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Salud

Preguntas y respuestas del virus del zika en América Latina

Un cartel de movilización contra el mosquito Aedes aegypti que transmite el Zika. EFE

¿Qué es el zika? ¿Cómo se propaga? ¿Por qué es una preocupación ahora en el continente americano? Conoce los aspectos más importantes sobre este mal y la forma de prevenirlo.

Una rara enfermedad tropical se está extendiendo en algunos lugares de América Latina y el Caribe. El virus del zika, transmitido a los humanos por mosquitos, produce por lo general afecciones leves, pero ahora hay sospechas de que esté relacionado con una malformación congénita y posiblemente otros problemas de salud. Algunos aspectos que deben conocerse sobre este mal.

¿QUÉ ES EL ZIKA?

El virus del zika fue descubierto por primera vez en monos en Uganda en 1947. Su nombre proviene de la selva de Zika donde fue descubierto. Es originario principalmente de la zona tropical de África, pero también se han detectado brotes en el sureste de Asia y las islas del Pacífico. Apareció en Brasil hace años y, desde entonces, se conocen casos en muchos países de América Latina y el Caribe.

¿CÓMO SE PROPAGA?

Se transmite mediante picaduras de la misma clase de mosquitos que pueden propagar otras enfermedades tropicales, como el dengue, el chikungunya y la fiebre amarilla. No se conocen casos de transmisión de persona a persona.

Sin embargo, los investigadores exploran la posibilidad de que el virus pueda transmitirse vía sexual. Se le detectó en el semen de un hombre en Tahití y hay otro informe sobre la posible propagación del virus mediante contacto sexual.

La Organización Mundial de la Salud dice que el zika se propagará rápidamente en el continente americano. Según la OMS, como el virus es nuevo en la región, las personas no son inmunes a él, y el mosquito que lo porta se encuentra casi en todas partes, incluido el sur de Estados Unidos. Canadá y Chile son los únicos países libres del mosquito.

¿HAY SÍNTOMAS?

Los expertos creen que la mayoría de las personas infectadas con el virus del zika no enferman. Y quienes enferman normalmente desarrollan síntomas leves, fiebre, sarpullido, dolor en las articulaciones y enrojecimiento de los ojos, que por lo general no duran más de una semana. No existe un medicamento específico y no se desarrollado una vacuna contra él, a diferencia de algunas enfermedades tropicales que aparecen en brotes periódicos.

¿POR QUÉ ES UNA PREOCUPACIÓN AHORA?

En Brasil han aumentado las pruebas que vinculan la infección del zika en mujeres embarazadas al nacimiento de niños con una rara malformación congénita llamada microcefalia, y que hace que el bebé nazca con la cabeza más pequeña de lo normal y sin que el cerebro se haya desarrollado correctamente. Los funcionarios de salud de Brasil advirtieron en octubre un aumento en los casos de microcefalia paralelo al brote de zika. La relación de esos casos con el zika está aún en investigación, y los funcionarios informaron que hay muchas causas en torno a la enfermedad. Se han contado cerca de 4.000 casos.

Mientras tanto, los médicos han observado un aumento de los casos de una afección nerviosa llamada síndrome de Guillain-Barré que puede causar parálisis. Sin embargo, no está clara la relación con el virus del zika. Otras infecciones pueden desencadenar el mal, como el dengue.

¿PUEDE DETENERSE LA PROPAGACIÓN?

Las personas pueden protegerse de las picaduras de mosquitos mediante el uso de repelentes contra insectos, y el uso de camisas de manga larga y pantalones largos, en especial durante el día, cuando los mosquitos tienden a ser más activos, según las autoridades de salud. La eliminación de los lugares donde se reproduzcan los mosquitos y otras medidas para controlar las poblaciones de esos insectos pueden ayudar a prevenir la propagación del virus.

OMS lanza advertencia sobre virus zika
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¿HA HABIDO CASOS EN EEUU?

Sí, pero en viajeros. Ha habido más de dos decenas de casos diagnosticados en Estados Unidos desde 2007, todos viajeros que se cree se infectaron en el exterior (Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses tuvieron recientemente un caso cada uno ajeno a los viajeros).

El tipo de mosquito que propaga el zika existe en el sur de Estados Unidos, por lo que los expertos piensan que es probable que el insecto termine propagando el virus en la zona. Sin embargo, las autoridades han dicho que las infecciones propiciadas por el zika probablemente no serán gran problema en Estados Unidos por una serie de razones, como el uso masivo de aire acondicionado y rejillas en puertas y ventanas.

Los recientes brotes de dengue y chikungunya en Estados Unidos, de los que el vector es el mismo mosquito, indican que cualquier brote de zika puede ser relativamente pequeño, dijo el doctor Lyle Petersen, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) .

¿HAY ADVERTENCIAS PARA ABSTENERSE DE VIAJAR A CIERTOS DESTINOS?

