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Arte y Cultura

Curadora de la Oficina del Historiador presenta queja por despido

Claudia Genlui Hidalgo era curadora de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Foto facebook.com/claudiagenlui.hidalgo/

La curadora de Arte Claudia Genlui Hidalgo presentó este miércoles una queja ante la Fiscalía General de la República de Cuba por lo que considera como injusto despido laboral.

El jueves 19 de diciembre fue desempleada luego de haber participado días antes en una charla sobre la obra del artista contestatario Luis Manuel Otero Alcántara ofrecida en la Embajada de la República Checa en La Habana.

La joven fue expulsada del puesto de trabajo donde se desempeñaba como directora de la galería Factoría Habana inaugurada en diciembre de 2009 y adscrita a la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Según Genlui, el propósito de su queja es llamar la atención de una instancia superior, con la intención de presionar al órgano laboral para que realice un juicio donde ella pueda exponer todos los detalles sobre la expulsión.

Curadora reclama ante la fiscalía expulsión laboral
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"Los abogados que me están asesorando me dijeron que los primeros días de enero entregara una copia de la misma reclamación que entregué a los órganos de la Oficina del Historiador de la Ciudad en la Fiscalía General de la República", explicó Genlui, quien asegura que ya presentó esta documentación y le notificaron que en un plazo de 60 días recibiría respuesta.

Sobre la reclamación hecha a la Oficina del Historiador tampoco a recibido respuesta alguna.

Genlui considera que este paso es necesario para que su despido, como el de tantos otros activistas, no pase desapercibido y no "quede en la conformidad".

"Creo que es justo que se me haga un juicio, justamente para que queden expuestas todas las razones por las que me parece injusta esta medida y para que quede al descubierto la verdadera razón por la que se me ha separado tan definitivamente del puesto laboral", declaró.

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Silvio denuncia a Orishas de "vulneración flagrante" de sus derechos de autor

Silvio Rodríguez en el Carnegie Hall de Nueva York el 4 de junio de 2010. REUTERS/Jessica Rinaldi

Silvio Rodríguez acusó de "parasitismo" a Orishas por usar los versos más conocidos de la mítica canción del cantautor cubano "Ojalá" en el nuevo y polémico tema de la banda con Beatriz Luengo "Ojalá pase", que critica el sistema político de la isla y las carencias de su población.

"¿Qué me parece esta vulneración flagrante de mis derechos como autor de Ojalá, cosa notoria desde hace 50 años? Me parece un lamentable acto de parasitismo", sentenció Rodríguez, en una publicación de su blog personal "Segunda Cita" este fin de semana.

El cantautor aseguró que en ningún momento el grupo liderado por Yotuel Romero le pidió autorización para usar un fragmento de su célebre tema escrito en 1969 y publicado en 1978 en el álbum "Al final de este viaje".

"Ojalá se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta" son los primeros versos del estribillo de la canción en la que hace cinco décadas Silvio Rodríguez deseaba borrar el doloroso recuerdo de un viejo amor frustrado.

Los Orishas tomaron esas dos y otras cinco líneas para "Ojalá pase", un tema cointerpretado por Yotuel y Beatriz Luengo, pero en este caso para desear el fin del sistema imperante en la isla desde la Revolución de 1959 que llevó al poder a Fidel Castro (1926-2016) y que se caracteriza por la supremacía de una sola fuerza política: el Partido Comunista (PCC).

En "Ojalá pase" los Orishas denuncian, entre otras cosas, que en Cuba hay escasez de alimentos, graves deficiencias en las infraestructuras en el medio rural ("sin luz, agua potable y en carretera de fango") o que se pagan dádivas para obtener atención en el sistema de salud pública ("publicidad de sanidad gratuita, si no le llevas algo el dolor no se te quita").

También se cuestionan "de qué sirven" los "ideales", en referencia a las doctrinas revolucionarias que se inculcan en Cuba, y desean "un mañana tal vez mejor" en el que "vuelva mi isla bella, la de tabaco y ron".

