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Arabia Saudita rompe sus relaciones con Irán

Arabia Saudí rompe relaciones con Irán
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Arabia Saudí rompe relaciones con Irán

El ministro de Relaciones Exteriores saudí, Adel al Jubeir, denunció "las injerencias negativas y agresivas de Irán en los asuntos árabes, que provocan con frecuencia daños y destrucciones".

El ministro de Relaciones Exteriores saudí Adel al Jubeir anunció este domingo la ruptura de las relaciones diplomáticas de Arabia Saudita con Irán, después de que manifestantes irrumpiesen en su embajada en Teherán en el marco de protestas contra la ejecución de un dignatario religioso chiita saudí.

Al Jubeir destacó además que todos los diplomáticos iraníes "deben abandonar Arabia Saudita en un plazo de 48 horas".

El ministro denunció "las injerencias negativas y agresivas de Irán en los asuntos árabes, que provocan con frecuencia daños y destrucciones".

Los ataques de manifestantes a la embajada saudita en Teherán y al consulado de este mismo país en la ciudad iraní de Mashad constituyen "una violación flagrante a todas las convenciones internacionales", dijo, acusando a las autoridades iraníes de no haber hecho nada para evitarlos.

La ejecución el sábado del jeque saudí Nimr Baqer al Nimr, un crítico virulento al poder de Riad, ha exacerbado las tensiones en Oriente Medio, en particular en Irán, donde la embajada saudita fue en parte destruida por manifestantes.

"Sin ninguna duda, la sangre derramada imjustamente del mártir (Nimr) dará sus frutos y la mano divina lo vengará de los dirigentes sauditas", había advertido el guía supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.

Algunas horas más temprano, centenares de personas encolerizadas lanzaron cócteles Molotov contra la embajada de Arabia Saudita en Teherán y penetraron en el recinto. "El fuego destruyó el interior de la embajada", según un testigo. También fue atacado el consulado saudita en Mashad (noreste).

Esta ejecución provocó la ira de las comunidades chiitas de Arabia Saudí, Líbano, Baréin, Yemen e Irak.

La ONU, Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Alemania y Francia expresaron también su preocupación y temen una intensificación de las tensiones entre chiitas y sunitas en la región, manifiestas en el conflicto sirio y en la guerra de Yemen.

El líder chiita de 56 años fue ejecutado el sábado junto a otras 46 personas condenadas por "terrorismo". La mayoría eran yihadistas del grupo Al Qaida.

El presidente iraní Hasan Rohani denunció la ejecución del clérigo, pero calificó de "injustificables" los ataques contra las representaciones saudíes.
Más de un millar de personas se manifestaron el domingo en dos lugares diferentes de Teherán en protesta contra la ejecución del líder chiita saudí, sin causar incidentes.

Una concentración tuvo lugar cerca de la embajada de Arabia Saudí, pese a la prohibición del gobierno para evitar nuevos altercados.

Antes de ser dispersados por la policía antidisturbios, los manifestantes gritaron "muerte a Al Saud", del nombre de la familia reinante en Riad y quemaron banderas estadounidenses e israelíes.

Si la indignación y la ira son especialmente fuertes en Irán, país musulmán de mayoría chiita (90%) y gran rival de la sunita Arabia Saudí, los chiitas se manifestaron igualmente en el reino saudí, en Baréin y en Irak, en la ciudad santa chiita de Kerbala (centro).

El ayatolá Ali al Sistani, la más alta autoridad chiita en Irak, calificó de "agresión" el "derramamiento de sangre pura" de los ejecutados.

En Líbano, el líder del movimiento chiita Hezbolá, Hasán Nasralá, condenó el "terrorismo" y el "despotismo" de Arabia Saudí.

Esta ejecución "revela la verdadera cara de Arabia Saudí, la cara despótica, criminal y terrorista", dijo Nasralá en un discurso retransmitido por la cadena de televisión del Hezbolá, Al Manar.

Mohammed al Nimr, hermano del líder ejecutado, ya advirtió que esta ejecución "provocará la ira de los jóvenes" chiitas en Arabia Saudí.

El clérigo Al Nimr fue condenado a muerte en octubre de 2014 por "terrorismo", "sedición", "desobediencia al soberano" y "tenencia de armas" por un tribunal de Riad, tras un "juicio injusto" según Amnistía Internacional.

Más allá de Oriente Medio, su ejecución preocupa a Estados Unidos, tradicional apoyo de Arabia Saudí, que teme que las tensiones "se acentúen en un momento en el que urge apaciguarlas".

