Enlaces de accesibilidad

América Latina

Reporte especial detalla la penetración cubana del estamento militar en Venezuela

El general ruso Alexandre Dragovaloskiy, el gobernador de Apure, Ramon Carrizales, Ministro de Defensa de Venezuela Vladimir Padrino Lopez y el general cubano Joaquín Quintaas analizan la maqueta de "Escudo Soberano 2015". REUTERS/Marco Bello

CARACAS, (Reuters) - Uno de los principales misterios en el colapso en cámara lenta de Venezuela es: ¿Por qué los militares continúan apoyando a Nicolás Maduro, el presidente que ha llevado al antes próspero país sudamericano a la pobreza y el caos?

La respuesta, según personas familiarizadas con la estructura militar de Venezuela, comienza con el fallecido predecesor de Maduro, Hugo Chávez, el carismático caudillo en la nación de unos 30 millones de personas.

En una serie de acciones que arrancaron en 1999, el teniente coronel retirado y alguna vez líder golpista comenzó a dominar al ejército inflándolo, comprándolo, politizándolo, intimidando a los altos rangos, a las filas, y fragmentando el comando en general, explicaron las fuentes consultadas.

Una vez que asumió el cargo en 2013, Maduro entregó a las fuerzas armadas segmentos cruciales de la cada vez más devastada economía del país. Oficiales favorecidos tomaron el control de la distribución de alimentos, divisas y materias primas clave. Un general y militares de la Guardia Nacional administran ahora la importante empresa petrolera nacional, Petróleos de Venezuela S.A. o PDVSA.

Chávez y Maduro también introdujeron a agentes de inteligencia, con la ayuda de los servicios de seguridad de Cuba, dentro de los cuarteles, dicen oficiales en retiro, inculcando paranoia y desactivando a la mayoría de los disidentes antes de que incluso se manifestaran. Agentes de inteligencia han arrestado y encarcelado a docenas de uniformados vistos como problemáticos, entre ellos varios oficiales de alto perfil, incluso por infracciones menores.

El resultado fue, dicen los oficiales militares retirados, una cadena de mando parcial y confusa. Los altos oficiales, agradecidos por los beneficios y temerosos de represalias, a menudo están más preocupados por complacer a los jefes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que por la defensa nacional. En lugar de estar en simulacros y juegos de guerra, algunos generales se encuentran atendiendo órdenes para sembrar vegetales o recoger basura en las calles.

Muchos soldados con bajos ingresos y desesperados como la mayoría de la clase trabajadora de Venezuela, han desertado del ejército en los últimos años, uniéndose a por lo menos cuatro millones de migrantes que buscan una vida mejor en otro lugar. Pero pocos oficiales de alto rango han escuchado el llamado opositor a la rebelión, dejando a las fuerzas armadas con un exceso de altos mandos, difíciles de manejar y aún del lado de Maduro.

“Se perdió la unidad de mando”, dijo Cliver Alcalá, un general en retiro desde 2013 y que ahora apoya a la oposición desde Colombia. “No se distingue quién manda en lo operativo, administrativo y lo político”, agregó.

Algunos comandantes, como el ministro de Defensa Vladimir Padrino son casi una cara del gobierno, tanto como el mismo Maduro. Padrino está sancionado por Estados Unidos por colaborar en que Maduro “se sostenga al ejército y al gobierno mientras el pueblo venezolano sufre”, según el Departamento del Tesoro.

Reuters no consiguió que Padrino ni otros oficiales superiores respondieran a las solicitudes de comentarios para este artículo. El Ministerio de Defensa de Venezuela tampoco respondió a correos electrónicos ni llamadas. El Ministerio de Información, responsable de las comunicaciones del gobierno, incluidas las del presidente, tampoco respondió a Reuters.

Padrino no está solo, si se considera el gran número de oficiales con rango en Venezuela. Los aproximadamente 150.000 militares del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional del país son una fracción de los más de un millón que forman las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Pero Venezuela, con hasta 2.000 almirantes y generales, ahora cuenta con el doble de altos mandos que el ejército estadounidense, más de 10 veces la cantidad de oficiales existentes cuando Chávez llegó a la presidencia. Esa estimación es de acuerdo con los cálculos de los exoficiales venezolanos y militares de Estados Unidos.

Soldados cubanos observan el barco de la armada venezolana "Simón Bolívar" el 5 de julio de 2010.
Soldados cubanos observan el barco de la armada venezolana "Simón Bolívar" el 5 de julio de 2010.

El resultado, dicen los opositores al gobierno, es un lío burocrático y operacional, incluso en lo más alto.

Padrino, por ejemplo, es general y ministro de Defensa. Pero no puede movilizar oficialmente tropas sin el consentimiento de Remigio Ceballos, un almirante que también reporta directamente a Maduro y encabeza el Comando Estratégico Operacional, una instancia creada por Chávez para supervisar los despliegues militares.

“Tienes un general en jefe y un almirante en jefe”, dijo Hebert García Plaza, un general retirado que sirvió bajo Maduro, pero ahora apoya a la oposición desde Washington. “¿A cuál vas a obedecer?”.

