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Crisis Migratoria

Se dispara el cruce ilegal de cubanos en punto fronterizo entre México y EEUU

Migrantes cruzan por el Río Bravo.

Un sector de la frontera entre México y los Estados Unidos ha visto cómo el arribo de migrantes cubanos se ha disparado drásticamente.

La Patrulla Fronteriza estadounidense en el Sector Del Río, en Texas, asegura que hay un aumento de 1,600 por ciento de los nacionales cubanos que cruzan ilegalmente el Río Grande, anunció la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en un comunicado.

En lo que va de año fiscal 2019, los agentes de la Patrulla Fronteriza dentro del sector de Del Río han detenido a 119 ciudadanos cubanos, lo cual representa un aumento de 1,600 por ciento en comparación con el año fiscal 2018 cuando los agentes arrestaron a sólo siete cubanos.

"Esta tendencia reciente en el área de responsabilidad del sector de Del Río de los nacionales cubanos que cruzan ilegalmente la frontera entre los puertos de entrada llama la atención sobre la complejidad del problema de la inmigración y la necesidad de una solución inmediata", declaró el jefe de la patrullas fronterizas del sector de Del Río, Randy Davis.

"Los migrantes que buscan ingresar a los Estados Unidos deben presentarse en un puerto de entrada para ser admitidos legalmente", recordó el agente.

El sector de la Patrulla Fronteriza de Del Río desde el 1 de octubre de 2018 hasta la fecha ha detenido amás de 23,000 personas provenientes de 30 países.

El Puente Internacional Del Río enlaza la ciudad de Acuña en México con Ciudad Del Río, Texas.

[con información de cbp.gov]

"A mi madre se la tragó el Darién": una cubana cuenta su tragedia en la selva panameña

Eneida Milián en la selva del Darién.

Durante semanas había sido un rumor, pero Bárbara Enríques acaba de confirmar a Radio Televisión Martí que a su madre Eneida Milián, de 81 años, se la tragó el Darién.

Desde un pequeño motel en Costa Rica, Bárbara no se adapta a la realidad de que por el resto de sus días no tendrá a Eneida, “que más que madre fue mi amiga, mi todo”.

Sucedió el pasado 23 de abril durante una acampada en la rivera de uno de los afluentes que atraviesa una de las selvas más inhóspitas del mundo, frontera natural entre Colombia y Panamá.

La rivera del Darién puede ser traicionera cuando las aguas crecen.
La rivera del Darién puede ser traicionera cuando las aguas crecen.

“Salimos el 6 de abril de Capurganá, Colombia, con la idea de llegar a Puerto Obaldía, Panamá, y de ahí salir por mar o por aire hacia Ciudad de Panamá, pero no sabíamos que el acceso a esa localidad estaba cerrado”, comentó Bárbara, de 51 años, originaria de Matanzas.

Además de la fallecida, con Bárbara hicieron el viaje sus hijos Reynel Quintana, de 31 años; Ronny Quintana, de 25; Adriel Martínez, de 11 años; su nieto Reynel Quintana González, de 7 años; su nieta Melany Quintana González, de 5 años; sus nueras Yunaisy González Clark, de 27 años, y Solach Roche, de 26 años; y su esposo Ariel Martínez, de 47 años.

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A Eneida le decían la campeona porque pese a sus 81 años estaba en plena forma física. Siempre marchaba a la cabeza del grupo, era la primera, marcando el paso. “En toda la travesía no recibió ni un arañazo”, recuerda su hija.

Luego de dos días de camino, en un retén cerca de Obaldía, los comandos del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá (SENAFRONT) informaron al grupo de migrantes que debían continuar y atravesar la selva.

“Yo dije: mátenos, denos tres tiros, porque mandarnos a la selva es mandarnos a una muerte segura”, contó Bárbara, que hoy confiesa que de haber conocido que el paso a Obaldía estaba cerrado hubiera regresado a Colombia.

