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Rafael García-Toledo

¿Intercederá la FIFA para que las iraníes puedan ir a los estadios?

La selección nacional de Irán. REUTERS/Toru Hanai

Hemos escrito en este espacio sobre la lucha que ha devenido en batalla legal que sostiene el laureado equipo nacional de fútbol de Estados Unidos con su federación para que sus ingresos crezcan hasta alcanzar una cantidad equitativa comparable a la que devengan sus colegas del nada exitoso equipo nacional masculino.

Esa lucha es por conseguir una equidad financiera entre sexos. Los dos bandos gozan de las mismas libertades y derechos sociológicos, deportivo y políticos. La bronca es por ganar una cantidad monetaria más equilibrada.

Y explico esto, quizás con un poco más de detalles que los necesarios, para citar las declaraciones del vice ministro de deportes de Irán, el Sr. Jamshid Taghizadeth, publicadas por Islamic Republic News Agency, cuando a bombo y platillo anunció lo siguiente: “Las mujeres podrán ir al Estadio Azadi de Teherán para poder presenciar el partido de fútbol entre la selección nacional de Irán y Cambodia en octubre 10, clasificatorio para Copa Mundial en Catar”.

Bueno, ¿Qué tiene de extraordinaria esta declaración?

Sucede que desde la “Revolución Islámica” en 1979, a las mujeres iraníes les está prohibido asistir a los estadios a ver eventos deportivos. O sea, hace 40 años que en la República Islámica las mujeres no van a los estadios a ver juegos de ninguna índole.

El gobierno de Irán dice que ya ha hecho “grandes progresos” en esos derechos de la mujer porque ya, por el “lejano” año de 2018, permitieron que mujeres vieran una transmisión pública por televisión y en vivo, de los dos primeros juegos del equipo iraní en la Copa Mundial de FIFA en Rusia.

La Federación de Fútbol de Asia (AFC) dice que están trabajando con FIFA para hacer posible que las mujeres iraníes puedan asistir en el futuro a los juegos en los estadios.

Por su parte la FIFA, que nunca ha permitido que los problemas sociales interfieran con su capacidad de hacer dinero (no siempre de forma honesta como hemos comprobado) dice que está presionando a la federación de fútbol de Irán (AFFIRI) para que termine con esta prohibición.

Es hora de que la FIFA se ponga los pantalones y ponga la vergüenza antes que el dinero y le diga a Irán que si quiere participar en eventos de fútbol con otras naciones civilizadas tiene que equiparar sus derechos sociales y específicamente los femeninos a los de esa otras naciones y si no, que se prepare a bailar sola en esas fiestas deportivas.

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Encuentro deportivo en Creta

La bandera Olímpica. (Foto: Comité Olímpico Internacional (COI) / FURLONG, Christopher)

La Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACNO) es una organización internacional no gubernamental constituida por los comités olímpicos nacionales, que tienen como requisito ser reconocido oficialmente por el Comité Olímpico Internacional (COI).

La ACNO fue creada durante la Asamblea General constitutiva celebrada en San Juan, Puerto Rico, el 26 y 27 de junio de 1979. Mario Vázquez Raña de México, fue el primer presidente y estuvo en el cargo durante 30 años, hasta que lo sucedió, el 15 de marzo de 2012, Ahmad Al-Fahad Al-Sabah, de Kuwait.

La sede de la ACNO inicialmente fue establecida en París, en 1982, pero en el 2010 fue trasladada a Lausana, en Suiza; consta de 206 comités olímpicos nacionales repartidos en cinco organizaciones continentales: La ACNOA de África, PANAMSPORTS Panamericanos, OCA de Asia, COE de Europa y ONOC de Oceanía.

La ACNO tiene como objetivo proteger y desarrollar los intereses de los comités olímpicos nacionales (CON) y apoyar la misión de promover los valores olímpicos alrededor del mundo.

