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Cuba

¿Por qué se suicidan los cubanos, venezolanos y nicaragüenses?

El suicidio se conceptualiza como 'una agresión a sí mismo con la intención de quitarse la vida'. ¿Cuál es la razón? Existen factores individuales, comunitarios y sociales que interactúan entre sí. Hay condiciones sociales soportables para algunos e insoportables para otros por lo que el suicidio varía según los individuos y su capacidad de manejar las dificultades de la vida.

Según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en septiembre de 2019, anualmente, cerca de 800 mil personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo en el mundo. Para hacer la cifra mas comprensible, esto significa que cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo. 11.4 suicidios por cada 100 mil personas es la cifra promedio global.

El suicidio es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo. De hecho, en 2016, más del 79% de los suicidios en todo el mundo tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medianos.

La OMS expresa que si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales (en particular los trastornos relacionados con la depresión y el consumo de alcohol) está bien documentado en los países de altos ingresos, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, represión, escasez alimentos y medicinas, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento.

Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos.

Se estima que alrededor de un 20% de todos los suicidios se cometen por autointoxicación con plaguicidas, y la mayoría de ellos tiene lugar en zonas rurales agrícolas de países de ingresos bajos y medianos. Otros métodos comunes de suicidio son el ahorcamiento y las armas de fuego.

La OMS también explica que en todo el mundo es insuficiente la disponibilidad y calidad de los datos sobre el suicidio y los intentos de suicidio. Solo 80 Estados Miembros disponen de datos de registro civil de buena calidad que se pueden utilizar directamente para estimar tasas de suicidio. La calidad insuficiente de los datos sobre mortalidad no es un problema exclusivo del suicidio, pero dada la sensibilidad de este fenómeno y la ilegalidad de las conductas suicidas en algunos países es probable que la subnotificación y la clasificación errónea de casos sea un problema más significativo en lo que respecta al suicidio que a otras causas de defunción.

La instancia internacional reconoce que el suicidio es una prioridad de salud pública. El primer informe mundial de la OMS sobre el suicidio, «Prevención del suicidio: un imperativo global», publicado en 2014, procura aumentar la sensibilización respecto de la importancia del suicidio y los intentos de suicidio para la salud pública, y otorgar a la prevención del suicidio alta prioridad en la agenda mundial de salud pública. También procura alentar y apoyar a los países para que desarrollen o fortalezcan estrategias integrales de prevención del suicidio en el marco de un enfoque multisectorial de la salud pública.

El suicidio en Cuba

Un trabajo de investigación publicado por la Universidad de la Habana en julio de 2012 titulado 'Diferenciación territorial del suicidio en Cuba' y enfocado en encontrar la distribución geográfica del suicidio, expresa que este fenómeno se encuentra entre las diez principales causas de muerte en Cuba y es un problema de salud importante.

Como consecuencia de las numerosas investigaciones realizadas sobre el suicidio en el país y el aumento de las tasas del mismo, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) creó en 1986 el Programa de Prevención de la Conducta Suicida. Así se mantuvieron las perspectivas del MINSAP por atenuar las tasas de suicidios en el país. Aunque en los años 1993 y 1994 se reportaron picos dramáticos en el comportamiento de este fenómeno.

El suicidio en Cuba se encuentra entre las diez primeras causas de muerte, y aunque durante años el país llegó a alcanzar las tasas más elevadas de la región de las Américas, a partir del 2002 ha experimentado un descenso. Las diferencias de las tasas brutas por provincias en el período analizado (2004-2008) varían de 9.2 por 100 mil habitantes en Ciudad de La Habana, a 19.1 por 100 mil habitantes en la provincia de Holguín. Las diferencias intermunicipales en la provincia Ciudad de La Habana destacan a Regla y Centro Habana con las tasas más elevadas del período con 50 y 24 fallecidos por 100 mil habitantes respectivamente, mientras que en el municipio Guanabacoa se registran 2.6 fallecidos por 100 mil habitantes según la Oficina Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública y de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONEI).

