Enlaces de accesibilidad

Cuba

Cubanos: el dilema de irse por Trinidad y Tobago

Catalina Arenal, cubana refugiada en Trinidad y Tobago describe las condiciones en que vive
please wait

No media source currently available

0:00 0:03:30 0:00

Catalina Arenal, cubana refugiada en Trinidad y Tobago describe las condiciones en que vive

Unos trescientos cubanos sobreviven en Trinidad y Tobago, las dos islas del Mar Caribe, al noreste de Venezuela, a donde llegaron con las facilidades de una "visa libre" y ahora sueñan con llegar a los Estados Unidos.

Algunos han recibido el estatus de ‘refugiados’ que confiere la Oficina para el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), pero aun así no pueden obtener un permiso de trabajo en el país de más de un millón de habitantes.

Martí Noticias conversó con integrantes de varias de esas familias que revelaron qué hacen para mantenerse en pie, cuál es la ayuda de la ACNUR a través de la iglesia Living Water y qué gestiones esperan emprender para salir de ese país.

Un pastor que huyó de la persecución religiosa

El pastor Dennis Pantoja Méndez oficiaba en la Iglesia Pentecostal en Baracoa, Guantánamo y era vicepresidente de Centro Cristiano Shalom, en tiempos en que otro pastor, Reudilio Columbié Leiva, era reprimido a golpes y desposeido de sus bienes. ​

“Tuve que venir y refugiarme en este país porque era terrible la persecución contra mí y mi familia, después de lo que pasó con R. Columbié Leiva que le produjeron un edema cerebral, le amenazaron a su familia y yo siendo vicepresidente del Centro Shalom, me sentí amenazado también”, refiere el pastor.

Pantoja Méndez relató que en 2014 mientras fungía como líder religioso en Baracoa, fue víctima de persecución y acoso de las autoridades. “Adonde quiera que nos movíamos estábamos vigilados, porque como éramos de la directiva, a cualquier provincia que nos movíamos, nos seguían”.

El pastor Dennis Pantoja asegura que desde que llegó en 2015 hizo los trámites para obtener el estatus de refugiado y lo obtuvo en octubre de ese año, desde entonces ha recibido periódicamente una ayuda de unos cien dólares estadounidenses, una bolsa de alimentos con arroz, azúcar, harina de trigo y leche (solo para familias que tienen hijos menores de edad) y en ocasiones un litro de aceite.

La condición de estas personas se agrava porque no tienen permiso para trabajar. “Si no tienes ‘work permit’ no puedes trabajar y esto da lugar a que te exploten como un obrero de segunda mano”, añadió y concluye que ha hecho labores de ayudante de construcción y limpiando casas para poder pagar los gastos del mes.

Evitar la selva y los coyotes

Dayilién Velázquez Sánchez voló desde Camagüey a la isla de Trinidad y Tobago, a donde llegó en los meses finales de 2014. En su caso la ACNUR ha tardado más de un año en ofrecerle la condición de refugiada a ella y su familia.

“En marzo de 2015 me hicieron la primera entrevista y me dijeron que a la semana me darían respuesta, imagine usted”, asegura la mujer, de 42 años y que trabajaba de peluquera en Cuba.

Velázquez Sánchez dijo que están desesperados ante una situación tan difícil, pero “lo que sí no queremos es seguir arriesgando vidas, como lo están haciendo muchos, que se van hasta con niños… pero ya no aguantamos más”.

Otra de las presiones, según indicó Velázquez es que se sienten discriminados por los nativos, pues hacen las peores labores, las que los trinitarios no quieren hacer, e incluso por los habitantes de piel negra, que “nos miran mal. No tengo nada contra ellos, pero hemos sentido el rechazo”.

Niños en edad escolar, sin escuela

Daniel Arbella llegó desde Las Tunas. Aterrizó en julio de 2014, pero su situación es de las peores. Tiene una hija de 9 años con una distrofia que sufrió al nacer, que le impide moverse por sí misma, y un varón de 3 años de edad a los que no pueden llevar a la escuela.

