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Lena: el alma sobre el escenario

La cantante cubana Lena Burke brilla con luz propia, como su madre, como lo hizo su abuela…

Una noche hace ya algunos años, cuando aún frecuentaba uno que otro club nocturno en Miami, llegué al “Hoy Como Ayer” sedienta de buena música en vivo. Esa noche se presentaba Malena Burke acompañada de un prodigioso grupo de músicos. Sobresalía del resto de la orquesta por su fuerza y talento natural una joven que tocaba los teclados. No me pregunten de qué color era su pelo, o qué ropas vestía… No recuerdo… Lo que nunca he olvidado es el impacto que me produjo su aura.

En aquel momento comenté que esa mujer nació para estar sobre un escenario. Por eso no me sorprendió cuando años después Alejandro Sanz abriera las puertas del mundo discográfico internacional a la cubana Lena Burke ni que en tan poco tiempo haya conseguido cuatro nominaciones al Grammy Latino.

En una manilla, regalo de su abuela Elena Burke, lleva impregnado el espíritu musical de la Señora Sentimiento y confiesa que una vez frente al público, el nerviosismo previo al concierto lo convierte en pura música.

Acaba de recibir dos nominaciones a los Grammy Latino 2011 y sobre esto y más, conversa Lena Burke con martinoticias.com.

¿Cómo te sientes al ser nominada junto a Alex Ubago y Jorge Villamizar al Grammy Latino 2011 en las categorías de Mejor Album Pop por un Dúo o Grupo Vocal, y al Mejor Album del Año?

Los tres estamos muy emocionados. Esta es mi segunda ronda en los Grammy. La primera fue en 2006, con mi primer disco que también tuvo dos nominaciones. Este año, la primera categoría a Mejor Album Pop es bonita, y la segunda nominación, creo que es la más prestigiosa, porque Album del Año significa que la gente de la industria ha considerado que es un buen álbum en general… La verdad es que estamos felices.

En la categoría de Album del Año también están nominados Shakira, Enrique Iglesias, Franco De Vita y Calle 13, ¿Cómo ves la competencia?

Siempre la competencia es dura. Pero lo bonito es que el Grammy es un premio en el que los que te nominan y votan son las mismas personas con las que has trabajado durante tantos años, productores, artistas. Tus compañeros mismos son los que deciden si el disco, la canción, o las canciones en general que has grabado, tienen calidad.

¿Está tu abuela Elena Burke presente en tu música?

Yo siempre digo que pienso que el sentimiento es el hilo conductor entre las generaciones nuestras, porque a ella le decían la Señora Sentimiento, y ella tenía una manera muy particular de interpretar los boleros, por ejemplo, que eran su género más fuerte. Mi mamá es más temperamental en ese aspecto que mi abuela, pero también ese sentimiento es algo que la caracteriza y que tiene en su sello. En mi caso, lo que más se nota es la forma de interpretar… Eso es lo que nos une, lo que dejó mi abuela en cada una de nosotras. Y yo estoy súper orgullosa de poder llevar ese legado a donde pueda.

Sé que mantienes una relación muy estrecha con tu mamá Malena.

La verdad es que con mi mamá, como ella me tuvo tan jovencita y nos llevamos muy pocos años, somos como amigas. En la música, yo tuve la suerte de empezar a trabajar acompañándola a ella al piano. Lo hice como por diez años. Estaba muy verdecita cuando empecé, porque venía de la música clásica, y fue una transición fuerte para mí. Ella me dijo un día: “Si tocas a Chopin y a Bach, cómo es que vas a tocar un bolero y una guaracha cubana… Dále el frente a las cosas y empieza a ser mi pianista”. Fue así, a la fuerza.

La verdad es que he aprendido mucho de mi madre, porque es una artista incomparable. Yo era muy tímida, y mi mamá me ponía el micrófono y me decía: hazme una voz, una armonía… Y me obligaba a enfrentar el miedo. Aprendí muchísimo y me desarrollé más en la música popular acompañándola a ella, y se lo debo.

Estudiaste piano clásico en conservatorios de Cuba desde muy pequeña, ¿Cómo te ha ayudado en tu carrera como intérprete y compositora esta formación de riguroso estudio y preparación?

Definitivamente, a mí me marcó mucho, inclusive en el estilo musical que yo hago. Siempre hay pasajes clásicos, introducciones o puentes en las canciones que escribo, en mi manera de componer. Y no lo cambiaría por nada. Fueron doce años de estudios rigurosos de piano, y me ha servido mucho, incluso en la manera de enfrentar una banda musical o una orquesta, o un grupo de músicos, donde siempre somos menos las mujeres y más los hombres. Siempre doy gracias por haber tenido esa preparación, haber estudiado para poder manejarme mejor con músicos. También te das cuenta que los músicos cubanos estamos muy bien preparados y te puedes enfrentar a la música clásica o popular.

¿Antes de subir a escena… cómo te sientes?

