Enlaces de accesibilidad

Estados Unidos

¿Cómo funcionan los sindicatos en Estados Unidos?

Delegados del sindicato United Auto Workers escuchan a los conferencistas durante una "'Convención especial sobre negociación colectiva", en Detroit.

Los sindicatos son organizaciones que representan a los trabajadores en negociaciones colectivas con los empleadores para firmar contratos, obtener salarios más altos, mejores condiciones de trabajo y múltiples beneficios (seguro médico, vacaciones pagadas, licencia de maternidad, pensiones de retiro, etc.). Sus abogados también representan a los afiliados en los tribunales cuando hay una disputa legal entre empleado y gerencia.

La acción de los sindicatos ha sido decisiva en los aumentos del salario mínimo federal, que hoy es de $7.25 por hora, y en los incrementos aprobados independientemente por 28 estados y 45 condados y ciudades de la nación.Por ejemplo, en California el salario mínimo es de $12 por hora para empresas con 26 empleados o más, y de $11 por hora para los negocios que tengan 25 trabajadores o menos.Y dentro de California, la ciudad de San Francisco lo elevó en julio de 2019 a $15.59 por hora.

Los grandes sindicatos de Estados Unidos tienen cabilderos en Washington y en las capitales estatales para promover sus agendas políticas y favorecer a sus gremios, y en tiempo de elecciones seleccionan a qué candidato le ofrecerán su apoyo de acuerdo con el programa de gobierno que proponga.

El presidente Donald Trump durante una reunión con líderes sindicales en la Casa Blanca en 2017. REUTERS/Jonathan Ernst
El presidente Donald Trump durante una reunión con líderes sindicales en la Casa Blanca en 2017. REUTERS/Jonathan Ernst

La mayor organización sindical de Norteamérica es la AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations), que fue fundada el 5 de diciembre de 1955 y representa a casi 13 millones de trabajadores activos y retirados en Estados Unidos y Canadá.

A su vez, AFL-CIO nace de la fusión de American Federation of Labor, nacida en 1886, y Congress of Industrial Organizations, creado en 1935.

En 2005, una facción se separó de la AFL-CIO y fundó su propio grupo, Change to Win Organizing Center (CtW), que reúne a casi tres millones y medio de trabajadores.Más de una vez, sobre todo en 2009, se ha dicho que los sindicatos de CtW buscaban regresar a la AFL-CIO.

Hay cuatro grandes tipos de sindicatos: trabajadores de oficios, trabajadores industriales, sector público y profesionales.

En las últimas décadas, la mayoría de los sindicatos activos pertenecen al sector público: empleados federales; de gobiernos municipales y estatales, y bomberos y policías.

Muchas veces los sindicatos son completamente independientes de los empleadores, pero a veces establecen vínculos cercanos con ellos y se asocian en la defensa de derechos fundamentales.

La mayor organización sindical de EEUU es la AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations).
La mayor organización sindical de EEUU es la AFL-CIO (American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations).

Como promedio, los trabajadores afiliados a un sindicato ganan entre 10 por ciento y 30 por ciento más que los empleados que no pertenecen a ningún sindicato, según un estudio de la Universidad de Princeton.

Los autores de esa investigación usaron datos de los archivos de la encuestadora Gallup entre 1936 y 1986, y desde 1986 hasta hoy consultaron la Oficina del Censo.Resultado: los sindicatos crecieron hasta alcanzar su mayor poderío en los años 50 y 60, y desde entonces empezaron a perder membresía y poder.

DESDE LA PRIMERA HUELGA HASTA HOY

La primera huelga de que se tiene noticia en los actuales Estados Unidos fue protagonizada por artesanos polacos en 1619 en Jamestown, primer asentamiento permanente de los ingleses en las Américas, localizado en la entonces colonia de Virginia.

Al celebrarse las primeras elecciones en la colonia, a los polacos les negaron el derecho a votar por no tener procedencia británica.Dijeron entonces que si no les permitían votar, dejarían de trabajar.Su labor era muy importante como expertos en la producción de brea, alquitrán y trementina, usados en la fabricación de barcos.