Bárbara Enríques y Eneida Milián, en Trinidad y Tobago, antes de la travesía. (Foto: Facebook)
Bárbara Enríques y Eneida Milián, en Trinidad y Tobago, antes de la travesía. (Foto: Facebook)

Nunca imaginaron que así sería. Al día siguiente, la familia continúo viaje hasta llegar a la aldea indígena de Almira. “Mi nieto de 7 años llegó desvanecido. Gracias al médico de la comuna, que por cierto estudió en Cuba y lo atendió enseguida con sueros y medicamentos, salvó la vida”.

Descansados, alimentados e hidratados, al cabo de cinco días, el comandante de SENAFRONT en Almira les informó que mejor abandonaban la aldea antes de que comenzaran las lluvias que por esta época del año asolan la selva, o de lo contrario tendría que deportarlos a Colombia.

Bárbara padecía entonces un mal gastrointestinal que apenas le permitía andar. “Así salimos y esa noche acampamos a la orilla de un río. Al amanecer nos lanzamos a la conquista de la Loma de la Muerte para llegar entonces a un campamento que se conoce por Casa del Abuelo”.

En medio de la escalada comenzaron los aguaceros y los guías indígenas que los acompañaban echaron a correr y jamás aparecieron. Quedaron abandonados antes de llegar a la cima hasta que salió el sol.

Empapados, pertenencias mojadas y aterrorizados, finalmente escampó y vencieron la Loma de la Muerte. Entonces comenzó la odisea. Caminaron varios días, y la Casa del Abuelo no apareció.

“Cada vez que llegaba la noche acampábamos a la orilla del río”, dijo Bárbara, que no sabía que era el sitio menos adecuado y el más peligroso para pernoctar en el Darién.

La comida se agotaba, el esposo de Bárbara, ducho en el arte de la pesca, proveía lo que capturaba del río. Unos cubanos que pasaron por el lugar les dieron un poco de azúcar y arroz. Esa noche hubo banquete: arroz, enchilado de pescado y para cerrar, el cafecito que tanto había esperado Eneida en el trayecto.

Se repartieron en tres pequeñas carpas, Eneida compartió cama con su nieto de 25 años y esposa. Bárbara con su esposo y su hijo pequeño.

“Recuerdo que poco antes de las cinco de la mañana salí a orinar. Regresé y no había cerrado los ojos cuando escuché un ruido estremecedor, como un tren que se nos venía encima”.

Acamparon a orillas del río Darién, en el corazón de la selva más inhóspita.
Acamparon a orillas del río Darién, en el corazón de la selva más inhóspita.

Era el súbito aumento del caudal del río, el desbordamiento provocado por las fuertes lluvias. “Como si se hubieran abierto las compuertas de una represa”.

La casa de campaña comenzó a dar vueltas, agua por doquier. “En cuatro patas agarré a mi hijo. Mi esposo logró romper los horcones que sostenían la cabaña, sacamos los brazos y nos agarramos a los gajos y los troncos en la orilla”. Lograron incorporarse y llegar a un alto. Bárbara gritaba, “mami, mami. ¿Rodney, dónde está mami? El joven respondía, “no la encuentro”.

Bárbara, su hijo y su esposo luchaban por llegar a un lugar más alto, el agua “parecía que nos perseguía”. Eneida jamás fue vista, ni durante ni después de la crecida.

Es que la anciana acostumbraba a levantarse muy temprano, y para no molestar a la familia solía salir de la casa de campaña y esperar afuera.

“Esa es mi hipótesis, ella no estaba en la cabaña cuando subió de pronto el agua, no tuvo tiempo de nada, el río la arrastró, se la tragó”, comentó Bárbara.

Pasaron la noche en lo alto de la loma, medio desnudos, lo habían perdido todo, hasta el habla. “Al amanecer había bajado el agua. Buscamos por las inmediaciones, ni rastro de mamá. Yo quedé como hipnotizada, lo único que hacía era llorar”.

Pasaron 21 días en la selva. En medio del lodazal hallaron más de 10 cadáveres, en su mayoría de la raza negra, algunos en avanzado estado de descomposición.

