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Arte y Cultura

De Mike Porcel a Silvio Rodríguez: "No tengo nada que decirle"

Mike Porcel, entrevistado el jueves en su casa.

Cuando leyó “el panfleto” con el cual Silvio Rodríguez intenta hacerlo responsable del acto de repudio que él y su familia sufrieron en La Habana de 1980, Mike Porcel quiso responderle, pero luego se dijo que no valía la pena.

“No voy a hacerlo, no voy a darle ese gusto, de estar diciendo y él me dice y yo le digo”, declaró Porcel el jueves entrevistado por el reportero de Radio Televisión Martí Ricardo Quintana.

Calado por una paz que no le resta fuerza a sus palabras, el ahora protagonista del documental Sueños al pairo, de los cineastas cubanos José Luis Aparicio y Fernando Fraguela, y al cual se debe el resurgimiento de la condena a los actos de repudio en Cuba, cita una parte del texto compartido por Silvio en su blog.

Mike Porcel: "Eso es una mentira descarada"
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“Alguien que vive en Miami me dijo: ‘Estamos esperando por ti para empezar’, como si él hubiera estado obligado prácticamente a ir al acto de repudio”, dice Porcel refiriéndose a Silvio. “Eso es una mentira descarada”.

Ese “alguien que vive en Miami” es el entonces miembro de la dirección nacional del Movimiento de la Nueva Trova Tony Pinelli, que evoca sus vivencias de aquel día en el cual Rodríguez asegura haber “susurrado” frente a la casa donde Porcel y su familia estaban sitiados por las turbas.

Silvio Rodríguez “es un hombre que acepta su responsabilidad, pero aquí la disimula”, comenta Pinelli. “Él fue al que se le ocurrió el repudio. Porque Pablo, cuando dijeron: ‘No, que los vecinos nos están invitando’, Pablo dijo: ‘Vamos a cantar, y metemos una cantaleta allí’. Y Silvio dijo: ‘No, hablé con Tony Pérez Herrero [entonces secretario ideológico del Comité Central del Partido Comunista], y nos dijo que si íbamos a participar en algo de esto, que fuéramos como pueblo”.

Después, en un restaurante, Silvio le confesó que no era cierto que hubiese hablado con Pérez Herrero, pero que no quería ir al acto de repudio con guitarras ni nada de eso, cuenta Pinelli, conductor de un programa de música cubana en Radio Martí. Y su recuerdo es que allí sí había gente que gritaba.

"El que dijo ‘vamos al repudio como pueblo’ fue Silvio"
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“Silvio se acercó al micrófono --había un micrófono--, y le dijo: ‘Traidor’ [a Porcel”, relata el investigador musical. “El susurro ese que él dice; le dijo: ‘Traidor’. Y otra gente más se sumaron y le dijeron traidor también. El que dijo ‘vamos al repudio como pueblo’ fue Silvio, porque la gente lo que iba era a cantar”.

Desde entonces y para siempre lamenta haber formado parte de los que se movilizaron aquel día, asegura.

“Me acuerdo cuando llegué a mi casa y mi mujer me dijo: ‘¿Qué tal?’ Y le dije: ‘¿Qué hacía yo allí?”, relata Pinelli. “Porque verdad que era una cosa de aterrar. Era un pogromo nazi, de los que uno lee. Y dije, yo más nunca me meto en nada de esto, qué cosa es esto. Después vi algunos peores, mucho peores”.

¿Te arrepentiste de inmediato?, le pregunta el reportero. “Me arrepentiré toda la vida”, responde Pinelli.

Para Mike Porcel, aquellos fueron los peores momentos de su vida: una pesadilla.

“Estaba consciente porque yo los vi por la ventana”, le dijo al periodista de Radio Televisión Martí. “Vi a Silvio, vi a Pablo [Milanés], Vicente Feliú, que empezó a cantar; vi a Virulo”, recuerda. “Estaban agresivos. Ellos llegaron, armaron el acto de repudio con el CDR de la casa de mis padres, con autobuses y todo, perfectamente organizado. En el autobús venían todos”.

Silvio Rodríguez está desmintiendo a un compañero de él, director musical del grupo de Pablo Milanés, Eduardo Ramos (1946-2018), quien se disculpó públicamente antes de morir, manifiesta Porcel.

La declaración de Ramos fue presentada por el periodista Juan Manuel Cao la noche del jueves en su programa El Espejo, del Canal 41/América TeVé.

“Es la única cosa de la que yo me he arrepentido en mi vida; me he arrepentido de varias cosas, pero la que yo guardo así dentro de mi cabeza, de algo que es tan insólito en mi personalidad, gritar traidor a alguien, la única vez que lo hice”, se ve decir a Ramos en un video. “Prometí que eso jamás iba a pasar; fue frente a la casa de Mike Porcel. Me arrepiento toda mi vida de eso. Y ojalá lo tuviera frente para pedirle disculpas por eso”.

