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Economía

Cubanos cuestionan producción de alimentos experimentales para paliar crisis económica

Los alimentos con los que estaría experimentando la EPISUR, en Santa Cruz Del Sur, Camagüey.

Un anuncio en Twitter sobre el desarrollo de nuevos alimentos en Cuba a partir de “materias primas alternativas” levantó suspicacia entre cubanos que se cuestionan la calidad de estos productos y su valor nutricional en medio de una crisis económica que ha obligado a las autoridades a aplicar nuevas restricciones a la venta de productos básicos.

La ministra de la Industria Alimentaria, Iris Quiñones Rojas, escribió el viernes en Twitter que antes de que finalice el mes de mayo los productores nacionales “intercambiarán experiencias en el desarrollo de nuevos productos y empleo de materias primas alternativas”, sin agregar detalles.

Iris Quiñones Rojas, ministra de la Industria Alimentaria
Iris Quiñones Rojas, ministra de la Industria Alimentaria

Su tuit aludía a un mensaje posteado en la red social por Raquel Viamontes Gil, de la Empresa Pesquera Industrial (EPISUR), ubicada en Santa Cruz Del Sur, Camagüey.

El economista cubano Pedro Monreal, residente en la isla, lanzó tres preguntas en la red social que a su juicio deberían ser respondidas antes de cualquier experimentación en la búsqueda de “alternativas para la alimentación del pueblo”.

“¿Se producirán esos alimentos en cadenas productivas que cumplan la norma ISO 22000?; ¿serán obligatorias las etiquetas con información sobre ingredientes y nutrición?; y ¿se efectuará la “experimentación” en un marco de transparencia que involucre a los consumidores?”, preguntó Monreal en Twitter.

El experto llamó la atención sobre lo cuestionable y riesgoso de experimentar con una nueva línea de alimentos sin atenerse a normas internacionales y control de calidad.

Un usuario identificado como Jhony Respiro, criticó el anuncio de la ministra: “Jutia, avestruz, cocodrilo, y ahora polvo saborizado en bolsa, eso NO es INNOVACIÓN, eso se llama POBREZA!! La gente quiere comida de verdad! No productos procesados que a saber que químicos tienen. El periodo especial volvió a apretar!”, comentó.

Otro cubano se cuestiona cómo es posible que utilicen el arroz para hacer croquetas si el producto está en falta. "Si no hay arroz para comer cómo lo van a agarrar para hacer croquetas y hamburguesas? En mi municipio se vende a 12 pesos la libra en los particulares. Y es imposible producir aceite de maní para una gran población. Cortinas de humo. No gasten recursos en esas ideas locas", señaló Yandris Mata Cabrera.

En respuesta a la ministra, otro usuario identificado como Alex Ottawa reclamó la participación de los trabajadores independientes: "No solo las empresas estatales, sino que todos los #cubanos tienen buenas ideas para aportar. Exigimos un modelo de desarrollo económico inclusivo con más oportunidades para los trabajadores por cuenta propia en #Cuba".

Las autoridades cubanas anunciaron el viernes el racionamiento en todo el país de la venta de pollo, huevo, arroz, frijoles, jabón y otros productos básicos. La ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, dijo el viernes pasado que la regulación busca enfrentar a los revendedores y otras personas que compran en grandes cantidades y acaparan la mercancía.

Entre los productos afectados por el racionamiento se encuentran el jabón, los huevos, el arroz, los frijoles, el chícharo, las salchichas y el pollo, además de productos de aseo como el jabón de lavar, de tocador, pasta dental o detergente líquido, entre otros, explicó la funcionaria.

Díaz agregó que “no se retomará la venta liberada” de estos productos hasta que no exista una estabilidad en su producción o importación.

Los trabajadores privados que adquieren estos productos en la red minorista a falta de un mercado mayorista en Cuba “podrán seguir adquiriendo los productos en los establecimientos designados para ello, una vez que se garantice primero a la población”, dijo la ministra.

Cuba importa unos 2.000 millones de dólares en alimentos cada año.

(Redactado por Aracelis Mayan, con información de redes sociales, AP y archivo RadioTelevisiónMartí.com)

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Conejo x detergentes, el trueque cubano durante el COVID-19

Los productos que se adquieren por la libreta de racionamiento en Cuba.

