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Cuba

Linden Lane Magazine, tres décadas del empeño de Belkis Cuza Malé

Linden Lane Magazine

Un total de 186 colaboradores entre poetas y autores cubanos del exilio, además de 67 pintores y artistas, incluyendo un texto de Nelson Rodríguez, escritor fusilado por el régimen de la isla.

La escritora Belkis Cuza Malé es natural de la ciudad de Guantánamo, en Cuba, y estudió Humanidades en la Universidad de Oriente. Casada con el poeta Heberto Padilla, padeció junto a él persecución, acoso y encarcelamiento por parte de la policía política del régimen comunista de la isla en lo que la historia recoge como El Caso Padilla y, sobre todo, como el final de la luna de miel de una parte sustancial de la izquierda intelectual en el mundo con la revolución castrista, en 1971. Exiliada en Estados Unidos desde 1979, ha fundado y dirigido las publicaciones Linden Lane Magazine y la Casa Azul. Ha publicado los libros El viento en la pared, 1962. Los alucinados, 1963. Tiempos de sol, 1963. Cartas a Ana Frank, 1966. El clavel y la rosa: biografía de Juana Borrero, 1984. Woman on the Front Lines, 1987, y Elvis. The Unquiet Grave or the True Story of Jon Burrows, 1994, y Juego de damas, 2002.

Con motivo del número extraordinario de la revista Linden Lane Magazine en el 30 aniversario de su fundación, Armando de Armas realizó la siguiente entrevista, en exclusiva, a Belkis Cuza Malé para MartiNoticias.

¿Cómo se hace para sostener la sistemática publicación de una revista literaria durante 30 años, sin ayudas estatales ni mecenazgos individuales de ninguna índole y, por si fuera poco, en idioma español en un país de idioma inglés?

Yo en realidad no sé cómo ha sido posible, sin dinero, sin salario, sin ayuda de nadie, y con lo costoso que resultaba publicar cada número. Por eso siempre digo que es una misión que Dios me encomendó para que los escritores y artistas del exilio no se sintieran tan exiliados, para que pudieran contar con un espacio, sin que mediaran el amiguismo, la piña literaria o los gustos. Han publicado la gran mayoría de los escritores cubanos, muchos nunca los había visto en persona.
Yo era más optimista de lo que me imaginaba y ni siquiera me detuve a pensar en los problemas que esa publicación me acarrearía. Pero también tengo que añadir que los escritores, los artistas y los estudiosos de la literatura cubana pronto comenzaron a subscribirse y a cooperar. Entonces costaba $10 pero la mayoría de las veces, a instancias mías, añadían algo más. Y así iba yo colectando el dinero para cada número. Una vez ofrecí enviar una hoja del árbol del tilo que teníamos frente a la casa, a los que donaran algún dinero. Otra, pedí que me enviasen los centavos que de seguro conservaban en alguna jarra en sus casas. Y siempre insertaba en cada ejemplar un papelito con un mensaje personal para cada persona. Un trabajo agotador.

¿En qué circunstancias funda usted Linden Lane Magazine?
Las circunstancias no eran las más propicias, si miramos a esos años. Ni Heberto ni yo teníamos un salario, ni nos invitaban a presentar la revista, ni había la más remota posibilidad de que se convirtiera en una publicación llena de anuncios. Los escritores y artistas cubanos del exilio éramos unos apestados (y no lo hemos dejado de ser para la mayoría de las editoriales y los departamentos de español de las universidades). Y en especial, Heberto Padilla era para ellos el peor de todos, pues les había aguado la fiesta con el castrismo. No quiero dejar de señalar el sufrimiento que significaba llegar al exilio y no contar con una editorial donde publicar ni ser invitado a exponer la realidad cubana para que se conociese lo que estaba pasando en la Isla.
Muy pronto me di cuenta de que el camino no era solicitar fondos a las instituciones de gobierno, ni a las privadas. Las grandes fundaciones nos negaron siempre los grants, salvo la Guggeheim que en 1984 le otorgó su beca a Heberto. Pero eran unos $20,000 y ése era todo el dinero para una familia de tres durante un año.
Aún así, Linden Lane Magazine continuó publicándose porque yo le entregaba todo mi tiempo y mis energías, a la vez que vería crecer a mi hijo Ernesto. El magazine y él crecieron juntos. Pero por otro lado vivía también con un gran sufrimiento, el gobierno cubano no dejaba salir a mi hija y sólo logré reunirme con ella al cabo de 16 años de yo haber llegado a Estados Unidos.