Las fuerzas armadas aún podrían abandonar a Maduro, particularmente si la indignación popular se desborda y hace que el apoyo militar al presidente sea insostenible. Sin embargo, los llamados del líder opositor, Juan Guaidó, quien a fines de abril intentó sin éxito alzar a las tropas contra Maduro, aún no han sido atendidos.

En mayo, Guaidó dijo a periodistas que sus esfuerzos por convencer a la tropa se veían frustrados por la fragmentada estructura militar y la intimidación del ejército dentro de sus filas. “¿Qué dificulta el quiebre? El poder conversar abiertamente, directamente con cada uno de los sectores y tiene que ver con la persecución a lo interno del PSUV, a lo interno de las fuerzas armadas”.

Para comprender mejor las presiones y políticas que mantienen a las tropas del lado de Maduro, Reuters entrevistó a docenas de oficiales activos y retirados, soldados, académicos militares y personas familiarizadas con la seguridad venezolana. En su evaluación, el ejército se ha convertido en una burocracia torpe con pocos líderes capaces de diseñar el tipo de revuelta masiva que anhelan los oponentes de Maduro.

La “Revolución Bolivariana” de Venezuela, como Chávez apodó su reconfiguración del país, tiene sus raíces en una rebelión militar. Seis años antes de ser elegido presidente en diciembre de 1998, Chávez encabezó un fallido golpe de estado contra Carlos Andrés Pérez, un presidente profundamente impopular a quien el Congreso finalmente obligó a abandonar el cargo.

Una vez en el poder, Chávez inmediatamente tomó medidas para alistar a los militares en su visión de una economía paternalista y dirigida por el Estado en la que la abundante riqueza petrolera atendería a los estratos de la población descuidados durante mucho tiempo.

Con una nueva Constitución en diciembre de 1999, Chávez despojó a la Asamblea Nacional de sus facultades de supervisar la promoción de oficiales superiores. Eso le dio al presidente la máxima autoridad para asignar rangos y empoderar a oficiales aliados.

Debido a que muchos gobiernos estatales y locales en ese momento todavía estaban controlados por rivales, Chávez veía al ejército como una herramienta que podía mostrar a su administración trabajando arduamente en las regiones. Un nuevo programa, el “Plan Bolívar 2000”, ordenó a las tropas rellenar baches, limpiar carreteras, restaurar escuelas y realizar otras obras públicas.

El esfuerzo, con un presupuesto equivalente a 114 millones de dólares, puso considerables sumas de dinero a la discreción de comandantes, dando a los oficiales un nuevo tipo de influencia. “El Plan Bolívar 2000 le enseñó a muchos militares que el poder verdadero no era comandar tropa sino manejar plata. Ya tan pronto tenían ese poder en las manos, no la quisieron soltar nunca”, dijo un general retirado.

El general, que sirvió bajo Chávez y Maduro, habló bajo condición de anonimato.

Pronto, algunos de los fondos comenzaron a desaparecer.

Miguel Morffe, un mayor retirado, en ese entonces era capitán en la remota región noroeste de La Guajira. Recuerda haber recibido una solicitud de los superiores para proporcionar materiales para una escuela no especificada. Cuando Morffe le dijo a un teniente coronel que no entendía a dónde irían los suministros, el superior le dijo: “Necesito esos materiales para otra cosa”.

“La escuela no existía”, concluyó Morffe.

Oficiales no respondieron a preguntas sobre este incidente en específico.

Para el año 2001, una serie de acusaciones de corrupción plagaba el programa Plan Bolívar.

Chávez despidió al general Víctor Cruz, el comandante del ejército a cargo del programa. Cruz negó cualquier irregularidad y no fue acusado en aquel momento. Las autoridades de Venezuela lo detuvieron el año pasado, cuando reportes de prensa lo vincularon con manejos de fondos de cuentas en el exterior. Un tribunal en Caracas ordenó en mayo que Cruz fuera a juicio por enriquecimiento ilícito.

Reuters no pudo contactar a Cruz o a su abogado para comentar el caso.

En 2002, Chávez dijo que terminaría el Plan Bolívar 2000.

Las elecciones regionales, le dijo Chávez a la socióloga y activista política chilena Marta Harnecker en una entrevista, habían puesto a más de sus aliados en alcaldías y oficinas estatales, donde podían trabajar al unísono con el gobierno nacional. Los militares, dijo, volverían a sus asuntos normales.

En abril de ese año, sin embargo, un pequeño grupo de altos oficiales convenció a Chávez de rehacer a las fuerzas armadas. Alentados por líderes conservadores y élites adineradas que no estaban contentos con su agenda izquierdista, oficiales dieron un golpe de Estado y detuvieron brevemente a Chávez.

Pero el golpe falló. En dos días, Chávez estaba de vuelta en el poder.

Chávez purgó las filas superiores. Más importante aún, intervino en varias poderosas oficinas, incluido el Ministerio de Defensa.

En adelante, el ministerio administraría los presupuestos militares y la adquisición de armas, pero ya no controlaría a las tropas. Chávez creó el Comando Estratégico Operacional, la instancia que maneja los despliegues de militares.