Nelson Aguilar solía vender los conejos que cría en la azotea de su casa en La Habana a los restaurantes, pero ahora, afectado por la pandemia de coronavirus, el hombre de 70 años usa los animales para intercambiarlos por comida o detergente evitando las filas de varias horas en las deprimidas tiendas locales.

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Aguilar no es el único. Cada vez más cubanos están recurriendo al trueque para satisfacer sus necesidades, ya sea en persona o a través de las redes sociales, en momentos en que la crisis del coronavirus empeora la escasez existente de bienes básicos en la isla.

"Después que cerraron todos los restaurantes (...) ahora los crío (conejos) para comer e intercambiar", dijo Aguilar, frentea una fila tras otra de conejos blancos en sus jaulas.

La pandemia ha frenado el turismo, ralentizado las remesas y aumentado los costos de envío, llevando a Cuba a la peor crisis económica desde la caída de la URSS ...


"Cambié un conejo por detergente, porque no me gusta hacer esas colas", agregó en diálogo con Reuters. "Hasta ahora, no he hecho ni una cola". Los cubanos habían sufrido las largas colas para obtener algunos productos básicos durante el último año y medio debido a que la situación económica empeoró en su aliado Venezuela y en medio de las sanciones más fuertes de Estados Unidos bajo el mandato del presidente Donald Trump.

La pandemia ahora ha frenado el turismo, ralentizado las remesas y aumentado los costos de envío, llevando a Cuba a la peor crisis económica desde la caída de su antiguo benefactor,la Unión Soviética, en la década de 1990.

Si bien el Gobierno, que parece haber contenido el brote del virus en el país, ha agregado más artículos a las libretas de racionamiento, esto no cubre todas las necesidades.

Cubanos en carretas por La Habana.
Cubanos en carretas por La Habana.

Algunos cubanos, usando máscaras para prevenir la propagación del coronavirus, acampan durante la noche en las afueras de las tiendas para ser los primeros en la fila. Otros compran en el nuevo sitio web del monopolio minorista estatal cada vez que aparecen artículos, aunque con frecuencia no cubre las expectativas.

Los cubanos no son nuevos en el trueque. Cuando la Unión Soviética era el principal socio comercial de la isla, los cubanos principalmente intercambiaban el ron local por productos enlatados de los marineros mercantes en la década de 1970.

Y durante la depresión de la década de 1990, los agricultores cubanos cambiaron frutas y verduras por productos manufacturados de los habitantes de la ciudad. En esas épocas, se llegó a cambiar hasta una bicicleta china por un cerdo.

¿Y si con las nuevas cuentas en dólares pasara lo mismo que cuando impusieron el CUC? Expertos opinan

Una mujer cambia dólares en una calle de La Habana en diciembre de 2019. (YAMIL LAGE / AFP)

Igual que les ocurrió a los inversionistas extranjeros cuando sus depósitos en dólares fueron “convertidos” súbitamente hace casi dos décadas en CUC, a los cubanos residentes en el extranjero que abran cuentas ahora en Cuba atraídos por una nueva resolución del Banco Central pudiera sucederles lo mismo: perder el control de su dinero, opina un economista cubano.

“Cuando los empresarios extranjeros tenían sus cuentas en divisas en Cuba y no existía el CUC, todo el mundo funcionaba con la divisa como estaba regulado, y de buenas a primeras se crea el CUC, y se les dice a todos los empresarios que sus cuentas quedan convertidas en CUC. Y de buenas a primeras, cuando el empresario necesita repatriar utilidades -una cosa normal en cualquier inversión extranjera directa-, necesita un certificado de liquidez para poder devolver su divisa”, explica Mauricio de Miranda Parrondo, profesor titular de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, en Colombia.

Mauricio de Miranda: ¿Quién quita que mañana esas cuentas sean convertidas en certificados de divisas?
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Pero el CUC, evidentemente, ya no tenía suficiente respaldo en divisas, apunta el experto.

“Entonces, ¿quién quita que el día de mañana estas cuentas sean convertidas en certificados de divisas, y entonces tú no puedas disponer de liquidez inmediata, la liquidez a la vista, que es como uno esperaría de cuentas bancarias corrientes o de ahorro, que son depósitos a la vista, y que uno los puede retirar en cualquier momento?”, se pregunta.

El cubano residente fuera de Cuba “se lo va a pensar cuatro veces antes de tomar esa decisión” de depositar sus dólares allí, dice.