La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la asociación y debe realizar la Asamblea General Ordinaria una vez al año. En el 2021 se iba a realizar en Corea del Sur, pero por las restricciones de la pandemia en Asia, fue trasladada a la ciudad de Atenas en Grecia. El ministro de deportes de dicho país, Lefteris Avgenakis, es de la isla de Creta y propuso que se hiciera el encuentro en el Marish Beach Resort de su tierra natal. Por eso, este año, el encuentro será en la isla de Creta, situada a más de 300 Km de Atenas.

Estuve en Creta durante mi primer viaje a Grecia; fui invitado por la naciente Academia Olímpica, en Olimpia, para que dictara una conferencia sobre construcción deportiva. Aproveché mi estadía para conocer a la histórica isla, que es la más grande de ese país. Digo histórica porque, por su posición geográfica, ubicada en el cruce entre Europa y Asia Menor, o Anatolia, también separa a Europa del Oriente próximo, u oriente cercano, que es la zona de oriente más próxima al Mediterráneo; por esta privilegiada ubicación se vio invadida muchas veces.

Fue la cuna de la civilización Minoica o cretense, que fue la primera cultura de la Edad del cobre y el bronce. Por ella pasó medio mundo. El Imperio Romano, en su expansión, tomó posesión de dichas tierras. Luego llegaron los Bizantinos; después, pasó a ser árabe en el siglo IX. Tampoco se salvó de la expedición militar de la Cuarta Cruzada, proclamada por el papa Inocencio III, famosa por la conquista y saqueos de Constantinopla, que era la capital del Imperio Bizantino. Luego fue veneciana, por el punto estratégico para defender el comercio de Venecia.

La isla estuvo dividida entre la ocupación latina de los cruzados, la herencia bizantina, la codicia de los piratas por sacar ventaja de las rutas comerciales del estratégico lugar. Después estuvo bajo el dominio Otomano y sufrió enfrentamientos de la II Guerra Mundial por la ocupación alemana. Empezó a ser parte de Grecia en 1913.

En la Odisea, obra literaria de Homero, se encuentra una descripciónde cómo era la isla en la antigüedad : “En medio del vinoso ponto rodeada del mar, hay una tierra hermosa y fértil, Creta; y en ella muchos, innumerables hombres, y noventa ciudades. Allí se oyen mezcladas varias lenguas, pues viven en aquel país los aqueos, los magnánimos cretenses indígenas, los cidones, los dorios, que están divididos en tres tribus, y los divinos pelasgos”.

La isla fue una vez verde, y llena de bosques que desaparecieron por la explotación de los astilleros. Hoy en día, Creta es casi desértica, mucha de su población emigró y hay una gran campaña para reconstruirla a través del turismo.

Opinión: La regla 50 en el podio

El equipo olímpico de judo francés, medallistas de oro por equipos mixtos, posan mientras celebran su regreso de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 frente a la Torre Eiffel, en París el 2 de agosto de 2021 (Foto de STEPHANE). DE SAKUTIN / AFP)

Estamos viviendo épocas de cambio, muy diferentes, con situaciones que, si bien antes se oía algo, ahora con tanta tecnología, la inmediatez de las noticias se riega como polvorín en las redes sociales, a veces para bien, a veces para mal. Hay una mezcla de sentimientos de reivindicación, anhelos de igualdad y libertad, reclamos, diferencias por superar que cada persona expresa a su manera.

Hay que decir que todo tiene el momento preciso y la forma correcta de expresarse para que el mensaje sea conocido y haga impacto. Todos queremos un mundo mejor, más amigable, equitativo, respetuoso, libre y en paz.

Existe en el Reglamento olímpico lo que se conoce como “La regla 50”, ella dice los siguiente: “No se permitirá ningún tipo de manifestación, ni propaganda política, religiosa o racial, en ningún emplazamiento, instalación u otro lugar que se considere parte de los emplazamientos olímpicos”.

