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Arte y Cultura

El mago de Oz "customizado" por Carlos Díaz

Carlos Díaz, director de Teatro El Público, esta semana en Miami (foto de Jorge Ignacio Pérez)

Se estrena esta noche con actores de las dos orillas "Yellow Dream Road" , un homenaje a la Patrona de Cuba mediante un rejuego de generaciones.

Carlos Díaz comenzó su “aventura americana” a finales de los 80, cuando llevó a escena su trilogía de teatro contemporáneo norteamericano, con Té y simpatía, Zoológico de Cristal y Un tranvía llamado deseo. Fue en el Teatro Nacional de Cuba en una época en la que, por la calle, se hablaba de glasnost y de Perestroika.

Desde ese momento, y hasta día de hoy, como él mismo dice, no ha parado. La historia de Teatro El Público lleva seguidores fieles, cientos de funciones por temporadas, decenas de títulos estrenados, actores en las dos orillas –Miami, o el mundo, y Cuba-, pero lo más importante, en nuestro juicio, es que a través de su repertorio se puede realizar un viaje por la literatura universal. Eso sí, con una mirada postmoderna.

Díaz llama a ese fenómeno de la intertextualidad en el teatro “reescribir un texto”. A partir de la reescritura –Calígula, de Albert Camus; Escuadra hacia la muerte, de Sastre; y ahora El mago de Oz, por dar un salto en el tiempo- sucede lo que se podría llamar una explosión visual, un tipo de teatro que va mucho más allá del texto llevado a escena, porque la puesta concebida por Díaz redobla el propio texto, lo modifica, lo subvierte o incluso lo puede obviar, según se mire el espectáculo.

Uno puede quedarse con lo visual, con lo gestual y estaría amortizando igualmente el billete. Más si, como sucede ahora con Yellow Dream Road, la obra que estrena esta noche en el Miami Dade County Auditorium, lleva actrices icónicas de la televisión, el cine y el teatro cubanos. Estamos hablando de Lili Rentería y Mabel Roch; la primera, ampliamente conocida por su trabajo con Teatro Irrumpe, en los años 80, y la segunda también por el teatro pero más por su papel en el filme de Humberto Solás Un hombre de éxito (1986).

El director vuelve a utilizar la fórmula del “encuentro entre las dos orillas” (el entrecomillado es de este cronista), que ya le funcionó muy bien con Ana en el trópico, la obra de Nilo Cruz que hace un par de años cruzó “el charco” y vieron los cubanos “allá” y “aquí”. Pero ¿qué tiene que ver El mago de Oz con todo esto?

“Dorothy hace un largo viaje al país de Esmeralda, y hay muchos cubanos regados por el mundo”, comenta el director. “Es una historia que trata de ese andar, de ese segmento de salir de Cuba, llegar a otro lugar, en el caso de Dorothy con nostalgia y ganas de regresar. Ella después del tornado regresa a su casa. Hay mucha gente que se ha ido de Cuba y mucha que está regresando”.

“Estamos partiendo de una historia muy norteamericana. El mago de Oz es el cuento por excelencia de Estados Unidos. El espectáculo está jugando con cómo una familia cubana cuenta la historia de Dorotea Castillo, una niña que soñaba con aparecer en la portada de una revista…Sale con una bata de guinga igual que Jody Garland en la película; ahora se encuentra viviendo en Miami…”.

“Está todo el rejuego de generaciones: el espantapájaros, el león, el hombre de hojalata ya son viejos al lado de Dorothy. Ella quiere cambiar, vivir de otra manera. El espectáculo va en un segmento muy amarillo, desde el santuario del Cobre en Santiago de Cuba, hasta la ermita de Miami, en Coconout Grove. Ese es el largo camino amarillo”.

¿Tiene un final feliz?, preguntamos.