Funcionarios sanitarios de Estados Unidos recomiendan que las mujeres embarazadas consideren posponer sus viajes a 22 destinos. En América Latina, la lista incluye Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guyana, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Surinam y Venezuela. En el Caribe, a Barbados, Guadalupe, Haití, Martinica, San Martín y Puerto Rico. Además, Cabo Verde, frente a la costa de África occidental; y Samoa, en el Pacífico Sur.

En Brasil, la mayoría de las madres que tuvieron bebés con microcefalia al parecer se infectaron en el primer trimestre de gestación, pero hay algunas pruebas de que la malformación congénita puede ocurrir más adelante durante el curso del embarazo, dicen funcionarios de los CDC. La alerta de viaje abarca a las mujeres en cualquier etapa del embarazo.

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Médicos discrepan sobre decisión de Cuba de inocular a su población con vacunas no autorizadas

Una enfermera cubana se prepara para vacunar con Soberana-02, fabricada en Cuba.

Cuba ha sido el primer país latinoamericano en utilizar vacunas producidas a nivel nacional contra el Covid-19. Más de 1,7 millones de cubanos han recibido al menos una dosis de las vacunas Abdala y Soberana.

Ambos fármacos están en la fase final de ensayos clínicos -la que determina la eficacia de la potencial vacuna-, pero todavía no cuentan con el registro farmacológico ni la autorización de uso de emergencia de la autoridad reguladora de la isla. Las autoridades esperan obtenerla este mes de junio.

Además, científicos cubanos aspiran a comenzar en este mes de junio, los ensayos clínicos en niños, según anunciaron en una conferencia de prensa.

Médicos consultados por Radio y Televisión Martí presentaron opiniones opuestas sobre la decisión de Cuba de inocular a su población con vacunas que aún no han recibido la autorización necesaria para su uso de emergencia.

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“Si bien es cierto que la pandemia ha generado una unos altos costos económicos y de salud al mundo, en general, el tratamiento con una vacuna a nivel poblacional debe hacerse con mucho cuidado, muy lento y debemos tener la evidencia científica sobre eficacia antes de administrarla en la población”, declaró el doctor Antonio Trujillo, profesor asociado de Salud Internacional en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, en entrevista con Radio y Televisión Martí.

Asimismo, opinó que es un “riesgo que no sobrepasa los posibles beneficios, en particular si ya hay vacunas que han probado su eficacia y que están disponibles en el mercado global”, a través de distintos mecanismos como Covax, y que se podría evitar ese riesgo.

Cuba no integra el Mecanismo Covax, de la Organización Mundial de la Salud, creado para que los países de ingresos medios y bajos accedan a las vacunas.

Sobre la experiencia de Cuba en el desarrollo de vacunas, el Doctor Trujillo opinó que “si bien es cierto que la experiencia en regulación y aprobación de vacunas es importante, no es menos importante estar seguros en experimentos clínicos que la vacuna es eficaz”.

Por su parte, su colega en la misma institución, el Dr. Arturo Casadevall, que preside el Departamento de Microbiología Molecular e Inmunología, tiene confianza en las vacunas cubanas.

“Afortunadamente, es relativamente fácil fabricar anticuerpos contra este virus y los grupos de vacunas cubanos han tenido una gran experiencia y éxito en pocas décadas, por lo que sé, que tengo una gran confianza en que saben lo que están haciendo y que probablemente decidieron que estas vacunas son seguras y efectivas”, dijo el Doctor Casadevall en entrevista con Radio y Televisión Martí.

El experto explicó que las vacunas que están usando se basan en proteínas que son parte del virus y opinó que “por lo tanto, según lo que sabemos, son relativamente seguras”.

Recientemente, la Organización Panamericana de la Salud dijo en un correo electrónico a Radio y Televisión Martí que cada país tiene la "decisión soberana" de tomar decisiones sobre la vacunación de sus ciudadanos.

Sin embargo, el subdirector de la OPS, Jarbas Barbosa, enfatizó en una entrevista con BBC que la organización no recomienda utilizar en la población vacunas que no han sido certificadas y que no han concluido sus fases de estudio.

COVID-19 puede borrar más de dos décadas de avances en reducción de mortalidad materna en las Américas

Joven indígena embarazada busca ayuda en el albergue maternal del hospital de San Lorenzo, Perú

Más de 200.000 mujeres embarazadas han enfermado contagiados en las Américas y al menos mil han muerto por complicaciones relacionadas. La Organización Panamericana de la Salud insta a los países a actuar y garantizar que mujeres y niñas puedan acceder a los servicios sanitarios que necesitan.

La pandemia del coronavirus podría desvanecer más de 20 años de progreso en la expansión del acceso de las mujeres a la planificación familiar y en la lucha contra la mortalidad materna en la región, alertó este miércoles la directora de la Organización Panamericana de la Salud.

