Enlaces de accesibilidad

Arte y Cultura

Jacobo Machover: Cuba está presente en cada línea, como un grito contra la dictadura

Jacobo Machover, periodista y escritor cubano

De serlo, Jacobo Machover sería el francés más "acubanado" del mundo. No sé cuántas palabras serían necesarias para hacer algo semejante a una semblanza de Machover, pero voy a escoger tres, sólo tres palabras para dejarles como tarjeta de presentación a los habituales de Dile que pienso en Ella: Pasión, Paciencia, Profundidad, reunidas en un sólo ser humano y su causa: la libertad.

¿Cuál fue el detonante que te impulsó a marcharte de Cuba?

Salí de Cuba con mis padres y mi hermano en 1963, cuando aún era un niño. Ellos habían logrado escapar del Holocausto cometido por los nazis y sus «colaboracionistas» en Francia. En el caso de mi padre, se fue a refugiar en la isla en tiempos del gobierno constitucional de Fulgencio Batista, hacia 1942.

Mi madre lo alcanzó después de la segunda guerra mundial, en 1946. Siendo judíos de origen polaco, como otros miles que se habían establecido en el país y que escaparon desde el principio del régimen castrista, creo que tenían una sensibilidad particular hacia lo que podía ser una opresión de corte totalitario.

Nos fuimos rumbo a la ex-República Democrática Alemana, en un barco llamado Karl Marx Stadt, y de allí pasamos a Alemania Federal y luego a Francia. Fue un recorrido diferente al del conjunto de los exilados cubanos, pero nos venimos a juntar todos en una condición que el poeta ex-soviético Joseph Brodsky designaba como «displacement» o «misplacement».

Por mi parte, regresé a Cuba a finales de los años 1970 -principios de los 1980- por un corto período. Si podía tener ilusiones sobre lo que pensaba que podía ser mi «patria», se me acabaron allí mismo, enseguida.

Pude percibir el terror desde el primer momento en el rostro de la gente. Aquel terror del que hablas, María Elena, en algunos de tus más poderosos versos, «Contra ti mi plegaria. / Plegaria contra el miedo», que tuve el honor de traducir al francés y de publicar cuando estabas presa, unos años más tarde, en 1991.

De principios de los años 1980 puedo fechar mi propio destierro asumido, para no volver, ni ahora ni, me temo, que nunca. Ese itinerario, trazando una continuidad del nazismo al castrismo, lo cuento en un próximo libro escrito en francés (en español saldrá, espero, un poco más tarde).

¿Qué esperabas encontrar del “otro lado”?

Mis esperanzas eran pocas, mis desesperanzas mucho mayores. Perdía a los animalitos que tenía en el patio de mi casa, perdía a mis amigos que se iban yendo progresivamente para el Norte. Sabía que no los iba a ver más. Después supe que en Guanabo no quedó nadie de los integrantes de la pandilla de niños y de adolescentes que había allí. Unos se fueron en bote, otros por el Mariel, algunos en balsa, los últimos anda a saber cómo. Leí en un libro de un periodista canadiense que el 90% de los habitantes de entonces se había ido. Una desolación.

¿Qué encontraste?

Lo que encontré fue un universo a la vez desgarrador y liberador. Por un lado descubría la historia de mi familia, en gran parte desmembrada por el exterminio perpetrado por los nazis en los campos de la muerte (Auschwitz, Majdanek, Treblinka…). En Cuba mis padres no hablaban de eso. Por otro lado viví la vida loca de los años post-1968, en que todo parecía posible, entre efluvios de música, de festivales, de amores sin trabas, de poesía. Todo no era tan idílico, claro: había oposiciones a todo aquello y, también, dolores inconfesables. Adquirí también un sentido crítico, demasiado a veces, hacia todo lo que intentaban inculcarme, hasta una rebeldía constante, irracional e incontrolable a veces. Pero ¡que me quiten lo bailao!

¿Qué has aprendido durante el proceso?

No he dejado de aprender nunca. La literatura universal, en varios idiomas, se volvió parte de mi vida, así como el cine y todas las artes. Integré lo más que pude en mi propia personalidad y en mis creaciones. Pero no podía desinteresarme de lo que sufría mi gente en Cuba.

Fui conociendo a los escritores del exilio, nutriéndome de ellos y, por momentos, abandonándolos cuando no eran lo que aparentaban. Y, sobre todo, sentí la necesidad de dejar testimonio de los que habían sufrido en carne propia la represión en Cuba: ex-presos políticos, balseros, fugitivos de todo tipo. Sentí que era como un deber, igual a lo que llaman el «deber de memoria» en relación con los perseguidos por el nazismo (y el comunismo a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI).

