Enlaces de accesibilidad

Contra la censura

En Cuba un periodista independiente es casi un corresponsal de guerra

La periodista independiente cubana, Camila Acosta. (Archivo)

Una de las periodistas independientes cubanas que más represión y acoso ha sufrido en los últimos meses a manos de la policía política, Camila Acosta, cree que ejercer ese oficio en Cuba hoy por hoy es casi igual a trabajar como corresponsal de guerra.

“El asedio que tienes constantemente de la Seguridad del Estado: hacer periodismo independiente en Cuba casi que es ser un periodista de guerra, porque estás sometido constantemente a todas esas presiones”, dijo Acosta desde La Habana en entrevista con Radio Televisión Martí a propósito del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

No solo hay que desafiar a los agentes de la Seguridad del Estado y sobreponerse al acoso policial, manifiesta la corresponsal del sitio de noticias CubaNet. Uno de los principales contratiempos es estrictamente profesional: cómo conseguir la información cuando se trata de fuentes oficiales.

“Una de las barreras que tenemos es el acceso a las fuentes”, declara Acosta, de 26 años, graduada hace cuatro en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de La Habana y activa en el periodismo independiente desde que renunció a seguir cumpliendo servicio social en la televisora oficial capitalina Canal Habana.

“La mayoría de las veces no podemos consultar, por ejemplo, organismos ni instituciones, [no podemos] entrevistarlos, simplemente porque no te dan la entrevista o porque te piden una carta del centro laboral, y cuando les dices de qué medio eres, entonces ya definitivamente no te dan la entrevista”.

Otra cosa es que, cuando van a filmar o a grabar, deben hacerlo con extrema precaución para poder burlar la vigilancia impuesta por el gobierno.

“Yo lo pasé ahora con el tema este del coronavirus”, indica Acosta. “Salí en una ocasión a grabar las colas en La Habana y tenía que hacerlo con mucho cuidado; están poniéndoles multas a las personas que graban en las colas”.

El asedio de la policía política es extremo. A ella, por ejemplo, prácticamente la desalojaron de la vivienda que rentaba mediante presiones a los dueños del lugar, y la amenazaron con que iría presa, pero no a una cárcel, sino a cumplir “trabajo correccional sin internamiento”, un término que en la práctica significa obligarla a barrer calles.

En esos casos, la actitud de los oficiales de la Seguridad del Estado es muy insolente, declara la periodista independiente.

“No llegan a ser violentos --me refiero a violencia física--, pero sí violencia verbal”, testimonia Acosta. “Trabajan mucho la psicología. En mi caso fue una escalada represiva: primero ‘me regularon’, empezaron las citaciones policiales ‘para conversar conmigo’; primero tratar de convencerme para que abandonara el periodismo independiente o que colaborara con ellos”.

Cuando se dieron cuenta de que no iba a hacer ninguna de esas cosas, le advirtieron que tendría dos opciones: largarse definitivamente de Cuba o quedarse e ir a la cárcel por seguir haciendo periodismo independiente.

“Ellos [los agentes de la Seguridad del Estado] trabajan mucho eso: la psicología, la amenaza; una falta total de respeto”, subraya Acosta. “Todo esto forma parte de la presión que ejercen sobre ti, e incluso sobre tu familia, para hacerte abandonar el periodismo independiente”.

Acosta forma parte del grupo de comunicadores independientes que, en virtud del Decreto Ley 370, han sido multados con3,000 pesos cubanos, el equivalente a 120 dólares. También le decomisaron su teléfono celular.

“Me están armando un expediente criminal: el represor me lo dijo bien claro: te vamos a llevar a prisión”, relata la periodista. “No va a ser en la cárcel, porque tenemos mucha gente en las cárceles –me dijo así muy cínicamente-- y [queremos] vaciarlas: lo que te vamos a aplicar a ti es trabajo correccional sin internamiento, y donde más hace falta, que es barriendo las calles”, recuerda Acosta al citar las amenazas que le hizo el agente.