En las tasas brutas de suicidio en Cuba desde 1970 hasta el 2008 hay una parábola que tiene su máximo entre los años 1982 y 1993, con valores alarmantes de 23.2 fallecidos por 100 mil habitantes, de forma convexa sobre los años 1970 y 2007. La línea de tendencia expresa una directriz hacia una disminución en las tasas, independientemente de que el valor del último año (2008), es superior al del año que lo antecede, con una tasa de 14.3 fallecidos cada 100 mil habitantes.

El comportamiento general del fenómeno se manifiesta de forma tal que en el sexo masculino el suicidio tiene una influencia más marcada, independientemente de que la literatura internacional expresa que los intentos son más frecuentes en el sexo femenino que en masculino, cuestión que se justifica con la efectividad o letalidad de los intentos del sexo masculino.

Por su parte, el Anuario Estadístico de Salud de 2018 hizo notar que el principal grupo etareo que intenta suicidio en Cuba es el de jóvenes de entre 15 y 21 años, seguido del grupo de personas de la tercera edad.

El estrés es una de las principales causas que empujan a una persona a intentar privarse la vida mediante heridas auto infligidas.

Cuando se trata de personas de la tercera edad, una de las causas que pueden llevar a intentarlo es la falta de medicamentos para asegurar una vida digna y saludable.

La especialista de la Comisión Técnica Asesora Provincial de la Conducta Suicida, Danis Rodríguez Ceballos, indica que en los jóvenes las causas son diferentes. Problemas escolares, peleas familiares, familias disfuncionales, crisis de identidad sexual y la poca experiencia para lidiar con situaciones complejas pueden hacer que un joven intente suicidarse.

La situación de pobreza extrema vivida por muchos habitantes de la Isla, así como la escasez de alimentos y la dificultad para obtener medicamentos pueden explicar la recurrencia de por qué algunas personas cometen suicidio o intento de suicidio.

Cuba ocupa el puesto número 38 en la lista de países con mayor incidencia de suicidios en el mundo, solo superado por Uruguay y Argentina en América Latina.

El suicidio en Venezuela

En el foro virtual 'El suicidio en Venezuela; Crisis humanitaria y violencia autoinfligida' realizado en Caracas el pasado 30 de junio y organizado por la ONG 'Observatorio Venezolano de Violencia' (OVV), el sociólogo Roberto Briceño León, estudioso de temas de violencia y delincuencia, investigador y profesor universitario, explicó que durante los últimos años el OVV se dedicó al estudio de la violencia y la delincuencia en Venezuela, pero en el 2017 decidieron emprender un estudio sobre el suicidio y hacerle seguimiento a ese fenómeno debido a la pronunciada alza de su tasa desde ese año en Venezuela.

Por su parte, Gustavo Páez, investigador colaborador de OVV, se avocó a explicar dicho estudio, observando con atención particular las cifras de 2015 en adelante, pero también desde años atrás (1936), para una idea clara en términos históricos del fenómeno. Sus fuentes de información fueron diversas: estadísticas del Ministerio de Salud y Asistencia Social, del Instituto Nacional Estadísticas, Corposalud, entre otras.

Según ese estudio, la Tasa Histórica de Suicidios (THS) pasó de 3.8 por cada 100 mil habitantes en 2015 a 8.3 en 2017 y 9.7 en 2018.

En 2015 se contabilizaron 1.143 suicidios y en 2018 fueron 2.900. Páez explicó que Venezuela, entre 1936 y 2014, se caracterizaba por tener tasas de suicidios relativamente bajas, menores al promedio mundial. Pero a partir de 2015 y hasta 2018 (último año del estudio), se notó una tendencia al incremento que puso a Venezuela en cifras que incluso superan al promedio mundial de suicidios, pues la tasa se duplicó en ese último lapso y explica el investigador que como máximo pudiera triplicarse.

Otros datos que arrojó Gustavo Páez en su ponencia es que los suicidios por sexo son en un 80% cometidos por hombres y 20% por mujeres. Los métodos utilizados son por orden de incidencia ahorcamiento, envenenamiento y uso de arma de fuego.

