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Cuba

Linden Lane Magazine, tres décadas del empeño de Belkis Cuza Malé

Linden Lane Magazine

Un total de 186 colaboradores entre poetas y autores cubanos del exilio, además de 67 pintores y artistas, incluyendo un texto de Nelson Rodríguez, escritor fusilado por el régimen de la isla.

La escritora Belkis Cuza Malé es natural de la ciudad de Guantánamo, en Cuba, y estudió Humanidades en la Universidad de Oriente. Casada con el poeta Heberto Padilla, padeció junto a él persecución, acoso y encarcelamiento por parte de la policía política del régimen comunista de la isla en lo que la historia recoge como El Caso Padilla y, sobre todo, como el final de la luna de miel de una parte sustancial de la izquierda intelectual en el mundo con la revolución castrista, en 1971. Exiliada en Estados Unidos desde 1979, ha fundado y dirigido las publicaciones Linden Lane Magazine y la Casa Azul. Ha publicado los libros El viento en la pared, 1962. Los alucinados, 1963. Tiempos de sol, 1963. Cartas a Ana Frank, 1966. El clavel y la rosa: biografía de Juana Borrero, 1984. Woman on the Front Lines, 1987, y Elvis. The Unquiet Grave or the True Story of Jon Burrows, 1994, y Juego de damas, 2002.

Con motivo del número extraordinario de la revista Linden Lane Magazine en el 30 aniversario de su fundación, Armando de Armas realizó la siguiente entrevista, en exclusiva, a Belkis Cuza Malé para MartiNoticias.

¿Cómo se hace para sostener la sistemática publicación de una revista literaria durante 30 años, sin ayudas estatales ni mecenazgos individuales de ninguna índole y, por si fuera poco, en idioma español en un país de idioma inglés?

Yo en realidad no sé cómo ha sido posible, sin dinero, sin salario, sin ayuda de nadie, y con lo costoso que resultaba publicar cada número. Por eso siempre digo que es una misión que Dios me encomendó para que los escritores y artistas del exilio no se sintieran tan exiliados, para que pudieran contar con un espacio, sin que mediaran el amiguismo, la piña literaria o los gustos. Han publicado la gran mayoría de los escritores cubanos, muchos nunca los había visto en persona.
Yo era más optimista de lo que me imaginaba y ni siquiera me detuve a pensar en los problemas que esa publicación me acarrearía. Pero también tengo que añadir que los escritores, los artistas y los estudiosos de la literatura cubana pronto comenzaron a subscribirse y a cooperar. Entonces costaba $10 pero la mayoría de las veces, a instancias mías, añadían algo más. Y así iba yo colectando el dinero para cada número. Una vez ofrecí enviar una hoja del árbol del tilo que teníamos frente a la casa, a los que donaran algún dinero. Otra, pedí que me enviasen los centavos que de seguro conservaban en alguna jarra en sus casas. Y siempre insertaba en cada ejemplar un papelito con un mensaje personal para cada persona. Un trabajo agotador.

¿En qué circunstancias funda usted Linden Lane Magazine?
Las circunstancias no eran las más propicias, si miramos a esos años. Ni Heberto ni yo teníamos un salario, ni nos invitaban a presentar la revista, ni había la más remota posibilidad de que se convirtiera en una publicación llena de anuncios. Los escritores y artistas cubanos del exilio éramos unos apestados (y no lo hemos dejado de ser para la mayoría de las editoriales y los departamentos de español de las universidades). Y en especial, Heberto Padilla era para ellos el peor de todos, pues les había aguado la fiesta con el castrismo. No quiero dejar de señalar el sufrimiento que significaba llegar al exilio y no contar con una editorial donde publicar ni ser invitado a exponer la realidad cubana para que se conociese lo que estaba pasando en la Isla.
Muy pronto me di cuenta de que el camino no era solicitar fondos a las instituciones de gobierno, ni a las privadas. Las grandes fundaciones nos negaron siempre los grants, salvo la Guggeheim que en 1984 le otorgó su beca a Heberto. Pero eran unos $20,000 y ése era todo el dinero para una familia de tres durante un año.
Aún así, Linden Lane Magazine continuó publicándose porque yo le entregaba todo mi tiempo y mis energías, a la vez que vería crecer a mi hijo Ernesto. El magazine y él crecieron juntos. Pero por otro lado vivía también con un gran sufrimiento, el gobierno cubano no dejaba salir a mi hija y sólo logré reunirme con ella al cabo de 16 años de yo haber llegado a Estados Unidos.

