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China presiona a periodistas en EEUU de familias uigures musulmanes


Un hombre uigur observa un camión que transporta policías paramilitares durante un mitin de juramento antiterrorista en Urumqi, Región Autónoma Uigur de Xinjiang, en 2014.

La historia de la detención masiva de uigures musulmanes en China es profundamente personal para seis periodistas de Radio Free Asia que están en Estados Unidos, informó el Departamento de Estado en su plataforma America.gov.

Radio Free Asia”, al igual que Radio Martí, es una emisora del gobierno de Estados Unidos.

Docenas de los familiares de estos periodistas se encuentran entre los cientos de miles y posiblemente millones de detenidos en los “campos de reeducación” política.

Entre ellos se incluyen padres, hermanos, familiares políticos y otros parientes. Según “Radio Free Asia”, las autoridades chinas están utilizando a estos familiares que viven en la región autónoma uigur de Xinjiang para presionar a sus familiares periodistas que están en Estados Unidos, para que dejen de informar sobre lo que está sucediendo en Xinjiang.

“Cuando arrestaron a mi hermano, mi madre le preguntó a la policía: ‘¿Por qué están arrestando a mi hijo?’” dice Gulchehra Hoja, expresentadora de un popular programa de televisión infantil en Xinjiang, que tiene hasta dos docenas de parientes detenidos. Según Hoja, el agente citó su trabajo de reportera en Estados Unidos como justificación de la detención de su familia.

Las principales organizaciones de noticias a menudo atribuyen a “Radio Free Asia” y a su “Servicio uigur” el haber descubierto lo que está ocurriendo en la región occidental de China.

El secretario de Estado Mike Pompeo ha denunciado que China ha colocado a los uigures en campos de reeducación masiva “donde se ven obligados a soportar un severo adoctrinamiento político y otros terribles abusos. Sus creencias religiosas están diezmadas”. Amnistía Internacional ha hecho denuncias similares.

El editor adjunto Mamatjan Juma, de 45 años, dice que tres hermanos están detenidos o en prisión. Teme que otros tres hermanos estén detenidos. Ha perdido el contacto con su madre viuda y enferma.

“Lo único que me mantiene en acción es que no son las únicas personas que sufren. Todos los uigures son objetivos. Si no somos una voz para ellos, nadie más los defenderá”, dijo Juma.

Shohret Hoshur, de 53 años de edad, escapó de Xinjiang hace 20 años tras ser sometido a un escrutinio por sus escritos políticos. Uno de sus hermanos está en la cárcel, y su madre, de 78 años de edad, ha sido detenida recientemente, según dice.

“La mayoría de la gente no sabe por qué está detenida. Para mi familia, está muy claro”, dice.

Hoja, que lleva 17 años con el “Servicio uigur”, señaló que dejó atrás una carrera exitosa, su hogar, sus padres, amigos y seguidores. “Tienes que sacrificarte. La libertad no se gana libremente”. Sus padres ancianos fueron puestos en libertad en marzo.

Kurban Niyaz, de 47 años de edad, vino a Estados Unidos para realizar estudios de postgrado y se quedó. Según informa, desde que comenzara a trabajar en “Radio Free Asia”, las autoridades chinas comenzaron a hostigar a sus familiares en Xinjiang, incluido su hermano menor, que aprehendido por agentes de la seguridad del Estado en mayo de 2017.

Jililil Kashgary, de 53 años, que lleva con “Radio Free Asia” desde 1999, dijo que su hermano, su cuñada y muchos primos han sido detenidos. Se enorgullece de su trabajo de denunciar el maltrato de los uigures en Xinjiang por parte de China y es consciente de que la mayoría de sus familiares uigures no pueden disfrutar de los derechos y libertades fundamentales que él tiene en Estados Unidos.

“Aquí tenemos la oportunidad de dar a nuestra gente un poco de libertad de expresión y [contar] lo que les pasa a los uigures en la región”, dijo Kashgary.

Eset Sulayman, de 48 años, cree que uno de sus hermanos y sus suegros han sido detenidos en Xinjiang. Su madre murió recientemente.

Sulayman no le había dicho dónde trabajaba, pero se enteró cuando tres policías llamaron a su puerta y le dijeron: “Su hijo en Estados Unidos trabaja como periodista contra China”. Le advirtieron que a menos que lo dejara “el resultado no sería bueno”.

“Es una gran presión para mí, pero este es mi trabajo. No puedo parar”, dice.

El vicepresidente Mike Pence dijo a un público internacional en la primera reunión ministerial del Departamento de Estado para promover la libertad religiosa en julio que “Estados Unidos ha defendido la libertad religiosa ayer, hoy y siempre”.

El último Informes de derechos humanos del Departamento de Estado indican que China, bajo el pretexto de combatir el terrorismo, ha impuesto “medidas de seguridad severamente represivas y ha sometido a personas comprometidas con la expresión pacífica de opiniones políticas y religiosas” al arresto, la detención y el hostigamiento.

(Información de América.gov y Amnistía Internacional)

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