La Junta Directiva del COI respaldó a la Comisión de Atletas de la misma institución, en la postura manifestada por estos de mantener vigente la norma sin relajación, tal cual está escrita, con la condición de dar a conocer a todos los deportistas un conjunto de recomendaciones para preservar el espíritu olímpico y no caer en la politización del deporte, haciendo énfasis en los mensajes de integridad, no discriminación y tolerancia, incorporando palabras como paz, respeto, solidaridad e inclusión, pudiendo ser manifestados esos mensajes en los uniformes que de uso para estar en la Villa Olímpica.

Diferentes asociaciones en pro de los deportistas manifestaron no estar de acuerdo con esa decisión y abogaron por la libertad de expresión. Después de considerar las razones de los opositores, hubo variantes que hicieron a la Regla 50 más flexible, se permitió a los atletas hacer gestos en el campo de competencia, siempre y cuando se hicieran sin crear interrupciones y con todo el respeto por los compañeros competidores.

Lo que si quedó totalmente claro en el mensaje expresado por Thomas Bach presidente del COI: “El podio y las ceremonias de medallas no están hechos para una manifestación política o de otro tipo”.

“La misión es tener al mundo entero unido en un solo lugar y compitiendo pacíficamente entre sí. Esto nunca se lograría si los juegos se volvieran divisivos”, agregó.

En conclusión, durante la ceremonia de premiación no se puede hacer ningún gesto o manifestación por la causa que el deportista quiere defender o dar a conocer.

La ceremonia de premiación es un evento de homenaje y reconocimiento casi sagrado, donde los ganadores en el podio rinden honor a su bandera, a su patria y al himno nacional del poseedor de la presea dorada. Ese momento es inviolable y se debe asumir con respeto, orgullo y agradecimiento.

Algunos participantes fanatizados por su activismo y faltando al deber de respetar la norma que prometen cumplir en el juramento que hacen los deportistas en todo evento de competencia, manifestaron su protesta en el podio. No han faltado quienes hayan salido a defender a quienes han quebrantado la norma, su palabra y su deber.

Toda acción tiene una consecuencia, en el caso deportivo cuando se quebrantan los reglamentos hay sanciones que pueden ir desde perder la medalla, ser expulsado, recibir una amonestación o hasta otro tipo de penalidades que pueden ser por varios años o de por vida.

En todas partes hay normas para conservar el orden, el mundo sería más simple, agradable y feliz si las respetáramos con buena actitud.

En los Olímpicos de Atlanta que no fueron perfectos, hicieron algo muy bien hecho, dispusieron de un gran espacio donde los deportistas podían expresar sus protestas, ideas de cambio, o mostrar ese tema del cual eran activistas.

El lugar fue visitado por miles de personas y claro está, por los medios de comunicación que sirvieron de voceros para el mundo. Así lograron dar a conocer las causas que apoyaban, defendían o denunciaban, con respeto, paz, tranquilidad y acatando los reglamentos.

La bandera de los refugiados

Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 - Ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 - Estadio Olímpico, Tokio, Japón - 24 de agosto de 2021. Alia Issa del Equipo Paralímpico de Refugiados y Abbas Karimi del Equipo Paralímpico de Refugiados

Para iniciar este tema haré la diferencia entre lo que es un refugiado y un migrante.

Los refugiados son personas que huyen de conflictos armados, persecución, o de situaciones tan peligrosas en intolerables, que cruzan fronteras para buscar seguridad en países cercanos o lejanos. Buscan ser reconocidos como tales por los estados, el ACNUR y otras organizaciones. Necesitan asilarse porque no pueden regresar a sus países al tener como consecuencia la muerte.

Uno de los principios fundamentales del derecho internacional, es que los refugiados no deben ser expulsados o devueltos a las situaciones en que sus vidas y su libertad puedan verse amenazadas. Ellos buscan que sus derechos humanos básicos sean respetados, se les permitan vivir en condiciones dignas y seguras, mientras los ayudan a encontrar una solución a mediano o largo plazo.