“Creo que no es un final feliz, sino un final de un camino abierto a que la gente tenga fe y sueño de llegar adonde quiera llegar”, dice Carlos Díaz, sentado en una butaca ubicada estratégicamente en la “sala de máquinas” del Miami Dade County Auditorium.

En ese laberinto de trabajo nos cruzamos en una puerta con Mariana Pineda vestida de león. Perdón, quisimos decir con Lili Rentería. Iba corriendo a un ensayo general. Pero antes vimos a un sujeto vestido de plástico, de un color amarillo fuerte. Llevaba un collar de santería. Era el actor Osvaldo Doimeadiós, el único cubano del elenco que vive en la isla. El otro que vive allá y pudo llegar a tiempo para el estreno es el dramaturgo Rogelio Orizondo. Dicen que su avión se retrasó pero llegó.

Antes estuvo “becado” en la Universidad de Miami (UM) para reescribir El maravilloso mago de Oz en ese camino amarillo. Dice Carlos Díaz que era imprescindible que se escribiera en Miami, que ese fue el acuerdo.

Yellow Dream Road, que se presenta a partir de esta noche y durará hasta el domingo en la sala On Stage Black.Box del Miami Dade County Auditorium, lleva la producción de Fundarte, empresa para las artes escénicas sin ánimo de lucro, radicada en esta ciudad de la Florida, y el patrocinio de la UM. Luego se presentará en el ámbito del Festival de Cine de La Habana, del 4 al 13 de diciembre en el teatro Trianón.

Díaz es un maestro en eso de customizar obras relevantes de la literatura. Lo hizo en los años 90 con Calígula, de Albert Camus, que llevaba una fuerte analogía al dictador cubano. Y pasó el tamiz de la censura. Le preguntamos por qué otros directores no han tenido la misma suerte y responde:

“No he tenido problemas con las obras que he montado en Cuba y me siento feliz de hacer teatro en Cuba. Respeto el trabajo de los demás”.

Volviendo al estreno de hoy, no parece ser un espectáculo tan provocativo como los de antes, le comentamos.

“Provoca que tú realices tus sueños, que revises tu camino, porque todo el mundo tiene como una carta de viaje, de la manera que ha vivido hasta ahora, y el espectáculo es un poco eso”.

Elenco de Yellow Dream Road:

Lili Renteria, Mabel Roch, Javier Fano, Mabel Valiente, Osvaldo Doimeadiós y Alegnis Castillo, entre otros, según la nota de prensa de Fundarte.

Diseño de vestuario: Vladimir Cuenca

Diseño de luces: Carlos Repilado

Asesor de danza: Abel Berenguer

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Cubana Tania León entre los ganadores del Premio Pulitzer 2021 (VIDEO)

Tania León. Tomado de @pulitzerprizes

La compositora cubana Tania León ganó el viernes el Premio Pulitzer de Música por su obra orquestal Stridem inspirada en el movimiento por el sufragio femenino.

La creadora nacida en La Habana y residente en New York, ganó con esta composición de 15 minutos que el jurado de Pulitzer describió como un "viaje musical lleno de sorpresas, con poderosos metales y motivos rítmicos que incorporan las tradiciones musicales negras de los Estados Unidos y el Caribe en un tejido orquestal occidental".

Stride se estrenó con la Filarmónica de Nueva York en el Lincoln Center el 13 de febrero de 2020.

Tras conocer del galardón León dijo en entrevista con National Public Radio que proviene de una familia pobre en la que ella se convirtió en la primer músico por lo que su éxito fue un sueño de su madre y, sobre todo, de su abuela, quien sospechaba que estaba interesada en la música.

"Ellos crearon un sueño y yo lo agarré y me fui al mundo, y aquí estoy", dijo León.

Bailarín cubano debutará con el Ballet de Cincinnati (VIDEO)

El bailarín cubano Rafael Quenedit Castro. Tomado de rafael.quenedit.official

El Cincinnati Ballet anunció que el cubano Rafael Quenedit Castro ha sido contratado por la compañía como bailarín principal.

