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Mundo

Otro aniversario del Holodomor, la muerte por hambre impuesta por Stalin

Prisiones del Gulag bajo la imágen de Stalin.

Este domingo a las 4 de la tarde se conmemoró en Ucrania el 86 aniversario del Holodomor, la hambruna impuesta por Stalin.

Un despacho de Radio Europa Libre-Radio Libertad reporta que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, dijo que la humanidad aún no tiene palabras para describir el dolor que sintieron los ucranianos durante la hambruna de Stalin, conocida como el Holodomor.

Zelenskiy formuló sus comentarios en la ceremonia efectuada el 23 de noviembre en Kiev, capital de Ucrania, para recordar a los millones de personas que fallecieron en la hambruna.

Zelenskiy dijo al público que Ucrania "jamás se olvidará o perdonará el crimen del Holodomor, el cual fue causado por el régimen de Stalin".

El pueblo ucraniano recuerda esta fecha cada año, en el cuarto sábado de noviembre. Entre 3 y 7 millones de personas murieron en el Holodomor, lo que significa "muerte por hambre".

Millones de personas perdieron la vida cuando las autoridades soviéticas obligaron a los campesinos de Ucrania a acoplarse a granjas colectivas, por medio de la incautación de granos y otros productos.

"Hoy rendimos homenaje a las víctimas del Holodomor, el crimen de genocidio perpetrado por el régimen estalinista totalitario contra nuestro pueblo, contra el pueblo de Ucrania", dijo Zelenskiy.

El Metropolitano Epifanio, Primado de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, elogió en un comunicado que "hoy podemos hablar sobre la verdad acerca de la tragedia y debemos hacerlo con la voz alta, porque la maldad no debe esconderse, como hizo el régimen de Stalin durante décadas".

Diplomáticos de Estados Unidos y Australia en Kiev expresaron su solidaridad con los ucranianos y prometieron nunca olvidarse de esta tragedia y de sus víctimas.

"Nos unimos al pueblo de Ucrania para recordar solémnemente y expresar nuestro dolor por aquellas personas que fallecieron en el trágico Holodomor de 1932-33 #Holodomor," señaló la Embajada de Estados Unidos en Kiev.

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, dijo que millones de personas murieron, y muchos otros fueron arrestados, deportados o ejecutados. "Hoy los recordamos, y reafirmamos nuestro respaldo al pueblo de Ucrania".

La Cancillería de Lituania dijo en un comunicado en Twitter que jamás se deben olvidar los crímenes perpetrados por dictaduras totalitarias.

El gobierno de Polonia también se unió a las conmemoraciones, y recordó por medio de su embajador en Londres que el 31% de las personas que murieron en esta política de genocidio de Stalin tenían menos de 10 años de edad.

El Parlamento de Ucrania, en 2006, declaró el Holodomor como un acto de genocidio contra el pueblo.

Entretanto, Rusia sigue rechazando la acusación y argumenta que una mala cosecha provocó escasez en varias partes de la Unión Soviética.

La nota de Radio Europa Libre-Radio Libertad añade que al menos 15 países han reconocido el Holodomor como un genocidio, pero Estados Unidos no está en dicha lista.

Netanyahu celebra política de EEUU sobre asentamientos

Netanyahu en un asentamiento judío en Alon Shvut, en las afueras de Jerusalén.

El primer ministro israelí se trasladó a Cisjordania el martes para festejar el anuncio estadounidense de que no considera los asentamientos israelíes una violación del derecho internacional.

Benjamin Netanyahu dijo que la declaración del gobierno de Donald Trump, que revierte cuatro décadas de política exterior estadounidense y las medidas de su predecesor Barack Obama, una “gran hazaña” que “rectifica un error histórico”.

"Después de estudiar cuidadosamente todos los ángulos del debate legal, esta administración está de acuerdo con el presidente Reagan. El establecimiento de asentamientos civiles israelíes en Cisjordania no es per se incompatible con el derecho internacional", declaró este lunes el secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Creo que es un gran día para el estado de Israel y una hazaña que perdurará por décadas”, dijo Netanyahu en una concentración de partidarios entusiastas y dirigentes de asentamientos en Alon Shvut, en las afueras de Jerusalén.

Los palestinos, que reclaman Cisjordania como parte de un futuro estado, y otros países dijeron que la medida socava las posibilidades de un acuerdo de paz.

Más de 400.000 colonos viven en los asentamientos en Cisjordania y otros 200.000 en Jerusalén oriental, que los palestinos reclaman para su futura capital.

Los palestinos y la comunidad internacional sostienen que los asentamientos son ilegales e impiden la instalación de un estado palestino. Israel sostiene que la suerte de los asentamientos se debe resolver mediante negociaciones.