“En mi caso y el de mi hermano, que llegamos con toda la familia, hicimos todo el proceso de refugiados, pero la cuarta entrevista, que la hace la embajada de Estados Unidos, nos denegaron para viajar a ese país y nos han dicho que debemos regresar a Cuba”, indicó Daniel, quien está obligado a “esperar varios meses por una apelación”.

Lizabel Pavón tiene 39 años de edad, y llegó junto a su esposo en un vuelo directo desde La Habana en enero de este año.

La señora Pavón refirió que ya con su familia solicitó el refugio que confiere ACNUR, pero siquiera les han notificado la fecha de la entrevista y esa espera encarece su permanencia en ese lugar. Tiene dos hijos: un varón de ocho años de edad y una niña de doce.

“No tenemos un estatus de vida normal, para poner a mis hijos en la escuela me exigen que sepan el inglés perfectamente, y eso no es justo. Yo necesito que ya estén en una escuela. Ahora los pongo en casa a estudiar por una aplicación y les pongo YouTube en la casa, pero no es lo mismo que con un profesor”, conlcuyó.

please wait

No media source currently available

0:00 0:06:03 0:00

Vea todas las noticias de hoy

Cuba, a un año del destape de la pandemia

El coronavirus transformó la vida diaria de los cubanos.

Dos cubanos que ganan notoriedad en las redes fueron citados por Seguridad del Estado

Combinación de fotografía de Ari Guibert y El Gato de Cuba.

Dos influencers cubanos con gran alcance en redes, El Gato de Cuba y el rapero Aristey Guibert, fueron citados esta semana por la Seguridad del Estado.

En el caso de El Gato de Cuba, cuyo nombre es Yoandi Montiel, fue citado el viernes.

El influencer mostró a sus más de 100 mil seguidores en Facebook y casi 50 mil seguidores en YouTube la citación policial y les contó luego que en el interrogatorio las autoridades cubanas le propusieron que trabajara con ellos, algo que asegura rechazó rotundamente.

"Yo pensé que era una citación porque yo debía algo, pero yo no debo nada, yo estoy bien, pero es que ellos quieren que yo sea parte de su equipo", detalló Montiel, quien se hizo famoso por sus directas en las que critica la paupérrima situación de la isla, de una manera extrovertida y jocosa.

"¿Qué clase de falta de respeto que la policía te cite a ti para que tu chivatees?¿Hasta donde la van a llevar?¿Qué quieren reclutar ellos? No voy a trabajar para ustedes. Es Patria y Vida", declaró Montiel quien agradeció el apoyo y la preocupación de sus seguidores con respecto a la citación.

El impacto del Montiel en las redes fue tal que el grupo musical 3 de La Habana le dedicó el tema "Estoy puesto", una frase que usa muy a menudo.

Por su parte, el rapero conocido artísticamente como Ari Guibert, fue detenido el jueves por la Seguridad del Estado y multado con 5000 pesos por los supuestos delitos de propagación de epidemias y por pintar unos carteles, acusaciones que el rapero niega.

"Ayer me detuvieron por gusto. Me formaron tremendo lío simplemente porque les molesta mi forma de expresarme y me dicen que me vaya del país. Me metieron 5000 pesos de multa, una por propagación de epidemias y otra por unos carteles que aparecieron", detalló el rapero.

El rapero con más de 12 mil seguidores aseguró que esas acusaciones son porque piensa diferente y porque el régimen lo considera un peligro.

"Esta gente nos odia, todo el que piense diferente a la situación del país actualmente para ellos es un peligro y yo constituyo un peligro para ellos", señaló el cantante, que ha sido arrestado en otras ocasiones.

"Tú no puedes plantear lo que aquí sucede porque nadie te escucha. Ellos me dicen que aquí hay canales correspondientes que escuchan al pueblo, pero aquí no escuchan a nadie…ellos mismo violan el artículo 54 de la constitución del 2019, la misma constitución que ellos reafirman", afirmó el intérprete al quien el popular comediante y presentador cubano Alexis Valdés celebró como una persona con "un carisma y una luz y una verdad que no las para nadie".