La idea es tratar de humillar y de denigrar al periodista independiente, observa Acosta. En estos momentos, dice, tiene poco tiempo para terminar un libro sobre la masonería cubana, tema al cual dedicó su tesis de graduación.

“Quien te dice que no tiene miedo, eso es mentira”, confiesa la reportera. “Pero yo digo que el miedo es lo que te hace ser valiente. Soy consciente de [lo necesario] que es mi trabajo actualmente en Cuba. El periodismo digamos que es el último [reducto] de enfrentamiento directo contra la dictadura”.

Se refiere a la campaña contra el Decreto Ley 370, cuya convocatoria en la página Avaaz.org ha recogido alrededor de 3,500 firmas.

“Nosotros lo teníamos bien claro cuando iniciamos esta campaña”, indica Acosta. “Utilizamos como pretexto el 370 porque es el [decreto] que han estado usando mayormente, sobre todo contra los comunicadores, por las publicaciones en redes sociales. Pero nos hemos dado cuenta de esto también: de que tratando de librarse de todas estas denuncias, están aplicando el Decreto Ley 310 y otros más”.

Camila Acosta: "Casi es como ser periodista de guerra"
please wait

No media source currently available

0:00 0:04:41 0:00

Por eso, asegura, la campaña no es solo contra el 370, sino contra todas las leyes dictadoras.

“De hecho la página nuestra se llama así: No a leyes dictadoras”, indica la reportera. “Estamos tratando de visibilizar todas esas multas arbitrarias. Está el 370, pero también algo que vienen imponiendo desde hace años a todos los activistas que arrestan en la vía pública: salen todos con una multa de 100, 200 pesos por violar un ‘dispositivo de seguridad’ imaginario, porque te arrestan en la vía pública y no tienes forma de resistirte”.

Esto no para aquí, advierte Acosta.

“Ayer fue el 349, hoy es el 370, que son los más visibles, pero mañana puede ser cualquier otra ley, y de hecho hoy hay muchísimas leyes que son dictadoras”, concluyó.

Vea todas las noticias de hoy

Decretos de telecomunicaciones y ciberseguridad en Cuba son incompatibles con estándares interamericanos, asegura CIDH

Foto Archivo. Un cubano se conecta a Internet desde el Malecón de La Habana.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, RELE, manifestaron preocupación ante las nuevas regulaciones sobre telecomunicaciones y ciberseguridad en Cuba, que restringirían y criminalizarían discursos legítimos y especialmente protegidos por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

En este sentido, llaman al Estado a garantizar el pleno ejercicio de la libertad de expresión a través de la adecuación de sus regulaciones de conformidad con estándares internacionales en la materia.

A través de sus diferentes mecanismos de monitoreo, se recibió información sobre el impacto que el Decreto Ley 35 de Telecomunicaciones y la Resolución 105 de Respuesta a Incidentes de Ciberseguridad –publicadas en la Gaceta Oficial el pasado 17 de agosto– tendrían en el ejercicio de la libertad de expresión en Internet y en el derecho a la privacidad de las personas usuarias.

Asimismo, organizaciones civiles denuncian que estas regulaciones se enmarcan en un contexto más amplio de control estatal sobre disidencia y manifestaciones sociales, dado que internet se ha convertido en un espacio fundamental para ejercer el derecho de protesta en Cuba.

En particular, la CIDH y la RELE advierten que dicha normativa podría limitar expresiones críticas y disidentes, entre otros discursos de interés público, con el alegado fin de proteger la seguridad, el orden público, la defensa nacional u otros intereses gubernamentales.

Las normas establecen categorías amplias e imprecisas que darían margen a una aplicación arbitraria y discrecional por parte del Estado. La Comisión advierte que las normas legales vagas o ambiguas, que otorgan facultades discrecionales amplias a las autoridades, son incompatibles con los estándares interamericanos, ya que pueden dar lugar a actos de arbitrariedad.