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo un llamamiento a la "calma y moderación".

Por su parte Francia instó a los dirigentes de Oriente Medio a "hacer todo lo posible para evitar la exacerbación de las tensiones sectarias y religiosas".
La jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini tuvo por su parte una entrevista con el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammed Javad Zarif.

"La seguridad y la estabilidad del conjunto de la región (...) están en juego", según un comunicado de la UE.

La ejecución de Nimr al Nimr, que estudió en la ciudad santa de Qom, en Irán, corre efectivamente el riesgo de agravar más la rivalidad entre Teherán y Riad, opuestos en las crisis regionales, como la de Siria y la de Yemen.

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China quiere erradicar la influencia del Dalai Lama en Tíbet

El Dalai Lama, el 5 de enero de 2020 en Bodhgaya, India. (Suman / AFP).

La política de China en Tíbet incluye erradicar la influencia del Dalai Lama en el budismo de la región, informó Human Rights Watch, HRW.

Wu Yingjie, secretario del Partido Comunista Chino de la Región Autónoma del Tíbet, visitó recientemente Chamdo, en el este de la provincia, para las celebraciones del 70 aniversario de la "liberación" de la ciudad, es decir, la derrota del Ejército Popular de Liberación del ejército tibetano en octubre de 1950, precisó HRW.

En un discurso, Wu pidió que se erradicara toda la influencia del Dalai Lama en el budismo tibetano dentro del Tíbet "para que las masas de creyentes distingan la devoción religiosa de la vida cotidiana, distingan la devoción religiosa del sabotaje separatista, distingan la devoción religiosa del XIV Dalai, y distinguen la devoción religiosa de disfrutar de su feliz vida actual ".

Bajo las políticas religiosas del Partido Comunista para el Tíbet, administradas por equipos de trabajo oficiales estacionados en los monasterios, los monjes y monjas budistas deben cumplir con "cuatro normas", indicó la ONG.

Además de un dominio genuino de las enseñanzas budistas, deben ser "políticamente confiables", estar listos para "servir a las masas" y ser "confiables durante los momentos críticos", es decir, posibles brotes de disensión.

Las "cuatro normas (o distinciones)" de Wu se aplican a la población tibetana en general, a quien la jerga del Partido llama "las masas creyentes".

La crítica a la religión es un tema actual de la educación política obligatoria en pueblos, vecindarios, escuelas y lugares de trabajo.

El mensaje, reporta HRW, es que los tibetanos deben valorar "la vida feliz que disfrutan ahora", en lugar de centrarse en la preparación para la próxima vida, como lo prescribe la religión. Esto se conoce como "guiar a las personas para que adopten una visión racional de la religión", especialmente el "despilfarro" de ofrendas y ceremonias, y el recordatorio de que es el Partido y el presidente Xi Jinping a quienes los tibetanos comunes deben agradecer por sus "vidas felices", "no los Lamas”.

Las "cuatro distinciones" de Wu significan no solo que los creyentes tibetanos comunes deben rechazar a su líder espiritual, sino incluso que sus creencias religiosas no deben afectar su vida cotidiana ni influir en su comportamiento social.

El Partido sostiene que su política de "libertad de creencias religiosas" nunca cambiará, pero estos requisitos llevan su credibilidad al límite, dijo HRW.

Lo que las autoridades llaman "acomodar la religión a la sociedad socialista" implica una subordinación cada vez mayor de la libertad religiosa a las estridentes demandas de un gobierno que, 70 años después de la "liberación", sigue viendo las actitudes y creencias de los tibetanos comunes más que nunca como una amenaza para su dominio, concluyó Human Rights Watch.

El horror de las prisiones preventivas en Corea del Norte

Imagen de Human Rights Watch, la cual refleja la experiencia personal del ilustrador, Choi Seong Guk.

El sistema de prisión preventiva de Corea del Norte es arbitrario y no observa en absoluto las garantías del debido proceso legal, señaló Human Rights Watch (HRW) en un informe.

Varias personas que estuvieron detenidas describieron torturas sistemáticas, condiciones peligrosas y antihigiénicas y trabajo forzado no remunerado.