En cuanto a la distribución geográfica donde mas suicidios o intentos de suicido ocurren en Venezuela, los estados del país con mayor incidencia en 2018 fueron los estados de la zona andina del país: Mérida con 8.9 por cada 100 mil habitantes; Trujillo con 6.3; Zulia 6.2 y Táchira 5.4 por cada 100 mil habitantes.

Como explicación a este fenómeno de incidencia geográfica, Páez planteó una serie de razones, como el carácter del andino, sobre todo el habitante del páramo (serranía andina): introvertido, callado y poco dado a comunicar sus emociones y problemas.

También el investigador hizo mención de las últimas cifras registradas del periodo; desde el 1ro. de enero a junio de 2020, correspondiente a la cuarentena por COVID-19, y la describió como una etapa particularmente estresante debido a la poca o nula posibilidad de los ciudadanos a salir, trabajar, inter relacionarse, cubrir sus necesidades; y el sometimiento a encierro prolongado. Se reportaron 94 suicidios en ese periodo en el país, de los cuales 81 eran hombres y 13 mujeres.

La edad de mayor frecuencia, hombres adultos y adultos mayores entre 30 y 65 anos

Los factores que incrementaron la cifras de suicidio e intento de suicidio en los últimos dos a tres años, según Páez, son la severa crisis humanitaria por la que pasan millones de venezolanos, producto de la masiva emigración forzada, la pobreza, la gran inseguridad alimentaria, una tenaz hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, y las severas cuarentenas impuestas por las autoridades sanitarias del régimen venezolano, algo que describen como particularmente difícil de sobrellevar para la sociedad civil de ese país, siempre acostumbrada a una gran actividad social, en todos los estratos socioeconómicos.

La depresión y la ansiedad en muchos casos son trastornos detonados por la crisis. Hay que recordar que no toda persona deprimida se suicida y no todo suicida está deprimido, aseguró Gustavo Páez.

La profesora Iris Terán fue la encargada de hacer el estudio cualitativo del suicidio. Su ponencia “El suicidio en Venezuela: aproximación hermenéutica” plantea que el suicidio involucra emociones, sentimientos, pensamientos negativos; pero también relaciones disfuncionales con familiares, amigos, colegas de trabajo, parejas; y un entorno social, económico y político difícil que impide progresar o desarrollar el propio proyecto de vida.

El suicida, explica la profesora Terán, inicialmente lanza llamadas de atención que muchas veces no son atendidas por su entorno familiar o amigos. Los hombres se suicidan más, pero las mujeres lo intentan más. El suicida carece en muchos casos de herramientas psicológicas y espirituales que lo ayuden a manejar situaciones de fracaso, o éxito incluso.

Del año 2015 al 2018, se incrementó el suicidio en Venezuela, especialmente entre jóvenes de 20 a 25 años. El Estado Mérida en Los Andes y la ciudad llamada Colonia Tovar, un asentamiento de inmigrantes alemanes llegados al estado Aragua a finales del siglo XIX, son las dos entidades agrarias que presentan las mas altas tasas de suicidio por 2 factores: práctica de la endogamia (matrimonio entre familiares) lo que implica transmisión de genes de patologías mentales; y el uso de agroquímicos en los cultivos, lo que genera un tipo de envenenamiento que afecta las conductas y predispone al suicidio.

La profesora Terán orientó su ponencia especialmente en destacar al suicidio como fenómeno multidimensional y destacó factores de todo tipo que determinan el suicidio:

- Factores individuales, como predisposiciones a pensamientos negativos, emociones como la tristeza, sicopatologías como depresión y esquizofrenia.
- Factores relacionales; malas relaciones con padres, hermanos, amigos, parejas, etc.
- Factores comunitarios, donde mencionó ejemplos como viviendas inadecuadas, entornos físicos y humanos inmediatos inadecuados o estresantes.
- Factores sistémicos: Contextos económicos sociales y políticos (pobreza, hiperinflación, desempleo, escasez de bienes, etc.) que dificultan o imposibilitan la realización óptima de la propia vida.