En este contexto, aseguran, se observa que el Decreto-Ley 35 impone a las personas usuarias, entre otras obligaciones, la de abstenerse de utilizar el servicio para transmitir información ofensiva de la "moralidad pública", y la de impedir la utilización de los servicios de telecomunicaciones con fines de "atentar contra la seguridad y el orden interior del país, o transmitir información y noticias falsas". Por su parte, la Resolución 105 sobre Ciberseguridad tipifica acciones como la "subversión social", el "eco mediático de noticias falsas" y la "difusión dañina".

Además, bajo esta normativa, la incitación a movilizaciones sociales, la divulgación de "mensajes ofensivos y difamación con impacto en el prestigio del país", y la promoción de la "indisciplina social", serían considerados incidentes de ciberseguridad de "peligrosidad alta" y "muy alta" y, por ende, objeto de sanción.

La aplicación de estas disposiciones podría ser particularmente riesgosa por los desafíos respecto de la institucionalidad democrática en Cuba. En tal sentido, recuerda la Comisión, en el Informe sobre la situación de derechos humanos en Cuba (2020) se considera que no existen los elementos fundamentales e instituciones inherentes a una democracia representativa, no hay independencia judicial y existen limitaciones a la separación de poderes.

Finalmente, preocupa a la CIDH y su Relatoría Especial que las tareas de prevención, detección y respuesta que propone el Estado a través de la Resolución 105 sobre Ciberseguridad puedan implicar la implementación de sistemas institucionales de monitoreo y filtrado de contenidos en internet, derivando en la censura previa de publicaciones.

Cuba baja un peldaño y vuelve a clasificar como "no libre" en informe sobre libertad en Internet

El régimen cubano respondió a las protestas del 11 de julio cortando el acceso a Internet y el servicio de telefonía móvil. ((AP/Eliana Aponte)

Cuba volvió a calificar como país "no libre" y bajó el puntaje a 21, en el informe sobre libertad global de internet que publica anualmente la organización Freedom House.

Freedom on the Net, que incluye el estudio de 70 países y los ubica en una escala de 0 (menos libre) a 100 (más libre), señala que en Cuba las autoridades supervisan el uso de internet, y buscan dirigir el tráfico a la intranet controlada por el gobierno.

El reporte subraya que el estado cubano "participa en esfuerzos de manipulación de contenido y bloquea los sitios de noticias independientes", y hace referencia al Decreto Ley 370, utilizado por el régimen para castiga a la disidencia política e intimidar y silenciar a los periodistas en línea.

Cuba en el informe Freedom of the Net 2021. (Captura de pantalla/Freedom House)
Cuba en el informe Freedom of the Net 2021. (Captura de pantalla/Freedom House)

"Una serie generalizada de protestas públicas contra el gobierno realizadas a fines de 2020 y a lo largo de 2021 se facilitaron en línea, ya que los cubanos eludieron la censura del gobierno a través de innovaciones digitales de base. Las autoridades impusieron restricciones de conectividad generalizadas y bloquearon las plataformas de redes sociales en respuesta", detalla el reporte.

Entre las mejoras de infraestructura claves, entre junio de 2020 y 31 de mayo de 2021, Freedom House apunta que más cubanos tienen acceso a Internet, y a velocidades de Internet más rápidas, que en años anteriores, aunque, aclara, "es probable que las cifras reflejen el acceso a servicios móviles estatales en los que todavía se alienta a los usuarios a conectarse a la intranet controlada por el estado".

Según datos oficiales, a finales de 2020 había casi 1,5 millones de usuarios de 4G en Cuba, lo que equivale al 25,6 % de la cobertura móvil. En febrero de 2021, el Ministerio de Comunicaciones informó que 4,2 millones, de los 7 millones de personas con acceso a internet en la isla, se conectan a través de teléfonos móviles, lo que indica que en poco más de dos años esta forma de acceso ha superado a todas las demás.

