juego de René
Rosie Inguanzo en la obra de teatro El juego de René

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Cuando llegué a Miami aprendí a ser libre. Exiliada, consumo mi cuota de libertad con gratitud y compromiso. Tarea puesta a prueba todos los días -lo que no quiere decir que no arrastre mis cadenas. He sido prisionera de mis afectos fundamentales: primero de mi madre y luego de mi marido. Supongo que sufro de síndrome de abandono (risas).

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Mucho. Aunque no fue siempre así. Ser gusano de nacimiento quiere decir que desde siempre rechacé furiosamente todo lo cubano. Pero son 35 años de exilio y la patria ahora son unas calles habaneras, unos olores, mis dos madrinas, la iglesia de San Antonio, la costa de Miramar, el mar entrando por la entrecalle.

He escrito sobre ello. El timbre de unas voces. Ciertas páginas. Una música que me supera. He regresado cuatro veces a sentírmela. Como un rubor en las entrañas. De manera que sí, dile que sí, María Elena. Pienso en ella, aunque no piense en mí.

Curadora de la Oficina del Historiador presenta queja por despido

Claudia Genlui Hidalgo era curadora de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Foto facebook.com/claudiagenlui.hidalgo/

La curadora de Arte Claudia Genlui Hidalgo presentó este miércoles una queja ante la Fiscalía General de la República de Cuba por lo que considera como injusto despido laboral.

El jueves 19 de diciembre fue desempleada luego de haber participado días antes en una charla sobre la obra del artista contestatario Luis Manuel Otero Alcántara ofrecida en la Embajada de la República Checa en La Habana.

La joven fue expulsada del puesto de trabajo donde se desempeñaba como directora de la galería Factoría Habana inaugurada en diciembre de 2009 y adscrita a la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Según Genlui, el propósito de su queja es llamar la atención de una instancia superior, con la intención de presionar al órgano laboral para que realice un juicio donde ella pueda exponer todos los detalles sobre la expulsión.

Curadora reclama ante la fiscalía expulsión laboral
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"Los abogados que me están asesorando me dijeron que los primeros días de enero entregara una copia de la misma reclamación que entregué a los órganos de la Oficina del Historiador de la Ciudad en la Fiscalía General de la República", explicó Genlui, quien asegura que ya presentó esta documentación y le notificaron que en un plazo de 60 días recibiría respuesta.

Sobre la reclamación hecha a la Oficina del Historiador tampoco a recibido respuesta alguna.

Genlui considera que este paso es necesario para que su despido, como el de tantos otros activistas, no pase desapercibido y no "quede en la conformidad".

"Creo que es justo que se me haga un juicio, justamente para que queden expuestas todas las razones por las que me parece injusta esta medida y para que quede al descubierto la verdadera razón por la que se me ha separado tan definitivamente del puesto laboral", declaró.

Periodista cubano integra prestigioso programa Kiplinger Fellows en EEUU

Julio Batista recibió el Premio Rey de España de Periodismo Ambiental y Desarrollo Sostenible en 2017. (Archivo)

El periodista cubano Julio Batista Rodríguez será uno de los veintidós periodistas que conformarán la clase 2020 del programa Kiplinger Fellows en Asuntos Públicos de Periodismo que se impartirá del 19 al 24 de abril en la Universidad de Ohio, Estados Unidos.

Los Fellows fueron seleccionados de entre cientos de aspirantes, teniendo en cuenta la experiencia periodística, su trabajo y su disposición a compartir el conocimiento con sus colegas.

Por primera vez en casi 50 años, un periodista de la isla participará en el programa patrocinado por el negocio editorial Kiplinger y en el que estarán representados 10 naciones: Estados Unidos, Canadá, Cuba, Costa Rica, Inglaterra, Alemania, India, República Kirguisa, Nigeria y Sudáfrica.

Julio Batista: El periodismo ha cambiado mucho en Cuba
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En conversación con Radio Televisión Martí, el comunicador indicó que en su opinión el periodismo ha cambiado mucho en Cuba y que la gente más joven está apostando por la superación profesional fuera del país para mejorar su labor profesional dentro de la isla.

En referencia a la nueva hornada de periodistas que se desempeñan en sitios digitales independientes como Periodismo de Barrio, El Toque, Tremenda Nota, El Estornudo y ADNCuba, entre otros, Batista apuntó:

“Es una generación que salió, casi en su totalidad, de las aulas de las universidades cubanas. Al menos en la universidad parece que están haciendo algo bien”.

Batista Rodríguez, miembro del Consejo Editorial del sitio digital independiente Periodismo de Barrio, ha recibido importantes galardones como el Premio Rey de España de Periodismo Ambiental y Desarrollo Sostenible 2017 por su investigación "Las aguas muertas del Havana Club".

