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Arte y Cultura

Dos cubanas acaparan el Premio Franz Kafka de Novela 2018

La escritora cubana Martha Acosta Álvarez, ganadora del Premio de Novela Franz Kafka, 2018.

Se trata de las cubanas Martha Acosta Álvarez, premiada por el texto ‘La Periferia’ y la también escritora y actriz de teatro y cine Lynn Cruz, con la novela ‘Terminal’.

La escritoras cubanas Martha Acosta Álvarez y Lynn Cruz acaba de alzarse con el Premio y Mención, respectivamente, en el concurso “Franz Kafka” de Novela 2018, anunciaron los organizadores en una nota de prensa.

‘Novelas de Gaveta’, ‘Novelas prohibidas’, ‘Libros prohibidos’. En los regímenes totalitarios la censura engendra una impresionante producción literaria, que tarde o temprano termina por salir a flote.

El Premio Franz Kafka es convocado anualmente por el Proyecto In-Cubadora ((Libri Prohibiti), para premiar un texto de escritores residentes en la isla y que no esté comprometido con ningún otro concurso literario.

​Los miembros del jurado se pronunciaron por el inédito ‘La Periferia’, de Acosta Álvarez, “que de manera novedosa se adentra en el mundo Cuba y revisa su realidad desde otro lado. Ese donde a la vez que lo real (o cotidiano) está presente la escritura, sus espacios de juego, su “canto”.

“Estoy muy feliz por el premio. Tengo algunos libros de cuentos publicados, pero nunca antes había escrito una novela. Obtener un lauro con la primera novela que hago es una alegría que no esperaba”, celebró Acosta.

Una reseña apretada del libro premiado fue descrita por Acosta Álvarez: “En medio de una sociedad de consumo marcada por la alienación y los contrastes sociales, una joven emigrante vive en la periferia junto a su esposo desempleado. Cada mañana viaja una larga distancia hasta llegar a la oficina donde gasta gran parte de su tiempo y sus energías. Es víctima del estrés, el agotamiento físico, la violencia y la precariedad. Pese a todo, su vida transcurre de un modo rutinario, hasta que se ve involucrada en hechos que la podrán en peligro a ella y a su familia. La historia se desarrolla en la Ciudad de la Luz, un lugar ficticio al que todos se acercan atraídos por su belleza”, reseño.

Acosta Álvarez es oriunda de Sibanicú, Camagüey, ha cursado estudios en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) y en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso.

La fuerza de las mujeres

Este mismo año Martha Acosta Álvarez obtuvo el Premio Celestino de cuentos con el conjunto de relatos ‘Cuarenta días y cuarenta noches’.

El premio Celestino es un certamen fundado en la ciudad de Holguín a principios de los años 2000 con el objetivo de promover a escritores jóvenes y que rinde homenaje a Reinaldo Arenas, autor de “Celestino antes del alba”.

El jurado del Franz Kafka para 2018 estuvo integrado por los escritores Rolando Sánchez Mejías, Waldo Pérez Cino y Carlos A. Aguilera, por el Proyecto IN-Cubadora.

Los miembros del jurado decidieron asimismo otorgar una Mención a la novela ‘Terminal’, de la actriz y escritora Lynn Cruz “por su calidad y fuerza”, un texto del que aseguran “es en sí misma (y desde sí misma) una excelente reflexión política”.

Lynn Cruz en una escena de Corazón Azul, de Miguel Coyula.
Lynn Cruz en una escena de Corazón Azul, de Miguel Coyula.

Cruz publica regularmente sus crónicas y opiniones en el sitio digital Havana Times, actuaciones suyas en proyectos independientes de teatro han sido censuradas por las autoridades cubanas en los últimos tiempos.

Escribir, dejar que la memoria fluya

Sobre su participación en el concurso, Cruz dijo esta mañana a Martí Noticias que lo había recibido mucha alegría, aunque no se conforma con "una mención más", que al parecer la persiguen a donde va.

"Las menciones indican que los jurados no se ponen de acuerdo, y siempre me dejan un mal sabor. Me ha sucedido como actriz en varias ocasiones en Cuba, y ahora al parecer continúa mi karma como escritora. No obstante agradezco al jurado por haber elegido la novela y sacarla a la luz, aún cuando no será publicada, esto solo ocurre con la obra premiada. Comencé a escribir Terminal en el año 2012", indicó Lynn Cruz.

"Sucedieron varios eventos en mi vida, que me llevaron a la escritura. La obsesión de mi padre con el Partido Comunista se tradujo en mis fiebres con el trabajo", señaló la actriz.

