Enlaces de accesibilidad

América Latina

Reporte especial detalla la penetración cubana del estamento militar en Venezuela

El general ruso Alexandre Dragovaloskiy, el gobernador de Apure, Ramon Carrizales, Ministro de Defensa de Venezuela Vladimir Padrino Lopez y el general cubano Joaquín Quintaas analizan la maqueta de "Escudo Soberano 2015". REUTERS/Marco Bello

CARACAS, (Reuters) - Uno de los principales misterios en el colapso en cámara lenta de Venezuela es: ¿Por qué los militares continúan apoyando a Nicolás Maduro, el presidente que ha llevado al antes próspero país sudamericano a la pobreza y el caos?

La respuesta, según personas familiarizadas con la estructura militar de Venezuela, comienza con el fallecido predecesor de Maduro, Hugo Chávez, el carismático caudillo en la nación de unos 30 millones de personas.

En una serie de acciones que arrancaron en 1999, el teniente coronel retirado y alguna vez líder golpista comenzó a dominar al ejército inflándolo, comprándolo, politizándolo, intimidando a los altos rangos, a las filas, y fragmentando el comando en general, explicaron las fuentes consultadas.

Una vez que asumió el cargo en 2013, Maduro entregó a las fuerzas armadas segmentos cruciales de la cada vez más devastada economía del país. Oficiales favorecidos tomaron el control de la distribución de alimentos, divisas y materias primas clave. Un general y militares de la Guardia Nacional administran ahora la importante empresa petrolera nacional, Petróleos de Venezuela S.A. o PDVSA.

Chávez y Maduro también introdujeron a agentes de inteligencia, con la ayuda de los servicios de seguridad de Cuba, dentro de los cuarteles, dicen oficiales en retiro, inculcando paranoia y desactivando a la mayoría de los disidentes antes de que incluso se manifestaran. Agentes de inteligencia han arrestado y encarcelado a docenas de uniformados vistos como problemáticos, entre ellos varios oficiales de alto perfil, incluso por infracciones menores.

El resultado fue, dicen los oficiales militares retirados, una cadena de mando parcial y confusa. Los altos oficiales, agradecidos por los beneficios y temerosos de represalias, a menudo están más preocupados por complacer a los jefes del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que por la defensa nacional. En lugar de estar en simulacros y juegos de guerra, algunos generales se encuentran atendiendo órdenes para sembrar vegetales o recoger basura en las calles.

Muchos soldados con bajos ingresos y desesperados como la mayoría de la clase trabajadora de Venezuela, han desertado del ejército en los últimos años, uniéndose a por lo menos cuatro millones de migrantes que buscan una vida mejor en otro lugar. Pero pocos oficiales de alto rango han escuchado el llamado opositor a la rebelión, dejando a las fuerzas armadas con un exceso de altos mandos, difíciles de manejar y aún del lado de Maduro.

“Se perdió la unidad de mando”, dijo Cliver Alcalá, un general en retiro desde 2013 y que ahora apoya a la oposición desde Colombia. “No se distingue quién manda en lo operativo, administrativo y lo político”, agregó.

Algunos comandantes, como el ministro de Defensa Vladimir Padrino son casi una cara del gobierno, tanto como el mismo Maduro. Padrino está sancionado por Estados Unidos por colaborar en que Maduro “se sostenga al ejército y al gobierno mientras el pueblo venezolano sufre”, según el Departamento del Tesoro.

Reuters no consiguió que Padrino ni otros oficiales superiores respondieran a las solicitudes de comentarios para este artículo. El Ministerio de Defensa de Venezuela tampoco respondió a correos electrónicos ni llamadas. El Ministerio de Información, responsable de las comunicaciones del gobierno, incluidas las del presidente, tampoco respondió a Reuters.

Padrino no está solo, si se considera el gran número de oficiales con rango en Venezuela. Los aproximadamente 150.000 militares del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional del país son una fracción de los más de un millón que forman las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Pero Venezuela, con hasta 2.000 almirantes y generales, ahora cuenta con el doble de altos mandos que el ejército estadounidense, más de 10 veces la cantidad de oficiales existentes cuando Chávez llegó a la presidencia. Esa estimación es de acuerdo con los cálculos de los exoficiales venezolanos y militares de Estados Unidos.

Soldados cubanos observan el barco de la armada venezolana "Simón Bolívar" el 5 de julio de 2010.
Soldados cubanos observan el barco de la armada venezolana "Simón Bolívar" el 5 de julio de 2010.

El resultado, dicen los opositores al gobierno, es un lío burocrático y operacional, incluso en lo más alto.

Padrino, por ejemplo, es general y ministro de Defensa. Pero no puede movilizar oficialmente tropas sin el consentimiento de Remigio Ceballos, un almirante que también reporta directamente a Maduro y encabeza el Comando Estratégico Operacional, una instancia creada por Chávez para supervisar los despliegues militares.

“Tienes un general en jefe y un almirante en jefe”, dijo Hebert García Plaza, un general retirado que sirvió bajo Maduro, pero ahora apoya a la oposición desde Washington. “¿A cuál vas a obedecer?”.

Las fuerzas armadas aún podrían abandonar a Maduro, particularmente si la indignación popular se desborda y hace que el apoyo militar al presidente sea insostenible. Sin embargo, los llamados del líder opositor, Juan Guaidó, quien a fines de abril intentó sin éxito alzar a las tropas contra Maduro, aún no han sido atendidos.

En mayo, Guaidó dijo a periodistas que sus esfuerzos por convencer a la tropa se veían frustrados por la fragmentada estructura militar y la intimidación del ejército dentro de sus filas. “¿Qué dificulta el quiebre? El poder conversar abiertamente, directamente con cada uno de los sectores y tiene que ver con la persecución a lo interno del PSUV, a lo interno de las fuerzas armadas”.

Para comprender mejor las presiones y políticas que mantienen a las tropas del lado de Maduro, Reuters entrevistó a docenas de oficiales activos y retirados, soldados, académicos militares y personas familiarizadas con la seguridad venezolana. En su evaluación, el ejército se ha convertido en una burocracia torpe con pocos líderes capaces de diseñar el tipo de revuelta masiva que anhelan los oponentes de Maduro.

La “Revolución Bolivariana” de Venezuela, como Chávez apodó su reconfiguración del país, tiene sus raíces en una rebelión militar. Seis años antes de ser elegido presidente en diciembre de 1998, Chávez encabezó un fallido golpe de estado contra Carlos Andrés Pérez, un presidente profundamente impopular a quien el Congreso finalmente obligó a abandonar el cargo.

Una vez en el poder, Chávez inmediatamente tomó medidas para alistar a los militares en su visión de una economía paternalista y dirigida por el Estado en la que la abundante riqueza petrolera atendería a los estratos de la población descuidados durante mucho tiempo.

