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América Latina

Grupo de Lima y Unión Europea debaten en ONU sobre Venezuela

Diplomáticos del Grupo de Lima y la UE se reúnen este lunes en ONU para discutir sobre la crisis en Venezuela.

Venezuela será el lunes tema de discusión en Naciones Unidas, donde el Grupo de Lima se reunirá con el Grupo Internacional de Contacto, impulsado por la Unión Europea, para debatir salidas políticas a la crisis que vive el país latinoamericano.

Se espera que la alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Federica Mogherini, asista al encuentro junto a los cancilleres de Portugal y Uruguay, mientras que el Grupo de Lima estará representado por sus homólogos de Canadá, Chile y Perú.

Los países miembros del Grupo de Lima reconocen al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. El grupo está formado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía.

El Grupo de Contacto está conformado por España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, Suecia, Reino Unido, Costa Rica, Uruguay, Ecuador y Bolivia.

Venezuela enfrenta una crisis humanitaria debido a una economía en colapso. Estados Unidos y más de 50 naciones occidentales y latinoamericanas respaldan a Guaidó, mientras que China, Rusia y otros apoyan al presidente venezolano Nicolás Maduro.

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La migración se reduce en la frontera sur de México por presión de EEUU

Seguridad fronteriza en México

Decenas de balsas cruzan normalmente cada minuto el río Suchiate, frontera natural entre México y Guatemala.

Los pobladores de la zona usan el río para ir de un lado a otro, cargando productos con los que algunos comerciantes abastecen sus negocios.

Pero el movimiento se ha visto alterado desde hace tres semanas por la presencia de uniformados armados en la ribera mexicana y por la nueva disposición oficial de cruzar por el punto de control en el puente.

Norman Marín dijo a la agencia de prensa AFP que "todo el tiempo ha sido el pase libre de aquí para allá y de acá para allá, nunca hemos tenido problema con eso, hasta ahora, pues ni modo, tenemos que acatar la ley, y la ley manda".

Miembros de la Guardia Nacional, la policía federal y del Instituto Nacional de Migración de México solicitan identificaciones a todos los que cruzan.

Un agente, que pidió mantener su identidad en reserva, aseguró que si las personas son fronterizas "no hay ningún problema", pero si se detecta a ciudadanos de Honduras, El Salvador, Nicaragua u otras nacionalidades sin papeles migratorios, el protocolo indica detenerlos y trasladarlos a la estación migratoria Siglo XXI de Tapachula, donde son retenidos hasta concretar su deportación.

El despliegue, que incluye la movilización de 6,000 soldados al sur de México, ha alterado la vida de esta región, y ha sido la respuesta de las autoridades mexicanas a las exigencias del gobierno estadounidense.

El presidente Donald Trump amenazó con represalias comerciales a su vecino del sur si no reducía el flujo de migrantes centroamericanos hacia Estados Unidos.

Datos de Washington señalan que la cifra de migrantes que llegaron a su frontera sur bajó de 144,000 en mayo a unas 100,000 en junio.

En un efecto colateral, la caída en el flujo de migrantes ha repercutido en la economía de la zona.

Verónica Hernández, una comerciante, asegura que esta situación "ha afectado bastante el negocio, bastante porque imagínese que está bien baja la venta, los negocios de acá dependen de la gente que entra de Guatemala, ahorita se ha visto bastante el cambio y el negocio bien bajo porque la gente ya no entra".

El lunes 22 de julio fue la fecha acordada por Washington y México para evaluar los resultados de las medidas migratorias.

El Salvador y EEUU acuerdan frenar flujo migratorio

Nayib Bukele y Mike Pompeo en San Salvador, El Salvador, el 21 de julio, 2019. REUTERS/Jose Cabezas

El Salvador y Estados Unidos afianzaron este domingo sus lazos de cooperación para frenar los flujos de migración irregular, luchar contra el narcotráfico y oponerse al Gobierno de Nicolás Maduro con la visita del secretariode Estado del país norteamericano, Mike Pompeo, a territorio salvadoreño.

El jefe de la diplomacia estadounidense se reunió con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para cerrar así una gira que lo llevó previamente a Argentina, Ecuador y México.

Los políticos evitaron entrar en detalles sobre los temas abordados tras reunirse por más de una hora.

Pompeo destacó en una conferencia de prensa, en la que solo se permitieron preguntas de los medios estadounidenses, que el Gobierno
de Bukele "quiere trabajar con EE.UU." para alcanzar sus objetivos de "proteger" la frontera sur del país norteamericano.

Destacó que El Salvador "es un país que puede ser modelo en el tema migratorio" con un trabajo conjunto con las "fuerzas del orden, luchar contra las actividades de las pandillas e invertir a través de la empresa privada".

El secretario de Estado señaló su Gobierno busca una "seguridad fronteriza más fuerte" en Centroamérica, además de reducir la violencia de las pandillas y la pobreza para que "la gente se quede en sus propios países".