Yo solía ser muy tímida, pero después de la escuela de mi madre, me fui creciendo…. Creo que siempre uno se pone un poco nervioso, porque si no, creo que no vale la pena hacer nada. Los nervios te ayudan a darlo todo y a tratar de hacer lo mejor que tu puedas. Pero me siento a gusto en el escenario. Y cuando empiezo a tocar el piano, creo que se me apodera una fuerza que ni yo misma sé de dónde sale… Sale de adentro… y lo disfruto muchísimo. Y si la gente ve eso de mí, es la mayor satisfacción. Yo me entrego completamente, lo doy todo de mí.

¿Tienes algún ritual o costumbre antes de salir a una presentación?

Me concentro, trato de pensar más o menos lo que voy a hacer, lo que voy a decir. Me gusta estar un poquito sola en ese momento. No me gusta que me hablen mucho, porque me aturdo, antes de salir. También vocalizo, que siempre hace falta. Pero no hago ningún rito.

¿Tu abuela te acompaña?

Sí. En el primer disco le escribí un tema a ella, que se llama Eterna Pasajera. Y sí, siempre está presente. Creo que ella esta iluminándonos siempre, tanto a mi mamá como a mí. Y es un legado, y un honor pertenecer a esta familia. En Cuba, cuando era niña no lo apreciaba tanto como lo aprecio ahora. Ahora me doy cuenta realmente que es un honor ser su nieta.

Incursionaste en el mundo de la actuación, encarnando a un personaje muy fuerte y apasionado en la película “La Mala”.

“La Mala” llegó a mí a través de la música también. Los directores de la película me vieron en España tocando y cantando, y me llamaron para ver si estaba interesada en hacer versiones de canciones de La Lupe. A mí me encantó la idea. Luego de muchas reuniones, un día me propusieron hacer una prueba de cámara. Hice la prueba con María Isabel Díaz, una gran actriz cubana, que hace de tía de mi personaje en la película. Tuvimos mucha química, y ellos me dijeron, tienes el personaje. La película está basada en la vida de La Lupe, pero la historia es de una chica que quiere ser como La Lupe. Y vive un poco la vida como la vivió La Lupe, muy temperamental, muy rebelde… La experiencia me encantó. Me dieron un premio de actuación en Valencia y otro en Ibiza. Hay ya algunas cositas en la actuación para el año que viene, que ojalá se den.

¿Estás enamorada?

Tengo el corazón feliz ahora, gracias a Dios. Me pasé unos cuantos años sola, porque a veces es complicado, sobre todo cuando estás viajando mucho de promoción. Pero ahora estoy enamorada. El es músico también, un gran músico. Ahora mismo está de gira con Gianni, por Europa. Se llama Joel del Sol, y es un gran percusionista y baterista. Una persona muy chévere, muy relajada, muy alegre, y eso es lo que uno necesita, paz y alegría.

Los artistas cubanos que admiras más…

Tengo que decir siempre, mi madre, a quien admiro muchísimo, y todo el árbol genealógico de mi familia, que son mis pilares. También debo mencionar a mi padre, Rey Nerio. El es músico y productor musical. Hizo conmigo toda la banda sonora de La Mala. Es un gran arreglista.

Me gusta mucho Amaury Gutiérrez, Alex Cuba y dentro de Cuba también hay mucha gente muy buena que esta saliendo ahora. Hace algunos días conocí a una muchacha que se llama Diana Fernández, que está casada con uno de los integrantes de Calle 13 y ella canta también. Raúl Torres, Pablito Milanés, por supuesto, siempre ha sido una inspiración por su manera de escribir. Y debo mencionar a alguien importante: Pedro Luis Ferrer, un gran compositor cubano, que es alguien que no se menciona mucho y que está un poco olvidado, pero que debería sonar más. Mi padre y él eran muy buenos amigos.

¿Te gustaría cantar en Cuba?

Me encantaría. La verdad, me parece inaudito que mucha gente en Cuba no sepa quien soy por la desinformación y porque no llega la música. Ahora con el trío Alex, Jorge y Lena ha llegado algo de música y algunos videos, y es bueno que sepan que hay una cubana por el mundo “dando guerra”. Sé que cuando pusieron La Mala en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, la gente un poco no sabía quién era yo, pero al final, cuando leyeron en los créditos “Lena Burke”, me contaron que la gente se paró a aplaudir. Me gustaría poder tocar en mi país, y que todos supiesen de la música que yo hago, que tiene mucho de mis raíces cubanas.

Arturo Sandoval sin olvido

El maestro de la trompeta, ganador de seis premios Grammy, habló de su pasión por la música, de sus inicios como exiliado, de su familia, la reciente muerte de sus padres y de su posición en torno a los viajes a Cuba y el intercambio cultural entre la isla y Estados Unidos.

Decir Arturo Sandoval en el mundo del jazz y de la música clásica, es hablar de uno de los mejores trompetistas a nivel internacional, una de las figuras más respetadas y prestigiosas. Gran pianista y compositor.

Decir Arturo Sandoval entre cubanos, es hablar con orgullo de “uno de los nuestros”, que ha sabido poner el nombre de los cubanos muy en alto y que representa el talento y la perseverancia indiscutible que nos caracteriza.

