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Venezuela

ONG: conflicto en frontera de Venezuela pudiera extenderse a otras regiones

Venezolanos abordan botes para cruzar el río Arauca desde La Victoria, estado Apure, Venezuela, hasta el municipio de Arauquita, departamento de Arauca, Colombia.

Se cumple un mes desde que en la frontera colombo-venezolana iniciaron los enfrentamientos armados entre el Ejército de Venezuela y grupos irregulares colombianos que han dejado al menos 6 mil personas desplazadas y un panorama incierto para los habitantes de zonas fronterizas.

Javier Tarazona, director de Funda Redes, ONG que ha documentado y denunciado la situación en Apure, asegura que la presencia militar no sólo ha desatado un desplazamiento de personas hacia Colombia, sino a otras localidades del país, informó la Voz de América, VOA.

“Sin duda alguna la gente tiene miedo y este temor pasa por la arbitrariedad que ha imperado durante estos 30 días en la actuación de organismos como las FAES, que se encargaron no sólo de desaparecer personas y de concretar ejecuciones extrajudiciales, sino también se han encargado de llevar adelante actividades de extorsión”, subrayó.​

Además, durante la presentación de un informe que recopila los acontecimientos, Tarazona advirtió que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tiene pretensiones de tomar el territorio Esequibo al este de Venezuela.

“Lo que hoy es controlado por Guyana, ese territorio Esequibo, tiene un objetivo y es el Ejercito de Liberación tomarlo a la fuerza. Ya están en Delta Amacuro, ya están en el oriente del país, digamos que su desplazamiento pudiera llegar a esa concreción y nosotros vemos que el escenario del conflicto de Apure pudiera extenderse a otras regiones donde hay presencia de la guerrilla del bloque de Gentil Duarte”, dijo.

De acuerdo a Tarazona, representantes del Frente Bolivariano de Liberación, representantes de las FARC y representantes del gobierno de Maduro “participaron de una reunión exploratoria de cese al fuego de la situación de conflicto en Apure”.

“Se ha planteado el cese al fuego, la convivencia y la facilitación de espacios para el desarrollo de operaciones ligadas al narcotráfico, pero sin duda alguna hasta el momento pareciera no existir acuerdo definitivo y nosotros lo que aspiramos no es que haya acuerdos con terroristas, sino que haya una posición firme contra todos los grupos irregulares”, manifestó.

El defensor de derechos humanos insiste en que la situación registrada en Apure es consecuencia de una pugna entre el bloque de los ex comandantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich e Iván Márquez, y el bloque del líder de las disidencias de las FARC, Gentil Duarte, quienes “se disputan toda la actividad de narcotráfico que se desarrolla en territorio venezolano”.

“El esquema de operaciones de la guerrilla del ELN y las FARC se ha convertido en una presencia mucho más operativa de actividades clandestinas vinculadas con el narcotráfico, vinculadas con la extracción de oro, coltán y diamantes”, añadió.​

La semana pasada, el canciller Jorge Arreaza anunció que inició trabajos de coordinación con instancias de la ONU “con experticia en desactivación de minas antipersonales” para desactivar los artefactos que grupos irregulares han instalado en territorio venezolano.

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Los primeros 100 días de la política de Biden hacia Venezuela

Administración Biden-Harris y su política exterior hacia Venezuela
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WASHINGTON D.C. - La administración Biden-Harris llegó a sus primeros 100 días en el poder y, a excepción de la aprobación del TPS, expertos señalan que no se han producido cambios significativos en la política hacia Venezuela.

Para el analista Gilberto Carrasquero, comentarista político y estratega de varias campañas electorales, la estrategia ha sido sostenida, lo que ha cambiado, es la manera de expresarla.

“Yo no creo que ha habido un cambio profundo en la política. Yo creo que ha habido una política que se ha sostenido. En todo caso el verbo de Trump era más incendiario, el verbo de Trump, que terminó en verbo nada más, pero que como política de gobierno, en ese momento, era una posición muy firme y una cuestión muy rotunda contra Venezuela, contra el dictador Maduro. Pero lo que ha hecho Biden es mucho más discreto, mucho más a su estilo”, dijo.