La sicóloga Yorelis Acosta, por su parte, centró su exposición en las emociones y factores sicosociales que inciden en el suicidio en Venezuela y explicó que esto pasó de ser una decisión individual relacionada con diferentes factores de riesgo, a convertirse en un fenómeno de carácter social, profundamente relacionado con la crisis económica social y política; la pobreza, la inseguridad, la hiperinflación, la enorme dificultad en conseguir alimentos y medicinas, sea por que escasean o porque sus altos precios impiden su compra.

En este contexto la Dra. Acosta a través de encuestas aplicadas a muestras, pudo identificar emociones negativas a lo largo de estos últimos años como son: tristeza, miedo, rabia, la incertidumbre y la desesperanza. Estas últimas al no percibirse una salida a la crisis económica y política en el corto y mediano plazo. Todo esto ahora agravado por la cuarentena que ya alcanza 4 meses y que no le ha permitido a muchos ciudadanos resolver el 'día a día' que busca producir y obtener recursos económicos para la compra de alimentos y otros elementos de su vida cotidiana.

La sicóloga agregó que el encierro tan prolongado ha generado además hastío, aburrimiento y angustia. Los hogares se han convertido en lo que describió como 'verdaderas ollas de presión', con frecuentes manifestaciones de violencia intrafamiliar. Acosta dijo que han aumentado considerablemente las consultas médicas por ataques de pánico y depresión, lo que se asocia directamente con la ocurrencia de suicidios.

Según los especialistas que ofrecieron el foro, el carácter tradicionalmente alegre y optimista del venezolano, como este se autopercibe, quedó prácticamente en el recuerdo.

El suicidio en Nicaragua

Para comprender la realidad del suicidio en Nicaragua, es mas eficiente usar un ejemplo de la vida real.

Carlos Fornos tenía 22 años. Fue uno de los miles de jóvenes que en abril de 2018 salieron a las calles a protestar contra el gobierno de Daniel Ortega, y también fue de quienes en algún momento pensaron estaba a punto de "caer", a lo que desde entonces se comenzó a llamar “dictadura”. Hubo marchas callejeras que reunieron a por lo menos medio millón de personas y unas 180 barricadas o tranques en calles y carreteras paralizaron el país.

La respuesta de Ortega fue brutal. Armó un ejército de paramilitares que junto con policías dispararon a matar contra las personas que estaban en las barricadas y carecían de medios para defenderse, hasta desmontarlas una por una. El saldo fue de al menos 327 muertos, según las cuentas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), unos mil presos políticos y cerca de 100 mil nicaragüenses que marcharon al exilio en busca de seguridad para sus vidas.

Fornos fue uno de miles de jóvenes que se fueron al exilio a vivir en condiciones marginales, principalmente en Costa Rica, país vecino al sur de Nicaragua. Recientemente regresó a Nicaragua a buscar cómo reanudar su vida. Sus compañeros de lucha del Movimiento 19 de abril (M19) reportaron que el joven habría “estado en depresión en los últimos días” y se suicidó la madrugada del miércoles 15 de enero pasado.

“Nos dolemos por ti Carlos, así como por Valentina, así como otros que tomaron tal fatal decisión, apenas tenías 22 años, en mayo 18 cumplías 23 años, eras estudiante, eras un hijo predilecto, nos duele a tu familia y al pueblo azul y blanco este acto”, escribió el M19 en su página de Facebook el día que anunció su muerte. Como este hay muchos otros casos con el mismo desenlace.

La respuesta de Ortega a la demanda ciudadana que exigía un cambio de gobierno no se quedó en el desmantelamiento de los tranques ni en el apresamiento de centenares de opositores. Desde julio de 2018, Nicaragua vive un estado de sitio de facto, donde está prohibida cualquier manifestación de protesta, existe un constante asedio contra los hogares de los opositores más conocidos, y la policía patrulla las calles y mantiene presencia en algunos puntos de las ciudades.

Una reciente encuesta sobre “afectaciones socioemocionales” de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) reveló que el 62.5 por ciento de los encuestados dicen sentirse más angustiados ahora que hace dos años. Las afectaciones más marcadas son, según el estudio, trastornos de sueño, ansiedad, desesperanza, depresión, falta de apetito, crisis nerviosa y ataques de pánico, entre otras.