Son personas que se ven apartadas del lugar donde viven, de su círculo afectivo, de su tierra, teniendo que dejar sus raíces familiares, sociales, culturales y que empiezan a experimentar un sentimiento extraño de desarraigo, que afecta su identidad, socialización y psicología del individuo. La angustia, miedo, pobreza, soledad, frustración y muchas veces rechazo, los hacen considerar que han perdido una parte de su ser, que sus raíces han sido cortadas y que han dejado todo lo conocido, para caer en la incertidumbre.

Los migrantes eligen irse no porque haya una amenaza directa de persecución o muerte, sino buscando mejorar sus vidas a través de otras fuentes de trabajo, superar el hambre que se instala por cambios climáticos o por gobiernos tiránicos, por reunificación familiar, educación o por muchas otras razones. A diferencia de los refugiados, ellos sí pueden volver a sus países y disfrutan de la protección de su gobierno.

No se pueden mezclar los dos términos, por las protecciones legales específicas que requieren los refugiados. A nivel mundial estamos viendo un fenómeno de traspaso masivo de fronteras, en la cual se mezclan refugiados y migrantes. Lo he vivido en carne propia, yo soy un refugiado.

En los Juegos olímpicos de Río 2016, participaron por primera vez un grupo de diez atletas refugiados originarios de diferentes países del mundo. Como todas las delegaciones ellos desfilaron con una bandera, pero la de ellos era portadora del símbolo de los olímpicos, que representa la unión y respeto entre continentes.

Así surgió la iniciativa llamada The Refugee Nation, que creó una bandera para el equipo olímpico buscando que ese grupo tuviera una identidad propia, mostrara su condición de refugiados y creara conciencia de lo que eso significa.

La idea de la bandera surgió de los chalecos salvavidas usados por tantos refugiados en sus peligrosas travesías marítimas, manteniendo el color naranja con una franja negra delgada que se integra transversalmente en el tercio inferior de la bandera. El diseño es de Yara Said, una artista siria refugiada en Amsterdam desde el 2014, el mensaje para el mundo a través de esa bandera es: “Estamos aquí, somos fuertes, somos humanos y vamos a seguir adelante”.

Aparte de la bandera, el compositor sirio, refugiado en Estambul, Moutaz Arian, compuso un himno y diseñó un logotipo en tres versiones de color para complementar los mensajes.

El Comité Olímpico no permite a los atletas llevar banderas a las competiciones, solo las que estén en sus uniformes, entonces los encargados de The Refugee Nation, repartieron banderas entre el público asistente para apoyar así a los atletas refugiados.

En los juegos olímpicos y paralímpicos de Tokio 2020, también han estado presentes los equipos de los refugiados. En los olímpicos, 29 refugiados que integraron dicho equipo y procedentes de once países entre ellos Siria, Sudán del Sur, Irán, Afganistán, Eritrea, Irak, República del Congo y Venezuela, entre otros, entraron al estadio en segundo lugar después de Grecia, que tradicionalmente encabeza el desfile de los países participantes.

Los abanderados fueron la nadadora siria Yusra Mardini y el maratonista Tachlowini Gabriyesos que huyó de Eritrea. Portaron la bandera blanca con los cinco anillos olímpicos, el equipo vestido de azul marino, fue recibido por el presidente del COI, Thomas Bach que dijo en el discurso de apertura: “Queridos atletas refugiados, con su talento y espíritu humano demuestran el enriquecimiento que suponen las personas refugiadas para la sociedad”.

“Han tenido que huir de sus hogares por violencia, hambre o simplemente por ser diferentes, Hoy les damos la bienvenida con los brazos abiertos y les ofrecemos un hogar tranquilo. Les damos la bienvenida a nuestra comunidad olímpica”, declaró Bach.

La entrada del Equipo Olímpico de los Refugiados fue un momento de orgullo para todos quienes los han apoyado y para ACNUR. Ellos representaron a más de 82 millones de personas refugiadas en diferentes partes del mundo.