Con una nueva Constitución en diciembre de 1999, Chávez despojó a la Asamblea Nacional de sus facultades de supervisar la promoción de oficiales superiores. Eso le dio al presidente la máxima autoridad para asignar rangos y empoderar a oficiales aliados.

Debido a que muchos gobiernos estatales y locales en ese momento todavía estaban controlados por rivales, Chávez veía al ejército como una herramienta que podía mostrar a su administración trabajando arduamente en las regiones. Un nuevo programa, el “Plan Bolívar 2000”, ordenó a las tropas rellenar baches, limpiar carreteras, restaurar escuelas y realizar otras obras públicas.

El esfuerzo, con un presupuesto equivalente a 114 millones de dólares, puso considerables sumas de dinero a la discreción de comandantes, dando a los oficiales un nuevo tipo de influencia. “El Plan Bolívar 2000 le enseñó a muchos militares que el poder verdadero no era comandar tropa sino manejar plata. Ya tan pronto tenían ese poder en las manos, no la quisieron soltar nunca”, dijo un general retirado.

El general, que sirvió bajo Chávez y Maduro, habló bajo condición de anonimato.

Pronto, algunos de los fondos comenzaron a desaparecer.

Miguel Morffe, un mayor retirado, en ese entonces era capitán en la remota región noroeste de La Guajira. Recuerda haber recibido una solicitud de los superiores para proporcionar materiales para una escuela no especificada. Cuando Morffe le dijo a un teniente coronel que no entendía a dónde irían los suministros, el superior le dijo: “Necesito esos materiales para otra cosa”.

“La escuela no existía”, concluyó Morffe.

Oficiales no respondieron a preguntas sobre este incidente en específico.

Para el año 2001, una serie de acusaciones de corrupción plagaba el programa Plan Bolívar.

Chávez despidió al general Víctor Cruz, el comandante del ejército a cargo del programa. Cruz negó cualquier irregularidad y no fue acusado en aquel momento. Las autoridades de Venezuela lo detuvieron el año pasado, cuando reportes de prensa lo vincularon con manejos de fondos de cuentas en el exterior. Un tribunal en Caracas ordenó en mayo que Cruz fuera a juicio por enriquecimiento ilícito.

Reuters no pudo contactar a Cruz o a su abogado para comentar el caso.

En 2002, Chávez dijo que terminaría el Plan Bolívar 2000.

Las elecciones regionales, le dijo Chávez a la socióloga y activista política chilena Marta Harnecker en una entrevista, habían puesto a más de sus aliados en alcaldías y oficinas estatales, donde podían trabajar al unísono con el gobierno nacional. Los militares, dijo, volverían a sus asuntos normales.

En abril de ese año, sin embargo, un pequeño grupo de altos oficiales convenció a Chávez de rehacer a las fuerzas armadas. Alentados por líderes conservadores y élites adineradas que no estaban contentos con su agenda izquierdista, oficiales dieron un golpe de Estado y detuvieron brevemente a Chávez.

Pero el golpe falló. En dos días, Chávez estaba de vuelta en el poder.

Chávez purgó las filas superiores. Más importante aún, intervino en varias poderosas oficinas, incluido el Ministerio de Defensa.

En adelante, el ministerio administraría los presupuestos militares y la adquisición de armas, pero ya no controlaría a las tropas. Chávez creó el Comando Estratégico Operacional, la instancia que maneja los despliegues de militares.

La medida, dijeron los exoficiales, desordenó la cadena de mando.

Chávez también repensó la estrategia general.

Preocupado cada vez más de que la riqueza petrolera y las políticas izquierdistas de Venezuela lo convertirían en blanco de una invasión, particularmente en Estados Unidos, Chávez presionó para que los militares se integraran más con el gobierno y la sociedad.

“Estamos transformando las fuerzas armadas para una guerra de resistencia, para la guerra popular antiimperialista, para la defensa integral de la nación”, dijo en una ceremonia de la Guardia Nacional de 2004.

Pronto los jefes militares tuvieron que jurar lealtad a Chávez y a su proyecto bolivariano, no solo a la nación.

A pesar de la resistencia de algunos comandantes, el eslogan del partido gobernante, “Patria, socialismo o muerte”, comenzó a hacer eco en los cuarteles y en los patios de desfiles.

A partir de 2005, otro factor ayudó a Chávez a reforzar su control sobre el poder.

Los precios del petróleo, años antes de que el fracking impulsara el suministro mundial, se dispararon junto con la noción de que las reservas del planeta estaban disminuyendo. Durante la mayor parte del resto de su tiempo en el poder, las inesperadas ganancias le permitirían a Chávez acelerar el gasto y asegurar el apoyo popular.

Nicolás Maduro y Raúl Castro en el Puerto de Mariel. Foto Archivo.
Nicolás Maduro y Raúl Castro en el Puerto de Mariel. Foto Archivo.

Ese dinero también lo ayudó a fortalecer las relaciones con países de ideas afines, especialmente aquellos que buscaban contrarrestar el poder de Estados Unidos. Venezuela compró miles de millones de dólares en armas y equipo a Rusia y China. Obtuvo apoyo a través de médicos, maestros y otros asesores que llegaban de Cuba, el aliado más cercano de todos.

Los cubanos llegaron con conocimientos militares también.

Un “acuerdo de cooperación” forjado entre Chávez y Fidel Castro años antes ya se había convertido en una alianza en materia de seguridad, según dos oficiales en retiro.

Alrededor del año 2008, los oficiales venezolanos dicen que comenzaron a notar que los funcionarios cubanos trabajaban en varias áreas de las fuerzas armadas.

El general Antonio Rivero, que en los cinco años previos había manejado la oficina nacional de Protección Civil de Venezuela, dijo que regresó aquel año a las actividades militares y encontró a asesores cubanos que lideraban el entrenamiento de soldados y sugerían cambios operativos y administrativos.

Los cubanos, dijo a Reuters, aconsejaron a Chávez que reordenara las filas, una vez construidas alrededor de centros estratégicos, en un sistema más territorial, extendiendo la presencia militar en el país.

Rivero quedó sorprendido en una sesión de entrenamiento en ingeniería militar. Un coronel cubano que lideró la sesión dijo a los asistentes que la reunión y su contenido deberían considerarse un secreto de Estado.

“¿Qué está pasando aquí?”, se preguntó entonces Rivero. “¿Cómo es que una fuerza militar extranjera va a manejar un secreto de estado?”.

Rivero salió de Venezuela para Estados Unidos en 2014.

Funcionarios de Cuba no respondieron una solicitud de Reuters para comentar el caso.