La medida, dijeron los exoficiales, desordenó la cadena de mando.

Chávez también repensó la estrategia general.

Preocupado cada vez más de que la riqueza petrolera y las políticas izquierdistas de Venezuela lo convertirían en blanco de una invasión, particularmente en Estados Unidos, Chávez presionó para que los militares se integraran más con el gobierno y la sociedad.

“Estamos transformando las fuerzas armadas para una guerra de resistencia, para la guerra popular antiimperialista, para la defensa integral de la nación”, dijo en una ceremonia de la Guardia Nacional de 2004.

Pronto los jefes militares tuvieron que jurar lealtad a Chávez y a su proyecto bolivariano, no solo a la nación.

A pesar de la resistencia de algunos comandantes, el eslogan del partido gobernante, “Patria, socialismo o muerte”, comenzó a hacer eco en los cuarteles y en los patios de desfiles.

A partir de 2005, otro factor ayudó a Chávez a reforzar su control sobre el poder.

Los precios del petróleo, años antes de que el fracking impulsara el suministro mundial, se dispararon junto con la noción de que las reservas del planeta estaban disminuyendo. Durante la mayor parte del resto de su tiempo en el poder, las inesperadas ganancias le permitirían a Chávez acelerar el gasto y asegurar el apoyo popular.

Nicolás Maduro y Raúl Castro en el Puerto de Mariel. Foto Archivo.
Nicolás Maduro y Raúl Castro en el Puerto de Mariel. Foto Archivo.

Ese dinero también lo ayudó a fortalecer las relaciones con países de ideas afines, especialmente aquellos que buscaban contrarrestar el poder de Estados Unidos. Venezuela compró miles de millones de dólares en armas y equipo a Rusia y China. Obtuvo apoyo a través de médicos, maestros y otros asesores que llegaban de Cuba, el aliado más cercano de todos.

Los cubanos llegaron con conocimientos militares también.

Un “acuerdo de cooperación” forjado entre Chávez y Fidel Castro años antes ya se había convertido en una alianza en materia de seguridad, según dos oficiales en retiro.

Alrededor del año 2008, los oficiales venezolanos dicen que comenzaron a notar que los funcionarios cubanos trabajaban en varias áreas de las fuerzas armadas.

El general Antonio Rivero, que en los cinco años previos había manejado la oficina nacional de Protección Civil de Venezuela, dijo que regresó aquel año a las actividades militares y encontró a asesores cubanos que lideraban el entrenamiento de soldados y sugerían cambios operativos y administrativos.

Los cubanos, dijo a Reuters, aconsejaron a Chávez que reordenara las filas, una vez construidas alrededor de centros estratégicos, en un sistema más territorial, extendiendo la presencia militar en el país.

Rivero quedó sorprendido en una sesión de entrenamiento en ingeniería militar. Un coronel cubano que lideró la sesión dijo a los asistentes que la reunión y su contenido deberían considerarse un secreto de Estado.

“¿Qué está pasando aquí?”, se preguntó entonces Rivero. “¿Cómo es que una fuerza militar extranjera va a manejar un secreto de estado?”.

Rivero salió de Venezuela para Estados Unidos en 2014.

Funcionarios de Cuba no respondieron una solicitud de Reuters para comentar el caso.

La influencia de la isla pronto se haría evidente en las operaciones diarias.

En Cuba, los militares están involucrados en todo, desde obras públicas hasta telecomunicaciones y turismo. También en Venezuela, los funcionarios del partido gobernante comenzaron a ordenar a los oficiales que participaran en actividades que tenían poco que ver con la preparación militar. Los soldados se convirtieron cada vez más en mano de obra barata para gobernadores y alcaldes.

En 2010, un general en retiro que trabajaba en los Andes, una región occidental en la frontera con Colombia, estaba supervisando una compleja movilización de 5.000 soldados para un mes de entrenamiento de combate. El general habló a condición de que no fuera nombrado.

Otro general, de un comando cercano, lo llamó y le pidió que detuviera los ejercicios. El gobernador del estado, dijo el oficial al general, quería desviar las tropas para instalar bombillas ahorradoras de energía en los hogares.

Cuando el general se negó, el comandante del ejército para ese momento, Euclides Campos, emitió una orden formal para eliminar el entrenamiento. “Esto parecería asombroso para cualquier profesional militar, pero es exactamente cómo funcionan las fuerzas armadas de Venezuela”, dijo el general en retiro.

Reuters no pudo contactar a Campos para que realice comentarios.

El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a sus generales en una base militar en Caracas, 2 de mayo de 2019. (Reuters).
El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a sus generales en una base militar en Caracas, 2 de mayo de 2019. (Reuters).

Chávez, enfermo de cáncer, murió en 2013. Maduro, su vicepresidente y reemplazo elegido como candidato a presidente por el Partido Socialista, ganó la elección para sucederlo.

El nuevo presidente continuó nombrando nuevos oficiales y designó aún más jefes militares para dirigir distintas oficinas. Para el año 2017, militares activos y retirados habían ocupado hasta casi la mitad de los 32 cargos del gabinete de Maduro, según Control Ciudadano, una organización no gubernamental venezolana que estudia las fuerzas armadas.