Sin embargo, decir Arturo Sandoval en Cuba, la tierra que lo vió nacer, es casi un delito. Es un nombre prohibido, que pese a los innegables éxitos que ha cosechado en la esfera musical a nivel mundial, en la isla, el gobierno se empeña en enterrar su nombre, evitarlo e ignorarlo hasta las últimas consecuencias.

Éste no es el primer caso; también nombres representativos de la música y el arte cubanos, como el del escritor Reinaldo Arenas, la cantante Celia Cruz, y los aún vivos Paquito D’Rivera, Willy Chirino y Albita Rodríguez – por sólo mencionar algunos -, se han visto envueltos en este fenómeno obligado que ha venido ocurriendo durante más de cinco décadas.

“Es una crueldad, es algo terrible que se nos borre del mapa, que se nos ignore completamente, que los jóvenes no tienen idea de lo que uno ha hecho por tantos años, de las cosas tan importantes que uno ha logrado en el mundo artístico… eso es algo inadmisible”, dijo Sandoval en entrevista exclusiva con martinoticias.

En esta ocasión, el maestro de la trompeta, ganador de seis premios Grammy, habló también de su pasión por la música, de sus inicios como exiliado, de su familia, la reciente muerte de sus padres y de su posición en torno a los viajes a Cuba y el intercambio cultural entre la isla y Estados Unidos.

En momentos en que prepara nuevo disco para rendir homenaje al trompetista, cantante y compositor estadounidense, Dizzy Gillespie, Sandoval describe su admiración por la leyenda del jazz. “Yo diría que es algo muy especial, que uno pueda hacerse amigo de su ídolo, y tocar con su ídolo por tantos años”, dijo el trompetista, que junto con el disco “El hombre que salvó mi vida”, publicara un libro y un documental en torno a este tema.

Nacido el 6 de noviembre de 1949, en el municipio Artemisa, La Habana, Sandoval asegura que nació y morirá siendo cubano, y que eso nada ni nadie se lo podrá arrebatar. Al cumplir 50 años de carrera artística, afirma también que no dejará de practicar la trompeta y el piano un solo día, siempre y cuando la vida misma se lo permita.

KC. ¿Cómo logra un músico profesional llegar a dominar magistralmente géneros musicales tan peculiares y con características tan marcadamente diferentes, como lo son, por citar sólo algún ejemplo, piezas de jazz – algunas con los complejos ritmos afrocubanos -; y un concierto para trompeta y orquesta del compositor clásico, Wolfgang Amadeus Mozart?

AS. Siempre me levanto y practico un poco. Todos los días practico la trompeta y el piano, y escribo música y hago arreglos. Doy clases también. Para mí la música es solamente una: la buena. Incluso interpretando, tocando cualquier tipo de música, siempre y cuando sea buena, no discrimino nada ni diferencio nada en cuanto a quién fue el compositor, o cuándo la escribió, ni donde. Siempre y cuando tenga valores artísticos importantes, pues siempre me interesa mucho aprender y tocar todo tipo de estilo.

KC. Pero son estilos muy diferentes, lo cual hace mucho más complejo el llegar a dominarlos todos. ¿Cómo lo logra?

AS. Practicando el doble. El practicar no termina nunca, hasta que uno se retira, o se muere. Sigo practicando todas las horas que pueda.

KC. ¿Cómo se formó el músico que hoy conocemos?

AS. La trompeta clásica la empecé a los 14 años. Comencé en mi pueblo tocando con una banda de música que había, y después con algunos grupos locales. Pero lo que fue la formación clásica de escuela, fue a los 14 años. Estuve tres años en la Escuela Nacional de Arte, allá en Cubanacán. Y de ahí salí y empecé a tocar en una orquesta muy buena que se formó en Cuba en el año 77, se llamó La Orquesta Cubana de Música Moderna. Ahí estuve varios años hasta que me llamaron al Servicio Militar Obligatorio. Allí estuve tres años en el servicio. Cuando salí, varios músicos decidimos dejar esa orquesta y formar el grupo Irakere. Eso fue en el 74. Y allí estuve hasta finales de los años 80, donde me separé de Irakere e hice mi propio grupo, bajo mi nombre.

KC. ¿Qué representa el legendario jazzista, Dizzy Gillespie, en la vida musical de Arturo Sandoval?

AS. El caso de Dizzy Gillespie siempre se destaca. Yo diría que fue una bendición de Dios el hecho que yo lo conociera y que nos hiciéramos amigos, y que tocara con él por tantos años. Yo diría que es algo muy especial, que uno pueda hacerse amigo de su ídolo, y tocar con su ídolo por tantos años.

KC. ¿Cómo asume la fama?

AS. Nunca la fama ha ido a mi cabeza. Eso es muy relativo. En la carrera de músico, trompetista de jazz y música clásica, no se considera esa palabra: fama; ni siquiera se menciona. Pero si es muy halagador saber que hay gente que admira lo que uno hace, que lo respeta y que lo sigue. Y que uno ha podido influir en la mente de artistas jóvenes, eso siempre es motivo de satisfacción.

KC. ¿Cómo fueron su salida de Cuba y sus inicios como exiliado?