¿Es cierto que Heberto Padilla era contrario a la idea de fundar una revista literaria en idioma español en Estados Unidos?

Sí, Heberto me dijo desde el principio que él no había venido a Estados Unidos para hacer una revista en español. En realidad el soñaba con vivir en España, país que adoraba, y que constituía el ámbito de su lengua. Por la década de los cincuenta había vivido en New York y Miami y esa experiencia de entonces aunque fue positiva para él, pues se sentía muy afín a la poesía en lengua inglesa, parece que ya había sido suficiente. Por mi parte, yo no deseaba irme a España, así que me complació y nos quedamos, y no le quedó más remedio que ayudarme con la revista, porque teníamos que publicarla en New York y recogerla nosotros mismos en la imprenta de unos coreanos, y otras veces en la de los vietnamitas. Y también llevar cajas repletas de magazines a Elizabeth, New Jersey, para que los Ómnibus La Cubana las transportaran a Miami. A cambio de eso, LLM publicaba un anuncio de La Cubana, lo que me gustaba mucho, porque siempre he concebido a la literatura y el arte ligados a la vida, a sus pequeños y grandes detalles. Para mí, una revista literaria debería llevar anuncios de toda clase de negocios y comercios, reflejar la realidad a la que pertenece. Nada de torre de marfil.

Uno pensaría que poder reunir un total de 186 colaboradores entre poetas y escritores cubanos del exilio, además de 67 pintores y artistas, también cubanos del exilio, para el presente número de Linden Lane Magazine requeriría el poder contar con un formidable equipo editorial. ¿Cómo logró llevar a cabo esa faena cuando menos titánica?

Yo no tengo equipo editorial ni nada por el estilo. Suelo parodiar a Flaubert y decir: Linden Lane Magazine soy yo. Porque siempre he hecho yo sola la revista: desde el emplane, el diseño, a la parte administrativa y la espantosamente dura tarea de dejar los magazines listos para que el correo los despachase. A veces arrastraba yo sola catorce sacas de correo llenas de magazines (3.000 ejemplares tamaño tabloide, con 36 páginas), luego de que las clasificaba, de acuerdo a los códicos de correo, y siguiendo una normas muy rígidas y trabajosas que exige ese tipo de tarifa. Pagaba cada vez más de $500 por los envíos.
Pues este número lo hice también sola, trabajando unos 3 meses durante 10 o 12 horas al día (bueno, mi horario abarca toda la madrugada y las horas de la tarde). En realidad, el trabajo de edición y diseño lo disfruto enormemente. De no ser así no hubiera sido posible. Sólo hago lo que amo.
En realidad, lo confieso, no me gusta compartir ese trabajo con nadie. Considero que la sobreviviencia de LLM se debe precisamente a eso: a que la he hecho yo solita, sin otros metiendo la cuchareta y diciéndome lo que tengo o no tengo que hacer... ja.

Este número extraordinario de Lane Magazine cuenta con nombres imprescindibles de la cultura cubano, por mencionar sólo a Enrique Labrador Ruíz, Guillermo Cabrera Infante, Eugenio Florit, Severo Sarduy, Justo Rodríguez Santos, Lydia Cabrera, Heberto Padilla, Reinaldo Arenas y Levi Marrero. ¿Cómo se las arregló con el siempre complicado tema de los derechos de autor, sobre todo cuando ya los autores han muerto?