"No vi ningún niño. Y yo decía que si me encontraba a mi mamá me la llevaba en el estado que estuviera. No me acostumbro a aceptar que tuve que dejarla en ese lugar tan horroroso".

Bárbara pudo recuperar su mochila, donde tenía oculto unos 200 dólares, y su teléfono, pero camino a Bajo Chiquito fueron asaltados por dos encapuchados armados.

En Costa Rica sobreviven con la ayuda de amistades y familiares en EEUU. Pero los recursos no son suficientes para seguir camino a Nicaragua. El plan inmediato del grupo es solicitar refugio político al gobierno tico.

Bárbara, hijos, nietos y nueras son refugiados de Naciones Unidas, al igual que lo era su madre, estatus que obtuvieron en Trinidad y Tobago.

Bárbara Enríques (3ra a la derecha) junto a su madre Eneida y los otros miembros de la familia.
Bárbara Enríques (3ra a la derecha) junto a su madre Eneida y los otros miembros de la familia.

La historia es parte de una mayor, la de cientos de migrantes cubanos, centroamericanos y extracontinentales que, con la esperanza de continuar viaje a Estados Unidos, no lo piensan dos veces antes de lanzarse al camino del Darién, a los coyotes, a la posibilidad de llegar o morir.

Es la segunda muerte confirmada de una migrante cubana en el Darién. En agosto de 2016, la habanera Carmen Issel Navarro falleció en la aldea indígena Turquesa, en el Darién panameño, víctima de un paro cardíaco.

“Si mi mamá hubiera estado conmigo aquella noche, la hubiera agarrado hasta con los dientes”, asegura Bárbara, que no puede borrar de su memoria la imagen de esa jungla inexpugnable, la más inhóspita, la que le arrebató a su madre.

México devuelve 64 migrantes cubanos a La Habana

El gobierno mexicano devolvió a 64 migrantes cubanos a La Habana, infomó el sábado 1 de junio el Instituto Nacional de Migración de la nación azteca. (TWITTER).

El gobierno de México continúa con las deportaciones de migrantes cubanos hacia La Habana. Estesábado el Instituto Nacional de Migración (INM) informó de la devolución de “64 personas de origen cubano a su país”.

La acción, como parte de los acuerdos migratorios entre ambos países, fue considerada por el gobierno azteca como el “retorno asistido”.

El INM explicó en su cuenta de Twitter que el retorno se realizó por avión desde Minatitlán, estado de Veracruz, hacia el aeropuerto internacional de la capital cubana.

Según información del Instituto, desde enero hasta inicios del mes de mayo, habían ingresado a México por vía aérea “mediante algún tipo de visado unas 65.500 personas de nacionalidad cubana”.

Los migrantes de la isla buscan, mayoritariamente, entrar a Estados Unidos por la frontera norte mexicana.

El pasado miércoles migrantes cubanos provocaron un incendio en la Estación Migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, para escapar del lugar, tal como denunciaron las autoridades locales.

Durante el incidente, ocurrió una "salida no autorizada" de 62 personas y el incendio fue "controlado de manera inmediata y ninguna persona extranjera fue lastimada".

Los migrantes cubanos se han quejado de las difíciles condiciones de los albergues transitorios en diversas ciudades mexicanas mientras esperan por el salvoconducto de las autoridades para seguir camino hacia el norte.

El Diario del Sur, en Tapachula, estado de Chiapas, indicó la semana pasada que miembros de la Policía Federal, Policía Militar y el INM realizaron un fuerte operativo contra cubanos hospedados en hoteles de esa ciudad, lo que causó la protesta de varios ciudadanos mexicanos.

El periódico cita el lugar ubicado en la 9ª avenida Norte y 5ª calle Oriente de Tapachula, donde las fuerzas del orden “sitiaron el perímetro para poder sacar a algunos cubanos de un hotel ante el reclamo de los vecinos que exigían se retiraran del lugar”, indicó el medio de prensa.