El cubano, egresado de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba en 2014 y con experiencia en el Ballet Nacional de Cuba, debutará en Bold Moves Plus en el Aronoff Center for the Arts, del 16 al 20 de junio.

El bailarín ha trabajado con coreógrafos de renombre internacional como Alicia Alonso, Alexei Ratmansky, Annabelle Lopez Ochoa, Giuliano Peparini, Alberto Mendez.

La compañía danzaria destaca que Quenedit Castro ha sido reconocido con la Medalla de bronce en el Concurso Internacional de Ballet de La Habana, Cuba; Medalla de oro en la competencia internacional de ballet en Ciudad del Cabo, Sudáfrica; Medalla de oro en el XX Concurso Internacional de Ballet en La Habana, Cuba y ha sido
ganador del concurso Amici Word Dance en Italia en 2019.

Quenedit desciende de una talentosa familia de bailarines cubanos: su hermano Carlos es bailarín principal del Miami Ballet y sus tíos Ernesto y Alejandro también hicieron carrera como bailarines en diversas compañías del mundo.

Radio Televisión Martí reportó en 2014 la participación de Rafael Quenedit en un curso intensivo de verano en la Escuela de Ballet Cubano de Sarasota en la que estuvieron alumnos de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba.

El programa de intercambio concluyó con una gala en la que los cubanos, entonces promesas de la danza, mostraron su talento al público estadounidense.

“El último balsero” cubano desembarca en HBO (VIDEO)

Cartel de "El último balsero".

Una mezcla de infortunio y un espíritu de solidaridad infrecuente en la industria cinematográfica ha hecho posible que la película independiente “El último balsero” (2020), de los cubanos Carlos Rafael Betancourt y Oscar Ernesto Ortega, llegue este viernes a la plataforma HBO, según dijeron ambos a Efe.

“Fuimos poco a poco logrando la atención de HBO, sin compañía de distribución. También por la coyuntura de la pandemia, porque ellos estaban mirando qué películas se habían estrenado, tenían tiempo para eso”, dice a Efe Betancourt 15 meses después de un frustrado estreno en el Festival de Cine de Miami.

En marzo de 2020 el debut de este filme de ficción realizado entre Miami y Nueva York “con conceptos de la memoria colectiva cubana”, fue suspendido por la llegada de la covid-19 a Florida y el cierre de las salas de proyección y a partir de ahí, la película comenzó su camino en festivales “online”.

Llegar a HBO con un contrato por dos años en HBO Latino y HBO Max se debe a “una mezcla del infortunio de la pandemia con un espíritu de solidaridad muy raro en esta industria”, según Betancourt.

“Es una plataforma muy grande. Que lo que hicimos tenga un valor como película latina que habla de una experiencia de inmigración trasciende mucho más de lo pensado”, dice.

Ortega, que en 2008 fundó con Betancourt una de las primeras productoras independientes en Cuba, El Central, recuerda haber comenzado esta película sin apenas recursos.

Sin embargo, a la firma del contrato con HBO tuvieron que presentarse con un abogado.

“Fue una recompensa después de tanto trabajo. Teníamos muchas ganas de hacer la peli sin pretensiones. Teníamos claro cuán chiquiticos somos para una plataforma como HBO”, explica Ortega.

Con guión de ambos directores y las actuaciones centrales de Héctor Medina (Ernesto), Chaz Mena (Lenin), Néstor Jiménez jr. (Ale) y Cristina García (Lucy), la película comienza en 2017 con la llegada en balsa a Miami de Ernesto, un graduado de Filosofía que busca a su padre, al que creía muerto en la guerra de Angola.

Ernesto se entera por la televisión de que la administración del hoy expresidente Barack Obama derogó un día antes de él llegar la política “Pies secos-Pies mojados”, que desde 1994 le brindaba protección automática a los cubanos que lograban arribar a Estados Unidos.