Todos esos materiales que publiqué de personalidades de la literatura cubana ya fallecidos están en mi poder, ellos fueron en su mayoría gente muy querida por mí y Heberto, que nos escribían y colaboraban generosamente. Son parte de mis archivos, allí están ellos guardaditos y esperando que pronto puedan formar parte del Museo de la Literatura y el Arte del Exilio, como una rama de La Casa Azul. Me gustan los museos con vida cotidiana, y ojalá que pueda lograr los fondos suficientes para abrir de nuevo La Casa Azul y poner allí todos los archivos que conservo. De no ser por ellos no hubiera podido realizar este número. Me he mudado siempre con mis archivos y con todos mis libros, y estos son parte de la literarura cubana del exilio. Me ha dado mucho gusto abrir esos libros, y encontrar los mensajes de sus autores, sus firmas, su cariño hacia nosotros. Ha sido como revivirlos y conversar con ellos. He sentido a mi lado la presencia de todos durante las largas horas de trabajo.

Nelson Rodríguez es probablemente el único escritor fusilado por una dictadura en este hemisferio. ¿Por qué el manto de silencio sobre su figura?

Supongo que un escritor fusilado por el castrismo, como sucedió con Nelson Rodríguez, pasó al rincón de la memoria al igual que ha pasado con los nombres de los miles de fusilados por la tiranía. Pero gracias a Dios ahora tengo en mi poder ese libro de Nelson, sacado de Cuba, y que quisiera que Linden Lane Press publicase en una edición fascimil. Nunca lo conocí, pero me da mucha satisfacción pensar que nos acompaña en este número extraordinario, que su espíritu logró estar presente aquí, a pesar de que nadie parecía acordarse de él. Debemos a Reinaldo Arenas el que su nombre no se hubiera perdido para siempre en la nebulosa del olvido, y también a la persona que hizo posible que el libro llegase al exilio. Al menos ahora, a través de Linden Lane Magazine, también podrán leerlo. Sus cuentos son magníficos y extrañamente proféticos. No hay más que ver los temas.

Y ya que hablamos de la muerte, de autores muertos, hay en este número al menos 21 autores muertos. ¿Se siente algo especial al publicar la obra de los que ya han partido?

Tristeza, sí, porque para mí el tiempo no ha pasado, pero ellos ya no están en este plano, aunque tengo que admitir que conversé largo con todos ellos mientras preparaba este número. La parodia del título que escogí para el artículo conque abro el número: " Treinta años es nada" --como diría Gardel en su tango, pero pensando en veinte no en treinta años-- refleja muy acertadamente mi idea de la relatividad del tiempo, sólo una dimensión más. Vivo y viven todos ellos conmigo. Sólo se han mudado a otra dimensión.

¿Qué criterios siguió a la hora de escoger a los autores?

Quise incluirlos a todos, todos. Pero no creo que ha sido posible. Envié mensajes a los vivos, pero decidí que no me interesaban ciertos recién llegados, una nueva ola que parece alentar la desunión. Me detuve en Camilo Venegas Yero, que escribe un blog interesante y a quien considero un escritor muy lúcido y un ser humano muy honesto.
Nunca he censurado ni excluido de LLM a aquellos que no me son afines, ni siquiera a los que nos han atacado alguna que otra vez. Desde el principio decidí que en LLM no tendríamos enemigos. Bueno, ya sabemos quién es el único enemigo de los cubanos todos, los de aquí y los de allá: la dictadura castrista.

¿Le complace la labor editorial?

Me complace mucho la labor editorial y si llegase a tener el dinero necesario en lugar de comprarme un castillo publicaría todos los libros de los escritores cubanos y de otros, claro, y LLM contaría al menos con 100 páginas. Y, por supuesto, pagaría muy bien pagadas las colaboraciones.

¿Dónde y a qué precio se puede adquirir este número de Linden Lane Magazine?

Hay dos ediciones: la de lujo que publica la prestigiosa compañía HP (MagCloud) y la de Amazon. Ahora, hasta el Día de las Madres, MagCloud está dando un descuento, y el precio es de $28 con envío. Luego costará de nuevo $38, con envío :http://www.magcloud.com/browse/issue/375606 Por su parte, Amazon (a través de su rama CreateSpace) la está vendiendo a $28 con envío.
Esta de Amazon (https://www.createspace.com/3859233) tiene ahora 154 páginas porque añadí a Juana Rosa Pita y a Jorge Oliva, que por razones ajenas a mi voluntad no estaban en la primera edición.
Estoy muy agradecida a todos los que han colaborado con este número y feliz porque podemos decir que el exilio cubano es parte del Universo.