Y no termina ahí.

“Eso fue… participamos todos, participó todo el mundo, todo el mundo gritó ahí, eso fue bochornoso”, continuó diciendo Ramos. “Todos nos equivocamos, nos equivocamos pero de plano. Ese es uno de mis dolores, de los dolores que yo tengo en mi vida, eso, el acto de repudio a Mike Porcel. Creo que fue lo más injusto que hemos cometido. Me arrepiento una y mil veces de haber hecho eso”.

La opción personal de decir que no

Aquel nefasto año de 1980, el entonces periodista de la sección cultural del diario Juventud Rebelde Rolando Cartaya fue a prisión por haber escrito una carta sobre el fascismo en Cuba.

“Lo de Silvio realmente no tiene nombre”, comenta Cartaya. “Él dice: ‘Siempre estuve en contra de estas cosas’, y después: ‘Pero dieron conmigo’. Uno siempre tiene la opción personal de decir que no. Y el mismo Pablo [Milanés], que sí participó en ese acto de repudio, después, en el 2003, cuando la Primavera Negra y cuando el fusilamiento de los tres jóvenes [que trataron de escapar en una lancha sin derramamiento de sangre], se negó, o no dio su firma, para una carta de justificación en la que sí participaron Silvio, Amaury [Pérez], Alicia Alonso, Chucho Valdés…

Silvio Rodríguez sigue siendo un portavoz y un embajador de ese régimen, y en su blog a veces permite que se publiquen textos en alguna medida críticos, “pero creo que son las llamadas críticas orgánicas”, dice Cartaya.

Rolando Cartaya: "Uno siempre tiene la opción de decir que no"
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Uno siempre tiene la opción de decir que no, creo yo, y Pablo asumió ese riesgo”, manifiesta. “Porque sí, en Cuba hay mucha presión, eso lo podemos atestiguar todos los que vivimos allí, pero tú siempre puedes decir que no: puedes negarte y asumir el riesgo”.

En definitiva, se trata de artistas: como tales deben tener un mínimo de sensibilidad, y de algún modo se tienen que haber sentido asqueados de lo que hicieron, comenta Cartaya, para quien el fascismo de aquellos años sigue ahí.

“Se empezó a manifestar en ese mismo año 80, y desde entonces ha sido una herramienta de la Seguridad del Estado contra los opositores, contra los críticos”, declara el periodista. “Porque ni siquiera son los opositores activos solamente: contra cualquiera que discrepe”.

Quintana le pregunta a Mike Porcel si al mirar por la ventana mientras le hacían el acto de repudio se sintió traicionado.

No me sentí traicionado: me sentí agredido”, respondió Porcel. “Yo nunca me sentí amigo de ninguno de ellos, éramos simplemente compañeros de música, y para mí era ejercer mi derecho a irme adonde yo quisiera vivir”.

Pese a todo, está dispuesto a aceptar que le pidan disculpas.

“Lo he dicho y lo vuelvo a decir: yo no guardo rencor, pero no olvido”, declara Porcel. “En este panfleto que escribió, [Silvio] me dice que vaya a grabar a La Habana, que es más fácil que grabar aquí. No. Se ve que él no vive aquí. Aquí es muy fácil grabar, Silvio. No sé cuál es la gran ventaja de ir a grabar a Cuba”.

El documental Sueños al pairo y todo lo que viene desatando ha sido como un despertar, comenta.

Me han contactado tanta gente joven, que ni habían nacido en esa época: gente de 25, 27 años, y hace 40 años que pasó eso”, se regocija Porcel. “Creo que se ha convertido en algo importante, y debería tener un resultado positivo”.

Y piensa que si alguna vez tropezara con Silvio Rodríguez en una calle, no tendría nada que decirle.

“En todo caso es él quien tendría que decirme, y yo sí soy una persona tolerante y racional y sí lo escucharía”, comenta Porcel. “Pero yo no tengo nada que decirle, ni tengo nada que pedirle. Nada. Para nada”.

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Gloria Estefan revive uno de sus éxitos en canción contra el coronavirus (VIDEO)

Gloria Estefan llama a su fans a ponerse la máscara, en un remake de un viejo éxito. (Instagram)

La cantante cubanoamericana Gloria Estefan, una de las estrellas más emblemáticas de Miami en los años 80 y 90, difundió un remake de su éxito Get On Your Feet, en el que alienta a la población a ponerse la máscara para prevenir la propagación del coronavirus.

Un videoclip del tema ha disparado el número de reproducciones en Instagram.