¿Es cierto que Heberto Padilla era contrario a la idea de fundar una revista literaria en idioma español en Estados Unidos?

Sí, Heberto me dijo desde el principio que él no había venido a Estados Unidos para hacer una revista en español. En realidad el soñaba con vivir en España, país que adoraba, y que constituía el ámbito de su lengua. Por la década de los cincuenta había vivido en New York y Miami y esa experiencia de entonces aunque fue positiva para él, pues se sentía muy afín a la poesía en lengua inglesa, parece que ya había sido suficiente. Por mi parte, yo no deseaba irme a España, así que me complació y nos quedamos, y no le quedó más remedio que ayudarme con la revista, porque teníamos que publicarla en New York y recogerla nosotros mismos en la imprenta de unos coreanos, y otras veces en la de los vietnamitas. Y también llevar cajas repletas de magazines a Elizabeth, New Jersey, para que los Ómnibus La Cubana las transportaran a Miami. A cambio de eso, LLM publicaba un anuncio de La Cubana, lo que me gustaba mucho, porque siempre he concebido a la literatura y el arte ligados a la vida, a sus pequeños y grandes detalles. Para mí, una revista literaria debería llevar anuncios de toda clase de negocios y comercios, reflejar la realidad a la que pertenece. Nada de torre de marfil.

Uno pensaría que poder reunir un total de 186 colaboradores entre poetas y escritores cubanos del exilio, además de 67 pintores y artistas, también cubanos del exilio, para el presente número de Linden Lane Magazine requeriría el poder contar con un formidable equipo editorial. ¿Cómo logró llevar a cabo esa faena cuando menos titánica?

Yo no tengo equipo editorial ni nada por el estilo. Suelo parodiar a Flaubert y decir: Linden Lane Magazine soy yo. Porque siempre he hecho yo sola la revista: desde el emplane, el diseño, a la parte administrativa y la espantosamente dura tarea de dejar los magazines listos para que el correo los despachase. A veces arrastraba yo sola catorce sacas de correo llenas de magazines (3.000 ejemplares tamaño tabloide, con 36 páginas), luego de que las clasificaba, de acuerdo a los códicos de correo, y siguiendo una normas muy rígidas y trabajosas que exige ese tipo de tarifa. Pagaba cada vez más de $500 por los envíos.
Pues este número lo hice también sola, trabajando unos 3 meses durante 10 o 12 horas al día (bueno, mi horario abarca toda la madrugada y las horas de la tarde). En realidad, el trabajo de edición y diseño lo disfruto enormemente. De no ser así no hubiera sido posible. Sólo hago lo que amo.
En realidad, lo confieso, no me gusta compartir ese trabajo con nadie. Considero que la sobreviviencia de LLM se debe precisamente a eso: a que la he hecho yo solita, sin otros metiendo la cuchareta y diciéndome lo que tengo o no tengo que hacer... ja.

Este número extraordinario de Lane Magazine cuenta con nombres imprescindibles de la cultura cubano, por mencionar sólo a Enrique Labrador Ruíz, Guillermo Cabrera Infante, Eugenio Florit, Severo Sarduy, Justo Rodríguez Santos, Lydia Cabrera, Heberto Padilla, Reinaldo Arenas y Levi Marrero. ¿Cómo se las arregló con el siempre complicado tema de los derechos de autor, sobre todo cuando ya los autores han muerto?