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Gobierno amenaza a dueños de cafeterías de Sancti Spíritus con quitarle las licencias

Una cafetería en Santi Spíritus. (Archivo)

El Gobierno de Sancti Spíritus advirtió este jueves a los cuentapropistas del sector gastronómico que sus licencias serán retiradas si no regresan a ofrecer servicio.

En una reunión con funcionarios del Consejo de la Administración de la provincia, el Partido e inspectores estatales, un grupo de cuentapropistas que elaboran y venden alimentos, y que actualmente se niegan a trabajar en protesta por el tope de precios, fueron informados de que perderán sus permisos operacionales si no regresan a trabajar.

Los cuentapropistas "han sido amenazados de que si no abastecen los locales les van a retirar su licencia", dijo a Radio Televisión Martí el periodista independiente Adriano Castañeda.

Vendedores de alimentos en riesgo de perder licencias si no vuelven al trabajo
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El periodista criticó la imposición gubernamental pues considera que los precios topados "no están acordes con la realidad" del costo de la materia prima.

"Ahora se ha creado un problema muy grande (....), la gente dice 'yo quería que bajaran estos productos', pero ahora ni una cosa ni la otra", y el gobierno está desesperado "porque las cosas se están tornando bien difíciles", señaló Castañeda.

El desabastecimiento actual en el territorio en cafeterías y puestos de venta, así como en los mercados agropecuarios, es crítico, según la también comunicadora Aimara Peña González.

"El asunto de los precios topados está dando mucho de qué hablar en ese sector cuentapropista que hoy está prácticamente sin trabajar. Los puntos de preparación de alimentos ligeros que había en todas partes de la ciudad, donde se compraba el pan con jamón, el refresco, el batido (...) hay muchos cerrados porque, por supuesto, no les da ganancia venderlos con los nuevos precios que el gobierno les ha impuesto", explicó.

Durante una reciente visita a la Plaza del Mercado de Sancti Spíritus, Peña González encontró los puestos de venta de viandas y vegetales cerrados.

Las autoridades de la provincia toparon los precios del sector gastronómico el pasado 15 de agosto.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político

Yunier García Duarte es detenido a su llegada al aeropuerto de Miami.

Autoridades estadounidenses reconocieron el miércoles el "miedo creíble" al polizón cubano Yunier García Duarte, quien llegó a Miami la semana pasada escondido en el compartimento de equipaje de un avión.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) contempla el miedo creíble como un mecanismo para la solicitud de asilo cuando el individuo puede establecer en una audiencia ante un juez de inmigración que ha sido perseguido o tiene un temor fundado de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política si es repatriado.

Willy Allen, quien lleva la defensa del polizón, explicó a Radio y Televisión Martí la importancia de que las autoridades hayan aceptado el miedo creíble:
“En este momento lo que eso significa es que le van a dejar presentar un asilo político completo en un futuro cercano, que yo tenga la oportunidad ahora de presentar el asilo completo para él, y número dos, pedir una libertad para él condicional, ya sea bajo fianza o palabra o una combinación de fianza y palabra”.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político
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El joven residente en Santiago de Las Vegas llegó a EEUU el pasado 15 de agosto vistiendo el uniforme de la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeronáuticos (ECASA-Cuba).

“Lo importante es que ya puede solicitar un asilo completo sea en Krome (Centro de Detención de Krome en Miami ) o sea en la calle”, recalcó su abogado.

Allen, quien ha defendido y ganado casos similares con anterioridad, como el de una joven que viajó desde La Habana escondida en una caja de cartón, ha enfatizado en que la única vía para lograr la permanencia de Yunier es mediante el asilo político, ya que los polizones no tienen derecho a legalizarse en EEUU aunque reciban un parole bajo la Ley de Ajuste Cubano.

"Tampoco tienen derecho a legalizarse en los Estados Unidos aunque tengan esposa o esposo americanos que quieran reclamarlos. Un polizón solo se puede legalizar en los Estados Unidos en estas condiciones a través de un asilo político", dijo el abogado.