En lugar del Get On Your Feet, el nuevo coro señala Put On Your Mask! (Ponte la máscara), y el video muestra a Estefan enfrentando las nuevas situaciones cotidianas de la era del COVID 19.

"Cuando salgas en público, ponte la máscara. Ayuda a salvar el mundo del COVID", señala otro coro con el ritmo del pop latino que marcó un éxito en el Sur de la Florida.

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"Quería contribuir algo que inyectara un poco de humor a una situación muy seria que es como he logrado rebasar los retos más grandes de mi vida. Ojalá que logre hacerlos sonreír mientras comparto un mensaje muy importante", dijo la cantante en Instagram.

Estefan llamó a sus fans a protegerse y agradeció a "todas esas personas que están arriesgando sus vidas por nosotros", y envió un mensaje a las familias "que están sufriendo, que tienen personas enfermas o que han perdido" a sus seres queridos en esta pandemia.

Aquí puedes un video de la canción original:

Ernesto Fundora: "Patria es lo que uno vio primero, el primer olor a mundo"

Ernesto Fundora.

Talentoso, honesto, profundo y viajero de la imagen, que empezó su periplo en la humilde ciudad habanera de Alamar, el cineasta, poeta y escritor Ernesto Fundora es el invitado de esta semana a Dile que pienso en Ella, donde comparte con los lectores sus puntos de vista desde la entera libertad que le asiste al humano cuando puede vivir en democracia.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

El hambre y la represión. El período especial fue desgarrador y puso en evidencia el fracaso administrativo de una dictadura. Llegué a comer gato, paloma silvestre, cocodrilo, aura tiñosa. Pero el hambre no fue mi único detonante, también me empujaron la necesidad de autorrealización profesional y humana.

Quería tener mejores oportunidades económicas, crecer como cineasta y escritor. Yo era muy joven y sentía que las paredes y los techos se achicaban, que había un tope. Por otra la parte, soñaba con mejores condiciones de vida: casa propia, automóvil, buen salario, vacaciones, poder viajar, comprarme la ropa de mi gusto, conocer el mundo.

Quería vivir por experiencia propia la crueldad del capitalismo neoliberal. Ya no le creía ni una palabra a Fidel Castro. Sus discursos reiterativos me tenían loco. Yo estaba tan flaco que llegué a sentir vergüenza frente al espejo y escribí un verso que decía: “me estoy dejando crecer los huecos de la cara, para que mis hijos no tengan que dormir a la intemperie.” Pero ya todo eso para mí quedó en la caja fuerte del pasado, y por honor, no suelo hacer leña del árbol caído. Agradezco a todos mis verdugos. A fin de cuentas, no huimos de un sitio, escapamos de todas partes.

¿Qué esperabas encontrar del otro lado?

Una sociedad mejor organizada, con una repartición más equitativa de la riqueza y de las oportunidades a favor del desarrollo individual y colectivo. Una humanidad espiritualmente evolucionada, dado el hecho de que yo suponía, ingenuamente, que la sociedad capitalista tenía garantizada las necesidades fundamentales de la ciudadanía: vivienda, agua, electricidad, transporte, alimentación, salud pública, educación, diversión, libertades políticas, existenciales y económicas, etc.

Emigrar fue una permuta de problemas, gané en algunas cosas , perdí en otras. Hoy puedo imaginar un mundo que sintetice lo mejor de ambos. Ya no practico ni devociones ni asepsias por los modelos sociales. Soy por dentro el mundo que me gustaría tener. Para evitarme desaires, percibo la realidad 360 grados.

¿Qué encontraste?

Un naipe de dos caras. Por un lado, el as de la vidriera exquisita, excesivamente cargada de representaciones del progreso y del bienestar que, cuando escarbas a fondo, son meros señuelos de otra forma del desastre. Hay que trabajar como un esclavo a tiempo completo para conseguir el idilio que te venden los medios y la publicidad.

La ansiedad por tenerlo todo resulta imparable. Así confrontas la otra cara del naipe, el envés, una escenografía del infierno pero con abundante comida y objetos finamente diseñados para encantar. Nada te colma porque todo se vuelve desechable antes de saborearlo. La obtención de bienes presume una prosperidad falsa en medio de una calamidad espiritual.

El aliciente te lo produce el tener a tu disposición un mayor número de puertas que puedes atravesar para alcanzar parte del destino soñado. Te subes al tiovivo del mercado y cuesta trabajo bajarse. Hasta que un día llega alguien como salido de la nada o de una película de Charlot, te regala un beso, y sientes que toda la lotería del mundo estaba en esa boca.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Que hay fuego en todas partes y nadie tiene el don de poder apagarlos. Que todo lo que he vivido mereció la pena, y a medir por el aprendizaje, volvería a repetirlo si fuera necesario. El proyecto humano tiene más de fracaso e incineración que de victoria regenerativa.