Pompeo añadió que su gira por Latinoamérica es parte de los esfuerzos de Estados Unidos para "trabajar de manera mucho más solida con todo el hemisferio occidental".

"El riesgo de la región es Venezuela", subrayó Pompeo, quien felicitó al Ejecutivo de Bukele por no reconocer, en la última asamblea general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), al "Gobierno corrupto de Maduro como un Gobierno legitimo de Venezuela".

Pompeo aprovechó su visita para destacar los "pasos muy importantes" dados por México para disminuir la llegada de migrantes indocumentados a Estados Unidos como parte de un acuerdo firmado el pasado 7 de junio y con el que el Ejecutivo de Manuel López Obrador evitó un incremento de los aranceles a sus productos.

"Hay menos detenciones en la frontera sur, pero todavía queda mucho trabajo por hacer", explicó.

Por su parte, Bukele aseguró que durante la reunión con Pompeo evitaron referirse a temas que pudieran "erosionar el diálogo", como el recorte de la ayuda.

"Estamos tratando de fortalecer los lazos con nuestro socio, entonces nos concentramos en lo que podemos lograr juntos y no en las cosas en las que podamos discrepar o no estemos un cien por ciento de acuerdo", sostuvo el jefe de Estado salvadoreño.

Apuntó que El Salvador no busca "cheques en blanco" o "dinero gratis", dado que las administraciones de los últimos 30 años recibieron unos 4.000 millones de dólares en cooperación y no lograron mejorar las condiciones del país.

Añadió que prefiere que la Administración de Trump señalé que El Salvador "está por el buen camino" con su llegada al poder el 1 de junio pasado para atraer a las empresas privadas y generar "miles de millones de dólares en inversión".

"Lo que queremos es que la gente no muera en los desiertos, que no los secuestren, que no vendan sus órganos, que las niñas no terminen violadas", destacó Bukele, de la derechista Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA).

Subrayó que ambos gobiernos pretenden "promover inversiones en El
Salvador, crear fuentes de trabajo y desarrollo económico" para
detener la migración irregular.

Bukele dijo que durante la reunión tampoco se valoró que El Salvador se convierta en un "tercer país seguro" para los migrantes de la región centroamericana que buscan llegar a Estados Unidos.

Estados Unidos felicita a Colombia por su independencia

El secretario de Estado, Mike Pompeo, e Iván Duque, presidente de Colombia, en Cúcuta en abril de 2019.

Estados Unidos saludó el sábado al pueblo y gobierno de Colombia por el día de su independencia.

En un comunicado de prensa, el secretario de Estado Mike Pompeo elogió a Colombia por su liderazgo y apoyo a la democracia y el Estado de Derecho.

“Aplaudo a Colombia por su búsqueda de una paz duradera, su lucha contra el narcotráfico y grupos criminales transnacionales, y por fomentar y proteger los derechos humanos”, dijo Pompeo.

También aseveró que la voluntad de Colombia de apoyar la restauración de la democracia en Venezuela y de ser tan generoso con los migrantes venezolanos es muy importante.

“Nuestras dos naciones”, dijo Pompeo, “han construido una alianza estratégica durante décadas de cooperación”.

El secretario de Estado añadió que esa alianza seguramente contribuirá a la estabilidad y prosperidad del hemisferio.

EEUU sanciona a 4 funcionarios de inteligencia de Maduro

Maduro en un encuentro con militares en Caracas. (Archivo)

El gobierno de Donald Trump impuso el viernes sanciones a cuatro militares venezolanos que ejercen funciones de mando en la Dirección de Contrainteligencia Militar.

Los oficiales sancionados son el general de división Rafael Ramón Blanco Marrero, subdirector; el coronel Hannover Esteban Guerrero Mijares, director de investigaciones, y su predecesor, el coronel Rafael Antonio Franco Quintero, y el mayor Alexander Enrique Granko Arteaga, comandante de la unidad de asuntos especiales.

Washington ya había sancionado a la Dirección de Contrainteligencia Militar este mes tras la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, que estaba detenido y bajo custodia de ese organismo.

Cualquier activo que los cuatro oficiales posean en territorio estadounidense quedará congelado y los estadounidenses tienen prohibido realizar con ellos transacciones comerciales o financieras.

Estados Unidos ha impuesto sanciones a numerosos funcionarios y empresas con la meta de remover del poder al presidente Nicolás Maduro.

Cerca de 50 países reconocen al líder opositor Juan Guaidó como el presidente legítimo de la nación sudamericana, alegando que la reelección de Maduro en 2018 fue fraudulenta.

El Salitre, la puerta de la esperanza de los venezolanos en Bogotá

Los venezolanos arriesgan sus vidas para buscar ayuda en Colombia. (Noticias ONU)

Daniel Bermejo acaba de llegar a la terminal de autobuses bogotana de El Salitre, es la una de la madrugada y viaja con su hijo Eduardo, de tan solo un año, con quien hace seis días salió de Maracaibo (Venezuela) donde dejó a su madre y a una hermana para probar suerte en Colombia.