Todos esos materiales que publiqué de personalidades de la literatura cubana ya fallecidos están en mi poder, ellos fueron en su mayoría gente muy querida por mí y Heberto, que nos escribían y colaboraban generosamente. Son parte de mis archivos, allí están ellos guardaditos y esperando que pronto puedan formar parte del Museo de la Literatura y el Arte del Exilio, como una rama de La Casa Azul. Me gustan los museos con vida cotidiana, y ojalá que pueda lograr los fondos suficientes para abrir de nuevo La Casa Azul y poner allí todos los archivos que conservo. De no ser por ellos no hubiera podido realizar este número. Me he mudado siempre con mis archivos y con todos mis libros, y estos son parte de la literarura cubana del exilio. Me ha dado mucho gusto abrir esos libros, y encontrar los mensajes de sus autores, sus firmas, su cariño hacia nosotros. Ha sido como revivirlos y conversar con ellos. He sentido a mi lado la presencia de todos durante las largas horas de trabajo.

Nelson Rodríguez es probablemente el único escritor fusilado por una dictadura en este hemisferio. ¿Por qué el manto de silencio sobre su figura?

Supongo que un escritor fusilado por el castrismo, como sucedió con Nelson Rodríguez, pasó al rincón de la memoria al igual que ha pasado con los nombres de los miles de fusilados por la tiranía. Pero gracias a Dios ahora tengo en mi poder ese libro de Nelson, sacado de Cuba, y que quisiera que Linden Lane Press publicase en una edición fascimil. Nunca lo conocí, pero me da mucha satisfacción pensar que nos acompaña en este número extraordinario, que su espíritu logró estar presente aquí, a pesar de que nadie parecía acordarse de él. Debemos a Reinaldo Arenas el que su nombre no se hubiera perdido para siempre en la nebulosa del olvido, y también a la persona que hizo posible que el libro llegase al exilio. Al menos ahora, a través de Linden Lane Magazine, también podrán leerlo. Sus cuentos son magníficos y extrañamente proféticos. No hay más que ver los temas.

Y ya que hablamos de la muerte, de autores muertos, hay en este número al menos 21 autores muertos. ¿Se siente algo especial al publicar la obra de los que ya han partido?

Tristeza, sí, porque para mí el tiempo no ha pasado, pero ellos ya no están en este plano, aunque tengo que admitir que conversé largo con todos ellos mientras preparaba este número. La parodia del título que escogí para el artículo conque abro el número: " Treinta años es nada" --como diría Gardel en su tango, pero pensando en veinte no en treinta años-- refleja muy acertadamente mi idea de la relatividad del tiempo, sólo una dimensión más. Vivo y viven todos ellos conmigo. Sólo se han mudado a otra dimensión.

¿Qué criterios siguió a la hora de escoger a los autores?

Quise incluirlos a todos, todos. Pero no creo que ha sido posible. Envié mensajes a los vivos, pero decidí que no me interesaban ciertos recién llegados, una nueva ola que parece alentar la desunión. Me detuve en Camilo Venegas Yero, que escribe un blog interesante y a quien considero un escritor muy lúcido y un ser humano muy honesto.
Nunca he censurado ni excluido de LLM a aquellos que no me son afines, ni siquiera a los que nos han atacado alguna que otra vez. Desde el principio decidí que en LLM no tendríamos enemigos. Bueno, ya sabemos quién es el único enemigo de los cubanos todos, los de aquí y los de allá: la dictadura castrista.

¿Le complace la labor editorial?

Me complace mucho la labor editorial y si llegase a tener el dinero necesario en lugar de comprarme un castillo publicaría todos los libros de los escritores cubanos y de otros, claro, y LLM contaría al menos con 100 páginas. Y, por supuesto, pagaría muy bien pagadas las colaboraciones.

¿Dónde y a qué precio se puede adquirir este número de Linden Lane Magazine?