La influencia de la isla pronto se haría evidente en las operaciones diarias.

En Cuba, los militares están involucrados en todo, desde obras públicas hasta telecomunicaciones y turismo. También en Venezuela, los funcionarios del partido gobernante comenzaron a ordenar a los oficiales que participaran en actividades que tenían poco que ver con la preparación militar. Los soldados se convirtieron cada vez más en mano de obra barata para gobernadores y alcaldes.

En 2010, un general en retiro que trabajaba en los Andes, una región occidental en la frontera con Colombia, estaba supervisando una compleja movilización de 5.000 soldados para un mes de entrenamiento de combate. El general habló a condición de que no fuera nombrado.

Otro general, de un comando cercano, lo llamó y le pidió que detuviera los ejercicios. El gobernador del estado, dijo el oficial al general, quería desviar las tropas para instalar bombillas ahorradoras de energía en los hogares.

Cuando el general se negó, el comandante del ejército para ese momento, Euclides Campos, emitió una orden formal para eliminar el entrenamiento. “Esto parecería asombroso para cualquier profesional militar, pero es exactamente cómo funcionan las fuerzas armadas de Venezuela”, dijo el general en retiro.

Reuters no pudo contactar a Campos para que realice comentarios.

El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a sus generales en una base militar en Caracas, 2 de mayo de 2019. (Reuters).
El mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a sus generales en una base militar en Caracas, 2 de mayo de 2019. (Reuters).

Chávez, enfermo de cáncer, murió en 2013. Maduro, su vicepresidente y reemplazo elegido como candidato a presidente por el Partido Socialista, ganó la elección para sucederlo.

El nuevo presidente continuó nombrando nuevos oficiales y designó aún más jefes militares para dirigir distintas oficinas. Para el año 2017, militares activos y retirados habían ocupado hasta casi la mitad de los 32 cargos del gabinete de Maduro, según Control Ciudadano, una organización no gubernamental venezolana que estudia las fuerzas armadas.

En 2014, justo cuando el colapso de los precios del petróleo torpedeaba la economía de Venezuela, Maduro fragmentó aún más la estructura militar.

Siguiendo el consejo de los cubanos, dicen los oficiales retirados, Maduro creó nuevos centros de comando en todo el país. Nombró oficiales superiores al frente de nuevos comandos en cada uno de los 23 estados y la capital Caracas, así como ocho comandos regionales por encima de ellos. Sus discursos públicos ahora están cada vez más salpicados de términos como ZODI y REDI, siglas para los nuevos comandos.

Cerca de los comandos, abundan las charreteras.

“Tu anteriormente veías un general, era como ver a un obispo, un arzobispo, era una figura, tú lo veías como un héroe”, recuerda Morffe, el mayor retirado. “Hace poco vi uno en un aeropuerto. Andaba super desastroso. Ni siquiera los guardias nacionales en el aeropuerto lo saludaban”.

Los oficiales supervisan ahora algunas áreas que alguna vez fueron parte de comandos más grandes, en zonas tan remotas que apenas si tienen personas. La mayor extensión de tierra del Comando Marítimo e Insular Occidental, supervisada por un vicealmirante, es un archipiélago rocoso con poca vegetación y sin residentes permanentes.

El oficial, vicealmirante Rodolfo Sánchez, no respondió a las llamadas de Reuters a su oficina.

El desequilibrio llevó a que los militares comenzaran a asumir funciones que no les correspondían, dicen los oficiales retirados.

En el comando de los Andes, que abarca a tres estados, seis generales una vez supervisaron aproximadamente a 13.000 soldados, según oficiales familiarizados con la región. Hoy en día, al menos 20 generales administran las filas que se han reducido en aquella zona a tan solo 3.000 soldados, agregaron los oficiales.

En agosto pasado, tres de los generales, incluido el comandante regional, se reunieron con funcionarios municipales en el estado Táchira, un foco de protestas contra Maduro en los últimos años. Días antes, el gobierno había dicho que los explosivos utilizados en dos drones que explotaron durante un desfile militar en Caracas habían sido contrabandeados a través de Táchira desde Colombia.

“Todos juntos vamos a resolver este problema”, dijo el mayor general Manuel Bernal a los oficiales reunidos y a un grupo de espectadores, incluido un reportero de Reuters.

Pero Bernal no estaba hablando de los drones. O de la seguridad nacional, que alguna vez fue un problema importante en esa región andina, donde la guerra de guerrillas de Colombia representó una amenaza. En cambio, los generales se habían reunido para hablar sobre el desbordamiento de basura en un vertedero cercano.

Desplegaron soldados para limpiar la basura y extinguir un incendio.

Un funcionario de comunicaciones del comando de los Andes no respondió a una solicitud de Reuters para hablar con Bernal sobre el episodio.

Los jefes militares muestran pocas señales de alejarse de tales directrices. En las semanas posteriores al fallido llamado de Guaidó al alzamiento, los oficiales superiores han reiterado su compromiso con Maduro.

“Vamos a permanecer nosotros siempre cumpliendo nuestras tareas constitucionales, cumpliendo las tareas bajo su mando”, dijo el ministro de Defensa Padrino a Maduro junto a las tropas reunidas en Caracas a principios de mayo.

“¡Leales siempre!”, gritó Padrino.

Las tropas respondieron al unísono: “¡Traidores nunca!”.

Vea todas las noticias de hoy

La ONG Provea: el Estado venezolano incumple las recomendaciones de Michele Bachelet

En esta foto de archivo tomada el 1 de abril de 2019, un miembro de las Fuerzas de Acción Especial de Venezuela (FAES) se encuentra en un puesto de control durante una operación de seguridad en el municipio de El Valle, en Caracas.

La ong Provea advirtió en un informe que el Estado venezolano no acata la mayor parte de las recomendaciones hechas por Michele Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos.

Provea presentó un seguimiento a las recomendaciones realizadas Bachelet en su Informe Escrito presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas durante el 41° periodo de sesiones en julio 2019.

"Dicho Informe marcó un hito en el análisis global de la situación de Venezuela ante la principal instancia de derechos humanos de la ONU. El informe incluyó 23 recomendaciones al Estado venezolano, 13 de ellas de cumplimiento inmediato".

