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Inmigración

EEUU deporta a 119 cubanos, segundo gran grupo bajo administración Trump

Un oficial de ICE monitorea una operación de la agencia.

Las autoridades migratorias de Estados Unidos deportaron a 119 cubanos en un solo vuelo a La Habana, el segundo gran grupo repatriado durante el gobierno de Donald Trump, informó este martes el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Néstor Yglesias, portavoz del ICE, señaló a EFE que los inmigrantes fueron deportados el viernes pasado, sin dar más detalles.

En septiembre pasado fueron deportados en otro vuelo 120 cubanos como parte de un acuerdo firmado durante los últimos días de la presidencia de Barack Obama (2009-2017) por el cual la isla se comprometía a recibir a los repatriados.

ICE detalló entonces que se trataba del "mayor" grupo expulsado del país bajo dicha declaración conjunta, firmada el 12 de enero de 2017.

"Estados Unidos (...) deportará a la República de Cuba, y la República de Cuba (...) recibirá de vuelta a todos los ciudadanos cubanos que (...) Estados Unidos considere que han intentado ingresar o permanecer en ese país de manera irregular", señala la declaración de 2017.

En esa fecha, Obama además canceló la política "pies secos/pies mojados" decretada en 1995, mediante la cual los cubanos que tocaban territorio estadounidense eran favorecidos con la Ley de Ajuste Cubano y podían quedarse en el país e incluso obtener residencia permanente, mientras que los otros eran deportados a la isla.

Poco antes de la eliminación de ese beneficio, en el Estrecho de Florida se registró un inusual arribo de migrantes provenientes de ese país, en vista de que muchos anticiparon el fin de "pies secos/pies mojados", ola migratoria que ha decaído en los últimos años.

Tras la cancelación de la política, el cruce de los llamados "balseros" se redujo notablemente y se volvieron más inusuales, pero este año son cada vez son más frecuentes las interceptaciones de cubanos en el Estrecho de Florida.

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Honduras brinda asistencia humanitaria por COVID-19 a inmigrantes, incluidos cubanos

Asistencia a inmigrantes en Honduras.

El Gobierno de Honduras brinda asistencia humanitaria a un grupo de 250 inmigrantes irregulares de África, Cuba y Haití, que se encuentran varados en el país tras el cierre de fronteras por la pandemia del coronavirus y cuyo destino final es Estados Unidos, informó este viernes una fuente oficial.

Los inmigrantes permanecen en Tegucigalpa, la capital, y Choluteca, fronterizo con Nicaragua, sur de Honduras, país al que ingresaron de manera ilegal por la cuarentena decretada por el Gobierno a causa de la COVID-19, indicó el Instituto Nacional de Migración.

El Centro de Atención al Migrante Irregular (CAMI) proporciona a los inmigrantes albergue, alimento, asistencia médica, kits de higiene, agua y les realiza pruebas rápidas de detección del coronavirus, añadió.

El subdirector del Instituto Nacional de Migración, Carlos Cordero, dijo que el Gobierno ha realizado "acciones humanitarias" para atender a los inmigrantes varados en el país centroamericano.

Destacó que las fronteras nacionales y regionales permanecen cerradas para el tránsito de personas debido a la emergencia por el coronavirus, que ya ha causado 426 fallecidos y 15.366 contagios en el país desde marzo pasado.

"Sin embargo, en la actualidad grupos de migrantes irregulares han quedado varados en varios países, entre ellos Honduras, por causa del cierre de fronteras como medida preventiva frente al COVID-19", enfatizó Cordero.

La agónica espera de un cubano en la frontera con México

El opositor cubano David Fernández, en Monterrey, México. (Foto: Cortesía del entrevistado)

Tras el cierre de la frontera entre Estados Unidos y México, migrantes cubanos esperan la reapertura para ser legalmente aceptados o no en territorio estadounidense mientras enfrentan secuestros y otras dificultades.

Desde Monterrey el opositor cubano David Fernández, integrante de la Unión Patriótica Cuba, y quién espera lograr un caso de asilo político en EEUU, dijo a Radio Martí que tiene su cita en la Corte el 2 de julio, "pero como está ahorita la frontera no sé si habrá corte o no".

Según Fernández "hay cientos" de personas a la espera de una respuesta de las autoridades estadounidenses en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, aunque no se concentran en el lugar porque la situación allí "está muy fea, secuestran a la gente".