En 2014, justo cuando el colapso de los precios del petróleo torpedeaba la economía de Venezuela, Maduro fragmentó aún más la estructura militar.

Siguiendo el consejo de los cubanos, dicen los oficiales retirados, Maduro creó nuevos centros de comando en todo el país. Nombró oficiales superiores al frente de nuevos comandos en cada uno de los 23 estados y la capital Caracas, así como ocho comandos regionales por encima de ellos. Sus discursos públicos ahora están cada vez más salpicados de términos como ZODI y REDI, siglas para los nuevos comandos.

Cerca de los comandos, abundan las charreteras.

“Tu anteriormente veías un general, era como ver a un obispo, un arzobispo, era una figura, tú lo veías como un héroe”, recuerda Morffe, el mayor retirado. “Hace poco vi uno en un aeropuerto. Andaba super desastroso. Ni siquiera los guardias nacionales en el aeropuerto lo saludaban”.

Los oficiales supervisan ahora algunas áreas que alguna vez fueron parte de comandos más grandes, en zonas tan remotas que apenas si tienen personas. La mayor extensión de tierra del Comando Marítimo e Insular Occidental, supervisada por un vicealmirante, es un archipiélago rocoso con poca vegetación y sin residentes permanentes.

El oficial, vicealmirante Rodolfo Sánchez, no respondió a las llamadas de Reuters a su oficina.

El desequilibrio llevó a que los militares comenzaran a asumir funciones que no les correspondían, dicen los oficiales retirados.

En el comando de los Andes, que abarca a tres estados, seis generales una vez supervisaron aproximadamente a 13.000 soldados, según oficiales familiarizados con la región. Hoy en día, al menos 20 generales administran las filas que se han reducido en aquella zona a tan solo 3.000 soldados, agregaron los oficiales.

En agosto pasado, tres de los generales, incluido el comandante regional, se reunieron con funcionarios municipales en el estado Táchira, un foco de protestas contra Maduro en los últimos años. Días antes, el gobierno había dicho que los explosivos utilizados en dos drones que explotaron durante un desfile militar en Caracas habían sido contrabandeados a través de Táchira desde Colombia.

“Todos juntos vamos a resolver este problema”, dijo el mayor general Manuel Bernal a los oficiales reunidos y a un grupo de espectadores, incluido un reportero de Reuters.

Pero Bernal no estaba hablando de los drones. O de la seguridad nacional, que alguna vez fue un problema importante en esa región andina, donde la guerra de guerrillas de Colombia representó una amenaza. En cambio, los generales se habían reunido para hablar sobre el desbordamiento de basura en un vertedero cercano.

Desplegaron soldados para limpiar la basura y extinguir un incendio.

Un funcionario de comunicaciones del comando de los Andes no respondió a una solicitud de Reuters para hablar con Bernal sobre el episodio.

Los jefes militares muestran pocas señales de alejarse de tales directrices. En las semanas posteriores al fallido llamado de Guaidó al alzamiento, los oficiales superiores han reiterado su compromiso con Maduro.

“Vamos a permanecer nosotros siempre cumpliendo nuestras tareas constitucionales, cumpliendo las tareas bajo su mando”, dijo el ministro de Defensa Padrino a Maduro junto a las tropas reunidas en Caracas a principios de mayo.

“¡Leales siempre!”, gritó Padrino.

Las tropas respondieron al unísono: “¡Traidores nunca!”.

Vea todas las noticias de hoy

El infierno se desata en Culiacán en operación de captura del hijo de "El Chapo"

Un autobús en llamas bloquea una calle en Culiacán, Sinaloa, en medio del enfrentamiento entre narcos y federales.

CULIACÁN, México - El presidente mexicano defendió la decisión de las fuerzas de seguridad de haber retroceder en un intento de capturar a uno de los hijos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, luego de que pistoleros del cartel desataran tiroteos con armas de grueso calibre e incendiaran autos en la capital del estado norteño de Sinaloa.

“No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”, dijo el viernes en rueda de prensa Andrés Manuel López Obrador, quien ha comenzado a ser criticado por lo que algunos consideran que lo ocurrido demostró, por lo menos, una falta de planeación.

Por horas, Culiacán, capital del estado mexicano de Sinaloa, fue escenario de intensos tiroteos y bloqueos viales tras la localización de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de “El Chapo”, quien está preso en Estados Unidos cumpliendo una condena a cadena perpetua.

Las autoridades no han aclarado cómo sucedieron las cosas. Por el contrario, ha habido versiones encontradas. El jueves Alfonso Durazo, secretario federal de Seguridad, dijo que 30 elementos de la Guardia Nacional y del ejército fueron agredidos desde una vivienda cuando realizaban un patrullaje, que los militares repelieron la agresión y tomaron control del domicilio y que fue entonces cuando localizaron en su interior a cuatro personas, una de ellas Ovidio Guzmán.

Enfrentamiento entre narcos y los federales en fallida operación de captura de Ovidio Guzmán.
Enfrentamiento entre narcos y los federales en fallida operación de captura de Ovidio Guzmán.

