Enlaces de accesibilidad

Cuba

EEUU incluye la tortura en informe anual sobre abusos de derechos humanos en Cuba

Agentes del orden en las calles de La Habana.

El informe anual 2017 del Departamento de Estado norteamericano sobre prácticas de derechos humanos en el mundo incluyó "torturas y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes a personas percibidas como opositores políticos" en su apartado sobre los problemas más importantes detectados en ese campo en Cuba durante el período.

Entre estos se documentaron además: condiciones penitenciarias tan severas que ponen en riesgo la vida humana; detenciones y arrestos, en ocasiones violentos, por motivos políticos; una total falta de independencia de los tribunales; procesos judiciales que en la práctica dejan a los acusados sin más alternativa que defenderse a sí mismos y tratar de probar su inocencia; y la existencia de presos políticos en las cárceles.

Abusos físicos

"Hubo informes, sin embargo, de que miembros de las fuerzas de seguridad intimidaron y agredieron físicamente a defensores de los derechos humanos y prodemocracia, disidentes políticos y otros detenidos y presos durante la detención y el encarcelamiento, y que lo hicieron con impunidad. Algunos detenidos y prisioneros también sufrieron abusos físicos por parte de otros reclusos con la aquiescencia de los guardias", dice el reporte del Departamento de Estado publicado el viernes.

"Hubo informes de que la policía agredió a detenidos o fue cómplice de hostigamiento público y agresiones físicas contra manifestantes pacíficos", denuncia el reporte anual.

En el inciso dedicado a la tortura y otros tratos y castigos crueles el informe se extiende sobre el caso del artista del graffiti y disidente político Danilo Maldonado, de nombre artístico “El Sexto”.

Señala que las fuerzas de seguridad del Estado mantuvieron encarcelado a Maldonado del 26 de noviembre de 2016 al 21 de enero por pintar con un aerosol "Se fue" en un edificio la noche de la muerte de Fidel Castro.

Según el artista, las autoridades de la prisión lo mantuvieron desnudo y el Día Internacional de los Derechos Humanos lo confinaron en régimen de aislamiento; pusieron sedantes en sus alimentos; lo golpearon y amordazaron al menos en una ocasión; y difundieron el rumor de que sería asesinado a tiros durante un simulado intento de fuga.

El denunciante relató que las autoridades lo trasladaron a seis cárceles diferentes durante el período de ocho semanas para dificultar que su familia y su novia lo visitaran; las visitas le eran rutinariamente canceladas, denegadas o reprogramadas; y no se le proporcionó el tratamiento médico adecuado.

Violación de libertades y derechos

El Resumen Ejecutivo del acápite dedicado a Cuba toma nota asimismo de que continuaron las interferencias arbitrarias en la privacidad, incluidas operaciones de registro y requisas domiciliarias y la vigilancia y censura de las comunicaciones privadas.

La libertad de expresión continuó circunscrita a las manifestaciones que "se ajusten a los objetivos de la sociedad socialista", con una estricta censura que castiga incluso a quienes distribuyan ejemplares de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Se mantuvieron las prohibiciones a la importación de materiales informativos; el control estricto de todas las formas de prensa; las restricciones a la Internet, incluyendo una severa limitación en su disponibilidad y bloqueos de sitios web.

También se restringió la libertad académica, castigando cualquier desviación de la línea oficial del gobierno; penalizando las críticas a dirigentes del gobierno; y limitando severamente la libertad académica y cultural, incluido el acceso a materiales de las bibliotecas.

En cuanto a los derechos de reunión se coartaron en aquellos casos en que el gobierno consideró que se ejercían "contra la existencia y los objetivos del estado socialista"; criminalizando reuniones de tres o más personas que no hubieran sido autorizadas por las autoridades, y empleando actos de repudio planificados por el gobierno en forma de turbas organizadas para asaltar y dispersar a quienes se reunieran pacíficamente.

Solo se permitió participar en el proceso político a aquellos que contaran con la aprobación del gobierno. En ese sentido el gobierno pospuso las elecciones municipales de octubre debido a los esfuerzos de recuperación relacionados con el huracán Irma, pero las llevó a cabo en noviembre, aunque no fueron ni libres ni justas. Una comisión de candidaturas controlada por el Partido Comunista decantó a todos los candidatos, y el gobierno trabajó activamente para bloquear a los que no contaran con el aval del Partido.