Todos esos hombres y mujeres me enseñaron el valor de la lucha (y de la huida, que es otra forma de combatir contra la liquidación del espíritu) frente a un poder omnímodo. Mi obra está orientada hacia ello. Espero que haya muchos más que aprendan de ellos y que perpetúen su memoria.

¿Qué es para ti la Libertad?

La libertad es una idea imposible de definir, en todo caso, distinta a la que avanzaba el pensador antitotalitario Raymond Aron, quien prefería hablar de las «libertades» en plural… Tiene una significación tan concreta para nosotros… Es algo que se tiene que aplicar a una problemática política, por supuesto, pero también, por ejemplo, al amor. Es una sensación intrínseca, íntima, que se cuela por todos los poros del cuerpo y de la mente, y que nadie nos podrá arrancar a nosotros, los cubanos libres.

¿Las experiencias vividas han cambiado en ti el concepto Patria? ¿Piensas a menudo en “Ella”?

Con mi recorrido existencial me resulta difícil integrar el concepto de «patria». Concibo el mundo de manera más natural que La Habana donde nací y Guanabo donde viví. Sin embargo vibro con Ella cuando cuatro disidentes fueron encarcelados por escribir un texto titulado «La Patria es de todos» o cuando algunos cubanos, de dentro y de fuera, se envuelven en la bandera para demostrar que Cuba no significa esa siniestra consigna de «Patria o muerte». Lo fundamental para mí es la escritura. Y en ella Cuba está presente en cada línea, sencillamente como un grito contra la tiranía.

Fallece en Miami el actor Evelio Taillacq

Evelio Tailllacq, en una imagen tomada de su cuenta de Facebook.

El actor, escritor, productor y presentador cubanoamericano Evelio Taillacq falleció la noche del jueves a los 68 años en el Hospital Jackson Memorial, de Miami, por complicaciones derivadas de un cáncer de páncreas.

Natural de Santa Clara, Taillacq se incorporó a la Escuela de Formación de Actores del entonces Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR) en la década de los 70, mientras estudiaba Historia del Arte en la Universidad de La Habana.

Susana Pérez recuerda a Evelio Taillacq
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:07 0:00

“Evelio era un guajirito que venía de Santa Clara; siempre nos reíamos porque él decía que se tomaba las maltas ‘a cun cun’ y se ‘apeaba’ de la guagua”, le dijo a radiotelevisionmarti.com la actriz Susana Pérez, que estudió con él en la Escuela del que luego sería el ICRT. “Fuimos muy, muy amigos, hicimos las primeras cosas en la radio y en la televisión juntos, y después del Mariel estuvimos más de 30 años sin vernos. Sin embargo, cuando nos reencontramos, ocurrió como si nos hubiéramos visto el día anterior o la semana anterior, y después de eso no nos separamos más”.

Evelio llevaba más de dos años luchando contra esa enfermedad, revela la actriz, y aunque era de esperar, y él lo sabía, no deja de doler y de sorprender.

A finales de los 70, en uno de sus recordados personajes en la televisión cubana.
A finales de los 70, en uno de sus recordados personajes en la televisión cubana.

En el programa de la televisión cubana Teatro ICR encarnó a finales de los años 70, entre otros, los personajes de Edipo en el Edipo Rey de Sófocles, y Romeo en el clásico Romeo y Julieta, de Shakespeare. En el espacio de la novela fue Julien Sorel en El Rojo y el Negro, de Stendhal, y Rodión Romanovich Raskólnikov en Crimen y Castigo, de Dostoievsky.

“Era una persona muy querida, era muy admirado por su talento”, declaró su amigo, el editor y productor de cine y televisión Jorge Abello. “Muy amable, muy buen amigo; mandaba textos que eran un kilómetro de fantasía. Fue un gran actor de televisión y teatro; conmovió a toda Cuba con su trabajo en El Rojo y el Negro".

El propio Taillacq contó más de una vez por qué el personaje que hizo en esa telenovela fue tan apasionante.

“Es un personaje muy fuerte, muy interesante; considerado el primer antihéroe en la novelística francesa del siglo 19”, le dijo Taillacq a Diana Arufe en el programa De Mujer a Mujer, de Mira TV. “Se llama El Rojo y el Negro porque es un personaje que se debate entre el rojo de la espada y el negro de la sotana del clero, las únicas alternativas que tenía un joven de 17 años para abrirse camino en la sociedad francesa de 1830. Se proyecta, es ambicioso y se convierte en un galán de mujeres mayores, se aprovecha de esa circunstancia”.