Luego dijo que grupos de delincuencia organizada rodearon el lugar “con una fuerza mayor” que la de los militares y sembraron el pánico en diversos puntos de la ciudad, por lo que el gobierno federal optó por detener el operativo. Sin embargo, no dejó claro si lo arrestaron y luego fue liberado por la intensidad de los enfrentamientos o si simplemente huyó. El viernes, el presidente dijo que sí se trató de un operativo para ejecutar una orden de aprehensión.

“El propio gobierno generó esa disyuntiva. Por lanzar un operativo mal planeado y peor ejecutado, se volvieron vulnerables al chantaje. No hay nada admirable en la decisión tomada”, tuiteó el viernes el reconocido analista mexicano, Alejandro Hope, tras la conferencia matutina del presidente.

Los incidentes del jueves causaron 21 heridos por arma de fuego y un número indeterminado de fallecidos, entre los que no habría militares o efectivos de la Guardia Nacional, explicó el secretario estatal de Seguridad Pública, Cristóbal Castañeda, en un balance preliminar casi a medianoche. Además, 27 presos se fugaron del penal, agregó.

José Luis González Meza, uno de los abogados de la familia de “El Chapo”, declaró a The Associated Press el jueves que familiares de Guzmán le indicaron que “Ovidio está vivo y está libre”, aunque dijo no tener información más detallada de lo sucedido durante la tarde.

Guzmán López no es uno de los hijos más conocidos de “El Chapo”, el líder del cártel de Sinaloa que en julio fue condenado en Estados Unidos a cadena perpetua por narcotráfico, pero las autoridades estadounidenses lo buscan por cargos de distribución de cocaína, metanfetaminas y marihuana de México a ese país desde 2008 a 2018 junto a su hermano Joaquín Guzmán López.

Las balaceras en diversos puntos de Culiacán comenzaron tras las acciones de las fuerzas federales. En las redes sociales se difundieron vídeos en los que se veían camionetas con civiles armados y ametralladoras de gran calibre, vehículos quemados en algunas vías y en casetas de peaje en las afueras, una práctica que los grupos del crimen organizado suelen utilizar para impedir la movilidad de las autoridades.

En poco tiempo, la ciudad se paralizó: era imposible circular por las calles del centro y en un amplio perímetro alrededor de la Fiscalía General. Los disparos se escuchaban en los cuatro puntos cardinales mientras la policía cerraba las vías donde se reportaban tiroteos. Varias compañías aéreas, como Volaris y Viva Aerobus, cancelaron muchos de sus vuelos.

“Nada funciona”, dijo a la AP por teléfono Ricardo González, un trabajador del Congreso estatal que se encerró en su casa después de recoger a su hijo de 15 años en la escuela. “Hay psicosis, nadie sabe qué está pasando, pero todos tenemos miedo y ya nos han dicho que mañana no nos presentemos en el trabajo”.

El gobernador, Quirino Ordaz, confirmó en declaraciones a Milenio Televisión que se suspendieron las clases pero dijo que los negocios sí funcionarían.

González, sin embargo, lo dudaba.

“No hay transporte público, no hay taxis, la gente de fuera de la ciudad se ha quedado aquí bloqueada y mañana todo será igual”, agregó tras asegurar que no recordaba una situación similar desde hace casi una década, cuando el Cártel de Sinaloa vivió una guerra interna.

Con la tercera y última detención de “El Chapo” en 2016 se desató una lucha por el control del grupo que fue desactivada con el encarcelamiento de Dámaso López Núñez y su hijo, Dámaso López Serrano. El primero fue capturado por México y el segundo se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses.

Los expertos coinciden en que las riendas del cártel, que sigue operando a pesar del encarcelamiento de su líder, están en manos de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador de la organización criminal hace tres décadas, y de dos de los hijos de El Chapo, Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán. A este último, Estados Unidos lo acusa de tráfico de drogas en Chicago y fue secuestrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación en 2016 en lo que los expertos consideraron un intento de esta organización por entrar en Sinaloa.

El gabinete de seguridad federal tenía previsto reunirse en Culiacán el viernes por la mañana para informar de sus acciones.

A pesar de informe Bachelet, chavismo asciende al Consejo de Derechos Humanos de ONU

El canciller del régimen de Maduro, Jorge Arreaza, en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza en septiembre de 2019. FABRICE COFFRINI / AFP

El régimen de Nicolás Maduro logró la mañana del jueves su propósito de ocupar un escaño en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, a pesar del informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la Organización, Michelle Bachelet, y de la candidatura y el cabildeo de última hora de Costa Rica para tratar de impedirlo.

La votación tuvo lugar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Era el momento para sustituir o reelegir la tercera parte de los miembros del Consejo, entre ellos dos de los ocho escaños correspondientes a América Latina.

El régimen de Maduro consiguió 105 votos de los 193 sufragios, precedido por Brasil con 153, que mantuvo su escaño, y seguido de Costa Rica con 96. La mayoría necesaria para ganar el puesto era de 96 votos.

Un informe de la Alta Comisionada denunció en julio que la mayoría de las siete mil ejecuciones extrajudiciales cometidas en Venezuela entre el 2018 y el primer semestre de 2019 fueron a manos de las fuerzas de seguridad del chavismo.