“A partir de abril 2018 hubo un cambio radical, del que nadie se escapa, ni los que están fuera”, afirma la sicóloga Auxiliadora Marenco. “Y cuando hablo de los que están fuera me refiero a los que se fueron hace mucho, no por la crisis, y tienen como un deja vu, donde emocionalmente hay un golpe profundo que afecta a nivel de depresión, insomnio, ansiedad, preocupación, de incerteza, que tiene que ver no solo con los muertos o los encarcelados sino también con el futuro”.

Según la sicóloga, el nicaragüense en general se pregunta: “¿Y cómo es que yo no vi que esto estaba tan mal? ¿Cómo es que estábamos en manos de un gobierno asesino? ¿Qué va a suceder ahora si no tenemos control, certeza, de nada de lo que va a pasar?”

Yessenia Paz Aragón es sicóloga de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y atiende casos persecución política, detención ilegal, tortura, secuestros y violencia intrafamiliar entre otros. Dice que en 2019 atendió entre 100 y 150 de estos casos.

“La mayoría de los pacientes presentan trastornos mentales como ansiedad, depresión, estrés postraumático, sensación persecutoria, trastorno de sueño y descontrol alimenticio”, dice. “Estas personas tienen vivencias mediante imágenes, recuerdos, el famoso flash back. Tienen diferentes estados emocionales y sucumben a la depresión”.

Dice la sicóloga que algunos de los pacientes que estuvieron presos, intentaron suicidarse en la cárcel, y si bien la mayoría ya no tiene esas ideas, alguno sí “porque probablemente no tienen el apoyo de la familia, tienen problemas de pareja, tienen que mudarse a otro lugar o a otro país, la mayoría no trabaja y vive del apoyo de la familia o amistades”.

En tres de los casos que ha atendido esta profesional, los pacientes se lesionaban los brazos y cuellos en la cárcel y en otro, un joven tomó muchas pastillas pero “solo lo dejaron sedado”. “Probablemente hay muchos casos pero no les gusta expresarlo y pedir ayuda”, comenta.

“La población en general sufre de alguna manera”, considera Paz Aragón. “Desde el temor de salir a la calle, la inseguridad en todos los sentidos, saber que probablemente sus derechos no valen nada, y muchos de ellos están tomando su propio control. Muchos de estos jóvenes han perdido sus estudios, se ven sin futuro, sin metas”.

En 2018, el año que inició la crisis sociopolítica de Nicaragua, se registró un incremento del 12 por ciento en los suicidios, con respecto al 2017, según los datos de la Policía Nacional.

“Algo muy importante es que probablemente ellos tenían algún trauma desde la infancia, y ahora más este otro, esto viene a desencadenar diferentes traumas y es ahí donde la persona sucumbe a realizar suicidio o intento de suicidio”, concluye Yessenia Paz Aragón, sicóloga de la CPDH.

Marenco coincide con ella. “Cada uno de nosotros somos sensibles según la historia de la que venimos, según como nos ha tratado la vida antes de los sucesos”, dice. “Por ejemplo, si antes de la crisis yo tenía una depresión porque me divorcié o porque vengo de un padre alcohólico o violento, estos sucesos lo que hacen es exacerbar mi patología, mi malestar, y puede que esta ola de suicidios sea la respuesta. Pero ya existía una predisposición. La crisis fue un detonante para coger valor y exacerbar el estímulo”.


En Nicaragua, entre los principales factores de riesgo para cometer suicidio, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), están las enfermedades mentales, principalmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol, el abuso de sustancias, la violencia social y las sensaciones de pérdida.

Cuba, Venezuela y Nicaragua comparten en nuestra región un sistema político que todo el mundo libre ha terminado por reconocer como dictatorial, antidemocrático y que mantiene a esos tres países en crisis. El socialismo que han aplicado los regímenes de estos tres países ha ahogado en privaciones materiales y espirituales a los ciudadanos, muchos de los cuales han llegado al extremo del atentado contra sus propias vidas. La cifras de suicidios o intentos de cometerlo de los tres países están sobre el promedio mundial, concluyen los expertos.

