Enlaces de accesibilidad

Derechos Humanos

Activistas cubanos se sienten desamparados ante "impunidad ilegítima de la Seguridad del Estado"

Artistas del Movimiento San Isidro en una imagen de archivo.

El Movimiento San Isidro denuncia en un comunicado a la Seguridad del Estado por actuar fuera de la Ley y aprovechar el contexto de la pandemia del coronavirus para arreciar el acoso contra activistas cubanos.

"La violencia y el abuso de poder se han convertido en norma en Cuba y hemos vivido un ascenso desmedido en los últimos meses, en los que el Estado se ha aprovechado de la situación excepcional que representa la pandemia del coronavirus", denuncian los artistas.

El proyecto artístico, radicado en el Barrio de San Isidro, en La Habana Vieja llama la atención sobre la violenta detención del rapero Denis Solís González el lunes 9 de noviembre y su posterior encierro en la estación policial de Cuba y Chacón, el Centro de Detenición el VIVAC y luego al cárcel de Valle Grande, tras presuntamente haber sido condenado en un juicio expedito por el delito de desacato.

"En solo tres días un ciudadano de este país fue violentamente arrestado sin cargos, trasladado a tres instituciones de las fuerzas represivas y procesado por una causa construida. Todo esto, además, ocurrió sin permitírsele una sola llamada telefónica. Esta conjunción de atrocidades sobre un ciudadano no solo viola sus derechos humanos más elementales y coloca a Cuba al mismo nivel que la Rusia stalinista de las Grandes Purgas, donde se procesaban "delinquentes sin delitos", sino que además viola olímpicamente los presupuestos de nuestra propia Constitución", denuncia el comunicado.

This image contains sensitive content which some people may find offensive or disturbing.
Los raperos cubanos Denis Solís y Maykel "El Osorbo". (Tomada de Facebook de Denis Solís)
Los raperos cubanos Denis Solís y Maykel "El Osorbo". (Tomada de Facebook de Denis Solís)
This image contains sensitive content which some people may find offensive or disturbing - Click to reveal
Los raperos cubanos Denis Solís y Maykel "El Osorbo". (Tomada de Facebook de Denis Solís)

El grupo condena además el arresto el viernes 13 de noviembre de Anamely Ramos, en la misma estación de policía de la calle Cuba y Chacón, a donde acudió para averiguar sobre la situación de Denis.

"Los activistas que se congregaron fuera de la estación más tarde, tambien fueron detenidos. La escalada de violencia se ha mantenido por tres días consecutivos. Luego de cada detención, hemos vuelto una y otra vez, incluso de madrugada, para seguir exigiendo de manera pacífica la liberación de Denis", indica la nota divulgada en redes sociales.

El Movimiento San Isidro asegura que sus integrantes se sienten desamparados ante "la impunidad ilegítima de la Seguridad del Estado" y califica al régimen cubano como un "poder que arremete ciegamente una y otra vez, como una bestia ciega, ante los cuestionamientos más elementales no ya del ciudadano cubano que se piensa a sí mismo como ciudadano cubano, sino de los seres humanos y por tanto sociales que viven en Cuba".

Los artistas alertan que Cuba vive actualmente un cuadro insostenible: desabastecimiento de productos básicos, imposición de multas a la población y la actuación fuera de la ley de los agentes de la Seguridad del Estado y de la PNR.

Desde este lunes una iniciativa pide colocar la foto de Denis Solís con la etiqueta #Todosomosdenis en las redes sociales.

El activista Héctor Luis Valdés Cocho, explicó a Radio Martí que la idea es despertar solidaridad y reclamar la liberación de Solís.

Héctor Luis Valdés Cocho habla sobre #TodosSomosDenis
please wait

No media source currently available

0:00 0:00:29 0:00

Mientras, el periodista independiente Esteban Rodríguez, quien fue detenido el domingo junto a otros miembros de San Isidro, dijo a Radio Martí que no van a parar de exigir la libertad del músico.

La periodista independiente Iliana Hernández, detenida también el domingo en la entrada del túnel de la bahía, expresó temor por el estado físico en que pudiera encontrarse el artista, a quien no han podido ver desde el día en que fue arrestado.