Gerardo Riverón habla de Evelio Taillacq
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:09 0:00

Salió de Cuba en 1980, por el Mariel. Otro gran amigo, el también actor Gerardo Riverón, recuerda que en aquellos días estaban grabando una telenovela en los estudios del Focsa bajo la dirección de Antonio Vásquez Gallo, con Yolandita Ruiz y Rodolfo Valdés Sigler en el elenco.

Con su amigo, el también actor Gerardo Riverón.
Con su amigo, el también actor Gerardo Riverón.

“Un día no vino a grabar, dijo que estaba enfermo; ya se estaba preparando para irse”, cuenta Riverón. “Cuando terminamos de grabar ese día, Vásquez Gallo nos dice a Yolandita y a mí: ‘Vamos a ver a Evelio porque está mal de los riñones’; eso era lo que había dicho. Fuimos a su casa […] y ya después me contó: se hizo el que estaba malito y había tremendo misterio; estaba erizado porque en cualquier momento le tocaban la puerta para irse”.

En el mismo programa de Mira TV, Taillacq reveló que su madre era una campesina despalilladora de tabaco, y su padre, nacido en Boston hijo de un francés y de una inglesa, “no tenía nada que ver con Cuba”, pero se radicó en la isla de joven.

Evelio Taillacq ya en Estados Unidos como conductor de espacios de la televisión.
Evelio Taillacq ya en Estados Unidos como conductor de espacios de la televisión.

En Miami Taillacq fundó el Centro Dramático Antonín Artaud, en una salita de teatro comprada con sus ahorros mientras trabajaba como reportero y presentador del estado del tiempo en el Canal 23 a fines de los años 80. Luego, al fundarse el Canal 51, comenzó a presentar un programa de variedades de una hora, El Show de Evelio Taillacq, que el canal continuó transmitiendo ya como parte de la cadena Telemundo.

Muestras de la cobertura de prensa a los programas presentados por Taillacq en Telemundo.
Muestras de la cobertura de prensa a los programas presentados por Taillacq en Telemundo.

Por aquellos años trabajó en la televisión de Puerto Rico como conductor del espacio Mucho Gusto (Canal 6-PBS) y los programas de juegos y concursos Hello WAPA y Gózatelo al Mediodía.

En su espacio de Radio Martí El Revoltillo, el actor y presentador Gilberto Reyes recibió la mañana del viernes mensajes de condolencia de varios oyentes y dijo que el post más reciente de Taillacq en redes sociales fue este jueves, el mismo día de su fallecimiento.

Biografía del diplomático cubano Guillermo Belt sale a la luz en Miami

Guillermo Belt Ramírez, diplomático cubano de la época repulicana. (Foto cortesía del autor Daniel Pedreira).

“Un instrumento de paz". Así ha resumido el escritor cubanoamericano Daniel Pedreira la vida del diplomático cubano de la era republicana, Guillermo Belt Ramírez, en el libro que presentará el lunes próximo en Miami.

Se trata de An Instrument of Peace: The Full-Circled Life of Ambassador Guillermo Belt Ramírez (Editorial Lexington Books, 2019), en el que Pedreira hurga en la trayectoria de Belt desde su puesto en el gobierno de Carlos Manuel de Céspedes (hijo) en 1933 hasta sus incursiones en la diplomacia cubana de la república.

“Un instrumento de paz...", un libro del escritor cubanoamericano Daniel Pedreira. (Cortesía).
“Un instrumento de paz...", un libro del escritor cubanoamericano Daniel Pedreira. (Cortesía).

En entrevista con Radio Televisión Martí Pedreira habló sobre su investigación de la obra de Belt, que fue alcalde de La Habana, diplomático en Moscú y Washington, y al subir Fidel Castro al poder en 1959 se quedó a vivir en la capital estadounidense.

“Fue embajador de Cuba ante las Naciones Unidas. Cuando se creó la organización fue el que firmó la Carta de Naciones Unidas a nombre de Cuba”, resalta Pedreira.

Belt Ramírez (La Habana 1903-EEUU 1989) sirvió a los gobiernos de Carlos Mendieta y Ramón Grau San Martín. Bajo su mandato como alcalde de La Habana iniciado en 1935 se construyó el Hospital Infantil, restauró la Plaza de Armas y las calles de La Habana tomaron sus antiguos nombres, reseña Ángel Fuentes para el portal Nuevo Orden.