La isla sigue teniendo, a pesar de las mejoras en la infraestructura técnica, una de las tasas de conectividad más bajas del hemisferio occidental, y el acceso regular a Internet sigue siendo extremadamente caro y las conexiones, deficientes, destaca el informe.

Luego de las protestas de noviembre de 2020, que se coordinaron a través de las redes sociales después de que el gobierno allanó la sede del Movimiento San Isidro y bloqueó Facebook, Twitter, Telegram y WhatsApp, las autoridades impusieron restricciones de conectividad a gran escala, recuerda el reporte.

Como consecuencia, el régimen pasó a desconectar a activistas y periodistas de Internet y las redes móviles "para dejarlos sin comunicación durante fechas clave durante el período de cobertura".

En abril de 2021, el gobierno anunció la adopción del Decreto Ley 35, que impone amplias obligaciones a los proveedores de servicios de censurar el contenido en línea sin supervisión judicial o medidas de transparencia; la ley entró en vigencia en agosto, tras las históricas protestas que sacudieron la isla, el 11 de julio pasado.

El informe concluye que el gobierno cubano "manipula el panorama de la información en línea a través de políticas y otras iniciativas destinadas a mantener el dominio de los medios y las narrativas progubernamentales, y desacreditar las fuentes de información independientes".

Además, en Cuba, la "penalización por la actividad en línea es común". Freedom House señala que en la isla, los periodistas independientes, influencers y los activistas de derechos humanos, "a menudo se ven atrapados en las represiones que acompañan a los disturbios políticos o sociales", como sucedió el 11J.

54 organizaciones piden la libertad inmediata de artistas detenidos en Cuba en protestas del 11J

Boinas Negras desplegadas en La Habana durante el levantamiento del 11 de julio. REUTERS/Alexandre Meneghini

Un grupo de 54 organizaciones de arte y derechos humanos pidieron este juves al régimen de Cuba que libere a los artistas detenidos en las históricas manifestaciones que sacudieron al país el 11 de julio y cese el acoso sistemático a escritores y artistas.

En la petición, que publica Artists at Risk Connection (ARC), las organizaciones señalan que, a dos meses desde que estallaran las protestas, atrayendo la atención de la opinión pública mundial sobre el deterioro de las condiciones sociopolíticas en el país, ha habido al menos 39 detenciones documentadas de creadores relacionados con el 11J, cuatro de ellos sometidos a juicio sin jurado.

Según el texto, al menos 55 artistas y escritores se encuentran actualmente bajo arresto domiciliario, encarcelados o bajo investigación en Cuba.

La isla "sigue atravesando una devastadora crisis social, cultural, sanitaria, económica y política. Esta crisis incluye escasez de alimentos, cortes de energía y servicios médicos insuficientes para abordar la pandemia, todo mientras los funcionarios continúan tratando las críticas pacíficas a las políticas gubernamentales como un comportamiento criminal. En respuesta a la crisis, miles de cubanos salieron a las calles de todo el país exigiendo reformas", describen los firmantes de la petición.

Las autoridades cubanas, dicen, "han respondido con una represión generalizada de las protestas, incluida la violencia policial, la censura digital y la aprobación del Decreto Ley 35, que penaliza la publicación de información crítica al gobierno. Se han registrado al menos 1.000 detenciones e innumerables personas desaparecieron temporalmente o se vieron obligadas a esconderse".

Las organizaciones firmantes, que representan a autores, artistas, defensores de derechos humanos, periodistas e intelectuales, hacen un llamado urgente al régimen cubano para que cese el acoso sistemático a escritores y artistas. También piden la libertad inmediata de "todos los detenidos, o desaparecidos arbitrariamente", así como el respeto a la libertad de expresión y la libertad artística, "en lugar de silenciar a los creativos que critican las políticas gubernamentales".