¿Las causas? Muchas de ellas totalmente coincidentes; escasez de alimentos y medicinas, inseguridad social, futuro incierto para los jóvenes, crisis política, stress, miedo, represión, presidio político, desaparición forzada, exilio o refugio; en conclusión, factores que afectan la salud mental de los ciudadanos y que junto a la falta de esperanzas por un cambio a corto o mediano plazo, genera modelos de toma de decisiones distorsionados que suelen empujar a las personas a buscar salidas extremas, una de ellas, cometer suicidio.

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Cuba no cumple requisitos esenciales para aspirar al Consejo de DDHH, revela informe ISHR

Arresto de la Dama de Blanco Martha Sánchez, una activista por los derechos humanos en Cuba. (Archivo)

El Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR por sus siglas en inglés) divulgó un informe donde evalúa en qué condiciones llegan los países que aspiran a un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

En el caso de La Habana, el reporte indica que no cumple con la mayoría de los requerimientos esenciales para aspirar a ese puesto.

Así ISHR recomienda a Cuba aplicar esta serie de medidas:

• Cesar la detención arbitraria y el hostigamiento de las personas defensoras de los derechos humanos y periodistas.

• Reconocer públicamente la labor de monitoreo de los derechos humanos como una actividad legítima e importante. Proporcionar un estatuto jurídico a los grupos que defienden los derechos humanos en Cuba, dejar de utilizar tácticas que los intimiden y permitir que las personas defensoras de los derechos humanos y la sociedad civil participen en las Naciones Unidas y sus mecanismos.

• Elaborar y aplicar leyes, políticas y mecanismos específicos que reconozcan y protejan la labor de la sociedad civil, las personas defensoras de los derechos humanos y los periodistas.

• Liberar a las personas detenidas y encarceladas arbitrariamente por reunirse pacíficamente, investigar e informar sobre la actividad del gobierno o expresar su disidencia política, y permitirles viajar libremente tanto en el país como en el extranjero sin limitaciones.

• Cooperar plenamente con los mecanismos de derechos humanos y concederles acceso sin trabas a Cuba, incluso a los funcionarios del Gobierno, las organizaciones de la sociedad civil y las personas defensoras de los derechos humanos, a las prisiones y los centros de detención.

• Eliminar las restricciones de acceso a Internet y controlar menos los medios de comunicación.

• Aumentar la participación de las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades y las familias en las acciones destinadas a detener, difundir información, alertar y denunciar a las instituciones estatales correspondientes la trata de personas. Asegurar su participación en la identificación de casos o personas vulnerables a ser víctimas de este delito.

La semana pasada el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo que ningún país debía respaldar la membresía de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

"Es indignante que el Consejo de Derechos Humanos se ofrezca a sentar a Cuba, una dictadura brutal que trafica a sus propios médicos con el pretexto de misiones humanitarias. Ningún país debería votar a Cuba en el Consejo", declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.

El país comunista ya fue miembro de este Consejo de 2007-09, 2010-12, 2014-16, 2017-19 y en febrero de este año el canciller cubano Bruno Rodríguez anunció el interés de La Habana de aspirar a un asiento para el periodo 2021-2023.

Campesinos independientes se solidarizan con el escritor Pedro Armando Junco López

Pedro Armando Junco López, autor cubano expulsado de la UNEAC.

Campesinos independientes cubanos expresaron su solidaridad con el narrador y ensayista Pedro Armando Junco López, quien fuera expulsado de la UNEAC la semana pasada tras publicar una misiva dirigida a Miguel Díaz-Canel, en la que critica la segregación de la moneda nacional frente a las divisas extranjeras y anima al gobernante a defender la libertad económica de todos aquellos que producen para nutrir al pueblo.

En una carta abierta dirigida a Junco, la Liga de Campesinos Independientes y el capítulo Cuba de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) elogiaron “la valiente defensa pública” que hizo el escritor de medidas que los trabajadores agrícolas “han estado reclamando a través de la campaña ‘Sin campo no hay país’, que tiene como objetivo garantizar la alimentación a las familias cubanas y evitar que la hambruna se apodere de la nación”.

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El domingo 17 de mayo, las dos organizaciones exigieron al Gobierno la libre producción y distribución, así como la autonomía para fijar los precios de acuerdo al mercado.