“La diferencia aquí es que nuestro personaje, Ernesto, no llega deslumbrado. Está lleno de contradicciones. Es un filósofo, un personaje lleno de preguntas y con muy pocas respuestas”, añade.

Aunque es un filme de inmigrantes, no está centrado en esa temática y toca otros temas como el de la homofobia y “la masculinidad tóxica”.

Según Betancourt, que al igual que Ortega emigró a Estados Unidos y ambos están “cerca” de cumplir 34 años, el lenguaje de la película “tiene que ver con nosotros mismos, con la generación de (la actriz y músico) Cristina García, que creció en Miami”.

“Ernesto es de nuestra generación, es un universitario que estudió Filosofía y está adaptándose a una nueva sociedad”, señala.

Ambos directores reconocen “una metáfora” en el título de la película. También que en ella existe “una referencia clara” a “Fresa y Chocolate” (1993), la famosa película de Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío que estuvo nominada a los Oscar.

También tuvieron muy presente a “Memorias del subdesarrollo” (1968), de Tomás Gutiérrez Alea, un clásico del cine cubano.

Tras presentarse de manera “online” en el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (LALIFF), “El último balsero” regresó a finales de 2020 a Miami con un recorrido comercial.

Paralelamente, en diciembre de ese año, viajó al Festival de Cine Latinoamericano de La Habana, convirtiéndose en “una pionera con presentaciones paralelas en ambos países, algo que no había sucedido en los últimos 60 años de tensión política”, según un comunicado de prensa.

“Para mi fue una experiencia muy bonita, no teníamos idea de cómo iba a reaccionar el público de los dos lados. La película le habló a la gente, cada cual tiene su película en su cabeza”, dice Betancourt desde Los Ángeles (California), donde se convirtió en el primer cubano con beca en el programa de Dirección del American Film Institute.

Ortega, quien reside en Miami y todavía cree que “fue un enigma que se proyectara allá", prefiere recordar el abrazo de una señora en La Habana.

“Me dijo que ellos necesitaban una película así. El arte a veces funciona para decir cosas que la agente no sabe decir”, explica.

A su juicio, “la película en Cuba demostró que Miami no es un lugar oscuro. Queríamos mostrar el lado del amor y de la identidad cubana por encima de todo”.

PEN América: Cuba usa técnicas crueles y represivas para silenciar a artistas

El artista Luis Manuel Otero Alcántara durante un arresto en el barrio San Isidro en La Habana Vieja.

“La detención y posterior liberación de Luis Manuel Otero Alcántara marcan la última de una larga serie de tácticas de hostigamiento e intimidación por parte del gobierno cubano”, indicó el PEN América.

“Nos alegra saber que Otero Alcántara finalmente está libre y podrá reunirse con familiares y amigos y continuar con su trabajo artístico, pero su internamiento forzoso nunca debió haber sucedido. Esta es una de las técnicas crueles y represivas que emplea el gobierno cubano para silenciar las voces de los artistas disidentes”, dijo Julie Trébault, directora de Artists at Risk Connection (ARC) en PEN América.

“Debe cesar el constante hostigamiento del gobierno contra Otero Alcántara y otros artistas cubanos. A medida que aumentan las agresiones, ARC, así como nuestras organizaciones asociadas en derechos humanos y las artes, continuarán trabajando para llamar la atención mundial sobre estas tácticas inhumanas e inaceptables”, subrayó Trébault.

También hizo un llamado enfático para que “termine la campaña gubernamental de acoso de Cuba y para que las autoridades cubanas detengan todos los intentos de amordazar a la disidencia y criminalizar a los artistas, escritores y activistas independientes”.

En su comunicado, PEN América recordó que Otero Alcántara ha sido blanco de ataques del Estado unas 31 veces, incluidos arrestos domiciliarios y detenciones arbitrarias, y ha estado bajo vigilancia permanente. También destacó que el artista e impulsor del Movimiento San Isidro participó en el videoclip Patria y Vida, “un llamado explícito a un cambio de gobierno”.