Instamos al gobierno cubano a que libere de inmediato a los siguientes artistas:

Didier Almagro
Ernesto Pacheco López
Hamlet Lavastida
Lázaro Rodríguez Betancourt (Pupito En Sy)
Luis Manuel Otero Alcántara
Maykel Castillo Pérez (“Maykel Osorbo”)
Randy Arteaga Rivera

También exigimos el fin del hostigamiento policial y judicial, los arrestos domiciliarios y las detenciones arbitrarias contra los siguientes artistas, músicos y escritores, que siguen amenazados:

Abel Lescay
Adonis Milán
Alina Palmero
Amaury Pacheco
Aminta D’Cárdenas
Ángel Santiesteban
Anyelo Troya
AfriK3REINA
Camila Ramírez Lobón
Carlos González Acosta
Carolina Barrero
Chabelly Díaz
Claudia Genlui Hidalgo
Daniel Triana
David de Omni
Daisy Martínez
Denis Solís
Edel Carrero
Eliecer Márquez Duany (“El Funky”)
Enrique Alonso (Kike Stories)
Ever Fonseca
Fernando Ginarte Mora
Gerson Manuel Montero Soler
Gretel Medina Mendieta
Iris Mariño
Iris Ruiz
Javier Sánchez
Juan Carlos Saénz de la Calahorra
Julio Llópiz-Casal
Katherine Bisquet
Manuel de la Cruz
Manuel Alejandro Rodríguez Yong
María Matienzo
Mario Miguel García Piña
Mavel Alonso
Mijail Rodríguez
Milton Macdonald aka Black Bandanaz
Mityl Font
Omar Mena
Osvaldo Navarro (“Navy Pro”)
Ramón López Díaz (“El Invasor”)
Raúl Prado
Reiner Díaz Vega
Richard Adrián Zamora Brito (“El Radikal”)
Roberto Hidalgo Puentes “Yomil”
Solveig Font
Yasser Castellanos
Yunior García Aguilera

Firmantes

Albanian PEN
Article 19, oficina para México y Centroamérica
Association Cubains en France pour Cuba Démocratique
Asociación Por Libertad de Prensa
Cadal
Club de las Letras, Nicaragua
Croatian PEN
Cubalex
Cuban Writers in Exile PEN Centre
Cubanos Canadienses por una Cuba Democrática
Danish PEN
English PEN
Fundamedios
Freemuse
Ghanaian PEN
German PEN
Irish PEN/PEN na hÉirean
IFEX ALC
International Institute on Race, Equality and Human Rights
PEN Afghanistan
PEN Afrikaans
PEN America
PEN Argentina
PEN Bangladesh
PEN Belarus
PEN Bolivia
PEN Canada
PEN Centre of Bosnia & Herzegovina
PEN Chiapas Pluricultural
PEN Chile
PEN Club de France
PEN Ecuador
PEN Eritrea
PEN Esperanto
PEN Haiti
PEN International
PEN Malta
PEN Melbourne
PEN Norway
PEN Nigeria
PEN Quebec
PEN Puerto Rico
PEN Romania
PEN Sierra Leone
PEN South Africa
PEN Turkey
PEN Venezuela
Perth PEN
San Miguel PEN
Sloven PEN
South India PEN Centre
Ugandan PEN
Vietnamese Abroad PEN Centre

Periodistas detenidos por hacer su trabajo en las calles de La Habana

Los periodistas del medio Diario de Cuba, Waldo Fernandez Cuenca y Mauricio Mendoza (Foto: Facebook).

Los periodistas Waldo Fernández Cuenca, Mauricio Mendoza, Osmel Almaguer y Leonel Rodríguez Lima, de Diario de Cuba, fueron detenidos este martes en La Habana por agentes de la Seguridad del Estado mientras hacían sus trabajos.

Fernández Cuenca y Mendoza se encontraban realizando unas entrevistas a cinco madres que ocuparon un edificio vacío porque viven en unos albergues en malas condiciones. "Estábamos grabando y tomando foto y una mujer nos delató y nos dimos cuenta cuando fuimos detenidos por un agente de la Dirección Técnica Investigativa", dijo Fernández Cuenca a la Redacción de Radio Televisión Martí.