AS. Eso es terrible. No es nada agradable cuando uno tiene que escaparse de su propio país. Pero en mi caso, y en el caso de tantos otros miles de cubanos, fue absolutamente necesario. Yo vine solamente con mi esposa y mi hijo más pequeño. Toda mi familia se quedó en Cuba: mi hijo mayor, mis suegros, mis padres, mi hermana, mis sobrinos. Toda mi familia. Después mis padres se escaparon en una balsa, y mi hijo mayor luego pudo venir, porque su esposa se hizo ciudadana americana, porque el padre era ciudadano americano. Es una historia muy larga. Se me han ido muriendo casi todos los tíos, que eran muchos, y desgraciadamente no he podido ir a enterrarlos ni a ponerles una flor, pues hace 22 años que no voy a Cuba.

KC. ¿No ha regresado a Cuba porque no lo ha deseado, o porque no se lo permite el gobierno de la isla?

AS. Yo creo que son los dos motivos: yo no creo que me reciban en Cuba, pero realmente, si me reciben, yo no estoy en disposición de ir tampoco. Sinceramente, yo no quiero regresar allí y lidiar con ese gobierno y con todo lo que sucede allí.

KC. ¿Qué opina del llamado intercambio cultural entre Cuba y Estados Unidos?

AS. Eso no es intercambio. Intercambio quiere decir que hay dos partes… Yo creo que eso es como una ofensa para todos nosotros. Yo creo que eso no soluciona absolutamente nada. Es que hay mucha confusión también con todo lo de Cuba. Hay mucha gente que piensa que conoce algo, pero no conoce la realidad de lo que sucede allá. Entonces las opiniones son muy diversas. Realmente para nosotros en general es una pesadilla, es algo terrible, porque uno tiene que estar luchando constantemente con las opiniones de la gente… Aquí en Estados Unidos hay muchos, incluso norteamericanos, por ejemplo, que acusan al gobierno norteamericano de que no haya relaciones diplomáticas o normales con Cuba, desconociendo las características de aquello allá. Lo terrible que es pensar o tener la ilusión de que pueda existir un diálogo, cuando en realidad no hay manera, porque ya hay varios presidentes, políticos y personalidades norteamericanos que han tratado de establecer ese diálogo, y ha sido siempre imposible por la parte cubana. No ha habido ninguna disposición ni deseo de establecer ese diálogo.

KC. ¿Cree usted entonces que músicos, cantantes y artistas cubanos deberían seguir viniendo a Estados Unidos, o no?

AS. Yo creo que hay que seguir demostrando que nosotros tenemos la capacidad y la opción de la democracia y del respeto total a la libertad de expresión. Y esto es una muestra más de que aquí no existe ningún problema de que venga la gente que vive en Cuba. Pero yo pienso que tiene que ser recíproco. En su momento, alguien tiene que pensar que nosotros también tenemos derecho de ir a tocar.

Recientemente recibí un email de Holanda, de una persona que fue a mi pueblo, donde nací y me crié. Fue a un museo donde había muchas cosas de la historia de mi pueblo. Había fotos y memorabilias de incluso algunos músicos de mi pueblo. Por supuesto, yo no existía allí para nada. Esta señora le preguntó a la guía del museo, donde están las cosas de Arturo Sandoval. Y la muchacha le respondió, quien es ese, haciéndose la desentendida. Entonces eso es una de las cosas tan terribles que ha hecho ese gobierno: tratar de borrarnos del mapa. Tratar de que la gente no se entere en lo absoluto. Y en definitiva, sea lo que sea y pase lo que pase, yo nací y me voy a morir siendo cubano. Todas las cosas que hemos logrado los cubanos que vivimos fuera de Cuba, de alguna manera representan los logros de los cubanos… y es una crueldad, es algo terrible que se nos borre del mapa, que se nos ignore completamente, que los jóvenes no tienen idea de lo que uno ha hecho por tantos anos, de las cosas tan importantes que uno ha logrado en el mundo artístico… eso es algo inadmisible.

KC. Vivió en Miami desde el año 1990. Pero ahora reside en Los Angeles. ¿Por qué este cambio?

AS. Realmente, mi esposa y yo siempre quisimos venir aquí, a Los Angeles, por muchas razones, pero la principal es que aquí suceden muchas cosas, artísticamente hablando. Todos los días suceden cosas muy interesantes, cosas que realmente lo motivan a uno a seguir adelante. Y no lo hicimos antes, por cuestiones familiares. Por no despegarnos de la familia. Pero ya mi suegro murió, murieron mis padres también. Me sentí ahora un poco más libre para hacer esta movida.

KC. ¿En qué proyectos trabaja ahora mismo?