"El actor se convierte en el objeto de deseo de un director. No depende de ti. Pasaba mucho tiempo sin trabajo y la espera comenzó a enfermarme, así surgió Terminal, como desquite al abandono y a la falta de oportunidades. Primero fue un poema, luego un cuento y después tenía una estructura tan abierta que la memoria, el paso del tiempo, la madurez, completaron la idea de un texto largo y así terminé novelando, ficcionando, mi propia vida", concluyó.

A inicios de 2018 la agencia Actuar decidió rescindir el contrato a Cruz, lo que le impide participar en proyectos de actuación por la Escuela Internacional de Cine, Televisión y Video (EICTV) de San Antonio de los Baños, pero en un giro inesperado la agencia estatal, reconoció –en un audio publicado por la actriz- que se cometieron irregularidades al excluirla del catálogo de la institución.

La actriz ha ganado, entre otros reconocimientos, el Premio David Suárez a la mejor actriz en Venezuela, el Premio del Festival de Cortometrajes Cayenne de Nueva York en 2016, y fue nominada a mejor actriz en el Festival de Cine de Los Ángeles en 2015 por el corto Finales.

Además de teatro, Cruz ha actuado en varios filmes cubanos como 'La Pared', 'Larga Distancia', 'Eres tú papá' y el documental 'Nadie', de Miguel Coyula.

Un nicho para la escritura libre

El Premio Franz Kafka de Novela concede remuneración económica sin precisar ylos organizadores se comprometieron en el lanzamiento de la convocatoria que “distribuirá los libros en Cuba a través de la red de bibliotecas independientes, presentes en toda la isla. El autor contará con 50 ejemplares para su uso personal y con una presentación del libro en República Checa y/o otros lugares”.

Los novelas y autores ganadores han sido:

“La sangre de la libertad”, Orlando Freire Santana en 2008; “Boring Home”, Orlando Luis Pardo Lazo en 2009; “El Carnaval y los Muertos", Ernesto Santana en 2010; “Un día de entrenamiento”, Ahmel Echevarría en 2011; “Larga es la noche”, Frank Correa, 2012; “El verano en que Dios dormía”, Ángel Santiesteban-Prats en 2013; “Un mundo tan blanco”, Julio Jiménez, 2015; “Shlemiel. Aventuras y desventuras del señor Mostaza”, de Abel Fernández-Larrea, 2016 y “Los amores ejemplares”, Nonardo Perea, 2017.

En una entrevista hecha por correo electrónico con la casa editorial Fra en 2013, lo editores dijeron que la idea del concurso era hacer "visible" una serie de novelas que por razones políticas y/o civiles eran (son) impublicables en Cuba. En general, la idea es, publicar "novelas sobre la crisis y el devenir crítico de la sociedad cubana".

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Alexander Blade, el mago que no se repite (VIDEO)

En profundidad con el mago, Alexander Blade
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El encanto de la magia no desaparece con los años, y los trucos nuevos se alternan con los viejos para que no decaiga una profesión practicada por pocos y venerada por muchos.

La magia es como volver a ver esa película antigua en blanco y negro que nos hizo feliz cuando pequeños. Es volver a ser niños, porque sentimos la misma sensación que antes. ¡Queremos adivinarle el truco al mago y no podemos!

Para Alexander Blade la magia lo es todo. Es un profesional dotado de experiencia que se ha presentado en diversos escenarios internacionales para cautivar, o dicho en buen cubano, para dejar con la boca abierta al público. Su pasión por las espadas lo llevó a que adaptase “Blade” como nombre artístico.

En este programa, Alexander regresa con anécdotas personales y nuevos trucos para el deleite de los amantes de la magia. ¡Se lo agradecemos!

Enfurecida la UNEAC por declaraciones de Vargas Llosa a Radio Televisión Martí

El Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, en la presentación de su libro "Tiempos Recios", en Madrid. (REUTERS/Sergio Perez)

Recientes declaraciones del escritor hispano-peruano, Mario Vargas Llosa, fueron rechazadas por la oficialista Unión de Escritores de Cuba, (UNEAC), que en un pronunciamiento acusó al Premio Nobel de Literatura 2010 de estimular un levantamiento popular en la isla.

En una entrevista con el reportero de Radio Televisión Martí, Ricardo Quintana, la semana pasada en Miami, el intelectual opinó que, aunque "el pueblo cubano desgraciadamente sufre hace 60 años una dictadura terrible", las "raíces" en favor de la libertad y la democracia en ese país no han sido arrancadas.

Entrevista exclusiva con Mario Vargas LLosa
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"Yo creo que esas raíces están allí y que en cualquier momento el pueblo cubano nos va a dar una sorpresa, así como la ha dado Chile", declaró.

“La sorpresa que cada día ofrece el pueblo cubano es la de ser más revolucionario, más firme, más creativo, más solidario, más socialista, más digno. La de estar cada día más unido en torno a los ideales de Marti y Fidel”, respondió la UNEAC.