Si bien los Orishas nunca habían gozado del favor del Gobierno cubano (aseguran haber sido vetados en la isla durante años), hasta ahora nunca habían publicado un tema que atacara frontalmente al sistema comunista, por lo que "Ojalá pase" ha despertado una fuerte polémica en medios y redes sociales con opiniones enfrentadas.

De hecho, la estrella de la banda, Yotuel Romero, criticó esta semana en una entrevista desde Miami que en su país natal "no puedes votar por otro partido, hay un solo partido" y mencionó que le gustaría "tener otra opción", además de que Cuba "no (solo) es Fidel" o la Revolución.

Silvio Rodríguez, por su parte, es conocido por secundar las doctrinas del PCC, el socialismo y los valores revolucionarios, si bien ocasionalmente critica situaciones puntuales a través de su blog.

“¡Ay Dios mío!”, Aymeé Nuviola eufórica por premio Grammy Americano

Aymeé Nuviola. REUTERS/Monica Almeida

La cantante cubana Aymeé Nuviola ganó el domingo el premio Grammy en la categoría de Mejor Album Tropical con el disco A Journey through Cuban Music.

“¡Ay Dios mío!”, exclamó Nuviola en inglés sin poder ocultar su sorpresa. “Estoy aquí representando la música de Cuba. Es un gran honor para mí", dijo la artista exiliada en Miami, quien recibió el premio en una ceremonia previa a la gala conocida como Premiere.

Nuviola compartió el premio con Marc Anthony y se impuso ante grandes representantes de este género como Juan Luis Guerra, Luis Enrique + C4 Trío y Vicente García.

También otra cubana brilló en la gala de los Grammy, celebrada en Los Angeles, no con un premio sino con su interpretación de “First Man”, una emotiva canción que Camila Cabello dedicó a su padre, quien estaba presente en la premiación.

A continuación publicamos la lista de los premios más importantes de la noche.

Album del año: “When We All Fall Asleep, Where Do We Go?”, Billie Eilish.

Grabación del año: “Bad Guy”, Billie Eilish.

Canción del año (premio a los compositores): “Bad Guy”, Billie Eilish y Finneas O'Connell.

Mejor nuevo artista: Billie Eilish.

Mejor álbum pop vocal: “When We All Fall Asleep, Where Do We Go?”, Billie Eilish.

Mejor interpretación pop solista: “Truth Hurts”, Lizzo.

Mejor interpretación pop de un dúo o grupo: “Old Town Road”, Lil Nas X con Billy Ray Cyrus.

Mejor álbum de pop vocal tradicional: “Look Now”, Elvis Costello & The Imposters.

Mejor álbum de R&B: “Ventura”, Anderson .Paak.

Méjor álbum urbano contemporáneo: “Cuz I Love You”, Lizzo.

Mejor canción de R&B: “Say So”, PJ Morton con JoJo.

Mejor interpretación de R&B tradicional: “Jerome”, Lizzo.

Mejor interpretación de R&B: “Come Home”, Anderson .Paak con Andre 3000.

Mejor canción de rock: “This Land”, Gary Clark, Jr.

Mejor interpretación de rock: “This Land”, Gary Clark, Jr.

Mejor álbum de blues contemporáneo: “This Land”, Gary Clark, Jr.

Mejor álbum de rock: “Social Cues”, Cage the Elephant.

Mejor álbum hablado: “Becoming”, Michelle Obama.

Mejor álbum de comedia: “Sticks & Stones”, Dave Chappelle.

Mejor interpretación de raíces americanas: “Saint Honesty”, Sara Bareilles.

Mejor álbum de música alternativa: “Father of the Bride”, Vampire Weekend.

Mejor película musical: “Homecoming”, Beyonce.

Mejor álbum country: “While I'm Livin'”, Tanya Tucker.

Mejor canción country: “Bring My Flowers Now”, Tanya Tucker.

Mejor interpretación country solista: “Ride Me Back Home”, Willie Nelson.

Mejor interpretación country de un dúo o grupo: “Speechless”, Dan + Shay.

Mejor álbum de rap: “Igor”, Tyler, The Creator.

Mejor canción de rap: “A Lot”, 21 Savage con J. Cole.