Activistas dentro de Cuba centran sus esfuerzos en lograr la liberación de Denis Solís
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:16 0:00


Yo me temo que a Denis lo han golpeado fuertemente y están esperando a que se le quiten todas las marcas de los golpes”, declaró Hernández.

[Con reportes de Ivette Pacheco para Radio Martí]

Vea todas las noticias de hoy

Sociedad Internacional de Derechos Humanos denuncia intolerancia del régimen cubano

Omara Ruiz (al centro de la foto) junto a varios activistas indagan por músicos detenidos. Foto Archivo

La Sociedad Internacional de Derechos Humanos condenó la violencia desatada por el régimen cubano hacia manifestantes pacíficos, según un comunicado publicado por la organización con sede en Frankfurt, Alemania.

El documento enviado por la organización circuló a nivel de la Cancillería alemana y fue enviado a otros recintos internacionales europeos.

El texto juzga la actitud y respuesta del régimen hacia la critica. “El régimen cubano no tolera la critica de los artistas ni tampoco de los simples ciudadanos”, dijo Martin Lessenthin, vocero de la entidad alemana.

Además, advirtió que cualquier persona que piense diferente a las políticas castristas automáticamente es reprimida o perseguida. “El que es critico de Cuba es forzado hacia su anulación, hacia la inmigración o a realizar huelgas de hambre”, resalta el comunicado.

Desde Alemania, una condena a la represión contra el MSI
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:45 0:00

De la misma manera, criticó la fallida política económica de Cuba. “El régimen cubano es responsable por el empobrecimiento del pueblo”, dijo Lessenthin.

El gobierno de Cuba ha logrado crear un ambiente de ausencia total perspectiva hacia el futuro, señala el comunicado.

Lessenthin instó a los gobiernos europeos a aplicar sanciones al régimen por hostigar a los miembros del Movimiento San Isidro. “El allanamiento del recinto artístico pone en evidencia, una vez más, que la nación cubana la domina una dictadura brutal”, declaró el vocero de la Sociedad Internacional de Derechos Humanos.

Comisión Interamericana: hay que investigar la ofensiva contra el Movimiento San Isidro

Miembros del Movimiento San Isidro protestan frente a la unidad policial de Cuba y Chacón, en La Habana (Facebook).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos rechazó la irrupción violenta en contra del Movimiento San Isidro en La Habana y las detenciones arbitrarias a sus integrantes, y exigió al Estado cubano una investigación.

La Comisión, adscrita a la Organización de los Estados Americanos, reiteró "al Estado cubano sus obligaciones en materia de libertad de expresión, libertad y seguridad personales, de los derechos a la integridad personal, el reconocimiento de la personalidad jurídica, la inviolabilidad del domicilio, la reunión pacífica, asociación y la protección contra la detención arbitraria, consagrados en la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre".

También llamó la atención del Estado cubano "para que esclarezca las circunstancias del operativo realizado en el local del Movimiento San Isidro mediante una investigación seria e imparcial".

En ese sentido, la entidad subrayó para el Estado cubano "sus obligaciones de garantizar el derecho de reunión y a la inviolabilidad del domicilio en el marco de protestas pacíficas y sin armas que puedan ocurrir dentro de recintos".

En la conclusión de su comunicado, la Comisión expresa su preocupación "por los actos represivos contra el Movimiento San Isidro y sus integrantes, la que puede ser enmarcada en la acentuada intolerancia en relación con las manifestaciones artísticas que pudieran poner en cuestionamiento el sistema político o el régimen dirigente".

En estos términos, solicita al Estado cubano "que investigue los hechos ocurridos, determine y sancione a los responsables, y que disponga la suspensión de todo tipo de actos de acoso, vigilancia, intervención de comunicaciones, en contra de los integrantes del Movimiento San Isidro, que les restituya su local y de cuenta de la situación de los bienes sustraídos durante el operativo".

Vocero del Movimiento San Isidro defendió en conferencia de prensa la intención de diálogo con el régimen cubano

Michel Matos y Amaury Pacheco, tomado de Facebook/Cubalex.