Durante su rueda de prensa semanal donde se evalúan los avances contra la pandemia en la región, Carissa Etienne destacó el devastador impacto sanitario, social y económico que este virus ha tenido en las mujeres.

“Según las estimaciones de la ONU, durante la pandemia se interrumpirá el control de la natalidad de hasta 20 millones de mujeres en las Américas, ya sea porque los servicios no están disponibles o porque las mujeres ya no tendrán los medios para pagar la anticoncepción”, advirtió.

Pero no solo extendió el nivel de alerta al terreno de los anticonceptivos, sino que también avisó que los niveles de atención a las mujeres embarazadas y a los recién nacidos se ha interrumpido en casi la mitad de los países de las Américas, dejando a las mujeres embarazadas y a las nuevas madres en situación de peligro.

“Casi todas las muertes maternas son evitables e incluso restablecer los niveles de mortalidad materna anteriores a la pandemia, que ya eran altos, podría llevar más de una década”, destacó.

Etienne recordó que el sistema inmunitario de las mujeres cambia durante el embarazo haciéndolas más vulnerables a infecciones respiratorias y que, en caso de enfermar, tienden a desarrollar síntomas más graves que requieren intubación, y que a menudo pueden poner en riesgo al bebé y a la madre.

Mil embarazas fallecidas por COVID-19 en el continente americano

En clave estadística, explicó que los datos de 24 países indican que más de 200.000 mujeres embarazadas han enfermado de COVID en las Américas, y que al menos un millar han muerto por complicaciones relacionadas con la COVID, una fatalidad que también está ligada al lugar dónde esto suceda.

“Mientras que las mujeres embarazadas tienen menos de un 1% de probabilidades de morir de COVID en Argentina, Costa Rica y Colombia, el riesgo de muerte en Honduras se dispara al 5%, y el riesgo sigue siendo mayor en Brasil, con un 7%”, explicó.

Por ello, instó a los países a actuar especialmente al coincidir esta semana la celebración del Día Internacional de Acción sobre la Salud de la Mujer.

“Está claro que las mujeres embarazadas corren un mayor riesgo de padecer una enfermedad grave y de ser hospitalizadas debido a la infección por el SARS-CoV 2.

Así que podemos empezar por garantizar que las mujeres y las niñas puedan acceder a los servicios sanitarios que necesitan -como los servicios de salud sexual y reproductiva, y la atención relacionada con el embarazo y el recién nacido- durante la respuesta al COVID”, pidió.

Un hombre habla por teléfono usando una pantalla para protegerse del COVID-19 en Buenos Aires, Argentina. Foto: ONU Argentina / Santiago Mele.
Un hombre habla por teléfono usando una pantalla para protegerse del COVID-19 en Buenos Aires, Argentina. Foto: ONU Argentina / Santiago Mele.

Vuelen a aumentar las infecciones por COVID en Uruguay, Argentina y Brasil

La directora general destacó que durante la semana pasada cuatro de los cinco países que notificaron el mayor número de nuevas infecciones estaban en la región, y que los países latinoamericanos presentaban las cinco tasas de mortalidad más altas del mundo.

“En Sudamérica, Chile, Perú y Paraguay han registrado descensos en las nuevas infecciones. Sin embargo, en Uruguay, Argentina y Brasil están volviendo a aumentar las infecciones por COVID poniendo en riesgo varias semanas de avances. Bolivia informa de un drástico aumento de casos y muertes y Guyana está experimentando el mayor número de episodios y fallecimientos desde el comienzo de la pandemia”, expuso.

Amplió la información el doctor Sylvain Aldighieri, gerente de Incidente para COVID-19, quien destacó que durante los cuatro primeros meses del año se observó “una evolución preocupante de la situación de la COVID-19 en todos los países del cono sur”, pero que actualmente se observan diferencias entre ellos.

Mientras que el descenso gradual de los nuevos casos en Chile se debe a una implementación estricta de medidas de salud pública, el aumento de casos en Argentina se produce en adultos de 20 a 59 años, con una mayor concentración entre los 30 a 39 años, asociadas a la mayor movilidad de este grupo y el cansancio del cumplimiento de las medidas de salud pública.

En Uruguay el incremento tuvo “una evolución exponencial” desde inicios de marzo y en abril el país reportó “un índice muy alto de casos diarios” que acabó con más de 92.000 diagnósticos de la enfermedad durante este último mes.

Nuestra principal preocupación es ahora la entrada en el periodo de invierno austral que históricamente en los países del cono sur han coincidido con la temporada de enfermedades respiratorias agudas como la influenza”, advirtió y señaló que la respuesta y el control de la enfermedad en el cono sur dependen de la estricta implementación y monitoreo de las medidas de salud pública.