Agricultores cubanos: Gobierno es responsable por desabastecimiento

Un carnicero en un mercado de La Habana. REUTERS/Stringer

Agricultores privados concluyen que la responsabilidad ante el desabastecimiento actual en los mercados luego de la implementación de la política de precios topados recae en el Estado y no en los productores.

Desde Bayamo, en la provincia de Granma el campesino Emiliano González comenta que ellos prefieren dar otro uso de las cosechas ante de venderlas al gobierno con los precios actuales.

La situación es muy compleja, dijo González a Radio televisión Martí. "Utilizamos muchos insumos para producir algún tipo de alimento", y con el precio topado del gobierno "no es rentable la producción agropecuaria", señaló.

Ante esta disyuntiva, algunos campesinos deciden guardar los productos, o utilizarlos para alimentación animal, antes que venderlos al gobierno. González advierte que "va a venir más desabastecimiento por las medidas coercitivas" que ha implantado el Estado con la nueva política de precios.

Campesinos cubanos señalan al Estado en medio de crisis por precios topados
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Desde Quemado de Güines, en Villa Clara, el agricultor Ibar González coincide en que la medida es arbitraria y no tomó en cuenta el costo de las producciones, a lo que se suma la ineficiencia de la empresa estatal Acopio.

"El maíz está perdido del mercado porque el campesino prefiere vendérselo a los galleros o a los palomeros, porque se lo pagan a 500 pesos"; el Estado lo paga a 220, "un precio topado que afecta al campesino", señaló.

Según el agricultor, en Quemado de Güines "se pudrió el plátano fruta" y "se pudrió la calabaza", porque Acopio no vino a recoger los productos. "La culpa la tiene el Estado, la tiene el gobierno, los que tienen el 70% de las tierras de este país, y la tienen improductiva".

En San Juan y Martínez, el tabacalero Rolando Pupo dice que los precios debe dictarlos la ley oferta y demanda, y que el gobierno no tuvo en cuenta la falta de un mercado mayorista con precios razonables para obtener los insumos.

"El campesino no se siente incentivado a producir porque los insumos que entran a la agricultura llegan por el mercado negro a altos precios, entonces el campesino tiene que invertir muchos recursos para al final poder producir algo de alimentos y venderlo a un precio que él se sienta beneficiado. Esto el régimen no lo entiende", concluyó Pupo.

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre
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Augusto César San Martín: "Narrar siempre la verdad" en Cuba

Augusto César San Martín, que ha sufrido la represión del régimen por su labor en el periodismo independiente. En la foto, acompañado de su madre en La Habana. Foto: Cortesía del entrevistado.

Ante la arremetida contra la prensa independiente en Cuba, Radio Televisión Martí continúa la serie sobre los rigores de ejercer en la isla uno de los oficios más peligrosos del mundo. ¿Qué sucede cuando alguien hace uso del derecho a la libertad de expresión por medio del periodismo no oficialista?

El caso del periodista independiente Augusto César San Martín es similar al de millones que han pasado de vivir "en la mentira" a iniciarse en las angostas vías de "vivir en la verdad", como tan certeramente lo describe Vaclav Havel en El poder de los sin poder.

Nuestro entrevistado de hoy dejó las filas de los cuerpos represivos -donde se graduó como Licenciado en Ciencias Penales- para servir a "los sin poder". Su labor para Cubanet mediante trabajos audiovisuales marca la tendencia del periodismo independiente que en la última década ha desafiado los mecanismos de la censura oficial en Cuba.

En su caso, ¿cuánto ha influido el hostigamiento policial y la propaganda gubernamental contra su labor en la estabilidad de su familia o la relación con vecinos y amistades más cercanas?

En la medida en que la represión contra mi labor como periodista se mantiene en aumento, la vida personal se deteriora de conjunto con las relaciones sociales.

La marcada represión cada vez más pública, con encarcelamientos, arrestos temporales, allanamientos de morada, citaciones policiales dejadas con vecinos, vigilancia en la entrada de la casa, prohibiciones de salida del país, ataques en las redes y otras, hace que personas cercanas se alejen temerosas de nuestro ámbito social.