Michel Matos, vocero del Movimiento San Isidro, defendió este lunes en conferencia de prensa la intención de diálogo con el régimen comunista “como herramienta en la reconstrucción de la nación cubana”.

Ello a pesar de que el dictador Miguel Díaz-Canel ha asegurado públicamente que habría conversaciones sólo si es “por el socialismo y para todo lo que sea por la Revolución”.

Matos dijo ante la pregunta de si han recibido apoyo de EEUU que “ello es asunto problemático pero que no están en contra del apoyo de cualquiera que se los quiera dar, incluyendo funcionarios de EEUU”. También resaltó la manifestación de solidaridad de un directivo de la campaña del candidato presidencial Joe Biden.

Acerca de los detenidos, dijo que “Luis Manuel está hospitalizado, lo sabemos por su tío pero no hemos tenido comunicación con él. Se ha realizado exámenes médicos pues estaba muy deteriorado".

"Maykel se mantiene en huelga de hambre, está dispuesto a deponerla pero solo si Luis Manuel se lo pide directamente”, dijo Matos horas antes de conocer la decisión de Maykel Castillo El Osorbo de deponer la huelga.

El activista relató la situación como compleja pues existe una fuerte presencia de la policía política frente a las viviendas de los integrantes del grupo y las de otros que les apoyan.

Matos declaró con vehemencia que el Movimiento San Isidro rechaza cualquier llamado a la violencia y que no respaldan ningún tipo de manifestación contra el orden y que lo de ellos es dialogar con las autoridades.

Amaury Pacheco, directivo del MSI, pidió al régimen pruebas de la integridad física de Luis Manuel Otero Alcántara y afirmó que el diálogo es lo que quieren pero que éste se basa en posiciones muy fuertes.

Pacheco no pudo definir qué es exactamente la agenda de diálogo que sostienen con las autoridades de la isla porque se trata, aseguró, de una coalición de grupos con múltiples agendas.

#TodosSomosSanIsidro: cubanos en varios países se solidarizan con el MSI (VIDEO)

Manifestación frente a la embajada cubana en Lima, Perú. (Facebook/Movimiento Acciones por la Democracia)

El Movimiento Acciones por la Democracia, integrado por cubanos que residen fuera de la isla, continúa realizando manifestaciones pacíficas en varios países en solidaridad con el Movimiento San Isidro, y también en contra de la represión policial dentro de Cuba.

"La creciente ola de represión, opresión, y de abuso con el pueblo dentro de la isla han traído como consecuencia un creciente apoyo internacional", dijo a Radio Martí Lázaro Mireles, coordinador de la organización en España.

please wait

No media source currently available

0:00 0:01:01 0:00

La muestra de solidaridad es "inmensa", y expresa una sintonía en la necesidad de denunciar lo que está ocurriendo con el Movimiento San Isidro, subrayó el representante del Movimiento Acciones por la Democracia, que promociona sus actividades en redes sociales con las etiquetas #SomosResistencia #TodosSomosSanIsidro.

"Vamos a seguir diciendo por el mundo que queremos un cambio de sistema, que queremos que las cosas sean de otra manera y cese la represión", añadió.

Manifestaciones de exiliados cubanos en Lima, Perú; en Madrid, España; en Toulouse y París, en Francia; en Praga, Checoslovaquia; en Montevideo, Uruguay; en Dallas, Texas; en Tampa y Miami, Florida, y en los próximos días en Italia, son ejemplos de la repercusión internacional de los hechos de San Isidro, enumeró Mireles.

(Con reporte de Ivette Pacheco para Radio Martí)

La peligrosa chispa del Movimiento San Isidro

Integrantes del Movimiento San Isidro se enfrentan a las autoridades con poesía. (Facebook/San Isidro)

'Los sin techo pueden organizar un movimiento okupa para ingresar a locales vacíos; los campesinos pueden producir solo para su autoconsumo si el Estado se niega a sus demandas; los emigrados pueden retener una parte de sus remesas.'

Con lecturas de poemas como novedoso método de protesta por el encarcelamiento de uno de los suyos, el Movimiento San Isidro (MSI), un grupo heterogéneo de jóvenes poco conocido hasta ahora, ha asestado un duro golpe al Estado totalitario cubano cuyo principal pilar de sustento es el derrotismo ciudadano.