En el Caribe, Etienne destacó la declaración de emergencia nacional en Trinidad y Tobago tras un reciente brote, que Cuba sigue informando un nivel significativo de nuevas infecciones y que en San Vicente y las Granadinas se siguen viendo picos después de que las recientes erupciones volcánicas provocaran el traslado de personas a refugios.

La crisis de vacunas COVID-19 denota “una desigualdad espantosa que perpetúa la pandemia”, alerta el jefe de la OMS

Una trabajadora de salud prepara la vacuna COVID-19 para administrársela a una colega en el hospital de Mogadishu, Somalia, en que trabajan. Foto: UNICEF/Ismail Taxta.

“Un pequeño grupo de países fabricantes y compradores de la mayor parte de las vacunas del mundo controlan el destino del resto del planeta”, dice el doctor Tedros en la inauguración del máximo cónclave de la agencia sanitaria de la ONU.

El líder de las Naciones Unidas recuerda que el COVID-19 no puede vencerse en un país a la vez y aboga nuevamente por la cobertura universal de salud y por preparar a los sistemas de sanidad para la próxima emergencia.

A 17 meses del inicio de la mayor crisis de salud en generaciones, la situación mundial sigue siendo peligrosa. Pese al avance de los conocimientos sobre el coronavirus, a la creación de varias vacunas, a los esfuerzos de los gobiernos y comunidades y a la ardua labor de los trabajadores sanitarios, en lo que va de este año se ha registrado más casos y muertes por COVID-19 que en todo 2020, subrayó este lunes el director general de la Organización Mundial de la Salud.

En su discurso de apertura de la Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra de manera virtual, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la tendencia actual indica que en las próximas tres semanas se superará el total de decesos del año pasado.

Tedros definió la actual coyuntura global como “trágica” y señaló que si bien se ha observado una baja del número de infectados y fallecidos por tres semanas consecutivas, “la situación mundial sigue siendo frágil”.

Ningún país debe dar por hecho que ha superado la crisis independientemente de su tasa de vacunación”, alertó, argumentado que aunque por ahora no ha surgido variantes del virus resistentes a las vacunas, tratamientos o diagnósticos, no hay la certeza de que esto será así siempre.

“Este virus cambia constantemente y los cambios por venir podrían hacer ineficientes nuestras herramientas para combatirlo y colocarnos de nuevo en el punto inicial”, recalcó.

En este contexto, enfatizó la importancia de acelerar la vacunación de toda la población para restar las oportunidades de evolución del coronavirus y lamentó la inequidad del acceso a las vacunas que condena a la gente que vive en los países pobres o de renta media baja.

Una enfermera en Nueva Delhi muestra una ampolleta de la vacuna COVID-19
Una enfermera en Nueva Delhi muestra una ampolleta de la vacuna COVID-19

Inequidad rampante

Señaló que un pequeño grupo de países que fabrican y compran la mayoría de las vacunas del mundo controlan el destino del resto de la humanidad, agregando que las naciones que están inmunizando en este momento a los grupos de bajo riesgo, lo hacen a expensas de los trabajadores de salud y los colectivos de alto riesgo en otros países.

“La crisis de vacunas COVID-19 denota una desigualdad escandalosa que está perpetuando la pandemia”, aseveró, instando a los Estados miembros a apoyar un “esfuerzo adicional de aquí a septiembre” para vacunar al menos al 10% de la población de todos los países en ese plazo, y a acelerar el paso para lograr el objetivo de vacunar al menos al 30% de la gente antes de fin de año.

“La pandemia no terminará a menos que la transmisión esté controlada en todos los países”, insistió el titular de la Organización Mundial de la Salud.

Tedros se refirió a la propuesta del Fondo Monetario Internacional, aún más ambiciosa, de inmunizar al 40% de la población mundial para fines de 2021 y al 60% para mediados de 2022.

Financiamiento y suministros insuficientes para COVAX

Al hablar del mecanismo COVAX, que busca el acceso equitativo a las vacunas, aseguró que la cantidad de dosis disponibles continúa siendo “muy inadecuada”.

Detalló que, hasta la fecha, la iniciativa COVAX ha enviado 70 millones de dosis a 124 países y economías, una cifra que alcanza a menos del 0,5% de la población combinada de esas naciones.

En este sentido, listó tres necesidades urgentes: financiar al COVAX, compartir las dosis de vacunas y ampliar la fabricación de las inmunizaciones.

Asimismo, el jefe de la OMS dijo que todos los países pueden hacer más en materia de vigilancia, pruebas, secuenciación e intercambio de información; empoderamiento de personas y comunidades; apoyo a empresas y lugares de trabajo; e implementación de estrategias nacionales de vacunación.