La libertad de asociación fue denegada al rechazarse el reconocimiento de asociaciones independientes; se continuó limitando la libertad de movimiento interno y externo; los sindicatos independientes siguieron prohibidos y se reportaron casos de corrupción oficial, trabajos forzados y trata de personas.

La mayoría de los abusos contra los derechos humanos en la isla fueron perpetrados por funcionarios del gobierno, obedeciendo órdenes de sus superiores, y la impunidad de los perpetradores siguió siendo generalizada, denuncia el Departamento de Estado en el apartado Cuba de su informe anual 2017 sobre prácticas de derechos humanos.

A continuación algunos apuntes de este informe:

Prisioneros políticos

El reporte destaca la resistencia del gobierno cubano a aceptar la existencia de prisioneros políticos y la negativa a brindar acceso a prisiones y centros de detención a organizaciones humanitarias internacionales y, especialmente, a las Naciones Unidas.

Eduardo Cardet
Eduardo Cardet

“El número exacto de presos políticos fue difícil de determinar, aunque las organizaciones independientes de derechos humanos estimaron que había entre 65 y 100 presos políticos”, indica el informe.

En el capítulo dedicado a Cuba también se señala la falta de transparencia gubernamental y las sistemáticas violaciones a los debidos procesos, artificios que permiten al gobierno procesar a activistas pacíficos bajo cargos criminales y “peligrosidad precriminal”.

“El gobierno usó la designación de "contrarrevolucionario" para los reclusos considerados como oposición política, pero no publicó esos números. El gobierno monitoreó de cerca a las organizaciones que rastrean a las poblaciones de prisioneros políticos, que a menudo enfrentan hostigamientos por parte de la policía estatal”, detalla.

El informe menciona especialmente el caso de Eduardo Cardet, director de la la organización de derechos humanos Movimiento Cristiano Liberación, condenado a tres años de prisión por agresión a un oficial de la policía.

Amnistía Internacional declaró a Cardet un prisionero de conciencia y explicó que fue arrestado porque criticó a Fidel Castro y su gobierno, en los días posteriores al fallecimiento del mandatario comunista. En varias ocasiones su familia ha denunciado irregularidades en su proceso legal y en el tratamiento que recibe en prisión, explica el documento.

Libertad de Expresión

Sobre la libertad de expresión el informe indicó que el gobierno de Cuba ha mostrado “poca tolerancia al ejercicio de la crítica pública de los funcionarios y programas gubernamentales y limitó el debate público sobre temas considerados políticamente sensibles”.

Karla María Pérez González
Karla María Pérez González

El texto detalló que la Seguridad del Estado acosó regularmente a los organizadores de foros independientes que intentaron debatir temas culturales y sociales, para limitar así el análisis de aspectos de la vida nacional considerados como “controvertidos”.

Las presiones, -dijo el informe-, fueron desde vigilancia con cámaras hasta agresiones y detenciones contra activistas. Algunos, entre ellos profesores y estudiantes universitarios fueron incluso censurados, degradados o expulsados de sus centros de trabajo por organizar eventos independientes.

Entre los casos que sobresalen está la estudiante de Periodismo Karla María Pérez, expulsada de la Universidad Martha Abreu en abril del 2017 por sus ideas políticas y por pertenecer al movimiento opositor Somos Más.

El Departamento de Estado dijo que grupos religiosos informaron sobre una mayor libertad para expresar sus opiniones en misas y reuniones, aunque la mayoría en la cúpula religiosa siguió ejerciendo la autocensura.

Sobre la libertad de prensa y de medios, el texto apuntó a que el gobierno comunista es “el propietario de todos los medios impresos y la radiodifusión”.

El gobierno “también limitó la importación de materiales impresos” y “los corresponsales extranjeros tuvieron acceso limitado y, a menudo, se les negaba entrevistas con funcionarios”, expresó el informe.

Además explicó que el gobierno prohibió a periodistas estatales colaborar con medios alternativos, mientras que reporteros independientes no fueron reconocidos y a con frecuencia detenidos.

El informe incluyó la censura contenida en la propia ley que prohíbe la distribución de materiales impresos catalogados como “contrarrevolucionarios” o críticos del gobierno.