Aunque esta edición es en inglés, de las palabras de contraportada se extrae la siguiente valoración: “El éxito de Belt en las esferas diplomática y política se encontró con el dolor y las dificultades del exilio. Gracias a su fe, el amor de su familia y un inquebrantable sentido del patriotismo, Belt perseveró, manteniendo su pasión por los valores e ideales democráticos de Cuba hasta su fallecimiento”.

please wait

No media source currently available

0:00 0:04:55 0:00

Pedreira se ha enfocado en la historia política cubana y asegura: “quise saber un poco más sobre su obra, y mientras más encontré, más me pareció una figura insigne de la diplomacia cubana de esa época”.

En la actualidad Pedreira estudia un doctorado en Ciencias Políticas por la Universidad Internacional de la Florida (FIU) en Miami; tiene una maestría en Operaciones de Paz por la George Mason University (Virginia) y es autor de El último constituyente: El desarrollo político de Emilio “Millo” Ochoa (2013).

A la obra de Belt se suma su colaboración junto a diplomáticos latinoamericanos para la fundación de la OEA en 1948 y su aporte a la delegación cubana que laboró (y firmó) la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

“¿Cómo ayuda la historia diplomática de Cuba a explicar las relaciones actuales entre Estados Unidos y Cuba dentro de un contexto político e histórico más amplio como lo refleja la vida del Embajador Belt?”, indagó Daniel Pedreira y aquí está el resultado.

An Instrument of Peace: The Full-Circled Life of Ambassador Guillermo Belt Ramírez será presentado el lunes 9 de septiembre en la librería Books&Books de Coral Gables a las 6:30 pm.

Muestra de cine de Fausto Canel, en el ojo de la Seguridad del Estado (VIDEO)

El director de cine cubano Fausto Canel, quien reside en Miami, Florida.

El cineasta, escritor y productor Fausto Canel, su hija la artista Victoria Canel y la actriz y escritora cubana Lynn Cruz, narraron la odisea en que se convirtió la decisión de exhibir en Cuba una muestra de la filmografía del autor, exiliado en Miami desde 1968.

El evento, realizado el 28 y 29 de julio, por iniciativa del Instituto Instituto de Artivismo Hannah Arendt (INSTAR) y de la Muestra Cine Independiente-Cine Dependiente puso al alcance del público habanero varios filmes de Canel: El final (1964), Espera (1977), Desarraigo (1964, ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián en 1965) y Papeles son papeles (1966).

Invitados al programa "Las noticias como son", de Radio Televisión Martí, que conduce el periodista Amado Gil, Canel, su hija Victoria y Cruz, explicaron cómo el evento artístico se convirtió de pronto en una pesadilla para sus organizadores, quienes tuvieron que posponerlo dos meses y en vez de tener al cineasta como invitado en Cuba, la discusión de sus películas ocurrió vía WhatsAp.

Las Noticias Como Son, miércoles, 4 de septiembre de 2019
please wait

No media source currently available

0:00 0:27:55 0:00

El cineasta no pudo viajar a la isla por problemas “burocráticos”, pero su hija fue en representación suya.

"Yo quise ir a La Habana con mis películas, y Victoria iba a venir conmigo, y en el aeropuerto me dicen que no tengo la visa adecuada", dijo Canel, que salió de Cuba antes de 1970 y requiere una visa que otorga la Embajada de Cuba en Washington tras previa investigación del ciudadano, según explicaciones de la empleada de la aerolínea que chequeó su boleto.

Entonces el cineasta entregó a su hija una memoria flash con sus películas y le dijo: "Victoria, tú tienes que ir".

La joven artista, residente en Rhode Island, fue citada por la Seguridad del Estado e interrogada sobre su amistad con Tania Bruguera, Cruz, y sus relaciones con el laureado cineasta cubano Fernando Pérez, quien había invitado a Canel a hospedarse en su residencia durante su estancia en La Habana.

Cruz resaltó la labor de Bruguera, que decidió incluir un espacio de cine dentro de INSTAR. El proyecto encontró "una audiencia ávida" por conocer la historia de la cinematografía cubana, subrayó.

De espionaje y silencio en Cuba al filmar una película sobre "los cinco" espías

De izquierda a derecha, los actores Gael García Bernal, Penélope Cruz y Edgar Ramírez, y el director Olivier Assayas en el estreno de la película "Wasp Network", Red Avispa (Foto: Vincenzo Pinto/AFP).