AS. Ahora estoy escribiendo música para una película. Estoy escribiendo música también para un documental que se está haciendo en Nueva York. Estoy tocando en los estudios aquí para muchas películas. Precisamente ahora, en estos días, una película en la que yo toque (la trompeta) durante todo el soundtrack, hice varios solos y una participación muy bonita, está en número uno en todas las ventas en el mundo entero. Es la película Rango, que es un animado. Ahora estoy trabajando en el soundtrack de la nueva película, Piratas del Caribe 4, y también estoy escribiendo cosas para la FIFA, que es la organización mundial de football. Sigo impartiendo clases aquí, sigo tocando con mi grupo, tengo un big band aquí, en los Angeles. Me siento muy afortunado, pues lo que hago, el público sigue acudiendo a los conciertos y mi último disco ganó dos Grammys. Sinceramente tengo que estar muy agradecido, pues siento que mi carrera ha sido muy bien aceptada.

KC. ¿Cuál es su tesoro más preciado?

AS. Mi familia. Es una bendición de Dios cuando tienes una familia que te ha dado tanto apoyo y tantas cosas lindas. Mi madre falleció hace apenas tres meses y mi padre murió hace tres años y medio y los extraño mucho. Se me fueron ahí dos pedazos grandes… es como que te arrancan la mitad de la vida. Yo se que ellos están felices en el cielo, porque siento que su bendición y apoyo siempre me están ayudando.

KC. ¿Quisiera enviarle un mensaje a los cubanos en Cuba?

AS. Quisiera decirles tantas cosas, pero yo creo que lo principal es que desgraciadamente la gente no tiene la información necesaria de como es la vida en el resto del mundo, que es disfrutar de la plena libertad, que cosa es ver que tu luchas por tu vida, por tu familia, por tu carrera, por tus cosas. (…) La esperanza, las cosas que uno puede soñar de su vida personal, su familia, sus sueños, en Cuba se ven truncados completamente. (…) Es como una desgracia que nos ha tocado vivir en ese país. Y lo triste sería que muchas personas no se den cuenta de esto. Yo espero que algún día, esas personas que lo niegan, y que no pueden ver más allá del muro del Malecón, que se den cuenta que la vida no es levantarse y estar pensando a ver si pueden conseguir un pedazo de pan. (…) Yo creo que el cambio y la reacción tienen que venir de la gente de dentro de Cuba. No importa que nosotros podamos tratar y tratemos a toda costa de enseñarles el camino y decirles que existe una realidad, que existe una vida que no es esa, que no tiene nada que ver con esa vida. Pero eso tiene que venir de adentro. Ellos tienen que darse cuenta que no se puede vivir así, con esa desesperanza total, con esa frustración, que no se vea el futuro por ninguna parte.

De la UMAP a Nueva York

Héctor Santiago es no sólo un dramaturgo destacado, sino un defensor de la libertad.

Nacido en La Habana en 1944, Héctor Santiago ha estado ligado al teatro de todas las formas y maneras, unas veces como asesor literario, director y dramaturgo, otras como actor, titiritero, coreógrafo, bailarín y pintor.

Escribió crítica teatral para La Gaceta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y para el periódico Juventud Rebelde. Pero el régimen militar de la isla ni pudo perdonarle que fuera homosexual y terminó por encerrarlo en los campamentos concentracionarios de la Unidades Militares de Ayuda a la Producción, UMAP, para más tarde hacerlo víctima de la espeluznante "parametración'', mecanismo mediante el cual se dejaba sin trabajo y se condenaba al ostracismo a aquellos que en el sector artístico, vaya casi todo el sector, fueran homosexuales o lo parecieran, y más tarde pasó años en prisión por motivos políticos hasta que en 1979 logró salir de la isla.

Con 100 obras escritas, Santiago tiene nueve publicadas y 10 puestas en escena en Estados Unidos, México, Brasil y Paraguay. Su Premio Letras de Oro, por Vida y pasión de La Peregrina, sobre Gertrudis Gómez de Avellaneda, se estrenó en el Teatro Avante de Miami. Por otro lado, el dramaturgo ha sido acreedor de los Premios ICRA del Instituto Cultural René Ariza, una tradición en la Colección de la Herencia Cubana de la Biblioteca Otto Richter de la Universidad de Miami.

Con motivo del turismo homosexual dirigido hacia la isla y los intentos del régimen cubano de vender el país no ya como el paraíso proletario, sino como el paraíso gay, Armando de Armas entrevistó para MartiNoticias al dramaturgo Héctor Santiago.

MN. ¿A su entender cuándo descubre el gobierno cubano que el turismo homosexual puede ser un buen filón monetario?

HS. La dictadura cubana le tiene el ojo echado al comercio sexual dirigido a la comunidad gay desde que en 1995 un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos destacó la solvencia del turismo homosexual y por ese motivo es que, inmediatamente, empezó en la isla una política de supuesta apertura, apertura para hacerse con las divisas que es lo que ellos quieren. Nada de tolerancia les mueve en el asunto.

MN. ¿Qué significó para usted el hecho de haber pasado por la UMAP?

HS. La UMAP fue más terrible de lo que se ha dicho pues se trataba de cambiar la orientación homosexual mediante métodos que llamaban científicos y que, importados de la URSS, consistían en inyecciones de insulina y la aplicación de electroshocks, interactuando con imágenes de hombres desnudos, por una parte, y con imágenes de mujeres desnudas, por la otra, de manera que a las imágenes de hombres seguía un castigo, y a las imágenes de mujeres un premio, el premio de no ser sometido a la terapia de choque. Se nos aplicaba allí con una mezcla de infantilismo y perversidad el trato a los perros en el experimento de Iván Petróvich Pávlov. Un verdadero horror del siglo XX.