Mejor interpretación de rap: “Racks in the Middle”, Nipsey Hussle con Roddy Ricch & Hit-Boy.

Mejor interpretación de rap/cantada: “Higher”, DJ Khaled con Nipsey Hussle y John Legend.

Mejor álbum de música teatral: “Hadestown”.

Mejor interpretación de metal: “7empest”, Tool.

Mejor álbum de world music: “Celia", Angelique Kidjo.

Mejor álbum de raíces góspel: “Testimony”, Gloria Gaynor.

Mejor video musical: “Old Town Road (Official Movie)", Lil Nas X con Billy Ray Cyrus.

Mejor album de música dance/electrónica: “No Geography”, Chemical Brothers.

Mejor grabación dance: “Got to Keep On”, Chemical Brothers.

Mejor álbum instrumental contemporáneo: “Mettavolution”, Rodrigo y Gabriela.

Mejor álbum de jazz vocal: “12 Little Spells”, Esperanza Spalding.

Mejor álbum de jazz latino: Chick Corea & The Spanish Heart Band, “Antidote”.

Mejor álbum de pop latino: “#ELDISCO”, Alejandro Sanz.

Mejor álbum de rock, música urbana o alternativa latina: “El mal querer”, Rosalía.

Mejor álbum de música regional mexicana (incluyendo tejana): Mariachi Los Camperos, “De ayer para siempre”.

Mejor álbum de música tropical (EMPATE): Marc Anthony, “Opus”; Aymée Nuviola, “A Journey Through Cuban Music”.

Mejor álbum de reggae: “Rapture”, Koffee.

Mejor álbum folk: “Patty Griffin”, Patty Griffin.

Mejor empaque: “Chris Cornell”, Chris Cornell.

Mejor banda sonora compilación para medio visual: “A Star is Born”.

Mejor canción escrita para un medio visual: “I’ll Never Love Again”, Lady Gaga y Bradley Cooper.

Mejor banda sonora original para un medio visual: “Chernobyl”, Hildur Guðnadóttir.

Mejor ingeniería: “When We All Fall Asleep, Where Do We Go?”, Billie Eilish.

Mejor interpretación/canción góspel: “Love Theory”, Kirk Franklin.

Mejor álbum góspel: “Long Live Love,” Kirk Franklin.

Mejor grabación de ópera: “Picker: Fantastic Mr. Fox”.

De cuando Terry Jones y Monty Python se pasearon por Cuba

El actor, escritor y director Terry Jones en Lisboa el 10 de enero de 2008. El miembro del grupo Monty Phyton falleció el martes en Londres (Foto: Nacho Doce/Reuters).

Hay que quitarse el sombrero: murió Terry Jones, el comediante del grupo inglés Monty Python. Y me acordé de aquella gira que él y su tropa hicieron por cineclubes de La Habana y varias ciudades de Cuba a finales de los años 80 en un casete de video Betamax.

La Sala Charles Chaplin, en la planta baja del edificio del ICAIC, ya había exhibido Monty Python y el Santo Grial. Cuando fui a verla, delante de mí estaba sentado un espectador que se reía tanto, tan estruendosamente y sin parar, que su pareja se levantó avergonzada y fue a sentarse en otra fila al fondo de la platea.

De izquierda a derecha, Eric Idle, John Cleese, Terry Gilliam, Michael Palin y Terry Jones posan el 30 de junio de 2014 en Londres, en vísperas de su primera vuelta a un escenario en largo tiempo. Graham Chapman, el otro miembro de Monty Python, había fallecido el 4 de octubre de 1989 (Foto: Reuters).
De izquierda a derecha, Eric Idle, John Cleese, Terry Gilliam, Michael Palin y Terry Jones posan el 30 de junio de 2014 en Londres, en vísperas de su primera vuelta a un escenario en largo tiempo. Graham Chapman, el otro miembro de Monty Python, había fallecido el 4 de octubre de 1989 (Foto: Reuters).

