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Gobierno venezolano confirma que abatió a expolicía rebelde Oscar Pérez


El expolicía rebelde venezolano Oscar Pérez, antes de ser abatido por fuerzas de Nicolás Maduro. (Captura de video en Instagram)

Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Bello Monte, que fue tomada por militares armados.

Un aparatoso despliegue policial que desde las cuatro de la madrugada del lunes agitó la cotidianidad de los habitantes de la urbanización El Araguaney, en el kilómetro 16 de El Junquito, en Caracas, Venezuela, terminó casi 10 horas más tarde con la muerte del expolicía Oscar Pérez.

Hasta este martes, en que el ministro de Interior y Justicia, Nelson Reverol, anunció que Pérez había resultado abatido durante el operativo, ningún organismo de seguridad había informado oficialmente de la suerte del exmilitar, solicitado desde junio de 2017 por apoderarse de un helicóptero policial y sobrevolar la sede del Tribunal Supremo de Justicia.

Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Bello Monte que fue tomada por militares armados.

El parte oficial que fue leído solo en un segmento de la programación de VTV, en horas del mediodía, señaló además que Pérez y su grupo “con armamento de alto calibre abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad", lo que dejó dos policías muertos y cinco heridos.

"Los efectivos fueron atacados por los violentos cuando estaban negociando las condiciones para su entrega y resguardo", subrayó el ministerio, y afirmó que el grupo intentó "detonar un vehículo cargado de explosivos".

Desde la madrugada funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia, Dirección General de Contrainteligencia Militar, Guardia Nacional Bolivariana y Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional Bolivariana, fuertemente armados, tomaron las calles del sector, lo que horas después generó protestas de los residentes de la zona, quienes quemaron cauchos. Luego fueron dispersados.

Pérez, desde el lugar donde se encontraba, transmitió por Instagram varios videos donde aseguraba que él y su grupo estaban rodeados, que querían entregarse pero no se los permitían porque querían masacrarlos.

En una inusual transmisión, con el rostro ensangrentado, afirmó que los funcionarios estaban disparando, mientras se oían ráfagas de armas automáticas, que no aceptaban negociar y pidió “al pueblo de Venezuela que siguiera luchando.

Esta lucha no es por nosotros; es por ustedes, por sus familias y sus hijos”. La madre de Pérez también en video advirtió que Pérez estaba tratando de entregarse “pero no lo dejan” y pidió respeto por su vida. “Esto va a saberse en el ámbito internacional; dejen que se entregue, él no es ningún asesino”.

Durante la acción policial, se escucharon ráfagas de tiros y detonaciones y el suceso ocurrido en el país encendido por saqueos y protestas a la víspera, acaparó la atención por las redes sociales. El acceso al sector, a través de la carretera Mamera-El Junquito, estuvo custodiado por efectivos de las fuerzas de la PNB que instalaron siete alcabalas.

“Estamos viviendo un toque de queda en el sector: si sales del urbanismo no puedes ingresar nuevamente por orden de los policías”, denunciaron los vecinos.

Organizaciones de derechos humanos y opositores condenaron la operación en la que fue desmantelado el grupo y exigieron una investigación transparente de los hechos en los que fallecieron dos policías y algunos integrantes del grupo.

La organización Programa Venezolano de Educación y Acción en Derechos Humanos (Provea) exigió en un comunicado al gobierno informar de manera precisa sobre los hechos ocurridos la víspera en la barriada de El Junquito, al oeste de la capital, que llevaron al desmantelamiento del grupo de Pérez.

A los cuestionamientos también se sumó el partido opositor Primero Justicia que criticó la ausencia del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo en la operación de captura de los miembros del grupo de Pérez, que se extendió por más de ocho horas y en la que participaron varias decenas de policías y militares.

El presidente Nicolás Maduro confirmó el lunes el desmantelamiento del grupo de Pérez, y dijo, durante su mensaje anual que ofreció desde la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, que se registró un enfrentamiento armado entre las fuerzas de seguridad y el grupo rebelde que dejó dos policías fallecidos y una gran parte del grupo armado abatido.

El dirigente y diputado del partido opositor Voluntad Popular, Luis Florido, consideró como "terrible" las supuestas fotografías de Pérez, y dijo en su cuenta de Twitter que el expolicía "tenía derecho a rendirse y entregarse como en cualquier conflicto. Los acuerdos de ginebra lo prevén. Definitivamente fue ajusticiado".

El expolicía tomó protagonismo el año pasado en las redes sociales al llamar a los venezolanos a salir a las calles a manifestar contra el gobierno, una exhortación que coincidió con las protestas antigubernamentales que se registraron en Caracas y otras ciudades del país entre abril y junio pasado que dejaron al menos 120 fallecidos.

Desde la clandestinidad, Pérez difundió el 19 de diciembre en las redes sociales un video desde una supuesta instalación militar en la que aparecían algunos presuntos militares maniatados y con las bocas cubiertas con adhesivo.

Horas después de la difusión de la grabación, Maduro anunció al país que fue asaltada una instalación militar a las afueras de la capital por un supuesto grupo terrorista y ordenó a la fuerza armada responder con dureza esas acciones.

El exactor de una película policial atacó el 27 de junio las sedes capitalinas del Ministerio de Relaciones Interiores y del Tribunal Supremo de Justicia desde un helicóptero de la policía judicial que había robado de una base aérea militar de Caracas. En esa oportunidad el expolicía destacó que sus acciones fueron cuidadosamente planeadas para no ocasionar víctimas.

(Con información de AP, EFE y El Nacional de Caracas)

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