El hombre es el lobo del hombre, mientras el Estado es la hiena del lobo, y los bancos, el cáncer del mundo que exterminará al hombre, al lobo, al Estado y a las hienas. La salvación es un proceso individual que depende del grado de consciencia y de iluminación que cada quien pueda alcanzar.

La vida es un periplo heroico contra la monstruosidad del caos, donde tenemos algunas noches de fiesta que nos permiten olvidar la pesadilla diaria. La felicidad es una invención del espíritu a contrapelo de los barrancos que nos carcomen. La humanidad, si acaso, se salva en el amor, el trabajo, el conocimiento, la poesía y la calidad de la hoguera que sea capaz de construir con su tribu.

Ninguna dicha personal es redituable si no se comparte en colectivo. El bien común es la gran utopía salvífica del mundo. De Dios no debemos esperar tanto, está demasiado compungido con la perplejidad que le produce su propia obra.

¿Qué es para ti la Libertad?

Haber podido ayudar a mi familia a brincar el muro que le pusieron al mar. Ver sonreír a mi hija, indiferente a las tantas catástrofes. Sobrevivir a toda certeza, a toda ideología, a todo apego. Cosechar un orgasmo, que resulta una alocada empresa emprendida a favor de lo efímero entre dos almas que se diluyen, que se olvidan de ellos mismos, que no temen si van o si regresan.

Disfrutar la luz del sol cuando me acaricia o cuando salpica cachonda las copas de los árboles. Escuchar música, perderme en el laberinto de un poema, inventar o descubrir una imagen, pellizcarle a la vida un pedazo de ternura. Haber conquistado un universo interior a imagen y semejanza de ese infinito universo que insinúan las estrellas.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en Ella?

Patria es lo que uno vio primero, el primer olor a mundo, el pecho de mi madre. Patria es el teatro de mi primer beso, donde se inició esta película que me ha tocado actuar y dirigir, la única fiesta donde no se aburre mi fascinación.

Todos los días del mundo pienso en Cuba, la respiro, la disfruto, le hago el amor, me trepo a sus palmeras, camino con guapería por las calles de mi Habana junto a mis amigos, la ausculto en el cuero de un tambor y en la vagina sagrada de una guitarra. Nadie puede arrebatarle a un hombre la tierra de sus primeros pasos. De algún modo, todos somos una isla. Yo estoy feliz de ser el náufrago que se aferra a Cuba como quien se abraza a un relámpago buscando electrizarse, anhelando la consagración de un fundamento, tal vez, sanar todos mis abismos.

40 días y 40 noches: la cuarentena de un artista cubano en New York (FOTOS+VIDEO)

Geandy Pavón es un reconocido artista cubano radicado en Estados Unidos y educado en la Escuela Nacional de Arte (ENA) en La Habana. Ha trabajado en la zona metropolitana de la ciudad de Nueva York desde 1996.

Es famoso por sus pinturas y series fotográficas como Los cubanoamericanos, Empirio y Némesis. Esta última incluye la proyección de fotos de disidentes y presos politicos chinos y cubanos, entre ellos Oswaldo Payá y Harold Cepero, en embajadas cubanas en España y en la Misión permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en Nueva York. También ha documentado la migración masiva de cubanos en Costa Rica.

Su más reciente colección de retratos se titula Cuarentena: 40 días y 40 noches. Geandy se encuentra encerrado en la ciudad norteña de Búfalo, en Nueva York, mientras la propagación del coronavirus avanza en todas partes del mundo.

Fotógrafo Geandy Pavón nos habla de su nueva serie de retratos
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¿De dónde viene la idea de crear la serie, Cuarentena?

Comenzaré por decirte que salí de New Jersey donde vivo, en la zona que bordea el río Hudson mirando la isla de Manhattan, hace hoy justamente 15 días. Vine por carretera hasta Búfalo NY, donde vive mi novia Imara López. La idea era estar solo unos días por acá, pero la situación con el contagio del COVID-19 se fue agravando y decidí permanecer aquí junto a ella.

La idea de crear esta serie surge primero que nada de mi instinto y necesidad como creador. La gran mayoría de las ocupaciones tienen una justificación para detenerse durante una crisis como esta, no así la profesión del artista, justamente porque el arte antes que nada es una necesidad vital.

Hacer arte en reclusión es un reto, por una parte tienes todo el tiempo para perfeccionar una idea, y por otra todas las limitaciones materiales para ejecutarla. He tratado de hacer lo mejor con ese ingrediente que es el tiempo para pensar sin prisas y las pocas cosas que tengo a mi alcance para crear unas imágenes que puedan ser elocuentes, sobre todo si se considera los tiempos en que vivimos.