Internet

Un hombre se conecta a internet en su casa en La Habana
Un hombre se conecta a internet en su casa en La Habana

El Departamento de Estado criticó la manera en que el régimen cubano controla el uso de internet en la isla y selecciona de manera intencional a quienes otorga el acceso de este servicio en los hogares.

“El gobierno restringió el acceso a Internet y hubo informes fidedignos de que monitoreó sin la debida autorización legal el uso de correos electrónicos, redes sociales, salas de chat en Internet y navegación por parte de ciudadanos y extranjeros”, plantea el reporte.

Excepto “unas pocas misiones diplomáticas y un número pequeño, pero creciente de redes subterráneas”, todo el control pasaba por manos del estado cubano, asevera el informe.

En el mismo año 2016 en que las autoridades cubanas aumentaron los puntos de acceso Wi-Fi y redujeron el precio de la conexión a internet, indica el documento, también “revisaron el historial de navegación de los usuarios, y censuraron y revisaron el correo electrónico, y bloquearon el acceso a al menos 41 sitios web considerados objetables”.

Aunque las leyes no son específicas aún en este campo, en Cuba es ilegal tener una antena parabólica que proporcione acceso a Internet sin censura. “El gobierno restringió la importación de enrutadores inalámbricos, atacó activamente puntos de acceso inalámbricos privados y confiscó estos equipos”, señala la declaración.

Otra cuestión importante, referente a la seguridad de las personas que son críticas al régimen está expresado en el mismo texto:

“El uso de software cifrado y la transferencia de archivos cifrados también son ilegales. A pesar del acceso deficiente, el acoso y los desafíos de infraestructura, un número creciente de ciudadanos mantuvo blogs en los que publicaron opiniones críticas con el gobierno, con la ayuda de amigos desde el extranjeros que a menudo construían y mantenían los sitios de blogs fuera de Cuba”, señaló el informe.

"Al igual que otros críticos del régimen, los bloggers enfrentaron el hostigamiento del gobierno, incluida la detención y los abusos físicos”, apuntó el Departamento de Estado.

Libertad de movimiento

Continuaron las restricciones a la libertad de circulación en el país, los viajes al extranjero y la migración con derecho a devolución. El gobierno también controló la migración interna. Las personas que buscan migrar legalmente enfrentaron interrogatorios policiales, multas, acoso e intimidación, incluido el despido involuntario del empleo.

Policías pidiendo identificación en el Parque Central. Si son “ilegales”, son deportados de inmediato. (Foto Cubanet)
Policías pidiendo identificación en el Parque Central. Si son “ilegales”, son deportados de inmediato. (Foto Cubanet)

La ley establece penas de prisión de hasta tres años o una multa de 500 pesos (CUP) ($ 20) para los "balseros" que se lanzan al mar por primera vez. La mayoría de las personas atrapadas intentando salir a través del mar fueron detenidas brevemente. En el caso de desertores militares, de la policía, o aquellos que viajan con niños, el castigo podría ser más severo.

Según los términos de los Acuerdos de Migración entre Cuba y Estados Unidos de 1994-95, el gobierno acordó no enjuiciar ni tomar represalias contra los migrantes que regresaran de aguas internacionales o de EE. UU. o de la Estación Naval de Guantánamo, después de intentar emigrar ilegalmente si no han cometido ningún penal anterior.

Movimiento en el país: La Constitución cubana dice que todos los ciudadanos pueden viajar a cualquier parte del país, los cambios de residencia a La Habana se restringieron. La comisión local de vivienda y las autoridades del gobierno provincial deben autorizar cualquier cambio de residencia. El gobierno multa a las personas que viven en un lugar sin la autorización de estos organismos y enviarlos de vuelta a su lugar de residencia legalmente autorizado

La ley permite a las autoridades excluir a un individuo de un área determinada dentro del país, o restringir a un individuo a un área determinada, por un máximo de 10 años. Según esta disposición, las autoridades pueden exiliar internamente a cualquier persona cuya presencia en un lugar determinado se considere "socialmente peligrosa". Los disidentes informaron que las autoridades les impidieron salir de sus provincias de origen o las detuvieron y las devolvieron a sus hogares a pesar de no presentar restricciones escritas o formales contra ellos.