ACNUR ha trabajado de la mano del COI desde 1994, para que la juventud afectada por los desplazamientos tenga acceso al deporte. Antes de estas Justas, el COI apoyó a 56 personas con becas para atletas refugiados, con el propósito de reforzar sus esfuerzos de clasificación.

En cuanto a la representación paralímpica de refugiados, el equipo se compuso de 6 participantes, 5 hombres y una mujer, la primera en participar en esas competencias. Algunos resultaron heridos en guerras y otros sufrieron enfermedades o lesiones que les cambiaron sus vidas

Esta mujer, Alia Issa, la primera “paratleta”, la más joven del equipo con 20 años, es de origen sirio y refugiada en Grecia, competirá en Club throw, que es una prueba especializada para los deportistas que no pueden sostener la jabalina, la bala o el disco. Ella contrajo viruela a los 4 años, (una enfermedad que se pensaba erradicada del mundo), dejándole daños cerebrales que afectaron su parte física e intelectual. Descubrió el deporte hace tres años, por su constancia y dedicación, ahora ella compite a nivel internacional.

Cada participante es una historia llena de pasajes dolorosos y finalmente de grandiosa superación.

Las medallas paralímpicas de 1964 y 2020 de Tokio

Araujo dos Santos, Brasil, Medalla de Oro en natación durante Juegos Paralímpicos de Tokio 2021

Tokio es la única ciudad que va a tener dos Juegos Paralímpicos a su haber. La primera vez que los hizo fue en 1964, fue allí que se usó por primera vez la palabra “paralímpicos” sugerida por un periodista asistente al evento. Esa palabra solo se acuñó a partir de 1980, en el listón de las preseas decía “Los juegos de Tokio para los Discapacitados Físicos”, además tenía una paloma con cinco anillos entrelazados, idea tomada de los tres anillos entrelazados de la Federación Internacional de Deportes en Sillas de Ruedas de Stoke Mandeville (ISMWSF) que fue la antecesora de la Federación Internacional de Deportes en Sillas de Ruedas y amputados (IWAS).

Esas medallas eran similares a la de los Juegos Olímpicos, no tenían braille ni otro tipo de diseños que indicaran el oro, la plata o el bronce, porque en aquella oportunidad solo participaron deportistas con lesiones medulares. La participación de deportistas ciegos y con otras limitaciones se dieron en juegos posteriores.

Las preseas tenían como diseño un grabado en relieve de unas aves estilizadas superpuestas en el Monte Fuji, la montaña más alta y emblemática del Japón.

Las medallas para los Juegos Paralímpicos de 2020 guardan gran simbolismo.

Los materiales tienen el mismo origen de las medallas olímpicas, hechas con materiales reciclados de dispositivos electrónicos fuera de uso, en total fueron casi 79,000 toneladas de las cuales se rescataron 32 Kg de oro, 3,500 de plata y 2,200 de bronce que sirvieron para hacer 5,000 preseas.

Fueron diseñadas por Sakiko Matsumoto, artista graduada de la Escuela de Bellas Artes de Tama y con una especialización en diseño gráfico. Las medallas están inspiradas en elementos muy representativos de ese país, para el anverso usó los abanicos japoneses tradicionales que representan la frescura que estos juegos aportan al mundo; las hojas del abanico representan la vitalidad de los corazones de los atletas. Intercalados con las hojas del abanico aparecen flores, madera, hojas y agua que representan el entorno natural lleno de vida y los jardines cautivantes del Japón.

El “kaname” que significa punto vital, es la que mantiene todas las partes juntas del abanico y representa la unión de todos los deportistas sin importar nacionalidad, sexo, discapacidad u origen.

Las medallas tienen en el lomo unas hendiduras circulares, si tiene una representa oro, dos representa plata y tres representa bronce y palabras en escritura Braille.

En el reverso de la medalla está el logo del Comité Paralímpico Internacional y la frase “Tokyo 2020” en Braille.