"Disfrútenlo”, escribió Valdés en su perfil de Facebook, donde recomendó a sus seguidores los comentarios del santiaguero.

El más reciente informe de Human Rights Watch denuncia que el régimen cubano emplea la represión y castigo contra cualquier forma de disenso y crítica pública, además de tácticas como golpizas, denigración pública, restricciones a la posibilidad de viajar, detenciones por períodos breves, multas, acoso en línea, vigilancia y despidos de los puestos de trabajo para reprimir a los opositores al régimen.

750 nuevos casos de COVID-19, entre ellos 7 bebés; reportan 3 pacientes fallecidos

CUBA-ESPERANDO A BIDEN

Las autoridades sanitarias de Cuba reportaron este sábado 750 nuevos casos de COVID-19 y 3 fallecidos.

El doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap) mostró la cifras donde aparece La Habana con 388 casos como la provincia de mayor afectación.

Las autoridades sanitarias reportaron 76 pacientes en edades pediátricas, "más grave aún es que hay 7 lactantes", indicó el doctor.

Desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020, se acumulan 6196 pacientes pediátricos en la isla, de ellos 730 activos. Desde marzo más de cien casos de menores se reportan diariamente.

Un usuario del portal oficialista Cubadebate identificado como "MB" dijo que con la cifra tan alta de lactantes y menores de edad es "muy importante informar cómo fue el contagio de esas criaturas".

Otro llamado "Jorge" sugirió que "algo falla en el control de los menores y madres con lactantes en la calle".

"Hay que caminar los barrios y verás lo increíble los niños jugando ( con otros niños) como si nada estuviera pasando y no veo ningún autoridad para llamada de atención, al principio de la pandemia hubo menos casos y había más acción sobre los barrios", escribió.

El experto dijo que en lo que va de mes de marzo la cifra de nuevos contagios en 4245 casos y 20 fallecidos. Actualmente hay un total de 22138 pacientes ingresados y 68 pacientes en terapia intensiva.

En varias provincias del país han tenido que tomar medidas más estrictas "para evitar que se siga incrementando el contagio".

En Cuba los turistas brillan por su ausencia

Clandestina dice que su negocio cayó y apuestan a Biden para levantarlo; una vez más les cuestionan por no exigir al régimen

Idania Del Río, izquierda, y Leire Fernández, dueñas de Clandestina, posan con un maniquí vestido con ropa que crearon, afuera de su tienda en La Habana, Cuba, el 18 de febrero de 2021. (AP Foto/Ramón Espinosa)

La cubana Idania Del Río y la española Leire Fernández, dueñas de la tienda “Clandestina”, han dicho a la agencia Associated Press que tienen toda la esperanza en que las políticas del presidente estadounidense Joe Biden hacia Cuba, ayuden a levantar la caída de su negocio.

Con que Biden permita viajar a Cuba, dé una imagen de Cuba como un país amigo... ya es un cambio radical para las cajas de los emprendedores”, dijo a The Associated Press, Fernández, de 44 años, en referencia a los propietarios de pequeños negocios.

La tienda ubicada en La Habana Vieja, se convirtió en estandarte de la apertura empresarial cubana durante el llamado deshielo con los Estados Unidos, pero en los últimos tiempos aseguran haber perdido el 50% de sus ingresos a partir de las restricciones de viajes impuestas por la Administración Trump a la isla, según afirmó Del Río a la agencia de prensa estadounidense.

“La tienda era pequeña, no teníamos casi cosas y (de pronto) estábamos recibiendo mucha gente. Se abrieron las embajadas, vinieron muchos norteamericanos, se firmaron convenios”, recordó la diseñadora cubana de 39 años.

Las creaciones de “Clandestina” se vendieron en los cruceros Carnival e incluso aparecieron en pasarelas en Nueva York, en noviembre de 2018, la marca fue auspiciada por Google para la pasarela en el Museo de Bella Artes de La Habana.