La elite de poder calculó mal sus posibilidades. Creyeron haber controlado la situación en el recinto de Damas 955 del barrio San Isidro. Supusieron haber liquidado la situación manteniendo a Denis Solís en prisión, mientras que Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Osorbo —todavía en huelga de hambre— y las tres mujeres más destacadas del grupo, Omara Ruiz, Anamely Ramos e Iliana Hernández quedaban bajo control policial.

Cuando todo parecía haber concluido, fue entonces que primero 50 personas y luego una suma de alrededor de 300, en su mayoría jóvenes artistas, se congregaron espontáneamente frente al Ministerio de Cultura. Eran portadores de un manifiesto que se solidarizaba con los integrantes del Movimiento San Isidro. Apuntaban a reclamos gremiales sobre la libertad de creación artística, pero también reclamaban libertades ciudadanas de expresión y pensamiento que son la negación de un régimen totalitario. El manifiesto era una suerte de declaración de independencia ciudadana del Estado totalitario cubano. Iba contra el apotegma fidelista "dentro de la revolución todo". Visto del modo que se quiera, el MSI se anotó una importante victoria como galvanizador de la conciencia nacional.

Los sistemas de partido único pueden coexistir con el mercado, pero no con las libertades políticas y civiles.

La Seguridad del Estado creó un perímetro alrededor de la protesta para impedir el paso a nuevos manifestantes y llegó a emplear —algo novedoso en Cuba— gases lacrimógenos a ese fin. También concentró fuerzas policiales y paramilitares en las cercanías para lanzarlos contra los manifestantes cuando se diese la orden. Pero esta vez ya algunos miembros de la prensa extranjera estaban presentes y no pudieron segregarlos a palos, como ya habían hecho poco antes en una protesta en el Parque Central.

Entran en juego los operadores políticos del Estado represivo

Con esa limitación mediática sobre el uso de la fuerza, el peso de la gestión para manejar el conflicto recayó en el brazo político del Estado totalitario: esta vez, el viceministro de Cultura y un reducido grupo de operativos políticos. Pero el MSI y la manifestación frente al Ministerio de Cultura ya habían saltado a la primera plana de los principales medios y agencias de prensa internacionales.

La misión encargada por el poder militar a esos burócratas fue apaciguar a los manifestantes sin alcanzar compromisos y así lograr —como quien desactiva una bomba— que se disolviera la multitud y regresaran a casa, al menos por una semana.

Ese plazo le permitiría al G2 actualizar sus perfiles para dedicarse a dividir grupos y personalidades, mediante el empleo de su arsenal de medidas activas, para echar a pelear a unos contra otros, además de llevar a todos esos disidentes ante "el otro paredón" del asesinato público de su reputación.

El brazo político del aparato represivo, en este caso operado por la burocracia cultural, ya se apresta a poner en marcha un dispositivo disuasivo de mediano plazo: encaminar el proceso en conversaciones que no constituyan genuinos diálogos ni negociaciones para que no lleguen a desembocar en algo productivo. Conversaciones sin terceros independientes que puedan actuar de mediadores, en recintos oficiales y con un representante del Estado controlando los micrófonos y la lista de oradores. Conversaciones sin transparencia ni grabaciones o actas, en que los anuncios públicos, si los hubiese, son dados por el Estado. Conversaciones bajo la dominación y hegemonía del Estado opresor.

Esa estrategia les ha resultado exitosa en ocasiones anteriores. Pero, ¿podrán serlo en las actuales circunstancias? ¿Serían aceptables esas condiciones para los representantes del "Estado llano" en la Cuba de 2020?

El modo en que terminó la jornada de protesta multitudinaria frente al Ministerio de Cultura indicaría que el régimen logró sacar algún partido inicial. En ello probablemente pesó la espontaneidad y rapidez de los acontecimientos, así como la ausencia de un liderazgo colectivo en el grupo de personas que se sentaron con los operarios políticos del Estado policial.