Las apreciaciones de Provea son las siguientes:

  1. En el contexto de la emergencia humanitaria compleja hay un agravamiento de todos los Derechos económicos, sociales y culturales (DESC) mencionados en las recomendaciones, deterioro ocurrido antes de la pandemia COVID-19 y agravado durante el llamado “estado de alarma”
  2. No hay políticas públicas coherentes con el Estado de derecho y la opacidad deliberada y generalizada de las instituciones del Estado impide el control social e institucional del gasto. De esta manera también se dificulta establecer las responsabilidades penales y administrativas por actos de corrupción.
  3. Las políticas públicas no se ajustan a los estándares de derechos humanos, especialmente al principio de no discriminación, y además son instrumentalizadas con fines políticos.
  4. La impunidad de las violaciones a los derechos humanos es casi absoluta y es agravada por la falta de independencia del Poder Judicial, del Ministerio Público y de la Defensoría del Pueblo.
  5. La inexistente independencia de los poderes públicos, agrava la contraloría desde el Estado, propicia la corrupción y hace más vulnerables a las personas ante los abusos de poder, las extorsiones y las amenazas cometidas por agentes del Estado.
  6. Las instituciones del Estado son instrumentalizadas para perseguir a la oposición política y social y para asegurar la permanencia en el poder de las élites gobernantes por encima del bienestar de la población.
  7. La persecución de los defensores de derechos humanos, en su acepción amplia, y de los trabajadores de los medios de comunicación, busca acallar la contraloría social y evitar la divulgación de información diferente a la oficial.
  8. Continúa la consolidación de mecanismos institucionales y para-institucionales de control social, que pasan por mecanismos de identificación hasta estructuras paramilitares que actúan en colusión con cuerpos policiales, de investigación criminal y militares.
  9. Las víctimas de violaciones a los derechos humanos no son una prioridad para las autoridades del Estado, en especial para las instituciones encargadas de protegerlas.
  10. El gobierno de facto busca que la presencia de la ACNUDH en Venezuela se ajuste a la medida de sus intereses, restringiendo sus funciones e instrumentalizándola con fines propagandísticos.

¿Por qué se suicidan los cubanos, venezolanos y nicaragüenses?

El suicidio se conceptualiza como 'una agresión a sí mismo con la intención de quitarse la vida'. ¿Cuál es la razón? Existen factores individuales, comunitarios y sociales que interactúan entre sí. Hay condiciones sociales soportables para algunos e insoportables para otros por lo que el suicidio varía según los individuos y su capacidad de manejar las dificultades de la vida.

Según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en septiembre de 2019, anualmente, cerca de 800 mil personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo en el mundo. Para hacer la cifra mas comprensible, esto significa que cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo. 11.4 suicidios por cada 100 mil personas es la cifra promedio global.

El suicidio es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.

La OMS expresa que si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, represión, escasez alimentos y medicinas, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento.

Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos.

Se estima que alrededor de un 20% de todos los suicidios se cometen por autointoxicación con plaguicidas, y la mayoría de ellos tiene lugar en zonas rurales agrícolas de países de ingresos bajos y medianos. Otros métodos comunes de suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego.

La OMS también explica que en todo el mundo es insuficiente la disponibilidad y calidad de los datos sobre el suicidio y los intentos de suicidio. Solo 80 Estados Miembros disponen de datos de registro civil de buena calidad que se pueden utilizar directamente para estimar tasas de suicidio. La calidad insuficiente de los datos sobre mortalidad no es un problema exclusivo del suicidio, pero dada la sensibilidad de este fenómeno y la ilegalidad de las conductas suicidas en algunos países es probable que la subnotificación y la clasificación errónea de casos sea un problema más significativo en lo que respecta al suicidio que a otras causas de defunción.

La instancia internacional reconoce que el suicidio es una prioridad de salud pública. El primer informe mundial de la OMS sobre el suicidio, «Prevención del suicidio: un imperativo global», publicado en 2014, procura aumentar la sensibilización respecto de la importancia del suicidio y los intentos de suicidio para la salud pública, y otorgar a la prevención del suicidio alta prioridad en la agenda mundial de salud pública. También procura alentar y apoyar a los países para que desarrollen o fortalezcan estrategias integrales de prevención del suicidio en el marco de un enfoque multisectorial de la salud pública.

El suicidio en Cuba

Un trabajo de investigación publicado por la Universidad de la Habana en julio de 2012 titulado 'Diferenciación territorial del suicidio en Cuba' y enfocado en encontrar la distribución geográfica del suicidio, expresa que este fenómeno se encuentra entre las diez principales causas de muerte en Cuba y es un problema de salud importante.

Como consecuencia de las numerosas investigaciones realizadas sobre el suicidio en el país y el aumento de las tasas del mismo, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) creó en 1986 el Programa de Prevención de la Conducta Suicida. Así se mantuvieron las perspectivas del MINSAP por atenuar las tasas de suicidios en el país. Aunque en los años 1993 y 1994 se reportaron picos dramáticos en el comportamiento de este fenómeno.

El suicidio en Cuba se encuentra entre las diez primeras causas de muerte, y aunque durante años el país llegó a alcanzar las tasas más elevadas de la región de las Américas, a partir del 2002 ha experimentado un descenso. Las diferencias de las tasas brutas por provincias en el período analizado (2004-2008) varían de 9.2 por 100 mil habitantes en Ciudad de La Habana, a 19.1 por 100 mil habitantes en la provincia de Holguín. Las diferencias intermunicipales en la provincia Ciudad de La Habana destacan a Regla y Centro Habana con las tasas más elevadas del período con 50 y 24 fallecidos por 100 mil habitantes respectivamente, mientras que en el municipio Guanabacoa se registran 2.6 fallecidos por 100 mil habitantes según la Oficina Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública y de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONEI).

En las tasas brutas de suicidio en Cuba desde 1970 hasta el 2008 hay una parábola que tiene su máximo entre los años 1982 y 1993, con valores alarmantes de 23.2 fallecidos por 100 mil habitantes, de forma convexa sobre los años 1970 y 2007. La línea de tendencia expresa una directriz hacia una disminución en las tasas, independientemente de que el valor del último año (2008), es superior al del año que lo antecede, con una tasa de 14.3 fallecidos cada 100 mil habitantes.

El comportamiento general del fenómeno se manifiesta de forma tal que en el sexo masculino el suicidio tiene una influencia más marcada, independientemente de que la literatura internacional expresa que los intentos son más frecuentes en el sexo femenino que en masculino, cuestión que se justifica con la efectividad o letalidad de los intentos del sexo masculino.

Por su parte, el Anuario Estadístico de Salud de 2018 hizo notar que el principal grupo etareo que intenta suicidio en Cuba es el de jóvenes de entre 15 y 21 años, seguido del grupo de personas de la tercera edad.

El estrés es una de las principales causas que empujan a una persona a intentar privarse la vida mediante heridas auto infligidas.

Cuando se trata de personas de la tercera edad, una de las causas que pueden llevar a intentarlo es la falta de medicamentos para asegurar una vida digna y saludable.

La especialista de la Comisión Técnica Asesora Provincial de la Conducta Suicida, Danis Rodríguez Ceballos, indica que en los jóvenes las causas son diferentes. Problemas escolares, peleas familiares, familias disfuncionales, crisis de identidad sexual y la poca experiencia para lidiar con situaciones complejas pueden hacer que un joven intente suicidarse.