En otra parte de la entrevista el autor dijo: “En el caso de Colombia, clarísimamente hay una intromisión. En el caso de Bolivia ha sido muy interesante, porque la intromisión estaba allí, pero los bolivianos han conseguido liberarse de ella, y creo que eso es muy positivo para la democracia en Bolivia, desde luego, y para el resto de América Latina”.

Y agregó que es una demostración de que uno puede liberarse la mala influencia de los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, a los cuales califica de “la mancha más oscura” de Latinoamérica en estos momentos, porque son dictaduras ideológicas.

“Tenemos conciencia clara de que hay una mayoría de las poblaciones, sobre todo en Nicaragua y en Venezuela, que están en contra, que quieren una democratización del sistema”, declaró Vargas Llosa.

Para los 9 mil miembros de la UNEAC, según el documento, “la de Vargas Llosa es una ofensiva y calumniosa profecía.

No se sabe exactamente qué es lo que ocurre en Cuba, dijo el autor de La ciudad y los perros; da la impresión de que la represión ha sido tan fuerte que el país está como en un compás de espera.

El pronunciamiento de la UNEAC, “rechaza categóricamente los insultos y mentiras que el señor Vargas Llosa propaga sin sonrojo”.

Agrega que el autor de 83 años, “intenta estimular con un desvergonzado y delirante presagio, la iniciativa de un levantamiento interno, que tendría obviamente el respaldo del imperio y sus aliados".

María Ares Marrero: Es imprescindible llegar al fondo de ti mismo. Limpiar tu historia y sanar las heridas

María Ares Marero, cineasta cubana residente en Berlín

María Ares Marrero es como esas tormentas tropicales que no dejan indiferentes a nadie. Puede ser una tormenta de experiencias, de conocimiento o, puede ella, en sí misma, con su manera de instalarse en el mundo, de vivenciar con todos los sentidos el Aquí y Ahora, un perfecto pájaro que con sus propias alas quebró las rejas de su jaula para volar bien alto. Herida, pero libre.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

La isla siempre me resultó pequeña, pero mi expulsión “deshonrosa” del sistema ocurrió estando ya en Moscú. Era estudiante del emblemático Instituto de Cine “VGIK”. Corría la época en que Europa del Este reescribía su historia, así que no me cohibí de hacer declaraciones a la prensa y la TV rusa sobre la represión a intelectuales en Cuba, la censura, la desinformación sobre lo que ocurría de este lado. Ese año, Jorge Ulla estrenó allí su documental Nadie escuchaba.

Nos sumamos. Dimos el testimonio de una generación que sí quería ser escuchada. A eso súmale mis escapadas por Europa, desoír las normas. La lapidaria sentencia decía Emigrante por tiempo indefinido. Entonces creía que la dictadura no sería indefinida. Subestimé la maldita circunstancia del agua por todas partes. Hoy los estudiantes del VGIK, vivimos en el exilio.

Echando una ojeada a mis antecedentes: fui “camilita”, un antro de militarismo, extralimitación y despotismo. En el ISA, estuve rodeada de artistas de alto vuelo que ocultaban su modo de pensar y docentes geniales que se plegaban a las prescripciones de los exégetas del sistema.

Como dirigente de la FEU sufrí los refinados métodos de dominación al estudiantado. Y por si fuera poco, mi Tesis de Graduación fue una obra de teatro sobre los pilotos de caza MiG, que narraba conflictos humanos de hombres que se sentían dioses y cuyo epicentro era el vuelo, dominar máquinas sofisticadas, máquinas de matar. Sobrevivientes de la guerra de Angola y Etiopía que sabían que cada vuelo podía ser el último. En la obra no decían consignas apologéticas. Eso indignó al jurado. Me salvó la palabra de mi tutor, el gran dramaturgo cubano Nicolás Dorr.

Mi vida profesional nacía marcada por el estigma. Me colgaron todo tipo de cartelitos, como se cuelga una campana a una res. Sólo podía filmar temas patriótico-militares. Aunque no se me diera mal convertir un avión en obra de arte (hasta recibí un “premio” de la UPEC) luchar contra tanta represión, agota. La alternativa fue Moscú. Mi último documental “Homenaje al Futuro” también tuvo su mensaje subliminal irreverente.

Pero ya no importaba. Dejaba atrás una vida que me había infligido una marca indeleble en el alma, me despojaba del hierro ardiendo al rojo vivo. A veces se abre la herida, arde en el tiempo. Pero aquel día de mi expulsión, experimenté la sensación de libertad más grata sentida hasta entonces en mi corta vida.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

No esperaba, sabía que había una vida excitante. Leía Novedades de Moscú, Sputnik, conversaba con gente que narraba películas como Pakayanie (Arrepentimiento) y sobre el proceso de reforma de Gorbachov. Quería vivir de cerca el revuelo que producía la crítica al Stalinismo y al marxismo-leninismo, ver a la gente leyendo a Pasternak, Bulgakov o Solschenitzen, sin esconderse.