Asimismo pidieron libertad para importar y exportar sin mediación del Estado, la eliminación, al menos por una década, de los impuestos a productores y procesadores de alimentos y la entrega de los títulos de propiedad permanente de las tierras.

Cifras oficiales apuntan que solo el 25 por ciento de las tierras productivas están en manos de propietarios privados luego de 60 años de haberse implementado la Ley de Reforma Agraria.

“Es doloroso ver cómo pretenden castigar a una persona decente por decir, en voz alta y de frente, de manera constructiva, lo que todo el país piensa y comenta”, dice la comunicación sobre Junco.

“Al igual que usted, también hemos hecho públicas nuestras ideas y soluciones a esta crisis de forma respetuosa. Pero el gobierno hasta ahora pretende ignorarlas. Prefiere anunciar curitas de mercurocromo que les den buenos titulares de prensa en vez de optar por la inevitable cirugía mayor que se requiere para conjurar la hambruna que ya se avecina”, asegura el documento.

En conversación con Radio Televisión Martí, el presidente de la Liga de Campesinos Independientes, Esteban Ajetes, desde San Diego de los Baños, en Los Palacios, provincia de Pinar del Río, manifestó su “agradecimiento y respeto al escritor y deseó que muchos cubanos alcen la voz para que juntos podamos tener una Cuba mejor”.

Al respecto, el periodista y campesino de Mayarí, Holguín, Osmel Ramírez, apuntó: “Junco no solamente ofrece la visión de un intelectual sino que da una visión integral sobre la libertad que necesitamos los cubanos para que nuestra economía avance. Pide que dejen al pescador pescar y dejen al campesino producir y que cada cual pueda vender a quien quiera y que cada cual pueda comprar a quien quiera, que el Estado deje de mediar, de manera intrusa, porque la mano del Estado, al nivel que en Cuba interviene, solamente obstaculiza la productividad del país, obstaculiza el desarrollo de las fuerzas productivas, obstaculiza que funcione correctamente la economía y que tengamos un mercado normal”.

“Y por eso, no solo los grupos independientes de campesinos debieran apoyar las palabras de Pedro, todo el mundo debería sentirse identificado porque toca a todos y demanda lo que Cuba necesita”.

Por su parte, la directora ejecutiva de FLAMUR, Lisandra Orraca, residente en el municipio pinareño San Juan y Martínez, lamentó el castigo que recibió el autor camagüeyano ya que “lo único que hizo fue denunciar la cruda situación por la que está pasando la población cubana”.

“Estamos seguros de que si más personas hablaran como Junco, un país mejor sería posible”, afirmó Orraca.

El mensaje de la Liga de Campesinos Independientes y de la FLAMUR insiste en que no se resignarán “a presenciar tranquilamente un genocidio provocado por el egoísmo y la insensibilidad de quienes todavía pueden evitarlo. No vamos a aceptar un NO por respuesta a nuestras cinco demandas. Los guajiros hablamos claro”, concluyen.

COVID y censura: aumentan los casos en Cuba y el régimen borra referencias a Venezuela

La policía vigila una cola en una tienda de La Habana que oferta productos en dólares. (AP/Ramón Espinosa)

El Ministerio de Salud de Cuba confirmó este domingo 65 nuevos casos de Coronavirus, la segunda cifra mas elevada desde que comenzó la pandemia, y borró la información que solía proporcionar bajo la categoría "Viajero procedente de Venezuela".

"No solo @MINSAPCuba omite hoy los países de los casos importados, sino que editaron el informe de ayer para borrar que los 41 casos eran de Venezuela. Donde decía 'Viajero procedente de Venezuela' ahora dice 'Fuente de infección en el extranjero'", subrayó Proyecto Inventario, un grupo independiente que analiza las estadísticas en Cuba.

"Es una vergüenza el trabajo de (falta de) #transparencia de instituciones gubernamentales que en lugar de mejorar la información pública la editan para hacerla más turbia y desinformar al pueblo", subrayó Inventario tras publicar documentos que reflejan las nuevas categorías de información que esconden la palabra "Venezuela", país que se encuentra en medio de una crisis de salud y del brote de enfermedades que antes eran controladas, como la difteria.