“Sí, leyeron bien: Venezuela acaba de ser elegida al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, junto con otros bastiones de la democracia y los derechos humanos como Sudan, Libia, Indonesia y Mauritania”, escribió en Twitter el abogado defensor de derechos humanos y analista internacional Arsen Ostrovsky.

“¿Es que los miembros de Naciones Unidas no tienen vergüenza?”, pregunta Ostrovsky. “Qué bochorno tan grande y que bajo ha caído el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, posiblemente una desgracia de la que no podrá recuperarse”.

La organización Human Rights Watch denunció el significado de que el régimen de Maduro ocupe un puesto en esta entidad: "Un voto por Venezuela es un voto por la tortura, el asesinato y la impunidad que se han convertido en marcas registradas del gobierno del presidente Maduro".

Para Estados Unidos es "indignante" el resultado de esta elección:

"Es indignante que el régimen ilegítimo de Maduro busque un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Este régimen debe ser condenado por el Consejo, no elegido para él", denunció una declaración del Departamento de Estado

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra, tiene 47 miembros. Hay tres regiones representadas por 13 escaños cada una: Europa (siete Europa Occidental y seis Europa Oriental), África y Asia/Pacífico. Los ocho restantes corresponden a América Latina y el Caribe. De la elección de los miembros se encarga la Asamblea General.

El lunes de la semana pasada, Costa Rica había presentado su candidatura a una de las dos plazas latinoamericanas renovables en el Consejo para que el régimen de Maduro no la ganara automáticamente por falta de otros aspirantes. Hasta entonces solo dos países se habían postulado: Brasil, en busca de la reelección, y Venezuela.

Partidarios de la oposición al chavismo protestan el 26 de septiembre frente a la sede de la ONU en Nueva York (Foto: Johannes EISELE/AFP).
Partidarios de la oposición al chavismo protestan el 26 de septiembre frente a la sede de la ONU en Nueva York (Foto: Johannes EISELE/AFP).

El gobierno de Costa Rica inició una intensa campaña de cabildeo en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. El actual canciller de ese gobierno, Manuel Ventura, fue juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, que se opuso tenazmente a la candidatura del gobierno chavista.

Aunque trabaja estrechamente con ella, el Consejo no está integrado a la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, con sede en Ginebra.

En el grupo de África, las votaciones resultaron en: Namibia 175, Sudán 175, Mauritania 172, Libia 168 y Benín solo uno.

El B, de Asia/Pacífico, concluyó así: Indonesia 174, Japón 165, Corea del Sur 165, Islas Marshall 123, e Irak 121. Y en el grupo C, de Europa Oriental: Armenia 144, Polonia 124 y Moldova 103.

Creciente éxodo venezolano aviva temor a auge de xenofobia

Un cartel de migrantes venezolanos en Perú. AP Photo/Martin Mejia

Freddy Brito acababa de cantar en un autobús en la capital de Perú y estaba cruzando la calle con su pierna buena cuando el conductor de un taxi azul aceleró y se desvió hacia él.

"¡Veneco!", gritó el hombre utilizando una palabra despectiva hacia los venezolanos. "¡Váyanse de aquí!".

Brito pudo esquivar por poco el auto, que rozó su cuerpo y tiró al suelo su preciado reproductor de casetes azul con las canciones que en otra vida estuvieron a punto de hacerlo famoso en Venezuela.

"Si los ángeles no me cuidan, me hubiese atropellado", dijo.

Mientras el éxodo masivo de Venezuela sigue su curso, la cálida bienvenida inicial que recibieron muchos migrantes ha comenzado a enfriarse.

En las últimas semanas, varios videos publicados en redes sociales en Perú mostraron a migrantes agredidos, amenazados o acosados, generando preocupación por el aumento de los ataques xenófobos contra los recién llegados.

Exiliados venezolanos en Perú, Freddy Brito y su esposa Ruth Guillén, en una iglesia en Lima. AP Photo/Martin Mejia.
Exiliados venezolanos en Perú, Freddy Brito y su esposa Ruth Guillén, en una iglesia en Lima. AP Photo/Martin Mejia.

Los datos de Naciones Unidas apuntan a un aumento en el número de migrantes y refugiados venezolanos que reportan haber sufrido discriminación en Sudamérica, la región en la que se ha asentado la mayoría. Aunque es difícil de cuantificar, Perú se ha convertido en un punto especialmente conflictivo. Una línea telefónica recién establecida documentó 500 incidentes en un periodo de solo dos semanas.

"Ha ido creciendo en los últimos meses", manifestó Federico Agusti, representante de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, en el país. "La causa, en principio, podría estar vinculada tanto al temor hacia el otro como a ciertos prejuicios o estigmas que se han ido dando (...) y eso genera discriminación y rechazo”.

Los incidentes van desde desalojos de viviendas y robo de salarios a amenazas violentas y agresiones.

En un video, una joven venezolana es azotada en una calle oscura por varios asaltantes, que le dejaron marcas moradas en sus muslos. En otro, hombres vestidos con uniformes militares anuncian a través de un altavoz que no dejarán que "otro venezolano miserable" entre a Perú. En un tercero, un joven suplica a la docena de policías que lo rodean que no se lleven la pequeña caja de bombones que está tratando de vender para ganarse la vida.