Después que su director dijera que trabajó “vigilado de cerca” en Cuba para hacer la película de los “cinco espías”, y que la actriz Penélope Cruz confesara no haber sentido “una libertad muy grande a la hora de hablar” durante los rodajes en La Habana, la crítica no ha sido muy amable en el Festival de Cine de Venecia con el largometraje Wasp Network (Red Avispa).

En la conferencia de prensa dedicada al filme en el Festival, Penélope Cruz contó que mientras filmaba en las calles de La Habana no paraba de hacerles preguntas a los cubanos sobre la situación en el país, pero se mostraban esquivos.

“Era muy difícil recibir información concreta”, declaró Cruz, según reportaba la semana pasada el diario español La Vanguardia.

“Resultaba complicado que compartieran contigo lo que realmente sentían, tanto sobre los últimos cambios como sobre lo ocurrido en las últimas décadas”, dijo la actriz ganadora del Oscar en 2009.

“Yo no siento una libertad muy grande a la hora de hablar y a la hora de compartir cómo se sienten”, dijo la actriz Penélope Cruz, vista aquí en la alfombra roja del Festival de Venecia, sobre su experiencia en Cuba para filmar "Wasp Network", Red Avispa
“Yo no siento una libertad muy grande a la hora de hablar y a la hora de compartir cómo se sienten”, dijo la actriz Penélope Cruz, vista aquí en la alfombra roja del Festival de Venecia, sobre su experiencia en Cuba para filmar "Wasp Network", Red Avispa

Cruz encarna a Olga Salanueva, esposa de René González, el primero de los espías liberado y luego devuelto a Cuba a cambio de que renunciara a su ciudadanía estadounidense.

“Yo no siento una libertad muy grande a la hora de hablar y a la hora de compartir cómo se sienten”, dijo la actriz. “Y eso sí es algo que me inquieta, porque creo que en 2019 en cualquier lugar del mundo alguien debería sentirse libre para hablar”.

Además de Cruz, trabajan en Red Avispa la cubana Ana de Armas (coprotagonista de la segunda parte de Blade Runner y actualmente en los rodajes de Blonde en el papel de Marilyn Monroe); el mexicano Gael García Bernal; el venezolano Edgar Ramírez Arellano (el terrorista El Chacal en la miniserie de televisión Carlos); el brasileño Wagner Moura (el Pablo Escobar de Narcos); el argentino Leonardo Sbaraglia, quien encarna a José Basulto, y el chileno Pedro Pascal.

Su director, el francés Olivier Assayas (que dirigió precisamente Carlos y filmes como Personal Shopper en 2016), escribió el guión de Red Avispa a partir del libro de Fernando Morais Los últimos soldados de la Guerra Fría: La Historia de los Cinco Cubanos.

Al principio las autoridades cubanas se negaron a darles la autorización para filmar en Cuba, le contó Assayas a la revista Variety, pero luego, cuando el equipo empezó a buscar locaciones posibles en otros países, “los cubanos cambiaron de opinión y nos abrieron las puertas”.

Las puertas abiertas no significaron necesariamente que todo estaba garantizado.

De izquierda a derecha, el director Olivier Assayas, la actriz Penélope Cruz y los actores Edgar Ramírez, Gael García Bernal, Wagner Moura y Leonardo Sbaraglia en la alfombra roja del Festival de Venecia (Foto: Alberto Pizzoli/AFP).
De izquierda a derecha, el director Olivier Assayas, la actriz Penélope Cruz y los actores Edgar Ramírez, Gael García Bernal, Wagner Moura y Leonardo Sbaraglia en la alfombra roja del Festival de Venecia (Foto: Alberto Pizzoli/AFP).

“A veces no sabíamos si íbamos a poder rodar al día siguiente”, declaró el director en la entrevista de Variety. “Estábamos siendo vigilados de cerca por el Estado cubano y sujetos a las fluctuaciones del clima político”.

De acuerdo con un reporte de la agencia Reuters, sin embargo, Assayas asegura que “el monitoreo” al cual los sometieron no les impidió hacer la película que querían hacer.

“Pensé que habría condiciones, ataduras, pero la realidad fue que no”, dijo el director. “Aunque nos monitoreaban, para usar un término leve, eso no tuvo consecuencias en la película”.

Tediosa, plana y decepcionante ...