MN. ¿Qué tipo de organizaciones son las que promueven en el exterior los viajes de turismo homosexual a Cuba?

HS. Hay de todo. Pero muchas de las sociedades de homosexuales que promueven los viajes a Cuba son, además, sociedades de pedófilos que aprovechan la tolerancia y vista gorda de las autoridades comunistas de la isla para practicar el comercio sexual con niños. Quiere decir que el gobierno de la isla promueve un país como si fuera la meca para gente que por unos míseros dólares pueden abusar de niños y niñas.

MN. ¿Por qué la comunidad gay en Estados Unidos y en Europa no denuncia esa atrocidad del truismo sexual en Cuba?

HS. Bueno, primero porque la mayoría de esas organizaciones gay son, además, de izquierda, entre otras razones porque las dictaduras comunistas, y las dictaduras en general sean del signo que sean, saben venderse muy bien. También tenemos que decir que el exilio cubano, por un problema quizá de prejuicios moralistas, no ha sabido hacer hincapié en el tema de la discriminación y represión que han sufrido los homosexuales en Cuba en estos cincuenta años de revolución castrista.

MN. ¿Qué tiempo estuvo en la UMAP?

HS. La UMAP comenzó mucho antes del primer llamado para el Servicio Militar en 1965: Se habían comenzado secretamente en los CDR listas de "antisociales" en cada barrio, se habían depurado de las becas y de la Universidad de La Habana, y ya desde 1961 se comenzaron las llamadas "recogidas" -Tuve el honor de caer con Virgilio Piñera en las "Tres P" -Prostitutas, Pederastas, Proxenetas, en el vivac de La Habana en plena adolescencia-, allí fui fichado e incluido con otros artistas, presos comunes y los encarcelados en la Galera 16 de los homosexuales en la Prisión del Príncipe, que formaron el primer contingente. En Esmeralda convivimos por un mes en un campo mixto, donde los homosexuales estábamos separados por cercas electrificados de los llamados "normales", después conducido a Sola, Ciego de Ávila y otros campamentos exclusivamente para homosexuales, pues te movían de acuerdo a las necesidades de mano de obra, finalmente por mis rebeldías carené en Malesar y Manatianbo: un verdadero infierno construido junto a una ciénaga con unos mosquitos que parecían mariposas y toda clase de infecciones y diarreas. Haría como un año me llamaron, me metieron en un jeep y carené en La Habana sin explicación alguna frente a mi casa: tardaría años en saber que en secreto Nicolás Guillén, Carlos Rafael Rodríguez, Mirta Aguirre y otros miembros del gobierno tramitaron la libertad de algunos artistas como José Mario, Jorge Ronet, etc, -lo que aún hasta hoy me hace sentir culpable por todos mis infelices compañeros que no tuvieron quién intercediera por ellos y encontraron el suicidio, la locura y extinguir sus supuestos 3 años -seguidos por más recogidas, depuraciones en trabajos, Ley de la Vagancia y la Parametración encontra de los creadores en los 70-.

MN. ¿Tiene una novela inédita acerca de los campos concentracionarios de la UMAP? ¿Por qué no la ha publicado?

HS. Tengo 2 novelas acerca de la UMAP y una obra teatral publicada pero no estrenada, todas rechazadas por las casas editoras -inclusive una que publica a exiliados-, siempre me pregunto si son muy malas, pero después me digo que el lector sería quién lo decide. Hace dos semanas me volvieron a rechazar una. Es un proceso que cansa, ya no me molesta, pero siempre te pone en duda tu calidad, y un poco el interés por una temática conflictiva, dura, que cuestiona la complicidad de todo un país para con una de sus minorías, el cerco de silencio en torno a la temática del exilio y aun en ese exilio cuestionamientos moralistas, que sólo sirven para el olvido que el Régimen tiende sobre su llamado "errores del pasado". No me he pagado mis ediciones por muchas consideraciones -además de que viniendo de Cuba siempre deseé vivir y emplear mi dinero en hacerlo, en vez de editarme-, la necesidad de una buena distribución más allá de Miami para hacer mi voz más universal y un editor de mi confianza, pero ahora veo que es el insoslayable destino de los escritores en el exilio: o te pagas o te callas. Y quizás llegó el momento de reconsiderarlo -Tengo puesto mis ojos en Editorial Silueta. Lo que está haciendo Rodolfo Martínez Sotomayor se merece el Premio Lezama Lima de las editoras en el exilio-. Pero con una obra tan vasta quizás le deje el paquete a mi muerte a Luis y José y que la posteridad juzgue si valió la pena más de 60 años dedicados a la creación, 50 luchando por la libertad de Cuba, 30 por dejar la memoria del exilio, y 66 diciendo: ¡Aquí estoy, esto es lo que soy: o me toman o me dejan!

MN. ¿Qué significa el teatro para usted?