El Consejo de la Compañía de Virginia, creada en 1606 por el Rey británico James I, cedió, les dieron sus derechos y votaron.

Hay registros de una huelga de pescadores en la costa de Maine en 1636, y de motines de la servidumbre en Virginia en 1661 y en Maryland en 1663, pero no fue hasta 1675 que por primera vez los trabajadores se unieron en una de las Trece Colonias para plantear demandas colectivas, y fueron los carpinteros de barcos de Boston. Exigían que no se permitiera a improvisados ejercer el oficio, una práctica común en Gran Bretaña, y que fuera necesario formarse profesionalmente bajo las órdenes de un maestro para poder ejercerlo.

En 1768 hubo una huelga de sastres en Nueva York que protestaban porque les habían rebajado los salarios.

En 1791 se produjo en Filadelfia --por primera vez en lo que ya era Estados Unidos de América-- una huelga de carpinteros, que dio lugar en 1792 a la fundación del primer sindicato organizado localmente en el país para negociar colectivamente un aumento de salarios.

En 1794, trabajadores de las fábricas de zapatos de Filadelfia fundan la Federal Society of Journeymen Cordwainers (Sociedad Federal de Jornaleros del Cordobán, con la palabra cordwainers refiriéndose al cordobán, el tipo de cuero que usaban). Además de pedir sueldos estables, buscaban protección ante los zapateros dispuestos a trabajar por menos dinero, y exigieron y consiguieron un aumento salarial en 1798.

Cuando los zapateros de Filadelfia reclamaron después “aumentos por exportación”, aduciendo que los dueños de las fábricas recibían órdenes del sur y con ellas más ganancias, varias huelgas provocaron incumplimientos de órdenes. Se pusieron de acuerdo, y al cabo de varios años sin tensiones volvieron a reclamar aumentos, pero los dueños de las fábricas de zapatos apelaron a las cortes, y el 1ro de noviembre de 1805 los encausaron.

En 1806, el fallo de un jurado en ese caso, Commonwealth v. Pullis, declaró a los huelguistas conspiradores “irresponsables y peligrosos”, y a partir de entonces, durante los siguientes 36 años, los sindicatos fueron prácticamente ilegales.

Sin embargo, en 1827 aparece el Sindicato de Asociaciones Comerciales de Mecánicos en Filadelfia, y en 1852 nace en Cincinnati el Sindicato Tipográfico Internacional (ITU, por las siglas de International Typographical Union), que usaba la palabra “internacional” porque reunía tipógrafos de EEUU y Canadá y fue uno de los primeros en admitir mujeres en su membresía.

Durante la primera mitad del siglo 19 hubo 23 juicios contra sindicatos por conspiración criminal en seis estados: Pensilvania, Maryland, Nueva York, Luisiana, Massachusetts y Virginia. Los acusaban invocando el derecho consuetudinario inglés, common law, que prevalecía aun después de la independencia.

Los abogados de los huelguistas de Filadelfia dijeron que el derecho consuetudinario inglés era arbitrario y que debía tomarse como referencia la Legislatura, “encarnación de la promesa democrática de la revolución”, pero el Registrador de la corte –en la práctica el juez-- escribió que “las leyes de la Legislatura forman solo una pequeña parte de ese código del cual el ciudadano debe aprender sus obligaciones”.

VEREDICTO DE LEGALIDAD Y FEDERACIONES SINDICALES

En marzo de 1842, la Corte Suprema de Massachusetts determinó en el caso Commonwealth vs. Hunt que los sindicatos podían operar legalmente.Según el fallo, los sindicatos debían ser legales porque se organizaban con fines legales y usaban vías legales para conseguirlos.

La primera federación de organizaciones sindicales de Estados Unidos fue el Sindicato Nacional de Trabajadores (National Labor Union), fundado en 1866 por William H. Sylvis y Andrew Cameron.Su mayor conquista fue lograr en 1868 que el Congreso de Estados Unidos aprobara la jornada de ocho horas para los empleados públicos, y que legislaturas estatales como las de Nueva York y California también lo hicieran.