El titular de la Liga Árabe se sumó al gran coro de detractores al condenar la decisión de Trump “en los términos más enérgicos”.

El secretario general de la liga, Ahmed Aboul Gheit, dijo que la decisión provocará “más violencia y crueldad” contra los palestinos por los colonos israelíes y “socava cualquier posibilidad” de alcanzar la paz.

La Casa Blanca dice que ha elaborado un plan de paz, pero aún no lo ha presentado. Los palestinos lo rechazaron de antemano al acusar a Estados Unidos de tendenciosidad a favor de Israel.

Esta es la medida más reciente de Trump a favor de Israel luego del reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, el reconocimiento la anexión de las Alturas de Golán y el cierre de las oficinas diplomáticas palestinas en Washington.

Recuerdan en Praga y Bratislava la Revolución de Terciopelo de 1989

Homenaje en Praga por Revolución de Terciopelo

Los primeros ministros de la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia celebraron este domingo en Praga y Bratislava el trigésimo aniversario de la llamada Revolución de Terciopelo, la transición pacífica del régimen totalitario checoslovaco a la democracia.

Para el líder checo, el magnate Andrej Babis, fue un momento de sincerarse y agradecer el valor de sus conciudadanos durante la revolución, como el fallecido expresidente Vaclav Havel, así como estudiantes y artistas.

"No fui en ese momento tan valiente y comprometido como Havel" y, "como sabéis, fui miembro del Partido Comunista y no siento orgullo de eso", reconoció Babis.

La víspera, el polémico primer ministro fue criticado duramente en una protesta masiva con unas 250.000 personas en Praga, que pidieron su dimisión por conflicto de intereses, control de la prensa y abusos con fondos europeos.

En el Museo Nacional de Praga, recién restaurado, Babis ejerció de anfitrión de sus homónimos eslovaco, Peter Pellegrini; polaco, Mateusz Morawiecki, y húngaro, Viktor Orbán, además del presidente del Parlamento alemán, Wolfgang Schäuble.

Tras un "video mapping" de diez minutos, que reflejó algunos hitos dramáticos de la segunda mitad del siglo XX, los líderes hicieron su valoración de las transiciones centroeuropeas desde el antiguo bloque soviético del Este a la Unión Europea (UE), momento que el mandatario húngaro aprovechó para reivindicar el papel de los Estados nacionales.

"Somos el futuro de Europa", afirmó el ultranacionalista Orbán, al tiempo que destacó la defensa de un mundo basado en los "Estados nación y en los principios cristianos". "Queremos decidir solos sobre nuestros destinos, queremos vivir como naciones libres, no como provincias, no como súbditos
sometidos", añadió.

Tras el acto de Praga, los cuatro líderes se desplazaron a Bratislava, para hacer una ofrenda floral junto al castillo de Devin, en honor de las víctimas del comunismo.

Se estima que tras el golpe comunista de 1948 unos 60.000 checoslovacos se exiliaron y, entre los años 1968 y 1989, se marcharon otros 250.000. Pero no todos lograron huir con vida y este memorial de Devin recuerda a 400 de ellos que perecieron en el intento de cruzar el Telón de Acero hacia Occidente.

EFE

Día de solidaridad con Stanislav Aseev

Solidaridad en RFE/RL con Stanislav Aseev

Con una silla vacía o una foto del periodista ucraniano encarcelado, se recordó a Stanislav Aseev, detenido en Donetsk.

Este viernes 15 de noviembre, en varias ciudades del mundo se realizan actos de solidaridad con el periodista ucraniano Stanislav Aseev, en prisión en la región ucraniana de Donetsk, bajo control de los separatistas prorusos.

La jornada fue denominada Silla Vacía, acto que se viene realizando desde 1980. Las sillas vacías en las campañas de derechos humanos de este día simbolizan a los autores que pueden no estar con nosotros por prisión, persecución o desaparición.

Uno de los actos a favor de Aseev se realizó en Londres, en la sede del PEN Internacional, y estuvo presente el escritor y cineasta ucraniano Oleg Sentsov, quien pidió la liberación de su compatriota condenado a 15 años de cárcel por ejercer el periodismo.

El objetivo de los actos organizados por el PEN Internacional es llamar la atención sobre los asuntos de escritores y periodistas encarcelados, e instar a sus colegas y representantes de las autoridades locales e internacionales a aprovechar todas las oportunidades para liberarlos.

La acción de derechos humanos #FreeAseyev también se llevó a cabo en Kiev en la Galería de Arte IZONE.