La situación de pobreza extrema vivida por muchos habitantes de la Isla, así como la escasez de alimentos y la dificultad para obtener medicamentos pueden explicar la recurrencia de por qué algunas personas cometen suicidio o intento de suicidio.

Cuba ocupa el puesto número 38 en la lista de países con mayor incidencia de suicidios en el mundo, solo superado por Uruguay y Argentina en América Latina.

El suicidio en Venezuela

En el foro virtual 'El suicidio en Venezuela; Crisis humanitaria y violencia autoinfligida' realizado en Caracas el pasado 30 de junio y organizado por la ONG 'Observatorio Venezolano de Violencia' (OVV), el sociólogo Roberto Briceño León, estudioso de temas de violencia y delincuencia, investigador y profesor universitario, explicó que durante los últimos años el OVV se dedicó al estudio de la violencia y la delincuencia en Venezuela, pero en el 2017 decidieron emprender un estudio sobre el suicidio y hacerle seguimiento a ese fenómeno debido a la pronunciada alza de su tasa desde ese año en Venezuela.

Por su parte, Gustavo Páez, investigador colaborador de OVV, se avocó a explicar dicho estudio, observando con atención particular las cifras de 2015 en adelante, pero también desde años atrás (1936), para una idea clara en términos históricos del fenómeno. Sus fuentes de información fueron diversas: estadísticas del Ministerio de Salud y Asistencia Social, del Instituto Nacional Estadísticas, Corposalud, entre otras.

Según ese estudio, la Tasa Histórica de Suicidios (THS) pasó de 3.8 por cada 100 mil habitantes en 2015 a 8.3 en 2017 y 9.7 en 2018.

En 2015 se contabilizaron 1.143 suicidios y en 2018 fueron 2.900. Páez explicó que Venezuela, entre 1936 y 2014, se caracterizaba por tener tasas de suicidios relativamente bajas, menores al promedio mundial. Pero a partir de 2015 y hasta 2018 (último año del estudio), se notó una tendencia al incremento que puso a Venezuela en cifras que incluso superan al promedio mundial de suicidios, pues la tasa se duplicó en ese último lapso y explica el investigador que como máximo pudiera triplicarse.

Otros datos que arrojó Gustavo Páez en su ponencia es que los suicidios por sexo son en un 80% cometidos por hombres y 20% por mujeres. Los métodos utilizados son por orden de incidencia ahorcamiento, envenenamiento y uso de arma de fuego.

En cuanto a la distribución geográfica donde mas suicidios o intentos de suicido ocurren en Venezuela, los estados del país con mayor incidencia en 2018 fueron los estados de la zona andina del país: Mérida con 8.9 por cada 100 mil habitantes; Trujillo con 6.3; Zulia 6.2 y Táchira 5.4 por cada 100 mil habitantes.

Como explicación a este fenómeno de incidencia geográfica, Páez planteó una serie de razones, como el carácter del andino, sobre todo el habitante del páramo (serranía andina): introvertido, callado y poco dado a comunicar sus emociones y problemas.

También el investigador hizo mención de las últimas cifras registradas del periodo; desde el 1ro. de enero a junio de 2020, correspondiente a la cuarentena por COVID-19, y la describió como una etapa particularmente estresante debido a la poca o nula posibilidad de los ciudadanos a salir, trabajar, inter relacionarse, cubrir sus necesidades; y el sometimiento a encierro prolongado. Se reportaron 94 suicidios en ese periodo en el país, de los cuales 81 eran hombres y 13 mujeres.

La edad de mayor frecuencia, hombres adultos y adultos mayores entre 30 y 65 anos

Los factores que incrementaron la cifras de suicidio e intento de suicidio en los últimos dos a tres años, según Páez, son la severa crisis humanitaria por la que pasan millones de venezolanos, producto de la masiva emigración forzada, la pobreza, la gran inseguridad alimentaria, una tenaz hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, y las severas cuarentenas impuestas por las autoridades sanitarias del régimen venezolano, algo que describen como particularmente difícil de sobrellevar para la sociedad civil de ese país, siempre acostumbrada a una gran actividad social, en todos los estratos socioeconómicos.

La depresión y la ansiedad en muchos casos son trastornos detonados por la crisis. Hay que recordar que no toda persona deprimida se suicida y no todo suicida está deprimido, aseguró Gustavo Páez.

La profesora Iris Terán fue la encargada de hacer el estudio cualitativo del suicidio. Su ponencia “El suicidio en Venezuela: aproximación hermenéutica” plantea que el suicidio involucra emociones, sentimientos, pensamientos negativos; pero también relaciones disfuncionales con familiares, amigos, colegas de trabajo, parejas; y un entorno social, económico y político difícil que impide progresar o desarrollar el propio proyecto de vida.

El suicida, explica la profesora Terán, inicialmente lanza llamadas de atención que muchas veces no son atendidas por su entorno familiar o amigos. Los hombres se suicidan más, pero las mujeres lo intentan más. El suicida carece en muchos casos de herramientas psicológicas y espirituales que lo ayuden a manejar situaciones de fracaso, o éxito incluso.

Del año 2015 al 2018, se incrementó el suicidio en Venezuela, especialmente entre jóvenes de 20 a 25 años. El Estado Mérida en Los Andes y la ciudad llamada Colonia Tovar, un asentamiento de inmigrantes alemanes llegados al estado Aragua a finales del siglo XIX, son las dos entidades agrarias que presentan las mas altas tasas de suicidio por 2 factores: práctica de la endogamia (matrimonio entre familiares) lo que implica transmisión de genes de patologías mentales; y el uso de agroquímicos en los cultivos, lo que genera un tipo de envenenamiento que afecta las conductas y predispone al suicidio.

La profesora Terán orientó su ponencia especialmente en destacar al suicidio como fenómeno multidimensional y destacó factores de todo tipo que determinan el suicidio:

- Factores individuales, como predisposiciones a pensamientos negativos, emociones como la tristeza, sicopatologías como depresión y esquizofrenia.
- Factores relacionales; malas relaciones con padres, hermanos, amigos, parejas, etc.
- Factores comunitarios, donde mencionó ejemplos como viviendas inadecuadas, entornos físicos y humanos inmediatos inadecuados o estresantes.
- Factores sistémicos: Contextos económicos sociales y políticos (pobreza, hiperinflación, desempleo, escasez de bienes, etc.) que dificultan o imposibilitan la realización óptima de la propia vida.