Sin embargo, las agencias federales y las instancias locales no cumplieron el estatuto al pie de la letra. No está claro cuántos afiliados llegaron a tener, pero apoyaron la exclusión de los trabajadores chinos y no reclamaban derechos para mujeres ni afroamericanos.Trataron de insertarse en la política nacional, apoyaron al Partido Republicano y luego intentaron crear su propio partido antes de que la pérdida de membresía y la depresión de los 1870 los obligara a disolverse en 1873.

En 1869, un pequeño grupo de sastres de Filadelfia habían creado la organización secreta Noble y Sagrada Orden de los Caballeros del Trabajo (Noble and Holy Order of the Knights of Labor), que a principios de los 70 aprovechó el vacío dejado por National Labor Union y se hizo también popular en Pensilvania.

En 1882, cuando ya no eran una orden secreta, retiraron de su nombre las palabras Noble y Sagrada Orden para evitar toda comparación con los masones.Después de 1878 aceptaron mujeres y afroamericanos, pero no condenaron la segregación en el sur.

La Federación Estadounidense del Trabajo (AFL) surgió en 1886 al calor de las demandas de un “salario digno” estándar (living wage) que les permitiera a sus afiliados, y también a los trabajadores que no formaran parte de ningún sindicato, mantener una familia y llevar un nivel de vida “estadounidense”, por encima del que tenían entonces los obreros europeos.

Durante todo el siglo 19, la actividad sindical era casi únicamente una práctica de obreros calificados, no de jornaleros ocasionales ni de empleados sin oficio.

TRIUNFOS Y REVESES LEGISLATIVOS

En 1868, el Congreso de Estados Unidos aprobó el Estatuto que garantizaba la jornada de ocho horas para los empleados públicos, pero no siempre fue cumplido por las agencias federales ni los gobiernos locales.

La Ley Clayton de 1914 (Clayton Antitrust Act), bajo la presidencia de Woodrow Wilson, prohíbe los monopolios y previene las prácticas que inhiben la competencia.

La Ley Nacional de Relaciones Laborales de 1935 (National Labor Relations Act), bajo la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, les da derechos a la mayoría de los empleados de Estados Unidos a organizarse en sindicatos sin que eso vaya en detrimento de sus derechos como trabajadores. Esta ley fue el resultado de la presión sostenida de los movimientos sindicales.

La Ley de Estándares Laborales Justos de 1938 (Fair Labor Standards Act), también bajo la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, establece el derecho a un salario mínimo federal –que entonces fue de 25 centavos de dólar la hora (equivalentes a $4.31 en dólares de 2017), y actualmente es de $7.25 por hora-- y que el empleador deberá pagar a tiempo y medio todas las horas trabajadas por encima de 40 a la semana. Esta ley también fue el resultado de la presión sostenida de los sindicatos.

Ante crecientes acusaciones de corrupción en el mundo sindical y las tensiones originadas por la incipiente Guerra Fría, la Ley Administración de Relaciones Laborales de 1947 (Labor Management Relations Act, conocida como la Ley Taft–Hartley) restringió las actividades y el poder de los sindicatos. Era básicamente una enmienda a la National Labor Relations Act de 1935, y aunque fue vetada por el presidente Harry Truman, el congreso de mayoría republicana se impuso al veto presidencial con el apoyo de numerosos legisladores demócratas.

Entre las prácticas prohibidas por la Ley Taft–Hartley de 1947 figuran las donaciones monetarias de sindicatos a las campañas políticas federales, las huelgas jurisdiccionales, las huelgas sin aprobación de los sindicatos y las llamadas huelgas secundarias. Exigía también que los dirigentes sindicales firmaran ante el gobierno declaraciones juradas de no estar afiliados a organizaciones comunistas.