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Muchos de los migrantes cubanos "están trabajando", y otros "están esperando que los familiares de Estados Unidos los ayuden".

Fernández se hospeda en la vivienda de un mexicano "que apoya la causa de nosotros", y a quien ayuda trabajando en "una frutería". Sus compatriotas, dijo, "muchos rentan, muchos están viviendo en casas de inmigrantes (albergues)".

Sobre el coronavirus y cómo los afecta señaló que se cuida del contagio, siempre "con el nasobuco (mascarilla) puesto". Agregó que el gobierno mexicano "no ha prestado ninguna atención a los inmigrantes".

Pero mientras esperan una solución a su caso, contagiarse de coronavirus no es el único peligro que corren. "Aquí se secuestra mucho, se persigue mucho a los inmigrantes. Cuando fui a la última corte, del camión donde iba bajaron a dos, padre e hijo, y los secuestraron", aseguró.

Él también fue víctima de un secuestro por miembros del llamado Cártel del Golfo, contó Fernández. "Estuve secuestrado durante dos meses en Tabasco, Villa Hermosa. Como no tenía dinero me pusieron a trabajar, cocinando, y pude escaparme. Tengo los papeles del secuestro, porque hice la denuncia”.

El cubano advierte que el de Centroamérica es un camino peligroso. “Hay muchas dificultades. México y estos países no son seguros, y menos para los inmigrantes”, concluyó.

Las autoridades estadounidenses han advertido a los migrantes indocumentados que con el COVID-19 “cruzar la frontera de manera ilegal” se ha vuelto más peligroso, pero a pesar de la pandemia, miles de centroamericanos, cubanos y africanos insisten en cruzar la frontera hacia EEUU.

Aunque la política migratoria de EEUU hacia los cubanos ha cambiado, solo en el año fiscal 2019 un total de 21,499 migrantes procedentes de la isla arribaron a los puertos de entrada en la frontera sur con México, la mayoría por Laredo, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras.

(Con reporte de Ivette Pacheco para Radio Martí)

Coyote transportaba a 15 cubanos hacinados

El camión donde viajaban los cubanos

Las autoridades de Guatemala informaron el viernes sobre la captura de un coyote que transportaba a 15 migrantes cubanos que viajaban ilegalmente rumbo a la frontera sur de Estados Unidos.

La Policía Nacional Civil (PNC) de este país informó que la operación tuvo lugar en el kilómetro 222 de la ruta interamericana, Esquipulas, Chiquimula y el ciudadano que los transportaba fue identificado como Dennis Arriola.

Los 15 cubanos, entre ellos entre ellos un niño de dos años, eran transportados "de manera inhumana y compartían un reducido espacio sin condiciones para su transporte", indica la nota oficial del PNC.


Los migrantes cubanos fueron detenidos y conducidos a la sede del Instituto Nacional de Migración de la frontera Agua Caliente, Chiquimula.

La semana pasada, Estados Unidos advirtió a los migrantes que desistan del cruce ilegal por la frontera sur pues en tiempos de pandemia la franja fronteriza tiene más vigilancia que nunca.

"Ahora más que nunca, es más difícil cruzar la frontera de manera ilegal. El viaje se ha hecho aún más peligroso, dada la actual pandemia global de COVID-19", escribió la Embajada de EEUU en Guatemala.

La sede diplomática exhortó a los migrantes a no exponerse a los riesgos del contagio con semejante viaje y para ello usó las etiquetas ​#QuédateEnCasa y #QuédateEnTuPaís.

EEUU advierte a los migrantes: "Ahora es más difícil cruzar la frontera"

Migrantes de Cuba en Paso del Norte en Ciudad Juárez, el pasado 28 de febrero de 2020. REUTERS/Jose Luis Gonzalez

Estados Unidos advirtió a los migrantes que desistan del cruce ilegal por la frontera sur pues en tiempos de pandemia la franja fronteriza tiene más vigilancia que nunca.

"Ahora más que nunca, es más difícil cruzar la frontera de manera ilegal. El viaje se ha hecho aún más peligroso, dada la actual pandemia global de COVID-19", escribió la Embajada de EEUU en Guatemala.

La sede diplomática exhortó a los migrantes a no exponerse a los riesgos del contagio con semejante viaje y para ello usó las etiquetas ​#QuédateEnCasa y #QuédateEnTuPaís.

A pesar de la pandemia del coronavirus, miles de migrantes centroamericanos, cubanos y africanos insisten en cruzar la frontera hacia EEUU.