Pero La Vida de Brian, el largometraje más polémico del grupo, no aparecía por ninguna parte. Hasta que, casi por casualidad, tropecé con una copia en video –la única disponible, me dijeron-- que había en la Distribuidora Nacional de Películas. Era un casete Betamax subtitulado en español. Lo pedí y me lo prestaron con la condición de que lo devolviera rápido.

Desde que terminé de verla por primera vez, supe que La Vida de Brian (1979) iba a ser una de las películas que más veces vería en mi vida. La dirigió precisamente Terry Jones, después de haber compartido con otro miembro del grupo –Terry Gilliam—la dirección de Monty Python y el Santo Grial (1975).

En La Vida de Brian, los Reyes Magos se equivocan de pesebre y en vez de entrar al del niño Jesús entran al del niño Brian. Cuando se dan cuenta del error vuelven y le arrebatan a la madre (interpretada precisamente por Terry Jones) el oro, la mirra y el incienso que le habían entregado. La película, entonces, tiene como protagonista a un tipo llamado Brian a quien le tocó vivir paralelamente a Jesucristo.

Para cualquier público, la historia es provocadora: por tal de tener un líder espiritual, la gente está dispuesta a creer incluso en alguien que niega ser el mesías. Para un público cubano formado en tres décadas de “revolución”, la película era mucho más que eso: era apasionante porque, entre otras cosas, se burlaba abiertamente de los movimientos de liberación nacional.

“Lo único que han traído los romanos es hambre, miseria y enfermedades”, decía el líder del Frente Nacional para la Liberación de Judea (interpretado por John Cleese) en una reunión de conspiradores. “El acueducto”, susurraba alguien por allá atrás. “Ah, sí, el acueducto, pero fuera del acueducto, lo único que trajeron es hambre, miseria y enfermedades…”, clamaba el jefe.

Otra voz le interrumpía: “Los caminos”.

“Bueno, sí, los caminos, pero además del acueducto y los caminos, lo único que han traído los romanos es hambre, miseria y enfermedades”, decía entonces sin ocultar su irritación. “Los vinos…”, decía un tercer conspirador. “Cierto”, admitía el líder. “Pero además del acueducto, los caminos y el vino, lo único que han traído los romanos es hambre, miseria y enfermedades”, declaraba secamente antes de advertir que la próxima interrupción sería sancionada con la muerte.

En 1988, en Cuba, los “movimientos de liberación nacional” eran una de las armas sagradas de la propaganda revolucionaria. No había sacrificio, por grande que fuera, capaz de compararse al sacrificio de los combatientes de un movimiento de liberación nacional, lo mismo en Colombia que en Jibutí. La presencia cubana en Angola era un honor para cualquier cubano porque la causa justificaba el martirio, y la grandeza exigía valor.

Que un grupo de comediantes ingleses se apareciera con aquel sacrilegio era un regalo de Dios.

Terry Jones posa junto a "un parquimetro del infierno" en Lisboa el 10 de enero de 2008 (Foto: Nacho Doce/Reuters).
Terry Jones posa junto a "un parquimetro del infierno" en Lisboa el 10 de enero de 2008 (Foto: Nacho Doce/Reuters).

“A los únicos que odiamos más que a los romanos es al Movimiento Nacional para la Liberación de Judea”, decía uno de los conspiradores en otra reunión, antes de que alguien lo rectificara. “Esos somos nosotros mismos”.

En mi condición de crítico de cine del periódico Juventud Rebelde, tenía vínculos entonces con cine clubes de La Habana y de otras provincias. Si mal no recuerdo, el primer lugar donde dedicamos una función a ver La Vida de Brian fue en el cine club de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Los amigos, los conocidos y los desconocidos salían encantados.

Santa Clara, Camagüey, Holguín… ¿Santiago de Cuba? Empecé a llevar conmigo el casete Beta en mis asignaciones periodísticas a otras provincias, a ponerme de acuerdo con coordinadores de cine clubes, y a exhibir también por allá la película. Después de la segunda o la tercera función empezaron a aparecer en la sala de video espectadores que no parecían haber ido precisamente a ver la película.