El informe de 88 páginas, “Valíamos menos que un animal: Abusos y violaciones del debido proceso durante la detención preventiva en Corea del Norte”, presenta una descripción única y detallada de la opacidad que caracteriza al sistema de justicia penal del país. Pone de manifiesto el marco jurídico e institucional débil que existe en Corea del Norte y la naturaleza política de los tribunales y los organismos de aplicación de la ley en el régimen del Partido de los Trabajadores de Corea.

no había forma de saber qué les ocurriría una vez que eran arrestados, afirmaron no haber contado con acceso a un abogado independiente y que no existían vías para apelar a las autoridades por torturas o violaciones del código de procedimiento penal




“La detención preventiva y el sistema de investigación en Corea del Norte funcionan de manera arbitraria, violenta, cruel y degradante”, manifestó Brad Adams, director para Asia de HRW. “Los norcoreanos afirman vivir con el temor constante a quedar atrapados en un sistema en el que, por lo general, los procedimientos oficiales son irrelevantes, se presume la culpabilidad de las personas y la única forma de librarse de esto es con sobornos o contactos”.

Human Rights Watch entrevistó a ocho exfuncionarios públicos que huyeron del país y 22 personas norcoreanas —15 mujeres y 7 hombres— que estuvieron en centros de detención e interrogatorios (kuryujang) desde 2011, cuando el actual líder del país, Kim Jong Un, asumió el poder.

Varios exdetenidos dijeron que no había forma de saber qué les ocurriría una vez que eran arrestados, afirmaron no haber contado con acceso a un abogado independiente y que no existían vías para apelar a las autoridades por torturas o violaciones del código de procedimiento penal.

Cuando una persona enfrenta una investigación oficial, hay pocas posibilidades de evitar que se imponga una sentencia condenatoria de trabajo forzoso no remunerado durante un período breve o a largo plazo. Algunas mujeres detenidas indicaron haber sufrido acoso y agresiones sexuales, incluidas violaciones.

Varias personas que estuvieron detenidas contaron que eran obligadas a quedarse sentadas en el suelo sin moverse durante días, arrodilladas o con las piernas cruzadas, con los puños o las manos sobre el regazo, cabeza abajo y mirando al suelo. Si un detenido se movía, los guardias castigaban a esa persona u ordenaban castigos colectivos para todos los detenidos.

Cuatro exfuncionarios gubernamentales manifestaron que el Partido de los Trabajadores de Corea considera que las personas detenidas son seres humanos inferiores y, por ende, no merecedores de contacto visual directo con los agentes del orden. Se identifica a las personas detenidas con un número, en vez de por su nombre.

“Si nos movíamos, nos castigaban obligándonos a ponernos de pie y sentarnos, hacer flexiones o abdominales, o sujetándonos a los caños”, relató un exsoldado que se fue de Corea del Norte en 2017 tras ser detenido varias veces por contrabando y por intentar escapar a Corea del Sur.

"Algunos guardias nos hacían poner el rostro entre los barrotes o nos golpeaban los dedos a través de los barrotes con un palo o con su pistola", agregó. "Si estaban realmente enfadados, entraban a las celdas y nos daban una golpiza. Esto ocurría todos los días, en nuestras celdas o en las de otras personas; podíamos escuchar lo que ocurría, y hacían eso para que la tensión fuera constante… En algunas ocasiones estuve a punto de desistir de seguir vivo… Mientras estuve allí, desaparecieron más de 50 personas detenidas", dijo, refiriéndose al sistema de campamentos de presos políticos.

Las personas entrevistadas describieron condiciones de detención

Insalubres y antihigiénicas; escaso acceso a alimentos; celdas abarrotadas con poca superficie para poder dormir; pocas oportunidades de bañarse y falta de sábanas, prendas de vestir, jabón e insumos de higiene menstrual.

Exdetenidos y policías contaron que había personas detenidas infestadas de piojos, chinches y moscas. Muchos detenidos manifestaron que los guardias o las personas que los interrogaban a menudo permitían, tras exigir algún soborno, que familiares o amigos trajeran alimentos u otros artículos de primera necesidad tras concluir el interrogatorio.

El gobierno norcoreano debe poner fin a la tortura endémica y los tratos crueles, inhumanos y degradantes en centros de prisión preventiva y de interrogatorios, subrayó Human Rights Watch. Asimismo, dijo que el gobierno debería mejorar las condiciones nefastas de detención y encarcelamiento y asegurar que se respeten estándares básicos en materia de higiene, atención de la salud, nutrición, agua limpia, vestimenta, superficie mínima, iluminación y calefacción.

En 2014, una Comisión de Investigación de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte concluyó que las gravísimas violaciones de derechos humanos con carácter sistemático y generalizado perpetradas por el gobierno de Corea del Norte constituían crímenes de lesa humanidad.