Estas declaraciones a la AP fueron cuestionadas en redes sociales pues les señalan que le hacen exigencias a Biden​ pero no le exigen nada al régimen cubano.

Algunos las han tildado de oportunistas para salvar sus negocios:

Meses atrás la compañía de moda independiente de la Isla fue cuestionada por no tomar una postura clara respecto a la represión en la isla, especialmente con el hostigamiento al Movimiento San Isidro.

Los usuarios apuntaron entonces a que sus dueñas se atrevieron a hacer peticiones al expresidente Barack Obama, al senador cubanoamericano Marco Rubio y a la poderosa marca Zara,​ pero no al régimen cubano.

La firma que alcanzó fama mundial con sus irreverentes diseños con frases alegóricas a Cuba, la capital y los códigos más usados por los cubanos también fue acusada de complicidad con la Seguridad del Estado porque su tienda en La Habana Vieja fue utilizada para cargar los móviles de los agentes que asediaron, amenazaron y vigilaron durante varios días al activista Esteban Rodríguez, uno de los huelguistas del Movimiento San Isidro.

El periodista cubano José Raúl Gallego escribió en sus redes sociales: “Hace unos meses cuando Zara les copió un diseño le dijeron: 'Zarita, tienes que parar'. Luego, cuando les cerraron una tienda virtual le dijeron a Marco Rubio: 'Tienes que parar'”. En la Tángana del Parque Trillo algunas personas se aparecieron con pulóveres que decían 'Actually, I'm in el Trillo' y no escuché reclamos. Hace casi veinte días tienen parqueada una patrulla frente a su tienda reprimiendo a Esteban Rodríguez y su esposa y no solo no le han dicho al MININT o a Díaz-Canel que tienen que parar, sino que además prestan su tienda para cargarle los móviles a los represores. Entonces, Clandestina ¿ese es el país que quieren? ¿Ese es en el que sienten que sus negocios pueden florecer sin competencia? ¿Colaboran con el represor, pero no con el reprimido? Dedíquenle unos minutos a pensar cómo eso repercute sobre su marca, en caso de que eso sea lo único que les importe. Recuerden: el estado de cosas actual no va a ser eterno”.

A raíz de la represión contra artistas y activistas del Movimiento San Isidro, ocurrido en el mismo municipio donde está ubicada la tienda, Clandestina publicó un post en sus redes con un cartel con la palabra diálogo, una acción que recibió duras críticas de parte de los usuarios que consideraron que se trataba de un débil pronunciamiento.

“Por favor, no sean cómplices de la dictadura. Hablen con la misma fuerza con la que se pronuncian cuando algo en el exterior les ha afectado. Ustedes no están libres de correr el mismo destino que San Isidro. Aprovechen la posición privilegiada que tienen y ayuden a su pueblo”, les dijo el artista Rubén Mendoza.

El periodista cubano Jorge Carrasco, ganador del premio Gabo, comentó: “¿A qué se refieren? ¿Al asedio y el abuso del estado cubano contra el Movimiento San Isidro y contra Cuba entera? Si van a pronunciase, pronúnciense. Mencionen nombres, escriban las palabras. Dejen la tibieza, que es lo que menos se necesita”.

También la editora y periodista Carla Colomé, de El Estornudo les cuestionó: “¿Diálogo con quién? ¿Entre quiénes? ¿A qué se refieren? ¿Al Movimiento San Isidro? ¿Se refieren al Movimiento San Isidro? Se llama y se dice así: San Isidro. Ya no irse más por los costados. Llamar las cosas por su nombre. No ser confusos. Dejar el centrismo emprendedor. Dejar de querer estar bien con todo el mundo. Dejar de ser el comodín para el escenario político de turno. No se trata de hablar y apuntarse en este giro. Sean serios, no se trata de cumplir la cuota. Qué mal que la gente apele a la ternura y a la poesía para esconder el miedo o para el oportunismo. ¿De qué diálogo están hablando? Es que me perdí”.

Cargar más

XS
SM
MD
LG