Terry Jones (izq.) y Eric Idle el 4 de diciembre de 2012 en Londres (Foto: Andrew Winning/Reuters).
Terry Jones (izq.) y Eric Idle el 4 de diciembre de 2012 en Londres (Foto: Andrew Winning/Reuters).

Así hubo muchos que, cuando ni pensábamos en Internet ni en las redes sociales, vieron La Vida de Brian en Cuba y se rieron de los movimientos de liberación nacional. Gracias a Terry Jones y su tropa de Monty Python. Lo único que lamento es no haber sabido entonces, al presentarla, todo lo que supe después.

Por ejemplo, que cuando los ejecutivos de EMI leyeron el guión, se asustaron y se negaron a producirla pocos días antes de la fecha marcada para iniciar los rodajes, el beatle George Harrison hipotecó su casa, fundó la productora HandMade Films (Películas Hechas a Mano) y les dio el dinero.

Arriba, Paul McCartney y Ringo Star. Debajo, George Harrison y John Lennon (Foto: Archivo).
Arriba, Paul McCartney y Ringo Star. Debajo, George Harrison y John Lennon (Foto: Archivo).

“¿Por qué lo haces?”, le preguntó Eric Idle, otro de los Python. “Porque quiero ver esa película”, cuenta que le respondió Harrison. “El boleto de cine más caro de la historia”, diría luego Idle.

Para quien no haya visto La Vida de Brian, Monty Python y el Santo Grial, o El Sentido de la Vida Según Monty Python, este es el momento. La mejor manera de invocar con risa a un genio que, como diría la poetisa Mariana Torres, no creía en los duendes porque era un duende incrédulo.

“Mi tema recurrente es que el mundo medieval se parece al nuestro en que las mismas personas siempre se aprovechan de las mismas personas”, dijo una vez Terry Jones, según la BBC. “La humanidad no lo cambia todo con el paso de los siglos”.

Joaquín Gálvez: "Como muchos cubanos he llevado la Patria a cuestas"

Joaquín Gálvez, escritor y poeta cubano residente en Miami

El poeta de origen cubano Joaquín Gálvez, es un hombre sencillo, tal como debería ser la vida. La sencillez es lo que hace que las cosas, al menos algunas, funcionen y que funcionen así, sencillamente, como cae la lluvia, como las olas se acercan a la orilla. Sencillo y tenaz, Joaquín Gálvez es el cerebro y el corazón de uno de los espacios más hermosos que tenemos en Miami los hacedores de versos: la tertulia literaria La Otra Esquina de las Palabras, en Café Demetrio.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

En pleno auge de la Perestroika, en el último lustro de la década de los 80, formé parte de un grupo cultural independiente, integrado por jóvenes escritores y artistas habaneros que aspirábamos a que se nos permitiera tener un espacio para expresarnos sin la dirección de las instituciones de la cultura oficial.

El grupo no tardó en ser desintegrado por la Seguridad del Estado,y pude, por medio de ese hecho, corroborar la naturaleza represiva del régimen cubano, renuente a propiciar los cambios que ya estaban ocurriendo en la Europa del Este, razón por la que comprendí que si quería ejercer mi derecho a decir lo que pensaba, ya fuera como ciudadano de un país o como escritor, Cuba no era el lugar indicado para hacerlo.

Me cerraron todas las puertas, y yo no estaba dispuesto a seguir viviendo tras la máscara que te impone una dictadura.

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

Esperaba encontrar oportunidades que se me negaron en Cuba como, por ejemplo, tener derecho a tomar decisiones sin que recayera sobre las mismas la intervención del poder estatal. Un país donde el trabajo, el estudio, el esfuerzo y hasta el sacrificio tuvieran un valor para la realización del individuo; el respeto a derechos fundamentales como la libertad de expresión, de asociación y de credo político y religioso, sin temor a que te vigile un cederista, te atienda un agente de seguridad del estado y te arreste un policía ; el respeto a la familia y el derecho de los padres a elegir la educación que prefieren para sus hijos; el derecho a viajar al extranjero cuando lo desees; leer los libros y escuchar la música que nos prohibieron; y, como poeta, poder escribir y publicar mi obra sin los obstáculos de la censura y en concordancia con lo que pienso.