Viajes al extranjero: el gobierno siguió requiriendo que varias clases de ciudadanos obtuvieran permiso para viajar como emigrantes, incluido personal médico altamente especializado; personal militar o de seguridad; muchos funcionarios gubernamentales, incluidos los académicos; y muchos ex prisioneros políticos y activistas de derechos humanos.

(Redactado por Rolando Cartaya con información del Departamento de Estado)

Vea todas las noticias de hoy

Gobierno amenaza a dueños de cafeterías de Sancti Spíritus con quitarle las licencias

Una cafetería en Santi Spíritus. (Archivo)

El Gobierno de Sancti Spíritus advirtió este jueves a los cuentapropistas del sector gastronómico que sus licencias serán retiradas si no regresan a ofrecer servicio.

En una reunión con funcionarios del Consejo de la Administración de la provincia, el Partido e inspectores estatales, un grupo de cuentapropistas que elaboran y venden alimentos, y que actualmente se niegan a trabajar en protesta por el tope de precios, fueron informados de que perderán sus permisos operacionales si no regresan a trabajar.

Los cuentapropistas "han sido amenazados de que si no abastecen los locales les van a retirar su licencia", dijo a Radio Televisión Martí el periodista independiente Adriano Castañeda.

Vendedores de alimentos en riesgo de perder licencias si no vuelven al trabajo
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:39 0:00

El periodista criticó la imposición gubernamental pues considera que los precios topados "no están acordes con la realidad" del costo de la materia prima.

"Ahora se ha creado un problema muy grande (....), la gente dice 'yo quería que bajaran estos productos', pero ahora ni una cosa ni la otra", y el gobierno está desesperado "porque las cosas se están tornando bien difíciles", señaló Castañeda.

El desabastecimiento actual en el territorio en cafeterías y puestos de venta, así como en los mercados agropecuarios, es crítico, según la también comunicadora Aimara Peña González.

"El asunto de los precios topados está dando mucho de qué hablar en ese sector cuentapropista que hoy está prácticamente sin trabajar. Los puntos de preparación de alimentos ligeros que había en todas partes de la ciudad, donde se compraba el pan con jamón, el refresco, el batido (...) hay muchos cerrados porque, por supuesto, no les da ganancia venderlos con los nuevos precios que el gobierno les ha impuesto", explicó.

Durante una reciente visita a la Plaza del Mercado de Sancti Spíritus, Peña González encontró los puestos de venta de viandas y vegetales cerrados.

Las autoridades de la provincia toparon los precios del sector gastronómico el pasado 15 de agosto.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político

Yunier García Duarte es detenido a su llegada al aeropuerto de Miami.

Autoridades estadounidenses reconocieron el miércoles el "miedo creíble" al polizón cubano Yunier García Duarte, quien llegó a Miami la semana pasada escondido en el compartimento de equipaje de un avión.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) contempla el miedo creíble como un mecanismo para la solicitud de asilo cuando el individuo puede establecer en una audiencia ante un juez de inmigración que ha sido perseguido o tiene un temor fundado de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política si es repatriado.

Willy Allen, quien lleva la defensa del polizón, explicó a Radio y Televisión Martí la importancia de que las autoridades hayan aceptado el miedo creíble:
“En este momento lo que eso significa es que le van a dejar presentar un asilo político completo en un futuro cercano, que yo tenga la oportunidad ahora de presentar el asilo completo para él, y número dos, pedir una libertad para él condicional, ya sea bajo fianza o palabra o una combinación de fianza y palabra”.

Polizón cubano logra pasar el primer trámite para el asilo político
please wait

No media source currently available

0:00 0:00:21 0:00

El joven residente en Santiago de Las Vegas llegó a EEUU el pasado 15 de agosto vistiendo el uniforme de la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeronáuticos (ECASA-Cuba).

“Lo importante es que ya puede solicitar un asilo completo sea en Krome (Centro de Detención de Krome en Miami ) o sea en la calle”, recalcó su abogado.

Allen, quien ha defendido y ganado casos similares con anterioridad, como el de una joven que viajó desde La Habana escondida en una caja de cartón, ha enfatizado en que la única vía para lograr la permanencia de Yunier es mediante el asilo político, ya que los polizones no tienen derecho a legalizarse en EEUU aunque reciban un parole bajo la Ley de Ajuste Cubano.