Su esposa también va de camino a Bogotá pero viaja por separado y esperan reunirse en la capital colombiana para comenzar de nuevo porque la situación en su país no les permite siquiera soñar.

Este albañil de 27 años es uno de los más de cuatro millones de venezolanos que han abandonado su país, de los cuales al menos 1,3 millones están en Colombia.

Con Eduardo enrollado en una manta por el frío helado que hace en la estación de autobuses de Bogotá, Daniel dice que lo único que espera de Colombia es poder sacar a su hijo adelante.

Migrantes venezolanos en Colombia. (Noticias ONU)
Migrantes venezolanos en Colombia. (Noticias ONU)

Los ojos del pequeño Eduardo se hacen más grandes cuando las manos de los trabajadores del Consejo Noruego para Refugiados (NRC, sigla en inglés) se acercan para darles arepas con agua de panela, una bebida caliente hecha con un derivado de la caña de azúcar.

Son la unidad de respuesta rápida de esta ONG que como su nombre indica actúan en situaciones de emergencia para ayudar, como en este caso, a las personas provenientes de Venezuela y que llegan a diario a El Salitre, la principal terminal de autobuses de Bogotá.

La misión principal del grupo es hacer una primera evaluación de las necesidades de quienes llegan a altas horas de la noche o de madrugada; al parecer el flujo de venezolanos es bastante alto y por el horario no hay organizaciones que puedan atender las carencias de los recién llegados.

Daniel salió de su país con tan solo una mochila pequeña, de color rosa, de estudiante de colegio infantil, donde a duras penas cabe algo de ropa para el bebé; 40,000 pesos colombianos (unos 12,5 dólares / 11,2 euros) y algo de comida.

Los dos han tenido algo de suerte, una señora les dejó dormir en su casa a mitad del trayecto y más tarde el conductor de un autobús los llevó hasta la capital colombiana; Daniel sabe que el golpe de suerte fue por su hijo, ya que sino los seis días de trayecto se habrían convertido en diez.

Para Daniel y el resto de venezolanos que se amontonan en la terminal es primordial la información ya que muchos llegan con total desconocimiento de a dónde ir y a qué se enfrentarán.

“Damos orientación en términos de derechos (…) darles algo de información de los riesgos que se pueden encontrar en la ruta migratoria y los requisitos para entrar a países como Ecuador y como Perú” dijo a Efe Esteban Rojas, oficial de servicios legales de la unidad de respuesta rápida del NRC.

Básicamente “todas las personas migrantes que vienen de Venezuela tienen derecho a acceder a servicios de salud de carácter urgente y a servicios de vacunación. En educación, todos los niños, niñas y adolescentes, sin importar si son de Venezuela o si son de otros países, tienen derecho a acceder al sistema educativo”, añade.

Una pareja de migrantes venezolanos pinta billetes en las calles de Bogotá para protestar contra la situación económica de su país. (Archivo)
Una pareja de migrantes venezolanos pinta billetes en las calles de Bogotá para protestar contra la situación económica de su país. (Archivo)

Mientras la furgoneta del Consejo Noruego para Refugiados reparte las 200 arepas con la bebida caliente entre los venezolanos, Daniel, con lágrimas y la voz entrecortada, asegura que el trayecto ha sido muy pesado porque trae a su hijo en brazos, pero da gracias a Dios que ya está aquí.

Un recorrido de 18 horas y 45 minutos en coche a lo largo de 1,162 kilómetros separan a Maracaibo de Bogotá.

“Muchos venezolanos llegan con los pies bastante ampollados, ensangrentados en unos casos, en otros con la piel maltratada por el peso de las maletas, insolados, desnutridos y deshidratados”, asegura Rojas.

Son las tres de la madrugada y a la terminal llega un autobús desde la ciudad fronteriza de Cúcuta; bajan bastantes venezolanos y Nayibe Pérez, gerente de proyectos de este grupo de la NRC, explica a Efe que “el protocolo a seguir es verificar que los niños menores de cinco años tengan el esquema de vacunación completo”.

Muchos de los menores venezolanos que entran a Colombia por tierra llegan sin vacunas, solo con las de recién nacidos, como BCG o hepatitis B, y por eso en el puesto de salud instalado en El Salitre se les aplican las del sarampión, difteria y varicela para que puedan continuar su viaje.

Los miembros de la unidad de respuesta rápida o “grupo de la esperanza”, como les bautizó uno de los venezolanos de la terminal, han dado desde octubre de 2018 asistencia humanitaria a 1,400 personas.

En su primera noche en Bogotá Daniel y Eduardo dormirán acompañados, lo harán en el suelo de la terminal con una veintena de hijos y padres que como ellos buscan una segunda oportunidad.

Su próximo destino será Tunja, en el vecino departamento de Boyacá, donde el bebé esperará en una guardería mientras su padre busca trabajo “de lo que sea”, como dice, “aunque sea vendiendo dulces” en la calle.

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