Hay dos ediciones: la de lujo que publica la prestigiosa compañía HP (MagCloud) y la de Amazon. Ahora, hasta el Día de las Madres, MagCloud está dando un descuento, y el precio es de $28 con envío. Luego costará de nuevo $38, con envío :http://www.magcloud.com/browse/issue/375606 Por su parte, Amazon (a través de su rama CreateSpace) la está vendiendo a $28 con envío.
Esta de Amazon (https://www.createspace.com/3859233) tiene ahora 154 páginas porque añadí a Juana Rosa Pita y a Jorge Oliva, que por razones ajenas a mi voluntad no estaban en la primera edición.
Estoy muy agradecida a todos los que han colaborado con este número y feliz porque podemos decir que el exilio cubano es parte del Universo.

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Informe de Cuba ante la 77ª Asamblea General de la SIP

Cubanos captaron en sus teléfonos los sucesos del 11 de julio. (AP/Eliana Aponte, file)

La dictadura pierde la batalla en internet y lucha para no perder también la calle. Este ha sido el semestre más difícil para los cubanos y la dictadura en los últimos 25 años. El 11 de julio, las dos fuerzas, el poder y el pueblo, terminaron mirándose las caras en unas protestas masivas –mayormente pacíficas, hasta que el gobierno ordenó reprimirlas- con una dimensión que no se había visto antes en el país.

El 11 de julio, los gritos de las multitudes corroboraron varias certezas anunciadas por años en la prensa independiente: los cubanos la están pasando mal por la falta de medicinas, comida, dinero, esperanzas y libertad.

La mayoría del pueblo quiere un cambio de gobierno, pero la dictadura reprime con violencia indiscriminada y manipulando el sistema de justicia. Las redes sociales y el acceso a internet son determinantes en la movilización de la ciudadanía a nivel nacional. Pese a la represión, un grupo de activistas está convocando a una nueva jornada de protesta para el 15 de noviembre.

Tres hechos sobresalen en este período: el encarcelamiento de los periodistas independientes Lázaro Yuri Valle Roca y Esteban Rodríguez, la represión de las protestas del 11 de julio y la entrada en vigor del Decreto-Ley 35, que restringe aún más las libertades en internet.

El 30 de abril se produjo una protesta de seis personas en la calle Obispo, en La Habana Vieja, a la que se sumaron transeúntes. Fueron arrestados y llevados a distintas prisiones. Entre los detenidos estaban Mary Karla Ares, reportera del boletín Amanecer Habanero, que trasmitió en vivo la protesta, y Esteban Rodríguez, activista y reportero de ADN Cuba, quien en noviembre había participado en la huelga de hambre en la casa del artista Luis Manuel Otero, en el barrio San Isidro, de La Habana.

Mary Karla Ares fue excarcelada el 29 de mayo, pero a cambio se le impuso reclusión domiciliaria, que aún afronta. Esteban Rodríguez continúa en prisión, donde contrajo dos veces Covid-19. Ambos están siendo acusados por "desorden público" y "resistencia", delitos que, sumados, acarrean varios años de cárcel.

Lázaro Yuri Valle Roca, periodista y activista, director del blog digital Delibera y de su canal de YouTube homónimo, fue detenido el 15 de junio tras acudir a una citación policial en La Habana. La Seguridad del Estado lo investigaba por haber organizado, filmado y publicado el video del lanzamiento de unos panfletos anticastristas en una esquina en Centro Habana.

Además de permanecer incomunicado y sin asistencia legal, el periodista hizo una huelga de hambre que empeoró su estado de salud. El régimen lo acusa de "propaganda enemiga" y "desacato". Podría enfrentar una pena de diez años por estos delitos.

Otro encarcelamiento notorio fue el del artista Hamlet Lavastida, novio de la escritora y periodista Katherine Bisquet, quien había sido una de las acuarteladas en casa de Luis Manuel Otero en noviembre, y quien grabó el violento desalojo de los manifestantes. Lavastida fue encarcelado al terminar la cuarentena obligatoria tras su regreso del extranjero.

Su novia fue sometida a reclusión domiciliaria y presionada por la Seguridad del Estado a abandonar el país, como única alternativa para obtener la libertad de Lavastida, quien en septiembre también se fue del país.