En resumen y para contestarte más directamente: estos días tendrán una impronta tremenda para el resto de nuestras vidas, ¿cómo no tratar entonces de hacer algo bello de esta experiencia?

¿Las fotos son muy íntimas/sensuales y muy personales...¿me puedes describir el sentimiento que buscas emitir con ellas?

La reclusión es una limitación a la vida, mi serie es una liberación a la posibilidad de otras vidas. He decidido no hacer un recuento fiel o una documentación exacta de esta experiencia, sino más bien utilizar este tiempo en el que algo atenta contra nuestra vida misma, para imaginarme en otras circunstancias, en otros universos, viviendo otras vidas.

Cada fotografía imagina la posibilidad de una existencia diferente, aunque no necesariamente más reconfortante; por tanto, cada imagen articula ideas y sentimientos diferentes. Son como fotogramas de películas diferentes, de géneros diferentes. De ahí que cada imagen responde a estímulos heterogéneos: lo sensual o sexual, lo espiritual, lo político, lo trágico y lo cómico etcétera.

¿Las fotos son planificadas, o más espontáneas?

Todas estas fotografías son el producto de una planeada puesta en escena, de manera que nada es espontáneo. Cada una de estas imágenes está pensada y ejecutada de la misma manera en la que un director prepara la escena antes de que se escuche la voz de “Acción”. Una vez que se escucha esta orden, cada cosa y cada cual está en su lugar y responde a un papel. Yo realmente creo que en el fondo todos los artistas plásticos lo que queremos es hacer una película.

¿Tu novia contribuye a ideas para las fotos?

Muchísimo. Yo le planteo lo que quiero y ella de inmediato sabe cómo adaptar eso a la realidad. No solo es protagonista de las fotografías, también es su productora. Tiene un sentido tremendo de cómo deben lucir las cosas, la época que se está evocando, el vestuario etcétera. Además me parece una excelente modelo-actriz.

¿Cuáles son las limitaciones con las que has tenido que lidiar? ¿Cómo ha sido esta experiencia para ti, dado, por ejemplo, los pocos equipos con que estás trabajando?

Las limitaciones han sido muchas. Me vine a Bufalo solo con mi cámara una Sony aR7 lll y un flash. Aquí he tratado de auxiliarme con lo que está a mi alcance, todas las tiendas de fotografía están cerradas. De manera que mi equipo básico para estas fotografías ha sido una cámara, un flash y dos linternas. En un CVS logré encontrar pegamento y cartulina para poder crear sombras y unos tubos para adaptarlos a las linternas y poder hacer una fuente de luz tipo Spotlight, eso es todo.

Pero a pesar de todas estas limitaciones ha sido una experiencia muy estimulante, digamos que hay que crear no solo la imagen, sino también los medios para poderlo hacer. Este es uno de esos momentos en la vida en el que uno se alegra de ser cubano, y por tanto de tener un ADN diferente a la hora de tenérselas que arreglar con lo que hay, aunque en realidad esto no es una característica única de nosotros, sino de todo aquel que viene de un entorno donde lo normal es la precariedad. “La necesidad es la madre de nuestra invención”, dicen por ahí.

Mi obra fotográfica anterior nada tiene que ver con esto, son circunstancias muy distintas. Mi fotografía ha sido documental y de estudio, principalmente retratos. En ambas situaciones siempre he tenido todo a mi alcance. En el caso de la fotografía documental no he estado circunscrito al espacio del estudio, pero he contado con lo necesario para ejecutar mi trabajo.

Mi formación es de pintor, no de fotógrafo. Una de las cosas que siempre valoré de la fotografía en contraste con el trabajo en un estudio de pintura, es la posibilidad de poder estar en el mundo y no enajenado de él, de poder estar en la vida y entre la gente mientras se crea, y no procesando ideas en soledad para entregarlas luego al colectivo.

Esta serie de alguna manera me ha obligado a conjugar ambas cosas, a conocerme mejor en un tiempo abundante y un espacio limitado. Es una ironía, una fructífera ironía.

¿Te preparas con anticipación, o las ideas te vienen al momento? ¿Tomas las fotos todos los días, o acumulas unas cuantas a la vez, y luego las publicas esparcidamente?

El proceso de concebir cada foto viene después de haber terminado la anterior, tengo todo el día para pensar y concebir una imagen, entonces en la tarde-noche la tomamos la fotografía. De esta forma cada foto es literalmente la foto del día y es publicada consecutivamente a manera de diario, un diario de vidas posibles, de vidas creadas, escenas, posibilidades etcétera.

¿Cuéntame de Imara? ¿Quién es? ¿Qué papel tiene en las fotos? ¿Qué papel tienes tú? ¿Acostumbras a posar en tus fotos? ¿Qué dimensión le aporta esto a las fotos?