La sicóloga Yorelis Acosta, por su parte, centró su exposición en las emociones y factores sicosociales que inciden en el suicidio en Venezuela y explicó que esto pasó de ser una decisión individual relacionada con diferentes factores de riesgo, a convertirse en un fenómeno de carácter social, profundamente relacionado con la crisis económica social y política; la pobreza, la inseguridad, la hiperinflación, la enorme dificultad en conseguir alimentos y medicinas, sea por que escasean o porque sus altos precios impiden su compra.

En este contexto la Dra. Acosta a través de encuestas aplicadas a muestras, pudo identificar emociones negativas a lo largo de estos últimos años como son: tristeza, miedo, rabia, la incertidumbre y la desesperanza. Estas últimas al no percibirse una salida a la crisis económica y política en el corto y mediano plazo. Todo esto ahora agravado por la cuarentena que ya alcanza 4 meses y que no le ha permitido a muchos ciudadanos resolver el 'día a día' que busca producir y obtener recursos económicos para la compra de alimentos y otros elementos de su vida cotidiana.

La sicóloga agregó que el encierro tan prolongado ha generado además hastío, aburrimiento y angustia. Los hogares se han convertido en lo que describió como 'verdaderas ollas de presión', con frecuentes manifestaciones de violencia intrafamiliar. Acosta dijo que han aumentado considerablemente las consultas médicas por ataques de pánico y depresión, lo que se asocia directamente con la ocurrencia de suicidios.

Según los especialistas que ofrecieron el foro, el carácter tradicionalmente alegre y optimista del venezolano, como este se autopercibe, quedó prácticamente en el recuerdo.

El suicidio en Nicaragua

Para comprender la realidad del suicidio en Nicaragua, es mas eficiente usar un ejemplo de la vida real.

Carlos Fornos tenía 22 años. Fue uno de los miles de jóvenes que en abril de 2018 salieron a las calles a protestar contra el gobierno de Daniel Ortega, y también fue de quienes en algún momento pensaron estaba a punto de "caer", a lo que desde entonces se comenzó a llamar “dictadura”. Hubo marchas callejeras que reunieron a por lo menos medio millón de personas y unas 180 barricadas o tranques en calles y carreteras paralizaron el país.

La respuesta de Ortega fue brutal. Armó un ejército de paramilitares que junto con policías dispararon a matar contra las personas que estaban en las barricadas y carecían de medios para defenderse, hasta desmontarlas una por una. El saldo fue de al menos 327 muertos, según las cuentas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), unos mil presos políticos y cerca de 100 mil nicaragüenses que marcharon al exilio en busca de seguridad para sus vidas.

Fornos fue uno de miles de jóvenes que se fueron al exilio a vivir en condiciones marginales, principalmente en Costa Rica, país vecino al sur de Nicaragua. Recientemente regresó a Nicaragua a buscar cómo reanudar su vida. Sus compañeros de lucha del Movimiento 19 de abril (M19) reportaron que el joven habría “estado en depresión en los últimos días” y se suicidó la madrugada del miércoles 15 de enero pasado.

“Nos dolemos por ti Carlos, así como por Valentina, así como otros que tomaron tal fatal decisión, apenas tenías 22 años, en mayo 18 cumplías 23 años, eras estudiante, eras un hijo predilecto, nos duele a tu familia y al pueblo azul y blanco este acto”, escribió el M19 en su página de Facebook el día que anunció su muerte. Como este hay muchos otros casos con el mismo desenlace.

La respuesta de Ortega a la demanda ciudadana que exigía un cambio de gobierno no se quedó en el desmantelamiento de los tranques ni en el apresamiento de centenares de opositores. Desde julio de 2018, Nicaragua vive un estado de sitio de facto, donde está prohibida cualquier manifestación de protesta, existe un constante asedio contra los hogares de los opositores más conocidos, y la policía patrulla las calles y mantiene presencia en algunos puntos de las ciudades.

Una reciente encuesta sobre “afectaciones socioemocionales” de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) reveló que el 62.5 por ciento de los encuestados dicen sentirse más angustiados ahora que hace dos años. Las afectaciones más marcadas son, según el estudio, trastornos de sueño, ansiedad, desesperanza, depresión, falta de apetito, crisis nerviosa y ataques de pánico, entre otras.

“A partir de abril 2018 hubo un cambio radical, del que nadie se escapa, ni los que están fuera”, afirma la sicóloga Auxiliadora Marenco. “Y cuando hablo de los que están fuera me refiero a los que se fueron hace mucho, no por la crisis, y tienen como un deja vu, donde emocionalmente hay un golpe profundo que afecta a nivel de depresión, insomnio, ansiedad, preocupación, de incerteza, que tiene que ver no solo con los muertos o los encarcelados sino también con el futuro”.

Según la sicóloga, el nicaragüense en general se pregunta: “¿Y cómo es que yo no vi que esto estaba tan mal? ¿Cómo es que estábamos en manos de un gobierno asesino? ¿Qué va a suceder ahora si no tenemos control, certeza, de nada de lo que va a pasar?”

Yessenia Paz Aragón es sicóloga de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y atiende casos persecución política, detención ilegal, tortura, secuestros y violencia intrafamiliar entre otros. Dice que en 2019 atendió entre 100 y 150 de estos casos.

“La mayoría de los pacientes presentan trastornos mentales como ansiedad, depresión, estrés postraumático, sensación persecutoria, trastorno de sueño y descontrol alimenticio”, dice. “Estas personas tienen vivencias mediante imágenes, recuerdos, el famoso flash back. Tienen diferentes estados emocionales y sucumben a la depresión”.

Dice la sicóloga que algunos de los pacientes que estuvieron presos, intentaron suicidarse en la cárcel, y si bien la mayoría ya no tiene esas ideas, alguno sí “porque probablemente no tienen el apoyo de la familia, tienen problemas de pareja, tienen que mudarse a otro lugar o a otro país, la mayoría no trabaja y vive del apoyo de la familia o amistades”.

En tres de los casos que ha atendido esta profesional, los pacientes se lesionaban los brazos y cuellos en la cárcel y en otro, un joven tomó muchas pastillas pero “solo lo dejaron sedado”. “Probablemente hay muchos casos pero no les gusta expresarlo y pedir ayuda”, comenta.

“La población en general sufre de alguna manera”, considera Paz Aragón. “Desde el temor de salir a la calle, la inseguridad en todos los sentidos, saber que probablemente sus derechos no valen nada, y muchos de ellos están tomando su propio control. Muchos de estos jóvenes han perdido sus estudios, se ven sin futuro, sin metas”.

En 2018, el año que inició la crisis sociopolítica de Nicaragua, se registró un incremento del 12 por ciento en los suicidios, con respecto al 2017, según los datos de la Policía Nacional.