"¿Con que voy a comer yo?", dice al borde de las lágrimas.

Estos y otros incidentes causaron impresión en toda la región. Trabajadores de derechos humanos advierten de la existencia de una serie de condiciones asociadas habitualmente con el auge de la xenofobia. Varias naciones que acogen a un importante número de migrantes venezolanos están experimentando inestabilidad política y una desaceleración económica al tiempo que anuncian nuevas políticas para restringir su entrada.

Cuando el presidente de Perú, Martin Vizcarra, disolvió el Congreso recientemente, una enojada legisladora de la oposición tomó el micrófono para arremeter contra los venezolanos. "¡Malos o buenos, tienen que salir del Perú!", gritó Esther Saavedra.

"No es sorprendente que el aumento de la llegada de personas a países con economías que no están preparadas para absorber esa fuerza laboral derive en esta situación”, apuntó Tamara Taraciuk Broner, subdirectora interina de Human Rights Watch para las Américas. "Es una de las mayores preocupaciones que tenemos”.

Brito y su esposa huyeron de Venezuela hace un año porque alimentar a sus seis hijos era cada vez más difícil. El hombre, que en su día formó parte de una popular banda de merengue, señaló que la devastadora crisis económica de su país hizo le imposible avanzar en su carrera musical. La familia también estaba preocupada por su seguridad en una nación donde los robos y los secuestros son frecuentes.

Tras perder una pierna luego de recibir un disparo en una fiesta cuando tenía 20 años, Brito contó que unos ladrones llegaron a intentar sacarle la prótesis cuando estaba sentado en un banco cerca de su casa.

"¿Qué tal esa pierna? Que eso vale unas lucas", recuerda que comentaban mientras intentaban sacársela sin éxito tras pedirle el reloj y el anillo de bodas.

La prótesis se ajusta a su rodilla derecha y necesita un revestimiento que debería cambiarse cada seis meses, pero que ahora tiene tres años. Se le clava en su piel y le causa tanto dolor que prefiere no usarla y recorrer Lima saltando sobre un pie.

"Siento que estoy en el aire con este pie caminando", comentó riendo.

Ruth Guillén, su esposa, encontró trabajo en una peluquería cuando llegaron. Según cuenta, algunos clientes se negaban a dejar que les tocase el pelo porque es venezolana. Su familia fue expulsada de dos departamentos solo por su nacionalidad, explicó. Ahora viven en un albergue de una iglesia.

"Tu vienes con sueños. Y resulta que cuando llegas, te encuentras con otro panorama”, añadió.

Unos 4,5 millones de venezolanos se habrían marchado del país por la crisis económica y humanitaria de los últimos años, de acuerdo con las estimaciones de la ONU. Alrededor de la mitad residen ahora en otros dos países: Colombia y Perú.

Las entrevistas de ACNUR con migrantes venezolanos en toda Latinoamérica muestran que el 46,9% se han sentidos discriminados, frente al 36,9% de inicio de año. En Colombia, el 51,7% reportaron discriminación, mientras que en Perú, alrededor del 65% dijeron que se habían sentido rechazados por su nacionalidad.

Aunque el tamaño de las muestras es relativamente pequeñas, las cifras ofrecen un vistazo a un fenómeno complejo.

La retórica antinmigración ha ganado peso en todo el mundo. La llegada de extranjeros avivó las tensiones en Europa y en varias naciones, incluyendo Estados Unidos, llegaron al poder políticos que describen a los refugiados como delincuentes.

"Lo que vemos de forma más generalizada son políticas gubernamentales cada vez más restrictivas y a grupos cada vez más envalentonados que de otra forma habrían estado menos dispuestos a llevar a cabo actos de esta naturaleza”, explicó Sarah Deardorff Miller, investigadora de Refugees International.

El gobierno de Perú está trabajando con el embajador nombrado por la oposición venezolana para documentar e investigar los casos, pero funcionarios de alto nivel rechazaron la idea de que restringir su entrada al país conduzca a un comportamiento xenófobo.

"No hay una sola evidencia que pueda poner en manifiesto (que el) gobierno haya estado impulsando alguna actitud o acción de xenofobia”, señaló recientemente el primer ministro del país, Vicente Zeballos.

Carlos Scull, el enviado venezolano, apunta que es urgente que las autoridades regularicen el estatus de las decenas de miles de migrantes de su país que no tienen permiso de trabajo como un primer paso que podría ayudar a mejorar la relación con los peruanos.

"No creemos que el Perú sea un país xenófobo, pero obviamente si hay pequeños focos de discriminación", dijo.

Agusti, el representante de la ONU, apuntó que hay gente trabajando para combatir una cobertura mediática engañosa que creó la percepción generalizada de que los venezolanos son responsables del aumento de la delincuencia. Las estadísticas de la agencia penitenciaria peruana indican que apenas cinco de cada 10.000 venezolanos que viven en el país fueron encarcelados y acusados de un delito, agregó.