“Exfuncionarios gubernamentales manifestaron a HRW que los maltratos y las humillaciones se consideran una parte central del sistema de justicia penal norcoreano”, explicó Adams. “Las autoridades norcoreanas deberían sacar al sistema del oscurantismo, solicitando asistencia internacional a efectos de formar una fuerza policial profesional y un sistema de investigación que, para esclarecer delitos, se base en evidencias y no en la tortura”.

Selección de testimonios presentados en el informe:

Un extrabajador del gobierno que escapó del país en 2018 fue detenido en 2011 y 2012 por la policía secreta en un centro de detención e interrogatorio en una ciudad próxima a la frontera con China, debido a que alguien denunció que era un espía. Contó lo siguiente a Human Rights Watch:

Me pusieron en una celda de espera. Era pequeña, y yo estaba solo. Me cachearon. Después, entraron el jefe del departamento de policía secreta de la ciudad, el jefe de asuntos políticos del partido y el investigador. La situación era muy seria, pero yo no sabía por qué. Me golpearon durante 30 minutos, me dieron puntapiés con sus botas y me propinaron golpes de puño en todo el cuerpo…

los guardias nos ordenaban que sacáramos las manos a través de los barrotes y nos pisoteaban con las botas o nos golpeaban las manos con sus cinturones

Al día siguiente me pasaron a la sala contigua, que era una celda de detención e interrogatorios y empezó mi examen preliminar. Pero para el interrogatorio no había ningún protocolo ni procedimiento. Solo me golpeaban…. El funcionario a cargo del examen preliminar fue el primero en golpearme con violencia…. Yo preguntaba: ‘¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?’, pero no me dieron ninguna respuesta…. A medida que avanzaba el interrogatorio, descubrí que alguien había denunciado que yo era un espía. Durante un mes, al inicio [del examen preliminar] me golpearon con ferocidad. Me pateaban con las botas, me daban puñetazos o me golpeaban con un palo grueso en todo el cuerpo. Luego [cuando ya tuvieron gran parte de mi confesión lista], fueron menos agresivos.

Aunque era invierno, no había calefacción. Había tan solo un pequeño calentador a leña frente a nosotros, al lado de donde estaba el guardia. Yo tenía muchísimo frío… y nadie sabía dónde estábamos, por lo que no podíamos recibir nada de afuera. Hacía realmente mucho frío y había muchísimas chinches y otros insectos que te picaban y empeoraban la situación.

Un exleñador que huyó en 2014 y fue detenido en dos ocasiones por la policía, en 2010 por contrabando y en 2014 por no presentarse a trabajar a un sitio designado por el gobierno, manifestó:

Cada día era espantoso, absolutamente doloroso e intolerable [debido a estar inmovilizado].… Muchas veces, si yo u otros nos movíamos [en la celda], los guardias nos ordenaban que sacáramos las manos a través de los barrotes y nos pisoteaban con las botas o nos golpeaban las manos con sus cinturones. Incluso después de esto, tampoco nos permitían movernos. Si respondíamos y eso no les gustaba, nos daban una golpiza.

Una excomerciante que escapó en 2017 y fue detenida por la policía dos veces en Suncheon, en la provincia de Pyongan del Sur, a comienzos de la década de 2010 por vender productos prohibidos, y en 2016 por tener una pelea con un miembro del partido que tenía mejores contactos, contó lo siguiente:

Todos los productos de higiene personal provenían de las casas de las personas detenidas. Después de la detención, la policía informaba a las familias y el investigador a cargo se presentaba y se llevaba cosas como jabón, pasta dental, cepillos de dientes, toallas o apósitos menstruales. [Los guardias] rompían el mango del cepillo de dientes y solo dejaban la cabeza [para impedir que se usara para suicidarse]. Las personas sin familia no tenían artículos de higiene y tenían que usar los de otros detenidos.

Todas estábamos en situación similar, entonces las mujeres compartíamos nuestras cosas, pero escuché que los hombres no lo hacían y que aquellos que no tenían familia sufrían más y estaban cubiertos de piojos, pero a los otros hombres no les importaba [y no compartían lo que tenían]. [La primera vez que me detuvieron], mis familiares pudieron enviar apósitos [menstruales]. Una detenida [que no tenía familiares] tenía que lavar un calcetín y usarlo como apósito [menstrual]. En 2016, podíamos pedirle al policía a cargo que nos consiguiera apósitos si estábamos menstruando y este los compraba en una tienda afuera. No teníamos que darles dinero; ellos nos los compraban.