Periodistas del medio de comunicación Diario de Cuba son detenidos por hacer su trabajo
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:13 0:00

Aseguró el periodista de Diario de Cuba que la detención arbitraria sucedió al filo del mediodía. Dice que los agentes los mantuvieron retenidos en la calle hasta que llegó un carro de la policía y que los mantuvieron esposados todo el tiempo

Los comunicadores fueron conducidos a una estación policial de Siboney, en el municipio Playa, donde fueron retenidos por unas horas. Aunque sus pertenencias fueron devueltas, el comunicador dijo que los agentes le quitaron su celular.

El informador Fernández dijo a Radio Martí que como en la detención los agentes policiales no les sustrajeron sus pertenencias, ello permitió que salvaran la información y pudieran preservar su trabajo como es debido.

Indicó además, el comunicador Waldo Fernández, que Osmel Almaguer y Leonel Rodríguez, otros dos reporteros de Diario de Cuba en la isla, fueron detenidos también el martes, pero en otra zona, de la capital cubana.

Fernández Cuenca dijo que fue liberado cuando llegó el oficial de la Seguridad del Estado que le atiende.

"Te dicen que no sigas en eso, que eso son actividades contrarrevolucionaras; es un discurso que siempre es el mismo", dijo el periodista.

Diario de Cuba reporta que en el caso de Almaguer y Rodríguez Lima, "ambos fueron abordados en la intersección de Gervasio y Salud, en La Habana, por un agente de civil que se identificó con un carnet del Departamento Técnico de Investigaciones. Los reporteros acababan de hacer una decena de entrevistas a los transeúntes".

Las cinco madres cubanas con sus nueve hijos fueron desalojadas por la policía de un edificio vacío en el municipio habanero de Playa, que habían tomado debido que no soportan más las pésimas condiciones del albergue donde viven en el municipio Habana del Este.

Allí, en el albergue, viven hacinadas muchas personas que perdieron sus viviendas en derrumbes y otros sucesos, y muchos llevan décadas en el lugar, y han visto crecer a sus hijos y nacer a sus nietos esperando la vivienda prometida.

"La libertad de prensa no debe ser reprimida": EEUU incluye a periodista cubano en campaña #PresosPorQué?

Esteban Rodriguez, miembro del Movimiento San Isidro y periodista.

"En vez de permitir la libertad de prensa, el gobierno cubano silencia a los periodistas con penas de prisión", señaló este lunes el Departamento de Estado de EEUU en su campaña #JailedForWhat? (#PresosPorQué?), en la que destaca el caso del comunicador independiente Esteban Rodríguez.

La Embajada estadounidense en Cuba publicó una ficha en su cuenta de Twitter en la que denuncia el encarcelamiento de Rodríguez, detenido el pasado 30 de abril durante una manifestación pacífica en la calle Obispo, en La Habana.

La sede diplomática recuerda que el periodista independiente y asesor jurídico del Partido del Pueblo (PDP) fue acusado recientemente de "desorden público" y resistencia".

Rodríguez se recupera por segunda vez del COVID-19, que contrajo en la prisión de máxima seguridad Combinado del Este, en La Habana, donde permanece encarcelado a la espera de juicio.

El colaborador de la plataforma digital ADNCuba fue reconocido recientemente por Amnistía Internacional como preso de conciencia.

"La libertad de prensa fortalece a la sociedad civil y el acceso a la información; ¡no debe ser reprimida", subraya el mensaje publicado en Twitter por la Embajada de EEUU en La Habana.

La campaña emprendida por el gobierno estadounidense el pasado 7 de septiembre, y que se extenderá hasta el 24 del mismo mes, busca dar visibilidad a los presos políticos cubanos a través de los foros digitales del Departamento de Estado.

Cargar más

XS
SM
MD
LG