“Algo muy importante es que probablemente ellos tenían algún trauma desde la infancia, y ahora más este otro, esto viene a desencadenar diferentes traumas y es ahí donde la persona sucumbe a realizar suicidio o intento de suicidio”, concluye Yessenia Paz Aragón, sicóloga de la CPDH.

Marenco coincide con ella. “Cada uno de nosotros somos sensibles según la historia de la que venimos, según como nos ha tratado la vida antes de los sucesos”, dice. “Por ejemplo, si antes de la crisis yo tenía una depresión porque me divorcié o porque vengo de un padre alcohólico o violento, estos sucesos lo que hacen es exacerbar mi patología, mi malestar, y puede que esta ola de suicidios sea la respuesta. Pero ya existía una predisposición. La crisis fue un detonante para coger valor y exacerbar el estímulo”.


En Nicaragua, entre los principales factores de riesgo para cometer suicidio, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), están las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, el abuso de sustancias, la violencia social y las sensaciones de pérdida.

Cuba, Venezuela y Nicaragua comparten en nuestra región un sistema político que todo el mundo libre ha terminado por reconocer como dictatorial, antidemocrático y que mantiene a esos tres países en crisis. El socialismo que han aplicado los regímenes de estos tres países ha ahogado en privaciones materiales y espirituales a los ciudadanos, muchos de los cuales han llegado al extremo del atentado contra sus propias vidas. La cifras de suicidios o intentos de cometerlo de los tres países están sobre el promedio mundial, concluyen los expertos.

¿Las causas? Muchas de ellas totalmente coincidentes; escasez de alimentos y medicinas, inseguridad social, futuro incierto para los jóvenes, crisis política, stress, miedo, represión, presidio político, desaparición forzada, exilio o refugio; en conclusión, factores que afectan la salud mental de los ciudadanos y que junto a la falta de esperanzas por un cambio a corto o mediano plazo, genera modelos de toma de decisiones distorsionados que suelen empujar a las personas a buscar salidas extremas, una de ellas, cometer suicidio.

Altos funcionarios de América Latina contraen COVID-19

Jair Bolsonaro. REUTERS/Adriano Machado/File Photo

La pandemia de coronavirus recorre los pasillos del poder de América Latina, donde dos presidentes y otros altos funcionarios dieron positivo esta semana a COVID-19, lo cual agrega un nuevo elemento desestabilizador a las crisis económicas y de salud pública en la región.

En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro, de 65 años, anunció el martes que había contraído la enfermedad y lo aprovecha para ensalzar públicamente a la hidroxicloroquina, un medicamento contra la malaria que ha estado promoviendo como tratamiento contra el COVID-19, y que ahora él mismo toma.

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, de 53 años, anunció el jueves que había dado positivo al coronavirus, aumentando las dudas sobre sus ya complicadas perspectivas políticas.

Y en Venezuela, el capo del partido socialista Diosdado Cabello, de 57 años, dijo el jueves en Twitter que él también había dado positivo. Otro capo de Venezuela, el ministro del petróleo Tarek El Aissami, anunció el viernes que tiene la infección.

Tras una revisión a declaraciones oficiales de funcionarios públicos de América Latina, The Associated Press encontró 42 casos confirmados de coronavirus en mandatarios, desde presidentes hasta alcaldes de grandes ciudades, así como docenas, si no es que cientos, de funcionarios de ciudades y localidades menores. En la mayoría de los casos, los altos funcionarios se han recuperado y regresado a sus labores. Pero varios continúan enfermos.

Al ministro del Interior de El Salvador, Mario Durán, le diagnosticaron la infección el 5 de julio, convirtiéndose en el segundo miembro del gabinete en caer enfermo.

“Les pido, hoy más que nunca, que se queden en casa y tomen todas las medidas de prevención”, afirmó Durán. “Protejan a su familia”.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, anunció el 16 de junio que él y su esposa habían dado positivo, junto con dos personas más que trabajan estrechamente con la pareja.

Al día siguiente, Hernández, de 51 años, fue hospitalizado porque los médicos le diagnosticaron neumonía. El mandatario enfermó luego de que la pandemia pasó de un epicentro inicial en la ciudad de San Pedro Sula, a la capital, Tegucigalpa, donde los casos se han incrementado.

Hernández dijo que le dieron lo que describió como el “tratamiento MAIZ”, una combinación experimental y no probada de microdacyn, azitromicina, ivermectina y zinc, que su gobierno está promoviendo como un método de bajo costo para enfrentar la enfermedad. El presidente salió del hospital el 2 de julio.

En el Caribe, Luis Abinader, presidente electo de República Dominicana, enfermó de COVID-19 y se recuperó durante su campaña. Al igual que Bolsonaro, muchos gobernantes latinoamericanos mantienen sus programas de presentaciones públicas aun cuando la región se ha convertido en una de las más afectadas por la pandemia.

Esto representa un creciente peligro para la gobernanza en la región, dijo Felicia Knaul, profesora de medicina que dirige el Instituto para Estudios Avanzados de las Américas en la Universidad de Miami.

El presidente guatemalteco Alejandro Giammattei puso el jueves a todo su gabinete y colaboradores en cuarentena después de que uno de sus ministros dio positivo.

En Bolivia, las autoridades dijeron que Áñez no había acusado síntomas y que el viernes se encontraba de buen ánimo en su residencia oficial. Al menos otros seis ministros y viceministros bolivianos estaban infectados, así como al menos ocho miembros de su personal.

El COVID-19 se está propagando con rapidez en Bolivia, abrumando a su débil sistema de salud y a los servicios funerarios, a tal grado que las familias en la ciudad céntrica de Cochabamba están efectuando funerales en las calles.

"Estamos luchando por Venezuela, por nuestros amigos en Cuba", afirma Trump en visita a Miami

El presidente Donald Trump en una mesa redonda sobre Venezuela en la iglesia Centro Adoración de Jesús, en Doral, Florida.

El presidente de EEUU, Donald Trump, quien viajó este viernes a Florida para mantener reuniones sobre las operaciones antinarcóticos con funcionarios del Comando Sur, en Miami, reiteró su apoyo a la lucha por el restablecimiento de la democracia en Cuba y Venezuela.

En la reunión en pleno con los mandos y oficiales del Comando Sur, Trump dio la palabra al congresista cubanoamericano por el estado de La Florida Mario Díaz-Balart, quien expresó al presidente su agradecimiento por haber sido honrado con la invitación a esa reunión para discutir operaciones antinarcóticos en el Caribe.

El congresista dijo que la Administración Trump ha adoptado un enfoque inquebrantable y comprometido para erradicar el tráfico de drogas en Estados Unidos, y elogió sus esfuerzos que, indicó, "han salvado innumerables vidas estadounidenses y han cortado fuentes críticas de ingresos para la dictadura de Maduro".