Sectores más conservadores de la diáspora venezolana, consideran que, a futuro, la administración Biden-Harris podría suavizar la línea dura hacia Miraflores. Así lo considera el analista Franklin Camargo, quien asegura que aún es pronto para tener una idea definitiva.

“Veremos el levantamiento de sanciones y no imposición de nuevas sanciones a testaferros del régimen”, dijo Camarga, quien es activista político y coautor del libro "Después del socialismo, libertad".

Por su parte, la representación diplomática de la oposición en Washington, considera que con la actual Casa Blanca, no sólo se pudo concretar el TPS, promesa de campaña de Biden; sino que el diálogo ha sido fluido en torno a otros temas de interés para la diáspora venezolana.

“Absolutamente hemos mantenido reuniones de rutina, para el TPS como muchos otros temas que trabajamos en conjunto los venezolanos detenidos en Estados Unidos”, asegura a la Voz de América Brian Fincheltub, director de Asuntos Consulares de la Embajada de Venezuela en Washington.

El TPS ha sido celebrado como un gran avance, a juicio de la embajada de Venezuela en Washington, pero aún quedan algunas lagunas como, por ejemplo, qué pasará con los venezolanos que tienen doble nacionalidad. “Muchas personas son venezolanos que han vivido toda su vida en Venezuela, pero que tenían descendencia europea han optado por tener otro pasaporte, otra nacionalidad, pero para usarla más que todo como un documento de viaje debido a la situación”, explica Fincheltub.

Otro punto importante es el humanitario. Para el experto Gilberto Carrasquero habría que darle un manejo diferente a las sanciones para facilitar el ingreso de combustibles a Venezuela. “Yo creo que si pudiéramos tener un manejo de las sanciones más inteligente, yo sí creo que se podría beneficiar el pueblo venezolano sin que necesariamente conlleve a un aire para el gobierno”.

En estos primeros 100 días del gobierno Biden-Harris, es el TPS el tema que se ha destacado en la agenda de Estados Unidos hacia Venezuela. Voceros de la Casa Blanca insisten en no reconocer a Nicolás Maduro como presidente del país y mantener las sanciones a su persona y a los colaboradores de su gobierno.

Fabricación de vacunas cubanas en Venezuela genera “falsas expectativas”

Una enfermera inocula a una mujer con una dosis de la vacuna Sputnik V contra COVID-19 en el hospital público Pérez Carreño en Caracas, Venezuela, el de abril de 2021. Foto: AP/Ariana Cubillos.

Un directivo de la Academia Nacional de Medicina de Venezuela advierte que el laboratorio estatal donde se fabricaría la vacuna, aún por aprobarse por la OMS, no ha producido inmunizantes desde su refundación, hace siete años.

MARACAIBO, VENEZUELA. - El anuncio del gobierno de Nicolás Maduro de que producirá dos millones de dosis al mes de la candidata a vacuna cubana contra el COVID-19, la Abdala, no ha sentado bien en la comunidad médica de Venezuela, adonde han llegado apenas 750.000 unidades de productos rusos y chinos para inmunizar a menos de dos por ciento de la población.

Según expertos en salud, los planes revelados por el oficialismo venezolano sobre la Abdala, aún en su última fase de estudio e investigación, crean “falsas expectativas” y una “falsa sensación de seguridad” en la ciudadanía.

Maduro informó el domingo pasado que firmó un convenio con el gobierno de Cuba para la producción de la candidata a vacuna, que la Organización Mundial de la Salud todavía no ha aprobado como inmunizante del nuevo coronavirus.

Según prevé el presidente venezolano, “por allá para el mes de agosto, septiembre”, se alcanzará la cuota de producción. Su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, precisó días antes que la fabricación de la Abdala se realizará en el laboratorio estatal Espromed Bio, en Caracas, desde donde hizo el anuncio junto a una delegación del gobierno cubano.