En 1959, en medio de escándalos de corrupción en sindicatos de camioneros, mineros y estibadores, entre otros, una nueva ley estableció controles más rigurosos a las relaciones entre sindicatos y empleadores bajo la presidencia de Dwight D. Eisenhower: la Ley de Transparencia y Reporte de la Actividad Sindical (Labor Management Reporting and Disclosure Act). El título oficial es larguísimo: “Ley para garantizar la presentación de informes y la divulgación de ciertas transacciones financieras y prácticas administrativas entre sindicatos y empleadores; para prevenir abusos en la administración de fideicomisos por parte de sindicatos; crear estándares para la elección de dirigentes sindicales, y para otros fines”.

Algunas de las obligaciones que la Ley de Transparencia y Reporte de la Actividad Sindical de 1959 impuso eran: los sindicatos tienen que celebrar elecciones secretas supervisadas por el Departamento del Trabajo; miembros del Partido Comunista y delincuentes convictos no podían aspirar a cargos en la dirección de los sindicatos (el acápite del Partido Comunista fue declarado inconstitucional en 1965), y los sindicatos quedaban obligados a remitir reportes financieros anuales al Departamento del Trabajo.

Según la Ley de Licencia Familiar y Médica de 1993 (Family and Medical Leave Act), empleados que cumplan ciertos requisitos en los sectores público y privado (exceptuando los de salarios muy altos y oficiales electos) pueden tomar hasta 12 semanas de licencia con sueldo al año por caso de maternidad, cuidados de un familiar gravemente enfermo o recuperación de una enfermedad seria.

DOS VISIONES ACTUALES DEL SINDICALISMO

En mayo de 2019, cuatro legisladores demócratas del estado de Washington (senadoras Patty Murray y Maria Cantwell, y congresistas Pramila Jayapal y Adam Smith), presentaron el proyecto de ley PRO (Protecting the Right to Organize, Proteger el Derecho a Organizarse), según el cual entre 1980 y 2014 los ingresos aumentaron 205% para el 1 por ciento de los más ricos en EEUU, y solo 1% para la mitad de empleados de bajos salarios en todo el país.

Los legisladores argumentan que los sindicatos contribuyeron a crear la clase media en Estados Unidos, pero que leyes promovidas por grupos de intereses especiales erosionaron el sindicalismo, la membresía a los sindicatos y su poder negociador.

Scott Walker, que fue gobernador de Wisconsin hasta enero de 2019, se convirtió en 2011 en el enemigo público número uno del sindicalismo cuando propuso y firmó la llamada Ley Wisconsin, antes presentada como Proyecto de Ley de Reparación del Presupuesto de Wisconsin.

Además de aumentar las contribuciones de empleados públicos a sus fondos de pensiones y otros beneficios, este proyecto modificó los términos de las negociaciones colectivas (excepto a policías y bomberos). Entre otros: para que un reclamo de aumento salarial pueda exceder un límite basado en el índice de precios al consumidor será necesaria una victoria en plebiscito, y los negociadores que representan al gremio deben someterse anualmente a votación para mantener la certificación de sus sindicatos.

Según el entonces gobernador, los líderes sindicales estaban abusando de una “acumulación de poder”.

Vea todas las noticias de hoy

EEUU y Colombia acusan a Nicolás Maduro de dar apoyo a grupos terroristas

El presidente de Colombia, Iván Duque (izq) y el secretario de Estado, Mike Pompeo (der). (Raul Arboleda/AFP)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo este lunes en la Tercera Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo, que la reunión anterior, celebrada en junio, demostró que hay voluntad de trabajar por la libertad en el continente.

"El esfuerzo de hoy es una continuación de ese trabajo", dijo Pompeo en su discurso de apertura. "Hace tan sólo un año, a pocos metros de este lugar, terroristas del ELN ejecutaron un sangriento ataque en los terrenos de esta academia policial, matando y lesionando a docenas de prometedores cadetes. La ceremonia que realizamos hace pocos momentos con miembros de las familias de las víctimas fue realmente emocionante".