No sirve de nada mantener en privado la represión de la policía política, siempre se hace evidente una acción pública en nuestra contra que culmina afectando las relaciones sociales y familiares.

En nuestro caso, la represión contra mi trabajo como periodista ha llegado a igualarse a la desatada contra mi esposa Yanela Durán, quien no ejerce ninguna labor periodística. Contra ella se ha llevado a cabo una persecución que llega desde el acoso policial con amenazas contra sus familiares (madre y hermana), agresiones físicas, hasta la regulación de salida del país.

Hemos notado que muchas amistades se alejan de nuestra casa por temor, otras enfrían la relación tímidamente, aunque el resultado siempre es el mismo: el aislamiento social, que incluye las redes sociales.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben

Esto trae como consecuencia que en ocasiones nos neguemos a compartir en las redes sociales las notas periodísticas que se publican sobre los actos represivos en nuestra contra.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben, y lo utilizan como su mejor arma para aislarnos socialmente, y utilizar a la familia como método de chantaje, y no en pocos casos ponerlos en contra.

A pesar de los lazos sanguíneos, en ocasiones creyendo proteger al reprimido, nos aconsejan en la misma dirección que los órganos represivos: abandonar el oficio como periodista.

Estos métodos de acoso y hostigamiento forman parte de la represión psicológica que ha dañado nuestra vida social y familiar. En nuestra familia cobra el sentido más crítico el daño psicológico a nuestro hijo de 5 años de edad, quien estuvo presente durante un evento violento contra su mamá orientado por la policía política, y el allanamiento de nuestra casa.

Conociendo el alcance de la represión, nos aislamos socialmente y dilatamos las relaciones familiares, quizás con la intención de proteger a quienes nos rodean, aunque el final nuestra estrategia provoque el aislamiento y el concebido daño a la unidad de la familia.

Las expresiones más frecuentes en la vida cotidiana son: la negación a utilizar teléfonos, a abrir la puerta de la casa a conocidos y desconocidos, o el insomnio, por mencionar algunas.

El daño psicológico que causa la represión no solo destruye la vida del comunicador, deja huellas dañinas y transforma la normal conducta, transformándola en desconfiada, aspecto difícil de extirpar de la personalidad de la víctima.

Debo aclarar que los oficiales de las propias agencias represivas, cuando expresamos la labor que realizamos como periodistas no oficiales, responden con un rostro de comprensión del por qué la represión en nuestra contra. Puede que no sea lo que deseamos, pero es la clara expresión de que la represión contra la prensa independiente es política oficial del gobierno.

¿Qué obstáculos legales, o impuestos por la Seguridad del Estado, ha debido sortear en su intención de hacer periodismo? ¿Cuánto cree que ha influido esta hostilidad en su obra periodística?

El poder y la impunidad crean un aparato represivo difícil de enfrentar por la sociedad civil, extremadamente peligroso para el ejercicio libre de la prensa. Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos. Vivimos en un estado de indefensión que anula la intención de los organismos internacionales de observación sobre los Derechos Humanos.

Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos

En la isla no existe ninguna institución del Estado que no se pliegue a la política ideológica del Partido Comunista de Cuba, regente de la nación por más de seis décadas.

El manual represivo escrito de esa ideología partidista, llevado a cabo en países como Venezuela, Nicaragua, y fuera del continente americano, es el que se aplica contra la prensa independiente de la isla.

Ese es el mayor obstáculo, la impunidad que muchos países democráticos omiten en sus relaciones sobre el régimen. Esto nos deja a expensas del irrespeto de nuestras propias leyes, o las internacionales. Una política de intolerancia contra la liberta de expresión que amansa hasta a las agencias de prensa extranjeras dentro del país.

El encarcelamiento de periodistas, la privación de sus medios de trabajo, el arresto durante las coberturas, la intimidación a familiares y amigos, el hostigamiento o el destierro. Todas estas acciones ilegales dirigidas -según el régimen- a defender la soberanía nacional, desprotege el ejercicio libre de la prensa, ubicando al periodismo independiente como el oficio más riesgoso de ejercer en la isla.