(Comunicado e informe de Human Rights Watch)

Protestas en Budapest, Hungría

Manifestantes en Budapest, Hungría.

Unas diez mil personas, según medios de comunicación locales, participan este viernes en Budapest, Hungría, en una marcha de apoyo a los estudiantes de la Universidad de Teatro y Cine, SZFE, que denuncian que el Gobierno ultranacionalista del país, ha acabado con la independencia de la institución y, en general, de la enseñanza superior.

La protesta fue convocada por los estudiantes de la SZFE, que desde hace dos meses mantienen bajo bloqueo la sede de la universidad para denunciar que una reciente reforma que pone al Centro bajo el control de una fundación dependiente del Gobierno, supone una injerencia del Ejecutivo y la pérdida de la libertad académica.

"La libertad de todos nosotros. Solidaridad con la SZFE" es el lema de la marcha, que fue convocada coincidiendo con el aniversario de la revolución antisoviética de 1956, fiesta nacional de Hungría. "Esperamos a todos quienes quieran expresar su preocupación por los valores universales que fueron puestos en peligro en nuestra patria. Uno de ellos es la enseñanza superior autónoma", aseguran los organizadores.

Entre los participantes se cuentan los representantes de una decena de universidades, de varias uniones sindicales, así como personajes de la vida artística, social y política del país. La marcha cruzó desde el distrito de Buda, el puente Libertad hacia el centro de la ciudad, en un desfile silencioso con antorchas, hasta el cine Uránia, en las cercanías de la sede principal de la SZFE.

Los estudiantes de la SZFE iniciaron el bloqueo cuando el equipo directivo y numerosos profesores dimitieron tras perder sus competencias en la nueva estructura, cuya dirección, al frente de la cual se encuentra un ex militar sin experiencia académica, ha sido nombrada por el Ejecutivo, sin considerar las propuestas de la institución.

Los estudiantes reiteraron que seguirán con el bloqueo hasta que dimita la dirección, que consideran ilegal y hasta que el Gobierno inicie un verdadero diálogo, mientras que el nuevo responsable de la SZFE amenazó con consecuencias laborales para los trabajadores que secunden las protestas.

Centenares de actores, directores y personalidades del teatro y cine, tanto húngaros como internacionales, se han solidarizado con los universitarios, entre ellos actores como Cate Blanchett, Cuba Gooding Jr. y Helen Mirren, o el escritor Salman Rushdie.

Hungría celebra hoy el aniversario del comienzo de la revolución antisoviética del 23 de octubre de 1956, que acabó con el Estado comunista y que el 4 de noviembre fue brutalmente aplastada por el ejército de la Unión Soviética. La marcha de hoy siguió en parte, el itinerario de una protesta estudiantil que precedió al estallido de aquella revuelta.

Trump propicia acuerdo de paz entre Sudán e Israel

En la Oficina Oval para anunciar acuerdo entre Sudán e Israel

Los gobiernos de Sudán e Israel han alcanzado un acuerdo para normalizar sus relaciones diplomáticas, anunció este viernes la Casa Blanca poco más de un mes después de que Emiratos Árabes Unidos y Bahréin hicieran lo propio.

Al mismo tiempo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la próxima retirada de Sudán de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Trump hizo el anuncio en el Despacho Oval, a donde pidió a la prensa que entrara mientras estaba en una llamada con los primeros ministros de Israel, Benjamín Netanyahu, y de Sudán, Abdallá Hamdok, así como el presidente del Consejo Soberano sudanés, el general Abdel Fattah al Burhan, con los que dijo haber conseguido la "paz".

Poco antes, el mandatario estadounidense firmó un documento de exención para retirar a Jartum de la lista negra de patrocinadores del terrorismo estatal del Departamento de Estado, algo que se consideraba un requisito para alcanzar este acuerdo.

Trump declaró que Sudán e Israel anunciaron que decidieron "poner fin al estado de beligerancia" entre ellos, para iniciar un proceso de normalización de relaciones.

Además, los líderes de ambas naciones acordaron iniciar relaciones económicas y comerciales, con un enfoque inicial en la agricultura.

Los mandatarios también acordaron que las delegaciones se reunirán en las próximas semanas para negociar acuerdos de cooperación en esas áreas, así como en tecnología agrícola, aviación, temas migratorios y otras áreas en beneficio de los dos pueblos.