Pompeo recordó que en ese atentado fallecieron jóvenes de Colombia, Ecuador y Panamá. "Nosotros tenemos que luchar contra el terrorismo donde sea que se encuentre".

En ese contexto, el secretario de Estado dijo que es necesario luchar contra las redes que dan apoyo a los terroristas. "Por ejemplo, está el régimen de Maduro, el cual ha dado refugio a simpatizantes de grupos terroristas como el ELN y los disidentes de las FARC".

"Estos grupos tienen que deponer las armas y el régimen de Maduro tiene que rendir cuentas por darles apoyo", subrayó Pompeo.

También agradeció a las personas presentes en la reunión por apoyar a Juan Guaidó, la Asamblea Nacional y al pueblo de Venezuela en su lucha por la democracia y prosperidad.

Hizbulá, el grupo terrorista apoyado por Irán, tiene refugio en Venezuela bajo Maduro, advirtió Pompeo. "Es inaceptable", dijo.

Pompeo explicó que Estados Unidos eliminó al general iraní Qasem Soleimani y aumentó la presión económica sobre Irán, y está alentado por la cooperación de otras naciones en la lucha contra Hizbulá. Argentina, Paraguay y Honduras han sancionado al grupo, y en Perú continúa el juicio a un operativo de Hizbulá, Mohammed Hamdar.

Asimismo, dijo, el gobierno de Argentina congeló los bienes del Barakat y la policía en Brasil arrestó a su líder, Assad Ahmad Barakat.

Hoy, Estados Unidos aplaude al presidente colombiano Iván Duque por haber declarado a Hizbulá como una organización terrorista, afirmó Pompeo.

Pompeo añadió que se deben tomar más acciones contra las redes financieras de los terroristas y cumplir con las obligaciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. También recalcó la importancia de seguir mejorando los sistemas de compartir información sobre actividades terroristas.

"Nuestralizar a terroristas es una prioriodad de seguridad nacional del presidente Trump", dijo el secretario de Estado.

En esta tercera reunión ministerial, el presidente Duque denunció la presencia en Venezuela de células de Hizbulá. "Hemos visto la presencia de células de Hizbulá en países como Venezuela, con la anuencia y la connivencia de la dictadura de Nicolás Maduro".

Al encuentro en Bogotá asisten representantes de más de 20 países americanos, entre ellos Juan Guaidó.

Trump apela a tres abogados para su defensa

El presidente Donald Trump habla durante un acto de campaña en la UW-Milwaukee Panther Arena, en Milwaukee, el 14 de enero del 2020.

Kenneth Starr y Robert Ray, dos figuras del "impeachment" al
presidente Bill Clinton, integrarán el equipo legal del presidente Donald Trump en el juicio político que comenzará el próximo martes en el Senado.

Starr y Ray se robaron toda la atención en la década de los años 1990 por su papel como fiscales especiales e independientes que lograron poner contra las cuerdas al entonces presidente Bill Clinton (1993-2001), reportó la agencia EFE.

La misma agencia indicó que Alan Dershowitz, profesor retirado de Derecho Constitucional que cuenta entre sus antiguos clientes a la exestrella del fútbol americano OJ Simpson, protagonista en los años 90 de un sonado juicio por el homicidio de su esposa, será parte del equipo legal.

El abogado Alan Dershowitz abandona la corte federal en Nueva York en diciembre del 2019. (Foto AP)
El abogado Alan Dershowitz abandona la corte federal en Nueva York en diciembre del 2019. (Foto AP)

Fue el propio Dershowitz quien confirmó en su cuenta oficial de
Twitter que intervendrá en la fase de "argumentos orales" del
proceso de destitución.

Los tres juristas se unen así al equipo de defensa que encabezan
el abogado general de la Casa Blanca, Pat Cipollone, y uno de los
letrados personales de Trump, Jay Sekulow, amplió EFE.