Imara es mi cómplice y yo el de ella, alguien que comparte mi pasión por el arte y por la vida, una persona en la que se combinan la sensibilidad y el carácter. Cosas que yo admiro profundamente. En gran medida estas fotografías están concebidas pensando en ella, en su presencia, su forma de estar y de ser. Yo no acostumbro a incluirme en mis fotos, excepto en momentos como estos en los que no me sobran los modelos y estoy obligado a mirarme, a reflexionarme. Es solo una manera de decir, la cámara que yo uso, a diferencia de todas las que tienen los celulares hoy, no tiene espejo

¿Tienes una favorita?

Si, la Pietà. Creé esa obra instantes antes de recibir la noticia de que mis padres están contaminados con el coronavirus. Una fotografía no es solo una imagen, es también el añejamiento que le da a un tiempo y una circunstancia, es una exposición física de una carga metafísica. Esta imagen que es mía y a la vez de todos, tiene eso.

Habana Babilonia o prostitutas en Cuba: el mayor "bestseller" underground cubano (VIDEO)

EntreVistos: Habana Babilonia o prostitutas en Cuba

Con los años -ya más de seis décadas- se ha ido desmoronando el mito, amplificado por las instituciones culturales y los medios de comunicación masiva de Cuba, de que los legítimos escritores cubanos son los que escriben desde dentro de la isla. Son incontables los autores que en la diáspora han alcanzado reconocimiento internacional. Entre ellos está el caso del escritor y periodista guantanamero, “desterrado en Alemania”, como se autodefine, Amir Valle.

El libro que le dio a conocer más allá de la isla fue Habana Babilonia o prostitutas en Cuba, cuyo primer título comercial fue Jineteras (publicado por la prestigiosa editorial Planeta en 2006), que luego ha sido editado en varias ocasiones y traducido a diferentes idiomas.

El cubano Amir Valle con su novela "Jineteras", ganó el premio "Rodolfo Walsh" en la Semana Negra.
El cubano Amir Valle con su novela "Jineteras", ganó el premio "Rodolfo Walsh" en la Semana Negra.

Escritura de la diáspora: resistencia cultural

“Nadie se imagina lo importante que ha sido la cultura cubana en la diáspora. Yo pienso que es uno de los grandes fenómenos de resistencia cultural que existe”, dijo Valle a Radio Televisión Martí en un reciente viaje a la ciudad Miami.

El autor de títulos elogiados por la crítica como Nunca dejes que te vean llorar, La Habana. Puerta de las Américas y Caminos de Eva, coincide con la tesis de que desde 1959, cuando comienza el sostenido éxodo en respuesta a la imposición del socialismo en la isla, no pocos creadores, desde sus exilios, han desarrollado obras valiosas, que al no estar marcadas por la censura y la autocensura revolucionarias, finalmente alcanzan la libertad de la que debe disfrutar todo acto creativo.

“Y estamos luchando contra dos grandes monstruos: aquellos que ya en la isla no nos reconocen como tales, como escritores, como artistas, y aquellos que en el exilio o fuera de la isla dicen: esos no son cubanos porque no viven en Cuba. Estamos luchando contra dos. Por eso es un proceso de resistencia cultural muy fuerte, que yo creo que válido. La literatura, la cultura cubana en general hecha en la diáspora en los últimos 60 años, ya es una historia que contar”, advirtió.

Un mundo oscuro, sórdido, siniestro

"Este testimonio de Amir Valle es el mayor bestseller underground en la historia de la literatura cubana. Cuando aún no había sido publicado, miles de copias piratas circularon de mano en mano en Cuba convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades políticas que entonces, y aún hoy, siguen empeñadas en negar el alarmante desarrollo de la prostitución en la isla", reza en la contraportada de la que el autor considera "la primera edición cubana", lanzada el pasado año por Neo Club Ediciones y presentada en el más reciente Festival del Arte y la Literatura Independientes, VISTA, en Miami.

EntreVistos: Habana Babilonia o prostitutas en Cuba
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La obra fue fruto de casi diez años de investigación, en los que Valle, además de analizar archivos y documentos históricos, no sólo conoció de primera mano la realidad de las protagonistas, las jineteras(como se nombra a las prostitutas cubanas, fundamentalmente destinadas a un mercado turístico) sino que también se adentró en una peligrosa Habana de proxenetas, policías corruptos, agentes turísticos, taxistas, dueños de burdeles clandestinos, traficantes de droga.

“Existe un mundo oscuro, sórdido, siniestro, asqueante y sucio en la Cuba nocturna, que se rige por sus propias leyes y que parece rezar un padrenuestro eterno a la memoria del marqués de Sade", dice en la presentación el autor, sin duda uno de los destacados de las últimas generaciones.