El gobierno de La Habana tiene ante si una tarea muy grande que hacer para demostrar credibilidad y estabilidad en sus medidas económicas, para que realmente existan incentivos y se puedan producir inversiones sólidas de los cubanos residentes en el extranjero, manifiesta el profesor.

La gente se pregunta: bueno, ¿y qué pasa si la cosa cambia en seis meses?”, dice. “No va a ser la primera vez que el país haya estado abocado a crisis muy graves, y se han desarrollado reformas profundas que luego se quedan detenidas, o luego se revierten”.

Aparentemente, la nueva resolución publicada en la Gaceta Oficial el 22 de mayo no fue lo suficientemente explícita para despertar la curiosidad, sobre todo, de aquellos a quienes fundamentalmente se dirigía –los cubanos que viven fuera de Cuba- y para llamar su atención necesitó reportes adicionales de la Agencia Cubana de Noticias y Cubadebate.

“Pareciera que [esas reformas profundas] son adoptadas en medio de un fuerte oportunismo en cuanto a las circunstancias, no son reglas de juego estables”, añade el profesor cubano en Cali. “Y fíjate si es así que la resolución ni siquiera era lo suficientemente clara, y tuvo que salir Cubadebate a aclarar muchas cosas”.

De Miranda y otros tres economistas cubanos consultados por Radio Televisión Martí a propósito de la resolución (de los cuatro, dos viven en la isla y los otros dos fuera) coinciden en una cosa: la medida prueba la desesperación del gobierno por la falta de divisas para costear importaciones.

Desde La Habana, Martha Beatriz Roque opina que la decisión no va a representar un ingreso considerable de liquidez para el gobierno, pero pronostica que sí habrá cubanos residentes en Estados Unidos dispuestos a abrir cuentas en la isla.

“De esos ingresos habrá una redistribución para que la gente de GAESA pueda hacer importaciones”, indica la economista “El problema está en que no hay financiamiento para las importaciones, porque se le debe a todo el mundo”, lo mismo al Club de París -al cual ya le dijeron que no le iban a pagar- que “a los pequeños comerciantes que traen y ponen a la venta desde papas fritas hasta picadillo de res”.

También, desde La Habana, dio su opinión el economista Omar Everleny Pérez Villanueva.

“Hay mucho CUC en la calle, pero no tiene respaldo financiero”, observa el experto. “Eso muestra que el país tiene pocas divisas, porque aunque tú compres en CUC, después esos CUC no pueden convertirse en dólares; no se puede reabastecer la tienda”.

Recuerda que, según la nueva resolución, para hacer transacciones con dólares seguirá siendo necesario usar la tarjeta magnética.

“Antes de comprar ya deposité mis dólares; el Estado utiliza mis dólares antes de yo comprar en la tienda, ya tuve que haberlos depositado”, refiere Everleny Pérez. “El Estado tiene confianza en eso porque ya es un nuevo dólar, ya es una nueva moneda; no es el CUC, que no tiene [respaldo en] divisa convertible”.

Al experto le parece que la decisión tiene sentido si se respeta que quienes depositen dólares encuentren siempre productos al llegar a la tienda para comprarlos.

“Creo que, como medida, lo novedoso será que se respete realmente el objetivo por el cual fue creada: para que el Estado tenga acceso a una moneda convertible, y con eso no pueda decir después que no hay abastecimiento en las tiendas”, manifiesta el economista.

En el caso de los cubanos residentes fuera de Cuba, una cuenta abierta así se puede usar como capital de trabajo, no solo para consumo, observa, porque esa misma tarjeta permitirá hacer importaciones con agencias especializadas. Por ejemplo, dice, servirá para comprar una cocina de 10 hornillas -que no venden en las tiendas de Cuba- a la hora de abrir un restaurante privado.

Sería interesante averiguar cuánto cuesta mantener esas cuentas; o sea, si yo quiero tener un depósito en dólares en Cuba, qué tengo que pagar por eso. La noticia no lo indica”, dice en Miami el profesor e investigador Jorge A. Sanguinetty, autor del libro Cuba: Realidad y Destino, Presente y Futuro de la Economía y la Sociedad Cubana.

Habla igualmente de “la desesperación del gobierno cubano" en términos de capacidad de pago por importaciones.

"Están facilitando al máximo la adquisición de dólares, facilitándolo por todos los medios habidos y por haber”, lo que a su juicio -y en esto coincide con De Miranda- representa un riesgo para quien lo haga, porque el gobierno cubano, subraya, carece de credibilidad.