Ver cómo hasta los más recalcitrantes admitían que el régimen impuesto por los Bolcheviques y extendido en Europa se apoyaba en el terror y la ineficiencia. Por eso colapsó en 1989. Fue un privilegio cantar al ritmo de Tsoi, el rockero que compuso Peremieni (Cambios) el himno del momento: "!Queremos cambios, lo pide nuestro corazón, lo piden nuestros ojos!" Fui testigo de esos momentos.

¿Qué encontraste?

La seducción de ciudades del viejo continente que te poseen, te devoran, te salvan de la vanidad de creer que la isla es el ombligo del mundo. Sentía un grato anonimato al recorrerlas. Moscú es un maremágnum de dimensiones descomunales, salpicada con la rareza del alfabeto cirílico y el almizcle de la molotera de millones de personas cuya vertiginosidad contrasta con la majestad de la arquitectura y los viales. Me sentía dentro de un museo pantagruélico.

El ISA, el haber dirigido cortometrajes, me permitió degustar hasta la saciedad el plato fuerte que ofrecía la cultura rusa. Viví experiencias que hasta hoy son una excelente carta de presentación, pero enseguida supe que transitaba por una estación provisoria de mi vida.

Fue un privilegio recorrer los pasillos que escucharon al joven Tarkovski, rodar en Mosfilm, visitar el Teatro de Arte de Moscú, La Taganka, refugio contra la censura soviética, recitar de memoria a Pushkin y a Lermontov, protagonizar figuras de Gogol y Chejov en lengua rusa, ir de la mano del gran Master Albert Filosov, ver a Batalov enseñar a sus alumnos, disfrutar de una conferencia de Nikita Mijalkov, de una clase magistral del mismísimo Tonino Guerra y escuchar sus anécdotas como guionista de Antonioni, Fellini, De Sica

Ver a Pink Floyd en primera fila! Era descorrer las cortinas de hierro desde el proscenio, sentir el latido del mundo a mi lado. Confiar. Vivir en éxtasis, casi sin saberlo. ¿Hay mayor consumación de la belleza?

Hay anécdotas muy curiosas que debo reescribir y publicar. El día que intenté cruzar el muro de Berlín, en el Tränenpalast uno de sus puntos de vigilancia más férreo, levantaron los controles que quedaban. El semáforo desprendía una ola de luz verde. Estuve en Bucarest cuando ajusticiaron a los Ceaucescu.

Era escandaloso presenciar su palacio enchapado en oro, no lejos del cual se erigían edificios construidos sin calefacción! Atravesé cuanta frontera se había liberado. Fue como caminar entre ruinas. Tenía algo de distópico. Las ciudades del interior no se acercaban a lo que había en las capitales.

Y no estoy hablando de comparar el Este con el Occidente. Por cierto, visité Brünn, la ciudad natal de Cundera. Fue un viaje inolvidable. Con un pasaporte rojo aún, un desafío. No sabía lo que ocurriría. Nadie lo supo, pero al regresar a Moscú no me esperaban flores, sino funcionarios de la embajada con la presión para que regresara a La Habana a pagar por mi desobediencia.

El rectorado del Instituto me protegió. Los rusos pagaron mis estudios. Yo, repito, confiaba en que el efecto dominó alcanzaría la isla. En el lugar de la cicatriz que me propinó la vida floreció el híbrido que soy.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Tras no pocos avatares, me establecí en Berlín, mi Patria adoptiva. Ciudad que ha devenido mito, por su intensa actividad, llena de extremos sublimes y contrastes. Aquí no yacen mis muertos, pero sí pasean mis vivos: los dos hijos que parí. Aquí seguí estudiando. Aprendí la complejísima lengua de Schiller, Goethe, Rilke, Mann, Hesse, Brecht, Süskind, Müller, Handke. A través de ellos he superado una rara relación de amor y odio. Tal vez lo más difícil de mi exilio es vivir en esta lengua. Soy hija del idioma. Esa es mi verdadera Patria.

Aprendí que las emociones del individuo están lideradas por su subconsciente. Los humanos, más allá de culturas, latitudes, somos más similares de lo que nos conviene admitir. Aprendí a entrenar mi equilibrio con la creación. A soltar amarras. A veces lo logro. Mi santuario es el Berliner Ensemble, los museos. Escribir. Enseñar. He llorado a moco tendido ante los desgarradores trazos de Otto Dix. He sentido asfixia dentro del Museo Judío, (vivo a pocos metros) y rozado con los dedos la similitud entre un campo de concentración nazi y las cárceles de la STASI.