"Tampoco tienen derecho a legalizarse en los Estados Unidos aunque tengan esposa o esposo americanos que quieran reclamarlos. Un polizón solo se puede legalizar en los Estados Unidos en estas condiciones a través de un asilo político", dijo el abogado.

Agricultores cubanos: Gobierno es responsable por desabastecimiento

Un carnicero en un mercado de La Habana. REUTERS/Stringer

Agricultores privados concluyen que la responsabilidad ante el desabastecimiento actual en los mercados luego de la implementación de la política de precios topados recae en el Estado y no en los productores.

Desde Bayamo, en la provincia de Granma el campesino Emiliano González comenta que ellos prefieren dar otro uso de las cosechas ante de venderlas al gobierno con los precios actuales.

La situación es muy compleja, dijo González a Radio televisión Martí. "Utilizamos muchos insumos para producir algún tipo de alimento", y con el precio topado del gobierno "no es rentable la producción agropecuaria", señaló.

Ante esta disyuntiva, algunos campesinos deciden guardar los productos, o utilizarlos para alimentación animal, antes que venderlos al gobierno. González advierte que "va a venir más desabastecimiento por las medidas coercitivas" que ha implantado el Estado con la nueva política de precios.

Campesinos cubanos señalan al Estado en medio de crisis por precios topados
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:45 0:00

Desde Quemado de Güines, en Villa Clara, el agricultor Ibar González coincide en que la medida es arbitraria y no tomó en cuenta el costo de las producciones, a lo que se suma la ineficiencia de la empresa estatal Acopio.

"El maíz está perdido del mercado porque el campesino prefiere vendérselo a los galleros o a los palomeros, porque se lo pagan a 500 pesos"; el Estado lo paga a 220, "un precio topado que afecta al campesino", señaló.

Según el agricultor, en Quemado de Güines "se pudrió el plátano fruta" y "se pudrió la calabaza", porque Acopio no vino a recoger los productos. "La culpa la tiene el Estado, la tiene el gobierno, los que tienen el 70% de las tierras de este país, y la tienen improductiva".

En San Juan y Martínez, el tabacalero Rolando Pupo dice que los precios debe dictarlos la ley oferta y demanda, y que el gobierno no tuvo en cuenta la falta de un mercado mayorista con precios razonables para obtener los insumos.

"El campesino no se siente incentivado a producir porque los insumos que entran a la agricultura llegan por el mercado negro a altos precios, entonces el campesino tiene que invertir muchos recursos para al final poder producir algo de alimentos y venderlo a un precio que él se sienta beneficiado. Esto el régimen no lo entiende", concluyó Pupo.

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre

Pocos cubanos usan las opciones de visado libre
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:39 0:00

Augusto César San Martín: "Narrar siempre la verdad" en Cuba

Augusto César San Martín, que ha sufrido la represión del régimen por su labor en el periodismo independiente. En la foto, acompañado de su madre en La Habana. Foto: Cortesía del entrevistado.

Ante la arremetida contra la prensa independiente en Cuba, Radio Televisión Martí continúa la serie sobre los rigores de ejercer en la isla uno de los oficios más peligrosos del mundo. ¿Qué sucede cuando alguien hace uso del derecho a la libertad de expresión por medio del periodismo no oficialista?

El caso del periodista independiente Augusto César San Martín es similar al de millones que han pasado de vivir "en la mentira" a iniciarse en las angostas vías de "vivir en la verdad", como tan certeramente lo describe Vaclav Havel en El poder de los sin poder.

Nuestro entrevistado de hoy dejó las filas de los cuerpos represivos -donde se graduó como Licenciado en Ciencias Penales- para servir a "los sin poder". Su labor para Cubanet mediante trabajos audiovisuales marca la tendencia del periodismo independiente que en la última década ha desafiado los mecanismos de la censura oficial en Cuba.

En su caso, ¿cuánto ha influido el hostigamiento policial y la propaganda gubernamental contra su labor en la estabilidad de su familia o la relación con vecinos y amistades más cercanas?

En la medida en que la represión contra mi labor como periodista se mantiene en aumento, la vida personal se deteriora de conjunto con las relaciones sociales.

La marcada represión cada vez más pública, con encarcelamientos, arrestos temporales, allanamientos de morada, citaciones policiales dejadas con vecinos, vigilancia en la entrada de la casa, prohibiciones de salida del país, ataques en las redes y otras, hace que personas cercanas se alejen temerosas de nuestro ámbito social.