Continúa preso el youtuber Yoandi Montiel, conocido como El Gato de Cuba, tras hacer una sátira contra el presidente Miguel Díaz-Canel.

El 11 de julio, un joven vendedor de tarjetas telefónicas, Yoan de la Cruz, trasmitió en vivo e hizo viral un video sobre la protesta pacífica y espontánea de cientos de personas caminando hacia el gobierno municipal de San Antonio de los Baños, para reclamar contra el gobierno, los apagones, los problemas económicos y la falta de vacunación adecuada.

En menos de dos horas, nuevos videos y trasmisiones en vivo llegaron a las redes sociales, con protestas de cientos de personas en ciudades como Palma Soriano, Güines y Morón. Mientras tanto, por Whatsapp, Telegram y Facebook se convocó a manifestaciones en otras ciudades y se viralizaron videos y mensajes en todas las redes sociales.

La primera detención de un periodista se registró cerca de las 3 de la tarde. Fue Iris Mariño, de La Hora de Cuba, arrastrada violentamente y sin previo aviso fuera de la protesta pacífica en el casco histórico de Camagüey por agentes de civil de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria.

Diez minutos después fueron arrestados Henry Constantín y Neife Rigau, en el mismo lugar. Orelvis Cabrera y Alberto Corzo fueron detenidos en Matanzas; Maykel González Vivero, en La Habana; Rolando Rodríguez Lobaina y Niober García Fournier, en Guantánamo. A las 4 de la tarde el presidente Díaz-Canel declaró por televisión que "la orden de combate está dada; a la calle los revolucionarios". Abrió así una represión profunda contra las protestas pacíficas.

Ese día no pudieron salir a la calle, por vigilancia policial afuera de sus casas, los reporteros Luz Escobar, Héctor Luis Valdés, Frank Abel García, Mary Karla Ares, Danilo Carrasco, Juan Manuel Moreno, Iliana Hernández, Mabel Páez, Reisel Acosta, Yhosan Torres, Onelsys Díaz, Jorge Luis Romero, Yusleidy Romero, Yanaisy Quesada, Flora Quiñones, Roilán López, Héctor Sierra, Ariorny Ramos, Yaima Cabrera, Wilfredo Fajardo, Ever Fonseca, Martha Liset Sánchez, Raúl Pérez, Aliena Palmero, Maikel Jiménez, Deisy Martínez, Vivian Feo, Manuel Martínez, Yanela Reyes, Orlidia Barceló, Carlos Cárdenas, Pedro Luis Hernández y María Matienzo. Esa restricción duró días y hasta semanas para algunos periodistas.

El fotógrafo Ramón Espinosa, de la AP, fue golpeado. El fotógrafo Iván Alcaraz, de la televisión estatal, fue arrestado. En los días siguientes fueron detenidos los reporteros Camila Acosta, Yosvani Sepúlveda y Pedro Luis Hernández.

El 11 de julio las autoridades cortaron el uso de todos los servicios de internet y telefonía móvil y bloquearon las principales redes sociales y servicios de mensajería. El apagón de internet duró tres días.

Desde entonces, muchos ciudadanos son perseguidos por publicar en sus redes sociales contenido molesto al régimen. Algunos recibieron "advertencias" de defensores del gobierno y citaciones policiales, solo por tener contenido de las protestas en las redes. La amenaza policial ordenaba borrar materiales o que dieran información sobre líderes de las protestas.

El 17 de agosto entró en vigor la más explícita mordaza legal a la libertad de expresión en Internet: Decreto-Ley 35 "De las Telecomunicaciones, las Tecnologías de la Información y la Comunicación y el uso del Espectro Radioeléctrica". También entraron en vigencia dos decretos del Consejo de Ministros y tres resoluciones del Ministerio de las Comunicaciones.