Leonardo Padura afirma que en Cuba no hay voluntad para publicar sus libros

Leonardo Padura, escritor cubano.

El escritor cubano Leonardo Padura afirmó en una entrevista publicada en la página web del periódico "La Vanguardia" que no hay voluntad política en Cuba para que sus libros se publiquen y circulen.

A la pregunta sobre por qué sus obras no eran conocidas entre los jóvenes cubanos en la isla, el escritor respondió: "Seguramente que tiene que ver con lo que digo en mis libros (...) Creo que nadie tiene derecho a decidir qué cosa tiene que leer o no una persona como pasa aquí en Cuba y menos en pleno siglo XXI. Si el sistema editorial cubano funcionara, seguro que me leerían. Pero no hay voluntad política para que mis libros se publiquen y circulen".

Padura consideró que hasta ahora las medidas del gobierno de Miguel Díaz-Canel no favorecen un mejoramiento de la libertad de expresión en Cuba y mencionó el malestar que provocó el decreto 349 para regular la creación artística.

"El primer decreto que firmó (...) hace dos años regulaba la presentación y distribución de obras de arte. Y la aplicación de este decreto, que produjo un gran malestar entre creadores e intelectuales cubanos, se congeló. Si esta ley se va a aplicar o no, no lo sé. Con respecto a levantar el techo de permisividad del arte cubano con Díaz-Canel, tampoco lo sé", indicó el autor de obras como "La novela de mi vida" y "El hombre que amaba a los perros".

En sus declaraciones al diario, Padura también comentó que "no tengo la menor idea de hacia donde van los tiros en Cuba, siempre nos sorprenden”.

Añadió que "el gobierno habla de continuidad, pero deberá tener algunas alteraciones porque la economía cubana no ha funcionado y sigue siendo improductiva".

Padura trabaja actualmente en su más reciente novela, "Los fragmentos del imán", donde vuelve a tocar el tema de la emigración.

"Es una novela que tiene que ver con la diáspora de mi generación. Con los que se fueron y con algunos que, por añoranza, vuelven (...) El drama de mi generación recorre toda mi obra. Al principio de la revolución había una perspectiva de futuro pero a partir de los noventa se impone la lucha por sobrevivir y la opción del exilio", concluyó.

Jorge Luis Rodríguez: "El concepto de Patria nace en el parque de mi ciudad natal"

Imagen del poeta y periodista cubano Jorge Luis Rodríguez.

Jorge Luis Rodríguez Hernández, poeta y periodista nacido en el corazón de la ciudad de Matanzas, fue una especie de dínamo que pasó a ser leyenda para los jóvenes matanceros con inquietudes que el "stablishmen" no podía, ni quería satisfacer. Aunque no era mayor en edad que el resto de los integrantes de aquel grupo hambriento de ideas, muchos nos alimentamos y crecimos al calor de sus versos y su osadía contestataria. A lo largo de los años, la gratitud ha crecido, alimentada por la buena memoria.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Hace cuarenta años que me tocó protagonizar junto a más de 125 mil cubanos el éxodo que define a la Generación del Mariel. El detonante que nos impulsó a marcharnos de Cuba fue el asalto a la embajada del Perú, en La Habana, por parte de un grupo de civiles a bordo de un autobús público, el 4 de abril de 1980, con el objetivo de entrar al recinto y solicitar asilo político.

En respuesta a eso, Fidel Castro amenaza a la embajada del Perú con retirar la protección de custodios si no entregan a los asaltantes. La embajada se niega y les concede protección diplomática. Fidel cumple su amenaza y hace público que todo el que quiera asilarse en la embajada podrá hacerlo sin represalias.

La respuesta de la población desborda las previsiones del gobierno cubano, y en solo unos días, más de 10,800 cubanos se refugian en los jardines de la embajada.

Castro, encolerizado ante esa reacción, anunció la apertura del puerto Mariel, a unos 40 kilómetros de La Habana, para quien quisiera emigrar del país​ y autoriza a los exiliados en Miami que quieran recoger a sus familiares, a que atraquen sus embarcaciones en el puerto Mariel, al oeste de La Habana, y se lleven a todo el que quieran, de ahí que se les conozca desde entonces como los Marielitos.

“Marielito” fue originalmente un término despectivo, pero a manera de contracultura se convirtió en una afirmación de orgullo e identidad cubanoamericana, como había ocurrido antes con los términos chicano para los méxicoamericanos, o negro para los afroamericanos.