La cinta de la que penden consiste en patrones a cuadros armonizados llamados Ichimatsu Moyo y capas como las que usan en las técnicas tradicionales de los kimonos llamadas Kasane No Irome. También tienen pequeñas aplicaciones en alto relieve que al igual que en las medallas, un punto es oro, dos plata y tres bronce.

El estuche, muy similar al de las medallas de los pasados olímpicos, pero con otro logo, simboliza la diversidad.

Una vez más, vemos en estas medallas el respeto por el medio ambiente, la cultura y las tradiciones japonesas.

Opinión: Muerte y legado de Jacques Rogge

Jacques Rogge. REUTERS/Enrique Marcarian

Empezamos la semana con la triste noticia de la muerte de un gran señor del deporte, Jacques Rogge.

El Sr. Rogge tenía 79 años, nació en Bélgica, estudió Medicina en la Universidad de Gante y su especialidad fue la ortopedia. Estuvo vinculado al deporte desde muy joven, representó a su país en el deporte “Vela” en los Juegos olímpicos de México de 1968. También en Múnich 1972 y Montreal 1976 en la misma disciplina deportiva. Nunca obtuvo una medalla olímpica, pero fue campeón mundial de la clase Cadet en 1959 (Cadet es una clase de embarcación internacional de vela diseñada por Jack Holt en 1947, y se celebra un Campeonato mundial de la clase anualmente desde 1950 hasta 1966, inclusive se denominó "Semana Internacional de la Clase Cadete"), Aparte de su afición por la navegación, también jugó rugby y estuvo en el representativo internacional de su país.

En 1976 se retiró de las competencias, pero siguió vinculado al deporte como miembro del Comité Olímpico Belga, en representación de los deportistas, donde su desempeño fue tan excelente como en su carrera deportiva.

Entre 1989 y 1992 fue presidente del Comité Olímpico Interfederal belga y fue elegido como presidente de los Comités Olímpicos Europeos cuya sigla es COE. Su carrera deportiva sigue con honrosos nombramientos que implican compromiso y trabajo por el deporte. Fue vicepresidente de la asociación de Comités Olímpicos Nacionales, ACNO, y volviendo a su vida de médico, presidió la Comisión Médica de la Federación Internacional de Vela, ISAF, miembro del consejo de la AMA desde 1999 y a partir de 1991 se convirtió en miembro del Comité Olímpico Internacional, COI.

Tuvo una larga trayectoria con una notoria participación en la organización de los Juegos olímpicos de Sídney 2000 y los de Atenas del 2004. También hizo parte de diferentes comisiones entre ellas, del Movimiento Olímpico, de Solidaridad Olímpica y del Comité Médico.

Fue elegido presidente del COI, el 16 de Julio de 2001, en la sesión 112 realizada en Moscú, sucediendo al español Juan Antonio Samaranch, que estaba en ese cargo desde 1980. Sus contrincantes en aquella elección fueron la surcoreana Young Kim, el canadiense Richard Pound, la estadounidense Anita DeFrantz y el húngaro Pal Schmitt.

Se destacó por su diplomacia, educación, trato respetuoso, una gestión impecable y conciliadora, por el gran dominio de cinco idiomas (holandés, inglés, francés, alemán y español). Recibió un COI con unas finanzas socavadas y una imagen deteriorada. Tuvo que reducir el presupuesto y el gigantismo que se había apoderado de los juegos, buscó una tecnología menos costosa, pero siempre antepuso el bienestar de los atletas y el deporte, tal cual lo dijo en su discurso de campaña.

Su gestión fue totalmente opuesta a la de Samaranch en cuanto a la manera de manejar las situaciones, Rogge un conciliador que tenía en cuenta las opiniones de todos los participantes, era respetuoso y un gran ejecutor. El español fue casi un dictador.

Los primeros juegos que se realizaron bajo su presidencia fueron los de invierno de Salt Lake City 2002, reconocidos como el origen de la nueva era de los Olímpicos.

Caracterizado por su rectitud, marcó su dura postura frente al dopaje hasta el punto de expulsar a dos atletas que se saltaron varios controles en vísperas de los olímpicos del 2004.