PEN America lidera Artists at Risk Connection (ARC), un programa dedicado a ayudar a artistas en peligro y fortalecer el campo de organizaciones que los apoyan. Su informe, Arte bajo presión, detalla el efecto del Decreto 349, un reglamento que otorga a las autoridades cubanas un amplio mandato para limitar el sector cultural a los artistas y activistas.

Bellas Artes se niega a cumplir exigencia de artistas cubanos amparada en la Constitución; UNEAC dice que es chantaje

Sala de Arte Contemporáneo del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

El Museo Nacional de Bellas Artes se negó a cumplir la petición de un grupo de prominentes artistas cubanos, que amparados en la Ley de Derecho de Autor, pidieron que sus obras, que son parte de la colección del Museo, no se exhiban al público y se retiren del sitio web de la institución, en solidaridad con el artista Luis Manuel Otero Alcántara, retenido desde el pasado 2 de mayo en el Hospital Calixto García de La Habana.

En un comunicado publicado el jueves, la entidad indica que adquirió las obras de estos creadores y que "les da un uso legítimo y provechoso para la ciudadanía" y agrega que al hacerlo, "se establece una nueva relación entre el legado patrimonial preexistente y las prácticas artísticas de la actualidad. Ese nexo, vivificante en ambos sentidos temporales –pasado y presente- es típico de la construcción patrimonial".

"Ninguna coyuntura ajena al campo museal puede pretender violentar este proceder museológico. En tal sentido, el Museo no acepta una demanda que no se aviene con la vocación de servicio de nuestra institución ni con el interés del público al que se debe", concluye la nota de Bellas Artes.

La Carta Abierta al museo en la que los artistas demandaban la liberación inmediata de Luis Manuel Otero Alcántara y el traslado seguro a su residencia en La Habana Vieja; la garantía de acceso a sus familiares, amigos y colegas a su residencia, para comprobar su estado de salud físico y mental; y la eliminación del cerco policial que tiene desde noviembre de 2020 fue suscrita por:

Tania Bruguera
Sandra Ceballos
Tomás Sánchez
César Leal
Jorge Luis Marrero
Sandra Ramos
Fernando Rodríguez
Consuelo Castañeda
Douglas Arguelles
Ibrahim Miranda
Carlos A. García de la Nuez
Marco Castillo
Celia González
Reynier Leyva Novo
Cirenaica Moreira
Juan Pablo Ballester
Jorge Wellesley
Javier Castro
Yunior Aguiar
Carlos Garaicoa
Alberto Jorge Carol
Gustavo Acosta
Ana Albertina Delgado Álvarez
Amelia Peláez Foundation

Los firmantes, al hacer su pedido, de que sus obras sean cubiertas de forma tal que se impida su “comunicación” con el público y que también sean retiradas de la página web del Museo aquellas que no están en exhibición pero que son parte de la colección, citaron un artículo de la Constitución de Cuba: el derecho reconocido en el Artículo 4, Inciso c) de la Ley No. 14/1977 Ley del Derecho de Autor a “Realizar o autorizar la publicación, la reproducción o la comunicación de su obra al público por cualquier medio lícito, bajo su propio nombre, bajo seudónimo o anónimamente”.

La ley aprobada desde 1977 aborda temas como la "debida protección al derecho de autor en la República de Cuba, las obligaciones y facultades de las instituciones culturales y otras entidades contratantes, así, como las garantías y deberes de los autores.

La Asociación de Artistas de la Plástica de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en una nota oficial calificó el pedido de los firmantes como "un acto inaceptable, máxime cuando se trata de ejercer un chantaje a las instituciones culturales cubanas por motivos absolutamente ajenos a la naturaleza de sus funciones".

Además acusó a este grupo de renombrados artistas de alinearse "deliberadamente con los propósitos de subvertir la legalidad y desconocer la libre determinación de nuestro pueblo de forjar su propio destino".

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