Hay preocupación por el anuncio en los predios médicos venezolanos, cuenta Huníades Urbina-Medina, pediatra intensivista, secretario de la Academia Nacional de Medicina y exdirector del Hospital de Niños J.M. De los Ríos.

“Nos preocupa mucho este tipo de anuncios. No es una vacuna. Está en fase de investigación. Eso puede tardar meses (su aprobación como vacuna). Crea una falsa expectativa. Produce falsa sensación de seguridad” en la población, declara el pediatra intensivista desde Caracas a la Voz de América.

Venezuela registró la semana pasada nuevos récords diarios de contagios, de entre 1.300 y 1.600, y fallecidos (hasta 14 en 24 horas) por COVID-19. Desde el inicio de la pandemia, las cifras del gobierno de Maduro dan cuenta de 173.000 infecciones y cerca de 1.800 muertos por el nuevo coronavirus.

Producción incierta

El anuncio sobre la producción de la Abdala ocurre entre exigencias de voceros de la sociedad civil en cuanto a un plan de vacunación ágil y plural, además de que se centre en vacunas aprobadas por la Organización Mundial de la Salud.

Al país, solo han llegado este año 750.000 dosis de vacunas de Rusia y China, útiles para inmunizar a 375.000 personas dado que se requieren dos por cada ciudadano. El gobierno de Maduro apostó últimamente por cifrar también sus esperanzas en los candidatos a vacunas cubanas Soberana 02 y Abdala.

El laboratorio donde se fabricará la última, el Espromed Bio, lo inauguró el gobierno de Maduro en 2014. Se promovió como el sucesor de la Planta Productora de Vacunas del Instituto Nacional de Higiene.

En su página web, informan que producen “medicamentos biológicos” y “especialidades farmacéuticas”. Consta de tres laboratorios independientes de fermentación industrial “de punta” para producir 50 millones de dosis de toxoide diftérico, igual cantidad de dosis de vacuna antiPertussis y 60 millones de dosis de toxoide tetánico al año, según describe la propia empresa.

Urbina-Medina duda de esas cifras y de las proyecciones sobre la Abdala. “Se hizo con la promesa de que iban a hacer vacunas comunes, básicamente para los niños. Eso nunca se ha hecho. No han producido vacunas. Lo que se hacía era embazar algunos productos de sabrá Dios qué procedencia”, dice el especialista.

El mismo ministro de Salud de Maduro, Carlos Alvarado, admitió que una comisión de expertos venezolanos y cubanos determinó que era necesario realizar “ajustes en la planta” para poder producir la candidata a vacuna.

Maduro, por su parte, adelantó que espera firmar convenios similares con China, Rusia y “otros países”, que no precisó, para producir vacunas contra el virus. Luego, alabó los resultados de la fase de prueba de la Abdala.

La Abdala está basada en una proteína recombinante formulada en gel hidróxido de aluminio, según explicaron científicos cubanos a la Organización Panamericana de Salud en un conversatorio celebrado en febrero pasado.

Se trata de “un adyuvante ampliamente usado en seres humanos y que permite estimular el sistema inmune” y sus ensayos clínicos comenzaron en diciembre de 2020 en la provincia Santiago de Cuba. “No se han reportado eventos adversos graves y hay una alta correspondencia entre los niveles de anticuerpo y la dosis”, apuntó una nota oficial de la OPS sobre ese evento en La Habana.

"Las vacunas, en los brazos"

Urbina-Medina resalta que Cuba no ha publicado los hallazgos científicos de las fases uno y dos de las pruebas clínicas de la Abdala. Venezuela, según Maduro, participará en esos exámenes con al menos 60.000 voluntarios.

Teme que el gobierno nacional se escude, una vez que incumpla sus plazos y metas de producción de la aún candidata a vacuna, en argumentos como los efectos económicos de la pandemia o las sanciones internacionales.

Cree, asimismo, que el tiempo y los recursos invertidos en planes que podrían tardar o fallar en sus proyecciones sería negativo para la población.

“Serían menos vacunas que ingresarían a la cesta (de inmunización) que pedimos. Que haya variedad, calidad, vacunas recomendadas por algún organismo internacional, y que se apliquen. Nos interesan que las vacunas estén en los brazos de las personas, no en las neveras del ministerio de Salud”, acota.