Tengo cincuenta y siete años. De ellos, treinta y dos en esta orilla. Cada día me encuentro conmigo. Con todas las Marías que hay debajo del sombrero. La leona, la gata llena de miedos. La madre madura de dos hijos maravillosos que no conocen Cuba ni a su familia, pero que me mostraron que la isla es un punto geográfico del que puedo prescindir.

A través de ellos aprendí a amar mi Patria adoptiva que se abrió como un abanico y nos dio seguridades y lujos. Me acogí feliz a la nacionalidad alemana. No pude decidir dónde nacer, pero sí dónde y cómo vivir. Subrayo que aquí también tengo una posición social crítica, porque se trata del mejoramiento del Hombre. Ese es el sentido de la vida. Aprender, mejorarse. Luego morir en paz.

Aprendí que puedes merodear todos los caminos, pero es imprescindible llegar al fondo de ti mismo. Limpiar tu historia y sanar las heridas. Las ideologías son un barniz. Aprendí que vivir en la Autoconsciencia es un proceso permanente y no se enseña en la escuela.

Definí lo que es el Amor y el Miedo. Aprendí a ser escéptica ante quien promete una vida sin esfuerzo. Nuestra Naturaleza no va a cambiarse porque somos simples mortales. El individuo crea ideologías, religiones, tecnologías infalibles, como refugio, canalización de su necesidad de poder, porque es débil. No puede vivir sin esclavitud. La Humanidad está condenada a repetir historias apocalípticas, cíclicamente. Tal vez hasta su completa destrucción?

Aprendí que el mejor regalo que uno puede hacerse es convertirse en sí mismo, a pesar de sí mismo. La gran paradoja es que, es lo más difícil.

¿Qué es para ti la libertad?

Libertad es una palabra como otra cualquiera. Volvemos a la paradoja. En estado absoluto, no existe. En mi delgado diccionario, figura únicamente como un estado de satisfacción interior, dada la disposición de la mente para decidir y del cuerpo para experimentar sensaciones. Por mucho que la humanidad se ocupe con el debate, es un problema insoluble.

El individuo anhela la ilusión de la “libertad”. Uno puede liberarse de un régimen, de creencias, de obstáculos que impiden prosperar, de un mal hábito, de una relación fallida, de un objeto, pero no hay libertad absoluta que abarque todas las esferas de lo humano. Cualquier tipo de libertad es frágil en las manos del Hombre. Nuestra naturaleza determina esa inclinación intrínseca por la falta de libertad. La interrogante para mí es: ¿cuál es la diferencia entre ser libre y creerse libre?

Quiero pensar que yo decido cuán libre soy. Como en esa cadena de acciones dramáticas que tienes que aprender para actuar o dirigir actores por el método de Stanislavski.

En el permanente proceso de crecimiento espiritual, la libertad, como el amor, es una actitud que asumes ante la vida.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Si te refieres a ese fatuo concepto manipulador con el que nos adoctrinaron, sí. Tengo un poema titulado La Patria se fue y termina con la frase La patria soy yo

Otero Alcántara: "Descemer Bueno es un elitista"

El artista independiente cubano Luis Manuel Otero Alcántara (izquierda) y el compositor y cantante Descemer Bueno, en imagenes tomadas de redes sociales.

“Cada quien puede tener la posición que quiera, pero responder por ella también”, declara el artista independiente cubano Luis Manuel Otero Alcántara en un video difundido recientemente en Facebook.

Además de insertarse en una acalorada polémica sobre el papel de los artistas cubanos en el debate político, su declaración va más allá y expone las secuelas que el deterioro social ha tenido en la educación en general en Cuba, y en la educación artística en particular.

Esas secuelas las sufre especialmente un sector de la población sin acceso a recursos para pagar desde “10 dólares al mes” hasta un instrumento musical, argumenta el artista independiente.

Otero Alcántara dice haberse involucrado en la polémica –“si se puede llamar polémica”-- después que vio un video en el cual el afamado compositor y cantante Descemer Bueno critica a los raperos Aldo Rodríguez Baquero, ex integrante del dúo Los Aldeanos, y a Silvio Liam Rodríguez Varona, Silvito “El Libre”, ambos –como Bueno-- residentes en Estados Unidos.

Bueno llama a Silvio Rodríguez “el Dios de la letra”, y censura a Silvito el Libre. “La inactividad lo ha hecho ponerse parte de los haters” (los que odian), dice Bueno refiriéndose a Aldo.