HS. En ese sentido sostengo lo que ya dije al ser acreedor de los Premios ICRA del Instituto Cultural René Ariza: El teatro ha sido mi vida, y a nadie deben premiarlo por vivir.

MN. ¿Qué significa Nueva York?

HS. Nueva York es mi presente que hace de Cuba mi memoria. Es una ciudad dura, indolente, difícil para el triunfo -y muy dura en el mundo cultural con los exiliados cubanos a los que nos niega un espacio-, que es para mí lo que fue el París de los 40-60 para Picasso, Hemingway, Stravinsky, Cortázar, etc., creatividad, inspiración, renovación porque nunca se detiene, y para quien vino de una dictadura que te vigilaba desde el alma hasta los pies, la más total libertad y respeto para tu individualidad -a veces rayando en la indiferencia, pero eso me gusta-, caminarla sin que te señalen es siempre encontrar personajes, historias, barrios distintos, diferentes países sin coger un avión -se hablan cerca de 80 idiomas-, costumbres, modas y sazones que nunca hubiera conocido, eso me ha hecho un hombre universal. Pero a la vez me ha hecho encontrarme con mis raíces cubanas con una profundidad que no hubiera logrado ni en Cuba: sin nacionalismos, orgullos vanos, ni falsas superioridades. Yo sé de dónde vengo, el poder de mi cultura y eso ha creado a estas alturas un ajiaco cultural muy interesante. Sigo escribiendo con el ojo cubano, ahora terminé mi última novela sobre la comunidad rusa en Coney Island y su similitud con Miami: la construcción en el destierro de un enclave con lengua propia, la música rusa, me encontré con Tchaikovsky que es uno de sus personajes, disfruto en restaurantes rusos, y he conocido nonagenarios miembros de la corte rusa, y desterrados del GULAG, a la vez que cruzo el Hudson para comer frijoles negros en Nueva Jersey.





Doctora Polo: "abriría muchos casos en Cuba"

La abogada cubanoamericana, con más de veinte años de experiencia en el ámbito legal, es una figura fundamental de la TV hispana.

Con su carisma, fuerza de espíritu, seguridad y experiencia legal, cautiva a miles de espectadores, mientras sentencia, en “Caso Cerrado”.

En su programa, transmitido de lunes a viernes por la cadena de televisión hispana Telemundo, la Doctora Ana Maria Polo busca soluciones a complicados problemas familiares, ya sea dictaminando sobre la custodia de un menor, o sobre casos de abuso doméstico. El show ocupa el primer lugar de audiencia, entre todos los programas en español a las 4 de la tarde, en Estados Unidos, y en el 2010 se convirtió en el primer programa de la TV hispana en ser nominado al prestigioso premio Emmy a nivel nacional bajo la categoría Programa Legal Sobresaliente de Corte.

La abogada cubano americana, cuenta con más de veinte años de experiencia en el ámbito legal. Su personalidad desprende fuerza, determinación e inteligencia. Cubana hasta las entrañas, no mide sus palabras a la hora de hablar sobre los derechos del pueblo cubano.

Sobreviviente de cáncer de mama, la Doctora Polo asegura que el duro golpe de encontrarse con esta enfermedad le hizo tener una perspectiva diferente de la vida y de cómo afrontarla.

Con el objetivo de entrevistar a la conductora de “Caso Cerrado”, ahora también presentadora de los programas “Caso Cerrado Edición Estelar” y “Persiguiendo Injusticias”, nos dirigimos hacia sus estudios de grabación, ubicados en la ciudad de Hialeah, al norte de Miami.

Cuando llegamos estaba en medio de la grabación de un caso. Tan pronto lo terminó - y mientras otra serie de casos la esperaban -, su equipo nos hizo pasar. En su estudio, frente a su público, improvisamos un pequeño set para realizar la entrevista. Frente a la cámara, bajo las luces, y sumergidos ya en un ambiente relajado y familiar, iniciamos la charla.

KC. Su programa “Caso Cerrado” está cumpliendo 10 años de fundado. ¿Cuáles han sido los mayores retos?

AMP. Diez años realmente es mucho tiempo. Para todo, para la vida y para la televisión. El reto principal, yo diría, fue el cáncer, que me dió en el 2003. Este año cumplo ocho años libre de cáncer, felizmente. Pero fue un reto inmenso para mí, lo confieso. Y a la misma vez fue un reto que cambió mucho mi perspectiva de la vida y mi forma de lidiar con los problemas y con las otras personas.

Yo al principio me gané un público como “jefa de circo”, porque mi trabajo principal en aquella época era controlar a las personas, para ver si podíamos conversar de alguna manera para lidiar con el problema. Pero después del cáncer, el circo como que fue desapareciendo. Yo creo que yo empecé a ver las cosas diferentes, la gente venía y también se comportaba de forma diferente aquí. No se si me cogieron un poquito de lástima, y está bien… yo soy humana. El cambio en mi persona fue que a partir de ese momento dije (ante los casos que se presentaban), vamos a ver por qué tú has hecho esto y vamos a buscar la manera de que no lo vuelvas a repetir.

KC. En su programa se presentan casos muy complejos. ¿Qué es lo que tiene en cuenta para dictaminar un veredicto?