Califica de “muy deficiente” el plan de vacunación contra el COVID-19 y critica la falta de información y de programación sobre dónde, cómo y cuándo se aplicarán las dosis a los grupos primordiales de la población venezolana.

La Academia Nacional de Medicina exigió en un comunicado de días pasados que el gobierno de Venezuela “debe priorizar la traída al país de vacunas de reconocida seguridad y eficacia, en vez de participar en pruebas de productos experimentales con características desconocidas”.

El gobierno de Maduro y delegados de Juan Guaidó, considerado como presidente interino de Venezuela por al menos 50 gobiernos, adelantaron durante semanas negociaciones para acordar el pago del mecanismo COVAX de la OMS para que el país tuviese acceso a vacunas masivas y de menor costo.

A finales de marzo, Guaidó accedió a pagar 30 millones de dólares de recursos congelados en el exterior, a los que tiene acceso, para permitir el ingreso de Venezuela al mecanismo COVAX. Maduro, días luego, vetó el ingreso de la vacuna AstraZeneca por considerar que arriesga la salud de sus recipientes.

La semana pasada, la vicepresidenta de Maduro reveló sorpresivamente que el gobierno nacional había pagado de forma unilateral el 50 por ciento de la cuota del mecanismo para poder comprar 11 millones de dosis por esa vía.

“Dios está en todos lados”: así viven en Venezuela la segunda Semana Santa en pandemia

La imagen del Nazareno de San Pablo pasa en el Papamóvil por una transitada avenida del oeste de Caracas, Venezuela, el 31 de marzo de 2021. Foto: VOA.

Aunque para algunos fieles resulta "frustrante" la situación, venezolanos consultados por la VOA, concuerdan en el sentimiento de continuar con los eventos religiosos desde su casa.

CARACAS / MARACAIBO, VENEZUELA. - Los venezolanos pasan una segunda Semana Santa en pandemia, con templos cerrados y viendo pasar la imagen del Nazareno de San Pablo, la mayoría con la característica vestimenta morada y tapabocas, desde la calle o sus casas.

A pesar de que se habló de actos religiosos en templos con aforo reducido y otras medidas de seguridad, debido al incremento de casos positivos en el país, el Gobierno decidió modificar la estrategia y colocar siete días de flexibilización y 14 de cuarentena, en los que se incluyó la Semana Mayor.

La idea es que los fieles pudiesen disfrutar de eventos tradicionales de esta celebración desde sus hogares, como la visita al Nazareno de San Pablo, el Miércoles Santo, y evitar aglomeraciones.

Este año, la imagen del Nazareno a bordo del Papamóvil recorrió ocho puntos de la ciudad y decenas de iglesias; el trayecto incluyó hospitales. David Garzón estaba en uno estos templos esperando.

Montado en su bicicleta, este carpintero comenta a la Voz de América que estaba ayudando a que no se aglomeraran personas en la entrada de la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, ubicada el oeste de la ciudad capital, donde tiene unos dos años y medio apoyando.

Garzón explica que si bien tuvieron que modificar los eventos que tenían y para algunos creyentes la iglesia cerrada genera “frustración”, afirma que hay gente que entiende que es por “seguridad”.

Destaca las distintas opciones digitales y por medios de comunicación que se han habilitado para poder seguir con la tradición. Pidió "seguir creyendo, seguir teniendo fe” desde la casa.

“Tenemos que pedir al Nazareno, a la Virgen, a la iglesia, a Dios (…) que la pandemia haya una manera de pararla, porque está trayendo muchas consecuencias (…) Hay mucho dolor”, afirmó Garzón.

Otras de las personas que estaba esperando el paso del Nazareno en esta misma iglesia es Yamile Urtrera, quien comenta a la VOA, que tiene 20 años pagando una promesa, luego de que su hermana sufriera un accidente cerebrovascular y se recuperara.