Cruzar el umbral de la verja ministerial sin adecuada preparación facilitó que el Gobierno alcanzara su objetivo inmediato: ganar tiempo. También logró disolver a los manifestantes sin usar la fuerza, y obtuvo un plazo de preparación para enfrentarlos en mejores condiciones.

Sin duda habría sido aconsejable establecer precondiciones que, por obvias y razonables, hubiesen puesto en desventaja a sus potenciales interlocutores frente a la opinión pública. Era el momento de mayor debilidad del Estado para reclamar la liberación de Denis Solís, el levantamiento del control policial sobre los miembros del MSI y el cese de la ocupación policial del domicilio de Otero que sirve de sede al Movimiento. No se trataba de alguna cosa que no pudiera satisfacer de inmediato o que resultase extraordinaria. Todo el conflicto se había iniciado con la detención arbitraria y sanción sumaria de Denis. Y la opinión pública habría comprendido que no es posible iniciar ningún intercambio serio con aquellos que se resisten a liberar rehenes en estado de precaria salud. Era la señal de buena fe que tenían que haber aportado los operarios políticos del Estado policial.

"El juego no se ha acabado hasta que termina"

Pero lo ocurrido no es definitivo. Por lo que utilizar la descalificación prematura de los jugadores, en lugar de criticar jugadas cuestionables, quizás no sea lo más útil en este momento. Las inevitables improvisaciones, discrepancias y errores que se dan en estos procesos, sean superficiales o de fondo, son manejables. Y como decía un famoso receptor de Grandes Ligas: "el juego no se ha acabado hasta que termina".

Lo más importante de lo ocurrido en la noche del sábado no fueron los eventuales errores que alguien pudiera señalar —con más o menos razón— a algún interlocutor, sino el nacimiento de algo de mucha mayor magnitud que marca un antes y después en la actual coyuntura. Algo más trascendental que el propio MSI y el gremio de creadores en su conjunto.

La resignación y desconexión que alimentan la apatía cívica han sido sacudidas. Y la noticia de ese insólito hecho, en un país donde se supone que todo está bajo control, trascendió mucho más allá del muro del malecón habanero. Nada será igual después de esta jornada. La apatía, principal pilar del régimen, ha sido perforada.

El Movimiento San Isidro, usando como medio de protesta la lectura pública de poemas, y su disposición a morir ha obligado al Estado cubano a mostrar su naturaleza represora ante el mundo. Mala cosa para la elite de poder en este momento. El contexto no puede serle más adverso. Hay una vasta pradera seca esperando una chispa que la incendie.

Inepta, la elite de poder espera que la Administración Biden y la Unión Europea vayan a su rescate ante el vacío de subsidios que ahora padecen por la crisis venezolana. Necesitan, una vez más, maquillar el sistema totalitario para facilitar la obtención de créditos —que no pagarán— con los que financiar la represión en medio de la más grave crisis del país desde la década de los 90.

Medidas aisladas como la supuesta privatización de restaurantes estatales pueden fabricar titulares de prensa, pero no les van a lavar la cara. Mucho menos si la población sacude su docilidad en medio de esta crisis.

La insumisión que la chispa del MSI ha inspirado en el sector creativo puede extenderse a otros grupos de población: los sin techo pueden organizar un movimiento okupa como el de otros países para ingresar a locales vacíos; los campesinos pueden producir solo para su autoconsumo si el Estado se niega a las demandas de su propuesta "Sin Campo no hay País"; los emigrados pueden retener una parte de sus remesas hasta que el Gobierno acepte la plenitud de sus derechos nacionales y las entregue directamente en dólares a sus familiares, y así sucesivamente.

La demanda más subversiva del MSI en medio de su huelga de hambre fue la de que cerraran las tiendas en dólares. Esa exigencia corrió como pólvora en las largas colas para comprar comida de gente que no tienen internet, pero a quienes les llegó, boca a boca, que alguien estaba dispuesto a inmolarse por ellos. La situación se le puede complicar muchísimo más a un Gobierno que no acaba de entender que está en territorio nuevo donde sus viejas tretas pueden ser un bumerán.

Como diría Yogi Berra: "Este juego se acaba cuando termine".

Cargar más

XS
SM
MD
LG