El lanzamiento internacional de Habana Babilonia o prostitutas en Cuba, Premio Internacional Rodolfo Walsh 2007 a la mejor obra de no ficción publicada en lengua española en el mundo, hizo que el régimen cubano arremetiera contra el escritor.

Fidel Castro prohibió públicamente el libro

“La primera represalia fue que a me expulsaron de la Unión de Periodistas de Cuba por utilizar las condicionantes de mi carrera periodística para investigar temas no establecidos. Fue lo que me comunicaron en ese entonces”, relató Valle en entrevista con la periodista Karen Caballero para el programa EntreVistos.

Onceno Festival Vista celebrado en el Museo de la Diaspora Ciudad de Miami
Onceno Festival Vista celebrado en el Museo de la Diaspora Ciudad de Miami

Sobre el “mayor orgullo” que le otorgó la censura a este texto, su autor expresó: “Lo intentaron prohibir de la formas más interesante, Fidel Castro en una Mesa Redonda [programa de la Televisión Cubana donde aparecía regularme el fallecido dictador] lo prohibió públicamente. Y es algo que, por supuesto, cuando tú prohibes la gente se lanza por el morbo de lo prohibido a buscar el libro. Entonces el libro tuvo como que una segunda vida completa por eso”.

“Digo siempre que lo amo y lo odio mucho, porque sencillamente es un libro que me dio mucho trabajo escribir, muchos problemas tuve para escribirlo, entre ellos tengo dos costillas rotas de palizas que me dieron durante la investigación y ademas de ese me costó el exilio. Yo digo siempre que estoy desterrado por este libro”, señaló.

Sobre esta pieza de no ficción, como en las últimas décadas suele etiquetarse el género de testimonio, el fallecido escritor español Manuel Vázquez Montalbán, expresó: “Pocos estudios he leído sobre una costra moral como la prostitución en este caso, con tal pericia narrativa”.

Por su parte el célebre músico cubano, exiliado en New Jersey, Paquito D’Rivera, escribió: “Es la más desgarradora y completa historia sobre uno de los grandes traumas que hoy hacen más convulsionante la realidad de nuestra querida isla”.

Pesimista con el futuro de Cuba

Su trayectoria la recoge el documental Amir Valle: Vida y Coherencia, de Ricardo Bacallao, un cineasta cubano que reside entre Berlín y Nueva York. Su estrenó tuvo lugar en Alemania a cargo de la periodista de origen argentino, Pía Castro, unas de las figuras de Deutsche Welle, la cadena de Alemania para el extranjero, y del periodista alemán Bernd Pickert. En este evento Valle explicó por qué no ha regresado a Cuba.

Amir Valle. Las palabras y los muertos
Amir Valle. Las palabras y los muertos

“Soy muy pesimista con el futuro de Cuba. Pero la única condición que siempre he puesto es que yo regreso a mi país cuando nadie me exija ninguna condición que viole mis libertades. Eso lo tengo muy claro. Durante 10 años estuve todos los días preparándome para ver la muerte de mis padres. Soy hijo único. Por suerte pude traerlos y verlos, después de 10 años, y fue una decisión: no voy a pedir permiso a un gobierno que nos ha secuestrado la libertad”, declaró ante un nutrido público que le aplaudió en el Instituto Cervantes de Berlín.

Amir Valle ha ganado gran cantidad de galardones literarios, entre ellos el Premio Internacional de Novela Mario Vargas Llosa 2006 por Las palabras y los muertos y en 2008 el Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona, de España, con su obra Largas noches con Flavia.

Otros de sus más conocidos títulos son Si Cristo te desnuda, Las raíces del odio, Tiempo en cueros, Manuscritos del muerto, y Muchacha azul bajo la lluvia. Dirige la Revista Hispanoamericana de Cultura Otro Lunes, mantiene su blog A título personal y trabaja para la televisión alemana. Próximamente aparecerán las ediciones de Habana Babilonia o prostitutas en Cuba en coreano y japonés.

Todos los programas de EntreVistos pueden ser vistos en las plataformas digitales de Radio Televisión Martí.

Ariel Remos: Raíces de Cubanía

Ariel Remos. tomado de http://palmasamigas.blogspot.com

El próximo 18 de abril se cumpliran siete años de la partida del periodista, abogado y músico cubano Ariel Remos. Graduado de abogacía en la Universidad de La Habana en 1948, hizo además una maestría en Filosofía, que supo combinar con su interés por la Teosofía. Tras salir al exilio en 1960, amplió sus estudios de Leyes en la Universidad de la Florida y luego realizó una maestría en Literatura Española en la Universidad de Miami. Es autor de los libros En torno al nuevo orden mundial (1997) y Raíces de cubanía (2006) que agrupa 35 semblanzas sobre literatos y músicos cubanos. En 1964 grabó el disco Voces de hoy y ritmos de ayer.