No sirve de nada mantener en privado la represión de la policía política, siempre se hace evidente una acción pública en nuestra contra que culmina afectando las relaciones sociales y familiares.

En nuestro caso, la represión contra mi trabajo como periodista ha llegado a igualarse a la desatada contra mi esposa Yanela Durán, quien no ejerce ninguna labor periodística. Contra ella se ha llevado a cabo una persecución que llega desde el acoso policial con amenazas contra sus familiares (madre y hermana), agresiones físicas, hasta la regulación de salida del país.

Hemos notado que muchas amistades se alejan de nuestra casa por temor, otras enfrían la relación tímidamente, aunque el resultado siempre es el mismo: el aislamiento social, que incluye las redes sociales.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben

Esto trae como consecuencia que en ocasiones nos neguemos a compartir en las redes sociales las notas periodísticas que se publican sobre los actos represivos en nuestra contra.

Existe miedo social; quienes reprimen lo saben, y lo utilizan como su mejor arma para aislarnos socialmente, y utilizar a la familia como método de chantaje, y no en pocos casos ponerlos en contra.

A pesar de los lazos sanguíneos, en ocasiones creyendo proteger al reprimido, nos aconsejan en la misma dirección que los órganos represivos: abandonar el oficio como periodista.

Estos métodos de acoso y hostigamiento forman parte de la represión psicológica que ha dañado nuestra vida social y familiar. En nuestra familia cobra el sentido más crítico el daño psicológico a nuestro hijo de 5 años de edad, quien estuvo presente durante un evento violento contra su mamá orientado por la policía política, y el allanamiento de nuestra casa.

Conociendo el alcance de la represión, nos aislamos socialmente y dilatamos las relaciones familiares, quizás con la intención de proteger a quienes nos rodean, aunque el final nuestra estrategia provoque el aislamiento y el concebido daño a la unidad de la familia.

Las expresiones más frecuentes en la vida cotidiana son: la negación a utilizar teléfonos, a abrir la puerta de la casa a conocidos y desconocidos, o el insomnio, por mencionar algunas.

El daño psicológico que causa la represión no solo destruye la vida del comunicador, deja huellas dañinas y transforma la normal conducta, transformándola en desconfiada, aspecto difícil de extirpar de la personalidad de la víctima.

Debo aclarar que los oficiales de las propias agencias represivas, cuando expresamos la labor que realizamos como periodistas no oficiales, responden con un rostro de comprensión del por qué la represión en nuestra contra. Puede que no sea lo que deseamos, pero es la clara expresión de que la represión contra la prensa independiente es política oficial del gobierno.

¿Qué obstáculos legales, o impuestos por la Seguridad del Estado, ha debido sortear en su intención de hacer periodismo? ¿Cuánto cree que ha influido esta hostilidad en su obra periodística?

El poder y la impunidad crean un aparato represivo difícil de enfrentar por la sociedad civil, extremadamente peligroso para el ejercicio libre de la prensa. Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos. Vivimos en un estado de indefensión que anula la intención de los organismos internacionales de observación sobre los Derechos Humanos.

Los cubanos no tenemos mecanismos legales para defender nuestros derechos

En la isla no existe ninguna institución del Estado que no se pliegue a la política ideológica del Partido Comunista de Cuba, regente de la nación por más de seis décadas.

El manual represivo escrito de esa ideología partidista, llevado a cabo en países como Venezuela, Nicaragua, y fuera del continente americano, es el que se aplica contra la prensa independiente de la isla.

Ese es el mayor obstáculo, la impunidad que muchos países democráticos omiten en sus relaciones sobre el régimen. Esto nos deja a expensas del irrespeto de nuestras propias leyes, o las internacionales. Una política de intolerancia contra la liberta de expresión que amansa hasta a las agencias de prensa extranjeras dentro del país.

El encarcelamiento de periodistas, la privación de sus medios de trabajo, el arresto durante las coberturas, la intimidación a familiares y amigos, el hostigamiento o el destierro. Todas estas acciones ilegales dirigidas -según el régimen- a defender la soberanía nacional, desprotege el ejercicio libre de la prensa, ubicando al periodismo independiente como el oficio más riesgoso de ejercer en la isla.