Por lo general, ambas se levantaban en la madrugada del Miércoles Santo para ir la iglesia a escuchar junto a otros cientos de fieles la primera misa. La pandemia cambió sus rituales.

Yamile Urtrera, ciudadana consultada, espera junto a su hermana el paso de la imagen del Nazareno de San Pablo en Caracas, Venezuela. Marzo 31, 2021. Foto: VOA.
Yamile Urtrera, ciudadana consultada, espera junto a su hermana el paso de la imagen del Nazareno de San Pablo en Caracas, Venezuela. Marzo 31, 2021. Foto: VOA.

Este año decidió unirse a su hermana a esperarlo frente a este templo, pues en 2020 no estaba en el país cuando empezaron las restricciones por el coronavirus, “aunque sea para verlo en el Papamóvil”.

Urtrera pide “por todas las personas enfermas (...) y que meta la mano por Venezuela, lo necesitamos más que nunca”.

Desde otra concurrida avenida caraqueña, se observan decenas de fieles esperando. Algunos desde la acera de la calle, otros desde la entrada de sus residencias. La caravana y la voz de un religioso dando la bendición a los residentes de la zona dan cuenta del paso de la imagen.

“Me partí una pierna (en un accidente), duré 15 días hospitalizado. Me operaron, me pusieron un clavo y pensé que iba a quedar manco de mi piernita. Gracias a Dios quedé bien porque me encomendé al Nazareno”, afirma Freddy Santiago, otro consultado, agregando que tiene unos 20 años pagando su promesa.

Santiago comenta que los Miércoles Santo se iba, con flores en manos, al templo, en el centro de Caracas, y realizaba el primer rosario del día como parte de su promesa.

Le parece bien que hayan cerrado los templos, pues se trata de medidas de prevención del contagio del virus.

“Que nos proteja a todos por igual, seamos de cualquier estilo político”, pide Santiago antes de incorporarse al grupo de motorizados que acompañaban al Nazareno.

También en el interior del país

Un ciudadano se arrodilla a las puertas de la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, ubicada el oeste de Caracas, Venezuela. Marzo 31, 2021.
Un ciudadano se arrodilla a las puertas de la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, ubicada el oeste de Caracas, Venezuela. Marzo 31, 2021.

Dilema Abreu, residente de Maracaibo, en el occidente de Venezuela, ojea la mañana del miércoles la programación de los canales católicos de su estado, Zulia, rogando que alguno transmita la tradicional procesión del Nazareno.

“No sabemos si lo vamos a poder ver. Que sea la voluntad de Dios. Desde mis 13 años, siempre he participado en la iglesia en los actos litúrgicos de la Semana Santa”, cuenta a la Voz de América, un tanto entristecida por no poder acudir de manera presencial a los oficios religiosos de estos días.

La arquidiócesis de su ciudad anunció la semana pasada que las oraciones propias de esta Semana Santa se realizarían sin fieles a fin de “garantizar la salud del pueblo santo de Dios y los sacerdotes”.

Así, iglesias icónicas de Maracaibo, como la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá o la Catedral, permanecerán cerradas para los devotos.

El poder ejecutivo que preside Nicolás Maduro anunció el lunes pasado un récord de nuevos contagios oficiales (1.288 en 24 horas). Expertos de las academias de medicina y de ciencias han advertido que esas cifras serían hasta cinco veces superiores debido al subregistro de infecciones activas.

El claustro obligatorio no significa que la iglesia suspenderá la celebración de sus actos más importantes de cada año, explica el presbítero Alfonso Rodríguez.

“La Pascua viene a ser la celebración más importante del calendario litúrgico, porque celebramos los misterios principales de nuestra fe, como es la Pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo”, explica a la VOA.

El sacerdote encabezará en estos días ceremonias virtuales para beneficio de los feligreses de la parroquia Cristo de Aranza, donde se encuentra el templo católico más antiguo del estado Zulia, construido a principios del siglo XVI.

Rodríguez llama a los venezolanos a vivir “con ojos de fe” los eventos religiosos de la Semana Santa, aun a la distancia. “Este momento es de gran tribulación para toda la humanidad. Que el Señor nos pueda sacar del sepulcro donde esta pandemia nos ha tenido encerrados y podamos salir renovados”, ruega.