Estos dos últimos serán los abogados principales de Trump, y
según EFE, que citó a la cadena CNN, contarán también con la ayuda de otra abogada personal del mandatario, Jane Raskin, y de la exfiscal general de Florida Pam Bondi.

Fotografía de archivo del 8 de mayo de 2014 del entonces rector de la Universidad de Baylor, Ken Starr, mientras testifica ante una comisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. (Foto AP)
Fotografía de archivo del 8 de mayo de 2014 del entonces rector de la Universidad de Baylor, Ken Starr, mientras testifica ante una comisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. (Foto AP)

Starr, un meticuloso y discreto experto en Derecho, se hizo cargo en
1994 de la investigación a Clinton por el "caso Whitewater", una
fracasada inversión de bienes raíces relacionada con la quiebra de
una caja de ahorros en Arkansas, que salpicaba al exgobernador de
ese estado y a su esposa, Hillary, precisó la agencia.

Starr investigó la relación sexual clandestina que mantuvo Clinton con la becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky, la cual el mandatario negó bajo juramento a los investigadores independientes, una acción que fue finalmente el motivo de su "impeachment": el perjurio, apuntó EFE.

La primera dama Hillary Clinton observa a su esposo, el presidente Bill Clinton, mientras el mandatario agradece el 19 de diciembre de 1998 a los miembros de la Cámara que votaron en contra de su "impeachment"
La primera dama Hillary Clinton observa a su esposo, el presidente Bill Clinton, mientras el mandatario agradece el 19 de diciembre de 1998 a los miembros de la Cámara que votaron en contra de su "impeachment"

El juicio político a Clinton, como se espera que ocurra con el que enfrentará a partir de la próxima semana Trump, finalizó con la absolución del mandatario.

Dershowitz defendió su imparcialidad y aseguró en Twitter que su deseo es "defender la integridad de la Constitución y prevenir la creación de un precedente constitucional peligroso", reportó la agencia.

El Senado presta juramento ante el juez John Roberts para iniciar juicio al presidente Trump

Toma de juramento a senadores para iniciar juicio político al presidente Donald J. Trump.

El Senado estadounidense inició formalmente el jueves el juicio político contra Donald J. Trump, en una jornada en la que un organismo de control no partidista del Congreso asestó un golpe al líder republicano, al concluir que la Casa Blanca violó la ley al retener la ayuda en seguridad para Ucrania, aprobada por los legisladores.

El demócrata Adam Schiff, quien encabeza un equipo de siete miembros de la Cámara de Representantes que harán la labor de fiscales, compareció en el Senado para leer los dos cargos aprobados por la Cámara baja el 18 de diciembre y que acusan a Trump de abuso de poder y obstrucción al Congreso en sus tratos con Ucrania.

El líder del Comité de Inteligencia de la Cámara, Adam Schiff, habla junto a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en Washington el miércoles 15 de enero.
El líder del Comité de Inteligencia de la Cámara, Adam Schiff, habla junto a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en Washington el miércoles 15 de enero.

Las formalidades de la apertura del juicio se extendieron durante todo el día. El presidente del Tribunal Supremo, el juez John Roberts, prestó juramento para presidir el juicio al mandatario, al igual que los 100 senadores, que ejercerán de jurados.

Las declaraciones de apertura del juicio, solo el tercero en la historia de Estados Unidos contra un presidente, se esperan para el martes.
El abuso de poder citado por la Cámara baja incluye la retención de Trump de 391 millones de dólares en ayuda de seguridad para Ucrania, una medida con la que, según los demócratas, se intentó presionar a Kiev para que investigara al exvicepresidente Joe Biden, el más probable rival del mandatario en la elección presidencial del 3 de noviembre.

El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts (centro), abandona el edificio del Capitolio el jueves 16 de enero.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts (centro), abandona el edificio del Capitolio el jueves 16 de enero.

"La ejecución fiel de la ley no permite al presidente sustituir las prioridades transformadas en leyes por el Congreso para aplicar sus propias prioridades políticas", indicó la Oficina de Control del Gobierno de Estados Unidos (GAO, en sus siglas en inglés), refiriéndose al hecho de que el Congreso ya había aprobado la asignación de los fondos.