Raíces de Cubanía, Ediciones Suagar (2006), es un texto que se ubica en esa tradición de la hispanidad que haría que la desmesurada gesta de la conquista de América sea uno de los acontecimientos mejor documentados de la Historia, por la cantidad de crónicas, apuntes, documentos y obras literarias que, con más o menos acierto, legaron a la posteridad sus protagonistas. Circunstancia que viene a repetirse, herencia del ejercicio de las armas y de las letras mediante, en los 30 años de guerras por la independencia que libraron los cubanos frente al dominio colonial español y, claro, en los avatares de la vida republicana isleña. Gracias a esa manía de dejar constancia de la hazaña en la hoja es más fácil hoy la labor del investigador interesado en el devenir de los acontecimientos.

Creo que con la experiencia vital del destierro cubano ha ocurrido otro tanto, y en ese contexto de lucha contra la desmemoria, por dejar un muestrario a las generaciones venideras de lo que significó el exilio a través de sus personalidades destacadas en los más disímiles ámbitos, es que pudiéramos enmarcar el último libro de Ariel Remos, por otra parte cronista estrella del Diario Las Américas.

Personalidades que no todas son cubanas, pero que estuvieron de alguna manera vinculadas a la isla, que no todas pasaron por el exilio, pero que de alguna manera contribuyeron al sostén espiritual e intelectual de la tribu cubana desperdigada a los cuatro vientos por el vendaval de la Historia.

Ariel Remos nos regala 35 semblanzas donde quiere dejar establecido que los valores de la auténtica cultura cubana no quedaron al garete. “Los exiliados los llevaron consigo, los siguieron cultivando y los reafirmaron en todos los aspectos de la vida. ¿Quiénes fueron esos salvadores de la cultura cubana? O pudiera hacerse la pregunta de este modo: ¿Quiénes son esos señores y señoras que han contribuido a mantener a flote nuestra cultura, permaneciendo fieles a ella? Son los cubanos que desde el exilio se han destacado en la política, la cátedra, las profesiones, las artes, el periodismo, la medicina, la filosofía. Predominan en los personajes escogidos en esta colección de semblanzas que se resume en el concepto de patria”. Señala Ariel en el prólogo de su libro, y añade más adelante:

“Por eso la cultura que se hace en el exilio tiene un tono heroico, porque la nota tenida de la libertad está en el fondo y al final de toda actividad­. Esa mezcla de los valores de nuestra cultura, con la lucha incesante por recuperar la patria y sus libertades, es la aspiración constante de la diáspora”.

Semblanzas de personalidades de la índole de un Juan J. Remos (padre del autor) y un José María Chacón y Calvo, en lo intelectual; de un Miguel Matamoros y una Celia Cruz, en lo artístico; de un Horacio Aguirre y un José Ignacio Rivero, en lo periodístico; y de un Carlos Prío Socarrás y un Jorge Mas Canosa, en lo político. Por poner sólo unos ejemplos.

Semblanzas hechas con el trazo certero de un profesional de los medios de comunicación, sin rebuscamientos intelectuales, con palabras para llegar al gran público, pero sin facilismos ni tonteras al uso, una prosa concisa, tersa, y una mirada que cala en la humanidad de los personajes que nos retrata, no sólo de cuerpo, sino también de alma, todo lo cual contribuye a que Ariel Remos pueda ofrecer, a los cubanos de la isla aherrojada y a los cubanos todos del futuro, un fresco de lo que fue la terca lucha de un pueblo que se negó a diluirse en el vacío de la nada de eso que ahora nombran con mucha pompa postmodernidad y que, en el caso específico de Cuba, no sería otra cosa que carnicería y cárcel al son de la internacional y la retórica marxista, por un lado, y por el otro, indolencia de un mundo sensiblero y domesticado por una prensa y una intelectualidad que muchas veces han actuado como verdaderas cajas de resonancia de los laboratorios de orientación revolucionaria instalados en el Comité Central del Partido Comunista en La Habana, ahora y antes, y no hace tanto, en Moscú.

Raíces de Cubanía es un cuadro de una época, y en ese cuadro hay unos hombres y mujeres que hablan y sonríen al futuro como ejemplo de seres que se negaron a rendirse o siquiera a pasar por la vida como simples turistas y, por el contrario, contrajeron un compromiso y accionaron con éxito en sus respectivas disciplinas en el afán de cambiar, mejorar las cosas para sí y los de su especie; y es más que nada un esfuerzo loable por parte del escritor Ariel Remos para contribuir al engrandecimiento de la memoria histórica, necesaria para los pueblos todos, pero imprescindible para los que como el cubano han padecido la tiranía.

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