¿Qué encontraste?

Desde que llegué a Estados Unidos, en 1989, pude encontrar mucho de lo que mencioné anteriormente; pero también sucedió que no encontré lo que, debido al adoctrinamiento castrista, esperaba encontrar: un país donde prácticamente no se podía salir a la calle por la violencia, al estilo de una película del oeste, así como la discriminación y el maltrato impune a negros y latinos, como lo muestra una foto de a principios de los años 60.

También encontré un exilio cubano cuyos logros eran producto de su trabajo e iniciativa individual; un exilio compuesto por diferentes tendencias políticas y no predominantemente batistiano, como nos hacían creer en Cuba.

Y gracias a ese exilio, sobre todo al llamado exilio histórico, conocí lo que a mi generación, nacida después de 1959, se nos ocultó sobre la Cuba republicana. Pude además conocer el dolor de ese exilio, la historia de terror que, tras la cortina de hierro, desconocía: sus presos políticos y las vejaciones que sufrieron en sus años de cárcel, los miles de fusilados, etc.

¿Qué es para ti La libertad?

La libertad es un concepto muy amplio y puede tener un significado diferente para cada persona. Para mí, la libertad está ligada a los derechos inalienables del individuo en una sociedad, ya sea para expresar sus ideas o para tomar decisiones importantes en su vida, sin que se vea frenado o limitado por las restricciones del poder gubernamental y sus instituciones.

La libertad conlleva un nivel de responsabilidad en nuestros actos y decisiones.Tal como nos enseña Erich Fromm en “El miedo a la libertad”, la libertad es un reto para cada individuo que desee tener control de su vida sin la tutela de ese ogro filantrópico que es el Estado, sobre todo de esos que, por medio de una ideología y en nombre del pueblo, secuestran la libertad de sus ciudadanos, tales como el fascismo y el comunismo.

¿Qué has aprendido durante el proceso?

Los treinta años que llevo en el exilio representan un arduo proceso de aprendizaje, el cual no ha estado exento de vicisitudes; pero también me han servido para obtener una disciplina y responsabilidad ante la vida.

He tenido que adaptarme a vivir en un país con otra cultura, acatar su sistema legal y aprender su idioma; desempeñar diferentes tipos de empleos mientras realizaba estudios universitarios para mejorar mis condiciones de vida y las de mi familia; solo que, a diferencia del país de donde vengo, el esfuerzo no fue en vano. Puedo decir también que vivir durante años en un país democrático, donde he podido leer e informarme sin los cotos que impone la censura ideológica, me ha permitido conocer mejor al mundo y a Cuba.

Ha sido un proceso enriquecedor en muchos aspectos. Aquí he podido conocer la obra de escritores capitales de la literatura cubana contemporánea que han sido censurados en Cuba, como Guillermo Cabrera Infante, Reinaldo Arenas, Heberto Padilla, Gastón Baquero, Lydia Cabrera, Eugenio Florit, etc; tener contacto con escritores que en Cuba fueron marginados y sufrieron el ostracismo como los de la Generación del Mariel o los que padecieron largas condenas en prisión como Jorge Valls y Ángel Cuadra.

También me ha permitido conocermás a fondo la obra de escritores de otros países que han sido vetados por el régimen de La Habana,como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, Milan Kundera, George Orwell,etc. Y por supuesto, leer en su idioma a poetas norteamericanos e ingleses, como Whitman, Eliot, Pound, Sylvia Plath, Dylan Thomas, H.W. Auden, etc.