“Usted es el rapero más malo que existe en el planeta Tierra”, opina dirigiéndose a Silvito el Libre. “No hay un rapero más malo que… Usted no tiene absolutamente ningún tipo de talento, yo no sé cómo se le ocurre intentar, verdaderamente…”

Silvito El Libre y Aldo el Aldeano, en Panamá (Foto de Archivo/Alvaro Alba)
Silvito El Libre y Aldo el Aldeano, en Panamá (Foto de Archivo/Alvaro Alba)

Bueno es uno de los músicos cubanos con mayor proyección internacional. Su música alcanza a millones de personas en todo el planeta, principalmente sus colaboraciones con artistas como Marco Antonio Solís, Juan Luis Guerra, Luis Enrique, Ricky Martin, Gilberto Santa Rosa, Pitbull, Wisin, Yandel, Romeo Santos y Enrique Iglesias. Su trabajo ha sido reconocido con importantes premios como el Latin Grammy, Latin Billboard, Premios Lo Nuestro y Premios Juventud.

Otero Alcántara empieza por hacer notar que interviene a pesar de que Bueno nunca se refirió a él directamente.

“Llevo días pensando en cómo enfrentar esto porque me molestó, me molestó mucho el video de Descemer Bueno a nivel personal, aun cuando no mencionaba mi nombre”, explica Otero Alcántara, que vive y trabaja en La Habana y ha sido detenido en múltiples ocasiones, acosado y vigilado por la Seguridad del Estado. “Tú dirás: ‘Eh, ¿qué tiene que ver Luis Manuel con todo esto, si al final eso es cosa de músicos?”

Y es un detallito importante, subraya.

Al consultarlo el lunes para esta nota, el audio del video de Bueno disponible en internet se interrumpía en la que parece ser esa parte de sus comentarios.

Fragmento de audio del video de Otero Alcántara en Facebook
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Me insultó”, afirma Otero Alcántara. “Me insultó por dos puntos importantes. Uno: Descemer Bueno se está portando como el viceministro [de Cultura Fernando] Rojas, que define quién es artista y quién no [y] me dice a mí que no tengo calidad artística ninguna. Se comporta como la élite de los que se hacen llamar ‘la intelectualidad cubana’ y son los que supuestamente definen quién es artista y quién no”.

Confiesa no conocer la historia personal de Bueno, pero comenta que, a diferencia de quienes como el compositor tuvieron alguien dentro o fuera de su familia que les garantizara disponer de un instrumento musical –“que es carísimo”—para completar su formación académica, hubo muchos que tuvieron que ponerse a trabajar y debieron abandonar su sueño de ser artista.

“Descemer Bueno es un elitista, Descemer Bueno es un abusador”, manifiesta Otero Alcántara; “primero que todo exhibiendo su casa, con la miseria que hay en este país, que hay gente que viven 30 y pico personas en una casa donde deberían vivir simplemente dos o tres personas, y él con toda la arrogancia, exhibiendo dónde es que vive”.

Claro, así no se habla de política, sentencia Otero Alcántara.

“Porque sabes que si hablas de política se te acaban todas las prebendas que te brinda el régimen”, dice. “Los artistas ahora mismo en Cuba, los musiquitos sobre todo, no hablan de política”.

Osmani García decía “no hablo más de política, me tienen hasta los c… de la política”, evoca Otero Alcántara refiriéndose a un video en el cual el reguetonero califica de “cederistas” a los artistas que hablan de política en Miami.

“Pero Gente de Zona, cuando hizo el concierto en la Ciudad Deportiva, que yo fui, con la gente con el fango por la rodilla, le levantó la mano a Díaz-Canel y decía ‘Mi presidente Díaz-Canel”, recuerda Otero Alcántara. “¿Eso no es política? No, eso no es política. ¿Qué cosa es eso? ¿Agricultura? ¿Sembrar papas? Haila, oliéndole el c… a Fidel Castro, ¿eso no es política?”

Entrevistado en Miami por el presentador radial Enrique Santos, Alexander Delgado, del dúo Gente de Zona, dijo que habría hecho lo mismo “si hubiese estado Donald Trump” en su concierto.

Para Mompié, la gente expresa sus sentimientos en momentos de emociones, “y fueron los sentimientos que yo expresé, entonces son mis sentimientos, nadie me puede juzgar por eso, porque yo no he cometido ningún delito”, según sus declaraciones a Telemundo 51. “Eso no me convierte en terrorista, ni en una criminal”.

Está visto “y requetevisto” que Fidel Castro es un dictador, subraya Otero Alcántara, y quien aplauda a Fidel Castro aplaude al dictador.

Eso significa apoyar el fusilamiento de los jóvenes que intentaron escapar de Cuba en la Lanchita de Regla y la suerte de todos los fusilados, la hambruna, las UMAP (Unidades Militares de Apoyo a la Producción), donde encerraban a los jóvenes por ser gays, por ser artistas, por pensar diferente y por vestirse diferente, manifiesta.