La resolución más nociva, la 108, recoge una lista de "incidentes de ciberseguridad" según diferentes niveles de peligrosidad. Califica de "muy alto" la "subversión social", descrita como "pretender alterar el orden público, alterar la indisciplina social"; justamente esta fue la medida esgrimida por policías, fiscales y jueces del régimen para detener, multar o encarcelar a cientos de los manifestantes del 11 de julio.

El ciberterrorismo se define como cualquier acción "mediante el uso de las TIC cuya finalidad es subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas y de masas, las estructuras económicas y sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o abstenerse de hacerlo".

Además, considera de peligro "alto", la divulgación "de noticias falsas, mensajes ofensivos, difamación con impacto en el prestigio del país" y la difusión "a través de las infraestructuras, plataformas o servicios de telecomunicaciones/TIC de contenidos que atentan contra los preceptos constitucionales, sociales y económicos del Estado, inciten a movilizaciones u otros actos que alteren el orden público; difundan mensajes que hacen apología a la violencia, accidentes de cualquier tipo que afecten la intimidad y dignidad de las personas".

El artículo 3 del Decreto-Ley 35 declara como primer objetivo: "Coadyuvar a que la utilización de los servicios de telecomunicaciones sean un ins­trumento para la defensa de la Revolución", lo cual indica el ánimo represivo y monopólico de las telecomunicaciones.

Se teme que la actualización del Código Penal incluya estas sanciones.

A raíz de la convocatoria de un grupo activista a la protesta del 15 de noviembre, empezó la represión contra los firmantes del documento. Sus casas fueron sitiadas y los cortes de las comunicaciones han vuelto a hacerse frecuentes para activistas y periodistas independientes.

El país sigue en manos de un régimen que gobierna con un manojo de leyes, cuya raíz está en la constitución impuesta en 2018 y que limita todos los derechos humanos y consagra la primacía de la voluntad de la cúpula gobernante.

Los periodistas y trabajadores de medios de prensa independientes que han sufrido cárcel o detenciones en el periodo son –además de los ya mencionados como detenidos a raíz del 11 de julio y de los que recibieron medidas de prisión o reclusión domiciliaria: Héctor Luis Valdés, Osmel Almaguer, Yoe Suárez, Leonel Rodríguez, Waldo Fernández, Mauricio Mendoza, la youtuber Ruhama Fernández, Jorge Enrique Rodríguez, Yoel Acosta y Enrique Díaz.

La totalidad de los encarcelamientos y detenciones incluye también interrogatorios, amenazas, incomunicación con familiares y abogados, suministro de agua y alimentación deficientes, entre otras violaciones de los derechos humanos del reportero.

Prohibiciones de salir a la calle, hechas a través de agentes apostados en las puertas de sus viviendas, medidas cautelares de reclusión domiciliaria o de llamadas telefónicas, han sufrido Camila Acosta, Luz Escobar, Roberto Rodríguez, José Antonio Fornaris, Amarilis Cortina, María Matienzo, Mary Karla Ares, Neife Rigau, Iris Mariño, Héctor Luis Valdés, Henry Constantín y Orelvys Cabrera.

Citados a "entrevistas", para ser interrogados o amenazados en dependencias policiales, fueron Vladimir Turró, Yadisley Rodríguez, Yusleidy Romero, Ariel Maceo, Yoe Suárez, Yadiris Luis, Mario Ramírez y Héctor Luis Valdés.

La youtuber Ruhama Fernández fue víctima de un allanamiento en su casa, en el que la despojaron de su equipo de trabajo.

El 13 de julio, la sede del medio independiente La Hora de Cuba, vivienda de Neife Rigau y Henry Constantín, sufrió un registro con más de 21 efectivos del Ministerio del Interior, mientras los periodistas estaban presos por tratar de cubrir las protestas del 11 de julio. Los agentes sustrajeron decenas de artículos de trabajo y ocio y les fotografiaron documentos y enseres privados. Les devolvieron los bienes tras ser liberados, pero algunos en mal estado.

En Santiago de Cuba sufrió registro y decomiso de bienes de trabajo el reportero José Antonio López.