Eduardo Ortigoza, vicario de educación y comunicación de la Arquidiócesis de Maracaibo, remarca que esta sería la tercera Semana Santa al hilo que viven los venezolanos bajo el signo de la crisis. “En 2019, fue el gran colapso del sistema eléctrico venezolano. Tuvimos que vivir una Semana Santa sin electricidad, celebrar todos nuestros eventos religiosos sin iluminación, sin sonido”, recuerda.

El sacerdote advierte a VOA Noticias que existe un “componente político” en el cierre de los templos. “¿Cómo nos van a prohibir la Semana Santa? Nuestra gente está agobiada porque no se encuentran las medicinas, por el miedo. Cerrarle los templos a nuestra gente de esa manera tan indiscriminada es muy duro, es golpear la moral y la fortaleza espiritual”, critica

Dilema, mientras, recuerda su experiencia del año pasado. Para ella, fue “muy fuerte” el haber participado solo de forma virtual en la misa, adoración y visita de los siete templos del Jueves Santo, la lectura de las “siete palabras” del viernes, y la vigilia pascual del llamado Sábado de Gloria.

Hoy, lo acepta con visión más mística. “Pase lo que pase, Jesús habita en tu corazón de diferentes modos y maneras. En la iglesia, en tu cama, en tu silla sentada (…) no me siento enclaustrada porque Dios está en todos lados”, dice.

Lavado de dinero de PDVSA: claves para entender el caso del banquero Matthias Krull

Matthias Krull, exbanquero de la firma suiza Julius Baer en Venezuela, posa para un retrato en su casa de Miami, el 18 de marzo de 2021. (AP Foto/Cody Jackson)

Corría el año 2018 cuando el banquero privado Matthias Krull aterrizaba en el aeropuerto internacional de Miami, en Florida. Nada le hacía presagiar que, a partir de ese momento, todo cambiaría.

Fue arrestado en las instalaciones aeroportuarias y procesado por lavado de dinero. Su delito: actuar como el enlace para que las élites venezolanas cercanas al chavismo pudieran lavar dinero a través de cuentas suizas.

La ejecución del plan

La sociedad más adinerada de Venezuela tenía que contar con un plan perfecto, que no levantara sospechas, que permitiera transformar ese dinero ilícito en algo completamente legal. Pero, ¿cómo se ejecutaba el plan? Los ricos venezolanos utilizaban cuentas bancarias en Suiza, un país que hasta hace muy poco tiempo era considerado un paraíso fiscal.

De esta manera, el dinero podía permanecer en bancos suizos sin que ningún organismo internacional pudiera controlar la presencia de las cuentas.

La participación de Krull

Matthias Krull era la persona encargada de hacer el enlace entre los ricos venezolanos y el Banco Suizo trabajando para el Grupo Julius Baer. Lo hizo durante dos décadas. Un juego en el que todos ganaban. Unos para poder esconder dinero con seguridad, y otros para tener más poder con el incremento de las arcas.

Las autoridades federales ya lo venían siguiendo muy de cerca y no fue hasta que pisó territorio estadounidense que pudieron tenerlo en su custodia. Fue procesado por la justicia norteamericana y estuvo obligado a llevar una tobillera para que no pudiera escapar del país.

Los antecedentes

En agosto de 2018, Krull, de origen alemán, se declaró culpable de lavado de dinero en una operación que permitió blanquear 1.200 millones de dólares desfalcados a Petróleos de Venezuela, SA (PDVESA).

Krull reveló que en 2014 su plan pretendía defraudar alrededor de 600 millones de dólares de la petrolera venezolana con sobornos y malversación. Al año siguiente, en 2015, la trama dobló la cantidad ascendiendo hasta los 1.200 millones de dólares a través de falsos préstamos. Después de presentarse todas las evidencias, el banquero de 47 años admitió los hechos.

¿Quién estaba involucrado en el caso?