“Disminuye aún más su credibilidad con la persecución policiaca de toda forma de negocio, de cuentapropismo, de comercio informal”, explica. “Aunque quieran facilitar [el traspaso] de dólares a Cuba, no van a tener mucho éxito en que esos dólares lleguen a cuentas grandes, que sean movimientos importantes, y mucho menos en cuestión de inversiones”.

En el fondo, todo esto indica la incapacidad del gobierno cubano para promover una industria exportadora que genere divisas, dice Sanguinetty, algo mucho más evidente ahora con las pérdidas en el sector del turismo.

Los propios economistas del gobierno están pidiéndole que haga reformas, que flexibilice un poco el aparato productivo del país y el aparato distributivo del país, y no lo hacen, entonces -claro- dependen ahora de milagros y de medidas extremas”, manifiesta.

Para Martha Beatriz Roque hay un punto sobresaliente en esta decisión: la política sigue siendo más importante que la economía, y a quien deposite dólares estadounidenses le siguen descontando un 10 por ciento.

Martha Beatriz Roque: "No hay financiamiento para las importaciones, porque se le debe a todo el mundo"
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“¿Por qué? Porque esto lo instituyó Fidel Castro, y es un problema político; es un problema en contra de los americanos”, comenta la economista. “La dictadura está muy necesitada de dinero, y va a hacer cualquier cosa para poder obtenerlo. Están haciendo esto porque hay un estado de desesperación”.

Cuba no ha aprendido lecciones de otros países, observa el profesor De Miranda.

“Vietnam en ningún momento limitó la posibilidad de que los vietnamitas residentes fuera del país pudieran invertir en su país, y muchos de ellos incluso regresaron; otros crearon empresas con sus familiares, porque les interesaba que vivieran bien y que progresara su país”, recuerda.

"En definitiva, creo que los cubanos, con independencia de dónde vivamos, queremos que Cuba sea próspera", manifiesta el economista.

“Por supuesto, habrá algunos que no; algunos querrán que Cuba se hunda, pero creo que la mayoría queremos que Cuba sea próspera, que nuestras familias vivan en prosperidad, y queremos vivir o tener una relación con un país que pueda resultar próspero”, asegura.

El gobierno debería tener claro que el cubano residente en el exterior no es un enemigo del país, dice De Miranda.

“Podrá tener criterios políticos distintos, o criterios de política económica distintos, pero no es un enemigo del país, y puede ser un factor de contribución muy importante al desarrollo del país”, declara. “Pero hay una tarea que hacer: darle credibilidad a la legislación del país, las reglas de juego hacerlas estables, porque si no son estables no hay negocio que prospere, porque la gente tiene miedo, porque la gente se abstiene de tomar decisiones”.

Cuba se ha ganado posiblemente el premio al peor de los sistemas económicos socialistas del mundo; socialistas o comunistas, o de planificación centralizada, observa Sanguinetty.

Sanguinetty: "Sería interesante averiguar cuánto cuesta mantener esas cuentas"
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“Ya no sabemos ni siquiera cómo clasificar la economía cubana: es un verdadero desastre, caótica, y muy mal manejada por los dirigentes, tanto en el gobierno per se, la administración pública, como en el partido” comunista, indica Sanguinetty.

De Miranda recuerda haberle oído decir alguna vez al ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera en Cuba, Rodrigo Malmierca, que “nunca ha estado prohibido que los cubanos residentes en el exterior puedan invertir en Cuba; lo que pasa es que nunca se ha autorizado ninguna de sus propuestas de inversión”. Todo ha dependido del altísimo nivel de discrecionalidad de esos funcionarios.

A la pregunta de si un cubano residente fuera de la isla que quiera invertir en el sector privado al amparo de esta resolución pudiera contratar directamente a sus empleados, el economista cubano radicado en Colombia subraya el caso específico de los cubanos repatriados.

“Estamos hablando de circunstancias muy difusas en la legislación cubana, esa manía de mantener categorías migratorias -los que tienen permiso de residencia en el exterior, los emigrados- crea confusiones: yo creo que todos somos cubanos, y la ley cubana debe acogernos a todos”, manifiesta.

Los cubanos que no están repatriados, recuerda, los que disfrutan de un permiso de residencia en el exterior o aparecen con la categoría de emigrados, son considerados extranjeros y, por ejemplo, si tienen un problema médico en Cuba, tienen que ir a una clínica cubana y pagar; no pueden disfrutar de atención médica gratuita.