AMP. Gracias a Dios no somos cirujanos aquí, y una equivocación no va a terminar en la muerte de la persona. El abogado tiene siempre la apelación, o sea, se equivoca el juez de primera instancia, y la persona puede apelar a ese juez, si estás seguro de que se equivocó, apelas. Ahí tienes ese otro proceso que corrige a este, o sea, que hay un balance. Muchas cosas son determinantes. Puede ser algo en los hechos, o puede ser la ley que lo indica. Puede ser una combinación de cosas: la manera en que se expresa la persona, como viene vestido. Hay muchos factores que pesan en una decisión legal. Mayormente yo me voy con mi experiencia y con lo que me dicta la mente.

KC. Que importancia tiene para la sociedad civil que la rama judicial sea totalmente independiente de las ramas ejecutiva y legislativa?

AMP. Es fundamental, es necesario que sean independientes. No hay dudas. Una de las bellezas más grandes de los Estados Unidos de América es eso precisamente. El gobierno de este país se ha formado por tres ramas principales: la judicial, la legislativa y la ejecutiva. La legislatura hace las leyes, la judicial las interpreta y las aplica, y la ejecutiva, que las lleva a cabo en áreas más grandes. Cada rama es independiente, una chequea a la otra, y hace el balance. Pienso que este sistema es lo más perfecto que puede existir en cualquier sociedad y cualquier sistema político para un pueblo. No hay nada perfecto. También tiene sus fallos, pero son fallos que podemos arreglar, que podemos balancear.

Parte de lo que hace Caso Cerrado, muy implícitamente, es enseñarle a un pueblo cómo se corrigen errores, cómo se buscan soluciones a los conflictos.

KC. ¿Qué nos puede decir de Ana Maria Polo, la cantante y compositora?

AMP. El tema de Caso Cerrado lo compuse yo – letra y música -, lo canto yo. Voy a hacerla salsa un día… Desde niña compongo música. Es un regalo, no lo estudié, nunca me he entrenado en eso. Es de oído realmente, pero lo hago y me gusta. Es parte de mi entretenimiento.

KC. ¿Un mensaje para el pueblo cubano?

AMP. Esto lo han oído mil veces, pero lo recalco: No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. (…) Aunque he tenido una gran vida aquí en Estados Unidos de América, y tuve todas las oportunidades que hubiera querido que cada de uno de ustedes tuviera en esa tierra tan linda y tan especial que Dios nos dió. El cubano, que tiene unas habilidades maravillosas como pueblo, que es un pueblo inteligente, laborioso, que se las inventa ante todo tipo de situación, les digo que nos va a llegar la libertad y nos va a llegar la oportunidad de vivir en libertad en nuestro país, y de demostrarle al resto del mundo que sin patria, somos un pueblo bueno, somos embajadores de muchas cosas positivas en esta tierra, y ni hablar de la música, que ahí llevamos la delantera hace mucho rato.

Pero vamos a demostrar unidos, bajo el mismo cielo, que somos capaces de gobernarnos, y de darle a cada cubano su lugar, su libertad de expresión, y de ser quien quiere ser, y de poder tener las cosas que se merece tener, porque eso es lo que compra el trabajo.

KC. ¿Abriría un caso en Cuba?

AMP. Absolutamente, y lo cerraría también. Yo abriría un caso contra miles de personas que le han hecho tanto daño a Cuba con su avaricia, con su testarudez, con su maldad, y con tantas cosas. Abriría muchos casos. Pero estoy mucho mas dispuesta a cerrar ese caso, y a abrir puertas para que el cubano sea cubano libre, y traer un sistema de democracia. Yo creo en la democracia y creo que Cuba bajo un sistema democrático sería un lugar excepcional, como lo fue… como lo fue.

Clickability Test: Cuba reconoce el arte plástico

Cuba premió al artista plástico argentino León Ferrari.

El pintor y escultor argentino, León Ferrari, fue galardonado en La Habana con el premio internacional "René Portocarrero", concedido por la Asociación de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

El galardón de Ferrari, considerado el más grande exponente del conceptualismo latinoamericano, lo recibió en su nombre la embajadora de Argentina en Cuba, Juliana Isabel Marino, quien trasmitió un mensaje de agradecimiento del homenajeado.

"Conversé con él (Ferrari) telefónicamente y dijo sentirse muy conmovido al conocer la noticia", manifestó la diplomática argentina.

Una exposición titulada "León Ferrari, agitador de formas", reunió una muestra de la obra provocadora y polémica del artista, presentada en marzo de 2009 en la institución cultural "Casa de las Américas" durante la X Bienal de La Habana.

Por su parte, el presidente de la Uneac, Miguel Barnet, destacó "el honor" que representa la entrega del premio a Ferrari, un artista de la "vanguardia estética y conceptual, un iconoclasta comprometido con su pueblo".

Ferrari, que comenzó hace más de cinco décadas su carrera artística con esculturas de cerámica, se mueve con facilidad por todos los soportes de las artes plásticas, con temas recurrentes en su obra como lo son la crítica política y religiosa.

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