“Ustedes están justificando la dictadura con levantarle la mano a Díaz-Canel, [con] cantarle al dictador”, dice, y recuerda que “el dictador” no ha dejado entrar a Cuba a Celia Cruz, a Willy Chirino, a Alexis Valdés, a un montón de médicos “que si no pasan ocho años fuera de Cuba” no pueden regresar a ver a su mamá ni a su papá, y ni siquiera asistir a sus funerales si mueren.

Que no le digan entonces que esa gente no habla de política, exige el artista independiente.

Iguala lo que dice Descemer Bueno con la censura del Decreto 349, en contra del cual él y el Movimiento San Isidro emprendieron dentro de Cuba una tenaz campaña que al propio Otero Alcántara y a otros integrantes del grupo les ha costado detenciones y el hostigamiento de la policía política.

“El 349 dice lo que tú dices: que si yo no estudié arte, no soy artista”, declara Otero Alcántara, y menciona al funcionario encargado de la promoción pública del Decreto, el viceministro de Cultura Fernando Rojas.

“Te voy a poner Descemer Bueno Rojas”, dice. “Formas parte de toda la oligarquía, de esta gente que define quién es músico, quién no; quién cobra, quién no; quién sale de Cuba, quien entra a Cuba; quien tiene una cuenta en el banco sin pagar impuestos, sin pagar nada, y puede tener una buena vida en cualquier lugar de Europa, cuando hay un pueblo entero pasando tremenda necesidad”.

No está diciendo que Bueno se abstenga de tener lo que quiere si se lo merece, indica Otero Alcántara.

“Pero mira: tu voz la escuchan millones de jóvenes cubanos”, continúa el artista independiente. “Qué orgullo tendría tu hijo si mañana o pasado, cuando se caiga el régimen, dijera: ‘C…, mi papa, en vez de hacerle mover el c… a la gente, aunque sea cogió un micrófono y dijo: ‘Sí, las víctimas, José Daniel Ferrer, todo el abuso que están sufriendo los artistas expulsados’. Y no es mi caso solamente: hay unos cuantos más expulsados de universidades, perseguidos por la Seguridad del Estado”.

Menciona a artistas y músicos censurados y expulsados de agencias artísticas y de la Asociación Hermanos Saíz, y a familias completas perseguidas.

“Entonces, ¿no quieres hablar de política? No hables de política”, le dice Otero Alcántara a Descemer Bueno. “Pero cuando dices que la Aldea no tiene valor estético ninguno porque no estudió arte; no sabe de la corchea, la semicorchea, la negrita, la fusa y la semiconfusa, porque tú lo que estás es semiconfuso, ¿eh?; tú lo que estás es legitimando todo el discurso de Fernando Rojas, de que nos vengan arriba y nos quieran acusar de delincuentes simplemente por decir lo que pensamos”.

Por arriesgar la carrera que tenemos en función de un pueblo que está sufriendo, y sufriendo tremenda miseria, porque lo que pasó en el Mercado de Cuatro Caminos no fue casualidad, añade el promotor de la campaña contra el Decreto 349.

“Es que el pueblo está cansado del abuso y los atropellos de la dictadura que tú te haces el de la vista gorda y vienes a cantarle aquí: a moverle el c… a la dictadura”, añade. “Eso no, eso no, claro: eso no es política”.

Dice entonces que él y “un montón de gente” van a seguir en Cuba, trabajando por la libertad de Cuba, por la libertad de la gente, y se confiesa admirador “de la aldea”, de Silvito el Libre, de “los reguetoneros esos que nacen del fango, negros del Cerro, sin esperanza ninguna” que no tienen que estudiar arte para hacerlo.

La democracia genera herramientas digitales con las que pueden cultivar su talento, comenta.

“Tú los aplastas, claro”, sentencia Otero Alcántara. “Si no entran por tu canal, no son artistas, una vez más, como la dictadura: si no entran por donde están ellos, no son artistas”.

Asegura no haber escuchado en Cuba a nadie decir que es “descemerbueniano”, pero sí “aldeano, aldeanista”. Quien quiera estudiar arte en San Alejandro debe pagar 10 dólares al mes “para que un profesor te prepare”, afirma Otero Alcántara; “los materiales son carísimos, no existen en Cuba”, y califica de elitista esos estudios que Bueno pone como requisito.

“No hay pluralidad, no hay acceso a ninguna educación gratuita: ¿Qué educación de arte gratuita de qué?”, pregunta. “Claro: para los hijos de los blancos con dinero que tienen el poder, esos sí. ¿Eso es lo que tú estás defendiendo, ¿no? Tú no estás defendiendo a los negros del Cerro y de San Miguel del Padrón, que tienen mucha sensibilidad, pero no tienen la oportunidad de estudiar en una escuela, porque estudiar en una escuela de arte en Cuba es elitista”.