Según los documentos oficiales del Departamento de Justicia de Estados Unidos, además de Krull, en la demanda de conspiración para cometer lavado de dinero también estaban involucrados Abraham Edgardo Ortega, que había ejercido de director financiero de PDVSA; Carmelo Urdaneta, exasesor legal del Ministerio de Petróleo y Minería de Venezuela; Francisco Convit Guruceaga, un magnate vinculado a la industria del petróleo y del gas venezolanos; y José Vicente Amparan Cróquer, considerado un experto en el lavado de dinero en la industria del petróleo en Venezuela

Los “beneficios” de declararse culpable

La admisión de culpabilidad por parte de Krull, sin duda, le conllevó algunos beneficios que, de lo contrario, no habría conseguido. El juez redujo su condena original de 10 años de prisión en un 65%. También pudo quitarse el brazalete con el que el Departamento de Justicia seguía sus movimientos.

Pero las autoridades de Estados Unidos, al mismo tiempo, han salido ganando. Han podido ampliar, aún más, el cerco en esta importante operación anticorrupción y de lavado de dinero. Krull se ha convertido en el testigo clave de la investigación criminal conocida como Operación Money Flight. ¿El objetivo? Dar con las élites venezolanas afines al chavismo que se han enriquecido a través del lavado de dinero de la industria petrolera.

Su colaboración con la justicia estadounidense ha puesto al descubierto un sinfín de empresas fantasma situadas en otros paraísos fiscales como Antigua, Hong Kong o Malta, donde estos magnates podían esconder el dinero sin temor a ser investigados por algún organismo internacional.

Su estrecha relación con la fiscalía también ha permitido que otros banqueros suizos den el paso y testifiquen ante la justicia norteamericana sobre estos casos.

Krull y su relación con la élite venezolana

El banquero alemán llegó a Venezuela cuando tenía 7 años junto a su familia. Ahí estudió en una escuela privada alemana de Caracas, donde asistían algunos de los hijos de magnates del país. Gracias a eso, pudo montar una red de contactos que, más tarde, le serviría para formar una trama perfecta para desviar dinero ilícito a paraísos fiscales.

Lo hizo cuando Hugo Chávez estaba en el poder y en un momento en el que la industria del petróleo vivía su época dorada. Los precios del crudo registraban unas cifras récord y los millonarios venezolanos buscaban alternativas para poder mantener sus riquezas en otros países.

En declaraciones a la agencia Associated Press (AP), que habló con él recientemente, comentaba que “la broma entre los banqueros (de esa época) era que el dinero estaba tirado en el piso, sólo había que tomarlo”.

Su acercamiento al entorno de Nicolás Maduro

El trabajo de Krull en el Grupo Julius Baer cada vez le iba mejor y el alemán se hizo un nombre entre los magnates del petróleo. Su popularidad hizo que incluso los hijastros del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se acercarán a él en busca de sus servicios.

La agencia AP en un informe, citando fuentes conocedoras del caso, explica que en 2017 hubo una reunión en las oficinas del ahora fugitivo Raúl Gorrín, presidente de Globovisión y de la aseguradora La Vitalicia. En ese encuentro había “tres hombres vestidos con pesadas cadenas de oro y gorras de béisbol que fueron presentados como ‘Los Chamos’”, la jerga venezolana para referirse a “los niños”.

Esos tres hombres eran en realidad los hijos de Cilia Flores, la esposa de Nicolás Maduro. Krull, pese a no estar muy convencido porque no comulgaba con las políticas del actual mandatario venezolano, accedió a ayudarlos.

Este movimiento hizo que su nombre apareciera como uno de los señalados por Estados Unidos por formar parte de una conspiración para sacar esos 1,200 millones malversados. Los hijastros de Maduro, sin embargo, no han sido acusados, según revela el informe.

Su nueva vida

Después de estos años de incertidumbre, Matthias Krull empieza a ver la luz al final del túnel. En julio deberá empezar su sentencia de prisión durante 42 meses. Después de ese tiempo, confía en cerrar un capítulo oscuro de su vida y, de alguna manera, rehacer una nueva alejado de los “bolichicos”.

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