Sin embargo, en el exilio he visto cómo todavía se repiten mecanismos y patrones importados del castrismo, como la tendencia a controlar (por no llamar centralizar) la cultura por medio de publicaciones y sitios digitales en los que si no coincides con una supuesta elite (“The new Cuban influencers”), es decir, si no bailas al compás de su ritmo, ya sea política o estéticamente, quedas excluido de la comparsa. La única respuesta a esto, por parte de escritores e intelectuales que no deseen autocensurarse, es la creación de publicaciones y espacios alternativos que muestren la diversidad de pensamientos. No se puede aspirar a una democracia en Cuba con una nueva UNEAC.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

El concepto Patria que nos enseñaron en Cuba está viciado por el falso patriotismo de un Estado totalitario, puesto al servicio de una ideología, mientras aniquila las razones culturales que lo sustentan, basadas en la tradición, las costumbres y la idiosincrasia. En la actualidad un “apátrida” o “gusano” [irónico] del exilio de Miami, que visita con frecuencia el Restaurant Versalles o juega dominó en la Calle 8, puede preservar más esa patria que en Cuba se fue perdiendo, que un cubano radicado en la isla. Como muchos cubanos he llevado la Patria a cuestas; como diría Borges: “En la ubicua memoria serás mía, patria, no en la fracción de cada día”.

La zarzuela "Cecilia Valdés" se estrena en Madrid (VIDEO)

Rueda de prensa sobre el estreno de "Cecilia Valdés". Foto Teatro de la Zarzuela.

"Emocionante" e "histórico" fueron los adjetivos más mencionados en la presentación oficial de la zarzuela cubana "Cecilia Valdés", de Gonzalo Roig, que se estrena el viernes 24 de enero en Madrid.

"Dese el primer día que llegué a este teatro, he tenido en la cabeza la idea de representar 'Cecilia Valdés'", aseguró Daniel Bianco, director del emblemático Teatro de la Zarzuela. Al destacar el "viaje de idas y vueltas" del género entre España y el continente americano, señaló a Cuba como "uno de los países más fértiles", con más de tres mil zarzuelas registradas.

"Por eso, el viaje de vuelta había que hacerlo en este teatro, que en 163 años de historia nunca representó una zarzuela cubana", indicó Bianco en una concurrida conferencia de prensa.

La puesta en escena está firmada por el venezolano Carlos Wagner, para quien "Cecilia Valdés" es un drama "válido en 1950 o 2020, porque habla de todos los grandes temas que rigen nuestras vidas".

Líricos de Cuba, España, Estados Unidos y Uruguay intervienen en la obra. Las sopranos cubanoamericanas Elizabeth Caballero y Elaine Álvarez alternan el papel protagónico, acompañadas por figuras históricas como Linda Mirabal (Dolores Santa Cruz) y Homero Pérez-Miranda (José Dolores Pimienta).

"Me siento emocionada por formar parte de algo histórico", dijo Elizabeth Caballero, al tiempo que recordó a sus predecesoras. "Siento que no estoy cantando sola. Estamos cantando con todas las sopranos que han interpretado a Cecilia: Blanca Varela, Marta Pérez, Caridad Suárez (que fue la primera) y Alina Sánchez", explicó.

Mientras tanto, Elaine Álvarez elogió el esfuerzo de sus padres exiliados en Miami: "La verdad es que nunca he cantado zarzuela, solo ópera. Pero, cuando Daniel me llamó para cantar, inmediatamente dije que sí. Para una hija de Cuba que no vivió en Cuba, es muy especial poder representar esta cultura y el sacrificio de mis padres por mi carrera. Elizabeth y yo crecimos en Miami, y nuestros padres son exiliados. Es un orgullo tremendo poder estar aquí con ustedes".

En reparto también aparecen Martín Nusspaumer (Leonardo de Gamboa, Uruguay), Enrique Ferrer (España), Eleomar Cuello (Cuba-Chile), Cristina Faus (España), Yusniel Estrada, Ileana Wilson y Georbis Martínez (Cuba), entre otros.

El maestro español Oliver Díaz, gran conocedor de la música cubana, estará al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid y del Coro del Teatro de la Zarzuela.

"Cecilia Valdés" permanecerá en cartelera hasta el 9 de febrero. Además de las trece representaciones programadas, la institución prevé actividades en torno a la obra de Gonzalo Roig, entre ellas el encuentro "Las mujeres de Cecilia Valdés", el jueves 30 de enero.

Como colofón, el Teatro de la Zarzuela transmitirá una función en vivo a través de su página web, Facebook y YouTube, el miércoles 5 de febrero.

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