La empresaria hotelera Isabel Villers Aispuro lamentó el trato que las autoridades tienen con los que llegan al país: “la realidad en esta parte del mundo con los migrantes deja a México muy mal parado ante las demás naciones”.

[Con información del Instituto Nacional de Migración de México, Radio Televisión Martí y redes sociales]

México: cubanos provocan incendio en centro migratorio y propician fuga de 62

Cubanos esperan en el Centro de Attention Integral de Migrantes en Ciudad Juárez, Chihuahua el 20 de mayo de 2019.

Migrantes cubanos provocaron el miércoles un incendio en la Estación Migratoria de Ciudad Juárez, Chihuahua, para escapar del lugar, denunciaron las autoridades de México en un comunicado

De acuerdo a una nota informativa del Instituto Nacional de Migración (INM) lo hechos ocurrieron pasadas las 11 de la noche, cuando los cubanos provocaron un incendio en las instalaciones y agredieron al personal del INM.

Durante el incidente, ocurrió una "salida no autorizada" de 62 personas y el incendio fue "controlado de manera inmediata y ninguna persona extranjera fue lastimada".

"Los migrantes permanecían en la estación migratoria, donde tomaban sus datos al resguardarlos en Ciudad Juárez por no tener los permisos correspondientes para permanecer en México y ante su desesperación, huyeron del lugar tras agredir al personal", apunta el periódico mexicano Excelsior.

[Con información del INM]

Operativos siembran "pánico" entre migrantes cubanos en México

Policía antimotines contiene protesta de cubanos en estación migratoria Siglo XXI, en Tapachula, México. (Captura de imagen/Televisa) Archivo.

Las redadas que llevan los cuerpos militares y el Instituto Nacional de Migración (INM) contra migrantes cubanos en ese país fueron denunciadas como “operativos de pánico”.

Un artículo publicado este miércoles en el Diario del Sur, en Tapachula, estado de Chiapas, indicó que miembros de la Policía Federal, Policía Militar y el INM realizaron un fuerte operativo contra cubanos hospedados en hoteles de esa ciudad, lo que causó la protesta de varios ciudadanos mexicanos.

El rotativo cita a la empresaria hotelera Isabel Villers Aispuro, quien dijo que junto a algunos de sus colegas “han iniciado una serie de llamados a líderes sociales para que se agende una cita con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y se exponga la situación por la presencia de migrantes que se vive en la frontera sur”.

Los hoteleros protestan, asegura el diario, por el trato que reciben por parte de la policía, “como si fueran protectores de delincuentes”.

Según la publicación, el gobierno federal anunció al inicio del ingreso de caravanas migrantes empleo para 80 mil extranjeros, “sin embargo, la realidad en la frontera sur es otra, y se ha llegado a una escala donde se infunde la indignación y la falta de respeto hacia empresarios, pobladores y los más vulnerables, los migrantes”.

El periódico cita el lugar ubicado en la 9ª avenida Norte y 5ª calle Oriente de Tapachula, donde las fuerzas del orden “sitiaron el perímetro para poder sacar a algunos cubanos de un hotel ante el reclamo de los vecinos que exigían se retiraran del lugar”.

Sin embargo, sentenció la entrevistada, “la realidad en esta parte del mundo con los migrantes deja a México muy mal parado ante las demás naciones”.

En el operativo, indica, “fueron detenidos al menos 20 cubanos”, que según las autoridades del INM, no contaban con permiso para prevalecer legalmente en el país.

Luis Villagrán, activista defensor de derechos humanos, señaló también “que se está sembrando pánico” en la frontera sur de México, lo que estaría violando los derechos humanos de los migrantes.

El INM dio a conocer este sábado la deportación de 95 cubanos con una “condición migratoria irregular” en suelo azteca.

En su cuenta de Twitter, la institución valoró la devolución de los inmigrantes como “un retorno asistido”, en atención al “acuerdo con las autoridades del gobierno de Cuba, cumpliendo con las normas y procedimientos migratorios vigentes”.

[Con información del Diario del Sur, el Instituto Nacional de Migración de México y redes sociales]

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