Añadió que no se puede construir un mundo más seguro de arriba hacia abajo, sino que se debe empezar de cero: “prepararse, prevenir, detectar y responder rápidamente a las epidemias no comienza en los corredores de poder, comienza en las calles de privaciones y hacinamiento donde la gente vive sin alimentos suficientes, sin acceso a personal sanitario, agua potable y electricidad”, explicó.

Estos trabajadores sanitarios de la India participan en una campaña de información sobre las vacunas COVID-19 en Mumbai. Foto: © UNICEF/Bhushan Koyande.
Estos trabajadores sanitarios de la India participan en una campaña de información sobre las vacunas COVID-19 en Mumbai. Foto: © UNICEF/Bhushan Koyande.

“Hacen cosas heroicas, pero no son superhéroes”

El director general dedicó parte de su discurso a los trabajadores sanitarios de todo el mundo, rindiéndoles un tributo especial por sus esfuerzos sostenidos para proteger a las personas del COVID-19.

Tedros laureó el compromiso y sacrificio de estos profesionales y condenó las agresiones inaceptables que han sufrido muchos de ellos.

“Los trabajadores de salud hacen cosas heroicas, pero no son superhéroes. Son humanos como todos nosotros. Sudan y maldicen, ríen y lloran, tienen miedo y esperanzas. Muchos se sienten frustrados e indefensos ya que carecen de equipo de protección personal y vacunas, así como de herramientas para salvar vidas”, puntualizó.

“Muchos se han infectado y, aunque la información es escasa, estimamos que al menos 115.000 trabajadores sanitarios y del cuidado han pagado el precio máximo al servicio de los demás”, deploró e hizo un llamado protegerlos con los insumos necesarios y el trato justo.

Tsunami de sufrimiento

El Secretario General de las Naciones Unidas, se sumó al homenaje a los trabajadores sanitarios de primera línea, calificándolos como “los héroes de esta pandemia”.

“Millones de profesionales de la salud continúan poniéndose en peligro todos los días. Les debemos nuestro más profundo agradecimiento. Esto incluye a nuestros colegas de la Organización Mundial de la Salud, que trabajan en todo el mundo para ayudar a los Estados Miembros a salvar vidas y proteger a los vulnerables”, acotó António Guterres en un mensaje de video.

El líder de la ONU citó los 3,4 millones de vidas que han sucumbido al COVID-19 como un “tsunami de sufrimiento” que, además ha provocado la pérdida de unos 500 millones de puestos de trabajo y ha costado billones de dólares a las arcas nacionales de los países.

Guterres habló una vez más con gran preocupación sobre el peligro de la respuesta global a la pandemia en “dos velocidades”, lo que significa la vacunación masiva y la apertura de las economías de los países ricos, y la persistencia, circulación y mutación del virus en las naciones más pobres.

Los más vulnerables son los que más sufren, y me temo que esto está lejos de terminar”, dijo y advirtió de más picos y oleadas que podrían cobrar cientos de miles de vidas y ralentizar la recuperación económica mundial.

Esta mujer recibe su vacuna COVID-19 en Guwahati, India. Foto: © UNICEF/Biju Boro.
Esta mujer recibe su vacuna COVID-19 en Guwahati, India. Foto: © UNICEF/Biju Boro.

No se puede derrotar en un país a la vez

“El COVID-19 no se puede vencer a un país a la vez”, agregó reforzando el mensaje del director general de la OMS.

Pugnó una vez más por una acción global coordinada que coloque al mundo en la senda de la recuperación y el desarrollo.

Guterres especificó que esa acción debe ser resuelta y solidaria para lograr detener el virus con un plan de acceso equitativo a las vacunas, pruebas y tratamientos de COVID-19, recalcando la importancia de financiar al COVAX.

Precisamos la urgencia de una economía de guerra

“Necesitamos la lógica y la urgencia de una economía de guerra para impulsar la capacidad de nuestras armas”, señaló, haciendo referencia a su solicitud al G20 para crear un grupo de trabajo que negocie con las farmacéuticas y otras partes clave con la intención de duplicar la capacidad de fabricación “explorando todas las opciones, desde las licencias voluntarias y las transferencias de tecnología hasta la puesta en común de patentes y la flexibilidad en los derechos de propiedad intelectual”.

Otro elemento de la acción global requerida es reforzar los sistemas de atención primaria y la cobertura universal de salud. Actualmente, al menos la mitad de la población mundial carece de acceso a los servicios sanitarios esenciales.

En este renglón, consideró que el COVID-19 no puede verse aislado de los problemas fundamentales de los sistemas de salud en los que imperan la desigualdad, la falta de financiamiento, la complacencia y la negligencia.

“Con los sistemas de atención primaria de salud adecuados, nos recuperaremos más rápidamente de esta pandemia y evitaremos la siguiente antes de que se afiance”, afirmó.

Compromiso político

El tercer punto de la acción es la preparación para la próxima emergencia sanitaria mundial.