La autodefinición de la Generación del Mariel se gestó en las páginas de varias gacetas de arte y literatura cuya publicación emprendimos los exiliados: la revista MARIEL, en New York, dirigida por Juan Abreu, Reinaldo Arenas y Reinaldo García Ramos; TÉRMINO, en Cincinnati, Ohio, dirigida por Roberto Madrigal y Manuel E. Ballagas; UNVEILING CUBA, en Nueva York , Ismael Lorenzo y Vicente Echerri; LINDEN LINE MAGAZINE, en Princeton, Heberto Padilla y Belkis Cuza Malé; GUÁNGARA LIBERTARIA en Miami, y NOTICIAS DE ARTE en New York.

Los escritores que salíamos hicimos eco internacional en los medios de prensa sobre los atropellos que estaban ocurriendo en nuestra isla durante los meses de abril y mayo de 1980.

Gloria Leal, en aquel entonces directora de la revista de El Nuevo Día en Puerto Rico, me publica con diseño de portada un artículo de dos páginas donde escribí:

"El asunto se generalizó cuando Granma publicó un editorial que concluía expresando: las masas no entienden de sutilezas diplomáticas. Ahora el pueblo tomará la justicia en sus manos.

Los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) y la CTC (Central de trabajadores de Cuba) fueron las organizaciones a través de las cuales se canalizó la cacería de aquellas personas que de una forma y otra habían manifestado su decisión de abandonar el país. Añádase a esto la lamentable movilización de centros escolares mediante la Unión de Pioneros de Cuba(UPC) para participar en la campaña.

Estas demostraciones exigían para su eficiente realización, llevar al frente un ciudadano que fuese paseado por la ciudad, vilipendiado, insultado hasta el delirio, e inicialmente rociado de inmundicias, luego los huevos y alimentos en descomposición fueron sustituidos por piedras y palos. Esto fue una actividad realmente masiva. No se trató de casos aislados ni contadas excepciones, como algunos han querido hacer ver, sino de un amplio movimiento contra miles de personas.

Las mujeres eran víctimas especialmente codiciadas, por la diversión que resultaba el despojarlas de sus ropas en la calle"
.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

“Dadme sus cansados, sus pobres,
sus masas angustiadas que desean respirar libres,
el sobrante desgraciado de vuestras repletas costas.
Mándeme aquellos, los sin hogar, los arrojados a la tempestad,
Yo levantaré mi lámpara junto a la puerta dorada.”


Así rezan los versos de Emma Lazarus inscriptos en la base de la estatua de La libertad, la escultura de Bartholdi y Eiffel emplazada en medio del puerto de New York. Las siete puntas de su corona representan los siete continentes y siete mares. Queremos un mundo donde quepan muchos mundos. Yo esperaba encontrar La libertad.

¿Qué encontraste?

Encontré La libertad. Los extranjeros, los inmigrantes, los refugiados en cualquier parte del mundo, casi siempre han encontrado desconfianza, racismo y discriminación, lo cual no faltó en el caso de los Marielitos.
Pero los refugiados en cualquier parte del mundo, como los Marielitos, también han encontrado mucho amor, muchos desconocidos que abren sus puertas y sus corazones al forastero. Quizá ese sea el peso de otra estatua y otros versos. La justicia ciega es la estatua de Hans Giengen erigida en 1543 en Berna, Suiza, en cuya balanza se han de equilibrar las fuerzas de la razón que enuncia la poesía de Baquílides. La libertad no es regalo ni panacea.

¿Qué es para ti La libertad?

"Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía", escribió José Martí en Tres héroes (La Edad de Oro), y esas palabras conquistaron mi alma desde que aprendí a leer.
Para mí, La libertad es La libertad de expresión.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Aprendí a ser poeta y a ser periodista. La poesía no tiene tiempo ni espacio, pero define al tiempo y al espacio del hombre.
El periodismo debe ser como el pan nuestro de cada día, el periodismo debe alimentarnos con verdades al alcance de todos.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Las experiencias vividas son poemas que resuenan en un baile de estatuas.
La tempestad se desencadenó entre las tinieblas de los años 70; en un lugar paradójicamente llamado Parque de la Libertad donde yo declamaba mis poemas alternando con María Elena Cruz, una muchacha extraordinaria, la cual cantaba acompañándose con su guitarra. La policía nos mandaba a callar, nos arrestaban, nos tachaban de silencio.

En el centro del Parque hay dos egregias esculturas del italiano Salvatore Buemi rodeadas de blancos rosales: una representa la Estatua de la Libertad simbolizada por una mujer con las cadenas rotas en sus manos y lanzando el grito de ¡Libertad! y coronando la escena, a más de cuatro metros de altura la figura de José Martí.

Con el paso del tiempo las pesadillas y persecuciones llenaban la ciudad y los poetas, los artistas, y las flores, eran cada vez más peligrosos.
El concepto de Patria nace en el parque de mi ciudad natal y crece entre estatuas que bailan en el infinito del hombre, en esa región del cambio y la poesía llegan a la gran Patria del mundo. Mi verdadera Patria está en mi corazón. Siempre.

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