Díaz-Balart alabó el compromiso sostenido y de principios del gobierno de Trump con la causa de la libertad para los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, a lo que el presidente respondió:

"Quiero agradecerles por su liderazgo; han hecho un trabajo fantástico. Ustedes representan a esta área, ustedes la conocen muy bien (...). Estamos luchando por Venezuela, por nuestros amigos en Cuba".

Lucha contra el narcotráfico

El presidente Trump dijo al inicio de su reunión en el Comando Sur que su administración está comprometida a desmantelar los cárteles que han sido responsables de miles de muertes. “El año pasado, 70.000 preciosas vidas americanas fueron tomadas por el veneno que los cárteles traen a nuestro país”, afirmó.

“Vine a agradecerles personalmente por su valiente lucha para defender nuestras fronteras y sacar a estos viles traficantes del negocio”, agregó Trump, dirigiéndose a las autoridades del Comando Sur.

Por su parte, el secretario de defensa Mark Esper aseguró que por culpa del régimen de Nicolás Maduro y demás funcionarios ligados a las drogas, “Estados Unidos se ve afectado por el narcotráfico, así como el pueblo de Venezuela”.

El Almirante Craig Faller informó al Presidente del avance de las operaciones antinarcóticos realizadas en Latinoamérica y el Caribe e informó que se ha incrementado en un 15% la efectividad en interrumpir el tráfico de drogas a EEUU; es decir, se ha impedido la llegada de unas 122 toneladas métricas de narcóticos a la calles del país.

Relaciones con China, "seriamente dañadas"

Antes del encuentro junto al secretario Esper, el presidente Trump dialogó brevemente con periodistas sobre las relaciones con China, a las que definió como severamente dañadas, al tiempo que dijo que no avizora una segunda fase del acuerdo comercial con el país asiático en el corto plazo.

“Las relaciones con China quedaron seriamente dañadas. Ellos podrían haber parado la plaga y no lo hicieron”, afirmó el mandatario en relación a la pandemia del Coronavirus que fue detectada por primera vez en la localidad china de Wuhan a finales de 2019.

También aseguró que Estados Unidos se está levantando tras las cuarentenas por el COVID-19. “Nos recuperaremos económicamente ya que la gente confía en nuestra gestión”, destacó.

La agenda del presidente Trump en el sur de Florida, que es el epicentro de la COVID-19 en este estado, se completa con una reunión privada de recaudación de fondos en Broward, condado vecino al de Miami-Dade.

El avión presidencial Air Force One aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Miami pasadas las 12:00 horas y grupos de partidarios del Presidente se congregaron en las inmediaciones del aeropuerto para darle la bienvenida.

please wait

No media source currently available

0:00 0:02:26 0:00

Peticiones concretas al presidente Donald Trump

El presidente Donald Trump sostuvo un encuentro con representantes de las comunidades exiliadas cubana y venezolana en Miami, junto con el congresista federal Mario Diaz-Balart.

En la reunión, el vocero del Directorio Democrático Cubano, Orlando Gutiérrez Boronat, pidió al Presidente Trump que apoye el "encausamiento criminal de Raúl Castro Ruz y la creación de un Tribunal Internacional para juzgar al castrismo por crímenes de lesa humanidad".

El Dr. Gutiérrez Boronat hizo la solicitud a nombre de la Asamblea de la Resistencia Cubana, que también pidió a Donald Trump el "fortalecimiento de importantes medios de comunicación que llevan la información real a los cubanos de la isla, en momentos claves para el pueblo cubano".

"Encontré al Presidente Trump muy informado sobre la realidad de nuestra patria y el efecto positivo para la democracia en Cuba de las sanciones impuestas por su Administración", aseguró Gutiérrez Boronat a su salida de la reunión con el Presidente de Estados Unidos.

Agradeció asimismo al presidente Trump, en nombre del exilio cubano, el "cumplimiento gradual de sus promesas con nuestra comunidad exiliada".

please wait

No media source currently available

0:00 0:01:49 0:00

Por su parte, la directora de la plataforma ciudadana Cuba Decide, Rosa María Payá, hija del fallecido opositor cubano Oswaldo Payá, reiteró ante Trump la acusación de que el régimen cubano asesinó a su padre, y pidió que EEUU plantee acusaciones formales contra el gobernante Miguel Díaz-Canel, Raúl Castro y otros altos dirigentes cubanos, como se ha hecho con el régimen venezolano.

"Sus acciones son la única esperanza para Venezuela; por favor, acelere la libertad de Venezuela", dijo, por su parte, la periodista venezolana Lourdes Ubieta con la voz rota por la emoción.
El congresista republicano cubanoamericano Mario Díaz-Balart subrayó que el impacto de los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua en la seguridad nacional de EEUU es "enorme" y se mostró convencido de que "no durarán otros cuatro años" si Donald Trump sigue en la Casa Blanca.

Colombia descarta propuesta del ELN de cese el fuego bilateral

Iván Duque con máscara (d) en una ceremonia con oficiales de la Policía Nacional

El Gobierno colombiano descartó este miércoles la propuesta de cese el fuego bilateral por 90 días que hizo la guerrilla comunista del Ejército de Liberación Nacional (ELN) porque no está acompañada de la manifestación de dejar de reclutar menores, de liberar a todos los secuestrados y abandonar esos delitos.

Así lo aseguró el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, al responder el ofrecimiento hecho ayer en un comunicado por el ELN al presidente colombiano, Iván Duque, de pactar un cese al fuego bilateral por 90 días, en atención al llamado que hicieron el Consejo de Seguridad de la ONU y el papa Francisco por la pandemia del coronavirus.

"Esta manifestación que hace el ELN no está acompañada en el comunicado que ellos hacen público de una voluntad de dejar esas acciones criminales", dijo Ceballos en una rueda de prensa en la que explicó un decreto gubernamental para permitir el sometimiento individual a la Justicia de miembros de bandas armadas.

Las últimas negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y el ELN comenzaron en febrero de 2017 en Ecuador, y en mayo de 2018 fueron trasladadas a La Habana donde la quinta ronda de conversaciones concluyó sin avances a principios de agosto de ese año.

Al asumir la presidencia de Colombia, pocos días después, Duque condicionó la reanudación de los diálogos de paz con el ELN a que esa guerrilla renuncie al secuestro y demás actividades criminales y deje en libertad a todas las personas que tiene cautivas.

El proceso de paz quedó en punto muerto luego del atentado terrorista cometido por el ELN el 17 de enero de 2019 contra una Escuela de la Policía en Bogotá que dejó 22 cadetes muertos, entre ellos una ecuatoriana, y 66 heridos.

Cargar más

XS
SM
MD
LG