Los líderes también resolvieron trabajar juntos para construir un futuro mejor y promover la causa de la paz en la región. Esta medida mejorará la seguridad regional y abrirá nuevas oportunidades para el pueblo de Sudán, Israel, Medio Oriente y África.

HRW denuncia persecución en Irán a los activistas de DDHH

Estudiantes iraníes se enfrentan a la policía durante las protestas en los alrededores de la Universidad de Teherán.

La organización Human Rights Watch informó este viernes, que las autoridades judiciales de Irán están enjuiciando a defensores de dicho organismo por haber reportado casos de abuso en las prisiones.

Desde septiembre de este año, las autoridades han enjuiciado a dos activistas encarcelados, por haber publicado cartas en las que alegan ser víctimas de malos tratos y torturas.

las autoridades han enjuiciado a dos activistas encarcelados ...


El 18 de octubre, Emtedad, un canal de noticias en la red, informó que la semana anterior, las autoridades acusaron a Niloufar Bayani, conservacionista medioambiental condenado a 10 años de prisión después de un juicio falso, de “publicar información falsa”.

En otro caso separado, la Agencia Activista de Derechos Humanos HRANA, informó que el 11 de octubre, las autoridades acusaron a la estudiante activista encarcelada, Parisa Rafiee, de “propaganda contra el Estado”, por haber publicado una carta en la que describe las horribles condiciones de su detención.

Tara Sepenhri Far, investigadora iraní de la organización Human Rights Watch, declaró que, castigar a la gente que denuncia malos tratos en las cárceles de Irán, demuestra un grotesco sentido de la justicia y que la reciente retórica judicial sobre transparencia y honestidad, suena totalmente vacía si los fiscales obligan al silencio a supuestas víctimas de tortura, en lugar de investigar sus denuncias en forma imparcial y justa.

En el mes de febrero, la Red en línea de la BBC persa, publicó un recuento detallado de supuestos malos tratos a Bayan de parte de las autoridades de la prisión, denuncias basadas en sus propias cartas, que incluyen 1.200 horas de interrogatorios; prolongadas horas de interrogatorios obligándola a mantenerse de pie; amenazas con el uso de inyecciones con alucinógenos y una plétora de insultos sexuales.

El 24 de febrero, el Gabinete Presidencial de Irán ordenó al Ministro de Justicia, Alireza Avayi, que investigara las acusaciones de torturas y reportara las conclusiones a las que llegara. Pero más de nueve meses más tarde, no existe ninguna información relacionada con dicha investigación.

En enero de 2018, el Departamento de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria arrestó a Bayani y a otros siete de sus colegas -- todos miembros de la Fundación Persa de Herencia Natural bajo la acusación de usar proyectos medioambientales como “cubierta de espionaje”. El 10 de febrero de 2018, miembros de la familia de Kavous Seyed Emami, uno de los arrestados, informaron que había muerto encontrándose bajo detención, en circunstancias en extremo sospechosas.

El juicio comenzó en enero de 2019, pero fue suspendido en varias oportunidades. Los acusados no tuvieron el derecho a recurrir a los servicios de abogados de su elección y Bayani interrumpió en febrero una sesión del juicio, diciendo que los acusados habían estado bajo tortura psicológica y fueron obligados a realizar confesiones falsas.

El 18 de febrero de 2020, Gholamhossein Esmaili, vocero judicial de Irán, confirmó durante una conferencia de Prensa, que una Corte de Apelaciones había confirmado sentencias que iban desde los 6 a los 10 años de prisión, contra siete de los miembros del grupo, por “cooperar con el hostil Estado de los Estados Unidos”.

Esmaili declaró, que la Corte también confirmó una sentencia a cuatro años de prisión a Abdolreza Kouhpayeh, por “asamblea y conspiración para actuar en contra de la seguridad nacional”. Pero las autoridades pusieron en libertad a Kouhpayeh en el mes de marzo.

La Corte confirmó las sentencias a 10 años de Niloufar Bayani y Morad Tahbaz, dos de los siete y les ordenó que devolvieran supuestas remuneraciones ilegales.

Aun así, durante los últimos dos años, varios importantes funcionarios iraníes, indicaron que no han podido detectar ninguna evidencia que sugiera el hecho de que los activistas detenidos son en realidad, espías.

Sepehri Far declaró que, si las autoridades desearan evitar los abusos a los arrestados, deberían comenzar por eliminar las acusaciones falsas contra los defensores de los derechos humanos que ya se encuentran injustamente encarcelados, deberían investigar las acusaciones de torturas y llevar a los culpables ante la justicia.

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