Entretanto, con los nuevos contagios, la cifra de infectados en la Isla asciende a 2 mil 953.

El Ministerio de Salud sostiene la cifra de fallecidos en 88 decesos por COVID-19 al no reportar nuevas muertes.

Otros datos reportados son los siguientes:

* 412 casos positivos activos
* 838 pacientes ingresados en hospitales para vigilancia medica epidemiológica
* 7 pacientes en estado grave

Los casos en atención primaria de salud se situan en 11.064 y son vigilados en sus hogares.

"Todos Gritaban", un documental sobre los actos de repudio en Cuba

Todos Gritaban: un documental sobre los actos de repudio
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“No sé si me he podido recuperar de eso”, dijo la poetisa y exiliada cubana, María Elena Cruz Varela sobre los actos de repudio que sufrió en Cuba en 1991.

Su testimonio se puede ver y escuchar en el nuevo documental Todos Gritaban, el cual aborda el acto de repudio. Define el fenómeno. Lo describe. Y plantea dos preguntas a los cubanos que conocen del tema: ¿Qué es un acto de repudio? ¿Has visto o has sido víctima de un acto de repudio?

Los actos de repudio se han usado en todo el mundo, dijo Cruz Varela. Los regímenes comunistas los usa "para atacar a personas con opiniones divergentes", subrayó la escritora.

“Los actos de repudio son uno de los momentos mas bochornosos y tristes que sufrió la nación cubana”, dijo Amado Gil, quien fue sometido a un acto de repudio durante el éxodo del Mariel porque su hermano quería vivir en otro país.

“Gané porque nunca vi con odio, incluso a aquellos que me gritaban con odio”, concluyó Gil en este documental producido por Alejandro Zayas-Bazán.

Relatores de la ONU y Amnistía Internacional piden aliviar el embargo a Cuba

Dos hombres acomodan la mercancía adquirida en una de las tiendas en dólares abiertas la semana pasada en Cuba. (Adalberto Roque / AFP)

Cinco expertos en derechos humanos de Naciones Unidas pidieron que se levanten o se suavicen las sanciones impuestas a los gobiernos de Cuba y Venezuela, para facilitar la lucha contra la pandemia del coronavirus.

Erika Guevara-Rosas, representante de Amnistía Internacional para América Latina, dijo en Twitter que apoya dicha declaración porque las sanciones son usadas por Miguel Díaz-Canel y Nicolás Maduro para violar masivamente los derechos humanos.

Hay que aliviar las sanciones para que “las personas puedan recibir productos básicos como jabón y desinfectantes para mantenerse sanas, y para que los hospitales puedan obtener ventiladores y otros aparatos médicos para que la gente siga viva”, dijo la bielorrusa Alena Douhan, relatora especial de la ONU sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos.

Douhan encabezó el grupo que pidió el pasado viernes ante la comunidad mundial estas medidas, no solo para Cuba y Venezuela, sino Yemen, Siria, Sudán e Irán.

El grupo también está integrado por la médica sudafricana Tlaleng Mofokeng, la francesa Agnès Callamard, del área de ejecuciones extrajudiciales, el estadounidense Michael Fakri, especialista en alimentación, y el canadiense Obiora Okafor, experto en derechos humanos y solidaridad internacional, informó IPS Noticias.

El grupo sostiene que “las personas que habitan en países sujetos a sanciones carecen de las herramientas necesarias para protegerse y recibir los tratamientos adecuados contra la pandemia del coronavirus ya que las excepciones humanitarias a estas medidas no funcionan”.

Legisladores en Estados Unidos, como el senador Patrick Leahy y el representante Jim McGovern, así como las organizaciones WOLA y Code Pink, han hecho pedidos similares sobre el embargo que Estados Unidos aplica al gobierno cubano.

No obstante, el gobierno estadounidense ha reiterado en numerosas ocasiones que las sanciones son contra el régimen cubano y no contra el pueblo, y Cuba puede recibir remesas, importar alimentos y medicinas y recibir ayuda humanitaria.

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