“Los sistemas de salud primaria sólidos son un comienzo, pero no son suficientes. El mundo necesita un compromiso político al más alto nivel para transformar el sistema existente a través de un enfoque de todo el gobierno y la sociedad coordinado internacionalmente. La OMS debe estar en el centro de la preparación para una pandemia mundial. Necesita recursos sostenibles y predecibles, y debe estar plenamente capacitado para hacer el trabajo que se le exige”, señaló.

Guterres concluyó su mensaje conminando a los líderes mundiales “a tomar las decisiones audaces necesarias para poner fin a la pandemia y construir comunidades y sociedades seguras y saludables para el futuro”.

América Latina y el Caribe superan el millón de muertos

América Latina y el Caribe superan el millón de muertos por covid-19
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América Latina y el Caribe superaron este viernes la simbólica cifra de un millón de muertos por covid-19, en momentos en que la mayoría de los países de la región luchan por conseguir suficientes vacunas.

En total, se registraron 1.001.404 fallecimientos en la región, de los 31.586.075 casos detectados, según un recuento de la AFP. Ese número de muertos representa algo menos del 30% de los 3,44 millones de decesos por covid-19 registradas en todo el mundo.

Pero según la Organización Mundial de la Salud, el número real de muertos por la pandemia podría ser de dos a tres veces mayor de lo que sugieren las estadísticas oficiales.

Casi el 90% de las muertes se distribuyen entre cinco países que representan el 70% de su población de la región: Brasil (446.309), México (221.080), Colombia (83.233), Argentina (73.391) y Perú (67.253).

Brasil, que registra la mayor mortandad diaria del continente con una media de casi 2.000 por día esta semana, acumula casi 445.000 de óbitos en momentos en que el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro es investigado por el Congreso debido a su manejo de la crisis sanitaria.

"¿Cuántas vidas hubieran podido salvarse?", se pregunta el senador Randolfe Rodrigues, vicepresidente de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) que se puso en marcha hace tres semanas.

Las cifras alcanzan niveles sin precedentes en Colombia (500 muertos al día, +4% en una semana) y Argentina (490, +15%), en tanto aumentan considerablemente en países menos poblados como Ecuador (85, +37%) y Bolivia (53, +44%).

El conjunto de la región, que incluye 33 países y territorios, registra una media de casi 3.900 muertes diarias en los últimos siete días, lo que supone un aumento del 1% con respecto a la semana anterior. Los contagios, en tanto, aumentaron a una media de 142.000 al día, lo que implicó un aumento de 10% en una semana.


| Urgen más vacunas


Solo el 3% de la población en América Latina y el Caribe está vacunada, deploró la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el viernes.

"Esta pandemia está lejos de haber terminado, y está golpeando duramente a América Latina, afectando nuestra salud, economías y sociedades enteras. Sin embargo, sólo un 3% de nuestras poblaciones se ha vacunado", dijo la directora de la OPS, Carissa Etienne.

"La región es un epicentro del sufrimiento de la COVID-19. También debería ser un epicentro para la vacunación", subrayó en un comunicado.

Pfizer/BioNTech, Moderna y Johnson&Johnson se comprometieron, durante una cumbre este viernes del G20 en Roma, a donar 3.500 millones de dosis a los países más desfavorecidos entre 2021 y 2022.

Según explicaron, este año se suministrarán unos 1.300 millones de dosis y en 2022, el resto. Pfizer proporcionará 2.000 millones de dosis, Moderna "hasta" 995 millones y Johnson&Johnson "hasta 500 millones".

Los países de ingresos bajos podrán comprarlas a precio de coste y los de ingresos medios, a un precio reducido, precisaron los laboratorios durante la cumbre organizada por la presidencia italiana del G20 y la Comisión Europea.
Más temprano, la Unión Europea (UE) anunció que ofrecería 100 millones de dosis, Italia 300 millones de euros (365 millones de dólares) y Francia 30 millones de dosis a través de Covax, el sistema de la OMS para entregar vacunas a las naciones pobres.


| 50.000 millones del FMI

Con el objetivo de vacunar al menos al 60% de la población mundial para finales de año y avanzar hacia el fin de la pandemia, el Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso un plan con una financiación estimada de 50.000 millones de dólares.

"Nuestra propuesta establece objetivos, evalúa las necesidades de financiación y define acciones pragmáticas", dijo Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, en la Cumbre Mundial de la Salud celebrada en Roma, en el marco del G20.

El plan pretende que al menos el 60% de la población mundial esté vacunada a finales de 2022 para permitir una recuperación económica mundial sostenible.
En tanto, en África, menos del 2% de la población africana había sido inmunizada a fines de abril, mientras que más del 40% de la población en Estados Unidos y más del 20% en Europa habían recibido al menos una dosis de la vacuna contra el covid-19, según el FMI.