Este mes la Policía de Honduras retuvo a cientos de migrantes de África, Cuba y Haití que pretendían llegar a la frontera con Guatemala, como parte de una caravana que tenía como destino final Estados Unidos.

Los migrantes de Angola, Cuba, Costa de Marfil, Haití, Ghana y Guinea, viajaban la mayoría con la boca y la nariz cubiertas por una mascarilla para protegerse del COVID-10.

Con el objetivo de evitar la posible propagación del virus entre los migrantes detenidos, Estados Unidos extendió indefinidamente una medida que permite a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) expulsar a todos los migrantes, incluso a los solicitantes de asilo, de manera expedita.

La aplicación de una política migratoria mucho más rigurosa por parte de la Administración del presidente Donald Trump no ha logrado disuadir a los cubanos de su empeño por llegar a EEUU.

Tan solo en el año fiscal 2019, un total de 21,499 cubanos acudieron a los puertos de entrada en la frontera entre EEUU y México, la mayoría por Laredo, en el estado de Texas, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés).

Migrantes cubanos enfrentan el coronavirus en la selva panameña

Personal médico en el campamento Las Lajas de Panamá. REUTERS/Abraham Teran

Panamá ha aislado a casi 200 migrantes en un campamento en la selva para contener un nuevo brote de coronavirus entre un grupo mucho más grande de africanos, cubanos y haitianos varados por la pandemia del coronavirus en la remota región del Darién.

Migrantes cubanos enfrentan el coronavirus en la selva panameña
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Durante una visita al campamento Lajas Blancas el viernes los migrantes, algunos con mascarillas, yacían bajo lonas o en tiendas de campaña, encerrados por una cerca de alambre. Los trabajadores médicos hacían rondas tomándoles la temperatura y la presión arterial.

Desde mayo, las autoridades pusieron en cuarentena a alrededor de 90 personas que dieron positivo al coronavirus junto con familiares y compañeros cercanos en el campamento.

De los cuatro migrantes con los que habló Reuters en el campamento, el cubano Francisco Turcas dijo que la mala comida había enfermado a algunos miembros del grupo. Todos habían estado en instalaciones gubernamentales durante semanas desde que emergieron de la selva panameña, tras una larga caminata.

"Aquí hay niños, ancianos, mujeres embarazadas. Ya hay muchos que tienen diarrea", dijo Turcas.

Los migrantes no pueden salir de las instalaciones sin permiso, aunque pueden comprar suministros en tiendas cercanas.

Cuando se le preguntó sobre las condiciones de vida del grupo, el ministro de Seguridad de Panamá, Juan Pino, dijo que estaba en buenas manos. Solo seis de ellos aún están dando positivo al virus, aseveró.

Aproximadamente 2.500 migrantes quedaron varados en Panamá cuando los países latinoamericanos comenzaron a cerrar sus fronteras para detener la propagación del coronavirus en marzo.

Provenientes de lugares tan lejanos como la República Democrática del Congo, seguían una ruta establecida hacia Estados Unidos que atraviesa gran parte de Sudamérica e incluye un peligroso viaje a pie a través del Tapón del Darién, un área selvática casi impenetrable que funciona como una barrera natural entre Panamá y Colombia.

La mayoría permanece en campamentos en la provincia panameña del Darién. Pino dijo que los migrantes deben ser pacientes mientras esperan para reanudar sus viajes.

"Ellos han venido de diferentes partes del orbe con la intención de subir hasta el norte", aseguró la autoridad. "Tienen que comprender que ahora mismo toda las fronteras están cerradas (...) El mundo esta enfrentando el virus y la única forma de combatirlo es evitar la movilidad".

Un mayor número de migrantes se está quedando en otro centro migratorio en Darién llamado "La Peñita". Días atrás, la agencia fronteriza de Panamá dijo que impuso nuevas medidas de seguridad no especificadas después de que los migrantes se tornaron violentos durante repetidos intentos de abandonar el centro.

El gobierno pronto comenzará a construir un nuevo refugio con espacio para más de 500 personas, agregó Pino.

Wesley Lalune, un migrante haitiano que ha estado en los campamentos desde principios de mayo, aseguró que dio positivo al virus pero que desde entonces se ha recuperado. Dijo que él y su familia están satisfechos con las condiciones del campamento.

"Llegan todos los días los médicos para preguntar si tenemos fiebre, dolor", sostuvo. "Más o menos estoy bien".

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