Fue quien llevó los juegos Olímpicos a China, que fueron ovacionados por el éxito y criticados por la notoria contaminación ambiental a pesar de todos los esfuerzos hechos para disminuirla, por las decisiones que se tomaron en cuanto al horario de las finales de deportes como la gimnasia y la natación, por llevarse a cabo en un país que no respeta los derechos humanos. En algún momento esos juegos quisieron ser boicoteados, pero siguió firme en la premisa de no mezclar política y deporte y sugirió al régimen chino que mostraran en esa oportunidad de apertura al mundo, su compromiso moral de respetar los derechos humanos, cosa que no pasó, hubo represión contra quienes quisieron hacer una manifestación en Pekín.

Fue presidente del COI durante 12 años, tiempo que el consideró suficiente para no perder la creatividad y el entusiasmo.

En el 2011 fue investido como un oficial de La Legión de Honor por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.

Bajo su mandato, el béisbol y el sóftbol fueron eliminados del programa olímpico a partir de 2012 en Londres. La misma suerte corrió el boxeo femenino. Se incluyeron el golf y el rugby7 a partir de 2016.

Fue el creador de los Juegos Olímpicos de la Juventud; fueron aprobados el 5 de julio de 2007, cuya primera edición fue celebrada en Singapur en 2010.

Su gestión como presidente plasmó la imagen de ser un gran diplomático, de ser imperturbable y de inculcar transparencia en todos los procesos.

Como cubano tengo para contar una experiencia personal, sobre la rectitud del Dr. Rogge. En una ocasión, el régimen cubano obligó al miembro del COI en Cuba, Reinaldo González, que a la sazón vivía en México (con lo que representa vivir en un país libre), para que renunciara al máximo ente deportivo, arguyendo que dicho señor no era lo suficientemente castrista para ostentar esa dignidad. El régimen quería nombrar a alguien del circulo interno de la dictadura. El conociendo la rigidez que implica representar al régimen cubano, recibió su carta de renuncia con obediencia y sumisión, situación que fue conocida. Sin demora se hizo una reunión de la familia olímpica latinoamericana, a la cual no asistieron algunos simpatizantes de régimen opresor, donde se comisionó al también Dr. Fidel Mendoza, que era amigo personal del Dr. Rogge, para que se lo informara y hallara la forma de evitar esa renuncia.

El Dr. Rogge le dijo a Fidel Mendoza que no se preocupara, que él arreglaba eso. Cuando González llegó a entregar su carta de renuncia, sin saber nada de la reunión que se había hecho antes, durante el desayuno, El Dr. Rogge le dijo a Reinaldo “Yo pudiera aceptarle la carta de renuncia, pero he de informarle a su Comité Olímpico en Cuba, que yo voy a pedirle al Comité Ejecutivo del COI, que el próximo miembro a elegirse sea una mujer del continente africano”. Reinaldo llamó a La Habana y le dijeron, mejor quédate ahí en el cargo. Se quedó, siguió viviendo en México hasta que murió.

Terminó su presidencia en el COI en la sesión 125 llevada a cabo en Buenos Aires, el 10 de septiembre de 2013, donde fue elegido el alemán Thomas Bach. De ahí, pasó a ser el presidente de Honor del COI. El 28 de abril de 2014, fue nombrado enviado especial para jóvenes refugiados y deporte, por el secretario general de la ONU, Ban KI-Moon, buscando poner al deporte dentro de la juventud, como una herramienta de empoderamiento, paz, reconciliación, seguridad, salud, educación y hacer a la sociedad más inclusiva.

En la mañana del 29 de agosto de 2021 se apagó su vida después padecer durante los últimos años serios quebrantos de salud relacionados con el Mal de Parkinson. Honor, respeto y reconocimiento a quien lo merece, sin duda alguna el Dr. Jacques Rogge merece eso y mucho más por lo que representó en el deporte.

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