Fueron multados o recibieron actas de advertencia por su trabajo los reporteros Yoe Suárez, Niober García, Iris Mariño, Rolando Rodríguez, Orelvys Cabrera, Neife Rigau, Henry Constantín y Yoel Acosta.

Cortes prolongados de sus servicios de internet y telefonía experimetaron Luz Escobar, Yoani Sánchez, Reinaldo Escobar, Neife Rigau, María Matienzo, Abu Dujanah Tamayo.

Amenazas a sus familiares o amistades sufrieron Augusto César San Martín y Neife Rigau.

Recibieron diferentes tipos de amenazas, además de todos los que fueron citados o detenidos y que se mencionan arriba: Jorge Enrique Rodríguez, Yoe Suárez, Yaima Pardo y Nachely Rivero.

Siguen con prohibición de viajar fuera de Cuba los reporteros y trabajadores de medios: Camila Acosta, Iliana Hernández, Luz Escobar, Reinaldo Escobar, Yoe Suárez, Anais Remón, Henry Constantin, Iris Mariño, Inalkis Rodríguez, Mario Ramírez, Sol García, Yunier Gutiérrez, Julio Aliaga, Víctor Manuel Domínguez, Niober García, Boris González, Odalina Guerrero, Leydis Tabares, Roberto de Jesús Quiñones y Rosalia Viñas.

Fueron arrestadas, citadas o interrogadas fuentes periodísticas y personas entrevistadas por Camila Acosta, Nachely Rivero y Henry Constantín.

SIP intercede por Esteban, Yuri Valle y El Gato de Cuba; pide a la prensa poner los ojos sobre el 15N (VIDEO)

Yoandi Montiel Hernández, "El Gato de Cuba". (Foto tomada de su perfil de Facebook)

La 77ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se celebra de manera virtual del 19 al 22 de octubre, ha publicado una resolución en la que denuncia el encarcelamiento de periodistas e influencers cubanos.

El documento condena el encarcelamiento y solicita la inmediata liberación de los reporteros Lázaro Yuri Valle y Esteban Rodríguez, y del youtuber Yoandi Montiel "El Gato de Cuba".

También pide al régimen comunista que deje sin efecto los procesos judiciales contra Mary Karla Ares y Camila Acosta. La SIP ha resuelto "exigir al gobierno que cese la persecución policial y judicial contra periodistas independientes y su práctica de obligarlos al destierro y que cese la represión en las redes sociales contra aquellos que ejercen su derecho a la crítica y el disenso".

La Asamblea acordó demandar "la remoción de leyes que criminalizan la actividad periodística y de los ciudadanos por ejercer su derecho a la libertad de prensa y de Expresión".

Por último, el organismo regional se comprometió a alertar a la prensa hemisférica y a los organismos internacionales "sobre la nueva ola de represión que el gobierno ya desató contra los organizadores de una protesta social convocada para el 15 de noviembre".

El miércoles, Henry Constantín, director de la publicación independiente La Hora de Cuba, denunció la escalada represiva en la isla y llamó la atención sobre la ofensiva contra periodistas y activistas ante la inminente manifestación convocada por la Plataforma Archipiélago.

"He sido víctima de una discriminación por motivos políticos"

"He sido víctima de una discriminación por motivos políticos"
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Reuters: Cuba llega a un acuerdo con el Club de París para posponer deuda hasta 2022

Una bandera cubana en una calle de La Habana. (REUTERS/Alexandre Meneghini)

El gobierno cubano llegó a un acuerdo con el Club de París para posponer hasta 2022 el pago anual de su deuda que vence en noviembre, según un reporte exclusivo de la agencia de noticias Reuters.

El acuerdo, establecido para naciones acreedoras del Club finanaciero, se supo por informes de diplomáticos de cinco de los gobiernos involucrados.

Reuters afirma que esta es la última señal de que el país comunista está sufriendo una grave crisis cambiaria.

El acuerdo del Club de París de 2015 perdonó 8,500 millones de dólares de los 11,100 millones de la deuda que Cuba dejó de pagar en 1986, más los cargos.