Durante la acción #FreeAseyev, cualquiera puede escribir y enviar cartas a los rehenes ucranianos del Kremlin.

Según el Centro para las Libertades Civiles, al menos 86 personas han sido encarceladas en Rusia y en la península de Crimea ocupada por Rusia.

Una silla vacía estuvo también en New York frente al consulado de la Federación Rusa desde las 12 del mediodía hasta la una de la tarde, organizada la protesta por el PEN America.

En la sede Radio Europa Libre y Radio Libertad (RFE/RL), los colegas de Aseeev le recordaron también.

(Con material de RFE/RL, PEN America y Pen Internacional)

Gorbachev en 1989 y su versión de “A mi manera”

Mijaíl Gorbachev en una conferencia de prensa en Moscú en 2016.

Mijaíl Serguievich Gorbachev fue uno de los millones de sorprendidos por la rapidez con que se desarrollaron los acontecimientos en Alemania Oriental en noviembre de 1989.

Pero la caída del Muro de Berlín, símbolo (físico y moral) de la división del mundo en comunismo y democracia tuvo en el líder soviético un protagonista genuino. Implantó el ex líder soviético lo que después se llamó Doctrina Sinatra en aquellas republicas satélites que formaron el Pacto de Varsovia y el CAME.

Precisamente en octubre de 1989, al comentar un discurso del canciller Eduard A. Shevarnadze, el portavoz de la cancillería soviética dijo a la prensa estadounidenses que cada país, incluido los del Pacto de Varsovia, deberían asumir su destino, cada uno “a mi manera”, parafraseando la más popular de las canciones que interpretara el cantante estadounidense Frank Sinatra.

Los primeros que asumieron el control de su destino “a su manera” fueron los polacos. Una mesa redonda inició el diálogo entre los comunistas y Solidaridad. Las elecciones parlamentarias dieron a los sindicalistas independientes el control total de la Dieta (cámara baja) y del Senado. Gorbachev recibió con beneplácito la formación de un gobierno no comunista en Polonia que dirigía Tadeusz Mazowiecki.

Los alemanes, tanto los de la parte oriental como la occidental, le agradecen su política de no intervención en los asuntos internos. Desde que llegó al poder en 1985 dejó a un lado la Doctrina Brezhnev, que enviaba tanques para aplastar revueltas y protestas. No quería Gorbachev hablar del “internacionalismo proletario” que justificaba cualquier intromisión en países, lo mismo vecinos que lejanos.

El Beso de dos dictadores: Brezhnev-Honecker
El Beso de dos dictadores: Brezhnev-Honecker

A pesar de que las tropas soviéticas tenían bases y miles de soldados en Polonia, Hungría, República Democrática Alemana y Bulgaria, los tanques no salieron a las calles de Budapest, Berlín, Praga o Sofía. La experiencia de Hungría en 1956 y Checoslovaquia en 1968 pesaba sobre el Kremlin.

Gorbachev apoyó los cambios en Bulgaria y Rumania, pues entendía que los gobernantes pasados de época y métodos. Inclusive los comunistas búlgaros le acusan de estar complotado con los que sacaron del poder en noviembre de 1989 a Todor Zhivkov. Y la inquietud mayor el 10 de noviembre, un día después que se cayó el Muro, fue por una posible reunificación alemana.

Dos recalcitrantes del marxismo, Erich Honecker y Fidel Castro, habían censurado la política aperturista de Gorbachev, prohibiendo las publicaciones soviéticas. En noviembre de 1988, el alemán oriental prohibió Sputnik, una especie de Reader’s Digest de la URSS, donde se republicaban artículos de la prensa soviética. Castro aumentó la lista de revistas y periódicos a censurar. Además de Sputnik, en Cuba prohíben desde agosto de 1989 los semanarios Tiempos Nuevos y Novedades de Moscú.

Fidel Castro en el Muro de Berlín.
Fidel Castro en el Muro de Berlín.

Tanto en la RDA como en Cuba, con el glasnost y la perestroika, la demanda por la prensa soviética fue una de las muestras del interés de la población (alemana oriental o cubana) por lo que acontecía en la URSS y con avidez iban conociendo de los crímenes estalinistas, de los planes quinquenales incumplidos, de la corrupción en el socialismo y de las groseras violaciones a los derechos humanos en el campo socialista.

En La Habana, Berlín, Budapest y Praga, el líder soviético explicó muy bien a los que ostentaban el poder, que tenían que enfrentar su destino, no esperar subsidios de la URSS, no más créditos sin pago, y tenían que gobernar el país, cada uno a su manera. Aunque en algunos cosas, como en Cuba, lo hicieron con mayor represión, falta de libertades y depauperación económica.

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