La GAO, un brazo del Congreso, es vista como una agencia de auditoría de las labores del gobierno federal que asesora a legisladores y varias entidades gubernamentales sobre cómo se gastan los dólares de los contribuyentes.

Si bien la evaluación de la agencia significa un revés para Trump, no está claro cómo, o incluso, si figurará en su juicio en el Senado, liderado por los republicanos, dado que permanecen en el aire asuntos clave como si comparecerán testigos o si se considerarán nuevas pruebas.

Los demócratas dijeron que el informe de la GAO muestra la importancia de que comparezcan en el Senado testigos y que se consideren nuevos documentos en el juicio.

"Esto refuerza, nuevamente, la necesidad de documentos y de testigos presenciales en el Senado", indicó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en una rueda de prensa.

Congresistas Sires y Rooney: presionar a Cuba es importante (VIDEO)

De izq. a der. los congresistas Francis Rooney y Albio Sires. Foto Michelle Sagué.

WASHINGTON- Congresistas estadounidenses dijeron el miércoles que las presiones sobre Cuba impuestas por la Administración de Donald Trump son necesarias mientras La Habana mantenga el respaldo a Nicolás Maduro en Venezuela.

El representante demócrata por Nueva Jersey, Albio Sires, presidente del Subcomité del Hemisferio Occidental, Seguridad Civil y Comercio, y su homólogo Francis Rooney, miembro de más alto rango de la minoría republicana en el mismo comité, hablaron sobre la política estadounidense en América Latina en una conferencia en el Wilson Center.

Congresistas evalúan las sanciones a Cuba
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:06 0:00

El congresista Sires, de origen cubano, expresó que si la crisis en Venezuela no se aborda de la manera correcta, "tendremos otra Cuba en nuestras manos" y añadió que una solución militar no es la respuesta al problema.

Con él coincidió el congresista Rooney, republicano por la Florida, quien dijo favorecer un trabajo de conjunto con el Grupo de Lima y la Organización de Estados Americanos en la búsqueda de una solución para Venezuela.

Ambos congresistas están de acuerdo con la decisión de la administración Trump de aumentar las sanciones contra Cuba por su intervención en el país petrolero.

"Creo que es un enfoque legítimo porque Cuba es quien está manejando a Venezuela y si Cuba sigue manejando a Venezuela pues Cuba tiene que pagar las consecuencias de lo que está haciendo porque no está permitiendo que Venezuela llegue a unas elecciones legítimas", dijo Sires a Radio Martí.

Rooney coincidió añadiendo: "Como dice la misa católica, <es justo y necesario>. La mayor presión que podamos imponer es muy importante".

La semana pasada un alto funcionario del Departamento de Estado mencionó la posibilidad de que Washington aplique más sanciones a la isla: "Mientras los cubanos sigan haciendo lo que están haciendo, especialmente en Venezuela..., quiero decir, hemos tenido problemas con lo que hacen siempre en Cuba, pero están de regreso..., ahora interviniendo en otro país. Hemos sido bastante claros con ellos de que la presión sobre ellos seguirá aumentando. Y no hemos descartado ninguna medida específica... Mencioné algunas de las medidas que ya hemos tomado; habrá más”.

En la conferencia de este miércoles también se habló de Nicaragua, Sires dijo que el país centroamericano está siguiendo el ejemplo de Venezuela y que las sanciones de Estados Unidos contra miembros del gobierno en Managua buscan detener el flujo de dinero a Daniel Ortega para que no se convierta en otra Venezuela.

Añadió que continuarán presionando a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua porque esto es un plan de juego que comenzó en La Habana, pasó a Caracas y ahora a Managua.

Juicio político a Trump podría iniciar el 21 de enero

Juicio político a Trump podría iniciar el 21 de enero
please wait

No media source currently available

0:00 0:01:50 0:00

Cargar más

XS
SM
MD
LG