Para cumplir los objetivos de vacunación de la población mundial, el FMI insiste en la necesidad de conceder subvenciones adicionales a Covax, mediante donaciones de dosis excedentes y garantizando el libre flujo transfronterizo de materias primas y vacunas.

En África, un estudio publicado por la revista médica The Lancet reveló --pese a la dificultad de recopilar datos exhaustivos-- que los pacientes graves de covid-19 mueren más en ese continente que en otros, probablemente debido a la falta de instalaciones de cuidados críticos.

La pandemia pudo haberse evitado pero el mundo aún no está preparado para frenar otra

Un Panel de expertos independientes asegura que la pandemia de COVID-19 podía haberse evitado. Foto: United Nations/UNICEF/Aleksey Filippov.

Se necesita poner en marcha un conjunto de reformas para transformar el sistema mundial de preparación y respuesta ante pandemias, lo que incluye otorgar mayores poderes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de expertos sobre el desarrollo de la pandemia.

El viejo refrán “prevenir mejor que curar sigue estando vigente: La pandemia de COVID-19 podría haberse evitado, según el informe del Panel de expertos independientes nombrado por la Organización Mundial de la Salud para examinar el origen y desarrollo de aquella. Y, sin embargo, esos especialistas están convencidos de que, si surgiera un nuevo virus altamente infeccioso, el mundo seguiría sin estar preparado.

Los países con la ambición de contener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo.

“El tiempo transcurrido desde la notificación de un conglomerado de casos de neumonía de origen desconocido a mediados de diciembre hasta la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional fue demasiado largo”, señala el Panel.

Los expertos se refieren al tiempo que pasó entre la detección del virus SARS-CoV-2 en China a finales de 2019 y la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional hecha por la Organización Mundial de la Salud el 30 de enero de 2021.

“Además, febrero de 2020 fue un mes perdido en el que muchos más países podrían haber tomado medidas para contener la propagación del SARS-CoV-2 y prevenir la catástrofe sanitaria, social y económica mundial que todavía persiste”, añaden.

Se podía haber contenido

El informe también indica que los países variaron significativamente en la aplicación de medidas de salud pública medidas para mantener bajo control la propagación del virus. Algunos buscaron contener la epidemia de forma agresiva e impulsar la eliminación; otros tuvieron como objetivo la supresión de virus; y algunos intentaron mitigar solo los peores impactos.

“Los países con la ambición de contener agresivamente y detener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo. Dado lo que ya se sabe, todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública consistentemente y a la escala epidemiológica que la situación requiere”, agrega el documento, que destaca que, para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno.

Y, sin embargo, el Panel, presidido por Helen Clark, ex-Primera Ministra de Nueva, y Ellen Johnson Sirleaf, ex-Presidenta de Liberia, considera que “el sistema actual es claramente inadecuado para evitar que otro patógeno nuevo y altamente infeccioso, que podría surgir en cualquier momento, provoque una pandemia”.

“La pandemia de COVID-19 es una señal de cuán vulnerable es y frágil es nuestro mundo -se lee en el informe-. El virus ha trastornado sociedades, ha puesto a la población mundial en grave peligro y ha expuesto profundas desigualdades. La división y la desigualdad entre los países y dentro de ellos se han exacerbado, y el impacto ha sido severo para las personas que ya están marginadas y desfavorecidas”.

En menos de año y medio, el COVID-19 ha infectado al menos a 150 millones de personas y ha matado a más de tres millones. La pandemia está considerada la peor crisis combinada de salud y socioeconómica en la memoria viva del mundo, y una catástrofe en todos los niveles.

Imagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington. Foto: United Nations/John Samuels.
Imagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington. Foto: United Nations/John Samuels.

El Chernobyl del sigo XXI

Para los expertos, el COVID-19 es “el Chernobyl del siglo XXI”, no porque el brote de una enfermedad sea como un accidente nuclear, sino porque ha demostrado claramente la gravedad de la amenaza a nuestra salud y bienestar.

“El nuevo milenio ha visto los estragos que pueden causar las amenazas para la salud mundial como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el ébola y el zika. Los expertos habían advertido sobre la amenaza de nuevas enfermedades pandémicas y habían instado a cambios importantes en la forma de protegernos contra ellas, pero el cambio necesario no se produjo. Tan pronto como una amenaza para la salud o un brote mortal se desvanece de la memoria, la complacencia se acomoda, en lo que se ha denominado un ciclo de pánico y negligencia. Este ciclo debe terminar”, reza el informe.

El COVID-19 ha provocado una crisis tan profunda y amplia que los presidentes, primeros ministros y jefes de organismos internacionales y regionales deben ahora aceptar urgentemente su responsabilidad de transformar la forma en que el mundo se prepara y responde a las amenazas para la salud mundial.