Según la agencia de prensa británica, el régimen acordó reembolsar el resto en cuotas anuales hasta 2033, sin embargo no cumplió parcialmente con sus obligaciones en 2019 e incumplió totalente el año pasado.

Los diplomáticos mencionados dijeron que Cuba ahora se ha retrasado en unos 200 millones de dólares en pagos, incluido este año.

Cuba, dice Reuters, depende en gran medida del turismo para inyectar divisas extranjeras que tanto necesita su economía estatal y, además, para obtener el efectivo que necesita para reembolsar a los prestamistas.

La isla no es miembro del Fondo Monetario Internacional ni del Banco Mundial.

Gobierno anuncia relajamiento total y fiestas por 502 de fundación de La Habana

Habaneros en el Malecón. (AP/Ramon Espinosa)

Las autoridades de La Habana anunciaron este miércoles más detalles de la reapertura y flexibilización de las medidas por el azote del COVID-19, que mantuvo a la capital cubana como epicentro de la crisis sanitaria durante meses tras la apertura de fronteras en noviembre de 2020.

El gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, dijo en una conferencia de prensa con medios estatales que el relajamiento casi total de las restricciones responde a que “en las últimas 11 semanas hay una reducción paulatina del número de casos positivos a la covid-19”.

Las cifras oficiales, que no es posible comprobar de manera independiente, arrojan un promedio de "100 casos diarios”, y los casos graves y críticos, así como los fallecidos, "se han reducido considerablemente", afirmó el funcionarario.

El gobierno cubano ha apostado con la reapertura del país al tránsito nacional e internacional de personas a la efectividad de sus vacunas contra el COVID-19. Cubanos de la isla han denunciado el fallecimiento, o la enfermedad crítica de familiares vacunados.

El gobernador de La Habana asegura que el 100% de la población de la ciudad "debe estar vacunada" para el 15 de noviembre, fecha que se abrirán las fronteras.

Antes de ese día, dijo el funcionario, se restablecerá el transporte interprovincial, suspendido hasta ahora, y quedarán eliminadas "todas las restricciones para circular entre provincias". Se reestablecerán los puntos de embarques interprovinciales y los servicios de trenes nacionales, y se abrirá el servicio marítimo a la Isla de la Juventud, agregó.

Desde este miércoles ha quedado eliminada en La Habana la restricción de movilidad en la ciudad, retomándose el servicio de “confronta” de ómnibus en altas horas de la noche y la madrugada en el transporte urbano.

Bibliotecas, teatros, cabarets, círculos sociales y otras instalaciones recreativas reabrirán al público con capacidad reducida, "para evitar las aglomeraciones", señaló el funcionario.

Este miércoles se confirmaron de manera oficial 1,550 nuevos contagios en el país (94 de ellos en La Habana) y solo 13 fallecidos por coronavirus.

Las cifras descienden por día, mientras pobladores se quejan de deficiencias en los servicios de atención médica y denuncian que el gobierno manipula las estadísticas a su favor, para justificar la reapertura del día 15 de noviembre.

"Que bueno, dentro de poco sacan una lista de resucitados", comentó con sarcasmo Andy Montañés Correa en el reporte diario que ofrece el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba en su cuenta de Facebook.

Comentarios de usuarios en el reporte del MINSAP en Facebook.
Comentarios de usuarios en el reporte del MINSAP en Facebook.

Mientras, un usuario de Twitter que se identifica como El profesor #SOSCuba publicó este martes un video de una fiesta multitudinaria en el Parque Almendares con música en vivo, celebrada en la tarde del sábado.

"Estas son las cosas que te hacen preguntarte ¿Vale la pena? La dictadura se apresuró en la apertura porque el #15NCuba no los quiere gritando LIBERTAD, sino "Pepa, y agua pa' la seca", escribió en referencia a la Marcha Cívica por el Cambio convocada por parte de la sociedad civil para el mismo día en que las autoridades anuncian el fin de las medidas restrictivas por la pandemia.

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