En nuestro caso hemos acudido a los órganos del Estado que deberían proteger nuestros derechos, y la respuesta ha sido el aumento de la represión.

Una semana después de entregar reclamaciones al Consejo de Estado y la Fiscalía Nacional de la República por los actos represivos en contra de nuestra familia, la policía política allanó nuestra casa ocupando todos los medios de trabajo utilizados para el periodismo. Actuaron con soberbia, violando sus propios preceptos, sin dejar rastro legal de la acción policial.

Esta situación provocó un significativo descenso en mi trabajo como comunicador, sobre todo en mi labor dentro del periodismo multimedia. No he renunciado a ejercer mi derecho a la libertad de expresión, pero tampoco puedo trabajar al mismo ritmo que en años anteriores, cubriendo las necesidades informativas de la sociedad.

La nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales...

Hemos trazado nuevas estrategias que garantizan nuestra integridad y la seguridad de nuestros medios de trabajo.

La cruzada del régimen contra el periodismo independiente todavía no logra su total desaparición, pero debemos reconocer un repliegue obligado de las coberturas noticiosas. Aunque el nuevo accionar ciudadano en las redes sociales ha cubierto parte de este espacio que el periodismo independiente de la isla tenía cubierto. Pero está claro que la nueva estrategia gubernamental también está dirigida a coartar la libre expresión en las redes sociales.

Sin embargo cabe señalar que la actual hostilidad contra el periodismo independiente o alternativo, lejos de eliminar el oficio sin censura, ha dirigido su trabajo a un periodismo de fondo, que no se percibe totalmente hasta la publicación total del reportaje.

Uno de los objetivos de la censura y otros mecanismos represivos es atemorizar al comunicador independiente o alternativo para disuadirlo de realizar su labor. ¿Ha sentido miedo? ¿Puede describir algunas de estas situaciones?

Ante la impunidad del poder todos deberíamos sentir temor. La única arma para combatir el miedo es estar conscientes de que no hacemos nada malo, siendo éticos al narrar siempre la verdad.

En todos los arrestos sentimos temor de lo que sucederá después de cada minuto en manos de los represores. Cuando te enfrentas a un régimen sin escrúpulos, cualquier cosa puede pasar y el miedo instruye al valor.

Cuando realizaron el allanamiento en mi casa, irrumpieron con la justificación de buscar equipos de infocomunicaciones. Fueron más de doce personas en el operativo apostados en la sala de mi casa. Sentí temor por mi familia, por lo que podría percibir mi hijo, que estaba durmiendo, cuando saliera y se enfrentara a los rostros de la represión.

Ese mismo temor fue el que me hizo aclarar el verdadero objetivo por el que se encontraban en mi casa: el de reprimir la libertad de expresión. Ese mismo temor fue el que me mantuvo ecuánime, porque ellos estaban ahí reprimiendo pero no sabían qué. Estaban claros de que no hago nada ilegal. Tuvieron que mentir para entrar a mi casa.

Existe el miedo lógico que muchos confunden con la cobardía. Siempre insisto en que ese miedo debe expresarse para que el mundo lo conozca. El régimen cubano representa un sistema que infringe una cuota de miedo a cada ciudadano; la nuestra se triplica, y eso describe represión y convierte en culpable a los cómplices que no quieren escuchar.

Lo importante no es el miedo que expresemos, sino el valor con el que lo vencemos para seguir haciendo periodismo.

Ante la presión del Estado para silenciar a las voces discordantes –y la prensa independiente es una de las más constantes-, ¿por qué insiste en dedicarse a una de las labores más peligrosas que se llevan a cabo en países en dictadura?

En 1997 el periódico Cubafreepress, dirigido por Raúl Rivero, me dio la posibilidad de colaborar para sus páginas, desde entonces pocas veces interrumpí mi labor como periodista.

Renunciar al periodismo en Cuba es como renunciar a ser cubano. Quizás en un futuro no haga lo mismo, pero ahora no solo lo necesita mi mente, también mi país. Soy una persona consecuente con mis ideas, aunque para mí el periodismo no tiene un sentido político.

Quizás en el futuro me dedique a otros proyectos, pero por ahora el periodismo es mi pasión y dejarlo bajo amenaza de encarcelamiento nunca será una opción.

Cargar más

XS
SM
MD
LG