El mundo también tiene que prepararse urgentemente para evitar que un futuro brote se convierta en una pandemia. “Si no es ahora, ¿entonces cuándo?”, se preguntan los miembros del Panel.

Recomendaciones para detener futuras pandemias

A tal fin, el Panel Independiente hace un llamado a los Jefes de Estado y de Gobierno para que se comprometan a liderar los esfuerzos de transformación del sistema actual. El Panel pide una serie de reformas audaces y con visión de futuro, que incluyen:

  • Establecer un Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud que mantenga el compromiso político con la preparación y la respuesta frente a pandemias y que haga responsables a los actores, en particular mediante el reconocimiento y el examen entre pares. Los países también deberían adoptar una convención marco sobre pandemias en los próximos seis meses
  • Establecer un nuevo sistema mundial de vigilancia basado en total transparencia. Este sistema proporcionaría a la Organización Mundial de la Salud la autoridad para publicar información sobre brotes potencialmente pandémicos de forma inmediata sin necesidad de aprobación. También le permitiría enviar expertos a investigar a la mayor brevedad posible cuando sea necesario
  • Invertir ahora en la preparación nacional contra las pandemias, ya que será demasiado tarde cuando llegue la próxima crisis. Todos los gobiernos deberían revisar sus planes de preparación y asignar los fondos y el personal necesarios para prepararse frente a otra crisis sanitaria
  • Transformar el actual Acelerador del acceso a las herramientas contra el COVID-19 (Acelerador ACT) en una plataforma verdaderamente mundial destinada a proporcionar bienes públicos mundiales, como vacunas, pruebas diagnósticas, tratamientos y suministros que puedan ser distribuidos rápida y equitativamente en todo el mundo, de modo que se pase de un modelo de mercado a otro destinado a suministrar bienes públicos globales
  • Focalizar y reforzar la autoridad y la financiación de la Organización Mundial de la Salud, en particular desarrollando un nuevo modelo de financiación para acabar con los fondos asignados a fines específicos y aumentar las contribuciones de los Estados Miembros
  • Crear un mecanismo internacional de financiación frente a pandemias, que tendría la capacidad de movilizar contribuciones a largo plazo (10-15 años) de entre 5000 y 10.000 millones de dólares al año para financiar la capacidad de respuesta continua. También debería estar preparado para desembolsar entre 50.000 y 100.000 millones a corto plazo adelantando los compromisos futuros en caso de declaración de pandemia. El Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud asignaría y supervisaría la financiación a las instituciones que tengan la capacidad de apoyar el desarrollo de las capacidades de preparación y respuesta
  • Los Jefes de Estado y de Gobierno deberían adoptar en una cumbre mundial una declaración política bajo los auspicios de la Asamblea General de las Naciones Unidas para comprometerse con estas reformas transformadoras
Un paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital. Foto: UNICEF/Amarjeet Singh.
Un paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital. Foto: UNICEF/Amarjeet Singh.

Acabar con la pandemia de COVID-19

El Panel está también profundamente preocupado y alarmado por los altos niveles persistentes actuales de transmisión de SARSCoV-2, que continúan provocando un enorme número de casos y muertes, y el desarrollo de variantes de virus, todo lo cual sigue imponiendo una carga intolerable a las sociedades y economías.

La vacunación por sí sola no acabará con esta pandemia. Debería combinarse con pruebas, rastreo de contactos, aislamiento, cuarentena, enmascaramiento, distanciamiento físico, higiene de manos y comunicación efectiva con el público.

Además, el Panel hecho un llamado a la comunidad internacional para que ponga fin a la pandemia de COVID-19 y ha formulado una serie de recomendaciones inmediatas para detener su propagación:

  • Compartir vacunas: Los países de altos ingresos con una reserva de vacunas suficiente para una cobertura adecuada deberían comprometerse, a la vez que amplían su cobertura, a proporcionar a los 92 países de ingresos bajos y medios participantes en el compromiso anticipado de mercado de COVAX*, promovido por la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), al menos mil millones de dosis de vacunas de aquí a septiembre de 2021
  • Suspensión de patentes: Los principales países productores de vacunas y los fabricantes deberían reunirse, bajo los auspicios conjuntos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, para acordar la concesión voluntaria de licencias y la transferencia de tecnología. Si no se toman medidas al respecto en un plazo de tres meses, debería entrar en vigor inmediatamente una exención de los derechos de propiedad intelectual en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio
  • El G7 debería comprometerse inmediatamente a proporcionar el 60% de los 19.000 millones que el Acelerador ACT necesita en 2021 para vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos y para el fortalecimiento de los sistemas de salud, y debería adoptarse una fórmula de reparto de la carga para financiar estos bienes públicos mundiales de forma continua
  • Todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública de probada eficacia a la escala necesaria para frenar la pandemia. Para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.

El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

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