“La Constitución no dice en ningún momento que ese sea un derecho [concedido] a los cubanos que residen en Cuba: dice ‘a los cubanos’, y mientras usted tenga un pasaporte cubano y no haya renunciado a su nacionalidad, usted es cubano. Ahí hay una nube, como en muchas cuestiones legales en Cuba”, comenta.

En teoría, un cubano repatriado, como tiene carné de identidad y tiene residencia en Cuba, podría montar un negocio privado en la isla y contratar directamente fuerza de trabajo, opina.

“No conozco ningún caso que lo haga, pero yo no dudo de que ya exista esa situación”, comenta. “Ahora, el problema es que la autorización para abrir negocios en Cuba no es un proceso de hoy para mañana: necesitas licencias que debes tramitar, que te pueden conceder o no; todo sabemos que en este momento hay montones de licencias frenadas, que el tema de las cooperativas no agropecuarias está paralizado, que el sistema de autorización del trabajo por cuenta propia es muy discrecional también”.

De hecho, economistas como él, que defienden la institucionalización de la pequeña y la mediana empresas en Cuba, se han enfrascado en un debate público al respecto.

“Le respondí a un articulista que publicó en Granma un ataque a los economistas que estamos proponiendo el desarrollo de pequeñas y medianas empresas privadas y cooperativas; no es un clima favorable”, relata. “No es un artículo editorial de Granma, pero todos sabemos que Granma no le publica al primero que aparece allí con un artículo. Le respondí y no publicaron mi comentario de respuesta a ese artículo”.

Everleny Pérez aborda también el tema de la pequeña y mediana empresa al asegurar que si un cubano residente en el extranjero quiere aventurarse en el sector privado de la isla podrá contratar directamente a sus empleados, y no ya por la diferencia entre extranjero y “natural”.

“Si es de forma privada, no funciona la no contratación directa”, declara el experto. “Yo lo vincularía más a una medida que tendrá que venir en los próximos meses, digo yo, que es el establecimiento de la pequeña y mediana empresa; que ya entonces el dueño de esa paladar se convierta en una persona jurídica”.

Pérez Villanueva: "Imagino que estaba hablando del tren de las reformas, no de la continuidad"
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Y se trata simplemente, agrega, de cumplir lo que ya fue aprobado en el sexto y séptimo congreso del Partido Comunista.

“Si todo lo que estaba pendiente debe cumplirse, uno de los requisitos que estaban en esos documentos [es la creación] de la pequeña y la mediana empresas”, recuerda Everleny Pérez. “Y no lo digo yo, lo dijo [el gobernante Miguel] Díaz-Canel recientemente: vamos a trabajar para poner en marcha todo aquello que se ha quedado pendiente”.

Fue muy interesante lo que declaró entonces, comenta el economista.

“Dijo: vamos a montarnos en el tren, y no vamos a bajarnos más”, subraya. “Bueno, yo me imagino que el tren del que está hablando es el tren de las reformas, no de la continuidad, porque él dijo en esa reunión del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros: ‘Si seguimos haciendo lo mismo, vamos a obtener los mismos resultados'”.

Cuba autoriza dólar USD en comercios y permite a emigrados abrir cuentas bancarias

Doble moneda en Cuba. YAMIL LAGE / AFP

El gobierno de Cuba autorizó el uso de dólares estadounidenses en las transacciones del comercio minorista y en las importaciones a través de agencias subordinadas al propio gobierno y permite a cubanos emigrados abrir cuentas en el país, anunció la Gaceta Oficial.

La Resolución No. 73 del 2020 del Banco Central de Cuba simplemente se refiere a los beneficiados como personas natulares. Sin embargo la prensa oficial indica que la normativa permite a personas naturales no residentes en Cuba crear cuentas en moneda libremente convertible asociadas a una tarjeta magnética mediante depósitos en efectivo o transferencias bancarias desde el exterior.

La decisión de poner a circular dólares en las tiendas marca otro paso hacia la paulatina desaparición del CUC, al cabo de varios años durante los cuales el gobierno parece no haber encontrado una fórmula eficaz para la llamada "unificación monetaria".

La resolución “dispone el uso de dólares estadounidenses en las operaciones de ventas minoristas en divisas, así como en las de importación que realizan las personas naturales a través de las entidades importadoras autorizadas por el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera”.