"La gran, gran, gran mayoría no están vinculados al delito", dijo.

Brito, por su parte, intenta que no le afecten los comentarios despectivos que escucha a veces.

En el día que estuvo a punto de ser atropellado, regresó caminando a casa, se limpió y volvió a salir a cantar. Era el cumpleaños de su hijo pequeño y estaba intentando lograr el dinero suficiente para comprarle una bicicleta.

Poco después, escribió una canción de homenaje a Perú.

"Pienso que Perú es un paraíso", comienza la canción. "si vuelvo a nacer otra vez, aquí aterrizo".

La OEA aprueba documento sobre la Democracia en Ecuador; Luis Almagro deplora "brisas bolivarianas" en la región

El Secretario General de la OEA, Luis Almagro.

El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en una sesión extraordinaria efectuada el 15 de octubre, aprobó la “Declaración sobre la Defensa de la Democracia y la Paz Social en la República del Ecuador”.

La OEA informó en un comunicado de prensa que en dicha sesión se recibió una presentación realizada por el Ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana del Ecuador, José Valencia, quien dio una relación detallada de los sucesos que han mantenido en vilo a la ciudadanía ecuatoriana durante los últimos días.

Aprobada por aclamación, tras la presentación hecha por el ministro Valencia, esta Declaración saluda “el acuerdo alcanzado en 13 de octubre de 2019 por el Gobierno del Ecuador y organizaciones indígenas, con los buenos oficios de la Oficina de las Naciones Unidas en Quito y la Conferencia Episcopal, que ha restaurado la paz y la tranquilidad ciudadana en el país”.

De igual modo, hace patente su respaldo “al régimen democrático en el Ecuador, a su Gobierno legítimamente constituido y a su presidente, Lenín Moreno Garcés”.

El documento deja en claro la no aceptación por parte de los países miembros de “cualquier acción encaminada a desestabilizar al gobierno legítimamente establecido y el Estado de derecho, así como las interferencias de toda clase que alteren la democracia y la convivencia pacífica en el Ecuador”.

En ese sentido, Almagro criticó las declaraciones del régimen venezolano sobre las "brisas bolivarianas" en la región. El titular de la OEA subrayó que es inadmisible la injerencia del régimen de Nicolás Maduro en las naciones de América Latina, y dijo que el modelo venezolano está exportando mecanismos de represión, de narcotráfico y de otros crímenes.

La declaración de la OEA también condena “todos los actos vandálicos” que fueron realizados durante los motines que tuvieron lugar en los pasados días.

"La República del Ecuador ha vivido jornadas de máxima tensión social en las pasadas semanas, con manifestaciones violentas por parte de grupos de encapuchados que dieron por incendiar negocios y amenazaron, incluso, asaltar el Palacio presidencial", precisó el texto de la OEA.

Colombia insiste en pedir a Cuba extradición de líderes de guerrilla del ELN

Pablo Beltrán (derecha) y Aureliano Carbonell durant euna rueda de prensa en La Habana en agosto de 2018.

Colombia insistió el martes a Cuba para que extradite a tres comandantes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que permanecen en la isla,y dijo que La Habana debe decidir entre mantener una relación con un grupo considerado terrorista o con un Estado legítimo.

El alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, dijo que Colombia reiteró su solicitud al gobierno cubano para que extradite a Pablo Beltrán, Aureliano Carbonell y Alirio Sepúlveda, después de que jueces emitieron órdenes de captura por delitos cometidos en el país sudamericano.

"La solicitud de extradición que hoy se hace por orden de un juez de la república y la insistencia del gobierno colombiano a través de la cancillería tiene aún más importancia, porque Cuba no puede desconocer una decisión de un juez colombiano", explicó Ceballos en una conferencia de prensa.

El alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, en una imagen de archivo.
El alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, en una imagen de archivo.

Cuba fue durante meses sede de las conversaciones de paz entre el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y la guerrilla del ELN, para acabar por completo un viejo conflicto que ha dejado más de 260.000 muertos por lo que varios negociadores del grupo rebelde están en el país caribeño, pese a que el gobierno del mandatario Iván Duque suspendió el diálogo.

La posibilidad de restablecer la negociación quedó prácticamente sepultada en enero después de que el ELN lanzó un carro cargado con explosivos contra una academia policial en Bogotá, un ataque que dejó 22 cadetes muertos.

Ceballos también recordó que líderes de la guerrilla de las FARC, que se habían desmovilizado, anunciaron a finales de agosto su regreso a la lucha armada en Colombia por considerar que no se honró un acuerdo de paz y dijeron que se unirían con el ELN.

"Esa alianza no ha sido desmentida, no ha sido negada, por el comando central del ELN. Por tanto, proteger a aquellos que hacen parte de esa alianza, ahora en la isla, es un desafío a la paz", aseguró el comisionado para la paz.

No hubo ninguna reacción inmediata del Gobierno de Cuba ni del ELN, fundado por sacerdotes católicos radicales y actualmente conformado por unos 2.000 combatientes que mantienen una confrontación de más de medio siglo con las fuerzas del Estado.

El ELN es considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

Cargar más

XS
SM
MD
LG