Instrumentos pagados, clases particulares, “una mamá, un papá que te mantenga” hacen falta, comenta, y esas no están al alcance de “los negros del Cerro y de San Miguel del Padrón”, y lo mismo pasa en las artes visuales, el teatro, la danza.

“Entonces, eres una vergüenza, asere”, le dice Otero Alcántara a Bueno. “¿Qué estudiar arte de qué es lo que define… qué estudiar arte de qué, asere? Le estás faltando el respeto a Beny Moré, le estás faltando el respeto a una pila de gente que son más músicos que tú y van a trascender [más] que tú”.

(Los videos mencionados en la historia no han sido incluidos por el uso de palabras obscenas)

Un festival alternativo al Festival de Cine Latinoamericano

Organizaores del Primer Festival de Cine INSTAR. Tomado de Facebook mailyn.gomezcruz

Tras la exhibición de 22 películas de ocho países, cerró sus puertas el domingo el Primer Festival de Cine INSTAR, auspiciado por el Instituto Internacional de Artivismo "Hannah Arendt", en su sede de La Habana Vieja.

“Nosotros hicimos todo esto en esta fecha por un problema de protección, de que estuviéramos en un momento en que hubiera mucha prensa extranjera en Cuba para que también nos permitieran existir,” explicó la actriz Lynn Cruz, una de las organizadoras del evento, en referencia a que, paralelamente, se está desarrollando en Cuba, el Festival de Cine Latinoamericano de La Habana en su 41 edición.

“Estamos de acuerdo con que exista el Festival de Cine de La Habana, que tiene ya una tradición y es reconocido a nivel internacional, es decir, nosotros somos una alternativa para las películas que por determinadas circunstancias políticas han sido condenadas al olvido”, puntualizó Cruz.

“Tuvimos películas variadas con temáticas más políticas otras más existenciales o sea hubo gran diversidad”, agregó.

Nace el Festival de Cine INSTAR en Cuba
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La actriz indicó que exhibieron durante el festival el filme “Desarraigo” realizado en 1965 por Fausto Canel “porque la idea es poner películas que en su momento no tuvieron un impacto porque la circunstancia política no se lo permitió, entonces también tenemos un espacio para eso”.

En su último día el Festival INSTAR mostró las obras ya terminadas de los beneficiados a inicios de este año con el Premio de Cine PM, dirigido a realizadores noveles, en las categorías de Ficción, Documental y Nuevos Medios, y dio a conocer a los premiados en su segunda convocatoria, que sumó esta vez el Premio Especial "Nicolás Guillén Landrián" dotado con 5 mil dólares.

El galardón en la categoría Ficción lo ganó el proyecto New Eva, de Nathaly Cardet y Yanisleysi Vázquez y en la categoría Documental, Riomar, de Lester Lejardi y Camila Carballo.

En Animación el premio se lo llevó el proyecto Pirita, de Carlos M. Paifer y Adriana García Pérez y Eliécer Jiménez se llevó el premio en la categoría Transmedia por su proyecto 59 Cuban-Docs.

Las obras laureadas con el Premio Especial "Nicolás Guillen Landrián", fueron ¿Cómo educar a un niño?, de Gretel Marín y Maria Elisa Pérez, y el proyecto documental Persona con Persona, de Karel Ducasse, Raúl Escobar y Yanet de Paz.

El festival de INSTAR transcurrió del 6 al 8 de diciembre sin mucho acoso de la Seguridad del Estado, pero tuvo algunos contratiempos lamentó Lynn Cruz.

“Una cineasta extranjera se vio forzada por presiones de funcionarios a retirar su película” dijo Cruz sin ofrecer detalles y “nosotros tuvimos que retirar una película en el último momento porque no teníamos los derechos, fue una película de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños”.

“Llamaron de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, que si no la retirábamos nos demandaban”. Esto sucedió por un error de nosotros porque es verdad que la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños funciona en Cuba como una casa productora, es decir ellos financian las obras, por tanto, éstas les pertenecen”, dijo Cruz.

La artista Tania Bruguera, directora del Instituto Internacional de Artivismo "Hannah Arendt", INSTAR, señaló en una entrevista con DIARIO DE CUBA que este Festival “es una consecuencia natural del ciclo sobre los cineastas independientes” que vienen efectuando “desde mediados de este año y donde el objetivo fundamental es mostrar aquellas películas que no se exhibirán en el Festival Internacional de Cine Latinoamericano de la Habana".

Los auspiciadores del Festival de Cine INSTAR planean que tenga una frecuencia anual en La Habana.

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