Esas agencias importadoras subordinadas al gobierno recibirán licencias para abrir cuentas en dólares en el Banco Financiero Internacional, que desde junio de 2016 está bajo control de GAESA, el grupo empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

“Para la realización de sus cobros y pagos, las entidades importadoras autorizadas por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, solicitan Licencia Específica al Banco Central de Cuba para abrir cuenta bancaria en dólares estadounidenses en el Banco Financiero Internacional S.A., teniendo en cuenta las regulaciones y procedimientos vigentes sobre esta materia”, indica el documento oficial.

A su vez, para procesar sus transacciones, los ciudadanos cubanos abrirán cuentas bancarias en dólares estadounidenses en el Banco Metropolitano S.A., el Banco Popular de Ahorro y el Banco de Crédito y Comercio. La información fue reportada primero por el sitio de noticias Cibercuba.

Cada cuenta está asociada a una tarjeta magnética que, además de dólares estadounidenses, procesa transacciones en CUC y CUP en cajeros automáticos, comercios y puntos de venta en general.

El hecho de que se hayan aprobado ahora las transacciones en dólares estadounidenses no significa que los ingresos en esas cuentas puedan hacerse solamente en “la moneda del enemigo”.

El quinto punto de la resolución deja claro que las cuentas “reciben fondos mediante transferencias bancarias del exterior en cualquier moneda libremente convertible; de transferencias bancarias desde otras cuentas en moneda libremente convertible que operan en bancos cubanos; transferencias de FINCIMEX S.A. por concepto de remesas, y mediante depósitos en efectivo de dólares estadounidenses, euros, libras esterlinas, dólares canadienses, francos suizos, pesos mexicanos, coronas danesas, coronas noruegas, coronas suecas y yenes japoneses”.

Sin embargo, el impuesto de 10% a los depósitos en efectivo se aplica sólo cuando se trata de dólares estadounidenses, especifica el documento.

Campesinos recelan de donativo de 1,5 millones de euros

Una estampa del campo cubano en plena pandemia. AP Photo / Ramon Espinosa

El Proyecto de Autoabastecimiento Local para una Alimentación Sostenible y Sana (ALASS) destinó 1,5 millones de euros para apoyar a municipios de Villa Clara y Sancti Spíritus a incrementar la disponibilidad de alimentos producidos localmente.

El programa financiado por la Unión Europea y gestionado por el Ministerio de Agricultura (MINAG) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) beneficiaría a productores y productoras de más de 60 cooperativas que podrán recibir insumos y pequeñas maquinarias para potenciar producciones de ciclo corto (viandas, vegetales, frutas y leguminosas) y la ganadería menor.

Agricultores independientes de otras provincias de Cuba, que no están beneficiadas por el programa, alertaron en entrevista con Radio Martí que la corrupción e ineficiencia del Ministerio de la Agricultura y la injerencia del Gobierno son los mayores obstáculos que impiden que esa ayuda llegue a los campesinos.

Desconfían del manejo de donación de la UE a Cuba
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Desde Bayamo, en la provincia de Granma, el agricultor Emiliano González nos dice que esto no es nuevo.

“En la provincia de Camagüey hicieron otro proyecto con la Unión Europea para desarrollar una industria lechera pero eso no funcionó. En la provincia de Las Tunas, otro proyecto similar tampoco funcionó y el dinero que desapareció. Lo tendrá GAESA”, dijo González.

En San Diego de los Baños en Los Palacios, en Pinar del Río, el campesino Esteban Ajete Abascal destaca que son muchos los millones que desde el 2018 generosamente han donado los europeos y ellos nada han recibido.

“Desde 2018 a la fecha ya van 200 millones de euros que ellos han donado para lo que es la modernización de la agricultura y en realidad ninguna de esas ayudas llega directamente ni al campesino ni al pueblo”, dijo Ajete.

También en Pinar del Río, la campesina Aymée Ascuy, en San Juan y Martínez expresa que ellos también están muy necesitados de estas donaciones.

“Si llegaran a manos del campesinado directamente si sería posible pero si llega a manos de otra persona nunca va a llegar al campesinado”.

La Unión Europea indica que el proyecto ALASS impulsará las producciones locales de semilla y alimento animal en la región central del país, y se pondrán a disposición de más de 150 productores y productoras de estos territorios biofertilizantes, mochilas y motomochilas, mallas para semiprotegidos, equipos para el bombeo de agua, cubiertas de techo, alambres con púas y lisos, máquinas forrajeras, jaulas, comederos y neumáticos para tractores.