Al contar la sinopsis de Red Avispa, muchas reseñas aparecidas en medios europeos y de otras partes del mundo dicen que los cinco espías se infiltraban “en grupos terroristas anticastristas para prevenir atentados en la isla”. No mencionan, por ejemplo, que la red estaba compuesta no por cinco, sino por más de dos docenas de espías, muchos de los cuales aceptaron colaborar con el FBI, y tampoco que las misiones de algunos de ellos incluían infiltrarse en objetivos militares estadounidenses como la Base Aeronaval de Boca Chica, en Cayo Hueso.

“Que las autoridades cubanas le dieran tanto acceso a Assayas es una especie de milagro”, indica la reseña de Variety, “y él aprovecha al máximo la arruinada belleza del país sin fetichizar la desintegración”.

En el sitio de internet español Filmaffinity, que publica recomendaciones y opiniones de estrenos cinematográficos, aparece la siguiente selección de críticas sobre Wasp Network:

“Desconcertante revoltijo de géneros que se manchan los unos a los otros. Es un thriller de espías que a veces se comporta como un melodrama, otras como un documental, y otras como una comedia más o menos voluntaria. Parece una película dirigida, por lo menos, por cinco personas distintas. (...) No se sabe si desea entretener o apabullar a base de datos, personajes y tramas cruzadas. Puntuación: ★★½ (sobre 5)”. Víctor Esquirol, FilmAffinity.

“Solo transmite tedio (...) La película da la sensación de no saber muy bien si quiere centrarse en las operaciones secretas de los espías o en el drama familiar de uno de ellos (...) Al final, no logra que nos importe ni lo uno ni lo otro”. Nando Salvá, El Periódico.

“Por momentos, Assayas se extravía entre la colección inabarcable de personajes y vidas hasta simplemente perder el foco (...) Eso sí, el reparto luce en esa extraña y vital confusión a medio camino entre la realidad y la ficción que ya es marca en la filmografía del director”. Luis Martínez, El Mundo.

“Filme plano como una tabla de planchar (...) Estamos más cerca de Loving Pablo que de Carlos, por mucho que el relato cambie de escenario intentando dinamizar una historia que carece de la más mínima tensión dramática”. Sergi Sánchez, La Razón.

“Una película grande, espléndidamente rodada, con un potente reparto y un impresionante trabajo de localización. Pero también es un lío enredado de interminables idas y venidas entre demasiados personajes, situaciones y lugares”. David Rooney, The Hollywood Reporter.

“Una sorprendente decepción (...) Incluso los grandes patinan un poco de vez en cuando”. Alonso Duralde, The Wrap.

“Pese a su interesante premisa, a un reparto sobresaliente y a su poderoso imaginario, el thriller cubano de espías de Assayas parece un recorte de una miniserie más extensa, dejando al espectador a medias”. Jay Weissberg, Variety.

"Tuerce la historia, es una vergüenza"

Alejandro Ríos: La califican de mala película
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:02 0:00

Entrevistados por Cary Roque en el programa Tras la Noticia, de Radio Televisión Martí, la activista anticastrista Silvia Iriondo y el crítico de cine Alejandro Ríos reaccionan a lo que hasta ahora ha trascendido de Wasp Network.

“Constantemente toda la prensa se refiere a grupos terroristas, no grupos anticastristas; es muy curioso el término”, observa el crítico de cine Alejandro Ríos.

“He leído las críticas que han salido […], las revistas que estaban allí cubriendo el estreno tienen la obligación de hacer crítica de cine, no política, y todas la califican como una mala película”, apuntó el experto.

Silvia Iriondo: "Tuerce la historia, es una vergüenza"
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:27 0:00

Para Iriondo, “es una vergüenza y una burla, porque esta historia representa uno de los crímenes más grandes cometidos –de la larga historia de crímenes—por la dictadura castrista, constatado por instancias internacionales, entre ellas [la Organización de] Aeronáutica Civil Internacional, que determinó que esas avionetas indefensas que parecen motonetas en el aire fueron simplemente derribadas en espacio aéreo internacional sin ninguna provocación y sin ningún aviso”.

Iriondo fue una de las cuatro personas que, en una tercera avioneta no alcanzada por los Migs de la aviación del régimen, escapó el 24 de febrero de 1996 del derribo sobre aguas internacionales de naves estadounidenses que no llevaban armas, acción en la cual estaba implicado uno de “los cinco”, Gerardo Hernández, interpretado en el filme por Gael García Bernal.

Cargar más

XS
SM
MD
LG