En nuestro caso hemos acudido a los órganos del Estado que deberían proteger nuestros derechos, y la respuesta ha sido el aumento de la represión.

Una semana después de entregar reclamaciones al Consejo de Estado y la Fiscalía Nacional de la República por los actos represivos en contra de nuestra familia, la policía política allanó nuestra casa ocupando todos los medios de trabajo utilizados para el periodismo. Actuaron con soberbia, violando sus propios preceptos, sin dejar rastro legal de la acción policial.

Esta situación provocó un significativo descenso en mi trabajo como comunicador, sobre todo en mi labor dentro del periodismo multimedia. No he renunciado a ejercer mi derecho a la libertad de expresión, pero tampoco puedo trabajar al mismo ritmo que en años anteriores, cubriendo las necesidades informativas de la sociedad.

La nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales...

Hemos trazado nuevas estrategias que garantizan nuestra integridad y la seguridad de nuestros medios de trabajo.

La cruzada del régimen contra el periodismo independiente todavía no logra su total desaparición, pero debemos reconocer un repliegue obligado de las coberturas noticiosas. Aunque el nuevo accionar ciudadano en las redes sociales ha cubierto parte de este espacio que el periodismo independiente de la isla tenía cubierto. Pero está claro que la nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales.

Sin embargo cabe señalar que la actual hostilidad contra el periodismo independiente o alternativo, lejos de eliminar el oficio sin censura, ha dirigido su trabajo a un periodismo de fondo, que no se percibe totalmente hasta la publicación total del reportaje.

Uno de los objetivos de la censura y otros mecanismos represivos es atemorizar al comunicador independiente o alternativo para disuadirlo de realizar su labor. ¿Ha sentido miedo? ¿Puede describir algunas de estas situaciones?

Ante la impunidad del poder todos deberíamos sentir temor. La única arma para combatir el miedo es estar conscientes de que no hacemos nada malo, siendo éticos al narrar siempre la verdad.

En todos los arrestos sentimos temor de lo que sucederá después de cada minuto en manos de los represores. Cuando te enfrentas a un régimen sin escrúpulos, cualquier cosa puede pasar y el miedo instruye al valor.

Cuando realizaron el allanamiento en mi casa, irrumpieron con la justificación de buscar equipos de infocomunicaciones. Fueron más de doce personas en el operativo apostados en la sala de mi casa. Sentí temor por mi familia, por lo que podría percibir mi hijo, que estaba durmiendo, cuando saliera y se enfrentara a los rostros de la represión.

Ese mismo temor fue el que me hizo aclarar el verdadero objetivo por el que se encontraban en mi casa: el de reprimir la libertad de expresión. Ese mismo temor fue el que me mantuvo ecuánime, porque ellos estaban ahí reprimiendo pero no sabían qué. Estaban claros de que no hago nada ilegal. Tuvieron que mentir para entrar a mi casa.

Existe el miedo lógico que muchos confunden con la cobardía. Siempre insisto en que ese miedo debe expresarse para que el mundo lo conozca. El régimen cubano representa un sistema que infringe una cuota de miedo a cada ciudadano; la nuestra se triplica, y eso describe represión y convierte en culpable a los cómplices que no quieren escuchar.

Lo importante no es el miedo que expresemos, sino el valor con el que lo vencemos para seguir haciendo periodismo.

Ante la presión del Estado para silenciar a las voces discordantes –y la prensa independiente es una de las más constantes-, ¿por qué insiste en dedicarse a una de las labores más peligrosas que se llevan a cabo en países en dictadura?

En 1997 el periódico Cubafreepress, dirigido por Raúl Rivero, me dio la posibilidad de colaborar para sus páginas, desde entonces pocas veces interrumpí mi labor como periodista.

Renunciar al periodismo en Cuba es como renunciar a ser cubano. Quizás en un futuro no haga lo mismo, pero ahora no solo lo necesita mi mente, también mi país. Soy una persona consecuente con mis ideas, aunque para mí el periodismo no tiene un sentido político.

Quizás en el futuro me dedique a otros proyectos, pero por ahora el periodismo es mi pasión y dejarlo bajo amenaza de encarcelamiento nunca será una opción.

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