Alberto Méndez Castelló es propietario por herencia de tierras en Puerto Padre, Las Tunas, y por falta de recursos están improductivas.

“Si la Unión Europea esos paquetes tecnológicos, esa infraestructura se la entregara a determinados productores, sería más efectivo que entregar el dinero líquido”, dijo.

Para el sociólogo Ángel Marcelo Rodríguez Pita, ahora este tipo de colaboración se hace más visible por el coronavirus, pero desde hace tres años está en marcha y el gobierno controla esos recursos.

"Tenemos que decir que muchas veces esos fondos son desviados a otro camino, a empresas que tienen cultivos pertenecen a aseguramientos de las Fuerzas Armadas y que por supuesto no va llegar a esos campesinos”.

Recientemente campesinos en la isla pidieron a las autoridades del país, libertad para producir y evitar una hambruna en Cuba.

Régimen cubano consigue dos años más para pagar su deuda al Club de París

Trabajadores con máscaras protectoras por el coronavirus viajan en un camión en La Habana. (AP/Ramon Espinosa)

Cuba pidió suspender hasta el 2022 el pago de su deuda al Club de París hasta que la economía se recupere de la crisis por la pandemia del COVID-19.

Un reporte de la agencia AFP señala que expertos consideraban que Cuba trataría de renegociar los principios básicos del acuerdo de París 2015 en términos aún mejores y más largos. La reestructuración podría incluir la moratoria temporal que solicitó el viceprimer ministro Ricardo Cabrisas, levantar o aliviar la multa del 9%, reducir cuantiosamente los pagos de intereses, priorizar proyectos de reinversión en pagos del servicio de la deuda y la posibilidad de hacer más pagos en moneda nacional.

En ese sentido, el economista cubano Elías Amor, residente en España, dijo a Radio Televisión Martí que la entidad financiera “en lugar de instar al default de la economía cubana, le concede ‘graciosamente’ ese aplazamiento en los términos que el régimen pidió”.

Experto: Club de París concede plazo a Cuba "en los términos que el régimen pidió”
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El hecho afloró este 20 de mayo, cuando en un documento formal dirigido al Club de París, por Cabrisas, propuso "una moratoria para 2019, 2020 y 2021, y volver a pagar en el 2022” a esos acreedores de Cuba, aunque desde finales del año pasado se había anunciado un retraso de meses en el pago de la deuda.

“¿Este hecho se debe interpretar como una dejación de funciones de este grupo de acreedores con respecto al régimen castrista?, se pregunta el experto.

“No, en absoluto. Es un nuevo estilo en las finanzas internacionales que beneficia a los países que no cumplen con sus compromisos a tenor de lo que se puede observar con lo que ha hecho el régimen cubano en el sentido de que en lugar de exigir la bancarrota o el default de esos países los consignatarios apuestan por fórmulas más flexibles aplazando deudas, distanciando más en el tiempo, sustituyendo el corto por el medio y largo plazo”, explicó Amor.

Más adelante añadió: “Cabrisas que ya el año pasado planteaba este tema cuando requirió diferir la deuda del cuarto trimestre de unos 80 millones de dólares al Club de París, se ve beneficiado ahora de este nuevo escenario creado por el Covid19, en el sentido de mejorar las condiciones de financiación de 77 países altamente endeudados a nivel mundial”.

Las raíces de lo que ocurre en este momento se remontan a los generosos acuerdos de 2015 cuando el Club de París canceló y condonó deudas incobrables y las reemplazó por otros acuerdos de cooperación.

Aquel acuerdo de deuda supuso el perdón de 8 mil 500 millones de dólares de un total de 11 mil 100 millones, arrastrados desde 1986. Ello flexibilizó en exceso las responsabilidades financieras del régimen castrista en el ámbito internacional y dio la sensación de una aparente solvencia que trajo consigo un mayor endeudamiento que ahora renegocian”.

“Pues le ha salido bien la operación al régimen cubano y consigue dos años más de tranquilidad en el frente de sus deudas” apuntó el especialista.

La Habana busca la tolerancia del Club de París, parecida a la que proporcionó el G20, que suspendió por un año el servicio de la deuda de los países más pobres, incluidos cuarenta en África.

Asimismo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han prometido estar al lado de los países débiles. Pero Cuba no integra ninguno de los dos organismos.

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